Etiqueta: #LibreOpinion

  • Pandemia judicial / Luis Beltran Calderón

    Pandemia judicial / Luis Beltran Calderón

    Nuestro país igual que el mundo entero vive una pandemia, derivada del coronavirus (Covid-19). Pero ahora, al régimen Venezolano lo agarró el virus de la justicia estadounidense, que es tan agresiva y letal como el Covid-19, contra las personas que violan las leyes gringas.
    La administración de Justicia en USA funciona en forma eficaz, transparente, proba, autónoma e independiente, ya vimos que no es el presidente Trump  quien da la información sobre los cargos fiscales a los imputados Maduro, Cabello, Padrino, Maikel,Tareck El Aissami, Hugo Carvajal y Cliver Alcalas, es el Fiscal General William Barry, quien acusa es el Departamento de Justicia, como si fuera aquí en Venezuela el Ministerio Público. 


    En su escrito acusatorio, el fiscal hace un recuento detallado de los hechos delictivos, cometidos por los imputados, en relación a los delitos de narcotráfico, terrorismo, lavado de dinero, donde se uso como medio para ello PDVSA y otros delitos. 


    No es un secreto para nadie que el régimen montó una estructura criminal, utilizando para sus fechorías las FAN, Fiscalía y TSJ. 


    En la justicia gringa los jueces y fiscales no los ponen los gobiernos de turno, sino por concurso donde valen sus credenciales de honorabilidad, casi son vitalicios. En Venezuela los ponen por el carnet del Psuv, desde hace años se acabaron los concurso de oposición. 


    Cuando inician una investigación a través de la DEA, FBI, Departamento contra la Droga y otros contra personas por presuntamente haber cometido delitos en territorio estadounidense, duran muchas veces años recopilando pruebas, videos, informes bancarios, testimoniales etc, etc. 


    Las pruebas contra estos personajes nefastos surgieron de muchos narcotraficantes presos que los delataron y entregaron pruebas contra estos imputados y testimoniales de muchos venezolanos, civiles, militares y muchos funcionarios que ocuparon cargos dentro del régimen; entre ellos hay testigos protegidos que acordaron admitir su culpabilidad y buscan rebajas de sus penas. 


    Estas investigaciones llevan más de 10 años, debemos imaginarnos lo voluminoso del expediente (muchísimas piezas). Por ello, cuando los fiscales acusan  es casi imposible que salgan absueltos, al mostrarles la pruebas el 98% de los acusados se declaran culpables y logran una rebaja de la pena. 

    En Venezuela los jueces y fiscales, deciden lo que el régimen les ordena, so pena de botarlos, de ahí que haya tanto presos inocentes, asi como muchas fallas en la instrucción de expedientes, por ignorancia o por corrupción. En USA quien comete delito va preso, sea quien sea, en Venezuela van presos los pobres  porque los ricos o enchufados, salen por corrupción de jueces  y fiscales (comprados) u orden del gobierno. En USA no hay corrupción en la administración de justicia, ahi se respeta su Constitución, su ley suprema, que data desde el año 1789, no como aquí, que cada gobernantes hacen Constituciones a su medida (chavez) y demás leyes funcionan, porque no se violan. 


    Para nadie es un secreto que desde Chavez ste país es el puente del narcotráfico, existencia del Cartel de los Soles (generales) aliviadero de la FARC y refugio de Hezbola, ELN,  ETA y otros movimientos terroristas. Desde la caída de las Torres Gemelas, el 11 de Septiembre de 2002, los gringo son celosos con la seguridad de sus nacionales, por ello castigan severamente el terrorismo, así mismo atacan sin piedad el narcotráfico. Hay un nuevo amanecer, esperemos pronto resultados, bien por la aparición gringa o la oferta gorda de recompensa, unidas al compromiso del catire Trump, con el voto latino en Florida, para su segura reelección. Dios con nosotros.


  • Hay gente que no quiere aprender – Por José Francisco Marcano

    Hay gente que no quiere aprender – Por José Francisco Marcano

    El hecho que Cristina Fernández haya sido candidata y ahora sea vicepresidenta de una nación, donde junto a su difunto marido, destruyó. Nos demuestra que hay mucha gente que no quiere aprender y sólo llevan gríngolas ideológicas.

    Sin duda la mentalidad heredada en Argentina por el peronismo, la cual no se diferencia del chavismo en Venezuela, nos lleva a pensar que muchos dan por sentado premisas socialistas que sólo han demostrado en la historia la destrucción de las naciones. La mediocridad que se encuentra en muchos “ciudadanos” nos dice que eso no les importa, sólo piensan en la inmediatez y no en el largo plazo, Chile lo vive con los disturbios promovidos por los movimientos de izquierda, y el resto de Latinoamérica no va muy lejos. Aunque en Bolivia hay un atisbo de claridad.

    El creer que las cosas mejoraran implementando las mismas recetas que nos han mantenido con los politiqueros de siempre, es y seguirá siendo el principal motivo porque la región no salga del subdesarrollo, siempre habrá quien le echen la culpa a los gringos, a los países más estables o a los marcianos, si aparecen, pero jamás verán su ceguera ideológica como la responsable.

    En Lastimosamente la gente pareciera no querer aprender, prefiriendo dejarse llevar por los discursos incendiarios de los cabezas calientes de siempre, los hechos en Argentina, Chile y Venezuela son de las mejores pruebas. No sé por qué estos personajes se quejan de ver a otras naciones que progresa, si no les gusta su modo hacer las cosas y más bien las critican. Estos socialistas creen ser los portadores de soluciones a toda problemática, aunque realmente ellos han demostrado históricamente que son el problema.

    @jfmarcano

    Otros artículos del autor:

    jfmarcano.blogspot.com Les invito a leer mi libro “7 Textos caraqueños” con introducción escrita por el Dr. Ítalo Tedesco

  • Liberalismo y Tradición: Estado contra tradición (parte 1) – Por José Leonardo Perales

    Liberalismo y Tradición: Estado contra tradición (parte 1) – Por José Leonardo Perales

    Con “Liberalismo y Tradición” realizo una serie de artículos en los que, a partir de la obra del filósofo liberal español Dalmacio Negro, esbozo la incompatibilidad entre Liberalismo y Estado, y la relación entre Liberalismo y Tradición

    La “Tradición contra la Historia”, en lugar de la “Historia contra la Tradición”, es la tesis central del libro “La Tradición Liberal y el Estado”, de Dalmacio Negro, publicado en 2011. La segunda acepción, la “Historia contra la Tradición”, defiende lo que se ha venido diciendo desde la Ilustración: que “la historia es simplemente lo que dicen los historiadores”, a quienes no rige “más que la razón”. La historia es entonces, de acuerdo con esta corriente, una simple sucesión de hechos fácticos, objetivos, en los que no influyen los sentimientos, las costumbres y las tradiciones.

    Así, escribe Dalmacio en las preliminares de la obra: “El pensamiento, el sentimiento, las creencias y los comportamientos se han interpretado ideológicamente durante casi dos siglos, coincidiendo con la consolidación del Estado y su aceptación como sujeto despersonalizado del poder y de la historia”.

    Y es esto así, puesto que este sujeto despersonalizado de poder, “al necesitar la impersonal ratio status una cobertura intelectual para ordenar su potencia coherentemente y con autoridad, las ideologías compiten entre sí, en una especie de guerra civil intraestatal, para conquistar el Estado y disponer de su poder”.

    Todo pensamiento político, entonces, al Estado finalmente monopolizar la política, se transformó en ideología. Cualquier creencia, comportamiento o sentimiento adquiere un significado ideológico en esa dialéctica interna del propio Estado por adquirir el Κρατς (Poder Absoluto) y por tomar el control de la τέχνη (Máquina Hobbesiana o Leviatán), que representa el Estado mismo en cuanto monopolizador de la violencia y de lo político.

    Una máquina definida “ya en su origen como «dios mortal»” que “se mitificó en determinado momento de su evolución” y “dotado de personalidad moral, marchó, conforme al espíritu simplificador de la ciencia natural, atacando viejas tradiciones”, como plantea el mismo Negro.

    De esta manera, toda razón, todo pensamiento, toda tradición se transformó en una pura ideología.

    Es sintomático de esto que Arias Castillo, en su artículo Ideas para Vente Venezuela, manifestase su temor de adelantar propuestas para el ideario de un partido liberal “en un momento como el que estamos viviendo, de crisis de las ideologías”. Empero, y es lo que desde la obra de Dalmacio se sostiene en este artículo: “el liberalismo no es una ideología política, sino una tradición”. Y es en esta medida en que, como hemos visto, el Estado es una trituradora de toda tradición, subyace la completa y absoluta “Incompatibilidad Liberalismo-Estado”

    Simpatizante de Vente Guárico en el municipio Zaraza

  • El Cogollismo y el sentido ético de la urgencia – Por Fabio Valentini

    El Cogollismo y el sentido ético de la urgencia – Por Fabio Valentini

    Actúa que el tiempo apremia, es una frase comúnmente citada por muchos. En política, más que una frase común, es quizás una norma; mientras que, en geopolítica, es quizás una obligación.

    Tal vez hoy quienes mejor puedan interpretar el valor del tiempo –como recurso limitado– sean los venezolanos. Desde el ciudadano más humilde, hasta el empresario que sigue apostando al país. Ambos, en circunstancias completamente diferentes, saben que el tiempo se les agota en un país sin rumbo como el que vivimos. A uno quizás el tiempo le desfavorezca más y no pueda comer la próxima semana; mientras que el otro sabe que un día más bajo estas condiciones es un día más de pérdidas comerciales irrecuperables. Esto es solo una superficial generalización que sirve para comprender el sentido ético de la urgencia que debe primar para poder enfrentar este conflicto.

    Un segundo perdido hoy es un segundo de mayor empobrecimiento y destrucción del país; pero también, un segundo en el que Latinoamérica más se complica. Un segundo perdido, son minutos que capitaliza el comunismo y las fuerzas del mal para avanzar.

    Por inocencia o no. Por entenderlo o no, bien parece que ni la urgencia ni el actuar con ética son dos premisas que hoy comparten quienes nuevamente se han convertido en el cogollo interino de la República. Mientras la sociedad clama con estupor aplicar cualquier mecanismo que expulse al sistema de la nación, este cogollo se encarga de propiciar unas pseudo-elecciones que prolongaran la agonía de esta sociedad.

    Sin embargo, queridos lectores. Los tiempos ya no son los de enero. Ni en lo político, ni en lo geopolítico. Ni los venezolanos volveremos a tomar las callen sin un fin claro, ni Argentina volverá a alzar la voz, al menos en cuatro años, por la libertad de Venezuela.

    Toda acción tiene su consecuencia: optaron por el apaciguamiento con falsos diálogos, y ahora una región más inestable y vulnerable hace que la aplicación de las potenciales soluciones sea más complejas; lo que no implica que estas no sean las indicadas.

    Recuperar el tiempo perdido no será imposible, pero si difícil. Necesitaremos entonces construir nuevos canales de interlocución, recuperar la confianza interna que pasa por entender la urgencia de todos los estratos de la sociedad y tener la voluntad política para liderar lo que será uno de los movimientos libertarios más importantes de todos los tiempos.

    Será esa la voluntad que llevará a que los tiempos políticos, se alineen con los geopolíticos y de una vez por todas se extirpe este cáncer de raíz. No hay más tiempo que perder.

    Coordinador municipal de Vente Los Salias y de los Venezolanos en el Exterior

    @FabioLValentini

  • Tanto nadar para morir en la orilla – Por María Carolina Cedeño

    Tanto nadar para morir en la orilla – Por María Carolina Cedeño

    A comienzos de este año todos los venezolanos esperábamos con gran incertidumbre lo que sucedería en la Asamblea Nacional el 5 de enero, al elegir al Presidente de este nuevo período. Escuchamos atentos las palabras del nuevo presidente del parlamento, Juan Gerardo Guaidó.

    Luego el 10 de enero, toma de posesión, se juramenta ante la Asamblea Cubana el usurpador Nicolás Maduro, para el nuevo período presidencial 2019-2025, y seguíamos a la expectativa sobre lo que haría el único órgano legalmente constituido que queda en nuestro país y reconocido además por la comunidad internacional. Estábamos en la espera de los anuncios para el 23 de enero y de nuevo con la incertidumbre. Rodaban rumores de pasillo, ¿se juramentará?, ¿Asumirá?; sí, no; todos nos preguntábamos.

    Previamente a la fecha anunciada para la gran concentración del 23 de enero, se publica una foto en twitter y el mensaje: «tenemos el compromiso de hacer lo que sea necesario para alcanzar la libertad de Venezuela. Cuenta conmigo para avanzar con fuerza en esta ruta @JGuaido. A los ciudadanos, civiles y militares, y al mundo democrático, aprovechemos esta gran oportunidad». María Corina machado aparece junto a Juan Guaidó y le manifiesta su apoyo. Crecen las esperanzas.

    Acudimos a esa cita con las expectativas altas, alegría y euforia sentimos cuando finalmente se juramenta como Presidente encargado.

    Inmediatamente se pronuncia el Gobierno norteamericano reconociendo a Guaidó, lo respaldaron Canadá, Brasil, Argentina, Chile y Colombia.

    La ruta planteada en enero fue:

    1)    Cese de la usurpación

    2)    Gobierno de transición

    3)    Elecciones libres.

    Guaidó se juramentó como presidente encargado, pero a mi manera de ver, no asumió como tal, no se ha comportado como tal, asumió sólo la presidencia del parlamento.

    Teniendo actualmente el respaldo de 58 países, sin el respaldo de las Fuerzas Armadas de nuestro país, luego de todo lo que ha ocurrido hasta hoy, incluyendo el intento del quiebre de las mismas el 30 de abril, el décimo intento fallido de diálogo y negociación, sin que el Régimen de muestras de querer una salida, dejando claro que por las buenas no se irán, la única opción posible es la fuerza. Hasta que Guaidó no tenga respaldo de las Fuerzas Armadas no podrá gobernar y para que eso suceda debe darse el cese de la usurpación en primera instancia.

    Los venezolanos no aceptaremos un nuevo engaño y cito a Vladimir Petit que afirmó en el programa de radio de María Corina por RCR750 el pasado martes, palabras más, palabras menos: “si los tiempos de los políticos no se corresponden con los tiempos de los ciudadanos, se formará un Tsunami que les pasará por encima a todos”.

    Sr. presidente Guaidó escuche a los ciudadanos que piden a gritos la salida de Maduro y sus mafias, sino los escucha el tsunami se lo llevará a usted y a todo su entorno.

  • Solidaridad – Por José Francisco Marcano

    Solidaridad – Por José Francisco Marcano

    La solidaridad, un sentimiento que en muchos casos es abundante, en otros muy escasos. El humano por miles de generaciones ha tenido esta actitud, pero igualmente ha demostrado todo lo contrario en muchas ocasiones. La solidaridad que en ocasiones es cultural, tienen un componente de identificación por nación, culto y en algunos casos de raza.

    Es bien sabida las ayudas entre comunidades llegadas al territorio venezolano cuando éramos un país estable. Judíos, portugueses, españoles, italianos por sólo nombrar algunos de los que llegaron en la época que Europa era un gran campo de batalla, la solidaridad venezolana les abrió las puertas y en muchísimos casos el Estado pagó los pasajes de estos grupos para que viniera. Los motivo eran muy diversos, profundizarlos me llevaría redactar muchas páginas de explicaciones. Pero lo que si les puedo decir que la población venezolana a finales del siglo XIX no llegaba a los 2 millos. De hecho teníamos una ganadería tan abundante que, hasta donde recuerdo llegó a tener 5 cabezas de ganado por habitante.

    Por supuesto la culpa de que el país tuviera tan poca población había sido las guerras civiles, porque desde que se fundó la IV República por el General José Antoni Páez en 1830, separándonos de la primera República de Colombia creada por Bolívar (conocida históricamente como Gran Colombia), Páez fue uno de los primero propulsores de trasladar europeos al territorio venezolano con el fin de poblar y traer gente que hiciera progresar la nació, con la llegada de los Monagas al mando, Venezuela tomo otro rumbo.

    Hoy en día el mundo es muy distinto, ya la población del planeta se acerca a los 8 mil millones de habitantes y los grupos de desplazados que se encuentran pululando por todas partes de planeta son enormes, gracias al socialismos del siglo XXI, que ha sido uno de los bastiones de las ideas castro comunistas en la región, ha convertido a los que otrora demostraban su solidaridad al resto del mundo, en refugiados y emigrantes, ahora les toca no sólo hacer grandes jornadas de desplazamientos para buscar llegar a algún puerto que lo reciba, sino también sufrir xenofobia y discriminación de todo tipo.

    El siglo XXI no se parece ni de lejos lo que fue el mundo a principios de siglo anterior, así que si esperamos ser bien recibidos como lo hicieron los venezolanos de hace 100 años atrás a todos los que venían, no será así porque ya los recursos cada vez son más escasos en las naciones más estables. Por ello no nos queda de otra que dar la pelea por lograr un cambio radical para generar igualdad de oportunidades a todos los conciudadanos que están y los que quieran regresar. Por ello deberíamos entender que la solidaridad la debemos promover entre nosotros mismo, al final es un grano de arena para hacer los cambios que necesitamos.

    Coordinador de Formación de Cuadros de Vente Los Salias
    @jfmarcano
    Otros artículos del autor:
    jfmarcano.blogspot.com

  • 20 años de juventud: Generaciones marcadas por el socialismo – Por Liyone Perdomo

    20 años de juventud: Generaciones marcadas por el socialismo – Por Liyone Perdomo

    La juventud es la etapa de la vida que comprende después de la infancia y antes de la edad adulta. Se tiene la energía suficiente para hacer de todo, estudiar, trabajar, rumbear e incluso tener hijos; se asientan las bases de nuestra madurez y vejez. De allí la importancia de este tema.

    Los nacidos entre 1990 y 2010, son la muestra de una lucha de dos siglos, los últimos 10 años del siglo XX  y los primeros 10 años de siglo XXI, todos con un denominador común, el Socialismo del siglo XXI, según Chávez.

    Los que ya habían nacido antes de que Chávez llegara al poder (1990/2000) son de alguna manera un mestizaje, ésta juventud se ve comprometida por que han conocido y vivido muy de cerca la destrucción de nuestro país, donde cada día se fueron esfumando las oportunidades. Sin saberlo se fueron preparando, educando de una manera en discordia con la escasez y con los malos ejemplos; sin embargo, su espíritu los empuja a no conformarse, a buscar entre las anécdotas de sus padres y abuelos de aquella Venezuela que produjo petroleros, que hicieron de PDVSA una potencia, donde la belleza de la mujer era admirada por el mundo entero; quién no recuerda cuando los llevaban a una reconocida franquicia para hacer la colección completa de alguna película del momento. Son estos jóvenes los que encabezan la diáspora que salió en estampida buscando un mejor futuro, una oportunidad.

    Los que nacieron luego del 2000, no tienen ya ni siquiera esos recuerdos, porque cuando lograron tenerlos, su día a día estaba rodeado de colas, escasez, y en algunos casos, conversando con alguien que dice ser su tío en videos llamadas; que le dice que lo ama, pero que éste no conoce ese amor que la pantalla le transmite. Estos niños ya están siendo mayores de edad, su único aliento son sus padres, que de una forma u otra transmiten sus valores, los cuales deben defender al salir de su hogar, ya que en la escuela y colegios enfrentan a una Venezuela desgastada de principios y valores en esta lucha por sobrevivir, con un futuro incierto,  su educación mediocre por falta de maestros,  mala alimentación y el desmembramiento de su familia y entorno.

    Los que se quedan como los que se van, enfrentan sentimientos encontrados, circunstancias propias y un futuro incierto que solo el tiempo les dirá, si sus decisiones fueron las correctas para lograr lo que aspiraban. Lo que tienen aquí, les hace falta allá; pero lo que tienen allá, aquí difícilmente lo obtendrán, ¿cuántos regresarán?

    Ya estamos cansados de ver partir a nuestros jóvenes, a nuestros amigos, a nuestra familia. Venezuela produce profesionales que otros países disfrutarán, en el mejor de los casos, en otros simplemente no los valoran y vemos ingenieros, maestros de chóferes,  de mesoneros, entre otros; en el caso de los primeros, pero en los segundos la cosa es algo mucho más difícil, porque su educación está entre dicha y formarse fuera de su país es un incierto.

    ¿Qué haremos? Salvar a los que van naciendo en estos últimos 10 años, ya son 30 años destruyendo lo que somos y lo que nos identifica; se borraría completamente la Venezuela pujante que nos formó y a la que le debemos la educación de los años 80, sí, esa generación que su música se recuerda con tanto anhelo y se niega a morir. Así mismo nosotros nos negamos a dejar morir a nuestra Venezuela pujante. No volveremos al pasado, tampoco nos conformaremos con el presente, pero, la nueva Venezuela evolucionará, porque somos el mejor ejemplo, de lo que fuimos, de lo que no queremos volver a ser y de lo que debemos hacer.

    Nada de populismo,  mucho menos de socialismo, ni comunismo. Lo que queremos es liberalismo. Por que amamos la libertad, ya que nacimos en democracia, pero sabemos que las fallas del pasado nos llevaron a esta desgracia, porque el populismo cruzó las fronteras democráticas, ahora evolucionaremos políticamente hacia lo liberal.

    Es nuestra responsabilidad, ¿quién iba a imaginar que de aquellos años 80 no sólo la música se iba a recordar?

     

    Liyone Perdomo

    (@LiyonePerdomo)

  • Del buen salvaje al buen revolucionario – Por José Francisco Marcano

    Del buen salvaje al buen revolucionario – Por José Francisco Marcano

    En un grupo de lectura que nos reunimos quincenalmente, propuse leer Del buen salvaje al buen revolucionario de Carlos Rangel, un libro que hace pocos años cumplió 40 años y su vigencia no ha desaparecido para nada. Buscar una cita que englobe al texto se me hace cuesta arriba, pero lo que sí puedo decir, es uno de los libros más subrayado que tengo, ya lo he leído unas tres veces y cada vez me digo, cómo puede ser que no le hayan hecho caso al autor en su momento.

    Carlos Rangel lo único que logró con el libro en esa época fue ser criticado de todas las formas posibles por los “intelectuales” de oficio de ese tiempo, que sólo buscaban desprestigiarlo con epítetos como pitiyanqui o cachorro del imperio, sólo porque él mostraba la cantidad de errores históricos en los que incurría en Latinoamérica constantemente por sólo justificarse del por qué no termina de salir del tercer mundo y seguir anclada allí.

    Este libro es uno de los que más recomiendo en cada oportunidad que me toca opinar sobre el tema del liberalismo en Latinoamérica y del por qué estamos en Venezuela como estamos, aunque hay una gama de libros de venezolanos que nos ayudarían en el tema.

    Lamentablemente el autor decidió quitarse la vida en 1988 y no seguir luchando contra la marea socialista que abonó el terreno para que ya en los últimos años de siglo XX, diez años más tarde, llegara al poder el sustrato más radical de los partidos socialistas dominantes del país y con esto, abrirle las puertas a otras “potencias” para así fastidiar a la potencia del continente haciendo que Venezuela se convirtiera en una ficha más en el ajedrez de la política internacional, llevando a los ciudadanos comunes a sufrir las consecuencias.

    La grandísima irresponsabilidad de los dirigentes del país, sólo por mantener el populismo para ellos mantenerse enchufados a sus negocios, es sin duda el verdadero lastra que tenemos que soltar y esto sólo se lograría con la formación de la ciudadanía, una forma clara sería creando Colegios Ciudadanos, un espacios para que las comunidades puedan discutir las políticas locales que irradiarían a las políticas regionales, para luego llegar a las nacionales. Si no entendemos que el ciudadano es el que tiene el poder de cambiar la forma de administrar el país, y que este ciudadano sea consiente de los planteamientos económicos y sociales que nos puede sacar del foso, no vamos a poder hacer nada y seguirá el socialismo enquistado en nuestro país como fue inoculado hace 61 años atrás.

    Coordinador de formación de Vente Los Salias

    @jfmarcano

    Otros artículos del autor:

    jfmarcano.blogspot.com

  • ¿Quién debe verse en el espejo de quién? – Por Fabio L. Valentini

    ¿Quién debe verse en el espejo de quién? – Por Fabio L. Valentini

    Hace unos días, los venezolanos de todas partes del mundo observábamos con consternación los resultados de las primarias presidenciales en Argentina. ¿Es que acaso no se ven en nuestro espejo?, se habrá preguntado más de un venezolano dentro o fuera del país. Pero ¿nos estamos viendo los venezolanos dentro del espejo de nuestros amigos argentinos?

    Sin realizar un análisis político profundo sobre la realidad actual argentina, junto a los aciertos y desaciertos de la administración del presidente Mauricio Macri; podemos afirmar que lo sucedido en Argentina hace unos días no es ajeno a lo que pueda suceder en otro país de la región; así como la aplicabilidad del modelo chavista no es excluyente a ningún país.

    Karl Popper decía que “nuestro conocimiento es necesariamente finito, mientras que nuestra ignorancia es necesariamente infinita”. Criticable o no, esta frase nos reafirma la relevancia de los tiempos en la política. Hoy puedes tener a millones repudiando un sistema, y mañana muchos millones más alabando el sistema que anteriormente criticaban. He acá el arte de combinar lo políticamente correcto con lo técnicamente viable en términos de gestión.

    Si algo nos han enseñado los populismos latinoamericanos, es que cuando están débiles no se les debe restar importancia, sino al contrario, terminar de presionar para que los mismos se extingan. Por esta razón, dudo que los gradualismos sean la mejor opción para gobiernos que heredan regímenes populistas.

    Las verdaderas reformas para cambiar un sistema y toda una sociedad son las que se aplican de forma radical y que cuentan con la suficiente voluntad política para llevarlas a cabo. Para muestra de esto, por desgracia, la voluntad política de Chávez a la hora de ejecutar la Constituyente de 1999, dónde no valió ni importó que el país enfrentara una de las peores catástrofes naturales de su historia republicana, la ejecutó literalmente contra viento y marea, de forma radical.

    Y es que Popper no miente, nuestra ignorancia no tiene límites, como la maldad de los sistemas del socialismo del siglo XXI tampoco los tiene.

    En la nueva Venezuela no bastará sólo con decir que no se es socialista, sino se aplican realmente reformas que saquen de raíz este funesto sistema. No bastará con denunciar la impunidad, sino se iguala la brecha entre el delito y el castigo. Ni tampoco bastará hablar de corrupción cero, sino se juzga a quien se tenga que juzgar por el monto que sea.

    Argentina es el mejor espejo para los venezolanos que nos preparamos para ver el nacimiento de la Venezuela que nunca vió luz, una república democrática liberal. Pero mantener esta nueva esperanza a salvo, dependerá de que tan radicales estemos dispuestos ser para defenderla cabalmente. Es ahora o nunca.

     

    Economista, máster en gestión pública, liderazgo y gobierno

    Coordinador municipal de Los Salias

    Coordinador de venezolanos en el exterior

    @FabioLValentini

  • Del chiripero a la garrapatosis – Por Jhonny Arnaldo Lara

    Del chiripero a la garrapatosis – Por Jhonny Arnaldo Lara

    La definición de chiripero alude a la chiripa, una cucaracha pequeña que habita en grandes concentraciones entre la basura acumulada en los hogares, sin embargo esta definición de chiripero fue utilizada para unos acuerdos de unión entre partidos políticos en el año de 1993 para la candidatura de Rafael Caldera, donde participaron una escisión de Copei, la Unión Republicana Democrática, y partidos de izquierda como el Movimiento al Socialismo, integrado por ex guerrilleros de la FALN, el Partido Comunista de Venezuela, el Movimiento Integral Nacional, la Organización  Renovadora Autentica, que estaba compuesta por cristianos evangélicos con tintes nacionalistas y el MAS. Por lo que, esta unión puso fin al pacto de punto fijo por el cual AD y Copei gobernaban de manera alterna al país y cumplió la promesa de la liberación de los militares insurgentes implicados en los intentos golpistas de febrero y noviembre de 1992.

    En este sentido, dio inicio al desarrollo de un discurso de estafa llamado: “Nación libre y soberana”, originado por un caudillo que nació de un golpe de Estado, que se vinculó con dictadores y países comunistas, que se apropió de todos los poderes del estado, así como de las empresas privadas y de manera violenta de tierras, de rebaños, de cultivos y hasta del control de producción, a través de la expropiación (que es robar), acabando con la justicia, con la propiedad, con la libertad, con la igualdad y con el esfuerzo de tantas personas que dieron sus vidas trabajando para lograr la prosperidad. De manera que, todos los oportunistas que lo acompañaban como garrapatas se pegaron en las instituciones, en las empresas, en los comercios, en el petróleo, en la producción, pero solo a chupar hasta llenarse y arruinar cada lugar de producción donde se encontraran, aunado a esto, se multiplicaron al traer cubanos, chinos, rusos, bielorrusos, africanos y todos con intenciones de llenarse adelgazando, debilitando y arruinando a nuestra Venezuela, lo que se asemeja a una garrapatosis severa.

    Por otra parte, no podemos olvidarnos de aquellos partidos y dirigentes políticos que disfrazados de una falsa oposición se beneficiaban de las riquezas del país, negociando con los criminales y mafiosos, esos mismos dirigentes que aún plantean un diálogo o elecciones con criminales, que han acabado con vidas y destruido en todos los aspecto el derecho humano de una vida digna. En este sentido, debemos exterminar esas prácticas y extinguirlos para acabar con la enfermedad. Ya conocemos el remedio, sabemos cuál es la Ruta del Coraje, que es a la coalición internacional para salir de este régimen de mafias y criminales (187.11, R2P, Tiar, Rodos) para que se haga justicia, repatriar las riqueza y que cese la impunidad, porque la salud y la vida de Venezuela vale.

    ¡¡¡No hay vueltas Atrás!!!    ¡¡¡Solos no podemos!!!    ¡¡¡Somos libertad!!!

     

    Jhonny Arnaldo Lara

    @jhonny326Lara