Autor: Claudia Macero

  • La Trilogía del Mal y el Estado de Excepción [o «Descendiendo al Maesltrom»] – Por Boris Muñoz

    La Trilogía del Mal y el Estado de Excepción [o «Descendiendo al Maesltrom»] – Por Boris Muñoz

    La Trilogía del Mal. La aparición el pasado miércoles 30 de octubre de afiches pegados en las paredes del centro de Caracas y otras partes de la ciudad, incluso en dependencias públicas, denunciando a Henrique Capriles Radonski, Leopoldo López y María Corina Machado como la Trilogía del Mal, debe ser marcado como un día de infamia en el calendario en la historia reciente de Venezuela. En grandes letras, la serie de afiches (eran cuatro) pedía a los viandantes reconocer a Capriles, López y Machado, responzabilizándolos de la crisis económica, el desgobierno y el caos social que devora al país, acusándolos implícitamente de terroristas y ladrones. Sin duda, ese día también debe ser recordado como el emblema de la caída moral del chavismo: el día en que cruzó la raya que separa la riña política, por alterada que sea, de la criminalización de la disidencia y la oposición.

    No es que durante los últimos 14 años no la hubiese cruzado. Lo había hecho muchas veces y en episodios de todo tipo, siendo uno de los más notorios la emboscada contra los diputados opositores orquestada por Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional. La degradación pública del adversario político fue una de las marcas de estilo de Hugo Chávez, una marca que desgraciadamente sus herederos también explotan. De hecho, fue el presidente Nicolás Maduro quien en una de sus confusas peroratas acuñó el término Trilogía del Mal, asociándolo con estas figuras, a quienes no dejó de llamar “parásitos fascistas”, hecho que fue aplaudido y difundido porEl Correo de El Orinoco en una fotografía de los tres cuya parte posterior había sido intervenida con unas graciosas calaveras.

    Esta agresiva campaña de odio es un recordatorio de la larga historia de batallas entre Chávez y sus adversarios. Una historia que no tapa los atentados contra la democracia perpetrados por figuras públicas, algunas de ellas miembros activos de la oposición. Pero esta vez estamos ante una situación inédita, porque identificar a estos tres prominentes líderes opositores como los “enemigos públicos” es una ominosa señal de que el poder ya no solo promueve un discurso de odio, que se ha ejercido durante mucho tiempo, sino también su práctica. De ahí al ajusticiamiento paralegal y la desaparición física de los adversarios tachados de “enemigos públicos”, ambos efectos predecibles de una política de esta naturaleza, hay muy poca distancia.

    Deliberadamente, el gobierno ha soltado “oficialmente” a las bestias del odio. Maduro debería anotar en su diario personal este hecho como uno de sus mayores logros.

    Nada de esto ocurre al azar. Los afiches son un globo de ensayo para poner a prueba esta nueva política. Por eso no sorprende que los voceros oficiales insistan en representar a la oposición como la encarnación de todos los males, proyectando en ella la responsabilidad de sus deficiencias.

    En un gesto de insólita ligereza, la ministro de la Comunicación e Información restó importancia a los afiches, para calificar a los líderes opositores como “seres violentos, militantes del odio y de la amargura” asegurando que eran ellos los “fascistas” y no unos afiches “regados por ahí”. En un orden argumental, este esguince retórico trata de presentar el derribo de una estatua como un acto moral y políticamente peor que el contenido de los afiches. Sin embargo, lo verdaderamente alarmante es que la ministro no haya condenado el fascismo explícito de los afiches y, algo más importante todavía, que no haya desligado de su autoría y colocación al gobierno, al propio MINCI, o al Partido Socialista Unido de Venezuela. Esto es significativo porque, por actuación u omisión, se está avalando la criminalización de quienes representan no sólo a la oposición como coalición política, sino a la mitad del electorado, como es el caso de quienes votaron por Henrique Capriles Radonski.

    La aparición de los afiches es la cristalización en la esfera pública de lo que hasta ahora había sido, en esencia, un discurso para la tropa. Ese discurso ha sido llevado materialmente a la realidad y ello representa un acto de odio que prepara el terreno para acciones que podrían llevar al país a días aun más oscuros.

    El Estado de Excepción. Cuando Nicolás Maduro designó a la Trilogía del Mal estaba casi literalmente evocando, aunque en una simetría opuesta, la noción de Eje del Mal usada por George W. Bush para designar al “enemigo externo”, a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001. El Eje del Mal fue la coartada para establecer el Estado de Excepción a través de la llamada Acta Patriótica, que llevó a Estados Unidos a suspender los derechos civiles y legales generales e individuales dentro y fuera de su territorio, a violar la soberanía de países como Afganistán e Irak, por citar los dos más obvios, que invadió y sumergió en la guerra, convirtiéndose en el mayor violador de la Ley Internacional después de la Segunda Guerra Mundial.

    De manera análoga, si la Trilogía del Mal es realmente responsable de todo lo que se le achaca, cualquier venezolano tiene derecho a preguntarse por qué el gobierno permite que gente tan peligrosa ande suelta. O, incluso, si esos líderes deben tener los mismos derechos civiles o legales que los otros ciudadanos. La respuesta lógica es que no. De este modo se ha convertido a Capriles, López y Machado en blancos móviles de cualquier lunático que decida actuar en consecuencia de lo que la propaganda de gobierno diga.

    Sin embargo, es esencial no ver como hechos aislados el asunto de los afiches. Los violentos ataques de Maduro contra la oposición tienen lugar dentro del contexto más amplio de una cadena de medidas y hechos que apuntan hacia la eventual imposición de un Estado de Excepción.

    Antecedentes. Hay dos antecedentes inmediatos que ayudan a entender la grave dimensión de la alocución de Nicolás Maduro hablando de la Trilogía del Mal. El primero es el retiro formal de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el pasado 10 de septiembre, que previene a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de conocer las violaciones de derechos humanos que puedan ocurrir en Venezuela a partir de esa fecha. Esta decisión, que según Maduro “no tiene vuelta atrás”, implica un ciudadano más débil frente a un Estado más fuerte. Éste es un hecho cuya extrema gravedad se ilumina mejor cuando es colocado a contraluz de la creación, a finales del mismo mes, del Centro Estratégico para la Protección de la Patria (CESPPA).

    El decreto 458 de la era Maduro establece un organismo que tiene carácter supraconstitucional en la medida en que sus competencias están por encima de todas los otros órganos de seguridad e incluso por encima de la Presidencia de la República. Según se lee en el articulo 9, el CESPPA “podrá declarar el carácter de reservada, clasificada o de divulgación limitada de cualesquiera información, hecho o circunstancia, que en cumplimiento de sus funciones tenga conocimiento…”. Esto quiere decir que, justificándose en la defensa del interés nacional, el CESPPA puede demandar información de cualquier instancia pública, organización no gubernamental o asociación política que considere relevante. Pero más aún: en el artículo 7 se establece que entre sus funciones está “prever y neutralizar potenciales amenazas a sus intereses vitales (los de la patria)”. Lo que en lenguaje simple y llano significa que también puede censurar y reprimir directamente informaciones y hechos. O, si lo cree relevante, criminalizar “circunstancias” como, por ejemplo, una marcha opositora, el mensaje público de un disidente o el resultado de una elección que sea desfavorable a lo que consideran el “interés nacional”.

    El alto volumen de la crítica internacional y nacional ante la creación de este organismo obligó al gobierno a emitir una segunda versión revisada del decreto. En ella eliminó del artículo 3 la controversial mención de “la actividad enemiga interna y externa”. Esto, sin embargo, no logró borrar la peste a Estado de Seguridad Nacional y a esquema totalitario que desprende todo el edicto. El gobierno y quienes manufacturaron este decreto lo saben perfectamente.

    Según el filósofo italiano Giorgio Agamben, el Estado de Excepción opera con frecuencia a través de la gradual expansión del Poder Ejecutivo que infiltra al Poder Legislativo mediante la emisión de decretos (pensemos en la Ley Habilitante) que entrañan una suspensión constitucional, lo que erosiona de manera dramática el poder parlamentario, pues permite al gobierno actuar al margen de la Constitución y las leyes. A medida que un gobierno se hace más adicto a gobernar por decretos, más se aleja de la democracia y se acerca a la dictadura. El ejemplo ofrecido por Agamben es el del Tercer Reich: Hitler nunca derogó la Constitución de Weimar, solo la suspendió durante su gobierno. Del mismo modo funcionaron otros gobiernos dictatoriales en el siglo XX. Irónicamente, el Estado de Excepción termina, generalmente, por ser no la excepción sino la regla de funcionamiento del sistema: no es una medida, sino una técnica de gobierno, tal como lo planteó Walter Benjamin en 1942.

    La pregunta necesaria es por qué ha adoptado el gobierno una estrategia que lo acerca al Estado de Excepción y cuáles pueden ser las consecuencias de eso. Cualquier venezolano con uso de razón puede responderla por sí mismo al ir de compras y ser castigado por la escasez, intentar defender sus menguantes ingresos de la inflación cambiándolos a dólares en un mercado negro que ya rompió la barrera del delirio o salir a la calle cada vez con mayor precaución para evitar ser víctima de la violencia.  Las encuestas complementan esta respuesta: los sondeos nacionales con mayor credibilidad sobre aprobación de gestión revelan que el gobierno pierde la batalla en inflación, salud, seguridad, corrupción, abastecimiento de alimentos y electricidad. El chavismo, como identidad política, sigue cerrando filas alrededor de la figura de Chávez: 54% de los encuestados por IVAD a principios de octubre, sostiene que seguiría el rumbo trazado por el caudillo. Pero la población en general, en números que van de 50 a 69%, le achaca directamente al gobierno la responsabilidad de estos problemas. La popularidad de Nicolás Maduro como gobernante se alinea con la tendencia: un paulatino pero sostenido descenso: según la encuesta más reciente de Datanálisis, la valoración positiva de su gestión ha perdido 14 puntos en seis meses, otro récord personal.

    Aunque el gobierno persista en usar a la oposición y en la Trilogía del Mal como una pantalla donde proyectar sus fracasos, la población sabe que no se puede curar el agresivo cáncer que carcome la economía y la gestión pública sólo con curitas. El gobierno también sabe a la perfección que está frente a un escenario explosivo de ingobernabilidad. De esto han alertado incluso personajes de una lealtad al chavismo incuestionable, como algunos analistas del portal Aporrea.org. Por eso, para la troika que hoy gobierna Venezuela, se vuelve una urgencia de vida o muerte imponer mecanismos que hagan posible manejar, asfixiar y, si es necesario, aplastar situaciones potencialmente peligrosas para su permanencia indefinida en el poder. Estas situaciones pueden ser de naturaleza muy variada: desde el ascenso de los líderes opositores hasta una revuelta popular exigiendo mejoras en su calidad de vida, algo que es imposible dado el estado deplorable de la economía y la mediocridad de la gestión gubernamental. Eso y todo cuanto hay en medio de esas dos opciones.

    ¿Cuáles son las posibilidades de que esto ocurra? O, formulado de manera más sofisticada, ¿cuáles son las posibilidades de que en Venezuela un ciudadano, un grupo particular, un partido político o miles de personas vean sus derechos civiles y legales sometidos al peso demoledor de un Estado de Excepción? No será raro encontrarse con quien diga que estamos en un país que no es serio, un país del trópico y la guachafita, donde el CESPPA fue creado sólo para asustar a los opositores. ¿Pero no hemos visto casos en los que el gobierno ha usado toda su influencia para aplastar a un individuo? Que cada quien ponga el nombre que le venga a la mente. Sólo tomemos un ejemplo indiscutible: el caso de la jueza María Lourdes Afiuni, desvistiéndola de sus derechos más básicos, un hecho denunciado por figuras de izquierda de la talla de Noam Chomsky, o el caso de Franklin Brito, una víctima olvidada que ilustra la lucha del ciudadano contra el Estado.

    Si Chávez adoptó estas acciones impunemente fue porque había logrado crear un marco institucional y político bajo su férreo control. Es ese mismo marco que hoy le permite a Maduro tronar contra la prensa, como lo hizo el 10 de octubre al acusar al diario 2001 de “sabotear” la economía por un titular acerca de la escasez de gasolina, llamando a sus directivos “bandidos y delincuentes”. Sin embargo, como se repite a cada instante en Venezuela, “Maduro no es Chávez”. De hecho, como recordó el cineasta Óscar Lucién, Chávez fantaseó con la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia (entonces llamada Ley Sapo), pero entendió que éste daba paso al vigilantismo y al estado policial. En última instancia, Chávez no necesitó crear el CESPPA porque él actuaba sobre la base de su carisma y autoridad personal. Maduro y quienes lo rodean no tienen estos atributos y por tanto necesitan un mecanismo que les otorgue potestad para actuar por encima de la Constitución.

    En el fondo, el gobierno enfrenta el mismo problema que siempre ha molestado a los regímenes híbridos: que califican como enemigos a los amplios sectores sociales que los adversan. Este problema fue muy familiar también a gobiernos como el de Estados Unidos y de la Unión Soviética, que emprendieron guerras imperialistas como las de Vietnam y Afganistán, respectivamente, contra “enemigos” que defendían su derecho a la autodeterminación y nunca los habían agredido.

    Dicho todo esto hay que volver a una advertencia de Agamben: “El totalitarismo moderno puede ser definido como el establecimiento, por medio del Estado de Excepción, de una guerra civil legal que permite la eliminación física no solo de los adversarios políticos, sino de categorías enteras de ciudadanos que no pueden ser integrados en el sistema político”.

    Y es por esto que provoca escalofríos la proximidad entre el retiro de Venezuela de la CIDH, la creación del CESPPA y la aparición de los afiches criminalizando a los líderes opositores, sin contar la compra de importantes medios de comunicación por empresarios afectos de la troika gobernante o la detención de periodistas en instalaciones militares.

    No son simples coincidencias cuya magnitud se exagera bajo el efecto de un ataque de paranoia. Lo contrario. No hay nada casual. Se trata de eventos que hay que analizar y valorar dentro de una cadena de acciones y reacciones que nos colocan más cerca del Estado de Excepción y advierten sobre la inminencia del totalitarismo. Y esa ruta sólo le puede dar a Venezuela más represión, más sangre, más horror. (Prodavinci)

  • «Un régimen que busca el control social necesita controlar la lengua»

    «Un régimen que busca el control social necesita controlar la lengua»

    El profesor de la Universidad Simón Bolívar, especialista en políticas lingüísticas, asegura que debido al discurso gubernamental hay un empobrecimiento cognitivo del venezolano.

    “Dignificado” en vez de damnificado, como si la palabra cambiara la condición de quienes se quedaron sin hogar. “Bolivariano” para calificar a los oficialistas, “antibolivariano” para referirse a los opositores, como si para ser hijo del Libertador es requerimiento ser chavista. “Escuálidos”, “apátridas” y “parásitos” a quienes son adversarios del gobierno, minimizando su condición a lo más bajo.

    “Sabotaje” para justificar lo que muchas veces no es más que negligencia estatal.  “Guerra económica” patentó el presidente Hugo Chávez y repite el actual mandatario Nicolás Maduro, como si la crisis fuera culpa de otros, específicamente del enemigo: el “imperio”.

    Por más de 14 años, la revolución ha creado su propio lenguaje. Ayer, en Siete Días, se reseñaron  muchas de las palabras de ese “diccionario del chavismo”. Al respecto, el profesor de la Universidad Simón Bolívar y especialista en políticas lingüísticas, Carlos Leañez Aristimuño, reconoce que hay un uso intencional de la lengua por parte de los principales voceros gubernamentales, en especial Chávez y Maduro.

    “El ataque a través de la lengua es el camino más certero del gobierno para tener a la población no solo con la cabeza gacha, sino contentos con esa situación de tener la cabeza gacha”, dice.

    –¿Qué caracteriza, a su juicio, el lenguaje del chavismo?
    –Un régimen que busca no solo gobernar sino tener control social necesita controlar la lengua porque ella es la llave de nuestras percepciones. Un régimen que controla la lengua busca ser el decodificador, torcer las percepciones para que la población vea lo que quiere que vea, piense como él quiere; deje de pensar, incluso. Puede sonar radical, duro, pero eso está en marcha, no sé si como proyecto articulado. Los resultados están a la vista: hay un empobrecimiento cognitivo del venezolano; es más pobre, cognitivamente hablando, que el venezolano de la década de los setenta.

    –¿Cómo se define esa pobreza cognitiva?
    –La comprensión lectora está postrada, el venezolano no entiende lo que lee. Cuando la gente no está expuesta a la lengua escrita tiene muy poca posibilidad de articular un contradiscurso, está a merced del discurso imperante. El poder actual silencia medios y mensajes alternativos, tiene el aparato educativo debilitado, envuelve todo en un relato que no es otra cosa que una gesta de guerra.

    –¿El discurso gubernamental es bélico?
    –De acuerdo con el discurso del gobierno, estamos en guerra. Entonces, no somos como las sociedades prósperas donde hay proyectos que generan democracia, riqueza y paz. Acá  estamos en un relato de guerra a través de la palabra. Eso hace tolerable a la población todas las cosas que no funcionan. Todos son hechos lingüísticos: si estamos en guerra ¿cómo no va a haber huecos en las calles, desabastecimiento o colas para comprar productos? El discurso de la guerra da sentido a todo eso, es una guerra simbólica, a través del lenguaje, por ahora, pero esas batallas preceden a las reales. Ante la quiebra de todos los indicadores, el gobierno busca superponer su relato sobre la realidad. Le dice a la gente: “Quienes te cortan la luz o te hacen pasar hambre no somos nosotros, nosotros somos los que estamos en la resistencia contra el imperialismo”. Se usa la palabra para torcerlo todo.

    –¿Las palabras logran crear realidades?
    –Octavio Paz decía: “La palabra racional es nuestra única defensa contra el monólogo del caudillo y la gritería de la banda”. Aquí hay un caudillo y el sucesor de un caudillo. Un monólogo implica que el otro no existe y si a esa capacidad monologante se une la postración del aparato educativo, la capacidad de la población de discernir se empobrece. La población ve lo que ellos quieren que vea. El fanático es alguien que ha cerrado todos los canales cognitivos. Durante la república civil nos acostumbramos a que había un debate, pero actualmente hay un torcimiento de la realidad, una manipulación de símbolos. Por eso es urgente para la república que encontremos el camino hacia el diálogo y la palabra racional.

    –¿Cree que la oposición ha logrado contrarrestar el discurso del gobierno?
    –La oposición no puede ponerse en el plano del gobierno. Si la insultan, no puede devolver los insultos. Si pretende ser una alternativa, debe salirse del torneo de ofensas, pues así le está haciendo coro al proyecto. Los proyectos totalitarios funcionan si sus adversarios actúan como ellos quieren que actúen; si los insultan es perfecto para ellos. Entonces, a la oposición le toca tener un lenguaje firme, pero que no use el insulto sino la argumentación, que es el ejercicio del pensamiento. Hay líderes de la oposición que se han puesto en el mismo plano que los del gobierno, eso forma parte de la cultura machista. Actualmente quienes están construyendo una palabra más incisiva son mujeres, ellas se salen del círculo de los gallitos. Y sabemos cuál es el final de las peleas de gallos.

    –¿Cómo actuar ante la hegemonía del discurso gubernamental?
    — Nunca hemos estado sometidos a tantos mensajes y a tanta manipulación de un emisor único. Pero ese poder no tiene argumentos. El poder no le da la palabra a la prensa disidente, no se somete al escrutinio de la razón, a lo que más le teme el poder es a una discusión racional, al someterse a ella quedaría desmontado su relato.

  • Asociación civil FORMA, formación y acción invita al foro Resistir a la 058: luchando por la educación de nuestros hijos

    Asociación civil FORMA, formación y acción invita al foro Resistir a la 058: luchando por la educación de nuestros hijos

    Lugar: Hotel President, Caracas.

    Hora: 10.00 a.m.

    forma

    La Asociación Civil FORMA invita al FORO “Resistir a la 058: luchando por la educación de nuestros hijos”. Este encuentro será ocasión para reiterar ante la opinión pública nacional el carácter inconstitucional de la Resolución 058 y para hacer denuncias concretas sobre los efectos represivos que está teniendo la aplicación de esta medida en las instituciones públicas y privadas del país.

    En el foro participarán Jose Vicente Haro, asesor jurídico de FORMA, quien explicará  por qué la Resolución 058 viola la Constitución Nacional. Daniel González Acurero, Docente e historiador, quien alertará a las familias sobre el riesgo de la ideologización de los contenidos educativos. María Teresa Hernández de Curiel, Presidente de CAVEP, ofrecerá estadísticas que revelarán el carácter represivo que acompaña la aplicación de la Resolución 058. Alexis Ramírez, Coordinador Nacional de Fenasopadres, quien compartirá los esfuerzos que realiza su organización en la defensa de los derechos humanos referidos a la educación y la libertad de asociación y Paola Bautista de Alemán, Vicepresidente de FORMA, expondrá la ruta de resistencia que se propone desde la organización que ella representa.

    Ponentes:

    José Vicente Haro, Asesor jurídico de FORMA.

    Tema: Sobre la inconstitucionalidad de la 058

    Daniel González Acurero, Docente e historiador. Premio Internacional de la Investigación Histórica del Diario La Jornada, México.

    Tema: La manipulación de la historia como herramienta de manipulación política.

    María Teresa Hernández de Curiel

    Presidente de CAVEP

    Tema: Efectos represivos de la aplicación de la 058.

    Alexis Ramírez

    Coordinador Nacional de Fenasopadres

    Tema: Acciones ciudadanas frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos

    Paola Bautista de Alemán

    Vicepresidente de FORMA

    Tema: Vencer el miedo y resistir a la 058

  • Vente Venezuela Barinas: Culminó con éxito curso de oratoria moderna

    Vente Venezuela Barinas: Culminó con éxito curso de oratoria moderna

    Un total de 42  dirigentes y activistas del  Movimiento Político VENTE VENEZUELA  y de la Unidad Democrática de Barinas tuvieron la oportunidad de aprender las técnicas y principios básicos de la ORATORIA MODERNA y la Comunicación Efectiva, durante el pasado fin de semana, en el marco del Plan de Capacitación que emprendió el referido Movimiento de Ciudadanos Libres que a nivel nacional lidera la Diputada Maria Corina Machado.

    El Ing° Angel Márquez, Coordinador de.dicho Movimiento en esa entidad federal, fungió de facilitador del citado curso, en el que se abordaron temas como la vocalización, la respiración, las técnicas de expresión verbal y no verbal, como vencer el miedo escénico, la preparación del discurso, el perfil de un buen orador, los mas grandes oradores; y por supuesto las técnicas y principios básicos de la Oratoria Moderna. El acto de  clausura estuvo presidido por el Sociólogo Jose Luis Machín Machín, candidato de la MUD a la Alcaldía del Municipio Barinas; quien estuvo acompáñado del Diputado Jose Antonio España, miembro de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional y por los Ex Diputados Rafael Simón Jiménez y Marcos Garzón Bolívar.

    Machín Machín se dirigió a los participantes destacando la importancia de la actividad cumplida «para contar con mejores políticos y en consecuencia con mejores servidores públicos cuando a partir del 8D nos corresponda asumir las riendas el Gobierno Municipal por decisión mayoritaria del pueblo de Barinas y sus parroquias foráneas, pues ya están cansados de tanta ineficacia en el gobierno Municipal, Regional y Nacional, que solo les ha traído desabastecimiento de todo tipo de bienes, la inflación galopante que vuelve sal y agua el mermado ingreso de los Barineses, los altos índices de criminalidad; y el creciente abandono, caos y anarquía que reina en la ciudad y las demás parroquias «, señaló Machín Machín en su emotiva intervención.

    Así mismo,  Machín Machín  saludó con beneplácito la iniciativa de VENTE VENEZUELA de contribuir con la formación de las nuevas generaciones, señalando: «Ojalá y todas estas actividades conlleven a la creación de una Escuela de Formación de Cuadros Políticos, que al igual que el prestigioso instituto  IFEDEC que preside el Dr Eduardo Fernandez a nivel nacional y el Dr. Gehard Cartay en Barinas, pueda brindarle la oportunidad a la clase dirigencial de formarse en areas gerenciales, administrativas, sociales y políticas para cumplir con una mejor gestión de gobierno que redunde en mayores beneficios para los barineses y los demás venezolanos»

    Finalmente Machín Machín reconoció la excelente labor parlamentaria de la Diputada Maria Corina Machado y sus valientes posiciones ante los terribles desmanes de este gobierno, así como también felicitó al Ing Angel Márquez «por haber contribuido con sus amplios conocimientos y experiencias políticas y empresarialestermina de calar y , a la formación de una cuarentena de dirigentes que día a día aportan su grano de arena en esta campaña municipal, realizando actividades «casa a casa», caminatas y tomas en los barrios y caseríos, en donde nos hemos encontrado con un pueblo ávido de cambio y del progreso negado por la nefasta gestión del actual Alcalde y del Gobernador de Barinas, quien quiere imponer un candidato pesado como un bacalao, que no lo aceptan ni los propios dirigentes rojos, mucho menos el pueblo que sufre por tanta desidia e incompetencia», sentenció Machín Machín.

    7.- LUCIA DELGADO_FUTURA 1RA DAMA MUNIC. BARINAS Y ANGEL MÁRQUEZ EN LA CLAUSURA DEL CURSO ORATORIA9.- EL EQUIPO VICTORIAS SECRET_PATROCINANTE DEL CURSO CON JOSE LUIS MACHIN, RAFAEL SIMON JIMENEZ Y EL DIP. JOSE ANTONIO ESPAÑA 8.- ANGEL MARQUEZ EN PLENA EXPOSICION DEL CURSO ORATORIA MODERNA 4.- EGRESADOS DEL CURSO ORATORIA MODERNA 3.- ANGEL MARQUEZ DURANTE LA DISERTACION 2.- MACHIN MACHIN CLAUSURA CURSO ORATORIA MODERNA 1.-PARTICIPANTES CURSO ORATORIA MODERNA CON INSTRUCTOR ANGEL MARQUEZ

  • Critican actuación del representante de Venezuela ante la CIDH

    Critican actuación del representante de Venezuela ante la CIDH

    Fue denunciada expresamente la presión que existe contra la libertad de prensa en Venezuela.

    Caracas, 4 Nov (Notimex).- Las críticas del gobierno venezolano a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) evidencian las violaciones a los derechos fundamentales que se cometen en Venezuela, afirmó hoy la internacionalista María Teresa Belandría.

    La analista dijo a Notimex que en la audiencia de la CIDH que tuvo lugar la semana pasada en Washington, fue denunciada expresamente la presión que existe contra la libertad de prensa en Venezuela, pese a ser un derecho establecido en los tratados hemisféricos.

    “La audiencia ha puesto de manifiesto lo que está ocurriendo en Venezuela, varias de las libertades y los derechos que están consagrados en la Convención Americana están siendo vulnerados”, añadió la catedrática de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

    La docente de Derecho Internacional Público consideró al respecto que la defensa del representante venezolano Germán Saltrón ante la CIDH fue “pobre”, ya que en vez de replicar las acusaciones se enfocó en fustigar a la organización continental.

    Recordó que en una audiencia en la que fueron invitadas varias organizaciones no gubernamentales, la CIDH debatió el hecho de que en Venezuela la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo se enfrentan a crecientes presiones por parte del Estado.

    Afirmó que, sin embargo, Saltrón replicó acusando a esta instancia de “ensañamiento” y “extralimitación” en sus funciones, ya que “pudiera ser invocada como pretexto para golpes de Estado, magnicidio y otras delitos de lesa humanidad”.

    Belandria fustigó que en los últimos años Venezuela se haya dedicado a menospreciar a la CIDH e impedir que una delegación realice una visita para una verificación “in situ”, algo que a su juicio la pondría en el mismo lugar de las dictaduras.

    “¿Cuál es la diferencia entre un Estado dictatorial que no acataba sentencias condenatorias por violación de los derechos humanos y el régimen (venezolano) de los últimos 14 años? No hay ninguna”, se lamentó la doctora en Ciencias Políticas.

  • ¡Gracias, chavismo! – Por Ángel García Banchs

    ¡Gracias, chavismo! – Por Ángel García Banchs

    Debemos dar gracias al chavismo, o a lo muy poco que de él queda; lo digo en serio. Jamás antes entendí su rol histórico; ya ahora lo comprendo.

    Debemos estar agradecidos, pues su rol en el tiempo habrá sido haber acabado con el socialismo y el populismo en Venezuela, al exacerbar el modelo.

    Al hacer que el sistema distributivo (el modelo de reparto de la renta petrolera, implantado desde los 70) colapsará, obligan ahora al país a un modelo de crecimiento. Asimismo, al haber desgastado nuestra institucionalidad, establecido la autocracia, y desbordado el absolutismo, estatismo y presidencialismo; o al haber fomentado el irrespeto a la Constitución, las normas, las leyes y los contratos, nos obligan ahora al establecimiento de una República y el Estado de Derecho, a la recuperación de la democracia, la autonomía de los poderes, y la implantación de reglas claras y estables, la libertad económica, civil y política.

    Al haber auspiciado una visión y un modelo arcaico y conflictivo de lucha de clases; al haber promovido el enfrentamiento entre los actores sociales; al haber concentrado el poder económico en manos del Estado; al haber propiciado la fuga de la empresa privada y haber convertido a los trabajadores en siervos del Estado, nos obligan ahora a un modelo de armonía social, inclusión y oportunidades, a un modelo productivo con empleos mejor remunerados, así como nos obligan a premiar el mérito, el esfuerzo, y el trabajo.

    Al haber exacerbado el rentismo petrolero y reducido la capacidad de producción interna, nos obligan ahora a un modelo de industria petrolera productiva, en crecimiento continuo, con valor agregado, aguas arriba y abajo, inversión, investigación y desarrollo.

    Al haber exacerbado las políticas que causan y hacen persistir el proceso de inflación, y la sobrevaluación del bolívar, limitando el desarrollo de la actividad no petrolera, mientras se fomenta una economía de puertos, nos obligan ahora a controlar la inflación, y establecer un sistema (de tipo de cambio) competitivo, que diversifique la economía y la independice en lo fiscal y lo monetario del petróleo.

    Al haber pronunciado la dependencia del consumo del asistencialismo, las dádivas, las misiones y petrolimosnas, los subsidios a alimentos, a la gasolina y otros, nos obligan a su substitución gradual por empleos productivos y programas sociales -i.e. no políticos, cuyo fin último sea la independencia del ciudadano del Estado y su inserción productiva.

    Al hacer del Estado un productor de bienes privados, en lugar de bienes públicos; y al haber privatizado la educación, y la salud, entre otros, nos obligan ahora a replantear el rol del Estado en la economía, a privatizar lo privado y estatizar lo público.

    Y, al haber prometido la inclusión, pero, haber aumentado en la práctica únicamente el número de pobres, ranchos y excluidos con su modelo repartista, nos obligan ahora a la competencia, el desarrollo y las instituciones inclusivas.

    Les aseguro: la fuerza que hoy por hoy conduce a Venezuela obra de manera invisible.

    No hay mal que por bien no venga. Por ello, ¡gracias, chavismo!

    @garciabanchs

    www.econometrica.com.ve

  • Tiempo de palabra. Diseño de un crimen – Por Carlos Blanco

    Tiempo de palabra. Diseño de un crimen – Por Carlos Blanco

    Diseño de un crimen
    Es posible que el Führer se haya volteado hacia el panzón Herman Göering, el asesino serial, y con esa risita medio contenida, que permitía que el mal aliento saliera como una culebra pestilente, larga e invasiva, le habría dicho que «los tipos de nariz ganchuda, demasiado cultos, con dinero que si no exhibían era porque lo acumulaban con avaricia para que los arios no pudieran disfrutarlo, debían ser exterminados». El infecto trozo de grasa que era Göering debía hipar entre la gracia que le provocaba su jefe y la morfina que le llegaba hasta la rabadilla, mientras oía la tesis sobre la que se basaría el exterminio en masa.

    No es que los judíos fueran malos en la ilustrada versión de Hitler, no; es que los judíos eran el mal. Aquí y allá el Führer descongestionaba el intestino con acusaciones cada vez más miserables, amenazantes y terroristas. Desde su empinada popularidad, generó la inmensa nube tóxica que se esparció sobre Alemania y luego sobre Europa. El discurso antisemita se volvió atmosférico; era la manera de existir de una sociedad enferma; era lo que se convertiría en obvio. La aniquilación de los judíos a partir del discurso del poder fue, apenas, una cuestión de tiempo. El Führer había fijado el objetivo: el sistema se encargaría en su momento de abrir las válvulas del gas que desinfectaría al planeta de la plaga que atormentaba a su contaminado pueblo, cuya pureza procuraba.

    Cuando se destapan las primeras acciones oficiales contra los judíos, con Hitler ya instalado en el poder en enero de 1933, los jefes nazis tratarían de disimular porque no había llegado el momento. Ya llegaría. Primero había que fijar el objetivo; crear la mecánica de la segregación; expulsar a los académicos de las universidades, a los empleados de sus oficinas, a los periodistas de sus diarios. Segregar. Convertir la discriminación en algo asumido por la sociedad como natural: de un lado, los judíos; de otro, la gente.

    Los grupos de asalto, «los espontáneos», los círculos nazis, darían inicio al hostigamiento. Transcurrirían algunos años antes de desatarse la furia total y homicida de los nazis. La Noche de los Cristales Rotos en las que se quemaron incontables sinagogas y comercios, se mataron decenas de judíos y se encarcelaron decenas de miles, tardaría cinco años en llegar, en 1938. Las instrucciones de Goebbels en ese momento fueron claras: «El Führer ha decidido que… las manifestaciones no deben ser preparadas u organizadas por el partido, pero en la medida que erupcionen espontáneamente, no deben ser obstaculizadas». Ese día los líderes medios del partido nazi, los paramilitares SA y los integrantes de la temible SS se sumaron al ataque «espontáneo» contra la población judía. De allí al asesinato en masa no pasaría demasiado tiempo, en 1939 contra enfermos psiquiátricos, y hacia 1942, el apogeo de los campos de exterminio.

    En la sociedad contemporánea el crimen enloquecido de los nazis no volverá a ocurrir en esa escala, pero la lógica del poder criminal sigue intacta aunque sus métodos varíen.

    FIJAR EL OBJETIVO. Maduro y los de su corte miserable han decidido que María Corina Machado, Henrique Capriles y Leopoldo López, constituyen «la trilogía del mal». Ellos son tres de los dirigentes que han encarnado las luchas de este tiempo en contra del autoritarismo salvaje de Chávez, ahora prolongado en forma más caricaturesca y tal vez más bárbara por Maduro, presa de su incompetencia e ilegitimidad. Maduro, al describir el trío como el enemigo, ha abierto la temporada de caza de fin de año en contra de los dirigentes democráticos. Ha dicho: esos son; los ha señalado con el dedo criminal del déspota.

    Lo que había de seguir siguió, los «colectivos» inundaron Caracas de afiches con los rostros retorcidos de los tres denigrados. El llamado es a «reconocerlos», es decir, a saber que ellos son enemigos de la patria, culpables del desabastecimiento, la inflación y el crimen rampante que el régimen ha propiciado y que sin vergüenza alguna les atribuye.

    Esa acusación de Maduro y la campaña de los «colectivos» falsamente espontáneos, está destinada a auspiciar o, en todo caso, tolerar un crimen contra tres ciudadanos venezolanos. Desde luego que de ocurrir algún ataque, el Gobierno «investigará hasta las últimas consecuencias» y algún bobo de la yuca será apresado como aquel que incendió el Reichstag y el Führer lo utilizó como excusa para iniciar la feroz persecución contra los opositores. Por cierto, el objetivo de Hitler entonces era convocar elecciones del Parlamento para tener una mayoría nazi de los dos tercios (digamos que a su modo era lograr el diputado 99) y aprobar una Ley Habilitante que consideraba indispensable para gobernar por decreto.

    Fijado el objetivo, desatada la campaña, era natural que siguiera una lista de candidatos a la hoguera. Al día siguiente, en afiches similares a los mencionados, aparecieron rostros de empresarios.

    ¡Es que estos estólidos no saben vivir si no tienen una lista de a quiénes quieren perseguir!

    LA INCUBADORA DE LA VIOLENCIA. El régimen nació en un baño de sangre. Alguna vez Chávez invocó la sangre purificadora. El crimen desatado baña de sangre el país. Las bandas de asaltantes, en autopistas y caravanas funerarias, dentro y fuera de las policías, dentro y fuera de las cárceles, hacen de las suyas. Cada vez que habla Nicolás Maduro o su competidor, Diosdado Cabello, lo que hacen es amenazar: «que no se equivoquen», «sabemos dónde están», «no se podrán esconder», «no habrá contemplaciones», «después no se quejen»; advertencias que funcionan como preludio de un garrote que vendrá. Es una amenaza, sí; pero es una amenaza fundada en el miedo, en la imprecisa conciencia de que esto que ellos han representado se termina, languidece, se muere en medio del caos. Nunca pensaron que la moneda del imperio, el dólar, mediante su escasez o ausencia sería el verde fosforescente que anunciaría algo que si no es el final se le parece demasiado, su mueca torcida y sus dientes pelados y puyudos son idénticos.

    Si a estos antecedentes y a este contexto se unen las incitaciones a la violencia para impedir la protesta popular y un lenguaje cada vez más agresivo, pudiera el gobierno estar en el intento de crear condiciones para la suspensión de las elecciones. Quien esto escribe confió alguna vez en que una tenue iluminación podría enderezar el rumbo de una nave al garete, pero el cambio tenía que haber sido deseado y el dúo Maduro-Cabello no estuvo en esa tesitura. Pero, aún si hubiese tiempo ahora, no tiene modo de hacerlo.

    Lo que saldrá de este batiburrillo nadie lo sabe ni nadie lo controla. Hace rato ya no es un asunto de gobierno y oposición, sino de algo que lo supera: el reino del caos, inmanejable, brutal. Entretanto, cunde la insoportable y devastadora idea de que si esto no cambia, hoy será peor que ayer y mañana peor que hoy.

    Twitter @carlosblancog

  • Los venezolanos no vamos a permitir que el régimen destruya nuestro país

    Los venezolanos no vamos a permitir que el régimen destruya nuestro país

    María Corina Machado: «Cuando la gente me dice que va a votar el 8 de diciembre, yo le respondo que eso no basta, que tenemos que hacer mucho más, hay que salir a la calle, movilizar, reclamar, alzar la voz»

    Janet Yucra M.

    Vehemencia, es la palabra que define la actitud de la diputada a la Asamblea Nacional (AN), María Corina Machado, quien atendió este llamado al Desayuno en la Redacción, en medio de la crispación que reinaba en el ambiente, tras la inundación de afiches de «corte facistoide», en el centro de Caracas, donde aparecía su foto, la de Leopoldo López y de Henrique Capriles, deformadas y con el llamado a reconocerlos. Y también por las protestas que el Psuv inició para evitar que la marcha de trabajadores de la Gobernación de Miranda se produjera. No por esto, la Parlamentaria por ese estado se amilanó. Al contrario, manifestó que ahora más que nunca, los venezolanos «no vamos a permitir que el régimen destruya nuestro país», pues estas manifestaciones de violencia, por parte del Gobierno, a su juicio, no son más que un mensaje para que la gente piense que si protesta o se expresa de manera diferente, puede ser víctima de persecución.

    Y su vehemencia va más allá, pues considera que las elecciones del 8 de diciembre, lejos de ser unos comicios locales, revisten «vital importancia» para el inicio de la transformación de Venezuela» en el país democrático y de tolerancia que todos quieren.

    El régimen está colapsado

    -En las últimas horas hemos visto un clima de crispación y de aumento de las acciones del Gobierno contra dirigentes de la oposición. ¿Qué lectura le da a esta situación?

    – Es la desesperación que tiene un régimen que confronta la realidad del colapso de sus pretensiones de dominación del país, de la absoluta inviabilidad de un modelo que ha generado dolor, violencia y pobreza en Venezuela.

    Lo que está claro es que éste es un régimen que está en un momento sin precedentes en su ilegitimidad, porque todos sabemos que se robaron las elecciones el 14 de abril. En su ilegalidad, porque queda claro que, para mantenerse, tienen que violar la Constitución todos los días y reprimen para callar las voces de protesta y de inconformidad. También es evidente su incompetencia. ¿Puedes creer que hace unos días el señor Ramírez (Rafael) dijo que ellos necesitaban 50 años para solucionar los problemas del país? Pregunto, ¿si un hijo tuyo tiene 15 años, va a tener 65 años cuando ellos van a terminar de resolver los problemas que tiene Venezuela? ¿Qué se han creído? Nosotros los venezolanos no vamos a permitir que destruyan nuestro país. Estamos absolutamente comprometidos en salvar nuestra patria. Es la desintegración de la Nación lo que está en juego y por eso vemos reacciones como ésta.

    -¿Qué buscan?

    -Ellos creen que si pueden señalar a quienes tenemos la responsabilidad de representar a los venezolanos, acusarnos y estigmatizarnos de esta manera, eso va a generar una reacción en el resto de la sociedad, como si enviaran el mensaje para que la gente piense: Si les pasa a ellos, qué puedo esperar yo. Y, en consecuencia, buscan ir callándonos a todos, sean sindicalistas, periodistas, amas de casa que protestan por la escasez, estudiantes, pescadores en el estado Sucre o dirigentes políticos, tanto de las fuerzas democráticas, como de la disidencia del oficialismo que cada día son más.

    – Pero, ¿detrás de estas manifestaciones de violencia contra ustedes qué hay?, ¿es una forma de distraer de los problemas, de la escasez, la inseguridad?

    – El problema es que la crisis social y económica y la crisis de ilegitimidad han configurado una crisis política sin precedentes. Todos los elementos de protesta, de crispación, de no encontrar solución a los problemas están allí.

    Más allá del 8D

    Machado recordó que, entre las actividades de «la Movida Parlamentaria», ha visitado muchas partes del país en los últimos días y le resulta «desgarrador» lo que está viendo. «La gente se me acerca llorando, porque ya no aguanta más.  Lo que esto quiere decir es que estamos ante una situación insostenible e insoportable. Donde voy, la gente te dice: Queremos un cambio, ya. Y eso el Gobierno lo sabe, y por eso es que hay esta reacción».

    – ¿Un cambio, cómo? El Gobierno asegura que ustedes planean un golpe. ¿Por qué hacen esto?

    – Cada ladrón juzga por su condición. Ellos no hacen si no hablar de golpe, porque eso es lo que ellos saben, lo que ellos hicieron. La Constitución ofrece salidas pacíficas a las crisis políticas y eso es lo que nosotros tenemos la obligación de presentarle a los venezolanos. La posibilidad de una salida y una solución a la crisis política que vive el país, evitando la anarquía, la violencia y el caos, en el marco de nuestra Constitución.

    -¿Cómo?

    – En este contexto, el 8 de diciembre adquiere una relevancia inmensa.

    – ¿Por qué?

    – A mí me ha sorprendido en los recorridos que he hecho como cuando le pregunto a la gente: ¿Quién puede ofrecer la solución a sus problemas? Me responden que obviamente no es el Alcalde. No, porque éste es un problema nacional. Entonces, los ciudadanos hemos entendido que los problemas más graves que tenemos, que son: Escasez, inflación, inseguridad, electricidad, agua, transporte, no los resuelven los alcaldes. No. Ellos pueden paliarlo, pero si no tienes una condición óptima en el país, no se resolverán. Obviamente, se respeta a los alcaldes y concejales, pero, lo que hace falta pasa porque haya un modelo que le ofrezca al país confianza, inversión, empleo e instituciones que funcionen y que acaben con la impunidad. Si no acabamos con la impunidad no acabaremos con la violencia y el crimen. La productividad es sistémica y no puedes tener un municipio que solito va a funcionar bien, en un entorno de un país caótico. Eso lo hemos entendido los venezolanos. Por eso, el 8 de diciembre adquiere esa doble dimensión, la de escoger concejales y alcaldes que sean demócratas, que tengan los valores de responsabilidad, respeto y eficiencia, que defiendan la descentralización y los recursos que les corresponden, pero al mismo tiempo es fundamental un ejercicio firme, masivo y contundente de los ciudadanos que lo que quieren y queremos es la transformación del país y un cambio del modelo y del sistema.

    Mucha gente me dice que hay que demostrar que somos mayoría y yo digo que no. Porque nosotros, el 14 de abril, ya demostramos que somos mayoría y eso lo sabe todo el mundo, especialmente el oficialismo que fueron quienes hicieron la trampa. Eso lo sabe cada empleado público que se llenó de fuerza, a pesar de las amenazas, y votó por Henrique Capriles. Eso lo sabe cada ciudadano que estaba en la cola y que lo presionaron o quizás lo asustaron y allí sé mantuvo. ¿Y desde entonces qué ha pasado? Esa mayoría no ha hecho sino crecer, no solamente en cantidad, sino en convicción de lo que está en juego. Por eso digo que el 8 de diciembre vamos a ejercer una fuerza ciudadana, para enviarle un mensaje contundente a quienes están en Miraflores y en La Habana de que lo próximo que vamos es a hacer un cambio del régimen.

    – ¿Percibe que la gente va a salir a votar masivamente?

    – Cada día más. Aunque algunas personas me preguntan: ¿Otra vez? ¿Nos van a robar otra vez? Y tienen toda la razón, porque sabemos lo que pasó el 14 de abril.

    – ¿Y cuál es la diferencia?

    – La diferencia está en nosotros, en el espíritu y en la estrategia. En la convicción de que esta mayoría que somos tiene que actuar como tal. El 14 de abril aprendimos que no basta con que ser mayoría y ganar elecciones para que haya un cambio en el poder, que esto tiene que ir acompañado de organización y movilización, antes, durante y después del día de la elección.

    – ¿Y eso lo están preparando? ¿Cómo?

    – Eso lo tenemos que hacer todos. No es solamente una responsabilidad de la dirigencia política que tiene la obligación de presentarle a los venezolanos una ruta de solución política y transición democrática. Precisamente, para evitar que esas soluciones vengan de otros sectores, es que se requiere la organización,  movilización y participación en las elecciones. Si queremos una solución política, civil que enfrente y derrote este régimen, por la vía constitucional, tenemos que hacerlo de una forma tangible. Nosotros nos estamos jugando el futuro y esa ruta existe.

    Esa ruta parte de la creación de esa convicción de que ha llegado la hora de que esa mayoría ciudadana se exprese. Además, ese 8 de diciembre tenemos que manifestar la contundencia de esos ciudadanos para no permitir que Venezuela se destruya e iniciar un cambio del sistema, para después ver cómo vamos a construir una sociedad donde podamos reconocernos y encontrarnos en nuestras diferencias. No solamente estoy hablando de los ciudadanos que pueden estar del lado de la oposición y del oficialismo, sino de sus dirigentes que genuinamente los representan.

    Tenemos que encontrar un mecanismo que no parta de la impunidad, que permita sanar heridas. Algo en lo que he insistido con vehemencia, quienes más hemos sido agredidos, calumniados, golpeados, somos los primeros que debemos dar evidencia de nuestra capacidad de perdonar. Ésa es una obligación moral e histórica enorme que tenemos por delante.

    La verdadera lucha contra la corrupción

    – ¿Cómo percibe la lucha contra la corrupción que el Gobierno ha emprendido? ¿Es cierta esa lucha?
    – La pregunta que se haría una persona desde fuera de Venezuela es: ¿A quién le ingresan los recursos? ¿Quién los maneja? ¿Quién los distribuye? Y ¿cuánto tiempo tienen en el poder? La respuesta es obvia. ¿Quién creó Cadivi, el Sicad, los bonos de Pdvsa, las importaciones con dólares preferenciales? ¿Quiénes han manejado las supuestas inversiones del sector eléctrico que superan 87 mil millones de dólares en 15 años, para generar menos de 10 mil megavatios, cuando en los 50 años previos se invirtió la mitad, 48 mil millones de dólares, para generar 20 mil megavatios? Y gracias a eso es que hoy todavía tenemos luz. ¿Quién ha manejado esa plata, quién ha manejado el dinero de los hospitales? El dinero de Pdval, de las importaciones, ¿quién lo maneja? Siento que el Gobierno se ha puesto en evidencia con esto de la lucha contra la corrupción, lo que tiene es que verse a sí mismo, alrededor, en su casa, en su familia, o en el puesto de trabajo de al lado.

    -¿Edgardo Parra es un «chinito de Recadi»?

    – Es una buena demostración de que si quisieras realmente combatir la corrupción, no necesitas la Habilitante. Lo que está detrás del caso de Parra y de los que han ido cayendo, es que es una pelea de mafias. Hay una lucha por repartirse el botín y el botín es Venezuela. Están utilizando esas informaciones que tienen de unos y otros, para pasarse facturas. Si hubiese una genuina vocación de luchar contra la corrupción, ya tendríamos un Contralor verdaderamente eficiente e independiente, se habría aprobado la Ley Contra la Corrupción que está parada en la Procuraduría, porque había un artículo que impedía el nepotismo. Sabemos la cantidad de denuncias que hemos presentado en el Parlamento y no se ha investigado ninguna. ¿A quién engañan? Eso es equivalente a que se le diga a la gente que no hay pollo, harina o leche por culpa de los productores, porque la gente sabe que eso no es cierto. Eso es de un ofensivo, de un cinismo, es una bofetada y lo que genera es más indignación.

    – ¿Qué plantean ustedes?
    – Lo que tenemos es que traducir esa indignación en movilización, en reacción firme y de verdad entender que se trata de una muerte simultánea que nos quiere dar el Gobierno. Muerte por el hampa y la violencia o por el hambre, o matarnos espiritualmente con el desaliento. Eso tenemos que sacudírnoslo y decir que aquí nadie se resigna, nadie se cansa. Es una oportunidad histórica que nuestra generación no puede y no va a dejar pasar.

    – ¿El venezolano está preparado para demostrar esa vehemencia? Ya han pasado 14 años y pareciera que todo está igual.

    – Hemos hecho mucho en estos 15 años. Me siento muy orgullosa de cómo hemos resistido un régimen que ha tenido todo, porque controlaron todo el recurso petrolero. Hay que ver cuánto dinero ha ingresado aquí. Controlan los poderes públicos, las armas, los medios de comunicación, más las alianzas internacionales y las complicidades desde afuera. ¿Cómo que todo sigue igual? ¿Y las maravillas de marchas y de protestas que hemos visto en este país? Salimos el 14 de abril, cuando era una elección que era el aparato del Estado contra el ciudadano. Hemos aguantado, pero ahora viene una nueva oportunidad aún más desafiante y más importante, porque el 8 de diciembre hay la oportunidad real de transformar el país. ¿Que va a ser una elección limpia y libre? No. Lo digo por la calle del medio.

    Estoy convencida de que van a intentar hacer todo lo que puedan para tergiversar los resultados y la voluntad popular. Por eso tenemos que ir conscientes de lo que esto exige de nosotros. Cuando la gente me dice que va a votar, yo le respondo que eso no basta, que tenemos que hacer mucho más, hay que salir a la calle, movilizar, reclamar, alzar la voz. Cuando veas a alguien protestando porque no hay harina, acompáñalo y cuando veas a un trabajador protestando, porque no le pagan su sueldo, acompáñalo, o a los médicos, por lo que están haciendo en los hospitales. Es decir, tenemos que ir articulando la protesta para dar a entender que se trata de un régimen, siguiendo las instrucciones de Cuba, que nos quiere doblegar. Porque al final es un tema de soberanía nacional y popular.

    Un triunfo ético

    – ¿Qué hay detrás de la Habilitante? porque les ha costado.

    – La Habilitante ha representado un triunfo ético para los demócratas de este país. Como cada ladrón juzga por su condición, pensaron que iban a poder doblegarnos por la vía del chantaje y la extorsión y no pudieron. Esto ocurre con el voto 99 y lo dije desde el primer día:  Confío en mis colegas diputados que estamos allí dando la vida, arriesgando hasta nuestra propia familia, dentro y fuera de la AN.

    Allí está la evidencia, han tenido que llegar a esta monstruosidad de allanarle la inmunidad parlamentaria a algunos diputados, para ver si así consiguen un voto adicional. Por otra parte, creo que hay una lucha interna entre grupos que están en el oficialismo y también es una herramienta para arreciar en el control absoluto de la sociedad y la represión brutal. Quieren darle poder a quien está profundamente debilitado.

    La Ventana

    Guyana y el riesgo de la soberanía

    Hace algunos días, la diputada María Corina Machado, propuso en la plenaria de la Asamblea Nacional que se hiciera un reconocimiento a la Armada venezolana, por la detención del barco de exploración sísmica de la empresa guyanesa Anadarko, en aguas de la zona en reclamación en el Esequibo.

    El oficialismo negó la propuesta y para la parlamentaria, este hecho fue la demostración de algo «muy peligroso» que está propiciando el Gobierno. «Éste es un momento en el cual debemos entender que está en juego la soberanía nacional. Lo que está pasando es que hay un régimen que está siendo absolutamente irresponsable en el manejo de los legítimos reclamos y derechos que tiene Venezuela sobre la Zona en Reclamación y sobre las áreas marinas y submarinas que genera sobre el Atlántico», explicó. Resaltó que el incidente puso en evidencia que «detrás de esto está la mano cubana, porque Fidel Castro ha defendido Guyana contra Venezuela, pues ellos usaron Guyana como punto para la escala de sus tropas cuando iban a África y a América del Sur». Advirtió que «ésta es una zona crucial, porque representa el acceso de Venezuela al Atlántico y Guyana, igual que otros países, al darse cuenta de la debilidad del régimen, han comenzado a agredirnos y a abusar de lo que son nuestros derechos. Al extremo de que han otorgado concesiones petroleras, ya no solamente en las áreas marinas que genera la Zona en Reclamación, sino en las áreas marinas que genera nuestro propio territorio que está bajo la soberanía incuestionada de Venezuela, en aguas nuestras que no están en discusión. Allí fue que el Yekuana encontró al buque de la empresa Anadarko, haciendo una exploración sísmica», relató.

    A su juicio, «aquí está pasando una cosa muy grave. En derecho internacional, cuando tienes una disputa y una de las partes actúa contra tus intereses y tú no emites una nota de protesta oficial, eso se llama aquiescencia ¿Qué significa eso? El que calla otorga. Cuando Guyana comete un atropello en nuestras zonas bajo reclamación y no respondemos, estamos poniendo en riesgo un esfuerzo centenario de los derechos de Venezuela y de soberanía en esa tierra». En su petición, Machado propuso que los cancilleres de ambas naciones no se reunieran, hasta que Venezuela emitiera una nota de protesta, por la agresión, pero le respondieron que el Gobierno ya había emitido «un comunicado de prensa (…) cuando un diputado no diferencia entre un comunicado de prensa y una nota de protesta, es para preocuparse».

  • Venezuela es de todos – Por Juan Marcos Colmenares

    Venezuela es de todos – Por Juan Marcos Colmenares

    «Esta tierra es ancha y todos cabemos en ella sin estorbarnos los unos a los otros». (Rómulo Gallegos en Doña Bárbara) 

    Ahora, cuando ya estamos llegando al final de esta tragedia llamada «chavismo» o socialismo del siglo XXI, es cuando tenemos la necesidad de pensar sobre los diferentes escenarios a abordar en el futuro. Nos encontramos inmersos en un gran problema heredado. Una catástrofe nacional, una bomba de  ingobernabilidad, económica y social que debemos solucionar. Por eso, estamos en la obligación de reflexionar sobre los espacios que quedan abiertos a la negociación, al diálogo y a la reconciliación.Somos un país dividido, donde se estimuló el resentimiento, la envidia y la discriminación política y hasta religiosa. Donde se irrespetó la propiedad privada y se promovió una cultura de la violencia, donde se ofendía al oponente opositor, se le consideraba enemigo y se le obligaba a seguir una ideología política; y hay perseguidos, exiliados y presos políticos.

    Tenemos la tarea de conseguir pasar de un régimen autoritario, militarista y corrupto, a una democracia civil, civilista y donde participemos todos. Hay que revisar el pasado con una mirada crítica. Nos toca trazar horizontes positivos para resolver los problemas. No es ni será fácil, pero debemos convocar a la reconciliación nacional y a un gobierno de transición.

    Ese gobierno de transición debe llevar el objetivo común de recuperar las instituciones; restablecer la separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) donde unos sirvan de peso y contrapeso de los otros; establecer un poder judicial autónomo que aplique la ley y la justicia; fundar una República donde se respete la ley, los derechos humanos y al ciudadano. Pero además, en este difícil proceso de transformación, se debe abordar el problema de la pobreza, de la inseguridad y de la violencia.

    Reconciliación no quiere decir obligatoriamente olvidar, ni perdonar. Es un proceso largo que no sigue esquemas preestablecidos y que para conseguirlo debe conocerse primordialmente la verdad. Porque la verdad es el camino a la reconciliación, se perdona pero no se olvida y no hay futuro sin perdón. Para lograr ese objetivo y por experiencia histórica será necesario nombrar una Comisión de la Verdad, sin revanchismos rencorosos ni radicalismos revolucionarios.

    La reconciliación necesita un cambio social y profundo, pero sobre todo necesita unión. Y, como dice María Corina Machado: «Lo que más merecemos los venezolanos es estar unidos. Necesitamos una sola bandera, un solo color, una sola meta y trabajar juntos por ello. El odio es como un cáncer que nos va debilitando, que nos va dividiendo como sociedad y este es el momento de asumir que en Venezuela tenemos que reencontrarnos. Sanar heridas profundas, para poder hacer de nuestro país el lugar de grandes oportunidades y bienestar para todos. Queremos un país donde exista convivencia, donde podamos dormir tranquilos. Un país donde existan oportunidades para todos, donde exista la superación y donde exista un gobierno que gobierne para todos por igual. Venezuela necesita reencontrarse. Yo siento que las mujeres venimos con una misión de unir a la familia y Venezuela necesita ser reencontrada y unida, protegida y defendida. Y yo estoy dispuesta a hacerlo».

    En Vente Venezuela compartimos principios y valores, tenemos la convicción de que tendremos un mejor futuro si logramos trabajar con unidad en la diversidad y estamos preparados para el construir y fortalecer la sociedad y el país que soñamos.

    Abogado. Miembro de Vente Venezuela

    [email protected]

  • María Corina Machado y diputados de la Movida Parlamentaria desde Sucre: «Este 8 de diciembre Venezuela entera seguirá el ejemplo que Cariaco dió”

    María Corina Machado y diputados de la Movida Parlamentaria desde Sucre: «Este 8 de diciembre Venezuela entera seguirá el ejemplo que Cariaco dió”

    Se trasladaron hasta el Municipio Ribero y desde allí, en medio de una asamblea ciudadana rindieron tributo al espíritu combativo del pueblo de Sucre.

    La diputada María Corina Machado y los diputados Luís Barragán (Aragua) y Freddy Marcano (Mérida) de la Movida Parlamentaria, continuaron hoy viernes su gira por el estado Sucre  en respaldo a las candidaturas de los candidatos de la Unidad.

    Durante la mañana se trasladaron hasta el Municipio Ribero y allí, en asamblea de ciudadanos junto al candidato a la alcaldía de Cariaco, Fernacisco Valdivieso rindieron tributo al espíritu del pueblo de Sucre y especialmente a la gente de Cariaco, quienes durante el mes de septiembre -en rechazo a la construcción de la cárcel-, protagonizaron un paro cívico que ni las amenazas ni las presiones del ejecutivo lograron quebrar.

    Al respecto la parlamentaria expresó: “nos han dado a todos los venezolanos grandes lecciones. Durante 45 días protestaron con firmeza y dignidad y le demostraron al país que aquí hay ciudadanos dispuestos a alzar su voz, a no callarse, sin miedo y organizada. Una vibrante sociedad civil que le exige respuestas a las instituciones que nos han dado la espalda. El pueblo de Cariaco se le paró de frente al régimen y le dijo NO con dignidad y determinación.  Debemos celebrar y honrar ese espíritu, que le demostró a quienes aferrados al poder, se equivocan cuando se meten con la madres, con los trabajadores, con los pescadores, con los jóvenes, con los hombres y mujeres de bien de esta tierra”.

    Sucre ejemplo para Venezuela

    En medio de anécdotas y emociones la gente y los diputados recordaron como la historia reciente: La protesta indetenible que se hizo sentir por todas las calles de Cariaco, en rechazo a la construcción de una cárcel, se inició en septiembre cuando el INTI, sin tomar en cuenta a los ciudadanos, dictaminó el comienzo de las obras. El 08 de Octubre llegó el aviso de que el Consejo Legislativo del Estado Sucre y el gobernador Luis Acuña habían aprobado la paralización de la construcción de la cárcel de Queremene, a menos de 2 Kms. de distancia de Cariaco y muy cerca de la Universidad Politécnica del Oeste de Sucre.

    En el transcurso de esas pocas semanas, Una comunidad de 40 mil personas logró unirse para enfrentar a unas instituciones gubernamentales regionales y nacionales que pretendieron no escucharlos: cartas de reconsideración, dos días de cierre de la carretera nacional Carúpano-Cumaná, un paro cívico y una protesta frente la sede del Ministerio del Servicio Penitenciario en Caracas lograron su objetivo.

    «Es este espíritu de Cariaco, de irreverencia, valentía y dignidad el que se expande e inspira a todos los venezolanos para ejercer con toda la fuerza la soberanía popular de la mayoría del país que decidió cambiar a partir del 8 de diciembre.»

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