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  • En la nueva Venezuela, los principios si cuentan – Por Fabio Valentini

    En la nueva Venezuela, los principios si cuentan – Por Fabio Valentini

    El chavismo, como todo sistema de corte socialista, diseñó una serie de incentivos anti-natura que progresivamente escalaron y penetraron todas las instituciones, incluidas las que hasta el día de hoy se consideran “imparciales” u “opositoras”. En el ecosistema político actual la palabra que más se repite es el pragmatismo, mientras que los principios, es a la que menos se hace referencia.

    De verdad, ¿importan los principios? ¿Existe la política con principios? ¿Tiene el político principios y valores? Si algo supo crear el chavismo fue todo el aparataje mediático que promovió una neolengua, diseñada para controlar y amoldar a su conveniencia a la sociedad, a través de su lenguaje y forma de pensar. De manera que, muy probablemente en la nueva Venezuela seguiremos encontrando personas que crean que liberalizar la economía es un “acto fascista” pero también piensen que, ante todo, “hay que ser pragmáticos”.

    Ante esto, el 24 de abril de 1988 el Dr. Leonard Peikoff ofreció una charla en el Ford Hall Forum de Boston donde respondía la pregunta ¿por qué debemos actuar con principio? Para aquel entonces, el filósofo de origen canadiense ya identificaba un problema general en la política global que estaba siendo impulsada por los grandes movimientos anti-natura: el pragmatismo.

    No se necesita buscar una definición compleja, el pragmatismo es la noción humana de actuar sin principios, en rechazo a la idea moral y con base al simplismo, el relativismo y el subjetivismo. Responde a la pregunta ¿para qué detenerse en principios si se puede vivir en el hoy y el ahora siendo realistas, exclusivamente?

    En efecto, ha sido el pragmatismo la base esencial no solo del chavismo, sino de la política venezolana en los últimos 200 años. El pragmatismo ha sido la cadena ejecutora del populismo, el clientelismo, el paternalismo, el nacionalismo y finalmente el socialismo. Estos vicios históricos condujeron al chavismo, qué maximizó cada uno de ellos para dejar como resultado la Venezuela que tenemos frente a nuestros ojos.

    “MUD adoptó estrategia pragmática para no paralizarse”, dijo Luis Vicente León en 2016. Un artículo de prensa de fecha 9 de noviembre de 2017 mencionó que los “adecos arrasaron en primarias MUD por poner primero el pragmatismo para después definir su ideología”. Son solo algunos ejemplos fidedignos y disponibles en la web que constatan el letargo histórico de la cultura del pragmatismo y lo mucho que el chavismo se destacó en destruir cualquier noción de principios y valores en nuestra sociedad, mucho menos en la política.

    Lo anterior sirve como advertencia para la sociedad libre que deseamos formular y conquistar para Venezuela. He dedicado mis columnas a identificar los obstáculos que enfrentaremos a la hora de proponernos alcanzar esta sociedad y modelo de República.

    En una nueva Venezuela libre los principios y valores no solo contarán, sino que serán el radar (tal como Peikoff los definió) para enfrentar los retos, desafíos y vicisitudes que afrontaremos como país. Quizás sea tiempo de poner en práctica la tan citada y poco aplicada, por muchos, frase de Simón Bolívar: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”.

     

     

  • Vente España: Desde Madrid iniciaremos campaña mundial en apoyo al R2P

    Vente España: Desde Madrid iniciaremos campaña mundial en apoyo al R2P

    “Los Estados tienen el deber de prevenir, proteger y recuperar”: Fabio Valentini

    “Vente Venezuela Madrid marchará junto a la diáspora venezolana este domingo 17 de marzo para denunciar el exterminio contra la población venezolana”, fueron las palabras de Silvia Soteldo, coordinadora de Vente Venezuela en Madrid

    (Madrid. 14/03/19) “Desde Madrid iniciaremos la campaña mundial en apoyo al principio de Responsabilidad de Proteger [R2P­]”, estableció este jueves Silvia Soteldo, coordinadora de Vente Venezuela en Madrid, a la comunidad venezolana que se encuentra en la capital española.

    “Pediremos la ayuda internacional para que ejerzan el principio de Responsabilidad de Proteger [R2P­] a nuestros ciudadanos, contemplado en el Estatuto de Roma y aprobado por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2005.”, explicó Soteldo a la comunidad venezolana de Madrid.

    La marcha se movilizará a partir de las 11:00 AM, comenzando desde la Plaza de Cibeles hasta la Plaza de España, caminando por toda la calle Gran Vía.

    El coordinador de Venezolanos en el Exterior, Fabio Valentini, indicó que “Madrid se ha convertido en la capital europea de los venezolanos, es la ciudad europea con mayor número de venezolanos que han estado muy activos con lo que ocurre en Venezuela a pesar de la distancia”.

    Además, indicó que los venezolanos en la capital española volvieron a salir a las calles “en defensa y reconocimiento del presidente encargado, Juan Guaidó, pero también exhortándolo a él y a la Asamblea Nacional a la aplicación del Art. 187 #11”. De esta manera, “la comunidad internacional entenderá lo que pasa en Venezuela y que solos no podemos, enfrentamos un conflicto de orden no convencional, es trasnacional y de naturaleza criminal”.

    El Coordinador explicó que “los Estados tienen la responsabilidad de prevenir, proteger y recuperar”, según los principios del R2P. Entendiendo así que “en Venezuela entonces aplica la Responsabilidad de Proteger ante la comisión de al menos 7 crímenes de lesa humanidad, según lo estipulado por un panel de expertos por parte de la Secretaría General de la OEA”.

    “Es la oportunidad para que desde Madrid se comience una campaña mundial en apoyo a la Responsabilidad de Proteger, pero también en señal de que los venezolanos estamos abiertos a todas las opciones e invitamos a la comunidad internacional a que también lo esté para lograr alcanzar una misión extranjera de paz con fines humanitarios”, concluyó Valentini.

  • El venezolano no es socialista – Por Fabio Valentini

    El venezolano no es socialista – Por Fabio Valentini

    Durante este cruel sistema nos han encerrado en dos paradigmas: que los venezolanos somos existencialmente socialistas y que el chavismo no es comunismo, sino una “cosa rara”.

    En uno de sus libros más destacados, Ayn Rand, nos dejaba abierta la pregunta sobre ¿quién necesita la filosofía? En pocos párrafos la autora de origen ruso, sobreviviente del perverso totalitarismo soviético, sintetiza que sin saber de filosofía no pudiésemos tener los pies sobre la tierra.

    Esencialmente, la filosofía estudia la naturaleza de la existencia del hombre y su relación con esa existencia. Tal como Rand lo describe: “La filosofía es el suelo que hace posible el bosque”. Cada una de nuestras acciones está ligada a una filosofía.

    Los paradigmas que el sistema se ha encargado de realizar me atemorizan en el presente, pero, aún más en el mañana en libertad por el cual luchamos. Creer que el chavismo es una “cosa rara” que no tiene fundamentación filosófica y que los “venezolanos somos socialistas”, y, por ende, el chavismo no es socialista, nos debe de alarmar tanto o más, de lo que día a día nos alarma lo criminal de este sistema.

    La raíz última del chavismo es marxista y el sistema bien ha funcionado dentro de la normativa de esta filosofía: destrucción, miseria, pobreza, hambre, muertes, entre otras. El chavismo ha seguido perfectamente el guion elaborado por Karl Marx en 1867. Instaló una primera fase socialista para destruir todas las instituciones de orden social, político, económico y a la familia como base de la sociedad. El ciclo finaliza con la segunda fase, el comunismo, que busca crear un nuevo orden social, donde no existan individuos sino colectivos, donde no haya un orden normativo sino un orden natural; es decir, lo que estamos empezando a evidenciar los venezolanos.

    El marxismo tiene abierta una cuenta con más de 100 millones de muertos, de forma directa o indirecta, a manos de los sistemas que lo pusieron en práctica. El chavismo ha anexado por lo menos unas 450.000 más, si tomamos como referencia que cada año mueren entre 22.000 a 25.000 personas por asesinatos o hampa. Aun así hay personas pensando que ellos deberían participar en unas elecciones libres y competitivas.

    La socialdemocracia y el socialcristianismo no se quedan atrás, son sistemas que si bien respetan ciertas libertades o guardan un orden institucional medianamente estable, sirven de telón para que filosofías como la marxista o la fascista se impongan, posteriormente.

    Decir que los “venezolanos somos socialistas” es aseverar que deseamos vivir en este mundo perverso sea bajo el chavismo o bajo cualquier sistema o gobierno liderado por personas que siguen el socialismo como su filosofía de vida.

    Si algo bien describe al venezolano es su ímpetu por superarse, crecer y emprender. Palabras que solo en sistemas liberales tiene cabida y es respetado en sociedades libres, esas que colocan siempre al individuo en el centro de sus acciones.

    La filosofía de la sociedad libre es individualista dentro de la naturaleza humana, sigue y respeta el interés de cada individuo en su concepción ética, limita al gobierno en la esfera política, promueve el capitalismo dentro del plano económico y permite configurar una sociedad basada en la familia y las libertades individuales.

    Las ideas tienen consecuencias y de no creer en ello, analicemos nuevamente al comunismo, que nació con la idea de un individuo y cobra la vida de más de cien millones. Venezuela tiene la oportunidad de superar estos paradigmas y enrumbarse a ser una nación libre y próspera.

     

  • Nuestro fin último: la libertad – Por Fabio Valentini

    Nuestro fin último: la libertad – Por Fabio Valentini

    Muchas sociedades que enfrentaron la dura realidad de haber vivido bajo un sistema totalitario y criminal, como el que continuamos viviendo en Venezuela, estuvieron tentados a confundir el fin último de su lucha.

    Aquellas sociedades que triunfaron sobre el totalitarismo y lograron generar una transición hacia la democracia de manera satisfactoria, fueron aquellas cuyo fin último jamás dejó de ser la libertad. Casos contrarios como los de Nicaragua o Rusia, nos enseñan que cuando el fin último no fue liberarlas de dichos regímenes, las transiciones fueron inestables y consigo trajeron nuevos autoritarismos como los del sanguinario Daniel Ortega o el Zar Vladimir Putin.

    En Venezuela no podemos cometer estos errores. Debemos repetir y reafirmar, cada vez que sea necesario, que el fin último de nuestra lucha es la libertad. Es por ello que hoy no podemos crear ni promover una falsa expectativa centrada en la ayuda humanitaria, sino un amplio deseo de cambio de régimen profundo y sin postergaciones.

    Lo anterior no debe malinterpretarse, la ayuda humanitaria es de vital ayuda. Hoy hay personas cuyas vidas se contabilizan en minutos y necesitan de esa ayuda. Pero, así como necesitan de esa ayuda, saben que esos minutos se convertirán en segundos si el chavismo continua en el poder y el momentum del 23 de febrero no se traduce en un punto de quiebre absoluto.

    El estado de desesperanza y necesidad del venezolano hace que quizás el fin último no se vislumbre o se disipe entre tanta ansiedad y expectativa; pero debo decir que difícilmente en Venezuela podamos tener una mejor ayuda humanitaria que la salida por completo de las mafias y el estado criminal. Nos estamos jugando el futuro de nuestra generación y la de los venezolanos que aún no han nacido.

    Han sido veinte años de lucha que no deben traducirse ni en asistencia humanitaria ni un mero período de encargaduría presidencial. Hemos luchado para derribar a esta tiranía y con ella podernos permitir reconstruir nuestro país, a través de la refundación de nuestra República.

    Esa refundación requerirá que cada uno de nosotros ratifique su espíritu ciudadano y juramente, como se ha venido haciendo en los últimos días en todas las calles de Venezuela y en otras ciudades del mundo, su compromiso firme por respetar y defender los valores democráticos y las libertades individuales que han de ser la columna vertebral del nuevo gobierno.

    No permitamos caer en tentaciones, no permitamos una Nicaragua o Rusia versión caribeña, tampoco permitamos que los vicios se hereden en esta nueva Venezuela. Ha llegado el tiempo de la libertad, de la democracia liberal y de la sociedad libre; consecuencias directas de aquellas sociedades que colocaron la libertad como su fin último y resultaron ser victoriosas.

  • Edmaly Maucó: La ayuda humanitaria es importante, pero la salida de Maduro debe ser inmediata

    Edmaly Maucó: La ayuda humanitaria es importante, pero la salida de Maduro debe ser inmediata

    La integrante del equipo nacional de Formación de Cuadros de Vente Venezuela, junto al coordinador de Venezolanos en el Exterior, Fabio Valentini, participaro en el foro “Democracias Liberales vs Regímenes Autoritarios” en escuela de Relaciones Internacionales de la UCV

    (Caracas. 20/028/2019) “La ayuda humanitaria es importante, pero la salida de Maduro debe ser inmediata, que esto no oxigene al régimen, no nos podemos desviar de esa urgencia”, expresó Edmaly Maucó, este martes durante el foro “Democracias Liberales vs Regímenes Autoritarios” en la escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

    La integrante de la Coordinación Nacional de Formación de Cuadros de Vente Venezuela, junto a Fabio Valentini, coordinador de Venezolanos en el Exterior del partido de la libertad, disertaron acerca de la situación actual de Venezuela y como los regímenes autoritarios y totalitarios son un peligro para el mundo.

    “La libertad es única, es una sola y completa, sino, no eres libre”, aseguró Maucó, quien agregó que el autoritarismo “es el sometimiento absoluto a una autoridad, abuso que hace una persona de su autoridad. Además de ser una forma política de dominación de quien ejerce el poder en ausencia de un consenso participativo”.

    La afiliada de Vente Venezuela denunció que el sistema que hoy usurpa el poder en Venezuela es un “esquema lleno de vicios y criminalidad” cuyo objetivo es someternos bajo un “culto a la personalidad el cual penetra todas las instituciones, porque tiene como objetivo el dominio del individuo”.

    Maucó concluyó que “el Socialismo no ha rendido frutos, ni los va rendir, porque no funciona, va contra la humanidad”, para así cerrar su disertación sobre los regímenes autoritarios.

    La Democracia Liberal: Representativa, Constitucional y Pluralista

    Por su parte Fabio Valentini expresó que los orígenes de la Democracia Liberal residen en autores claves como Thomas Hobbes y John Locke. Ante la coyuntura actual el Coordinador de Venezolanos en el Exterior aseguró “que tenemos la oportunidad de verdaderamente refundar la República, tenemos la oportunidad de superar el clientelismo, el paternalismo, el estatismo y el socialismo”.

    Para Valentini el origen del régimen criminal que hoy impera en Venezuela “se instala precisamente luego del agotamiento de la democracia venezolana”. El afilado de Vente Venezuela se refirió a la Democrocia como “el sistema que mejor representa a las minorías. Si la democracia un sistema que representa a las minorías, entonces la palabra fundamental, el verbo, es el consenso”.

    Para el también economista “Venezuela no es rica porque tenemos petróleo o gas; Venezuela es rica porque la Universidad Central pueda apostar a ser una de las mejores universidades latinoamericanas. Venezuela es rica porque cada uno de nosotros tiene esa chispa emprendedora, de salir a patear la calle y ver que chamba uno se gana, pero como traducir esa chamba en un emprendimiento”.

    Fabio Valentini finalizó su ponencia sentenciando “que la riqueza de nuestra nación está en cada uno de sus individuos y en la capacidad productiva de cada uno de nosotros como venezolanos”.

  • ¡No hay vuelta atrás! – Por Fabio Valentini

    ¡No hay vuelta atrás! – Por Fabio Valentini

    (Caracas. 18/02//2019) En Venezuela no estamos presenciando otra oportunidad. No es otro momento más en el cuál podamos forzar la salida del estado criminal. Vivimos un momentum único, irrepetible y que definirá nuestra existencia como generación y la de los venezolanos que están por nacer.

    Los momentos llegan de forma ordinaria o extraordinaria. El momentum se crea para un fin que de no concretarse no solo diluye la oportunidad, sino que empeora la realidad a cambiar. Como venezolanos debemos saber que no habrá otra oportunidad, hemos sido participe de su construcción y por ende debemos defenderlo al punto que sirva para lograr su cometido: la liberación de Venezuela.

    Frente a nuestros ojos se alinean un conjunto de fuerzas que desde años veníamos acumulando y trabajando para que se consolidarán como tal. Una fuerza internacional lúcida, consiente y determinada a avanzar por la ruta del coraje. La fuerza institucional que impulsamos contra viento y marea: el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, los quiebres y alzamientos dentro de las Fuerzas Armadas y por qué no decirlo, la presión ejercida sobre la Asamblea Nacional para cumplir con su función y deber moral.

    Pero es notorio que nada de lo anterior hubiese sido posible sin la fuerza que termina permitiendo que todas las demás se alineen en función de la premisa “Maduro vete YA”: la fuerza ciudadana. Hemos sido nosotros, los ciudadanos venezolanos dentro y fuera del país, quienes hemos logrado que el mundo nos preste la debida atención, quienes impulsamos el nombramiento de un nuevo TSJ y quienes el 16 de julio de 2017 le dijimos a la Asamblea Nacional la ruta del coraje ha asumir.

    Han sido años, dos décadas para ser exactos, las que los venezolanos hemos sobrevivido dentro de un sistema que pasará a la historia como uno de los más criminales, destructivos y nocivos. Ahora que estamos tan cerca no podemos desviar nuestra atención ni perder la oportunidad de hacer creíble nuestra amenaza frente a la tiranía.

    No hay mejor asistencia humanitaria que despojar del poder a los criminales que lo usurpan, su salida permitirá no solo el ingreso de más ayuda humanitaria en camino, sino lo más importante, la reactivación de nuestro aparato productivo para que, con él, empecemos a reactivar nuestra economía y logremos que más venezolanos tengan acceso a más productos y servicios producidos y ofrecidos por nuestros emprendedores.

    Desde el 23 de enero, los venezolanos hemos asumido una ruta de coraje junto a nuestro legítimo presidente, Juan Gerardo Guaidó Márquez, que no tiene vuelta atrás. No hay espacio para vacilaciones, oxigenaciones o errores. No distraigamos a quienes centran su atención en el fin, ni generemos expectativas difíciles de saciar para quienes más han padecido las consecuencias del chavismo. Centremos toda nuestra fuerza para repotenciar la internacional e institucional y permitir que nuestro momentun concluya satisfactoriamente.

    Es tiempo de despedir al chavismo junto a todo el sistema de vicios que contaminaron nuestra sociedad por 60 años. Ha llegado el tiempo de los venezolanos, el tiempo de la libertad.

    ¡No hay vuelta atrás, seremos libres!

     

    Fabio L. Valentini

  • Fabio Valentini: Rechazamos la postura del gobierno italiano y pedimos reconocer a Guaidó como presidente

    Fabio Valentini: Rechazamos la postura del gobierno italiano y pedimos reconocer a Guaidó como presidente

    Ya son 53 países los que reconocen al legítimo gobierno de Venezuela

    El Coordinador de Venezolanos en el Exterior de Vente Venezuela consigna una misiva por parte de la comunidad ítalo-venezolana ante la vicecónsul de Italia en Los Teques, Renata Mascitti

    (Los Teques. 14/02/2019) “Nosotros como comunidad ítalo-venezolana rechazamos la postura del gobierno italiano y pedimos reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de la República”, expresó este jueves Fabio Valentini, coordinador de Venezolanos en el Exterior de Vente Venezuela, durante un actividad realizada en el Viceconsulado de Italia en Los Teques.

    Miembros de la comunidad italiana en el país acudieron a entregarle una misiva al vicecónsul, Renata Mascitti, en rechazo a la postura del Parlamento italiano, donde solo reconocen la legitimidad de la Asamblea Nacional (AN) y a Juan Guaidó como presidente del Poder Legislativo, ignorando que él (Guaidó) es el Presidente encargado de Venezuela.

    “Italia tomó una posición igual a la del gobierno de Grecia, al aceptar únicamente a la AN, solicitando nuevas elecciones y desconociendo al nuevo Jefe de Estado y de Gobierno”, expresó el dirigente sanantoñero.

    El también economista resaltó que los ítalo-venezolanos no solo rechazan  la postura adoptada por el Parlamento de Italia, sino que “instamos al Senado a que debata este tema y así agotar todas las instancias; además que se pongan del lado de sus connacionales, quienes reconocemos al legítimo gobierno de Venezuela”.

    Fabio Valentini concluyó expresando que “es gracias a la Ruta del Coraje que hemos llegado hasta este punto. Ya son 53 los países que reconocen a Juan Guaidó como presidente encargado, Italia debe respaldar a sus ciudadanos en el país”.

    Cabe destacar que este martes, la coordinadora nacional de Vente Venezuela, María Corina Machado, envió una carta al ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, donde recordó los lazos de amistad entre Venezuela e Italia.

    Ya son más de 20 países miembros de la Unión Europea los que han reconocido al gobierno interino de Juan Guaidó, quien asumió la Presidencia de la República el pasado 23 de enero.

  • Veinte años después: La oportunidad de construir una sociedad libre – Por Fabio Valentini

    Veinte años después: La oportunidad de construir una sociedad libre – Por Fabio Valentini

    (Caracas. 06/02/2019) Inicio esta columna en un momento histórico para Venezuela y en una fecha particular. Un 4 de febrero de 1992 iniciaba en nuestro país un modelo de destrucción social, inspirado esencialmente por la corriente marxista y el toque especial de Fidel Castro. Hoy, veinte años después de chavismo, tenemos la oportunidad no solo de cerrar este ciclo, sino dar pie a la consolidación de una sociedad libre.

    Hace algunos días tuve la oportunidad de asistir a una premiación sobre valores democráticos, de la cual entre los galardonados se encontraba el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice) y María Corina Machado. La actual presidente de Cedice, la licenciada Tiziana Polesel, mencionó una premisa fundamental para entender este nuevo proceso que tenemos la oportunidad de consolidar: “Los venezolanos no están habituados a vivir en libertad, debemos enseñarles cómo es vivir en libertad y lo que ello implica.” Por su parte, en su alocución, María Corina Machado destacó que: “estamos frente al desafío histórico de superar el militarismo en Venezuela”. Ambas frases son esenciales para abrir esta columna y especialmente este primer artículo que les comparto.

    El fundamento moral de las sociedades libres es el interés propio, el deseo de cada individuo a ser libre. Esto quiere decir que las sociedades libres no son colectivistas, sino individualistas. En ellas se trabaja en función del individuo, y el individuo en función de sí mismo dentro de un marco normativo (leyes y reglas) a cumplir por todos; es esta la única igualdad posible en las sociedades libres, no existe otra ni se puede pretender una diversa.

    Comprender estas ideas luego de 20 años de marxismo que se traducen en estatismo, paternalismo, clientelismo y por supuesto colectivismo, no será tarea sencilla pero tampoco imposible. Estamos ante un momento histórico que representa una oportunidad clave para asentar las bases de una sociedad en la cual todos los venezolanos seamos iguales ante la ley y se nos respeten todas y cada una de nuestras libertades individuales, pues a la fin, la libertad es absoluta. O tienes libertad o no la tienes, no hay libertades a medias.

    Ser libre implica ser responsable. La responsabilidad es inherente a la libertad y por ello es esencial entender lo que la licenciada Polesel comentaba. Las decisiones individuales siguen la lógica racional y moral del interés propio, lo que no significa libertinaje ni mucho menos egoísmo, como la izquierda global lo ha querido interpretar. El interés propio responsable y respetuosos ante la ley es el motor que cada individuo lleva consigo para tomar decisiones y ejecutar acciones que lo conduzcan a buscar su felicidad o maximizar su utilidad, tal como diríamos los economistas.

    Tener nuestro propio interés en esta vida y ante la sociedad, permite que los individuos coexistan entre sí e inclusive creen redes de interdependencia que superen cualquier tipo de autarquía o supremacía. La búsqueda de la felicidad no es otra expresión más que la búsqueda de propiedad y libertad, que se traducen en interés propio. Es por ello que en las sociedades libres el individuo importa y no es parte de una masa, amoldable a medida de los líderes mesiánicos y tiranos.

    Inclusive Marx lo mencionaba dentro de su escrito Sobre la cuestión judía: la “aplicación práctica de la libertad del hombre, se expresa a través del derecho a la propiedad y el derecho al interés propio”. En efecto, es el derecho a la propiedad la motivación que cada individuo tiene para aumentar su capacidad productiva y seguir aportando a su sociedad sin necesidad de ser altruista o esperar a que el Estado te indique qué hacer y cuánto colaborar. A la par, es el interés propio el que permite que un individuo incursione o no en el mundo militar, lo cual es favorable al desarrollo de la sociedad libre hasta el momento en que de tener ciudadanos militares se pasa a tener militarismo.

    Acá suscribo las palabras de María Corina Machado, es imprescindible superar el militarismo para reconstruir una República civil en la cual los ciudadanos militares formen parte activa, pero entiendan el rol específico que asumieron ante la nación y la sociedad a la cual sirven. Este es quizás el primer gran paso que debemos dar si queremos construir este tipo de sociedades y librarnos finalmente de cualquier otra tiranía.

    La sociedad libre no es cuestión de reformas o políticas públicas liberales bien aplicadas, va mucho más allá e implicará una serie de cambios dentro del estilo de vida que ha venido llevando el venezolano (incluso en tiempos previos al chavismo). Venezuela está en un momento favorable para incorporarse en el bloque de democracias liberales del mundo; pero también, un tiempo oportuno para corregir aquellas falencias que tenemos como ciudadanos y así dedicarnos a consolidar y saber vivir en una sociedad libre.

    @FabioLValentini

  • Fabio Valentini : Los venezolanos dimos otro ejemplo de rebeldía y lucidez. En tiranías no hay elecciones

    Fabio Valentini : Los venezolanos dimos otro ejemplo de rebeldía y lucidez. En tiranías no hay elecciones

    El Coordinador Nacional de Venezolanos en el Exterior de Vente Venezuela y Secretario Político del partido de la libertad en el municipio Los Salias, expresa que el pasado domingo quedó en evidencia y desmotada una nueva farsa electoral del régimen de Maduro y sus mafias

    (San Antonio de Los Altos. 13/12/2018) Para el secretario político de Vente Los Salias, Fabio Valentini, el pasado domingo, fecha en la que la ilegítima constituyente convocó a ‘elecciones’ de los Concejos Legislativos Municipales, la respuesta ciudadana fue clara porque “los venezolanos dimos otro ejemplo de rebeldía y lucidez. En tiranías no hay elecciones”.

    “Los venezolanos entendieron que la esta vía -la electoral- está cerrada mientras este sistema tiránico permanezca en el poder, lo que tampoco permitirá que existan consejos municipales, alcaldías o cualquier espacio libre y autónomo…Mientras la tiranía permanezca en el poder, el mapa siempre será rojo sin importar que el municipio sea azul”, señaló el también Coordinador Nacional de Venezolanos en el Exterior de Vente Venezuela.

    Para el economista de 25 años, aquellos dirigentes políticos que participaron en este proceso no sólo engañaron a sus ciudadanos con “esperanzas renovadoras de cambio”, sino que también les mintieron al decir que no se juramentarían ante la espuria constituyente cuando “será un requisito obligatorio para concluir el último espectáculo de la tiranía y su ministerio electoral”. Adicionalmente añadió que la participación de estos en esta “farsa electoral” viola flagrantemente el “compromiso que ellos y todos los venezolanos asumimos el 16 de julio de 2017”.

    Sobre la victoria de un concejal del PSUV en el municipio Los Salias, Valentini destacó que carece de la misma legitimidad como los otros seis que participaron con la tarjeta de la Fuerza del Cambio. “No hay diferencia, son ilegítimos, así como lo es el alcalde. Carecen de tal legitimidad que la Asamblea Nacional no los reconoce (o debería hacerlo) y mucho menos el mundo democrático, ese que nos ayudará no solo en el punto de quiebre sino también en el día después de esta tragedia”, concluyó.

    El dirigente sanantoñero rechazó cualquier tipo de ‘chantaje’ que se utilizó previo a la campaña y durante la misma hacia los ciudadanos que mostraron su rechazo al proceso. “Es insólito que se nos pretenda chantajear con el hecho de que si no votas tendremos un municipio teñido de rojo, con invasiones y con los símbolos del chavismo. Eso dependerá del ciudadano y el sanantoñero no necesita de siete concejales y un alcalde para defender su municipio.”

    Finalmente Valentini señaló que recordará este día como otra muestra de “la lucidez del venezolano y la rebeldía con la que enfrente a todo un sistema, incluyendo a quienes le hacen coro”.

  • Entre la liberación y la liberalización – Por Fabio Valentini

    Entre la liberación y la liberalización – Por Fabio Valentini

    Las economías de los regímenes totalitarios del siglo XX fueron manejadas de diversas maneras guardando las distancias doctrinarias, ideológicas y culturales, pero todos apuntando a sistemas donde la autarquía prevalecía. Fueran economías de guerra como la nacionalsocialista alemana o la fascista italiana o inclusive economías planificadas como la soviética posterior a la guerra, los totalitarios suelen ver la economía bajo la lupa de la autosuficiencia a medida que el Estado lo controla todo (visión más de izquierda) o el Estado se favorece de las relaciones políticas, usualmente forjadas por el miedo o las amenazas, con empresarios que laboran en función del sistema, una conducta más de derecha por así querer analizarlo. El punto importante es que todas suelen desembocar en un punto donde el sistema productivo se comienza a paralizar y son necesarias efectuar medidas o regulaciones que suelen ir de la mano con la liberalización de ciertos mercados.

    No es sorpresa que el chavismo llegue a este punto habiendo destruido todo el aparato económico del país, comenzando por su industria principal, el petróleo que los hace meritorios de un puesto en los libros de historia como el primer totalitarismo petrolero que fracasa y colapsa pues, ni en la Libia totalitaria de Gadafi, la economía llego a estar tan destruida como la venezolana que ha superado también los records históricos de hiperinflación de la República de Weimar (1923) de  29.525% y la propia Unión Soviética, cuyo máximo período hiperinflacionario fue entre 1921 y 1922 con 213%. Inclusive, de proponérselos y continuar en el poder, el chavismo podría empatar e inclusive superar los peores casos jamás antes visto en la historia, la de la Yugoslavia de 1994 con 313 millones%, el Zimbabue de 2008 con 79.600 millones % o el peor de los casos, la Hungría de 1946 con 41,9 cuatrillones% de hiperinflación en donde los precios de los bienes y servicios se duplicaban cada 15 horas.

    El régimen sabe que la Comunidad Internacional, principalmente los Estados Unidos, han impuesto un cerco financiero muy cuesta arriba para que el régimen pueda oxigenarse por vías lícitas. Su mayor financiamiento en estos momentos proviene de un narcotráfico cuyas redes empiezan a desempolvarse desde Miami a Sicilia, dando con quienes han fungido como testaferros del mayor desfalco al país en su historia republicana. Ante esto la estrategia del régimen busca persuadir sanciones enviando a la comunidad internacional un mensaje de “reflexión” y “cambio en la orientación de las políticas” para mejorar la situación económica a partir de una serie de medidas que inician con la liberalización, en parte, del mercado de divisas a través de la inconstitucional e ilegítima derogatoria del control de ilícitos cambiarios.

    En 1959 el dictador español Francisco Franco puso en marcha el Plan de Estabilización que pretendía generar una transición entre la decadente economía de guerra española predominantemente autárquica y una economía que abriera los mercados, respetara las libertades económicas de los españoles e incentivara la producción nacional mientras se abrían las puertas del comercio internacional; todo esto manteniendo un sistema totalitario intacto en donde las libertades políticas estaban negadas y ciertos derechos civiles estaban prohibidos. Así, la España empobrecida de los 50 pasaba a convertirse en los 70 en una de las economías más estables de una Europa que, a diferencia de España, había recibido el apoyo y financiamiento del plan Marshall, peor que continuaba siendo totalitaria. Esta anécdota, sirve para describir la modalidad con la que el chavismo pretende dar este salto que los totalitarismos históricamente han dado cuando sus economías dejan de funcionar y sus pueblos empiezan a calentar las calles por el hambre y la miseria en la que viven. En el peor de los casos, el chavismo podría impulsar ilusorias liberalizaciones tal como los planes quinquenales soviéticos lo hicieron y dejaron como consecuencia más pobreza y más hambre.

    Sin embargo, muchas de estas reformas fracasan al no entender que la palabra clave para que las economías funcionen bajo su curso normal y natural, es la confianza. La confianza en este caso pretende ser ganada por parte del chavismo ante los actores de la comunidad internacional que más le puedan interesar para detener el avance de las sanciones y el aumento del cerco financiero, así como también buscar uno que otro aliado comercial o inversionista amante al riesgo que invierta en un determinado sector. Sin embargo, el chavismo también busca impactar ‘positivamente’ dentro de la sociedad venezolana para ganar esa cuota de confianza que también pueda ayudarles a superar las presiones extranjeras. Ahora bien, ¿Confía en un sistema que le permite -relativamente- cambiar divisas pero que no le garantiza a usted la tenencia de su propiedad? ¿Cree que será seguro bajarse de su automóvil con $100 para ir a cambiarlos en alguna de las casas de cambio designadas por el régimen sin sufrir un robo o inclusive ser asesinado?

    No podemos confundirnos, la medida es necesaria, pero con un cambio del actual régimen  y bajo un nuevo gobierno que asiente unas nuevas reglas de juego supervisadas por un Estado de Derecho que curiosamente terminó de ser sepultado por el narco-telón desde donde un narco-vicepresidente pronunció tal medida. En efecto, el solo hecho de considerar que la medida es necesaria bajo este sistema es darle la confianza que el tirano busca y la legitimidad de lo más ilegítimo que ha tenido Venezuela, la Asamblea Nacional Constituyente. No nos equivoquemos, el término que hoy buscamos los venezolanos no es una liberalización sino una urgente liberación de este sistema totalitario y mafioso que nos permita asentar una economía realmente liberalizada.

    @FabioLValentini