Etiqueta: opinión

  • Y salieron a matar – Por Justo Navarro

    Y salieron a matar – Por Justo Navarro

    Los procesos de control y dominación de los sistemas totalitarios siempre han convertido a sus víctimas en seres deshumanizados, que a través de políticas de terror y violencia hacen que los mismos queden atrapados en este sistema que no sólo se conforma con lo publicó y privado, sino que además se mete en lo íntimo de cada individuo.

    La entrega de las bolsas y/o cajas CLAP, así como el Carnet de la Patria y sus respectivos bonos son mecanismos en el cual hacen que la población venezolana quede ahogada en un asunto sistémico que no te deja otra opción, más que ser parte de él, no por una voluntad de tu ser, sino todo lo contrario, la estrategia que implementan condicionan tu discernimiento, que es lo que te diferencia entre las demás especies vivas, pues en él está el poder de la racionalidad, la lógica entre el bien y el mal.

    Cuando alegan que una madre puede rechazar la bolsa del CLAP cómo una respuesta de rechazo al Estado criminal, es preciso decir que estás madres, para citar un ejemplo no tienen otra opción que recibirla debido a la imposibilidad que el mismo régimen del mal ha ideado.

    Entonces, es importante destacar aquí que el control no solo está en darte la bolsa, o en condicionar el mercado, no, todo lo contrario, porque los sistemas totalitarios deciden cuándo, cómo y cuánto debes comer y pensar.

    Justamente allí está el aparato de control de este sistema que no se encasilla en conceptos, porque su fusión entre diversos regimines que a lo largo de la historia hemos venido analizando. Lo que vive Venezuela no solo representan lo mejor de lo peor de todos ellos, sino que además es uno exportable que sin lugar a duda representa una amenaza real e inminente para Occidente.

    Una vez más, la tarea que tenemos todos, es romper un sistema que coloca nuestra existencia en juego, un sistema que consolida una fábrica de muerte, un sistema que te aísla para anularte, y así eliminarte.

    Comunicador Social

    Coordinador de Vente Los Salias

    @JustoNavarroJE

  • El político como servidor público – Por Fabio Valentini

    El político como servidor público – Por Fabio Valentini

    En la columna anterior introduje los seis fundamentos de lo que he denominado la política inteligente. Comprenderla requiere de un ejercicio individual de reflexión en apego a la mayor virtud que tenemos como seres humanos: la razón.

    En este momento de desconexión evidente y con motivo, entre la sociedad y la dirigencia política, resulta importante detenernos a detallar lo que no funciona para desecharlo y avanzar hacia lo que si es viable. Así entonces, estas próximas seis columnas estarán dirigida a todos los lectores, pero especialmente aquellos que se responden tras cada amanecer: ¿Cómo puedo hacer las cosas bien? o en su defecto, ¿Cómo puedo mejorar?

    El primer fundamento de la política inteligente yace en la que debe, sin desviación alguna, ser la verdadera esencia del político: El servicio público.

    Si algo ha de diferenciar las actividades privadas (corporativas o personales) de las públicas, es el grado de responsabilidad. Más que de accesible a todos, lo público realmente impacta a todos y por ello la necesidad de un mayor grado de responsabilidad, ya que tu acción como servidor puede impactar de manera considerable a unos y a otros.

    Acá debemos entonces esclarecer algunos aspectos cruciales para que esto no sea comprendido por la mera noción en la que el servidor “debe hacer lo que la gente le pida que haga”; pues éste es el principal argumento del chavismo y el comunismo per se, escudado en la llamada democracia participativa o directa.

    Lo primero es que el servidor público, si bien se debe a la gente, es precisamente la gente organizada entorno a una comunidad, la que le confiere la legitimidad para que sea servidor público. Acá entonces existe una primera tarea para todos que trasciende partidos y políticos; es la sociedad quien debe dictaminar qué tipo de servidor público quiere y luego a quién le confieren esa legitimidad, sea por el voto u otro mecanismo.

    El segundo aspecto crucial que debemos entender y nunca olvidar es que ese servidor público también es otro ciudadano; es decir, lo amparan las mismas leyes, deberes y derechos. Sin embargo, al ejercer su rol de servidor desde un espacio público tiene nuevos derechos a los cuales apegarse, pero sobretodo nuevos deberes a cumplir. Sencillo, su cargo es de libre remoción y en apego a esas leyes.

    Siguiendo el punto anterior, es fundamental comprender el tercer y más importante elemento del servidor público: Su deber inquebrantable de rendir cuentas, ser transparente y auditable en todo sentido por la ciudadanía. Al administrar, desde fondos públicos hasta los intereses mínimos de una comunidad que tiene una determinada solicitud; quién ejerza el rol de funcionario público como es, desde la esencia del servidor, debe avalar que la que fue su vida privada en un momento, sea auditable en el tiempo en que sirve a esa comunidad, el municipio o a la nación.

    Si algo ha buscado el sistema político del siglo XX y el criminal del siglo XXI, es preservar la relación clientelar de dependencia con el electorado y los financistas. Ese es el motivo por el cuál las cuotas o espacios de poder son una constante pelea en los partidos tradicionales o por lo cual los diputados se molestan con la prensa cuando les preguntan de dónde provienen sus recursos.

    La única manera de vencer ese clientelismo es generando los debidos niveles de contrapeso y contraloría ciudadana. En países como Estados Unidos, desde un concejal hasta el presidente de esta nación están obligados a publicar sus estados financieros, sus declaraciones de impuesto, sus fuentes de ingreso y hasta en donde estudian sus hijos o el trabajo de su esposa(o). Es una manera de incentivar lo que verdaderamente motiva a que los anteriores elementos se cumplan y lo que ha dejado de existir en Venezuela: Confianza.

    Pero cuidado con malinterpretar esa confianza. Está no es hacia al individuo (el político con ambiciones) exclusivamente, sino hacia nuestras instituciones, comenzando por cada uno de nosotros que contribuye a que las instituciones existan y sean fuertes.

    Es la confianza la que otorgará la legitimidad a quién deba cumplir con nuestros estándares e intereses; es la confianza de que, si no se rinde cuentas, así como se eligió a ese individuo, se removerá y elegirá uno nuevo; es la confianza de que quién asuma este rol, deberá aceptar la contraloría ciudadana. Finalmente, es la confianza y garantía de que más nunca tendremos politiqueros, sino servidores públicos que ejercerán una política inteligente.

    Economista, con máster en Gestión Pública y Gobierno Abierto

    Coordinador de Vente Los Salias

    Coordinador de Vente Mundo

    @FabioLValentini

  • Slogan, no criterio – Por José Francisco Marcano

    Slogan, no criterio – Por José Francisco Marcano

    En muchas sociedades encontramos que los slogans abundan y muchísimas veces estos están faltos de contenido o criterio. Crear frases como: “Patria, socialismo o muerte, lucharemos y venceremos o los buenos somos más”, lo que buscan es amalgamar a las personas sin profundizar nada.
    Los slogans han sido utilizados siempre con este objetivo, básicamente porque sus creadores de forma consciente o inconsciente saben que con frases diseñadas es más fácil mover a las masas porque lo que busca es mover sus entrañas y no el criterio.

    Para que un ciudadano se mueva por criterio ya es más cuesta arriba para los politiqueros, básicamente porque esta tiene tantas variantes como personas. Por ejemplo, seguramente un lector podría estar en sintonía con algunas de mis exposiciones, pero eso no significa para nada que pueda estar de acuerdo con todo. Los humanos por naturaleza debemos todo el tiempo sopesar nuestras visiones, y muchas personas las cambian constantemente, porque nunca consiguen su verdad.


    Por otra parte, el criterio en muchas ocasiones es muy variopinto, hay quienes opinan que en el país hay que privatizar las empresas del Estado, porque se percatan de la inmensa corrupción que es tenerla en manos del Estado, bajo el criterio del colectivismos propuesto por los partidos de izquierdas, pero a su vez piensan que el Estado debe mantener y aumentar beneficios económicos para sostener a las personas que viven de esta renta. Cosa que cualquiera que entienda lo básico de economía sabría entender que no se puede.


    Por ello siguen y seguirán existiendo los slogans como forma para amalgamar a las masas porque con esta técnica, ya bastante antigua, se puede agrupar a las personas sin tener que explicar el fondo de las cosas, y los izquierdistas internacionalmente han sabido cómo usarlos para sus provecho económico y personal.

    Coordinador de Formación de Cuadros de Vente Los Salias

    @JFMarcano

  • Liberalismo VS Socialismo del Siglo XXI- Por Antonio  Vargas

    Liberalismo VS Socialismo del Siglo XXI- Por Antonio Vargas

    Los funcionarios del régimen, para manipular a las masas, a los más débiles, a los menos informados y/o a los más ignorantes, hablan mucho de las desigualdades existentes entre los habitantes de nuestro país Venezuela. Como si los más exitosos o ricos o los de clase media fueran los culpables de tal situación, cuando lo cierto es que la mayor fuente de desigualdades ha sido proveniente de privilegios especiales otorgados por el mismo régimen socialista del siglo XXI a una cúpula de su entorno que se ha enriquecido bajo esquemas de corrupción que son hechos públicos, notorios y comunicacionales, es decir que ya ni siquiera necesitan ser probados, porque están a la luz pública.

    En ese sentido debemos tener claro todos los Venezolanos, que cualquier riqueza, cualquier avance, cualquier progreso o cualquier golpe que le demos a la pobreza y/o a la miseria del país, no es, ni será nunca por actos o estrategias económicas realizadas por el régimen, sino más bien por la apertura de libre mercado, que debemos implementar en nuestro país; y que solo es posible bajo el sistema del liberalismo que es el que genera riqueza. Ya quedó demostrado que el socialismo es destrucción, miseria, atraso, populismo, demagogia, burocracia, corrupción, crimen e impunidad.

    Cuando nos abrimos al libre mercado , los errores que comete una persona en sus decisiones las paga principalmente esa misma persona que los cometió.


    En cambio, en contraposición, cuando el burócrata socialista comete errores en su mala política y/o comete actos de corrupción, todo el país sufre las consecuencias, especialmente los mas necesitados, por eso hemos llegado a este desastre.

    Llegó la hora de cambiar.

    Coordinador Municipal de Vente Baruta

  • La prostituta de Latinoamérica- Por Justo Navarro

    La prostituta de Latinoamérica- Por Justo Navarro

    “Soy producto del hurto y la violación, soy una india a la cual no han sabido amar, soy una latina populista con pasiones y sin tacones, soy solo una dramática encadenada con mentiras democráticas que disfrazan la esclavitud del comunismo; una loca con poder pero con ganas de ser más que besada y peleada”

    Venezuela, una tierra de políticos infieles, una desgraciada y eterna engañada. Esa ingenua con rostro de violencia, perfume de pólvora, accesorios mortales y una esperanza frágil, llena de hambre y ambición. La prostituta de Latinoamérica, esa que solo ha tenido buenos machos, caudillos cabrones que nunca serian un caballero republicano.

    Aquí está la madre de centenares de talentos, con miles de hijos muertos y millones de hijos que pretenden olvidarla, queriendo escapar de la apología de las necesidades, que los encierra en un mundo privado y los desvían solo para satisfacer sus necesidades banales, materiales, esas que hoy no encuentran en su tierra degradada. Y es que cuando el ejercicio de la política se circunscribe exclusivamente al mundo de las necesidades y las carencias materiales de los individuos, asumiendo como axioma que lo único importante en sus vidas es la comida y la satisfacción de sus necesidades, se degrada en populismo, es así como las promesas que hoy se reclaman son monstros demagógicos que crecieron con la propuesta de libertad para la siempre y conocida dramática Venezuela, la forjadora de traiciones y permisiva en decisiones.

    ¿Qué hay de la radiante mujer de tangas tricolor? Una laica que ha venido sufriendo el peso de tantas estrellas que hoy se apagan de tan grande miseria en su alma ¡La inviable mujer de contratos! La de todo es tu culpa, la machista cabrona con ínfulas republicanas y orientaciones progresistas que dan hasta risa.

    El miedo la ha hecho violenta, la angustia cobarde y lo regalada miserable; tildada de vulgar y corriente. La rumbera ya está sobria y no deja de reprochar sus errores, ya no duerme de tanto llanto, de tanto olvido sabe que nunca tuvo amigas, y los pocos amigos la llevaron a la cama, dejándola como una muñeca rota de porcelana. Ya su época de oro pasó, según las estiradas europeas, que nunca la han soportado por contar con juguetes envidiables desde niña y heredar una gran fortuna por Doña naturaleza, la abuela verde y confusa.

    Ella se siente desganada, atormentada, sucia, avergonzada y usada, pero aun así está preparada para la guerra que le espera, no cuenta con amantes ni políticos, solo confiará en la intuición que le ha forjado su ahora desconfiada ilusión.

    Es una mujer herida que tendrá que dejar sus apegos para ver nacer su libertad. Ya no cree en la igualdad social y la equidad, solo sabe que su única lucha es la libertad. Porque cuando el ciudadano es echado a escobazo a la oscuridad no solo es un esclavo legal, sino un privado del espacio público. Pero esta laica solo sabe que esperará con cubiertos y platos en su gran comedor de Maiquetía a cada hijo que decida regresar; sabe que ellos son del mundo, pero también sabe que un hijo no puede andar sin el abrazo de su madre.

    Nosotros los venezolanos, estamos en un momento crucial, en el cual no podemos dejar a un lado los valores democráticos; no podemos dejar que los sueños se nos vayan de las manos como agua de río. Es el momento del ciudadano, es la hora de protagonizar un escenario político con responsabilidad en lo público y lo privado. La autonomía en el ejercicio de ella solo hará de una sociedad ahogada en problemas, en una con equilibrio y sin mascaras que simulen armonía.

    Este cambio sociopolítico no supone tener que renunciar al bienestar material y toda su organización comercial, sino dar el paso a un nuevo pluralismo de los valores que cambie su orden en la tabla, con una nueva apreciación de la política donde nuestro protagonismo como ciudadano garantice la democracia y la libertad en nuestras vidas.

    Es el momento, es la hora, es nuestra oportunidad de reivindicar la república que el socialismo mató. No te rehúses al coraje y a la libertad de vivir, sentir y renacer.

    Coordinador de comunicaciones de Vente Los Salias

    @JustoNavarroJE

  • Foro de Sao Paulo, el mal que recorre América Latina- Por Borman Angulo

    Foro de Sao Paulo, el mal que recorre América Latina- Por Borman Angulo

    Fue Hugo Chávez quien desde un comienzo avisó que el mal que había llegado a Venezuela se propagaría por toda la América, no solo en Suramérica, ya que el objetivo final son los Estados Unidos de América. Cada vez que se decía “la espada de Bolívar recorre América Latina” era la mejor manera política de informarles a sus aliados que iba camino a tal control político. Lo primero fue crear una maquinaria o sistema económico que le permitiera llegar a las cúpulas del poder a través de la corrupción, este es el caso de Odebrecht. Es un sistema que se mantiene vivo y conserva las altas esferas del poder en el hemisferio, ya que a muchos de los involucrados ni siquiera se les ha abierto una investigación. Pero evidentemente, al ser público este plan, debían recurrir a un plan B.

    Es hasta el 25 de julio del presente año que deciden reunirse, para de esta manera poner en marcha de forma unificada el plan B, que no es más que lograr el poder político o mantenerlo a través de la violencia. Es una fórmula que le ha funcionado en Venezuela y se proponen propagar por toda América. Lo que hoy ocurre en Chile, Ecuador, Perú, Argentina y Colombia no es más que una ola de desestabilización coordinada desde Caracas por la corporación del mal encabezada por Nicolás Maduro y la junta directiva de delincuentes que le acompaña.

    Venezuela no escapa de esa escalada de violencia, y es cuando vemos asesinatos de dirigentes políticos. Hace pocos días ocurrió uno de ellos que conmocionó a todo el país, el caso del exconcejal Edmundo “PIPO” Rada, quien luego de 24 horas desaparecido fue encontrado asesinado en la carretera que comunica a Petare – Santa Lucía, estado Miranda, quemado y con dos tiros en la nuca. Por no existir instituciones dentro del país, de nada vale pedir una investigación seria, pero este caso solo le coloca su nombre a miles de víctimas de este sistema corrupto y delincuencial. Hoy son muchos que lloran a sus parientes, por ser asesinados por este régimen que se encuentra en el poder.

    No solo somos víctimas de la represión o de la delincuencia, también de la falta de medicinas o alimentos. Es un sistema que buscan imponer en todos los países antes mencionados.

    Los países que están siendo amenazados por este sistema planificado desde Caracas deben de manera inmediata alertar sobre el levantamiento social dentro de su país y no considerar que con congelamiento de algunas medidas van a poder controlar la situación. No, señores, lo que ustedes hoy están viviendo no es más que un intento de guerra para buscar el control político de esos países. Hoy estamos obligados a avanzar de manera coordinada o de la misma manera nos pasarán por encima hasta lograr sus objetivos. Llegó la hora de actuar y unificar las fuerzas democráticas en el hemisferio. Para que muy pronto les digamos que se acabó su juego. TIEMPO FUERA

  • Ni Hidrocapital roja, ni alcaldía con esa competencia: ¡Privaticemos el agua! –Por Fabio Valentini

    Ni Hidrocapital roja, ni alcaldía con esa competencia: ¡Privaticemos el agua! –Por Fabio Valentini

    Ya es recurrente el problema del agua y recurrente sigue siendo la tradicional y estatista visión de solventarlo. Tanto rojos como no rojos, pero sí socialista, y algunos nuevos “liberales”, insisten en que el problema es de Hidrocapital y para hacer pública la denuncia, basta con tomarse una foto frente a los tantos huecos que se han convertido ya en una característica cotidiana por las calles de San Antonio de los Altos. ¿Realmente el problema es Hidrocapital?

    No hay dudas, Hidrocapital tiene una gran parte de esa responsabilidad, pero la falla central yace en el modelo y en la perversa concepción de que todo derecho humano relacionado a un bien o servicio público, como el agua, ha de ser gratis y distribuido por el Estado. ¿De verdad es el Estado quien debe administrar, distribuir y ser el propietario de los recursos hídricos de la nación?

    La respuesta en lo personal y apegándome a los casos de éxito, pero principalmente a los resultados de las malas prácticas es que no. El Estado no es quién ni ha de tener la obligación de ser quien nos garantice el acceso o no del agua. Por el contrario, mientras más estatizada y controlada esté el agua, más escasez habrá y menos personas tendrán acceso a tan vital recurso.

    Casos exitosos cercanos son los de Chile y Argentina, particularmente Buenos Aires, tras la privatización no sólo se mejoró la distribución, sino que los sectores más vulnerables tuvieron más acceso al agua potable y la inversión en infraestructura (acueductos, tuberías, etc) aumentó 85% sólo en los suburbios más pobres. Así que el típico argumento socialista de que el privado sólo beneficia su bolsillo y destruye al pobre, queda completamente deslegitimado.

    Lo mismo ocurre con el precio, según un artículo del Financial Times en 2005, en sistemas funestos de control del agua, los usuarios “usualmente compran agua de más baja calidad de vendedores locales, pagando en promedio 12 veces más que el precio del agua de las redes, y muchas veces más que eso.” Para muestra de ello en la Venezuela de hoy, ¿Cuánto cuesta una cisterna de agua? Ó ¿Cuántos viajes a El Amarillo o a la Mariposa hay que hacer para llenar tobos de agua que quizás no es 100% potable?

    Difícilmente este planteamiento puede sostenerse y ser hoy denuncia por parte de los socialistas amarillos, naranjas, azules y los pseudo-liberales. Cada uno de ellos actúa en función del paradigma por el cual el Estado sabe más que usted y que yo como ciudadanos o entes privados.

    El San Antonio en lo Alto que construiremos nos requiere eficientes, eficaces pero sobretodo audaces en la consolidación de las ideas que funcionan y el desecho de aquello que nos somete a la pobreza.

    Economista y profesor universitario. Coordinador de Vente Los Salias y Vente Mundo

    @FabioLValentini

  • Chapucería económica- Por José Francisco Marcano

    Chapucería económica- Por José Francisco Marcano

    La chapucería económica del país da para mucho, no sólo hay una cuerda de incapaces llevando la dirección económica con las gríngolas socialistas puesta, y sólo cuando el agua les llega al cuello es que dejan liberar el mercado, pero ello termina dando unas distorsiones tan agresivas que la población no le da oportunidad de flotar en esta espuma inflacionaria.

    El hecho que el Banco Central esté en manos de incapaces es lo que nos ha llevado a tener la inflación más alta del mundo y como los actuales dirigentes heredaron las linda idea de devaluar para poder hacer rendir las divisas, eso ha hecho que desde que el régimen está en el poder a la actualidad nuestra moneda se haya caído tanto que ya le han tenido que quitar ocho ceros para que no pereciera un billete de Zimbabwe, donde se ven billetes de cien mil millones. Aunque en el caso del billete de mayor denominación en Venezuela en la actualidad, BsS 50.000, equivaldría a 5 billones (Bs. 5.000.000.000.000) de los primeros.

    Pero el desastre no radica sólo en los incompetentes de alta gerencia, en el comercio común y corriente se ve una gran distorsión que hacen locuras, cuando el dólar paralelo sube como la espuma hay gente que se alegra porque reciben o comercian con esta divisa, pero al bajar mucho no se les ocurre mejor idea que subir los precios en dólares. Una manera muy clara de ver que son comerciantes sin conocimientos de causa. Brujos sin conocer las llevas, en pocas palabras.

    La gente que hace estas barrabasadas no tiene el más mínimo criterio de mercado y sólo se guían por lo que les parece, tal cual “la idea y conceptos de que las cosas son, como a mí me parece”, el típico pensamiento en todos los ámbitos de la cotidianidad.

    En una sociedad con poca formación y sin idea del valor del dinero, hace que no sólo los desastres macroeconómicos que generan los socialistas de turno en el país, sean los únicos culpables de la hiperinflación que tenemos. Por supuesto, la mayor culpa la tiene quienes han dirigido la nación desde 1958, agudizándola a partir de 1983 y sobre todo en estos últimos 20 años.

    @jfmarcano

    Coordinador de Formación de cuadros de Vente Los Salias

    Otros artículos del autor:

    jfmarcano.blogspot.com

  • El Gatopardismo presente – Por Eve Santiago

    El Gatopardismo presente – Por Eve Santiago

    ‘‘El Gatopardism’’.- La expresión deriva de  la  novela escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, entre los años 1954 y 1957. En  las ciencias políticas se le llama  «gatopardismo” cuando se quiere que algo cambie para que todo siga igual., es decir; el cambiar todo para que nada cambie.

                Este marte 01 de Octubre los venezolanos nuevamente hemos quedado perplejos, cuando sorprendentemente  la Asamblea Nacional y el Presidente Encargado Juan Guaidó, firman un  acuerdo en donde  establecen un cambio en la ruta planteada y aceptada por todos los ciudadanos el 23 de enero de este año,  que establecía:   1) Cese de la usurpación, 2) Gobierno de transición y 3) Elecciones libres. En el nuevo Acuerdo, ratifica  lo que se venía anunciando por las redes sociales  y causaba sospechas en la ciudadanía. Hoy día, ya es una realidad planteada por la Asamblea Nacional, que el «mantra» de la ruta 1, 2, 3  lo quebrantaron,  saltaron del Cese de la usurpación  a  “ELECCIONES”.  

    Hemos sido testigos durante estos largos años que el régimen siempre ha utilizado el neolenguaje para controlar y definir el pensamiento de los ciudadanos, ¿recordamos frases como escuálidos? Pero,  hoy día sin tabú y sin empacho, vemos en la oposición una semejanza al utilizar como título: “Acuerdo para la ruta política integral planteada al país que permita elecciones libres y transparentes como salida a la crisis que viven los venezolanos y la reinstitucionalización del país”.  Hacen evidentemente el uso de la neolengua para, de forma encubierta, decirnos que pretenden llevarnos nuevamente a unas “ELECCIONES” con el régimen usurpador.

    Tomando en cuenta por una parte, las declaraciones del Sr. Maduroy   sus representantes en la Asamblea Nacional, quienes habían abandonado sus cargo hace 2 años y ejercieron cargos públicos,  y por la otra, la oposición representada en la Asamblea Nacional y electa por el voto de confianza de la  mayoría de los venezolanos, vemos como ambos pretenden  solventar la crisis política con unas “ELECCIONES” entre las dos partes.

    No perdamos de vista la llegada de estos caballeros que abandonaron sus cargos en la Asamblea Nacional, y fueron recibidos  con el consentimiento de los diputados opositores, muy probablemente con la intención de realizar con ellos  un nuevo acuerdo para, de manera negociada, designar un nuevo CNE, e intentar llevar a los venezolanos, a “ELECCIONES” entre los demócratas y el régimen y sus mafias.

    Hemos visto con satisfacción y orgullo el voto salvado de la fracción 16J en la Asamblea Nacional, conocida ahora como la fracción de la dignidad, estos diputados no han sido ni cómplices, ni cohabitadores de esta traición, lo que llena de esperanza al país.

            A esta hora podemos, ya por fin, darnos cuenta que durante estos 20 años,  hemos visto a los mismos actores, tanto del régimen como de una parte de la oposición,  dando vuelta en la misma ronda y tratando de cambiar la ruta establecida  para que nada cambie en el sistema. Esto que estamos viendo, es la representación en vivo de lo que es el ‘‘gatopardismo’’ que vivimos en Venezuela. 

    Ante los eventos que se aproximan quiero  ratificar dos cosas: 1) Que lo del TIAR, no depende de lo que está sucediendo en el escenario político venezolano, porque sencillamente Venezuela ya es miembro integrante del Tiar y esa es la ruta trazada por occidente, y 2) Que los venezolanos estamos claros que seguiremos luchando para salir del régimen, sus mafias y sus cómplices. ¡Vamos a lograrlo!

  • Dos estados, siete municipios, ocho parroquias – Por Catalina Ramos

    Dos estados, siete municipios, ocho parroquias – Por Catalina Ramos

    Arrancamos muy temprano rumbo a San Fernando de Apure, por donde comenzaría nuestro recorrido. Queríamos visitar a aquellos conciudadanos que, desde los lugares más recónditos de Venezuela, alzan incansables su voz por la libertad de nuestro país, superando muchas dificultades, la mayoría de las veces muy duras y personales. Queríamos transmitirles que sabemos que están allí, que no han dejado de luchar y que contamos con ellos para seguir avanzando hacia la libertad.

    La conversación con el conductor del carro por puesto que nos llevaría de Aragua a Apure, arrancó en torno a los diferentes aspectos de la crisis venezolana. La escasez de gasolina, el primer tema. Las peripecias que tienen que hacer los trabajadores del volante para seguir haciendo su trabajo. Aunque, es menester mencionar que en esta zona del país la escasez de combustible no ha sido tan brutal como lo es en Oriente, los Andes, o el Zulia. En ese contexto, hablamos del repuesto de mi carro, que lleva tres años en el taller. “¿Todavía no lo ha conseguido?, mire señora, le recomiendo que si tiene tiempo y los churupitos, se monte en un autobús de los que salen de Cagua y se vaya a Cúcuta, allí seguro lo consigue en un momentico y muchísimo más barato de lo que le van a pedir aquí”.  De allí pasó a explicarme su nuevo modo de abastecer de suministros básicos a su familia.

    Raúl se monta cada dos meses, o quizá un poco más, en un bus a Cúcuta. Con menos de $200 abastece a su familia con una holgada cantidad de los productos básicos de alimentación y de higiene para los siguientes dos meses. Nuestra siguiente hora de camino fue explicando la comparación de marcas, presentaciones y precios entre Cúcuta y cualquier bodega o buhonero en nuestros pueblos. “No señora, yo más nunca le compro a los comerciantes de aquí, nos están matando, nos están desangrando”, y entonces me tocó explicarle a Raúl cómo los controles y las distorsiones que el socialismo ha generado en nuestro país son los que provocan estos precios que sufrimos nosotros. Le comenté que el producto más caro es el que no se consigue. Le expliqué la diferencia entre el esfuerzo de trabajo y gestión que enfrentan los comerciantes formales, con todos los filtros y controles que deben cumplir y pagar al régimen, versus el comercio informal que me estaba describiendo. Le recordé el grado de destrucción que este régimen ha causado, en especial en el sector productor.

    Una parte de su narración fue espeluznante, cuando describió cómo fue pasar por la trocha. “Uno le paga a una gente que te pasa de un lado al otro. La guía nos dijo: no miren a la derecha. Pero ya sabe, señora, basta que a uno se lo digan para que le provoque mirar. Y se me espelucó el cuerpo, porque allá a la derecha estaban los colectivos, con la cara tapada y la metralleta, ahí cerquita. Es increíble, señora. De un lado, los militares colombianos, de este lado la guardia nuestra y en el medio estos colectivos, que resulta que eran de uno de los pranes de Tocorón. Fíjese dónde fueron a parar para ganar dinero. Pero nadie le dispara a nadie. Todos saben que los otros están allí, pero nadie hace nada”. Pero aún con toda esa dificultad en el proceso de paso de un lado a otro, Raúl insiste en que le resulta mejor ir a comprar allá para su casa. Modo sobrevivencia, le dicen. Para que lo que trabaja, le alcance y viva decentemente con su familia.

    Al final de la conversación, me dice: “ay señora, yo no me meto mucho en política, pero es que con esta gente ya no hay más nada que hacer, no sé que más está esperando la oposición para pedir ayuda internacional, ellos no van a salir solos por las buenas”. Y sigue: “si en lugar de utilizar toda la estrategia que han usado para destruirnos, esta gente lo hubiera hecho para ayudarnos, estaríamos mejor que Dubai”. Sabiduría ciudadana, desde lo más profundo de los llanos de nuestro país.

    Comenzando por San Fernando, llevamos a cabo una serie muy intensa de reuniones, conversaciones, visitas y actividades con afiliados de nuestro partido, representantes locales de otros partidos políticos, y mucha ciudadanía interesada en escuchar y preguntar “¿qué está pasando en Caracas?” San Fernando, Camaguán, Calabozo, Chaguaramas, Tucupido, Zaraza, San José de Unare, Valle la Pascua, las parroquias visitadas. Apure, Camaguán, Miranda, Chaguaramas, Ribas, Zaraza, Infante, los municipios. Reuniones de noche y sin luz, y la gente allí. Poblaciones que llevaban días sin agua. Las calamidades descritas una y otra vez con distintas palabras, con diferentes ejemplos. La angustia de los asistentes repetida en cada encuentro: “¿qué estamos esperando? ¿Por qué la Asamblea Nacional no activa el 187? ¿Cuándo vamos a salir de esto?” Hay mucha angustia por el tiempo que sigue pasando sin que se avizore la solución definitiva. Y al mismo tiempo, mucha claridad en que solos no podemos.

    Nuestra responsabilidad es hablar claro y de frente. Y así lo hicimos en cada lugar, y con cada persona que nos preguntó, preguntas difíciles de responder descarnadamente, porque el ciudadano está padeciendo en su vida y la de su familia, una calamidad terrible, y decirle de frente, mirándole a los ojos que la cosa no está fácil, que el diálogo en Noruega lo ha complicado más, es duro. Pero, y en esto me quiero detener un momento, la fortaleza y claridad de este país es mucho más grande de lo que en algunos ámbitos políticos se asume. Todos te respondían que ese diálogo no nos llevará a ninguna solución. Todos.

    La Venezuela profunda sabe que aquí hay que fajarse y bregar duro para salir adelante contra estas mafias, con todo su entramado de corrupción y socialismo. Que sentarse a conversar con ellos es perder el tiempo, es retroceder. Que nosotros los ciudadanos presionando desde aquí, sin desviarnos de la ruta del coraje, sumando y pidiendo ayuda a las fuerzas internacionales, establecemos la fórmula de la solución idónea, eficiente y efectiva. Y escucharlo en la voz y expresiones de la gente sencilla y trabajadora de estos lugares, te estremece el cuerpo.

    Dirigentes políticos locales cuyos partidos nacionales andan en otra cosa, totalmente divorciados de la realidad de su propia militancia, dejándolos en la anomia de mensajes y de acompañamiento. Ciudadanos que han perdido tierras, propiedades, que te dicen “con este esfuerzo y este compromiso con esta lucha estoy honrando a mi padre que murió defendiendo lo suyo” y así, podría seguir con muchos más ejemplos. Jóvenes que no tienen edad suficiente para siquiera recordar lo que había antes de esta desgracia de los últimos 20 años y que están fajados sin descanso en explicarle a sus mayores por qué la solución no es volver a la Venezuela que ellos recuerdan, porque esa nos trajo hasta aquí, sino erradicar del todo este sistema basado en el rentismo, el populismo, el militarismo, el clientelismo, el estatismo, el paternalismo y la corrupción, que no es otra cosa que el socialismo, para instaurar una República Liberal verdadera, donde impere el estado de derecho, el respeto a la propiedad privada, la honestidad, la decencia, y donde el trabajo, el esfuerzo propio y el mérito sean lo que determine el crecimiento y la prosperidad del individuo y sus familias.

    En varios lugares me quedé sin palabras, porque era la gente la que nos lo explicaba a nosotros. Y no estoy hablando de expertos politólogos, sino de ciudadanos que viven y sufren en el corazón de Venezuela y que vibran con su tierra, y les brillan los ojos y se les quiebra la voz cuando describen su sueño de verla prosperar y de ser protagonistas de ese día que lo logremos. Se siente una gran responsabilidad escucharlo. Es reconfortante reiterar a través del testimonio de la propia gente que realmente somos así, no como nos han querido hacer pensar en algunos sectores, ofreciéndonos más dádivas y subestimando nuestra capacidad ciudadana de comprensión, de análisis y raciocinio ante la realidad política.

    En resumen, vivimos 60 intensas horas de realidad en todos los sentidos, en las que constatamos que desde lo más profundo del país es un hecho que el venezolano de bien trazó una línea clara e hizo una ruptura definitiva con todo lo que nos trajo hasta aquí, y lo mejor, que está clarito en que sólo a partir de su esfuerzo honesto, con sus propias manos, alcanzaremos la prosperidad y el desarrollo que anhelamos. Y están dispuestos a hacerlo.

    Regresamos revitalizados con esa energía ciudadana que se desprende en cada intercambio, orgullosa de compartir la lucha con todas las personas que vimos, y al mismo tiempo con un gran sentido de compromiso en hacer lo que tengamos que hacer para que, como país, no nos desviemos de la ruta del coraje que arrancó aquel 23 de enero de este año con la activación del artículo 233 de la constitución, y que –Dios mediante- nos llevará definitivamente a la libertad.