Categoría: Opinión

  • Venezuela territorio de Paz – Daniel Merchán M.

    Venezuela territorio de Paz – Daniel Merchán M.

    Venezuela fue durante muchos años un estado pionero en el fortalecimiento de la paz, signatario de los principales convenios internacionales para la protección de los derechos humanos, defensor y promotor de los procesos de paz en Centroamérica y para el resto de América latina, además de una sociedad convencida del talante democrático que debían conservar cada uno de los países de la región, para concebir con buen augurio el pleno desarrollo que requieren los países jóvenes y con  aspiraciones progresistas.

    Hoy el país atraviesa una de sus horas más menguadas, en medio de una crisis social, política y económica que mantiene a los ciudadanos en una confrontación polarizada, de la que no tenemos mayores precedentes en los tiempos de la cultura democrática, familias divididas, amigos, compañeros de trabajo, finalmente todo un pueblo, que en su interés más profundo desea retornar a la paz, pues en estos años la siembra de odios parece haber ganado terreno como política de estado, y con ella, un severo impacto al alma de la venezolanidad que hoy clama con desespero ante la corrupción, la inseguridad, el desequilibrio económico, una equivocada política exterior, el déficit sanitario y tantos otros males que ponen en jaque, la calidad de vida de todos y cada uno de los miembros de la sociedad.

    Sin embargo, el espíritu de la nación aun persiste, no se cansa ni esfuma bajo la decisión de alguna persona, las lecciones que nos deja el mundo han sido muy claras y precisas, Mandela levanto su voz junto a sus connacionales para oponerse al apartheid sudafricano, la comunidad internacional rechazo al nazismo como idea, Luther King estaba convencido de que la confraternidad del ser humano superaba cualquier margen de odio, Turquía, Egipto, Ucrania, Brasil, entre otros demostraron recientemente los bemoles, pero al mismo tiempo los réditos, de los reclamos cívicos pero enérgicos que en la modernidad gozan de un impacto global, de tal manera que las salidas hacia la paz se encuentran en cada uno de nosotros, pues la paz no se decreta como piensan unos pocos, esta se construye con el concurso de todos los factores.

    Venezuela no es la excepción, desde tiempos inmemoriales el bálsamo de la libertad es el halo inspirador que nos define por naturaleza, recuerdo en estos momentos un gran poema atribuido a Rudyard Kipling, propio de la ocasión, se los dejo como propósito de fe, resistencia y aliento en la reconquista de la democracia.

    Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir;

    cuando tenga tu camino solo cuestas que subir;

    cuando tengas poco haber, pero mucho que pagar

    y precises sonreír, aun teniendo que llorar.

    Cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,

    descansar acaso debas, pero nunca desistir!.

    Tras las sombras de la duda, ya planteada, ya sombría;

    puede estar quizás el triunfo, no el fracaso que temías,

    y no es dable a tu ignorancia figurarte cuan cercano

    puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano.

    Lucha pues por más que tengas en la brega que sufrir,

    cuando este peor todo, mas debemos insistir!

    @Daniel_Merchan

  • Finalizó el carnaval – Eddie A. Ramírez S.

    Finalizó el carnaval – Eddie A. Ramírez S.

    Cayeron las máscaras. Seis días de carnaval obligado no impidieron dejar al descubierto a los bárbaros que se presentaban ante el mundo con disfraz de demócratas. Evidenciaron ser esbirros violadores de los derechos humanos, promotores de la violencia, instigadores de los malandros y grandes embusteros. Fotos, videos, testigos y víctimas evidencian que efectivos de la Guardia Nacional, de la Policía Nacional, del Sebin y de los paramilitares oficialistas fueron los responsables directos de asesinatos, lesiones y torturas.

    Debe ser documentada  la responsabilidad de Nicolás Maduro, del  ministro de Interior, mayor general Miguel Rodríguez Torres; del comandante general de la Guardia Nacional, mayor general Justo Noguera Pietri; de la ministra de la Defensa, Teresa Meléndez; de  los comandantes de la Guardia Nacional en Caracas, Valencia, Mérida, San Cristóbal, Maracay, Puerto Ordaz y otras ciudades. También la del mayor Francisco Ameliach, gobernador de Carabobo; del general Rangel Gómez, gobernador de Bolívar; de Alexis Ramírez, gobernador de Mérida; de Tarek El Aissami, gobernador de Aragua; de Jorge Rodríguez, Alcalde de Libertador y de los comandantes de policía de varias localidades que ordenaron reprimir violentamente o que toleraron las incursiones de los paramilitares rojos. Así mismo, de la alcahueta Defensora del Pueblo y  de quienes integran el complaciente Sistema de Justicia que han pecado por omisión o por acciones indebidas en contra de ciudadanos inocentes.

    Febrero marca un punto de inflexión, caracterizado por el rechazo  de la comunidad internacional a las violaciones a los derechos humanos, la evidente presencia de paramilitares oficialistas y de guardias nacionales sin escrúpulos, el rechazo a la injerencia cubana y la presencia masiva de estudiantes en las calles en gran parte del país. Lamentablemente el costo fue muy alto por la pérdida de vidas humanas. Nuestro sentido pésame a sus deudos y exigimos castigo para los asesinos y causantes de daños. Finalizó el gran carnaval. Los señalamientos de Vielma Mora tendrán consecuencias. El inepto y fanático  Maduro entró en barrena. La economía continuará deteriorándose, los estratos D y E se sumarán a las protestas y necesariamente habrá que negociar un gobierno de transición que una a los venezolanos, corrija el rumbo de la política económica y restablezca el equilibrio de los Poderes del Estado.

    Como en botica: El régimen decretó el largo feriado para intentar enfriar la calle y hacer una apología de los saqueadores del Caracazo . Los malandros de ayer son los mismos que hoy asaltan camiones accidentados y descuartizan reses a machetazos  en plena carretera. No los motivó el hambre. Son solo gente sin principios que se sienten apoyados por las prédicas oficiales. ¿Autorizó el General en jefe Padrino López el vuelo de aviones de guerra sobre San Cristóbal? Diosdado demostró ante el mundo su perversidad al calumniar a José Alejandro Márquez, asesinado a golpes por guardias nacionales y por obtener de Internet una foto de armas que atribuyó al General Ángel Vivas para inculparlo. Felicitaciones a las mujeres caraqueñas por el éxito de la marcha ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

    [email protected]

  • Por qué el pobre saldrá a protestar – Ángel García Banchs

    Por qué el pobre saldrá a protestar – Ángel García Banchs

    A juzgar por los problemas de distribución de alimentos de las últimas semanas, debe ser cuestión de muy poco tiempo para que los sectores populares salgan a protestar; lo anterior, a pesar del régimen y los colectivos del terror que, de la mano de la escasez, han conducido a Venezuela al caos y la anarquía (al Leviatán).

    Los colectivos del terror han sido razón fundamental por la cual las preferencias políticas de los sectores populares no han podido expresarse fielmente en las urnas electorales, al imposibilitar la presencia de testigos opositores (increíblemente, a pesar del sistema electoral fraudulento, aún existe gente que cree que el régimen tiene un apoyo mayoritario – lógico, toda una red de cómplices existe para hacerlo creer: desde el CNE hasta el Plan República, los sectores colaboracionistas de la oposición y algunas encuestadoras que por dinero esconden la realidad). Pero, más importante aún, los colectivos del terror son hoy la razón por la cual los sectores populares no han podido salir a protestar a favor de la libertad, los principios, los valores, y el cambio político en general, al no poder siquiera ponerse a cacelorear (si lo hacen, ha quedado demostrado en video hace unos días, les caen a tiros – los colectivos son, por tanto, un medio de control político y social).

    Pero, cuando se intenta deshumanizar al ser humano, y en particular cuando se desborda la escasez, los colectivos no son suficiente fuerza para contener al oprimido, que tendrá que salir en defensa de la libertad, dada su necesidad de supervivencia.

    A diferencia de los hogares de ingresos medios y altos, que tienen acceso a supermercados y cuentan con mayores existencias, los hogares más pobres de los sectores populares no tienen acceso, sino a inventarios que no exceden las 2 semanas entre lo que se encuentra en casa y en los abastos vecinos. De allí que, debido a la restricción actual que enfrenta la distribución, podamos afirmar que es cuestión de poco tiempo para que los sectores populares se sumen a la protesta. En palabras llanas, el hambre podrá más que los colectivos del terror, que ya no podrán contener la expresión popular.

    Y ya a este punto, el régimen no podrá reducir la escasez, ni por la vía de la oferta, ni de la demanda. Por la vía de la oferta, porque en las actuales condiciones políticas, jurídicas y cambiarias, le será imposible ingeniar o inducir un aumento de la producción, las importaciones o la liberación de inventarios en el corto plazo. Y, por la vía de la demanda, simplemente, porque la protesta imposibilita ejecutar una devaluación del tamaño suficiente (100% o más) como para reducir en el corto plazo el consumo al mínimo necesario para contener la escasez.

    Así, finalmente, como imponer la libreta de racionamiento exigiría una violencia descomunal (intolerable o mayor a la que podamos imaginar), les adelanto: los totalitarios serán vencidos; lo que viene es la recuperación de la República y la institucionalidad.

    @garciabanchs

  • Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco G.

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco G.

    Maduro contra el país
    La revuelta civil que recorre el país es la cosecha de un régimen que ya no puede más. La verdadera guerra es la que Maduro y sus camaradas les han declarado a los venezolanos. Las acrobacias de la Comisión de Paz son, como todo lo que han hecho, fraudes a la fe pública, maniobras para obtener la prolongación de un mandato ilegítimo que huele a fermentación y a final.

    Nadie previó que la represión en contra de los jóvenes, la persecución a Leopoldo López, los ataques innobles y brutales en contra de María Corina Machado, las amenazas abiertas o veladas a Antonio Ledezma, los insultos a Capriles proferidos con la reconocida bestialidad del Pedro Estrada del oficialismo, la represión homicida con su saldo de asesinados, torturados, enjuiciados, perseguidos y encarcelados, iba a descorrer el velo de un tinglado en lo que parece crepúsculo inexorable.

    No es una explosión circunstancial. Es el desplazamiento de las capas tectónicas de la sociedad que han permitido la emergencia del descontento largamente acumulado. Son lustros de vejaciones, de insultos, de amputaciones progresivas de la libertad y la democracia, que dieron paso al manejo demencial de la economía ahora sometida a la ruina masiva que cultivó Chávez pero que ha alcanzado su clímax en esta hora melancólica y solitaria de Nicolás Maduro.

    La escasez, el crimen desatado, los precios de vértigo, la discriminación laboral por razones miserables, el silencio al que obliga la imposibilidad de expresar disidencias, fueron ingredientes de una mezcla que alcanzó su punto y que se desencadenó como diluvio en la calle encabritada.

    Nadie sabe lo que va a pasar, pero la calle busca la salida a la tragedia y no parece resignada a no encontrarla.

    ERROR DE CÁLCULO. La fórmula de los déspotas, patentada por los Castro en Cuba, es sencilla y mortal: no deje que el descontento nazca; mátelo en su etapa fetal; asfíxielo apenas sienta sus latidos de criatura peligrosa; de no hacerlo, crecerá indómito. El régimen de Chávez lo hizo; no siempre salió victorioso, pero fue cada vez más implacable en su objetivo. Tuvo la fuerza y el liderazgo para lograrlo, aunque por allí se encuentran varias jornadas gloriosas que habrá que rescatar de la infamia. Pero Maduro no pudo. La herencia del finado fue despilfarrada en pocos meses; el ahijado botarate actuó como si pudiera sustraerse a las fuerzas que había desatado su padrino y creyó que su voluntad podía modelar la historia a su antojo.

    Cuando Maduro intentó moverse unos centímetros de las brujerías de Jorge Giordani y se levantaron las voces alarmadas porque no se estarían siguiendo las orientaciones del líder muerto, el sucesor se paralizó. En el instante en el cual renunció a la radioterapia indispensable, el mal se multiplicó exponencialmente. La ruina llegó a cada hogar y se instaló en las alacenas vacías, y en las ausencias que provoca el espanto del crimen cotidiano. Allí los ciudadanos dejaron de ser rojos, azules o blancos, para ser furia contenida en estado líquido. Bastaba que se fueran uno o dos puntos de la sutura mal hecha para que se desparramaran, en la mitad de la calle, las vísceras de un régimen podrido.

    ¿Podrá la represión inmisericorde contener la explosión del descontento? Nadie puede saberlo. Lo que sí se sabe es que hasta el momento de escribir estas líneas, con inteligencia, heroísmo y determinación, la sociedad protesta. No es sólo «el Este» de Caracas o los ciudadanos de las urbanizaciones de clase media alta de las ciudades, sino masas populares que sabiamente evaden la represión de los grupos paramilitares, incorporados a manifestaciones en espacios en los que no puedan ser agredidos con facilidad (sin dejar de notar que ya en zonas populares se ha dado un paso significativo al desafiar de manera abierta la represión de los grupos de terror).

    Claro que ha habido excesos en algunos espacios de la protesta que, en muchos casos tienden a ser corregidos en la medida en que se ha tomado conciencia que la no violencia es efectiva y no está despojada de combatividad, claridad de objetivos, firmeza, y disposición a mantener la unidad y ganar a los temerosos. Pero ninguno de los errores de la lucha de la calle es comparable a los asesinatos, atropellos y torturas cometidos por los desenfrenados del Sebin, por los sádicos que golpean con sus cascos a ciudadanos indefensos o los motocamaradas que esparcen el terror. En estos días de ira no se ha visto ni se verá un demócrata con un arma de fuego.

    Así son los procesos sociales reales. Nadie los controla o aprisiona en su puño, son ariscos y en la calle consiguen su ritmo, sentido y medida. Aquella ilusión de un estado mayor que modula las multitudes es quimera de comisario soviético.

    PAZ ROJA: O DIALOGAS O TE DISPARO. Ése y no otro es el sentido de la paz que posee un régimen que comenzó con sangre y quiere terminar con sangre. Ocurre como con otras palabras a las que quieren usar como hoja de parra para esconder su verdadera naturaleza: acusan a la oposición de golpista cuando los únicos golpistas contemporáneos están en el gobierno; hablan de avances económicos cuando la ruina toma posesión del país; hablan de amor a los pobres mientras la nueva clase boliburguesa se enriquece y, por supuesto, pregonan la paz mientras disparan.

    Ese diálogo, montado como un pésimo teatro en lo que parece una nueva fase de la decadencia roja, sólo tiene el propósito de llenar de música celestial los mismos territorios en los que ejercen sus efectos tóxicos las lacrimógenas, se oyen los disparos de la revolución y los llantos por los caídos.

    Si este harapo de gobierno que todavía existe quisiera diálogo en serio, aceptaría el petitorio del movimiento democrático y se sentaría, en terreno neutral, a discutir con los dirigentes juveniles, así como con los representantes de la dirección opositora; dejaría de inventar «opositores» a su medida para remedos de diálogo.

    La idea de separar el diálogo económico del político es vana esperanza; mientras no haya democracia, así ganen mucho, los empresarios estarán sujetos no a las reglas del mercado, sino a las del déspota y en cualquier golpe de luna el acuerdo de hoy será castigo de mañana. Nunca hay que perder de vista que Maduro intenta comprar legitimidad -que los empresarios le digan algo que ansía oír, que es legítimo-, así como tiempo y estabilidad. Ningún sector tiene el derecho y menos aún, la posibilidad, de otorgar estas credenciales en la convulsionada Venezuela de hoy.

    No sé si Nicolás Maduro contempla su salida en medio del abandono que lo circunda. Es posible que se pregunte una y otra vez si la herencia con la que se engolosinó no ha sido más que un regalo envenenado que así como le permitió un breve goce lujurioso del poder, ahora le promete la eternidad de la derrota. 

    www.tiempodepalabra.com 

    Twitter @carlosblancog

  • Resentimiento del Siglo XXI – Por Miguel Velarde

    Resentimiento del Siglo XXI – Por Miguel Velarde

    Dicen que el sentimiento más fuerte en el ser humano, incluso mayor al amor o al miedo, es el resentimiento. Tiene el efecto de ofuscar de tal manera que no solamente lleva a crear y creer en historias que no son ciertas, sino incluso a experimentar realidades que solo existen en su imaginación.

    El resentimiento es el sentimiento que con más potencia ha movido masas a lo largo de la historia y ha sido utilizado por líderes inescrupulosos para su propio beneficio, siempre con consecuencias terribles. Venezuela no es la excepción. El proceso que hoy vivimos se ha nutrido del resentimiento de quienes creyeron que para construir su proyecto era imprescindible destruir los sueños de todo aquel que pensara distinto.

    Hoy vivimos en primera persona las consecuencias del Socialismo del Siglo XXI. Esas que durante tanto tiempo advertimos pero que mucha gente se negaba a aceptar. Lo peor de todo es que la tragedia de vivir los resultados de un modelo basado en el resentimiento no se limita a la miseria económica ni a la degradación social. También llega a intentar destruir la esencia humana, sus libertades, sus derechos y sus aspiraciones.

    Es cierto que atravesamos una profunda crisis económica con niveles de escasez e inflación de los más altos del mundo. También es verdad que los índices de inseguridad y violencia son, desde hace mucho años, los de un país en guerra. Sin embargo, en cada manifestación de protesta diaria que se ve a lo largo de Venezuela desde hace más de 20 días, las consignas de lucha no tienen que ver directamente con esos temas, sino con los pilares básicos del problema: libertad; democracia, derechos y paz. Eso, entre las buenas noticias, es la mejor de todas.

    Mientras tanto, del otro lado se hacen invitaciones a un diálogo acompañado de amenazas y chantajes. De nuestro lado, no faltan los que hacen uso de su ingenuidad interesada, porque no se dan cuenta de todo lo que está en juego. El jueves, solo un día después de realizada la Conferencia de Paz en Miraflores –a la que no asistió la oposición, solo el chavismo y el “chavismo de oposición”- una manifestación pacífica de estudiantes fue brutalmente reprimida por la Guardia Nacional con una cantidad de bombas lacrimógenas sin precedente. Quizás fuimos nosotros los que no entendimos correctamente, no era Paz…era Gas.

    Es fundamental que entendamos que Paz sin Libertad es sumisión y que libertad con miedo no es Libertad. Los venezolanos han demostrado en las calles del país que su mayor aspiración es ser libres y, ante tal anhelo, no existe obstáculo suficientemente grande que pueda detenerlos.

    La historia de Venezuela ha tomado muchas veces giros incomprensibles, pero el destino es tarde o temprano el mismo: Paz con Libertad y sin resentimiento. (Guayoyoenletras.net)

     @MiguelVelarde

  • Cuestión de modelos: entre el Fracasoy la Libertad – Por Anderson Riverol

    Cuestión de modelos: entre el Fracasoy la Libertad – Por Anderson Riverol

    Todo tipo de opiniones se puede tener sobre el significado de la palabra política, conceptualizaciones que van desde la percepción de cómo se desarrolla la política en el país hasta la raíz latina de la palabra, pero hay una muy curiosa y acertada en el libro de Fernando Mires “Teoría de la profesión política, Corruptos, “Milicos” y demagogos” la cual estipula que la política es la Guerra sin armas, y es en esta visión donde desarrollaremos diferentes elementos, porque en el capo de las ideas, visiones de país, donde ocurren las más duras batallas por sobre todo ideológicas, esto porque cada visión tiene una forma de ver al mundo muy diferente a la otra e indudablemente es allí donde hay que pones más atención en vista que los  populistas o personas con intenciones aberrantes puede a través de la postulación de un modelo de país disociar y hacer daño a la población completa sean estos seguidores o no, los que podríamos llamar lideres negativos que en palabras del Doctor en Educación de la Universidad de Harvard Ramón Piñango son los que ejercen un liderazgo que mientras más efectivo es el mismo más daño le hacen a sus seguidores.

    En lo que compete al modelo de país vemos en Venezuela la implantación a toda costa de un modelo que los mismos que lo impulsan lo han denominado socialismo el cual aceptan  posee una influencia determinantemente marxista, reconociendo por supuesto a personas que dicen que este modelo está muy lejos del marxismo, en esta espacie de confusión entre marxistas y socialistas se hace necesario determinar las ideas que están inmersas en dicho marxismo.

    Para mostrar las ideas del marxismo y su inviabilidad y utopía se hace de lectura obligatoria el libro del Doctor en Economía de la universidad Sorbona de París Emeterio Gómez llamado “Capitalismo Solidario versus Socialismo del Siglo XXI” donde estipula: Nuestra argumentación para mostrar la inviabilidad del socialismo se fundamenta no en los trágicos resultados históricos y empíricos de este experimento social, sino en sus bases teóricas, intelectuales y conceptuales. Aquellas en las que se puede detectar y sobre todo ¡¡Se pudo haber detectado!! En Rusia, Vietnam, Cuba, China o Camboya, esa radical inviabilidad ¡antes de lanzarse a someter a la gente para imponerles por la fuerza un modelo de sociedad y una manera de pensar totalitarios e inútiles, puesto que lo que se intentaba imponerles era absolutamente inviable.

    Porque la imposibilidad he invalidad del socialismo del siglo XXI, del XIX o del XII, está contenida ya en las dos obras principales de Carlos Marx, un memorable filósofo alemán que nunca logro fundamentar adecuadamente la tesis que postulaba. Ni en el Manifiesto Comunista de 1847, ni en el tomo I de El Capital, su obra magna, supuestamente científica, publicada en 1867.

    Cuando decimos que Marx no logró sustentar adecuadamente las tesis que planteo en El Capital -¡¡que a su vez el supuesto fundamento científico del manifiesto comunista!!- lo hacemos con la plena conciencia y con la más absoluta responsabilidad. Entre otras cosas porque estamos en condiciones de mostrar la verdad de lo que afirmamos. Porque todo el edificio conceptual o intelectual y toda la teoría revolucionaria del fundador del supuesto socialismo científico están montados sobre tres tesis básicas, radicalmente inconsistentes:

    1. Que la única fuente de valor -¡¡la causa exclusiva de valor!!- de los bienes y servicios que se intercambian en el mercado “es la cantidad de trabajo socialmente necesario que está contenida en ellos”; la que se ha utilizado o, más exactamente, la que debería utilizarse para producirlos.
    2. Que los bienes y servicios se intercambian en “el mercado” –es decir en la actualidad y en el capitalismo, no en la añorada sociedad comunista, cuando esta advenga, sino en el capitalismo real- en proporción a la “cantidad de trabajo socialmente necesario” que dichos vienes contienen o deberían contener. Una idea que cuesta creer, pero que está claramente expuesta en El Capital, a la orden de quien desee consultarla.
    3. De estas dos deriva la tercera, la más importante y la más inconsistente de todas, la inefable “teoría de la Plusvalía” como el trabajo es la fuente exclusiva del valor generado en el proceso productivo, la ganancia  de la que se apropia el capitalista tiene necesariamente que formar parte de ese valor y constituye en consecuencia una expropiación que el empresario le hace al obrero. Este es el fundamento último de la teoría marxista: la famosa extracción de la plusvalía ¡¡la explotación del hombre por el hombre!! El sustento ultimo supuestamente científico, del socialismo del siglo XXI. La justificación inconsistente de la revolución, la dictadura del proletariado y la destrucción del capitalismo.

    En pocas palabras la tesis central de Marx en el capital es que el patrón o empresario el que toma la decisión de emprender el proceso productivo, el que parió la idea, el que asume el riesgo y el que dirige el proceso no genera más valor si acaso el correspondiente a sus horas de trabajo.

    Esto expuesto por el Doctor Gómez y que contiene las ideas del socialismo por todos los lados que se vea más que inviable resulta absurdo, pero esclarece él porque de muchas situaciones que vivimos los venezolanos y es que si lo antes expuesto se refirió solo a la parte teórica dicho socialismo con el tiempo va mutando a un totalitarismo como ha pasado en todos los países que implementan este sistema, en todos los casos la repartición de miseria  para quien es gobernado y riqueza para quien gobierna y a la vez oprime la podemos ver en Cuba, China, Corea del Norte, donde la vida no vale nada, se deshumaniza a los individuos y los derechos humanos son solo hojas insignificantes. Uno de los ejemplos más tristes que podemos ver en nuestro propios país es lo ocurrido en Morón, donde el sábado 22 de febrero del 2014 (hace pocos días) donde volcó un camión de reces sus habitantes salieron con cuchillos y machetes a descuartizar vivos a los animales que estaban indefensos y algunos heridos, eso muestra a la miseria que un sistema fracasado nos puede llevar.

    Del otro lado de las ideologías nos encontramos a la libertad, un modelo que se denomina Capitalismo y que a través de sus postulados ha logrado llevar de la pobreza a la riqueza a las naciones como lo es el Caso de Corea del Sur o Chile, pero mucho más importante es como el capitalismo puede llevar de la pobreza a la riqueza a las personas dándoles esa oportunidad de mejorar su calidad de vida y la de sus familiares y para ejemplificar eso podemos tomar del libro de CEDICE “El Desafío Latinoamericano: Libertad, Democracia, Propiedad y Combate a la Pobreza”  las investigaciones del Centro de Prosperidad Global IndependentInstitute, ubicado en Washington, Estados Unidos de América y dirigido por Álvaro Vargas Llosa a través del Proyecto de Éxito Empresarial En El Mundo De Los Pobres, traemos el caso de la familia Flores específicamente Aquilino Flores, un muchacho extremadamente modesto y humilde que emigro a la capital de Perú desde Huancavelica, probablemente el departamento más pobre del Perú y empezó lavando automóviles en el Mercado Central de Lima. Este muchacho descubrió en poco tiempo que había allí unas posibilidades empresariales que los potenciales competidores no están descubriendo con la potencial rapidez que él lo estaba haciendo. El resultado fue la primera empresa  Textil de Perú hoy en día que es la  “Topy Top”.

    Es evidente que las sociedades que adoptan el capitalismo en poco tiempo mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, crecen económicamente y lleva justicia libertad y prosperidad a todos los rincones pero más aún da la posibilidad de que los ciudadanos cumplan sus sueños, también es verdad que no es un sistema perfecto pero si perfectible y en esta dirección es realmente importante citar del libro “La Quiebra moral de un país, Hacia un Nuevo Contrato Social” escrito por la Doctora en Sociología de la Universidad Panthéon-Sorbona de París, Isabel Pereira Pizani la posibilidad de fundar un capitalismo un poco más reformado o como ella lo denomina un capitalismo Humanista:

    Individuos con la idea implícita de que, si el capitalismo es una creación humana, puede ser cambiado y debe ser cambiado. Su petición sin embargo se vale o se funda de lo esencial del capitalismo: la idea de que el hombre y sus instituciones pueden aspirar a la autonomía, a la libertad bien entendida como capacidad de imponernos, individual y colectivamente las propias leyes y objetivos. Un sistema que apuesta por la libertad de los individuos, al poder protector de la familia por encima de la usurpación de los derechos por parte del estado que termina convirtiendo a los ciudadanos en mendigos particulares. Un argumento superior al socialismo que simplemente anula al individuo tras en peso de las masas, del colectivo impersonal que inexorablemente sirve de soporte al autoritarismo como principio de orden y sentido.

    El otro gran cimiento que asomó el capitalismo es la posibilidad de crecer, de generar y acumular riquezas. Hoy este principio rector, a pesar de ser la base del patrimonio occidental es fuertemente cuestionado por su desapego a una eticidad que sobreponga la solidaridad con los individuos menos favorecidos a las apetencias infinitas de riqueza de sectores privilegiados.

    El capitalismo humanista entra en ese terreno y, sin pecar de exagerados, se puede afirmar que es una manera de ofrecer una respuesta a los indignados como una formula del capitalismo se conjugan varios elementos esenciales:

    El primero, haciéndole honor al nombre, es el propio capitalismo, visto no solo como la imponente maquina productora de bienes y servicios, sino como el sistema que ha colocado la vida humana en otro nivel. La esperanza de vida que en tiempos lejanos era mejor a los 30 años, ahora se acerca a la centuria en los países más desarrollados y, valga la redundancia, en los más capitalistas.

    Esta máquina generadora de riqueza, que es el capitalismo, proclama como uno de sus pilares la propiedad privada de los medios de producción, un derecho que en lugar de cavar su propia sepultura, como decía el viejo Marx, ha generado quizás el efecto más importante y transformador para el futuro de la humanidad: el surgimiento de la clase media. Un enorme contingente humano sin precedentes históricos, conformado por individuos libres dueños de una riqueza inmaterial que es el conocimiento, el cual hoy se convierte en un instrumento más valioso para la generación de riqueza y para la propia transformación de los procesos productivos. Esta clase media corresponde a la búsqueda de salida de sectores anteriormente en situación de pobreza o sometidos a algún tipo de dependencia en sus proyectos de vida.

    El concepto de capitalismo involucra estos avances de la humanidad, la garantía de la propiedad basada en fundamentos jurídicos, y no en el uso de la fuerza, la emersión de una clase medie vencedora de la pobreza, dotada de conocimientos que permiten potenciar los procesos de producción representando el mejor desmentido a la lucha de clases como motor de cambio social… El capitalismo humanista tienes como meta universalizar la calidad de los servicios; por esa razón no concentra sus esfuerzos  en mantener situaciones de minusvalía. Todo lo contrario: propicia la autonomía, al acceso y la oportunidad de superar debilidades, de fortalecer la capacidad creativa y productiva que tiene cada ser humano. Estas condiciones hacen factible la solidaridad con aquellos grupos y personas con restricciones para desarrollar sus potencialidades humanas. El capitalismo humanista significa acceso apertura y oportunidades, pero también solidaridad como condición ética fundamental.

    En si sobre lo antes expuesto por la Doctora Pereira nos damos cuenta la perfectibilidad del Capitalismo, y como este puede pensarse para ser cada vez mejor porque es por esa capacidad que el capitalismo ha estado a la altura en cada momento de la humanidad desde su invención y es que desde que se ideó el capitalismo la humanidad ha avanzado más que todo lo que llevaba de historia anterior a eso. Y allí es donde nos encontramos nosotros los venezolanos en la decisión de irnos por el camino del fracaso que siempre ha terminado trágicamente o irnos por el camino de la libertad.

    Twitter @Riverols

  • ¡Es ahora! – Por Fernando Marcano

    ¡Es ahora! – Por Fernando Marcano

    Ciudadanos venezolanos, nuestro país enfrenta en estos momentos una de sus crisis más profundas y bochornosas de su historia. Las malas políticas promovidas por un régimen, de dudosa legalidad, en materia política, económica y social, han ocasionado la respuesta de valientes ciudadanos que estamos cansados de las penurias, indignidad y sumisión, que compartimos día tras día en esta Venezuela que extraña mejores tiempos.

    Esta Venezuela que hoy resiste dando su cara más joven y fuerte, la de los estudiantes, pide respeto, dignidad y justicia ante las horrorosas acciones promovidas por este gobierno y sus bandas armadas paramilitares. Resiste las constantes imposiciones de sistemas de gobierno que van en contra de nuestra idiosincrasia, promovidos por el imperio ideológico más anacrónico e incompatible con la democracia y la libertad: El comunismo.

    Esta Venezuela que cambia su bandera poco a poco, y no solo por la cubana, sino por banderas de odio y confrontación. Está Venezuela de luto en la cual los padres y abuelos visten de negro para sembrar a sus hijos y nietos, unos por culpa de la inseguridad, otros por defender los valores y principios por los cuales creyeron hasta su ultimo suspiro, pide paz, verdadera y sostenible, no ficticia como la que concibe en un monólogo en cadena presidencial o la fugaz que se consigue a traves del uso de la fuerza.

    Hoy estas lineas no van dirigidas solo a los valientes estudiantes que luchan en este momento para recuperar el país, país que un día será nuevamente de todos, país que nuevamente volverá a sonreír. Estas lineas se las dedico a todos aquellos ciudadanos venezolanos amarillos, azules o rojos, como los colores de mi bandera.

    La libertad es una llama, que pequeña o grande, está encendida siempre en nuestro pecho. Una llama que quiere nuevamente encender las almas de cada uno de nosotros y ser luz guía de nuestros pasos, de nuestras convicciones y anhelos. La llama libertaria es la que debe consumir esta Venezuela que pide a gritos el calor de sus hijos, esta llama libertaria es la que está destinada a encender nuevamente las calles de este país… Son estas llamas las que deben encender nuestros corazones.

    Cada vez que veo a una madre, un padre, un hijo, un joven o un anciano luchando por su libertad, veo a la verdadera Venezuela que está secuestrada por el odio y la desidia de esta dictadura. Venezolanos, el único fuego que nuestro país necesita en este momento es el de nuestra alma, no el de sus gloriosas Fuerzas Armadas, a la que llamamos siempre a recordar sus principios éticos y profesionales, sus verdaderos principios bolivarianos y los lazos de hermandad con cada habitante de este hermoso país.

    Venezolanos, todos juntos, seamos los motores de nuestro futuro, seamos los motores de nuestro presente, seamos los motores que este país necesita! El verdadero dialogo que necesitamos es con nosotros mismos, con nuestras convicciones, con nuestros hermanos en la calle pacíficamente. El verdadero líder que el país necesita lo vemos todos los días en el espejo.

    Hermano venezolano, no decaigamos, despertemos esa gran llama que duerme en nosotros, busquemos ese gran incendio llamado libertad.

    Fernando Marcano
    Coordinador de Formación Vente Aragua
    Estudiante venezolano.
    @FSMarcano

  • La hora de ser libres – Por Luis Batista

    La hora de ser libres – Por Luis Batista

    Hoy nuestra sociedad se divide entre quienes han perdido la libertad, y quienes han perdido la dignidad. Entre este primer grupo, está un sinfín de hombres y mujeres, de héroes anónimos que han entendido cual la naturaleza de este régimen y han recuperado la calle y la palabra, que han entendido que al miedo solo se le vence con coraje, dignidad y resistencia.

    Muchos de estos hombres y mujeres hoy militan en movimientos cívicos, entre ellos se encuentra Vente Venezuela, aquellos que hemos tenido la osadía y el valor de señalar a los responsables de crímenes cometidos en contra de venezolanos inocentes que han tomado la decisión de salir a luchar por el país en el que creen posible, hemos señalado con firmeza a los responsables de la debacle moral que hoy vive nuestro pueblo y de muchos más crímenes que no podrán pasar bajo la mesa cuando llegue la hora de la verdad.

    Hoy Vente Venezuela es eso, la institución a la cual estoy orgulloso de pertenecer, el hogar donde se organiza la resistencia ciudadana. Hay miles de motivos por los cuales seguimos dando una lucha justa por el pueblo venezolano, una lucha que pese a cualquier dificultad, desagravio, inconformidad, humillación o vejación nunca claudicaremos, pues nuestro espíritu es rebelde y libertario.

    Son millones los ejemplos e historias de venezolanos que aferrados a sus valores y principios han desafiado a un régimen genocida que ha querido amilanar su ímpetu, que ha robado sus pertenencias materiales, que ha intentado doblegarlos, pero que su espíritu se ha mantenido firme y libre, y eso es lo que nunca nos podrán
    arrebatar, así nos quiten la vida.

    Venezuela no se doblega y hoy seguimos en pie de lucha hasta conquistar nuestra Libertad, ha llegado la hora de ser libres y hoy lo reivindico con orgullo.

    Luis Batista

  • La hora del futuro: el reto de la juventud venezolana – Por Daniel Álvarez

    La hora del futuro: el reto de la juventud venezolana – Por Daniel Álvarez

    Venezuela es un país en crisis. Una y otra vez, desde que tenemos algo de conciencia,  los jóvenes de este país hemos crecido bajo la noción perenne de que nuestra sociedad está al borde del colapso, con esa lapidaria frase como corolario de cualquier situación o teoría que demostrara esa realidad. Junto a esto, se nos ha inculcado otro principio inamovible, que es el que la salida de dicha crisis no será por los militares o políticos, sino por los jóvenes que asumiremos el peso de toda una sociedad y la guiaremos a la construcción de la Venezuela del mañana.

    Fue en 2007 con la irrupción sorpresiva del movimiento estudiantil que este último principio tomó forma, pues un amplio sector de la sociedad venezolana que se veía huérfana de referente alguno vio en estos estudiantes un liderazgo nuevo, limpio y sin el desgate moral y ético de la dirigencia política tradicional. Bajo este liderazgo se logró la única victoria (reconocida) en el campo electoral aquel dos de diciembre, cementando el misticismo creado en torno a la juventud como líder de las luchas sociales del país.

    Hoy, tras siete años de ese momento, una sociedad que se ve nuevamente al borde del abismo clama por un movimiento estudiantil que asuma nuevamente un liderazgo colectivo que, a diferencia del 2007, incluya a todos esos sectores que han crecido y desarrollado una legitimidad propia en otros sectores de la sociedad, desde los partidos políticos hasta los sindicatos de base que comparten una problemática social y económica causada por un régimen que ya no responde a los intereses de todos los venezolanos.

    Lograr esto pasa no solo por el liderazgo estudiantil, sino por todos aquellos que tenemos la suerte de estudiar en alguna de las universidades de nuestro país, pues es de todos que surge el poder y prestigio que en estos siete años hemos mantenido ante el país. Corresponde a cada uno de nosotros asumir la responsabilidad de liderar la protesta en nuestras zonas, mantener el carácter pacífico y organizado de esta lucha y, lo más importante, exigirle a el liderazgo de cada universidad que sea cónsono con el sentimiento mayoritario de los estudiantes que buscan el establecimiento de un sistema que si responda a las necesidades reales del país.

    Asumamos pues la responsabilidad histórica que enfrentamos, conduciendo al país junto con el resto de la sociedad al cambio que tan claro y necesario se ve en este momento. Solo construyendo la unidad social más importante que haya visto Venezuela, con la claridad y honestidad que nos ha caracterizado, podremos estar al nivel de las expectativas que la sociedad tiene de nosotros, para acabar de una vez por todas con la eterna percepción de crisis que ha marcado a la Venezuela en la que hemos crecido.

    Daniel J. Álvarez

  • La fuerza de la razón – Por Miguel Velarde

    La fuerza de la razón – Por Miguel Velarde

    Cuánto dolor se respira hoy en Venezuela. El rojo de la bandera es más amplio que los demás colores, porque ella se tiñe con la sangre de venezolanos inocentes cuyo único delito fue protestar por sus derechos básicos. El saldo de esa protesta pacífica que ya lleva casi dos semanas es de once muertos, decenas de heridos, centenares de detenidos e incluso denuncias de torturas y desapariciones.

    Los despertares nunca son fáciles, especialmente después de un letargo de 15 años. Pero si el diagnóstico de lo que enfrentamos era correcto, sabíamos que recuperar la libertad y la democracia no sería sencillo. Sin embargo, el mejor tributo a esos héroes caídos en esta batalla es no rendirse hasta lograr los objetivos.

    Lo que vivimos no es una guerra civil, es una guerra contra civiles. Por eso, muchos se preguntan -después de las brutales arremetidas de la Guardia Nacional y los Colectivos armados- cómo es posible que horas después los jóvenes estudiantes vuelvan a las calles. ¿Es que no tienen miedo? Por supuesto que lo tienen, todos lo tenemos. Pero ellos han comprendido que les han robado lo más preciado que pueden tener: su futuro. Sin éste, ¿cuánto más tienen que perder? Lo que los demás no terminamos de comprender es que por un futuro, los jóvenes están dispuestos a arriesgarlo todo. Y así lo están haciendo.

    Hoy, cierta dirigencia opositora –esa que está acostumbrada a leer encuestas antes de emitir cualquier opinión- ya no debe decidir si llama o no a la calle, su única alternativa es definir si acompaña o no al pueblo en la calle. El líder es cada uno de esos venezolanos que, armado con su valor y sus valores, ha decidido no dejar de luchar por lo que quiere. Lo que ocurre hoy en el país es un movimiento que todavía no llegamos a comprender en su plenitud. Sin embargo, éste si era posible predecir. ¿Cómo podíamos esperar que la tierra que parió a Bolívar no luche por su libertad?

    La calle ya habló y el mundo escucha. Ese mundo indiferente y cínico, que ama a Venezuela solo cuando le conviene, se está viendo forzado a voltear su mirada hacia nuestra tierra. Olvidan, especialmente los vecinos de la región, cómo Venezuela les abrió los brazos hace pocas décadas, cuando en sus países se sufrían terribles dictaduras y muchos de ellos, hoy en altos cargos, escapaban buscando preservar sus vidas. Su indiferencia es ahora muy costosa para sus siempre oscuros intereses y se ven obligados a ponerse del lado de la verdad.

    Es conocida la paradoja de la fuerza indetenible que choca contra un objeto inamovible. Si esto ocurre, el desenlace es imposible de vaticinar. Sin embargo, cuando la fuerza es la de la razón, no existe objeto que pueda detenerla. No hay nada más poderoso que la fuerza de la razón. No hay nada más poderoso que la razón en la calle.

    Hoy existen millones de razones en las calles. La principal de ellas es Venezuela.

    @Miguel Velarde