Etiqueta: opinión

  • Anhelando Justicia – Por Alexis Goitia

    Anhelando Justicia – Por Alexis Goitia

    Hoy, luego de un día fuerte y agitado de noticias sobre la política de nuestro país, me siento a internalizar sobre las decisiones de los demás partidos de la MUD.

    Es lamentable y poco provechoso para el país que no se haya proseguido al juicio político de Nicolás Maduro para responsabilizarlo de todo los daños que le ha ocasionado al país, ya sea por acción u omisión. Esa decisión de no ejercer el poder político para una salida institucional nos lleva a un punto donde el futuro, a corto, mediano o largo plazo es abstracto, no sabemos qué ha de suceder; en cambio la estrategia que se tomó ha decepcionado, pues, la ciudadanía está dispuesta a dar el apoyo para salir de esta crisis este año y simplemente se ha defraudado, todo por complacer al régimen – a la dictadura-  ante un diálogo en el que no vemos salida nosotros, pero al que ellos si le ven provecho.

    Se denota la presencia de la impunidad ante las posibles mesas de diálogo que se han de crear para darle más tiempo al régimen, más aún cuando cada Venezolano lo que anhela es justicia ante el atropello que le han hecho al imponerle otro tipo de calidad de vida al que este tenía en algún tiempo… Es ahí, donde vemos la falta de honestidad de aquellos que nos dicen representar, Venezuela dio una misión el 6D, salir de esta crisis en el 2016 no prolongarla para cuidar espacios políticos que muchos han de estar anhelando, sinceramente, para eso habrá tiempo y competencia luego de que Maduro salga del poder, cuando retomemos una mejor práctica de la política, a una democracia apegada al derecho, mientras, es seguirle el juego a la dictadura.

    Vemos que el diálogo solo funciona para enfriar las protestas masivas de calle, es necesario que eso no ocurra, que no aceptamos que nos quiten el derecho a protestar, es ahí donde podemos alzar la voz para que reclamar la Venezuela con libertad que deseamos. Es aquí donde internalizo que me enorgullece ser parte de Vente Venezuela, un partido político con principios y valores que lucha por el país y su libertad, siempre ha ido de frente contra los atropellos siempre se ha mantenido coherente en el camino, y nunca le ha hecho el juego al oficialismo.

    Estoy convencido de que vendrán tiempos más difíciles a los cuales nos hemos de enfrentar con valentía y coraje, pero lo que nos motiva siempre es la libertad y el respaldo de una ciudadanía que está despertando en esta hora crítica de nuestra historia y que está entendiendo que esta es la última dictadura de Venezuela.

    @alexisgoita09

  • ¿Reunión Exploratoria? – Por Alexander Mavarez

    ¿Reunión Exploratoria? – Por Alexander Mavarez

    ¿Reunión exploratoria de qué? ¿Acaso la violación de los derechos humanos, la parcialidad de los poderes públicos y su apego al régimen requieren más pruebas?

    ¿Por qué si la crisis es un tema nacional, la reunión fue a puerta cerrada? ¿A quién le tienen miedo? ¿Por qué no se permitió que estuviera la prensa durante todo el encuentro y que fuera transmitido en vivo? La crisis humanitaria requiere que se explore, ¿serán las urnas de los venezolanos que cada día mueren a manos del hampa o en los hospitales por la escasez de medicinas? ¿Qué hacía Timoteo Zambrano entre los conversadores si había sido retirado de la MUD por dar declaraciones fuera de lugar y validando acciones inconstitucionales cuando era miembro de la comisión de política Exterior de la MUD?

    ¿Por qué son mesas de trabajo y no de negociación? ¿La idea es llegar a acuerdos y salir del régimen o hacer de la crisis un conversatorio? ¿Acaso parte de la MUD, como se viene rumorando, ya pactó con el régimen y harán de este «diálogo» una pantalla de humo, como ocurrió cuando Chávez se sentó a dialogar en 2002 (Crucifijo en mano) y de antemano había dicho “yo los oigo pero no tengo nada que rectificar”? Más recientemente y en forma similar tuvimos el monologo del régimen en 2014.

    Si hay premura por salir de la crisis, ¿por qué la siguiente reunión será en 11 días? ¿Por qué para ninguna de las mesas de trabajo se definió una fecha tope para dar resultados y acuerdos?, ni siquiera para la mesa que se encargará del tema electoral.

    ¿A una dictadura, la van a sacar suspendiendo los mecanismos de presión, juicio y calle? 10 días de oxígeno en los que el régimen no hará nada, el día 11 durante la siguiente reunión saldrá con alguna otra limosna, y así, llegaremos si no nos matan de hambre primero, hasta el 2021.

    Ni decir, que ya del mismísimo líder revolucionario que se ha burlado de los «líderes de la MUD» por haber suspendido el juicio y la marcha, ese con quien dialogan y de quien esperan un comportamiento de altura.

    ¿Inocentes o vendidos? En Venezuela tristemente no hay una oposición seria, al menos no entre la dirigencia de la MUD, que ahora comete el mismo error que el régimen: creerse dueños de la necesidad y voluntad de los venezolanos que padecemos, cada día, las penurias a las que este régimen nos ha sumergido.

    El país está en nuestras manos, algunos políticos pactan y juegan con nuestra necesidad, desesperación y desesperanza. Por eso, la salida es la calle.

    ¡Con malandros, delincuentes, dictadores y narcos no se hacen acuerdos!

     La vida, los derechos humanos y las libertades no se negocian ni se pactan, se defienden.

    @alexjemasu

     

  • En los ojos de Ricardo – Por Franco Casella

    En los ojos de Ricardo – Por Franco Casella

    Hoy quiero compartir con todos, la historia cotidiana e incluso común de Ricardo, un joven Venezolano a quien conocí de niño y en sus ojos pude ver el espejo de mi país. Ricardo se caracterizó desde muy pequeño por comunicar con sus ojos ternura, curiosidad, paz, esperanza. Sus seres queridos más cercanos siempre contaron con su mirada silente, pero profunda y reflexiva. Él era esa mirada de la conciencia, capaz de brindar de forma acertada el mensaje oportuno.

    Con los años, Ricardo dejo de ser niño y se transformó en un joven trabajador de una barriada popular de Caracas, amante del beisbol, trabajador y lleno de futuro. Sus padres, hermano, abuelos, tíos y primos reconocían en él a un buen ciudadano, honesto y comprometido con el servicio. Ricardo junto a una bella esposa conformó su hogar y recibió dos bendiciones; un hijo varón y una bebé que tiene seis meses en el vientre de su madre, ambos sin duda heredarán sus ojos.

    Ricardo en medio de sus vacaciones laborales, decidió acompañar a unos amigos y a su hermano a jugar pelota, llegando a su casa antes de las nueve de la noche, porque la cosa no esta buena y la calle es peligrosa. Su previsión no bastó para evitar que una bala cerrara sus ojos y dejara huérfanos a sus hijos. Esa bala le arrancó a Ricardo el derecho de conocer a la hija que viene en camino, esa bala sembró en el corazón de sus seres queridos la desesperanza de la injusticia, dejando, como en miles de hogares venezolanos, el vacío inexplicable de un ser querido.

    Detrás del arma de la bala homicida seguro esta otro joven, otra vida que a diferencia de Ricardo vive arrancando miedo y terror en el barrio, otro Venezolano que producto de quién sabe qué, tomó el peor camino.

    Hoy los ojos de Ricardo nos ven desde el cielo, y con estas palabras quiero hacerle homenaje: que tu mirada nos guíe, que tu mirada nos recuerde que merecemos un mejor país, que tu mirada celeste nos reconforte y permita seguir recordándote, recordándonos la profundidad del perdón, que tu mirada nos de esperanza sobre el país que estamos luchando, que nos impulse a seguir confrontando el hampa y la injusticia, que tu mirada nos llene de fuerza para el rescate de la patria. Gracias por tu mirada querido amigo.

    Hoy, en medio de los rezos por tu partida, siguen sin respuestas las preguntas de tu madre Haifa ¿Por qué a mí muchachito?, sigue sin respuesta el llanto de Elías preguntándose ¿Existe Dios?, sigue sin consuelo el llanto de mi hermano Junior que nunca pensó llevarte al cementerio.

    Hoy, son miles de ojos que se cierran por una bala, disparada en un país sumergido en una violencia cotidiana. Son cientos que caen día a día, son niños que crecerán extrañando a su papá.

    Pero hoy, tú y yo, amigo lector, tenemos la oportunidad divina de abrir nuestros ojos y tomar conciencia, el camino que transitamos no es el correcto y podemos hacer algo para cambiar nuestro destino como nación, juntos en la calle, debemos protestar por un cambio de sistema, cambio de modelo, para que nunca más las balas nos trasladen sin clemencia a la oscuridad y el miedo.

    Ricardo, tu vida no fue en vano, por tus hijos debo luchar y esforzarme para que prosperen en libertad y paz.

     @francocasella

  • Y tú, ¿qué propones? – Por Miguel Velarde

    Y tú, ¿qué propones? – Por Miguel Velarde

    Hace tiempo dijimos que apostar todo al referendo revocatorio era un error. Que teníamos que tener un plan B. Que lo que hoy estamos viviendo no podía tomarnos por sorpresa. Debido a eso, nos llamaron “divisionistas” y “pesimistas”. Llegaron incluso a  acusarnos de buscar “destruir la Unidad”.

    Hoy, ante los últimos acontecimientos, lo único que sorprende es que algunos todavía se sorprendan. Desde hace mucho, si se ponía un poco de esfuerzo –y sensatez-, se podía haber hecho el diagnóstico correcto de la realidad que enfrentamos. Sin embargo, inexplicablemente, muchos prefirieron optar por lo que los gringos llaman “wishful thinking”, y ver solo lo que querían ver: un camino fácil que nos sacaría de esta desgracia en alguna “fiesta electoral”.

    El revocatorio fue el último intento –pasamos en los últimos tres años por dos elecciones presidenciales, una de gobernadores, una de alcaldías, y las parlamentarias- en las que un sector opositor se creyó su propia mentira: que podíamos alcanzar el cambio político en Venezuela si lográbamos ser una “abrumadora mayoría” en alguna elección y no por alguna otra vía constitucional.

    La realidad nos demostró lo contrario. Ante cada avance de las fuerzas democráticas del país, vino una arremetida oficial que nada tenía que ver con los votos ni con el mandato de la mayoría, sino con las órdenes del grupo que gobierna. A varios alcaldes opositores los destituyeron y persiguieron, a los gobernadores les pusieron entidades paralelas, aún no sabemos si ganamos o no la última elección presidencial y, para colmo, a la Asamblea Nacional opositora se la atropelló y anuló con el Tribunal Supremo de Justicia.

    Sin embargo, a pesar de todo eso, todavía un importante número de personas tenía sus esperanzas de cambio puestas en la realización del revocatorio este año. Despertaron de golpe la semana pasada, cuando el CNE anunció que este proceso quedaba “congelado”. No estaban solos en su asombro, la comunidad internacional también quedó perpleja.

    Entre todas las malas noticias, a veces cuando una crisis llega a su punto más profundo, puede nacer algo positivo. Eso está ocurriendo en Venezuela. Finalmente, después de años, toda la oposición y el 80% de los ciudadanos que exige un cambio, están comprendiendo que una nueva etapa de lucha ha comenzado.

    ¿Qué hacer? Varias cosas. A nivel institucional, la Asamblea Nacional debe darse su lugar y, simplemente, empezar a hacer su trabajo: hacer respetar la Constitución. En el plano internacional, los países de la región deben dejar su indiferencia y actuar sobre lo que ocurre en Venezuela acelerando el proceso de la Carta Democrática  de la OEA. Y, finalmente y lo más importante, en el plano ciudadano, cada venezolano debe ejercer su derecho y responsabilidad y tomar las riendas de su futuro.

    Ya no hay excusas para que nadie haga la vista gorda ante lo que hoy ocurre en Venezuela. Se acabaron los pretextos de aquellos que por miedo lo único que atinaban a decir era “y tú, ¿qué propones?”.

    Llegó el momento de los ciudadanos dispuestos a ser parte de la historia que les ha tocado vivir. Llegó el momento de asumir con coraje el futuro, todos juntos.

     

    @MiguelVelarde

  • Culillo electoral – Por Eduardo Díaz

    Culillo electoral – Por Eduardo Díaz

    Sin lugar a duda que nos hemos acostumbrado a que día a día nuestro país sea noticia a nivel mundial. Lamentablemente esa popularidad no se debe a motivos que nos enorgullezcan y nos hagan inflar el pecho cuando el nombre de Venezuela es citado en noticieros, periódicos y redes sociales en todo el mundo. La triste realidad es que somos famosos por tener un gobierno que viola la ley para justificar su cumplimiento. Un régimen que en la misma forma en que llegó al poder luego del fallecimiento de Chávez, mediante unas elecciones cuyo cerrado resultado fue objetado por la oposición y legalmente recurrido, el desenlace ya es conocido ya que manejan a su conveniencia todos los tentáculos del poder.

    Un régimen que repite hasta el cansancio que dentro de la constitución todo y fuera de ella nada, pero que desconoce a una Asamblea Nacional (AN) elegida por una mayoría popular que sorprendió, arropó y aplastó las pretensiones del oficialismo de mantenerse en el poder truncando así la vía fácil a la que se habían acostumbrado pasando la aplanadora y aprobando con la señal de costumbre cuanta ley era sometida. Un régimen que voluntariamente generó una crisis humanitaria y que al mismo tiempo la desconoce y niega en perjuicio de miles de venezolanos, sobre todo niños que diariamente mueren por falta de medicinas y comida.

    Al verse perdidos desde la esfera legislativa y evidenciando frontalmente sus convicciones antidemocráticas, se dan cuenta que la única instancia con la que pueden detener a una oposición crecida es el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Jubilaron prematuramente a algunos magistrados y nombraron apresurada, ilegal y arbitrariamente a sus reemplazos. Todo lo sometido y aprobado en la AN es objetado por la bancada oficialista y enviado a la consideración del parcializado TSJ el cual se ha encargado de dejar sin efecto las leyes aprobadas. Más aún, separan de sus curules a tres diputados y esta es la fecha en que no ha decidido esos casos. Luego el mismo organismo declara en desacato a la asamblea y ello ha servido de salvavidas para justificar gravísimas violaciones constitucionales. Para muestra un botón: la aprobación del presupuesto 2017 que corresponde exclusivamente a la AN mediante la ley correspondiente ha sido sometida por el ejecutivo al principal tribunal para su aprobación y ésta demostrando su servilismo le dio la bendición.

    Al final de la tarde de ayer 20 de octubre, tribunales penales de los estados Carabobo, Aragua, Bolívar, Apure y Monagas, en forma casi simultánea e idéntica dejaron sin efecto en esos estados la recolección de firmas del 1% bajo el argumento de fraude aun cuando las firmas de ese proceso habían sido ya filtradas, depuradas y se contaba con más del 1% válido para continuar con el procedimiento revocatorio. Con ello obstaculizan e impiden el desarrollo del ya complicado referendo revocatorio.

    Por otra parte, las elecciones de gobernadores que deben llevarse a cabo el próximo diciembre según lo ordena la constitución, son fijadas por el también servil Consejo Nacional Electoral para finales del primer semestre de 2017. A todo costo el oficialismo no desea medirse en ninguna contienda electoral en estos momentos. La derrota sería inminente. Están sufriendo lo que llamaría “culillo electoral” que ni la moringa de Cabello podrá curar. Están atemorizados por lo que expresará un pueblo que en un 80% los rechaza.

    Todo lo anterior nos obliga a concluir que realmente estamos en dictadura, tal cual lo ha venido sosteniendo María Corina Machado desde hace tiempo. Para contenerlos y vencerlos es imperativo convocar y materializar una Unidad superior que incluya a todos los factores y se conforme una fuerza invencible que devuelva al ciudadano la libertad perdida, su seguridad, confianza para invertir y trabajar seguramente desarrollando sus capacidades, esfuerzos y méritos, paz, tranquilidad y sobre todo respirar tranquilamente en un país en el que todos cabemos si sabemos respetar el derecho y espacio que a cada uno corresponde.

    Ese “culillo electoral” se les nota en la cara y en sus acciones desesperadas, en discursos vacíos y violentos y que al final ha servido para desenmascarar cada vez más éste régimen que tiene sus días contados. La historia se sigue escribiendo y ya vemos en el horizonte la luz de la libertad.

     

    @Eduardolawyer

  • Del delito de la autopresupuestación – Por Luis Barragán

    Del delito de la autopresupuestación – Por Luis Barragán

    Apenas llegando de la sesión plenaria, nos percatamos de tres distintos correos que llaman la atención en torno a nuestro supuesto silencio en el debate sobre el presupuesto 2017. Quizá valga precisar, por una parte, que procuramos intervenir en la Asamblea Nacional cuando es necesario y la oportunidad se ofrece, intentando aportar alguna novedad, pues, un buen desempeño del curul no implica versar sobre todos los tópicos posibles, tronar maniáticamente con el micrófono de espaldas a la correlación de fuerzas existente, agotar al extremo un recurso que se reduciría a un gesto histriónico, estridente y vanidoso.

    La discusión sobre el presupuesto, por otra parte, contó con buenas intervenciones de la bancada opositora que, nuevamente, demostró las flaquezas de un oficialismo que, por cierto, carece de oradores de impacto y profundidad. Nos sentimos interpretados con lo referido en la plenaria del 19 de los corrientes, aunque no hubo asomo de una perspectiva que también hemos hecho nuestra: la configuración de un delito, el de la autopresupuestación, contra el patrimonio público, cuya acción penal es imprescriptible de acuerdo a la Constitución de la República.

    Cierto, a veces, luce importante dejar una suerte de constancia notarial de los anteriores planteamientos que hacemos fuera del hemiciclo, porque – sencillamente – las declaraciones o columnas de prensa no entran al Diario de Debates. Sin embargo, estudiosos de los viejos diarios, por extendidos que fuesen según la sabia disposición reglamentaria que los permitía tan hondos y libérrimos, no entendemos aquellos discursos, memorables o no, sin el contexto de una opinión pública en la que el discursante los anunciaba, abonaba y perfeccionaba.

    Además, para quienes tenemos una básica vocación por el tintero, no esperamos a que se abra el escenario asambleario para contribuir modestamente con la polémica y, así, desde hace dos o tres meses, hemos tocado el problema del presupuesto o, mejor, de la institución presupuestaria, advirtiendo un poco lo que ya se veía venir, y equiparando su importancia a la exigencia y consecuencia misma de la solicitud revocatoria. Al respecto, insistimos en que, algo más que una anécdota, la concepción y ejecución del tal “presupuesto soberano”, acentuado un remoquete propio del régimen, le traerá serias implicaciones, dignas de un sepelio político.

    Los leguleyos de ocasión, intentan cualesquiera argumentos que la ignorante ocurrencia suele dictar. Ya no hay juridicidad alguna en los actos de regimen, sino la aventurada desesperación por darle cierto barníz y pulitura al Estado no constitucional que somos.

    @LuisBarraganJ

  • Hasta cuándo – Por Williams Caballero

    Hasta cuándo – Por Williams Caballero

    La Sala Electoral dicta sentencia y dice que el 20% se tiene que recoger por cada estado. La Sala Constitucional pretende despojar a los diputados de su constitucional inmunidad parlamentaria.

    El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se ha convertido en la más atroz agencia de acoso y linchamiento político del cual se tenga memoria en el país.

    Ni siquiera en los tiempos de las dictaduras de Juan Vicente Gómez o de Marcos Pérez Jimenez, tampoco en los días de la autocracia de Guzmán Blanco, se había hecho tal descarado uso de los tribunales para la aniquilación política, operativa y moral de la disidencia política.

    Observamos como los entes del Poder Judicial, y ni hablar del Consejo Nacional Electoral (CNE), se están prestando como herramientas al servicio de la parcialidad política que hoy, por desgracia, nos está gobernando.

    Pero, todos sabemos todo esto, por ende, la pregunta es ¿hasta cuándo lo soportaremos?

    Desde Vente Venezuela hemos hecho un constante llamado a la acción, a desobedecer a las instituciones que se encuentran al margen de la Constitución y a rebelarnos como instrumento cívico y legal para ponerle un coto definitivo a las agresiones del régimen.

    Cuando hablamos de que la ciudadanía tiene que tomar acciones concretas para hacerse respetar, nos hacemos ecos al viejo precepto esgrimido por Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, y los demás padres de la independencia.

    Sí, hoy los venezolanos tenemos que actuar y evitar la modorra del desánimo y de la apatía.Quedarnos de brazos cruzados, si nos quedamos expectantes ante la imaginaria aparición de un mesías o de un hecho que cambie todo para mejor, se nos pasará la vida en ello.

    Tenemos que dar un paso al frente y demostrar que somos dueños de nuestro propio destino. Como defensores de la libertad, hacemos votos para que cada integrante de nuestra sociedad ejerza esa libertad en las calles, que lucha por ella y la proteja ante los acosos totalitarios del régimen de Nicolás Maduro.

    Porque, ¿hasta cuándo aguantaremos en silencio? Las calles están repletas de hombres y mujeres que hurgan en la basura; las comunidades populares están repletas de familias enteras que dejan de cenar, que se saltan las comidas o que han reducido al mínimo humanamente posible la ingesta de alimentos para hacer que éstos rindan.

    ¿Hasta cuándo soportaremos las amenazas de los voceros del régimen? ¿Hasta cuándo aguantaremos el hambre que nos quema las entrañas? ¿Hasta cuándo?

    Es la hora de reacción, es el momento de salir adelante. Es la hora de dar la cara por Venezuela. Me hago eco de las acciones decididas, cívicas y aguerridas de María Corina Machado, ella día con día nos va mostrando el camino; ella ha sido clara en sus puntos y constante en sus ideas.

    Ella nos invita a cambiar a Venezuela a través de las acciones, a cambiar al régimen mediante una rebelión ciudadana, pacífica y 100% constitucional.

    ¡Esta es la vía!

    @wcaballerolopez

  • Reinventar a Venezuela – Por Miguel Velarde

    Reinventar a Venezuela – Por Miguel Velarde

    ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Qué hicimos para merecer esto? ¿En qué nos equivocamos? Son preguntas que con frecuencia se escuchan en las calles de Venezuela. Preguntas para las que nadie tiene respuesta.

    Sin embargo, lo que ahora importa ya no es cómo llegamos, sino cómo salimos de esto.  Es una desgracia que tiene casi dos décadas y que se puede medir en vidas y sueños. Ha destrozado el futuro de toda una generación y aún así, se aferra al poder y se niega a irse.

    Por eso, tenemos la obligación de poner todo nuestro esfuerzo en encontrar la vía que permita al país entrar al siglo XXI y comenzar a transitar el camino del desarrollo. Es muy doloroso ver el estado en el que se encuentra Venezuela, pero lo es más cuando miramos a nuestro alrededor y vemos cómo los países vecinos, con sus limitaciones y dificultades, están mucho mejor que nosotros.

    Es cierto que la coyuntura nos enceguece. Es tan dura la lucha para recuperar la democracia que muchas veces no encontramos el tiempo para pensar en el futuro. Pero debemos hacerlo, porque solo imaginar lo que Venezuela puede ser es el mejor incentivo para seguir luchando y nunca más ser lo que hoy somos.

    A veces cuesta creer que nuestro mayor reto sea ser normales; nuestro mayor sueño es la normalidad. Poder estudiar, conseguir un trabajo y vivir de nuestro esfuerzo. Ahorrar, comprarnos un pequeño apartamento y construir una familia. Salir con amigos, caminar por la calle o hablar por celular sin miedo a que por eso nos maten. Poder decir lo que uno piensa sin que te persigan. Todo esto es una utopía en la Venezuela de hoy.

    La única manera de vivir en un país como el que soñamos es asumir hoy la realidad como es, cruda y dura. Exige de nosotros coraje, convicción y firmeza. También requiere compromiso, que no seamos solo espectadores de la historia, que seamos parte de ella; que nos involucremos y pongamos nuestro grano de arena. Demanda también mucha resistencia, porque el mayor peligro que corren los buenos es cansarse. Eso no puede pasar porque es mucho lo que está en juego. Lo es todo.

    El reto al que se enfrenta nuestra generación no es fácil porque es trascendental: nos toca reinventar a Venezuela.

    @MiguelVelarde

  • Presupuesticidas – Por Luis Barragán

    Presupuesticidas – Por Luis Barragán

    Una fórmula idónea para acabar con el presupuesto público, es la de autopresupuestarse. La institución, ya averiada por lustros, ha recibido un golpe mortal de Maduro Moros y sus asociados.

    Muy lejos de ponderarla como una decisión táctica, razonada y razonable, se impone la desesperada aventura de quienes no encuentran la más mínima manera de sobrevivir en el poder, por lo menos, con la decencia que concede la legitimidad y la propia legalidad que tanto emparagüó al régimen. No hay ornamento leguleyo ni artificio técnico alguno que le otorgue un mínimo de credibilidad, por lo que el mercado financiero internacional ya sabe a qué atenerse.

    La institución presupuestaria de larga tradición en Venezuela, con todos sus bemoles, obliga a una severa formulación del proyecto, discusión, aprobación e implementación. A la ciudadanía le corresponde opinar y, adecuadamente representada, decidir, agregando a los unos más avisados que los otros, capaces de tomar las previsiones necesarias para administrar sus consecuencias.

    La aventura consagra una convicción y una práctica: la de una indecible imprevisión, cuyo extremo condujo al régimen, el mismo de todo el siglo XXI, a la calamidad, generando la crisis humanitaria que padece el resto del país, inmensamente mayoritario. E, igualmente, ofrece la oportunidad para el saqueo final del erario público como ningún otro régimen de fuerza siquiera soñó: por ello, la urgencia de revocar este mismo año.

    Podemos alegar el incumplimiento del muy concreto articulado constitucional y legal que rige la materia, pero todo conduce a un delito grave o calificado como el de la arbitraria disposición de los recursos públicos que, escasos, forzarán – como ha ocurrido – al empleo de los que no existen, endeudándonos endiabladamente. Lo más visible, por ahora, es la muerte del presupuesto como institución republicana.

    @LuisBarraganJ

  • El compromiso de cambio tiene que ser individual – Por Juan Freites

    El compromiso de cambio tiene que ser individual – Por Juan Freites

    En momentos en los que los venezolanos pasamos las horas más obscuras de nuestra historia para poder lograr cambiar al régimen, cambiar la lamentable realidad venezolana, tiene que haber un compromiso individual de cada uno de los venezolanos que creemos en que es posible derrotar a la dictadura, reconquistar nuestro país y empezar a crear una nación maravillosa fundamentada en la libertad y en la prosperidad, en tal sentido, somos nosotros, cada uno de los ciudadanos de conciencia y actuar libre que vivimos y padecemos en este país que debemos creen en cada uno de nosotros, en que si podemos y así logramos derrotar al régimen, no es solo un compromiso de líderes nacionales o regionales, de partidos y gremios, es un deber  de cada uno de nosotros, de todos los que aspiramos a mas, a conseguir la anhelada libertad y la tan apreciada libertad.

    No seremos los primeros ni mucho menos los últimos que insurgen a una tiranía que nos oprime y pretende robarnos nuestros sueños, nuestros anhelos y borrar nuestras querencias, llegó el momento de desobedecer a quienes de manera indolente y culpable intentan destruirnos, tengo la certeza de que somos un pueblo noble y un pueblo resilente y que con conciencia individual y con el compromiso que cada uno de nosotros tomemos, terminaremos con esta dura realidad, bien sea por vía del referendo o con la desobediencia cívica, que más que un derecho es un deber que tenemos como venezolanos.

    Tengamos la responsabilidad de luchar por lo que es nuestro, por hacer mayores sacrificios a no esperar ver morir a nuestros conciudadanos para poder tomar conciencia de la magnitud de la crisis que padecemos, este es nuestro país, en donde nacimos y crecimos, y también el país que le abrió la puerta a millones de personas y los acogió con amor y hospitalidad, Venezuela merece más, más sacrificio, mayor entrega de todos quienes la habitan, quienes la sienten y la sufren, todos desde nuestros propios espacios la iglesia, los empresarios, los políticos, los académicos, los científicos, los artistas, los periodistas pero sobre todo los ciudadanos de a pie, los millones de venezolanos anónimos que sin entender que son los protagonistas del cambio que queremos todos. ¡Es ahora, es hoy, es aquí!  que debemos conquistar el futuro de Venezuela.

    @JuanFreites