Categoría: Opinión

  • La mujer coraje – Por Martín Belaunde Moreyra

    La mujer coraje – Por Martín Belaunde Moreyra

    María Corina Machado se ha convertido en el símbolo de la valentía de la mujer latinoamericana. Al filo de la medianoche del lunes 31 de marzo último, el Tribunal Supremo de Venezuela, sin citar ni escuchar a la referida parlamentaria, resolvió despojarla de su curul en la Asamblea Nacional, señalando que el artículo 191 de la Constitución venezolana “opera de pleno derecho, ante la aceptación de una representación alterna de un país, indistintamente a su tiempo de duración, ante un órgano internacional por parte de la ciudadana Corina Machado, quien estaba desempeñando su cargo de diputada en la Asamblea Nacional, lo cual constituye una actividad incompatible…” con su mandato parlamentario.

    En esta forma María Corina Machado fue despojada de su diputación, en un proceso judicial que ha durado menos de 48 horas, sin habérsele brindado la oportunidad de apersonarse y de ejercer su defensa, mínimo derecho que cualquier tribunal del mundo otorga a cualquier persona acusada de una infracción legal. En el presente caso, el Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, acusó sin fundamento alguno a María Corina Machado de haber cometido el delito de traición a la patria, al presentarse ante el Consejo Permanente de la OEA gracias al acceso que le brindó Panamá, para exponer sobre la crítica situación de Venezuela en el ámbito del respeto a los derechos humanos y políticos de los ciudadanos venezolanos. Esa presentación se efectuó de manera reservada, pues la delegación venezolana, con el apoyo de los países caribeños que integran Petrocaribe, impidió que el Consejo Permanente sesionara públicamente, en contra del pedido de un grupo de países, entre ellos el Perú.

    La presencia de María Corina Machado en el asiento de Panamá fue considerada por Diosdado Cabello, como la aceptación de un cargo público de ese país, ignorando que hace pocos años, cuando el Presidente Zelaya fue destituido por el parlamento hondureño, el gobierno venezolano de Chávez permitió que la ex Canciller de Honduras, se presentara en la OEA en el asiento que le brindó la delegación venezolana. Resulta obvio que hablar en un foro internacional gracias a la facilidad que pueda dar un país miembro, no significa desempeñar un cargo oficial de tal país. Semejante acusación viene a ser una maniobra carente del más mínimo fundamento jurídico y constituye un pretexto para impedir que se debata en un foro continental de alcance mundial, como se supone debe ser la OEA, la masiva violación de derechos que las autoridades venezolanas están perpetrando sobre su pueblo.

    ¿Qué pueden hacer los demócratas de Latinoamérica y del mundo frente a semejante atropello? En esta coyuntura debemos seguir denunciando los estropicios que a diario se cometen en Venezuela por el gobierno dictatorial de Maduro, a fin de generar una corriente de opinión que lo lleve a enmendar su conducta. En Venezuela, hoy día es un delito participar en las manifestaciones organizadas por la oposición y colectivos ciudadanos que discrepan con su gobierno. En estos momentos para desgracia del continente americano, el régimen venezolano ha adquirido todas las características de un Estado totalitario que se inspira en las tiranías del pasado y una del presente en la isla de Cuba, cuyo gobierno maneja desde la sombra el destino de Venezuela para terminar con los últimos vestigios de su democracia.

  • Verdades y Espejismos – Anderson Riverol

    Verdades y Espejismos – Anderson Riverol

    Somos un país que atraviesa por una situación sumamente difícil porque nos quieren imponer por la fuerza un modelo que en la historia del mundo fracasó, ese modelo se llama socialismo, el cual alimentado con varios de los peores sentimientos que puede albergar el ser humano y con una lógica indudablemente marxista, trata de impulsar una lucha que no existe entre los trabajadores y los empresarios. Este modelo ha servido para que una parte de la población que se sentía excluida por los anteriores gobiernos democratarrentistas se encuentre en una especie de trance hipnótico, al que poco a poco viendo la realidad que se vive han venido despertando. Este trance es típico de este sistema colectivista que lleva a creer que las sociedades y los países que adoptan el socialismo son prósperos y desarrollados, cuestión que es la más grande de las farsas.

    Uno de los países que algunos dicen tajantemente que es “socialista” es Suecia, pero no es así, como estipula Isabel Pereira en su libro La Quiebra moral de un País. La verdad es que luego de la gran crisis de 1990 Suecia emprendió, con un fuerte consenso político de fondo en cuanto a la necesidad y la dirección de las reformas, una profunda reestructuración de su estado de bienestar, convirtiéndose en un verdadero pionero en Europa, particularmente en sus avances por integrar un alto nivel de responsabilidad pública por el bienestar de su pueblo con una amplia libertad ciudadana de elección y a la incorporación plena del empresariado, el pluralismo y la competencia en la provisión de los servicios públicos del bienestar.

    El cambio realizado por los suecos puede ser resumido en 3 rúbricas:

    –          De la gestión pública a la responsabilidad publica

    –          Del monopolio al pluralismo.

    –          De la asignación administrativa a la libertad de elección.

    Es gracias a la apertura al capitalismo y el respeto a la libertad individual que tienen todos los seres humanos, aunado a un gran deseo de progresoel responsable que Suecia sea un país con un gran progreso y con un respeto incuestionable por los derechos humanos. Una de las expresiones más clara de eso la tiene Jorge Rivadeneyra en su libro Socialismo por Decreto donde nos comenta que la caída del Muro de Berlín, y a continuación el hundimiento de la Unión Soviética y de las “democracias populares” puso al descubierto que el “socialismo real” había sido un espejismo, una suerte de cárcel modelo con una bonita fachada. De ese desastre, lo único que sobrevive es Corea del Norte y Cuba, aun cuando hay quienes dicen que el socialismo de China y Vietnam también sobreviven, a pesar de que ya no se parecen a los sueños de libertad y justicia. El espejo se ha roto y solo queda la especulación, que así se llama a eso de la multiplicación de los rostros de quienes tratan de mirarse en los pedazos del espejo.

    La oleada de automóviles huyendo del socialismo real fue como la acción de los bárbaros, pero no entrando ala roma imperial, sino saliendo del paraíso socialista, destruyéndolo mediante el abandono de los puestos de trabajo, haciendo añicos la disciplina, pero sin muertos, ni huérfanos,sin nadie que llore sobre sus despojos. Todo lo contrario: los países que eran socialistas hasta hace un ratito, se pasaron al capitalismo con desbordante regocijo.

    Lo que se quiere es que los venezolanos puedan crecer cada día con sus capacidades,que puedan crecer sus hijos y tengan cada vez más oportunidades, que gocen de prosperidad, seguridad y democracia, que puedan realmente ser felices, todo eso se resumen en que los venezolanos tengan la oportunidad de soñar y de cumplir sus sueños con su propio esfuerzo, pero con el socialismo se ha demostrado que esto no es posible.

    Venezuela tiene una gran labor por delante, con trabajo, respeto, libertad individual y económicavamos a lograr que todos los venezolanos tengan la posibilidad de surgir,  pero sobretodo sabiendo identificar“cuál es la verdad y qué es un espejismo” para no cometer los errores del pasado, y en esa líneacomo no recordar al Premio Nobel de Economía 1974 cuando decía:

    Totalitarismo es la nueva palabra que hemos adoptado para describir las inesperadas pero inseparables manifestaciones de lo que en teoría llamamos socialismo”-Friedrich Hayek»

     Twitter: @Riverols

  • Violencia política – Por Irene Pérez Schael

    Violencia política – Por Irene Pérez Schael

    Venezuela atraviesa tiempos extremadamente complejos y, para muchos, resulta difícil comprender el origen y las razones que explican y justifican la crisis de gobernabilidad que se ha hecho evidente con las protestas estudiantiles.

    ¿Cómo no protestarante una inflación del 50%, una escasez de productos básicos que supera el 30%, una inseguridad que concierne a todas las clases sociales y que cobró 25.000 vidas solamente el año pasado? ¿Cómo no protestar cuando los poderes públicos han sido confiscados y carecen de legitimidad cuando el período constitucional de las autoridades del Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía están vencidos y no han sido elegidas nuevas autoridades? Si a esto agregamos la ausencia de espacios institucionales para el debate democrático, pues no solo la asamblea nacional cedió su facultad legislativa al ejecutivo al otorgarle poderes especiales para legislar, sino que la opinión pública está limitada o censurada por las frecuentes cadenas presidenciales y porque los medios radio eléctricos y televisivos de cobertura nacional están en su totalidad en manos del gobierno, la situación es más problemática. A pesar de que todos estos factores conforman un cuadro evidente de irritación y desesperanza social, todavía hay sectores de la oposición que no comprenden la radicalización de la protesta iniciada por los estudiantes y ahora acompañada por otros sectores sociales. Es por esta razón que me atrevo a hacer un ensayo paradigerir y analizarel tema de la violencia como arma política.

    La violencia política en la historia.

    Llegó a mis manos un artículo titulado ¿Por qué la violencia funciona?,el cual eselresumen del libro “Thevalue of violencia” escrito porBenjaminGinsberg, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Johns Hopkins (USA). El artículo del mismo autor me motivó a investigar sobre la violencia y la política y llegué a Einstein y Freud, los pensadores más importantes del siglo XX.

    Comienza el artículo de Ginsberg conla frase de Winston Churchill “la historia de la raza humana es la guerra”. Aclara más adelante: “Los seres humanos, y quizás sus ancestros pre-humanos, han estado involucrados en el asesinato y la violencia, como individuos y en grupos, por cientos de miles de años. Y al menos, desde el advenimiento de la historia que recordamos, la violencia y la política han estado íntimamente relacionadas”.

    En este sentido, Freud, ensu correspondencia titulada “¿Por qué la guerra?”, dirigida a Albert Einstein en septiembre de 1932, expone: “Pues bien, los conflictos e intereses entre los hombres se zanjan en principio mediante un expediente somero: la violencia, es decir el recurrir a la fuerza impositiva sobre otro u otros. Esto sucede en todo el reino animal que incluye al hombre. Continúa Freud: “Al comienzo, en las pequeñas hordas humanas primitivas, era la fuerza muscular la que decidía (ante un conflicto de intereses referidos a objetos que nose podían o no querían compartirse) a quién pertenecía algo o de quién debía hacerse la voluntad. La fuerza muscular se vio pronto reforzada, aumentada y sustituida por el uso de instrumentos: vence quien tiene las mejores armas o las emplea con más destreza, el más hábil sustituye entonces al más fuerte”.Ginsberg coincide con Freud en que la violencia es parte de la historia del hombre.

    Es oportuno describir los tipos de violencia que existen: la violencia física que incluye la guerra, la violencia verbal, la violencia delincuencial, la violencia estructural que ocurre cuando, por ejemplo, el sistema causa hambre, miseria, enfermedad o no aporta las necesidades básicas a su población, la violencia política, la violencia doméstica, la violencia cotidiana que incluye la ausencia de respeto a normas o leyes o el maltrato en la vida diaria por el entorno como las calamidades que padecemos actualmente los venezolanos, entre otras. Esta aclaratoria es importante porque muchos piensan que la violencia es solo física.

    Igualmente, es importante definir el término de violencia política como el medio utilizado para lograr objetivos políticos, al cual se refiere este escrito. El derecho de rebelión, de revolución o de resistencia a la opresión es un derecho reconocido a los pueblos frente a gobernantes de origen ilegítimo o que teniendo un origen legítimo han devenido en hechos o condiciones ilegítimas durante su ejercicio. Este derecho existe desde la antigüedad y fue incluido implícitamente en 1776 en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos como un derecho del hombre al referirse “…que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios…”. En la Constitución de la Revolución Francesa (1789 y 1793) está explícito este derecho en la resistencia a la opresión. Ejemplos de violencia política van desde el genocidio, dictaduras y guerras hasta el hambre, la violación de los derechos humanos y la tortura psicológica, pasando por la insurgencia y el terrorismo de estado.

    El Dr. Ginsberg, al referirse en su artículo específicamente a la violencia como instrumento político, describe los criterios de distintos pensadores en torno al tema; donde, a pesar de las diferencias entre ellos, todos coinciden en que la violencia tiene un papel en la vida política, algunos papelessubordinados, otros ocupando un lugar primordial.

    Ginsberg añade: “La gente dice que los problemas no deben resolverse por el uso de la fuerza, que la violencia, como se dice no es la respuesta. Este axioma apela a nuestra sensibilidad moral. Pero, sila violencia es o no la respuesta, depende dela pregunta”. Más adelante dice: “Grupos violentos solo pueden ser derrotados por los enemigos que utilizan una fuerza superior contra ellos.Ocasionalmente, un régimen inmerso en la violencia puede ser enfrentado con éxito mediante medios pacíficos, pero esos son casos excepcionales.”

    Un ejemplo muy comentado sobre una victoria pacífica contra el opresor es el caso del dictador Augusto Pinochet. Al respecto, Ginsberg explica que esasituación se dio gracias a cinco años de manifestaciones chilenas que socavaron la economía, loque permitióqueactuaran los militares yle solicitaran a Pinochet que devolviera el poder a los civiles. Otro ejemplo, es la llegada al poder de Barack Obama en los Estados Unidos. El autor expresa que un negro pudo llegar a la presidencia de ese país después de la lucha por los derechos de los negros y de protestas violentas, durante varias décadas.

    Mucha atención se ha dado a las medidas pacifistas que implementaron Mahatma Ghandi para enfrentar a los ingleses y Martin Luther King Jr. en su lucha por los derechos de los negros en los Estados Unidos. Sin embargo, Ginsberg cataloga las huelgas, boicots o demostraciones que ellos utilizaron como hechos de todo menos no-violentos. Más bien, fueron planificados para generar una respuesta violenta en el otro, lo que generaría una opinión pública favorable a las víctimas de la violencia y en contra de las autoridades gobernantes. Los seguidores de Gandhi se exponía a recibir palos y los de King eran entrenados para recibir golpes. Como ejemplo está lo que ocurrió en 1965 con el ataque de las autoridades locales a los negros en el puente Edmund Pettus, Alabama, que fue denominado el “Domingo Sangriento”.

    Ginsberg explica que cuando la disidencia confronta los tanques no tendrá éxito, pero añade “que los dóciles nunca serán los dueños de la tierra”. Concluye: “Generalmente hablando, la fuerza solamente puede ser derrotada por la fuerza”.

    A este tenor, MassimoDesiato (fallecido el año pasado), filósofo, quien fuera profesor de la UCABy un estudioso del caso Venezuela, en una entrevista que le hizo Elvia Gómez para El Universal, en el año 2009, comentó que hay “violencia y violencia”. Con esto se refería,por ejemplo, a que no era la misma violencia la de los alemanes a la de los aliados,durante la segunda guerra mundial. Él comentó: “Pero no se puede decir que la violencia del nazi era igual a la violencia del aliado – norteamericano e inglés –porque el aliado buscaba finalizar en la libertad. Ahí la violencia cobra otro sentido.”

    ¿Cómo derrotar la violencia del estado opresor o evitar los conflictos políticos?

    Es interesante recurrir a las ideas que Albert Einstein y Sigmund Freud intercambiaron a propósito de la guerra en las primeras décadas del siglo pasado para intentar contestar esta pregunta.

    La intención de Einstein al escribirle a Freud, además de invitarlo a participar en un intercambio de ideas en la Liga de las Naciones y el Instituto Internacional de Cooperación Intelectual en París, era manifestarle su inquietud por la guerra. Él estaba preocupado y quería saber cómo se podían evitar los estragos de la guerra. Además, deseaba conocer la opinión de Freud sobre el comportamiento violento del hombre y su deseo de poder y sobre la posibilidad de crear un consenso internacional o cuerpo legislativo y judicial para dirimir los conflictos entre naciones.Aquí, Einstein se preguntó ¿cómo una institución formada por humanos y con un poder insuficiente podría hacer cumplir sus veredictos? Einstein escribe: “el derecho y el poder van inevitablemente de la mano, y las decisiones jurídicas se aproximan más a una justicia ideal que demanda la comunidad (en cuyo nombre e interés se pronuncian dichos veredictos) que a una justicia real, y ello siempre en la medida que ésta tenga un poder efectivo para exigir respeto a su ideal jurídico”, poder lejos de ser alcanzado. Los enfrentamientos acontecidos en las primeras décadas del siglo XX eranpara Einstein la evidencia del fracaso de muchos esfuerzos en este sentido y por eso creyó que pudieran existir factores psicológicos.

    Freud, en su respuesta, cambia la palabra poder por violencia y habla de derecho-violencia en lugar de derecho-poder. Freud describe como, desde sus orígenes, el derecho se genera en forma civilizada a partir de la violencia. Para encontrar el camino de la violencia haciael derecho, él parte de que la violencia del más fuerte puede ser reducida y vencida por la unión de varios débiles y esa unión se puede constituir en una oposición a la violencia del fuerte. Escribe: “Vemos pues, que el derecho no es sino el poder de una comunidad”. Sin embargo, Freud afirma que este cambio es una respuesta violenta como la ejercida porel que era el más fuerte, pero hay una diferencia:que no es la violencia de uno solo sino de una comunidad que tiene un interés compartido. Pero para que esta unión de muchos se transforme en derecho no puede seruna unión circunstancial y para un solo propósito, sino que debeser una organización mantenida en el tiempo para que se establezcan vínculos que serían la base de ese nuevo poder. Freud señala: “Pienso que con esto ya está dado todo lo esencial: el vencimiento de la violencia mediante la trasferencia del poder a una unidad mayor, que se mantiene cohesionada por lazos afectivos entre sus miembros”. Esta situación, a su vez, genera nuevas discrepancias, ya que Freud alega que no es posible evitar la resolución violenta de los conflictos de intereses en una comunidad y entonces se repite el ciclo que permite,en el tiempo, que el derecho evolucionecomoseobserva en la historia de la humanidad.

    Para Freud algunas guerras se justifican: “por otra parte, no es posible condenar todas las clases de guerra por igual; mientras existan reinos y naciones dispuestos a la aniquilación despiadada de otros, estos tienen que estar preparados para defenderse y, por consiguiente armados para la guerra si quieren subsistir”. Pero culmina: “Somos pacifistas porque nos vemos obligados por razones orgánicas”.

    Termina Freud reconociendo que existen pocas probabilidades de éxito en la idea de eliminar las tendencias agresivas de los hombres, pero agrega: “todo lo que promueva el desarrollo de una cultura que no se funde en la represión pulsional sino en una educación racional de lo pulsional trabaja también contra la guerra”.

    Asimismo, según Freud, “las relaciones de mutua dependencia derivadas de la necesidad y fines comunes, de recíproca comunidad que produce la convivencia en un mismo territorio, son favorables a la terminación de tales luchas…”. Concluye que una comunidad se mantiene unida o cohesionada por la presión de la violencia o por los lazos de identificación. En el caso de los países totalitarios comunistas, la sociedad se mantiene cohesionada por la fuerza.

    Finalmente, Freud apoya la creación de La Liga de las Naciones pero con la condición de que sea una instancia superior efectiva que disponga del poder suficiente para hacer cumplir sus decisiones.

    Ginsberg expone en su ensayo que una vía para resolver o minimizar este tipo de conflictos políticos sería seguir las ideas de los neokantianos que postulan que a medida que exista un número mayor de países con democracias liberales que se inclinen menos a la guerra, habránmenos posibilidades de conflictos entre miembros de una misma nación o entre países. Sin embargo, el autor termina indicando que esta vía también necesita una dosis de violencia para llegar a situaciones estables.

    Otra vía para resolver este problema, según Ginsberg,sería el caso en el que se logreuna especie de “convenio Hobbesiano” que podría alcanzase pacíficamente cuando no exista antagonismo entre las naciones o estados de un país y da como ejemplo la unión de los 13 estados americanos queforman Los Estados Unidos de Norteamérica y los países de la Europa Occidental que conforman la Comunidad Europea.

    Sin embargo, Ginsberg finaliza así: “Por lo tanto, nos guste o no, la violencia a menudo es la respuesta a nuestros problemas políticos”.

    La transformación del pacifismo de Einstein.

    En un trabajo de Diego H Mendoza, físico y profesor de la UniversidadNacional de San Martín (Argentina), titulado “Entre el pacifismo y la energía nuclear (1930-1955)”, el autor describe la transformación de Einstein de un pacifismo radical, en la segunda década del siglo pasado – manifestado en múltiples ocasiones,entre la cuales instó a los científicos a rechazar la cooperación en la investigación de instrumentos de guerra y apoyó a la Liga de las Naciones – a escribirle al Presidente Roosevelt, durante la Segunda Guerra Mundial, con el fin de alertarlo sobre la conversión del uranio en fuente de energía que podría ser utilizado, por los alemanes,en la fabricación de la bomba atómica.

    Este cambio de conducta tuvo su primera manifestación en Bélgica en 1933, cuando alertó a los belgas sobre el peligro nazi,al decir: “si yo fuera belga, y dadas las actuales circunstancias, no me negaría a prestar el servicio militar; por el contrario, entraría en dicha organización con alegría y pensando que de esa manera contribuiría a salvar la civilización europea”. En 1935, en un diario, Einstein argumentó sobre la organización supranacional (o La Liga de las Naciones) lo siguiente: “sin embargo, este curso de acción no puede ser ya más recomendado, por lo menos para los países europeos”. Y agregó: “Hoy, sin embargo, debemos reconocer que varias naciones poderosas hacen imposible para sus ciudadanos adoptar una posición política independiente”.

    En 1940, firmó un telegrama, dirigido a Roosevelt, junto con otros 16 científicos, en donde declaraban que los Estados Unidos debían procurar asistencia a los aliados, en la segunda guerra mundial.

    Algunos responsabilizaron a Einstein, de hecho no fue así, por la fabricación de la bomba atómica. El más adelante afirmó que el haber firmado la carta a Roosevelt había sido el gran error de su vida y pasó algún tiempo defendiéndose de las acusaciones. Ante el armamento de los países regresó a ser el pacifista radical. En algún momento sostuvo: “La aniquilación universal se perfila con nitidez creciente como término del proceso […] Si no se es realista la idea de un gobierno mundial, entonces la única visión realista de nuestro porvenir, es la aniquilación total del hombre”. También pidió al presidente Truman la conmutación de la pena de muerte sentenciada a Julius y EthelRosenberg por haber transmitido información sobre la bomba a los rusos. También se unió al “movimiento Pugwash” para promover el desarme nuclear.

    Podríamos decir que laconocida frase de Ortega y Gasset “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo” se aplica en esta ocasión.

    El caso venezolano.

    En Venezuela existe la violencia política ejercida desde el estado y por el gobierno para perpetuarse el poder. Todos los ejemplos de violencia los han sufrido los venezolanos:amenazas verbales, violación frecuente de los derechos humanos,desaparición de las libertades, interpretación perversa del derecho y la violencia física, cuyo ejemplo emblemático, lo constituye la golpiza que le dieron los diputados del gobierno a los diputados de la oposición en la Asamblea Legislativa, que llegó al punto en que algunos diputados de la oposición tuvieron que ser ingresados alhospital. Más aun, el gobierno ejerce la violencia política como estrategia electoral, muy bien descrito por María Eugenia Díaz en el número 5 del volumen 26 de 2009 de VenEconomía.

    La mayor transgresión a las leyesde este gobierno se observa en el arribo al poder delactual presidente de Venezuela, quienaccedió alapresidencia inconstitucionalmente porque no podía ser candidato siendo vicepresidente y por ser elegido de forma ilegítima ya que detenta dos nacionalidades (al menos, el gobierno hasta ahora no ha podido demostrar lo contrario), siendoentonces un presidente ilegítimo.

    Ante esta situación ¿no tienen los venezolanos el derecho a protestar?

    Por otra parte, la mayor violencia del gobierno, patentizadaen la desproporcionada represión,torturas y asesinatos contra las manifestaciones de estudiantes desarmados, desde el 12 de febrero, ha reafirmado este derecho. Lo acontecido en las últimas semanases un ejemplo realmente escandaloso de la violencia como arma política, ejercidapor el gobiernocon el único fin de permanecer en el poder, a costa de cualquier precio o circunstancia.

    Al momento, hay 29 muertos, 365 heridos, 1.530 detenidos y 48 casos de violaciones a los derechos humanos (torturas) debidamente documentados. La difusión internacional de esta conducta ha permitido develar laausencia de democracia bajo este gobierno de Venezuela.

    El venezolano se siente humillado ante esta conducta terrorista y violadora de los derechos humanosdel gobierno. ElneurocientíficoNicholas Wright, quién trabaja en los determinantes biológicos de la conducta política, afirma que la mente dispone de un instinto natural para rechazar la injusticia y la humillación que se deriva de ella, por lo que el ser humano está dispuesto a pagar altos costos para rechazarla. Es posible que la sociedad venezolana se haya yapercatado, de una manera colectiva, de la injusticia que existe en el país y de la humillación que practica el gobierno en forma cotidiana. Es decir, ya el venezolano dispone de esa extraordinaria herramienta mental ytan poderosa como es sentirse víctima de la injusticia y la humillación. Esto es unaexcelente motivación emocional para la lucha que se ha manifestado en las protestas de calle, en las últimas semanas, que a la vez es consecuencia de un convencimiento individual de la realidad venezolana, en lugar de responder a un líder en particular. Un ejemploes la salidaa la calle, espontánea y pacífica, de los ciudadanos la noche del 17 de marzo para rechazar la militarización de Chacao y Altamira.

    De la misma manera, es probable que se haya alcanzado la masa crítica. Según encuestas recientes (Gallup, Datos,Datanálisis y la encuestadora mexicana “Gabinete de Comunicación Estratégica”), la mayoría opositora al régimen se estima entre 56% y 64% de la población, según la encuesta.

    Se puede establecer que en este mes de protestas, el gobierno ha quedadoal descubierto y estásujeto al descrédito internacional por su actuación ante las protestas y su conducta totalitaria, lo que ha sido objeto de repudio de organismos internacionales(Naciones Unidas, Comunidad Europeo y Congreso de los Estados Unidos).La protesta se ha extendido a otros sectores sociales (sociedad civil y representantes de algunos partidos políticos) y a los estados más populosos del país. Los valientes y creativos estudiantes, muy bien organizados, entraron al camino del no-retorno.

    A la luz de lo expuesto, no es menos cierto que a la población venezolana no le ha quedado otra vía que la de protestar en la calle hasta lograr cambios en la política que garanticen la libertad y la democracia.

    Sin embargo, siempre se debe tener en cuenta la conclusión de Ginsberg en su ensayo: “La protesta pacífica casi siempre fallará cuando no tiene condiciones de desplegar una fuerza mayor que la del adversario”. Esa fuerza es la masa organizada, capaz de canalizar esa energía y emoción de la calle con aguda precisión hacia el objetivo deseado.

    Nuestra libertad es responsabilidad de todos.

  • La libertad contra la esclavitud – José Javier Martínez

    La libertad contra la esclavitud – José Javier Martínez

    Durante las últimas siete semanas, producto de la respuesta cívica, demócrata y libertaria del pueblo venezolano, el cual, en un ejercicio de responsabilidad histórica, ha decidido tomar las calles para luchar contra ese intento reiterado de esclavizar a los ciudadanos, típico de un modelo comunista, hemos visto aflorar la naturaleza profundamente autocrática y  dictatorial del régimen que hoy ocupa de manera ilegítima la silla de Miraflores.

    Es importante recordar que la lucha que mantenemos en la calle todos los venezolanos amantes de la libertad ha tenido un éxito rotundo, pues a estas protestas hay que abrogarle victorias tan importantes como la de desnudar la imagen del régimen ante la comunidad internacional, ilusión que logro su máximo apogeo el 28 y 29 de enero en la cumbre de la CELAC, donde gracias al uso indiscriminado de nuestra renta petrolera el régimen logro la complicidad de distintos mandatarios y organismos internacionales que trataron de enviarle al mundo la versión de que en Venezuela y Cuba existe democracia, la mentira más miserable e hipócrita de nuestra historia contemporánea. Hoy en día, el mundo llama a Maduro por su nombre: “DICTADOR” y es consciente de la intención clara de la dictadura cubana de esclavizar al noble pueblo venezolano. Otra victoria clara de las protestas es la de dejar claro en las calles que somos mayoría, que siempre lo hemos sido, que nuestro talante democrático como venezolanos es gigantesco y que a pesar del uso indiscriminado de los recursos del Estado para movilizar, a pesar de la represión feroz de la dictadura y a pesar de la censura en los medios de comunicación, los venezolanos estamos más claros que nunca que la libertad y el futuro están en juego y que estamos ante una coyuntura donde fallar no es una opción.

    A pesar de estos grandes éxitos, resulta  lamentable ver la postura de determinados actores que se niegan a ver esta gran verdad; políticos, generadores de opinión y organismos internacionales, quienes por malcriadez, ceguera o una oscura conveniencia, no solo se niegan a contribuir en la lucha por la libertad, sino que además, queriéndolo o no, se vuelven en los principales aliados del régimen dictatorial. ¿Qué más tiene que ocurrir en Venezuela para que abran los ojos?, ¿es posible hablar de derechos humanos en Venezuela?, cuando este régimen, en tan solo 49 días lleva 1865 detenidos, 59 casos de tortura registrados y 35 asesinatos producto de las protestas pacíficas; ¿es posible hablar de libertades fundamentales en Venezuela?, cuando este régimen se ha encargado de violar las libertades fundamentales, no hay libertad de expresión, nuestra ventana al mundo son los medios internacionales, no hay libertades económicas, el gobierno se ha encargado de empobrecer a los venezolanos entre expropiaciones y controles económicos, no hay libertad de vivir sin miedo, la inseguridad, los colectivos y los órganos de seguridad del Estado se han vuelto los principales promotores del miedo, la represión y el terror es una política de Estado; ¿Es posible decir que en Venezuela tenemos elecciones libres, justas, universales y secretas?, cuando todos los venezolanos estamos conscientes del sin fin de atropellos e irregularidades que tienen nuestros procesos electorales, un organismo electoral parcializado y viciado, que avala el fraude electoral y se niega a ser auditado de una manera transparente; ¿es posible hablar de un régimen plural de partidos?, cuando vemos como el régimen se ha encargado de fusionar el aparato estatal con el partido de gobierno, cuando vemos como se inicia una persecución política contra la disidencia; ¿Es posible hablar de separación e independencia de los poderes?, cuando somos testigos de cómo todos los poderes públicos se someten a la voluntad del ejecutivo, donde ningún poder tiene la capacidad de elevarse como detentador del poder, un mandatario que legisla, que juzga y que ejecuta no es otra cosa que un DICTADOR.

    Ciudadanos, la libertad es una causa que no tiene fronteras, y los demócratas estamos obligados a luchar por ella, esta no es la lucha entre la oposición y el chavismo, es la lucha del futuro contra un pasado fallido con 15 años de constantes fracasos, es la lucha de los ciudadanos contra la dictadura, es la lucha de la libertad contra la esclavitud.

    @Pepe_JMartinez

    Coordinador Nacional de Jóvenes, Vente Venezuela.

  • El crimen de María Corina Machado – Por Elizabeth Burgos

    El crimen de María Corina Machado – Por Elizabeth Burgos

    La rebelión ciudadana que desde febrero ha tomado las calles del país ha desplazado radicalmente las piezas del tablero y ha demostrado un hecho de suma importancia histórica. En Venezuela ha surgido una oposición que ya no es rehén del castrismo. Eximida de esa influencia que ha permeado durante decenios el modo de pensar y el sentir político de los venezolanos, -(todas las tendencias políticas confundidas, lo que explica al carácter ambiguo, y  muchas veces incoherente de la oposición)- ha logrado la libertad de rebelarse y expresar el sentimiento nacional más elemental que anima a los ciudadanos ante la invasión de otro país que venga a imponer su ley.
    La Habana no podía permanecer indiferente. El mantenimiento en el poder de Nicolás Maduro es un asunto de sobrevivencia. Pese a la aceleración de las negociaciones de Cuba con la Unión Europea llamadas a poner término a la “Posición Común” que condicionaba el otorgamiento de créditos y la apertura de una política de cooperación con la isla, al respeto de los derechos humanos y a una apertura democrática. La actividad diplomática desplegada por los gobiernos latinoamericanos en pro del  deconocimiento sin condiciones   de la dictadura castrista, al igual que lo ha hecho por parte de la OEA su Secretario General, José Miguel Insulza, ha dado sus frutos diplomáticos, pero los frutos que le den a comer a los cubanos, tardarán algún tiempo. Cuba seguirá dependiendo de Venezuela.
    La dictadura cubana está obligada a proteger el equipo que ha puesto en el poder. Pero sería ingenuo pensar que los Castro juegan una sola carta. Nunca lo han hecho. En todas las circunstancias conflictivas, Fidel Castro, que es un verdadero genio en el arte del detalle táctico, siempre tiene de reserva varias cartas bajo la manga. Es indudable, que a los Castro les conviene más mantener en el poder a un incondicional como Maduro. Han hecho todo lo posible. Creyeron que la rebelión cesaría tras los certeros disparos en la cabeza.
    Para el aparato cubano, es innegable que se está ante un escenario inédito. La Habana tiene que repararse, porque llegado el caso en que la situación se haga insostenible y exija de manera ineludible un cambio de
    escenario, Cuba puede perfectamente sacrificar a Maduro. Por supuesto que el hecho no la tomará desprevenida: tendrá preparadas una, dos o más cartas de recambio que ya debe estar barajando. De allí que no sea de excluir en un futuro inmediato, ver en el escenario político venezolano actitudes titubeantes e incomprensibles, posturas sorprendentes, alianzas contra natura: en todos esas expresiones bizarras, lo más seguro es que esté la mano hábil del aparato cubano; sin excluir que quienes son objeto de la manipulación no se percaten de ello. No sería la primera vez que lo haga, ni la última, porque  desafortunadamente al castrismo todavía le queda vida por delante en América Latina.
    El castrismo ya es parte de la estructura mental del comportamiento político del latinoamericano, de allí el milagro que significa el surgimiento en Venezuela de una generación de jóvenes libres de esa tara congénita. La arremetida contra María Corina Machado es parte de ese escenario. En un terreno como el de la oposición, bastante pobre en ideas y sin un programa político digno de ese nombre, a la que de hecho el poder muchas veces le ha marcado la agenda, el surgimiento de una voz que exprese los valores que forjaron el sentimiento de pertenencia a la nación; que al expresarse toque esas fibras profundas que mueven a los pueblos a defender el espacio que habitan, perturba el escenario y se hace necesario excluirla, neutralizarla.
    Fidel Castro es paciente en el odio y la revancha siempre termina tomándola. Difícilmente ha olvidado la osadía de la carta pública que le envió María Corina Machado, en respuesta a una “Reflexión” de enero 2012 del cubano en donde alababa la “genialidad de Chávez” y reprochaba a la parlamentaria “la dureza extrema “ con que lo increpó con frases que “pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría” ante el “insultante calificativo de ladrón”. La reflexión de Fidel Castro, es una muestra de la “guataquería”, como llaman los cubanos a la adulancia más vergonzosa. Consideró que la frase “águila no caza mosca”, era una frase “elegante y sosegada”, a lo que MCM le responde que se trata de una grosera manifestación dedesprecio hacia sus interlocutores, y sólo “un déspota considera que un parlamentario elegido por el pueblo no tiene credenciales para discutir con el presidente de su país”. Sin embargo, al referirse al discurso pronunciado por Chávez (Informe a la Nación, enero 2012) en la Asamblea Nacional y que dio origen a la intervención de MCM, Fidel Castro, al tratar de alabarlo, se traiciona e incurre en la  manifestación de condescendencia más patética que pueda imaginarse, al afirmar que “no alcanza a explicarse cómo un soldado de modesto origen, fuera capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza”.
    Para Fidel Castro, el origen modesto no concuerda con el talento. La reflexión de Fidel Castro, merecería un análisis de texto. No hay desperdicio, cada palabra tiene su significado, cada frase es un mensaje destinado a manipular. Quien es un dechado de ambos, trata a Betancourt de vanidoso e hipócrita. A Pablo Neruda, al que insultó y trató de agente del imperialismo, lo menciona “insigne y laureado poeta”.
    En un párrafo relativo al colombiano Marulanda, vale la pena citarlo porque expresa a cabalidad la manera cómo el pensamiento de Castro se inspira de lo militar: a Marulanda, lo considera “valiente y revolucionario”, pero no coincide con él en su concepción táctica, por que según Castro dos o tres mil hombres habrían sido suficientes para derrotar a un ejército regular convencional en Colombia; en cambio Marulanda, organizó un ejército con “casi tantos soldados como el adversario” y “eso es sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar; se torna imposible.” De lo cual se infiere, de que para controlar los movimientos de protesta en un país eminentemente urbano como Venezuela, es más manejable un ejército integrado por tiradores de elite, desplazándose en motocicletas. El certero disparo en la cabeza, revela la doctrina militar que profesa Fidel Castro: lo menos costoso y que sea lo más eficaz.
    Habituado a que jamás nadie lo haya cuestionado, la carta pública de MCM tiene que haber significado un duro golpe al monumental narcisismo del cubano. Ella responde punto por punto los cuestionamientos y la versión de la historia que como de costumbre forja el cubano. La diputada desmonta la versión ficticia que hizo Chávez en su presentación de “un país de paz y prosperidad que no existe”. Tal vez la frase más dura que debe haberlo herido profundamente es cuando le recuerda al dictador cubano que intervino en Venezuela en los 60, pretendiendo imponer un régimen como el cubano por lo que “su ataque a Rómulo Betancourt no puede ocultar un hecho que está inscrito en la historia: Betancourt lo derrotó a usted política y militarmente, su reconcomio por esta fatalidad es evidente”. Le recuerda también la carta que le envió Castro a Carlos Andrés Pérez desmarcándose del golpe de Chávez de 1992, lo que demuestra la falta de principios del cubano.
    La carta de MCM es un compendio del comportamiento abusivo de Castro hacia Venezuela, de sus versiones sesgadas de la historia. Una pieza epistolar de un raro rigor, sin retórica, ni golpes bajos. Los golpes fuertes son las contundentes verdades que expresa. Una carta necesaria porque todavía, pese a los acontecimientos recientes, todavía existen medios, incluso de oposición, que persisten en hablar de la “supuesta” intervención cubana. En una entrevista periodística a propósito de las razones que la incitaron a escribir la carta, MCM declara que lo hizo porque creyó que era “el momento de poner las cosas claras y demostrarle a esos hombres autoritarios al frente de mi país, de Venezuela y también el de Cuba, que no les tenemos miedo, que no les bajamos la cabeza y que no vamos a tolerar más mentiras”.
    “He expresado lo que siente la inmensa mayoría de los venezolanos. Es un tema de dignidad, es un tema de soberanía y un tema de independencia y ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre y que sepan que no les tenemos miedo”. Es por ello que esa carta tiene un significado histórico profundo, porque abre la senda hacia la voluntad de sobrepasar el chantaje ideológico del castrismo, a lo que hasta ahora ningún responsable político venezolano se había atrevido o haya tenido la iniciativa de hacerlo con ese rigor y eso tiene que haberlo comprendido perfectamente el estamento cubano. En el momento en que el poder castrista se percata de que el contenido de lo expresado en la carta ha cobrado cuerpo y ha tomado la forma de una rebelión civil, es evidente de que buscarán la manera de callarla. Vale la pena citar en su integridad el párrafo final: “Comandante Castro, deje de intervenir en los asuntos internos de Venezuela. Hágalo de buen grado o las fuerzas democráticas de Venezuela se lo volverán a hacer entender como hace 50 años”.
    Una demostración de rigor y una conciencia firme de fidelidad a los principio republicanos, he aquí el “crimen” que busca castigar el presidente de la Asamblea Nacional.
    *Periodista venezolana
  • Cuestión de Libertad – Por Víctor Vega

    Cuestión de Libertad – Por Víctor Vega

    En la actualidad estamos caminando por una raya, una línea muy fina pero a su vez muy poderosa, esa línea es el antes y el después en la historia, estamos transitando por el camino hacia la Libertad.  Un camino que es rocoso, empinado y peligroso pero que nos lleva hacia el objetivo que todos deseamos.

    Como todo estrecho camino, salirse de él es muy fácil y tentador. Podemos pensar que ya han sido demasiadas muertes, que ya son muchos los detenidos o incluso que son demasiados kilómetros de calle que hemos marchado, pero salirse de ese camino por muy estrecho que sea representa caer en un estrepitoso y doloroso barranco del cual difícilmente salgamos.

    El camino planteado por un sector de la MUD es un camino que parece mas sencillo, una autopista tentadora pero que en la Venezuela actual no solo está cerrada de entrada al no tener elecciones libres, justas y transparentes sino que resulta imposible de transitar.

    Para la transformación debemos ser Gobierno y para serlo necesitamos no solo ser mayoría, sino actuar como tal. Ganar los centros pero también las calles. El electorado que se arriesga al votar contra su jefe necesita ver una disidencia que no solo sea empática con ella sino que esté dispuesto a lo que sea por defender su libertad, y hoy nos estamos consolidando como alternativa que puede ganar y también cobrar.

    Esta lucha que emprendemos desde hace ya casi 2 meses trascendió a la escasez, la corrupción, la seguridad o el mero debate de la legitimidad del Dictador, lo que hoy nos mantiene ganando la calle es el Sueño de Libertad y eso nos hará invencibles. Si hoy el mundo mira a Venezuela no es porque se enteraron que vivimos en una dictadura, es porque ven una disidencia sólida y victoriosa. En Siria o Egipto sabíamos desde hacia años que había dictadura pero el mundo apuntó sus focos cuando vieron un pueblo dispuesto a alcanzar la Liberad, caso contrario de Korea o Cuba, que son ignorados pues no ven un pueblo organizado por alcanzarla.

    Es el momento de las ideas, de los ciudadanos y del cambio. Esta lucha aun puede durar semanas, meses o incluso un par de años pero no tengamos dudas que vamos por el camino correcto, que no estamos tomando ningún atajo, pues ya 15 años han sido bastantes. Vamos a Luchar Hasta Vencer, estamos del lado correcto de la historia.

    Me despido con una frase de un hombre fallecido hace un par de días y que es ejemplo de transición, el gran Adolfo Suárez:

    “Hay algo que ni siquiera Dios pudo negar a los hombres: la libertad” Adolfo Suárez

    Víctor Vega

    @victorvega92

     

  • Venezuela vale la pena – Por Miguel Velarde

    Venezuela vale la pena – Por Miguel Velarde

    El viernes tuvimos la oportunidad de presenciar un hecho histórico. Uno que se suma a tantos otros que vivimos desde el 12 de febrero. La diputada María Corina Machado, acompañada del dirigente sindical Iván Freites, de Rosa Orozco –madre de Geraldine Moreno, la estudiante asesinada en Valencia- y uno de los líderes del Movimiento Estudiantil, Carlos Vargas, pudieron estar presentes en la sesión del Consejo Permanente de la OEA.

    Como una triste ironía, en el salón que lleva el nombre del Libertador Simón Bolívar, el mundo fue testigo de lo que nosotros vivimos a diario en Venezuela: la censura y el miedo a la verdad. A fuerza de petróleo y chantaje, el gobierno se impuso y logró que no se pueda escuchar en el mundo lo que ocurre en el país.

    Sin embargo, este hecho no evitó que la realidad que hoy vivimos quede en evidencia internacionalmente, gracias a la cortesía del gobierno de Panamá, que cedió su puesto a María Corina en un acto que fue retributivo. El 17 de mayo de 1989, cuando ese país vivía bajo la bota dictatorial de Manuel Noriega, fue Venezuela que cedió su silla a un delegado de la resistencia panameña que pocas semanas después conquistaría la democracia en ese país.

    Sin embargo, el repudiable atropello por parte de varios países de la región no desanimó a nadie. Al día siguiente, una vez más decenas de miles de venezolanos tomaron las calles para “darle un parao” a tanto abuso y las inundaron de esperanza y coraje. Aquí nadie se rinde, porque ahora saben todo lo que está en juego y perder no es una opción. Eso se aplica también a los diferentes sectores políticos de oposición, incluso a los que se opusieron en un principio a la protesta, a quienes con mucho gusto vimos compartir tarima, objetivos y ahora también una misma estrategia de lucha: la calle.

    Son tiempos difíciles, a veces cargados de miedo y dudas. En esos momentos de angustia se debe encontrar la fortaleza que nace de la convicción de saber que se está haciendo lo correcto.

    ¿Por qué luchar por Venezuela? Porque su gente, su historia, su presente y su futuro valen la pena.

    ¿Por qué luchar? La respuesta es simple: porque Venezuela vale la pena. (Guayoyoenletras.com)

    Miguel Velarde

    @MiguelVelarde

  • Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco G.

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco G.

    Insaciable bestia parda
    El régimen argumenta que la oposición anda en planes malévolos como si querer el reemplazo del procerato rojo lo fuera. Sólo este chavismo en su fase de descomposición anda en el plan malévolo delautogolpe. Ya llegó al punto en que dejó de importarle la apariencia democrática que Chávez se esmeró en conservar aun cuando sacara la cachiporra con la izquierda. Nicolás Maduro no tuvo la capacidad de hacer ese juego de cintura de su padrino, porque nunca ha sido un jefe sino, apenas, el administrador roñoso de una herencia disputada; carece de recursos políticos, de visión, de capacidad de juego, de muñeca suelta para maniobrar; en vez de buscar tácticas novedosas en su inédita sabiduría política busca imitar al mentor y lo hace muy mal. Tal vez no sea incierto que peregrina a la tumba del fallecido monarca a buscarle conversación a ver si en una de ésas le dice algo, una voz que lo guíe y resuelva sus incompetencias; y no es de dudar que lo haya escuchado alguna vez soplándole: «¡Nicolás: eres un error de la historia!»

    El causahabiente juega un juego suicida: intentar obligar a la oposición que acepte su reinado imperial o, de lo contrario, promete suprimirla. Este heredero sin mérito actúa sin cordura porque está literalmente colgado de la brocha de la represión; no puede aceptar disputa alguna de su poder porque siente que se cae: cuando no lo derriban los de afuera, vienen los vahídos por las intrigas de los de adentro.

    Es un hecho crucial para el chavismo y para las fuerzas democráticas saber que el régimen ha enloquecido en su conducta represiva. Las capas de la cebolla se han desprendido; cada una de las coartadas democráticas se ha desvanecido, y después de desollar las instituciones no queda nada, sólo el gas y la metralla, la prisión y las fieras togadas. Nicolás de tanto dialogar con la muerte se ha convertido en su mensajero. Su debilidad es lo que permite el cogobierno de Diosdado Cabello. No es que el uno disienta del otro, lo que ocurre es que los dos, al lado del tercer jugador que se ha colado en el mando -Miguel Rodríguez Torres- dan órdenes como si hubiese una junta de gobierno y no la vaga pretensión presidencial del ungido.

    CAÍDA Y MESA LIMPIA. La prisión de Leopoldo López, el encarcelamiento de los alcaldes Ceballos y Enzo Scarano, y la delirante idea de allanarle la inmunidad a María Corina Machado para luego apresarla, podrían ser manifestaciones de la pérdida total de la cordura. En realidad parece más bien el intento postrero de evitar la licuefacción de un régimen que perdió cualquier amago de solidez.

    El poder se les desliza de las manos y no comprende que la calle alzada es la cosecha de lo que el régimen labró a ciencia y paciencia por años. Son las humillaciones de los empleados, las listas de perseguidos, las prisiones arbitrarias, los crímenes impunes, la robadera descarada, las desigualdades profundizadas, las escaseces multiplicadas, el miedo convertido en compañero de los ciudadanos, y las penas acumuladas, lo que ha generado esta explosión social. No es un hecho fortuito sino capas sedimentarias de iniquidad y desprecio, de vilezas repartidas desde arriba, lo que estalla. El que no entienda esto en el Gobierno o en la oposición no entiende nada.

    LA VIOLENCIA. La oposición, en ninguna de sus formas, ha propuesto una estrategia violenta para la salida del régimen. La violencia que se ve es producto de la represión extrema de quien ya no puede sostenerse con ciertos barnices de legitimidad.Esta conducta destinada a aplacar, asustar y castigar, exacerba la protesta. La ciudadanía traspasó el umbral del miedo y cuando se llega a este borde, los represores pierden el control: la muerte, la cárcel, la amenaza, dejan de tener el efecto disuasivo en el que habían confiado.

    La delirante represión de las semanas que corren es un brote pestilente de los intestinos ideológicos del régimen. No es nuevo el fenómeno aunque sea más virulento. Tal es el código genético del Orden Rojo; no sabe actuar sino con violencia y a su través, lo que va desde el lenguaje descalificador, machista, humillante e indigno, hasta las balas que dispara y matan. La respuesta de la sociedad civil ha venido desde la entrañas de ese continuo estado de sitio y de represalia. Es como si se hubiese dicho ¡no más! ¡Nunca más!

    LA DIRECCIÓN. Entender que ha emergido una fuerza de las entrañas de la sociedad es condición para poder acompañar el proceso. Los intentos de «dirigir» a través de maniobras como la del diálogo con el gobierno o la nonata y mentirosa «comisión de la verdad» no sirven para nada. Así como el gobierno no puede controlar el río de la protesta tampoco puede hacerlo nadie en nombre de la oposición. Esto no quiere decir que la protesta no tenga objetivos o dirección; los tiene, se han ido articulando de manera compleja, los líderes están allí, brotan como hongos de universidades y liceos, de gremios y partidos, sí y también de las barricadas; manan de los aciertos y los errores; hasta la propia violencia de esas barricadas puede servir para dar paso a la protesta civil y pacífica de los mayores, tal como aconteció hace pocos días en la Plaza Altamira.

    LA UNIDAD. La unidad electoral se produjo a través de la MUD. La unidad para el reemplazo constitucional del régimen se da ahora en la calle y bajo las atmósferas de presión que ésta porta. Cada proceso ha tenido su tiempo y su ritmo; el de estas semanas está signado por la decisión de enfrentar la represión, desmontar la trampa del diálogo gubernamental y la necesidad de abrirle camino a las ansias de cambio que se guarecen en la ciudadanía. La calle, en su pasión y convicción, ha creado el ambiente para una unidad superior, que se desmarca de los conciliábulos y las maniobras, y se abre a la participación. La calle no es violencia sino el encuentro, el lugar de la ciudadanía, de la palabra; es el espacio fraterno, juvenil aunque contenga adultos y superadultos, en el cual se prefigura la libertad y la democracia por venir.

    Leopoldo López, María Corina Machado, los alcaldes Daniel Ceballos y Enzo Scarano, Ramón Muchacho y David Smolansky, Gerardo Blyde y Antonio Ledezma, los estudiantes, los ajusticiados, torturados, apresados y perseguidos, gaseados, los padres, hermanos y amigos de los caídos, son símbolos de esta fase dura de la lucha. Ahora hasta los que no querían ver tendrán que admitir que un nuevo tipo de dictadura se ha apoderado del país; por su parte y sin que algo parecido a la vergüenza los asalte, los magistrados y generales, los ministros y policías, rubrican por unanimidad el estado de excepción y el cese de la libertad. Paradójicamente, podría ser el instante en que esté más cerca su recuperación.

    Mientras brotan estas palabras se oye como un escándalo universal el silencio impuesto a María Corina en la OEA.

    Twitter @carlosblancog
    www.tiempodepalabra.com

  • El rostro de la democracia – Por Anderson Riverol

    El rostro de la democracia – Por Anderson Riverol

    La democracia, esa palabra tan gastada y utilizada tanto por quienes la honrar como por quienes la aborrecen ha sufrido la minimización de su significado al burdo concepto que nos dice que es el acto de hacer elecciones, hasta ese punto se ha llegado hoy, parece que ya la soberanía del pueblo esta demás, que las decisiones solemnes de los ciudadanos se desaparecen por decreto luego de cada elección, que no somos dueños de nuestro propio destino tengamos la capacidades que tengamos y al parecer debemos automatizarnos.

    Obviamente lo antes expuesto es el fin que busca un modelo que simplemente recoge la esencia de una izquierda trasnochada en américa latina,un pensamiento que como lo dice Jorge Rivadeneyra en su libro “Socialismos por Decreto”  es la evolución de un sistema de opresión que al ver que ya no puede conseguir el poder mediante el decreto como lo hicieron los gobiernos comunistas de la Unión Soviética, en cambio, optan a través de la técnica a ganar elecciones así el resultado les dé como ganador o no, valiéndose de distintos elementos que le permiten esta jugarreta.

    La verdad es que la democracia es mucho más que eso, es donde la institucionalidad, la libertad y la ley se unen para hacer un sistema absolutamente perfectible, donde la política influye determinantemente para delimitar los caminos que se puede recorrer tanto para reforzar la democracia o para corromperla. En una forma muy explícita en el segundo cuaderno de gobernabilidad democrática del PNUD “Escenarios Políticos en América Latina” nos dice en pocas líneas que es la política y su importancia con la democracia: La política encarna las opciones, agrupa las voluntades y crea el poder, estas son tres condiciones inexcusables para el desarrollo de la democracia.

    En sí, para que la democracia pueda avanzar deben existir elementos dados por la política, que van desde la existencia opciones ya sean antagónicas (necesario para una verdadera política según Carl Shmitt) o no, le da la oportunidad a los ciudadanos de decidir con cual ideología o forma de hacer las cosas se identifica y de esta manera se agrupan en voluntades e iniciativas que optan por el control legítimo de la violencia ypor la conducción del país, optan por ser gobierno.

    Esta conducción ejercida por el gobierno puede desembocar en diferentes tipos de gobierno a pesar de que hubiese sido electa en democracia, comúnmente pasa cuando la institucionalidad es sumamente frágil e incapaz de prevenir la descomposición del gobierno de turno. Esta descomposición es algo así como la frase usada por el expresidente Hugo Chávez cuando hablaba del populismo «es cuando alguien, a nombre del pueblo y hablando por el pueblo, le clava una daga al pueblo».

    En esta misma línea analizando el contexto de Venezuela es necesario para encontrar una democracia verdadera en un sistema de gobierno eficiente detectar los cambios negativos, por ende, se hace de referencia obligatoria citar un fragmento totalmente pertinente del libro “Entre la Soberbia y la Incertidumbre” escrito por SadioGaravini Di Turno, Doctor en Ciencia Políticas de la Universidad de Roma: Jesús Silva Herzog M.,  en su libro La Idiotez de los Perfecto, reseña unas ideas de MichelangeloBovero, el discípulo y sucesor de Bobbio en la catedra de filosofía política en la Universidad de Turín. Bovero nos recuerda a Polibio y su teoría de las formas mixtas de gobierno el historiador romano partía de las formas simples y virtuosas de gobierno de Aristóteles y afirmaba que el problema consistía en su inestabilidad: la monarquía degeneraba en tiranía, la aristocracia el gobierno de los mejores, se transformaba en oligarquía, el gobierno de los privilegiados; y la república terminaba en el desorden y la anarquía de la demagogia. La solución de Polibio era la mezcla de las formas puras de gobierno para integrar un sistema de equilibrios y complementaciones que ofreciera estabilidad al gobierno. La monarquía constitucional británica es un ejemplo al respecto: los poderes del estado divididos entre la corona, y un parlamento integrado por una cámara de lores, conformada por aristócratas, y una cámara de los comunes, electa por el pueblo. Lo que no pensó Polibio nos dice Bovero, es que la mezcla bien podía darse entre las partes corruptas del gobierno. La combinación de la tiranía, la oligarquía y la demagogia es lo que Bovero llama “Kakistocracia”: el pésimo gobierno, la republica de los peores.

    Es de esa Kakistocracia que todos los ciudadanos del mundo estén en el gobierno que estén deben resguardarse, en vista que la evolución o mejor dicho involución a este sistema Kakistocratico se da en faces y llega con el populismo en la mayoría de los casos. Ya en el caso práctico de democracia a parte de la teoría grandiosa que podamos leer sobre ella de ilustres del pensamiento, existe otro lugar donde la podemos ver, ese lugar es el rostro de quienes hoy en una forma cívica expresan su opinión, podemos verla en la cara de Rocío D Ettore, Luis Montero, Klaus Bengochea, Peter Williams, Israel Arévalo quienes son estudiantes y héroes de la USB-SL, podemos verla en la cara de Neptali Aponte egresado y otro héroe de la UCAB quienes fueron apresados por pensar diferente, podemos verla en los políticos esos que están del lado de la ciudadanía, que son insultados hasta mas no poder y siguen de pie, y más allá, si quieres a Venezuela y respetas a los demás como a ti mismo del lado político ideológico que estés puedes ver la democracia todos los días al verte en el espejo.

    @Riverols

     

     

     

     

  • La resignación no es una opción – Por Miguel Velarde

    La resignación no es una opción – Por Miguel Velarde

    La semana pasada se cumplió un mes desde que se iniciaron las protestas de los estudiantes

    Lo que empezó como una lucha de los universitarios se ha transformado en una bandera de todos los venezolanos. Se equivocan quienes afirman que “los pobres no protestan”. Claro que protestan, solo que la gente más humilde no lo hace en los sectores donde viven. Tienen motivos válidos: el miedo a los colectivos y grupos armados que en esos lugares actúan todavía con mayor impunidad que en otras zonas. Ellos prefieren movilizarse a otros lugares más seguros para hacer sentir su protesta y también para participar de las grandes concentraciones que han llenado las avenidas más importantes del país. ¿O es que acaso tenemos cientos de miles de “burgueses” en Venezuela?

    Tampoco puede pasar desapercibido el hecho de que un gran número de artistas, deportistas, activistas, políticos y todo tipo de organizaciones se han sumado a la voz de protesta hasta en el último rincón del mundo. La lucha es legítima y así considera hoy el mundo la de los estudiantes en Venezuela.

    Es evidente que los logros de lo que en un principio sus convocantes llamaron “La Salida” -y que hoy tiene tantas otras consignas- son innegables incluso para sus más fervientes detractores: el mundo ya sabe lo que pasa en Venezuela, algo que durante tanto tiempo y a punta de publicidad el gobierno logró ocultar de manera muy hábil. Ninguna de las muchas campañas electorales en 15 años sirvió para conseguir lo que en un mes los estudiantes lograron en las calles: quitarle la careta al régimen.

    También se desnudó la censura que existe en los medios de comunicación en el país y el blackout informativo que predomina. La expulsión de las cableras de NTN 24, el incidente con Patricia Janiot de CNN en Español y todos los demás tanto con la prensa local como extranjera son motivo de preocupación a nivel internacional. Hoy son muchos en el mundo los que miran con sorpresa lo que ocurre en Venezuela, mientras nosotros miramos con asombro que ellos se sorprendan recién hoy.

    En el país estamos conscientes de que la lucha por nuestra dignidad está en nuestras manos. Sabemos que es posible que sea necesario sacrificar el presente para salvar el futuro. Pero héroes sobran en Venezuela, de esos que armados con la fuerza de una idea y la seguridad de que están del lado correcto de la historia salen a la calle día a día a rescatar sus sueños.

    Para ellos, hay un solo camino: luchar hasta vencer.

    La resignación no es una opción. (Guayoyoenletras.com)

    @MiguelVelarde