Autor: Claudia Macero

  • Ciudadanos protestan en 13 Estados del país después de convocada “La Salida”

    Ciudadanos protestan en 13 Estados del país después de convocada “La Salida”

    “Los ciudadanos no debemos ser vistos como simples electores por los partidos”

    Inseguridad, escasez, inflación y promoción a la violencia del régimen, motivan a venezolanos a salir a la calle, con la convocatoria hecha por Machado y López y el 23 de enero como catalizador. En próximas horas, asambleas ciudadanas

    Después de que los dirigentes políticos María Corina Machado y Leopoldo López hiciesen ayer al mediodía el llamado a debatir en las calles “La Salida” del régimen, se registraron varias protestas en 13 Estados del país, encabezadas por ciudadanos organizados en el movimiento político Vente Venezuela.

    En Anzoátegui, Apure, Barinas, Bolívar, Carabobo, Distrito Capital, Delta Amacuro, Falcón, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta y Táchira, de acuerdo con la información suministrada por los grupos regionales, integrantes de Vente trancaron calles y avenidas, con pancartas contra la criminalidad, la violencia y las persecuciones políticas promocionadas por Nicolás Maduro.

    “La postura suave y complaciente a favor de ‘pranes’ y demás delincuentes comunes, a quienes se les libera sin cumplir con los requisitos de ley y que contrasta con la actitud inhumana hacia Iván Simonovis” fueron los motivos específicos que llevaron a Vente Bolívar a protestar en Ciudad Guayana, según declarase Camilo Torres, coordinador estadal del movimiento.

    Por su parte, en Caracas también se registraron protestas, invitando también a los ciudadanos a sumarse a estos movimientos. “Caracas fue la cuna de ese movimiento que devolvió la libertad al país. Para lograr ese objetivo, los ciudadanos no debemos ser vistos como simples electores por los partidos, sino como protagonistas de la transformación que necesitamos como nación”, declaró Carlos Julio Rojas, de Vente Distrito Capital.

    La convocatoria a la calle hecha por Machado y López el día de ayer se hace en marco de la conmemoración del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958. Minutos después de realizada la invitación a la ciudadanía, la etiqueta #LaSalida se posicionó como trending topic en la red social de internet Twitter, hasta horas de la mañana de hoy. En las próximas horas, se realizarán convocatorias a asambleas ciudadanas en todo el territorio nacional.

    Vente Carabobo
    Vente Carabobo
    carabobo4
    Vente Carabobo
    Vente Aragua
    Vente Aragua

     

    Anzoategui (1)
    Vente Anzoátegui
    Vente Anzoátegui
    Vente Anzoátegui
    Vente Mérida
    Vente Mérida
    ACTIVIDAD 23 DE ENERO EN TUCUPITA. 6
    Vente Delta Amacuro
    Vente Delta Amacuro
    Vente Delta Amacuro
    Vente Barinas
    Vente Barinas

     

    Vente Táchira
    Vente Táchira
    VenteTáchira_23E
    Vente Táchira
    Vente Nueva Esparta
    Vente Nueva Esparta
    Vente Miranda
    Vente Miranda
    Vente Bolívar
    Vente Bolívar
    La Salida Caracas (5)
    Vente Distrito Capital
    Vente Distrito Capital
    Vente Distrito Capital

     

    Vente Falcón
    Vente Falcón

    Vente MonagasVente Monagas

     

     

     

     

     

     

  • Rebeldía – Por María Corina Machado

    Rebeldía – Por María Corina Machado

    El Sr. Maduro anuncia un «Plan de Pacificación». ¿Pacificar a las bandas criminales que apertrechadas con armas de guerra someten a comunidades enteras? ¿A los pranes que dirigen las mafias del crimen desde las cárceles? ¿A los guerrilleros que asesinan venezolanos en la frontera? ¿O es que la «pacificación» tiene en la mira a los trabajadores que el año pasado hicieron más de 3 mil protestas, a los estudiantes que reclaman en Mérida por el asesinato de su compañero, a las amas de casa cuya indignación crece con cada palmo de cola, a los periodistas que sí hacen su trabajo, -hoy, ejercicio heroico-, o a los políticos que no reconocemos la legitimidad de un régimen que ha violado la soberanía popular y ultrajado la soberanía nacional?

    Ante la «pacificación» que pretende el régimen se requiere una firme respuesta ciudadana: rebeldía. Frente a la destrucción de la democracia y la demolición de la República en marcha, los venezolanos de nuestra generación tenemos que tomar una decisión personal e impostergable: no podemos ignorar la pretensión de este régimen mafioso y usurpador, debemos enfrentarlo con determinación hasta vencer. Estas son las decisiones que marcan la vida de los individuos y las sociedades de manera indeleble.

    Al decidir enfrentar al régimen, lo siguiente es definir cuándo y cómo. Una opción es esperar a que las tensiones del pacto de mafias exploten y que el desastre económico socave aun más sus bases, abriendo el camino a las contiendas electorales de 2015 y 2019. La anunciada creación del «Poder Electoral Comunal» y la represión en ascenso, anticipan un mal desenlace. En este régimen, el tiempo opera en contra de la resistencia. La ruta a la democracia exige emprender de inmediato la movilización de la gente para el cambio del régimen político lo antes posible. La protesta es el primer paso; transformar la indignación en acción organizada con un objetivo político. En democracia, el reclamo para un cambio de régimen es un derecho; en dictadura, este derecho se transforma en deber. En cuanto al cómo, nuestra Constitución contempla mecanismos para realizarlo.

    Yo confío en nuestra fuerza hoy; hemos respondido admirablemente en 15 años de lucha. Nuestras convicciones y determinación están demostradas. La salida está en nuestras manos y depende sólo de nosotros, los ciudadanos.

    [email protected]

    @mariacorinaYA

  • Venezuela, un país en guerra sin límites – Por María Teresa Belandria

    Venezuela, un país en guerra sin límites – Por María Teresa Belandria

    Escribo desde el dolor en primera persona. El dolor de haber perdido como muchos venezolanos un familiar a manos del hampa. Ocho (8) disparos cegaron la vida de mi primo de 34 años el 09 de enero de 2014, el móvil: robo de una motocicleta. Una cifra más y no reconocida en las estadísticas del Ministerio del Poder Popular de Interior, Justicia y Paz, cuyo titular insiste como si de contar docenas de frutas se tratara que no son 74 muertos por cada 100 mil habitantes sino 34. Señor General, son ciudadanos venezolanos, padres, madres, hijos, tíos, hermanos, abuelos, nietos, sobrinos, primos que dejan un enorme vacío en el alma y que fueron sacados de nuestro lado, sin motivo, sin razón, porque Venezuela es un país en guerra sin límites.

    La guerra, es un acto atroz. Ha sido definida de múltiples formas, sin embargo, y desde la antigüedad se distinguía incluso en la crueldad de la matanza, el honor del caído, la rendición como un acto noble y la protección de las víctimas civiles o militares que ya no participaban directamente de la batalla. Excepcionalmente, los barbaros desconociendo, arrasaban pueblos, ciudades y personas sin compasión, de allí su denominación.  Sócrates afirmaba que, las guerras entre griegos no eran guerras, sino enfermedades y discordia y si no podían evitarse debían guiarse por la moderación.  Venezuela es un país enfermo con una guerra sin límites.

    Antes de la Segunda Guerra Mundial y remontándonos al origen mismo del Derecho Internacional, los doctrinarios como Vittoria expresaban “Nunca es lícito matar intencionalmente a los inocentes, presunción que se extiende a los niños, mujeres y ancianos, era lícito en cambio la muerte no intencionada de inocentes cuando la guerra no podía desenvolverse de otro modo”. Con el tiempo, la Costumbre se hizo norma creando el conocido Derecho de la Guerra, precisamente para limitar los alcances y los efectos del conflicto. Así se suscribe el Convenio de Ginebra de 1899 y sus respectivos Protocolos donde finalmente se plasman las leyes, usos y costumbres de la guerra.

    Con la finalización de la II Guerra Mundial y, conocidas las atrocidades cometidas por los nazis en los campos de concentración, el bombardeo de ciudades sin combatientes, comienza el cambio de denominación de Derecho de la Guerra a Derecho Internacional Humanitario o Derecho Internacional de los Conflictos Armados como se conoce hoy.  ¿Cómo se define el Derecho Internacional Humanitario? Es el conjunto de normas internacionales de origen convencional  o consuetudinario, que restringen por razones humanitarias el derecho de las partes en un conflicto armado, internacional o no, a utilizar medios de guerra y protegen a las personas y bienes que podrían ser afectados por el mismo”.

    El Derecho Internacional Humanitario se propone mitigar el sufrimiento humano causado por la guerra o humanizar la guerra.

    El Comité Internacional de la Cruz Roja define el Derecho Internacional Humanitario como “Es el conjunto de normas cuya finalidad en tiempo de conflicto armado es, por una parte proteger a las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades y por otra, limitar los métodos y medios de hacer la guerra.”.

    De este conjunto de normas, queda demostrado que, la guerra sea esta internacional o civil está sometida a las normas que el Derecho Internacional le impone. Vale decir, si usted es un soldado o un combatiente (en caso de guerra civil) y resulta herido “es un hombre fuera de combate” e inmediatamente sujeto de protección. Si un soldado se rinde, levanta las manos, pide clemencia, muestra una bandera y es asesinado, quien lo hace incurre en un delito grave sancionado por la Ley Penal Internacional. Por ello las zonas de conflicto, las áreas operativas de combate están determinadas y existen los objetivos militares. Si usted porta un uniforme y está en un lugar señalado como un objetivo, puede resultar muerto o herido en combate, está en guerra. Pero en Venezuela, no, la gente es asaltada y aún clamando por su vida es asesinada. Somos un enorme campo de batalla. Un país en guerra sin límites.

    ¿Cuántos venezolanos más caerán en esta guerra que el hampa nos ha declarado? El régimen señala que necesitan 3 o 4 años más. Eso es sencillamente inaceptable, inadmisible e imperdonable. Quien así se expresa tiene un Plan denominado Patria Segura, cuyo objetivo es brindarle protección y seguridad  a la élite gobernante que no siente ni padece la inseguridad en sus carros blindados y rodeada de escoltas.

    La violencia nos arrebató en 2013 a 24.000 ciudadanos y en 15 años más de 150.000. Ese número es superior a las víctimas de la guerra de Irak en un año (9.000), o al número de muertos en México que nos triplica en población y donde se libra una batalla contra los Carteles de la Droga, incluso se aleja y por mucho de las cifras de Colombia donde tienen 50 años luchando contra una guerrilla narcotraficante y secuestradora que ahora pretende borrar sus crímenes sentándose a votar en el Congreso. Nadie contabiliza aún las miles de víctimas por armas de fuego que quedan heridas y fallecen luego de varios días, semanas o meses. Tampoco ingresan a la estadística las víctimas lesionadas de por vida no solo física, sino emocionalmente. En Venezuela vivimos una  guerra sin límites no reconocida.

    Las causas de esta espiral de violencia que nos desagarra a diario, y que no distingue han sido profusamente estudiadas y descritas en el Informe del Centro de Investigaciones Populares dirigido por Alejandro Moreno “Y salimos a matar gente”.  No me detendré en ellas. Pero los responsables de impedir su avance y de contenerlas hacen oídos sordos a las recomendaciones, sugerencias, estudios y expertos. Prefieren deslindarse, no politizar,  cuando la seguridad es una política de estado, es su responsabilidad. Venezuela es un país violento, en guerra sin límites con un régimen cómplice.

    Armar grupos paramilitares bajo el eufemismo de “colectivos”, cuando las armas de la República deberían estar exclusivamente bajo el control de la Fuerza Armada Nacional como lo manda la Constitución, ha sido solo uno de los derroteros por donde comenzó este horror que hoy está fuera de todo control. La producción de municiones en los barrios, la conformación de bandas donde participan funcionarios policiales o militares junto a delincuentes; el narcotráfico adquiriendo propiedades en todo el país ante la mirada y los bolsillos complacientes de los Registradores que ignoran “la legítima procedencia de los fondos”; un poder judicial corrupto, en su mayoría y timorato o aterrorizado que es incapaz de dictar una sentencia firme y ejemplarizante por riesgo a su propia vida; funcionarios policiales asesinados a plena luz del día por delincuentes que ellos habían capturado. En fin, un estado fallido incapaz de garantizarnos la vida. Venezuela un país en guerra sin límites.

    Por ello, quienes hoy alegan que la violencia es producto de los medios de comunicación, o de la pobreza, ignoran el impacto del lenguaje y el comportamiento agresivo que desde el régimen se ha impuesto desde hace 15 años. Quienes negocian con Pranes, llaman a los malandros “buenandros” o muchachos incomprendidos” a cambio de Paz y han hecho de la impunidad, las fiestas temáticas en los penales; la negación de las cifras  un modelo de gestión, refuerzan ese comportamiento violento, y ellos saben que no serán sancionados,  y que quizás terminen en un avión hacia La Habana con todos los gastos pagados gracias a nuestros impuestos para “ideologizarse” no para reinsertarse en la sociedad.

    Este drama, tiene rostros, familias y nombres, tiene dolientes. No son números, no son cifras más o cifras menos. Son venezolanos que merecen justicia. En la guerra hay límites. En Venezuela el hampa nos declaró la guerra y quien debe ponerle límites, lejos de contenerla, la ignora y peor aún a veces hasta la justifica. La Seguridad NO es mi responsabilidad Ministro, es suya, asúmala. Si no es capaz, tenga el valor de renunciar, eso hacen los hombres valientes. Los cobardes, los cobardes dicen que la responsabilidad es de otros.

    En memoria de Frazer Belandria.

    María Teresa Belandria

    @matebe

     

  • El Impuso de Informar – Daniel Sánchez

    El Impuso de Informar – Daniel Sánchez

    Para quienes ejercen el periodismo ya sea como carrera profesional o por estar “prestados” de alguna forma a este oficio, existen dos sonidos que podrían decir son casi mágicos, el primero de ellos es el incansable tecleo que se puede escuchar en una sala de redacción, al principio mas bulliciosas por las viejas y siempre fieles Remington, ahora un poco más discretas por esa nueva invención que es la computadora, pero hay algo que nunca cambia en estas salas a pesar del paso del tiempo y la modernización y es la sed por las noticias, así como al deber de informar.

    El otro sonido constante es el de una inmensa máquina que hace posible la producción en grandes cantidades del producto que sale de las largas horas en la sala de redacción, la rotativa,  esa gran máquina que nos permite hacer llegar a todos por igual la información emanada de las salas de prensa y garantizando de esta manera el derecho que tenemos todos los ciudadanos de informar y estar informados, tal como lo establecen los artículos 57 “Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecerse censura.” Y  58 “La comunicación es libre y plural y comporta los deberes y responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo con los principios de esta Constitución…”de nuestra Carta Magna, así como también se encuentra reconocido como un Derecho Humano la libertad de expresión de cual goza el hombre.

    Actualmente en Venezuela estos sonidos, junto al deber de informar están siendo silenciados por una gran mordaza, esta mordaza se ha dejado colar en la sociedad a través de distintos mecanismos de censura, como lo son la censura previa, y la autocensura, pues se ha creado el miedo en las personas sobre las represalias que pueda tener el Gobierno si se informa sobre alguna situación que a éste simplemente no le interese, hasta ahora el método más efectivo contra la prensa libre que no se ha dejado amedrentar ha sido dificultar el acceso a divisas para la compra de papel, hasta el punto que actualmente se ha puesto en riesgo a más de un periódico, pues sin papel no hay periódico y estas salas de redacción y rotativas que antes no callaban o paraban están a punto de hacerlo, algunas casi cien años después de estar operando y no es solo el cierre de un periódico y de la fuente de información que  representan para la sociedad, es también la perdida de considerables puestos de trabajo entre periodistas y trabajadores de la prensa que laboran en estos medios.

    Ya hemos perdido canales televisión, emisoras de radio e incluso periódicos por no doblegarse y continuar informando, si seguimos por este camino la poca prensa libre del país dejará de existir y los grandes perdedores seremos todos los ciudadanos a quien se nos  dificultará cada vez más, el acceso a la información. Es el momento propicio para no perder la fuerza y apoyar en esta lucha a la prensa libre, como dijo Joseph Pulitzer “La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar las injusticias, ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público. Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse devota al bien público” es momento que el público le retorne el compromiso con la misma fuerza.

    Daniel Sánchez

    Coordinador de Comunicaciones Vente Joven Caracas

  • Soy un twitterneitor – Por Alfredo Yánez Mondragón

    Soy un twitterneitor – Por Alfredo Yánez Mondragón

    La presión. Debe ser eso.

    No consigo otra explicación para entender el motivo de semejante despropósito. Calificar, castigar, regañar, carajear, a los venezolanos que expresan sus ideas a través de las redes sociales es, cuando menos desproporcionado, injusto e incluso cargado de una falta de solidaridad absoluta.

    Como ningún otro medio, las redes sociales se han convertido en el bastión de una sociedad hastiada de la polarización y con ella, de la desconexión absoluta entre la realidad y lo que acontece esferas arriba. En las redes se ventila desde el amor ciego, casi fanático, por los «líderes» políticos, hasta una inmisericorde queja por un partido de beisbol o fútbol que el equipo de casa no pudo ganar.

    Las redes son un pueblo anárquico en la calle, sin gritos ni tráfico. Son virtuales, pero no por ello, menos humanas, menos reales. Qué hay extremos, si. Que hay locuras, si. También los hay en las acciones políticas; porque así es la vida; con altas y bajas, con desencuentros y coincidencias.

    A veces parece que parte del liderazgo prefiere generar confianza, diálogo y acuerdos con quienes están negados de plano a ello, que con los personajes con quienes se tiene -al menos- objetivos comunes. Cosas de la política.

    Las redes, en medio de su anonimato (del que no soy partidario) son una muestra representativa, en la escala que corresponda, de un país, de un sentimiento, de una tendencia.

    El mundo actual se vive en las redes. Negarlo, es volver a esconderse en la supremacía de un liderazgo desenchufado del día. Negarlo es además apelar a las bondades de un medio solo cuando le son favorables a quien hoy los critica.

    ¿Cómo podrían catalogarse el «Vamos por ti» del 23N, o la campaña de intriga iniciada para que estuviésemos atentos a la difusión del primer (y único) audio que develaba la más nefasta seguidilla de corrupción del gobierno; o la otra; en la que se daba cuenta del prontuario de un nuevo inversionista de medios, a la luz de los señalamientos de hoy?

    Los twitterneitors existimos, como existen los que van a la calle a protestar en Sidor, o mañana frente a Cadivi. De hecho, muchos de esos que salen a protestar, multiplican su acción vía redes sociales. Porque esas redes no las alimentan robots.

    Demeritar a quienes consiguen en las redes una oportunidad de expresarse es tomar para sí las mismas prácticas que se critican abiertamente a los que pretenden silenciar a los medios establecidos, es apoderarse de un discurso de censura.

    No @hcapriles, no se trata de guerreros del teclado; como tampoco se trata de guerreros en las cientos de manifestaciones que se suceden en el país todos los días. Se trata de que existe una efervescencia creciente que requiere no solo de válvulas de escape; sino de liderazgo, de inspiración.

    Esos guerreros del teclado y twitterneitors como tú los llamas, te acompañaron durante tres campañas. Pusieron fotos de tropelías ventajistas que sirvieron para sustentar expedientes de fraude que hoy parecen olvidados, y también de tus extraordinarias concentraciones. Seguramente en esos días no los considerabas como ahora.

    Ese trabajo político que señalas, y que nadie cuestiona per se también se adelanta desde las redes; y de eso sabes mucho; pues si no cómo se explican tus casi cuatro millones de seguidores, tu multiplicidad de cuentas en twitter y otras formas de –hoy- evidente incoherencia entre lo que dices y lo que practicas.

    Pero lo dicho. Debe ser la presión.

    Un fuerte abrazo.

  • Las Nuevas Visiones y la Historia Contada Correctamente – Anderson Riverol

    Las Nuevas Visiones y la Historia Contada Correctamente – Anderson Riverol

    La situación que se viene dando en toda Latinoamérica desde hace mas de 15 años, la cual es recogida por organismos internacionales como lo es el PNUD y tipificado en el libro “Escenarios políticos en América Latina” en los cuadernos de gobernabilidad democrática, reflejan que por el auge entre fracciones que representan a sectores de la sociedad y una visión a través de la formación ideológica acomodada a las circunstancias de quienes son los responsables de definir y teorizar usando la tendencia que se considere más apropiada nos muestra que existen visiones político-ideológicas predominantes en América latina las cuales son: a) Modernización Conservadora, la cual toma una modernización de sistemas de partidos; retorno y reforzamiento de la autoridad; reforma institucional para vincular actores y sistemas; relegitimación sobre la base de los valores indiscutibles y compartidos y un orden moral asociado a la expansión del mercado entre otros. b) Reformismo Practico, el cual impulsa la renovación y recreación del sistema de partidos; un orden laico; búsqueda del estado en una gestión institucional que convine el crecimiento económico con políticas de inclusión entre otros. c) Nacionalismo Popular, quien busca una hegemonía política; centralización del estado en la organización del desarrollo y la democracia; liderazgo carismático, movilización de masas y antiimperialismo, entre otros. d) Indigenismo Neodesarrollista, que destaca la participación política ampliada y democracia deliberativa; movimientos sociales e indígenas fuertes; orden igualitario y antiimperialismo moderado.

    Lo relevante es que una visión más amplia que otra observándola por su cuota de poder en Latinoamérica ha dado como resultado que quienes en su mayoría se definen de izquierda y que se pueden identificar fácilmente con alguna de las 4 visiones antes expuestas den una versión y una justificación histórica en ataque a lo que definen como una “sociedad capitalista”, resaltado con más resentimiento que historia una serie de elementos que están  en pro de movilizar el capital social usando la creación de un enemigo que debe ser acabado y este mensaje es llevado por los dirigentes y académicos que no están de acuerdo con la democracia liberal, lo cierto es que para que las sociedades puedan evolucionar necesitan que se conozcan los acontecimientos pasados pero contados con la mayor franqueza posible.

    En esa línea de decir las  cosas como son encontramos “La Condición del trabajador”, en la edad del Progreso, por S.C. Burchell donde podemos destacar elementos muy interesantes de la sociedad en la revolución industrial algo diferente que lo contado con cuestionadas intenciones donde es sazonada con más odio que veracidad los hechos que acontecieron, pero que se desarrollaron de la siguiente manera:

    Hacia 1860, se observaba una gran contradicción; los muelles de London estaban llenos de barcos, pero también bajo los puentes habían campamentos de gitanos constituidos de despojos humanos, esta era la consecuencia de la revolución industrial, que a pesar de que trajo ventajas también trajo como problema una numerosa clase obrera que carecía de protecciones económicas. La mecanización destruyo los viejos sistemas agrícolas, por otra parte se abolió la esclavitud y el campesino tuvo que buscar trabajo en las fabricas, que ofrecían un modo de vivir precario pero seguro y dependían del capitalista que era el dueño de “Los Medios de Producción” y donde convivían en ciudades con condiciones catastróficas. El hecho es que al problema de las condiciones de los trabajadores lo atacaron con vigor los políticos, filántropos, etc, y había soluciones de todo tipo, pero en realidad quien vino a beneficiar a los trabajadores fueron los propios sindicatos, legales o no, y estos sindicatos crecieron en tamaño y poderío a través de todo el siglo. En esta época Carlos Marx y Federico Engels formularon sus revolucionarias teorías estudiando la vida industrial inglesa, aunque la evolución tocaría a otro país, esa nación seria el Reich Alemán, creado en 1871 por Otto Von Bismarck. Casi inmediatamente Alemania hizo avances importantes entre el comercio y la industria, y se pusieron en marcha una serie de reformas: De seguridad  contra la enfermedad (1883), accidentes (1884), y vejez (1889), y Alemania no tardo en convertirse en el principal competidor de Inglaterra. Es necesario destacar que mucho antes que Marx, otros socialistas habían propuesto soluciones para los problemas, a los que Marx nunca estuvo de acuerdo, ya que lo importante para el era destruir el sistema. Posteriormente a una serie de sucesos como la Primera Asociación Internacional de trabajadores las teorías de Marx fueron impugnadas.

    El marxismo tenia grandes opositores, uno de los mas distinguidos era el Papa león XIII  condenando al marxismo por hacer del estado algo mas importante que el hombre individual, este criticaba con igual energía al capitalismo. Las teorías fueron atacadas desde el mismo socialismo, el socialista Bernstein negó el análisis marxista de la evolución capitalista y del inevitable “empobrecimiento” de la sociedad ya que en 1900 los trabajadores podían comprar con su sueldo más que hace 50 años. La verdad es que al terminar el siglo XIX la mayoría de los graves males de la sociedad habían sido corregidos, una oleada de prosperidad llego a la clase obrera alzando los salarios a niveles nunca antes vistos comparados con los que poseían antes, las ciudades se modernizaban en todo aspecto y se creo la generalización del sufragio universal.

    Con estos elementos el trabajador se convirtió en una fuerza importante y respetada de la sociedad capitalista y todos trabajaron para conseguir una sociedad libre y justa, en pocas palabras una sociedad ideal.

  • Tiempo de palabra – Carlos Blanco

    Tiempo de palabra – Carlos Blanco

    Información es subversión
    La información por más escueta que sea se ha convertido en sedición. Tiene ribetes de amenaza por lo que tratan de ocultarla, distorsionarla, controlarla o moderarla. Obsérvese cómo las cifras de inflación, los índices de escasez, el manejo de las divisas obtenidas por la venta de hidrocarburos, la administración de Fonden y del Fondo Chino, se mueven en una oscurana impenetrable. Las cifras de homicidios o los datos de inflación sufren la misma suerte. Sin embargo, la opacidad va mucho más allá. Las morgues se han convertido en lugares de máximo secreto, las policías son herméticas, la judicatura permite que los jueces desaparezcan o aparezcan sin explicación y la enfermedad terminal del Eterno fue misterio insondable. En la época de vigencia de la democracia hubo secretos, especialmente en lo relativo a las compras militares y gastos de seguridad, pero poco a poco ese territorio se abrió en alguna medida; ahora, sin embargo, una espesa y pringosa nube recubre el espacio público.

    Hay razones para que el régimen se desviva por el secreto. En materia de recursos públicos es imprescindible ocultar su trasiego a las arcas privadas, a los movimientos políticos afines, y a otros gobiernos. Ante las perspectivas de unos años de penuria -si el bochinche bolivariano cesara- más de un prócer acumula con voracidad. Así también es indispensable alimentar con buen pienso el zoológico revolucionario que rodea el festín venezolano. Para que esta pulverización de recursos pueda ocurrir de manera impune se requiere el máximo de turbiedad, sostenida con la paralización de las instituciones del Estado: no hay tribunales, no hay Fiscalía, no hay Parlamento, no hay Contraloría que puedan investigar, analizar, esculcar o simplemente mirar el trapicheo que tiene lugar ante su deliberada ceguera. De forma masiva el Estado ha dejado de funcionar. Es una pulpería de gran escala en la que sus dueños gastan lo que ingresa y como no les alcanza se endeudan, y como no les alcanza, imprimen dinero hasta licuar el valor de la moneda.

    Hay otra dimensión del secreto y es la desinformación. Esta semana le metieron al país otra devaluación brutal y los amos se indignan cuando se les dice. Lo más risible es que han penalizado la mención al dólar paralelo del cual nadie deja de hablar. Es la manzana pecaminosa de este Paraíso venezolano, que cada ciudadano está dispuesto a morder aunque sea para tener el regusto de su agridulce sabor.

    El secretismo es la marca de fábrica del bochinche bolivariano el cual requiere la censura a los medios.

    LA PROTESTA. El secreto de los asuntos del Estado es sólo una parte del asunto. La otra dimensión es que un país inviable tiende a desatar protestas cotidianas, que no dependen del grado de adhesión o distancia respecto al régimen, sino que brotan de forma espontánea como virus salidos de madre. Esto lo quieren callar.

    La oposición protesta y recibe sus cargas de represión, pero a su lado también se manifiestan los trabajadores organizados sean o no chavistas, los gremios profesionales, los estudiantes, los trabajadores informales, los policías y los militares. Al comienzo fueron reclamos circunstanciales pero poco a poco las situaciones que los generaban adquirieron carácter estructural: los ciudadanos se enfurecen porque no hay leche o azúcar que ya no es un fenómeno pasajero sino permanente; los trabajadores reclaman con exasperación sus convenciones colectivas, no porque aquí o allá de modo esporádico han sido retrasadas sus discusiones, sino porque los jerarcas no quieren abordar el tema laboral de fondo; el dolor, el llanto y la furia por un asesinato ya no es por un hecho aislado aunque sea doloroso, sino la marca de este tiempo en el cual el crimen ha tomado el país como rehén bajo la mirada cómplice de quienes lo regentan.

    LA CENSURA. El Gobierno requiere el silencio porque si se conoce el funcionamiento del Estado se hará demasiado evidente la catajarria de delitos en los que incurren sus funcionarios; si se conocen las protestas también se sabrá la esmirriada base social sobre la que se columpia la ilegitimidad gobernante.

    Las exigencias de un régimen de escasa sustentabilidad es lo que hace imperiosa la censura. La información pura y simple se hace subversiva. Si se saben los tejemanejes de La Casona, hay riesgos; si se sabe cómo los cubanos interfieren en la Fuerza Armada, la policía y el círculo de hierro de Miraflores, aparecen dramáticos peligros; si se sabe dónde tienen sus cuentas los próceres más conspicuos, puede haber estallidos; pero sobre todo, si se sabe que el país es un polvorín que tiene una larga mecha encendida desde hace un buen rato, los tonos trágicos se acentúan.

    De allí el intento de controlar los medios por la vía de la confiscación (RCTV), la compra (Globovisión), la represión y el cerco (El Nacional y El Universal), y la auto censura en casi todo el resto. En esta dinámica en la que la censura se ha hecho necesidad del régimen, la información abierta se ha convertido en fuente directa de subversión. Detectar lo oculto es conspirar; denunciar lo que se esconde adrede es golpismo; desafiar el silencio es insurrección.

    Informar es también tomar la calle, es denunciar la desnudez del rey, es evidenciar la impudicia del procerato rojo. Los ciudadanos han aprendido mucho en este suplicio en el cual la historia los ha confinado y a pesar del control masivo que ejerce el Gobierno, el público de los medios sometidos es escaso, decreciente o inexistente. Los casos de RCTV y de Globovisión son simbólicos, el canal que se apropió de la señal del primero no lo ve nadie desde el comienzo; y Globovisión, en la medida en que su agonía ha sido más larga, ha visto la extinción de su audiencia como quien ve la irreversible partida de un amor. Lo único que mantiene alguna aceptación en los canales censurados es el entretenimiento. Aunque las telenovelas, convertidas en culpables, pueden transmutarse en un espeso e intragable atol para complacer a los censores.

    La información ahora es más difícil de obtener y más peligrosa de transmitir. Sin embargo, es más preciada, buscada con más avidez, transmitida con mayor celeridad y cada vez más inmanejable por los mecanismos de censura oficial. Si los diarios y las televisoras se vieran obligados a irse sólo online los ciudadanos buscarían la información, como ocurre en las redes sociales.

    La censura es una vieja escopeta de las dictaduras. Claro que hace daño y los guáimaros hieren y matan, pero las sociedades se sobreponen a sus represores y desarrollan inéditas capacidades para obtener información y para comunicarse.

    Nicolás, aun con censura la gente sabe lo débil que está el régimen y lo que no quieres que se sepa, se sabe o se sabrá. Recuerda que la información es tóxica para los autoritarismos y los dictadores. Buen día.

    Twitter @carlosblancog

  • Piden paz y libertad en conmemoración del 23 de enero

    Piden paz y libertad en conmemoración del 23 de enero

    Miembros de la organización Vente Venezuela salieron, ayer, a la calle para rechazar la criminalidad, violencia y persecuciones políticas, y pedir por la paz y libertad en el marco de la conmemoración de los 56 años de democracia.

    Camilo Torres, coordinador político, acompañado de Carlos Pinelli, César Arroyo, Franniel Sotillo, David Marcano y Jhoslen Carrasco, señaló que estaban en la calle para hacer un llamado al cese de la violencia y persecución. Torres responsabilizó al Gobierno nacional de una problemática que pretende achacarle a terceros, y evitar creando nuevas medidas sin que exista la voluntad plena de dar respuestas.

    Criticó las políticas implementadas para atacar la inseguridad, y darse a la tarea de perseguir a quienes disientan de su ideología, y señaló como prueba de ello “la postura suave y complaciente a favor de pranes, y demás delincuentes comunes, a quienes se les libera sin cumplir con los requisitos de ley, y que contracta con la actitud inhumana hacia Iván Simonovis”. Cree necesario que se respete el principio de autonomía de los poderes para lograr una justicia parcial, y no viciada. (Correo del Caroní)