Etiqueta: jose antonio vega

  • El tanque full – Por José Antonio Vega

    El tanque full – Por José Antonio Vega

    He leído y escuchado varios análisis, que no dudo sean hechos con la mejor intención, en los cuales se sacan cuentas de cuánto costará y cómo se pagará un tanque de gasolina en función de si se posee o no el instrumento que te identifica como súbdito del régimen, el llamado carnet de la patria.

    Al final, la mayoría de ellos, concluyen en tres opciones:

    1) Sí tienes tu número de esclavo, gozarás de un subsidio, cuya cuantía y forma de implementación confieso no tengo clara.

    2) Sí no lo tienes, pagarás una suma exorbitante, algo reservado a muy pocos presupuestos familiares.

    3) Sí no puedes pagarlo, te tocará caminar o subirte al escaso y semidestruido transporte público o colgarte de alguna que otra perrera que sobreviva a la indetenible destrucción del parque automotor.

    Pero, hay también una opción. La opción de la desobediencia masiva aun para aquellos que puedan pagar por llenar su tanque o posean el cacareado carnet.

    Hay un tanque que de llenarlo, nos dará la posibilidad de emprender el viaje más importante y anhelado, el viaje hacia la libertad y para el cual sólo necesitamos el combustible de la dignidad.

    Así pues, que no es el momento de buscar cómo estar más cómodo en la celda, de obtener de la manera que sea una mejora en las condiciones del cautiverio. No. Es el momento de conquistar la libertad.

    Es el momento de llenarnos, de ponernos full de dignidad.

    @JoseAVega

  • El fraude electoral del 20 de mayo – Por José Antonio Vega

    El fraude electoral del 20 de mayo – Por José Antonio Vega

    A medida que se acerca la fecha del 20 de mayo, percibo en grupos minoritarios de ciudadanos que existe la duda respecto a si deben votar o abstenerse.

    Lo primero es aclarar que lo del 20 de mayo no es una elección, por lo cual ni quien participe votará, ni quien deje de hacerlo se abstendrá.

    La convocatoria al fraude del 20 de mayo donde el régimen ratificará ilegalmente en el cargo a Nicolás Maduro proviene de una Asamblea Nacional Constituyente rechazada por casi 8 millones de venezolanos aquel histórico 16 de julio y, posteriormente, también fue desconocida por  los gobiernos democráticos de más de 50 países, así como por la OEA y la Unión Europea, luego del mega fraude cometido por un ilegítimo y tramposo CNE.

    A partir de ahí, cualquier acto emanado por esta ilegítima ANC y cualquier proceso organizado por este CNE, debe contar con el más contundente rechazo y desconocimiento de la Venezuela decente y libertaria, que por 20 años venimos sufriendo los embates de uno de los más perversos sistemas de dominación y destrucción que un país de la región haya padecido.

    Estamos frente a un régimen que no solo se roba y fabrica votos, sino que aun reconociendo un resultado adverso en una elección, a posteriori, desconoce el ejercicio del cargo que derivó de esa elección, como ha sucedido con el desacato en que declaró a la Asamblea Nacional, y con la destitución y encarcelamiento a varios diputados, alcaldes y concejales. Con esto, es más que evidente concluir que la salida electoral con este régimen está bloqueada.

    Participar en el proceso el 20m es entonces contrario a nuestra propia voluntad y mandato expresado el 16 de julio. Es dar la espalda a la legítima Asamblea Nacional subordinándola a la ilegitima ANC, al reconocer con la participación, un acto convocado por esta. Es dar la espalada al legítimo Tribunal Supremo de Justicia, cuyos magistrados y familiares son víctimas de persecución, encarcelamientos y allanamientos. Es desconocer la postura firme y clara de la comunidad democrática internacional que ha sentenciado que no reconocerá el proceso fraudulento convocado por la fraudulenta ANC y el tramposo CNE.

    Este régimen no solo decide quién vota y quién no, qué votos cuentan y qué votos no, quién sí gana gobierna y quién no. Sino también, quién puede ser candidato y quién no, para de esta forma escoger una “oposición” a su medida. Y es por eso que quienes argumentan “yo votaré por Falcón para votar contra Maduro”, sepan que con su “voto” no solo serán parte de los extras del teatro electoral que Maduro querrá vender al mundo, sino que también contribuirán a la pretensión del régimen de construir un ficticio liderazgo opositor en torno a una de las figuras más siniestras y gran sostenedor de este podrido y nauseabundo sistema: Henri Falcón.

    He sido y soy un defensor de la institución del voto y comprendo a quienes se resisten, por su tradición de demócratas, a renunciar al uso de este instrumento para producir cambios. Pero lo del 20M no es una elección. Las elecciones son mecanismos para cambiar un gobierno, no así para desplazar un régimen forajido, cuando es este, además, quien las convocan y controlan a su conveniencia.

    El fin de esta tragedia requiere de la alineación de tres fuerzas:

    1. La fuerza institucional, con la Asamblea Nacional y el TSJ, dando ya pasos históricos con el enjuiciamiento a Nicolás Maduro y a través de estos emplazando a la FAN a cumplir con su ineludible obligación.

    2. La fuerza de la comunidad internacional, comprometida hoy más que nunca, sancionando a quienes saquearon la República y desconociendo desde ya la convocatoria al fraude del 20M.

    3. La fuerza ciudadana, que debe continuar fiel al espíritu de lucha que durante años hemos mostrado desde las calles, no doblegándose ante el régimen, aun en las horas más oscuras que atravesamos.

    Por ello, invito a cada ciudadano a negarse a ser utilizado y manipulado de cara al falso proceso electoral convocado para el 20M. Muy pronto regresará la Venezuela libre donde cada uno pueda participar en autenticas elecciones. Unas elecciones libres, justas y trasparentes.

    El voto es un derecho, pero ante un fraude, NO participar es un deber.

    José Antonio Vega C.
    @JoseAVega

  • Inaceptable y vergonzoso – Por José Antonio Vega

    Inaceptable y vergonzoso – Por José Antonio Vega

    Ante el anuncio por parte del Ministro de Relaciones Exteriores de Francia del inicio del diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana se generaron toda una cadena de rumores y desmentidos al respecto, que culminaron con un comunicado emitido por la MUD, en el que reitera que no hay un reinicio del diálogo, pero que sí enviarán una delegación para reunirse con el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, para exponer cuáles son las condiciones para una negociación y cuáles serían, según expresa textualmente este comunicado, “las demandas por las cuales los venezolanos nos hemos rebelado cívicamente para recobrar el hilo constitucional del país” y siendo  la primera de estas, y aquí me detengo: “el restablecimiento del voto como única fuente del poder del Estado en todos los ámbitos. Esto incluye el cronograma electoral completo e inamovible, que incluya las fechas de las elecciones regionales y municipales y también las presidenciales de 2018, como establece la Constitución”.

    Es decir que, según este comunicado, los venezolanos nos declaramos en desobediencia cívica desconociendo al régimen y protagonizando una de las mayores rebeliones populares de nuestra historia, perdiendo la vida de más de 130 valientes a manos del régimen, siendo detenidos otros 5.000, sufriendo todo tipo de torturas en las mazmorras de la dictadura, para pedir un cronograma electoral que lleve a Nicolás Maduro hasta el 2019.

    ¿De qué estamos hablando, señores? ¿De un nuevo diálogo que vuelva a dar, como en los anteriores de los años 2014 y 2016, lo que más necesita la dictadura, que no es otra cosa que tiempo?

    En el comunicado se habla del “restablecimiento del voto”, pero sin hacer alusión al nombramiento de un nuevo CNE que sustituya al actual, cuyo carácter ladrón y tramposo está más que reconocido por Venezuela y el mundo.

    También plantea “el respeto a la independencia de poderes del Estado y el reconocimiento a la Asamblea Nacional”, pero en ninguna parte se menciona el desconocimiento a una fraudulenta e ilegal Asamblea Nacional Constituyente y que con anticipación a su elección 7,6 millones de venezolanos decidimos rechazarla en el referéndum del 16 de julio.

    La rebelión ciudadana llevada a cabo entre los meses de abril y julio de este año rindió grandes frutos. Entre ellos, que el mundo volteara su mirada hacia nosotros,  generándose contundentes pronunciamientos de diversos gobiernos, parlamentos y organizaciones internacionales, y muestra de ello es la reciente declaración del secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, en la que afirmara que en Venezuela ni hay democracia, ni se respetan los derechos humanos. Por su parte, la Organización de Estados Americanos inició las audiencias para investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Nicolás Maduro y denunciarlos ante la Corte Penal Internacional.

    Ahora bien, ¿qué apreciación tendrán todos estos actores internacionales que, aunque tarde, están iniciando procedimientos para contribuir a terminar con este genocidio del que es víctima nuestro país y poner en manos de la justicia internacional a sus autores al escuchar que representantes de la oposición solicitan un cronograma electoral que respete el período presidencial de un sujeto de dudosa procedencia, al que el 9 de enero la Asamblea Nacional declaró el abandono de su cargo y que el 20 de junio, amparado en el 350, la MUD decidió desconocer la autoridad de su régimen por haberse puesto al margen de la Constitución?

    Aquí no se trata de negarse por capricho a un diálogo, a una negociación. No es así. Sí podemos ir a un diálogo, pero uno en el que se definan los términos y condiciones para la salida inmediata de Nicolás Maduro y su dictadura y el inicio de la transición. A la Venezuela decente nos resulta inaceptable y vergonzoso que se proponga cualquier ruta que tenga como objetivo dar más tiempo a esta tragedia.

    Y para aquellos que desde la resignación o el colaboracionismo esgrimen “esto es lo que hay”, llegó la hora de decir, pues, «eso que hay no lo queremos», y debemos iniciar la construcción de una nueva plataforma que sí este decidida a conquistar la libertad y no a negociar conformándose con una mera mejora de las condiciones del cautiverio.

    Jose Antonio Vega C.

    @JoseAVega

  • No podemos reconocer al CNE – Por José Antonio Vega

    No podemos reconocer al CNE – Por José Antonio Vega

    El 20 de Junio los venezolanos nos declaramos en desobediencia civil. En un histórico acto, la unidad llamo a desconocer al régimen y a la constituyente, e invocó el artículo 350 de nuestra Constitución. Fue Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, quien a través de un documento de 10 puntos trazara el rumbo para el rescate del orden constitucional del país.

    A continuación cito los dos primeros puntos del referido documento:

    “1) El actual régimen se ha puesto al margen de la Constitución y en consecuencia su autoridad y decisiones son inconstitucionales, no pueden ser reconocidas y obedecidas por nadie, de acuerdo al artículo 350 de la Constitución Nacional.”

    “2) Asumimos el artículo 333 de la Carta Magna que nos obliga a restituir el orden constitucional  y como consecuencia se impone a toda la sociedad el desconocimiento del fraude constituyente, así como el nombramiento de nuevos poderes públicos y el llamado a elecciones libres para un nuevo gobierno.”

    Luego de este contundente documento, el 16 de Julio casi ocho millones de venezolanos, a través de un plebiscito, dimos nuestro rechazo a la realización de de la Constituyente de Maduro, demandamos a la FAN defender la Constitución y enviamos el mandato a la Asamblea Nacional de renovar los Poderes Públicos, realizar elecciones libres y transparentes y conformar un Gobierno de Unidad Nacional.

    El artículo 350 deja bien claro que “se desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o  menoscabe los derechos humanos”.

    Adicionalmente, el artículo 21 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos, establece el derecho de los pueblos a expresarse mediante elecciones autenticas, es decir, unas elecciones universales, justas y libres.

    Pues bien, el pasado 31 de Julio, el CNE quedó desnudo ante el mundo y mostró su condición de violador de los derechos humanos, al perpetuar a través de unas más que evidentes elecciones ni universales, ni justas, ni libres, el más de los grotescos fraudes para imponer en Venezuela una nueva fase de la dictadura, con ésta ilegítima Asamblea Nacional Constituyente.

    Por estas razones y siendo coherentes con la ruta trazada en los anuncios del 20 de Junio y el mandato que dieran los ciudadanos a la Asamblea Nacional el 16 de Julio, las fuerzas democráticas no podemos participar en ningún evento electoral organizado por este CNE ni atender ninguna decisión de una espuria Asamblea Nacional Constituyente.

    Hacerlo, sería apartarnos del 350, incumpliendo los compromisos asumidos con  los ciudadanos que han perdido sus vidas, su libertad, sus propiedades, sus empleos, que han sufrido separaciones forzosas de sus familiares y que han apostado todo y confiado en la ruta ofrecida para restituir la libertad en Venezuela.

    Es la hora de la coherencia, es la hora de la lealtad a nuestros más firmes principios y valores.

    @JoseAVega

  • Señores diputados, en ustedes confiamos – Por José Antonio Vega

    Señores diputados, en ustedes confiamos – Por José Antonio Vega

     

    En las últimas semanas y a raíz de la iniciativa de Nicolás Maduro de convocar a lo que él llama una “Asamblea Nacional Constituyente”, se han generado un sin número de opiniones de los más calificados juristas venezolanos, especializados en derecho constitucional, donde dejan más que claro el carácter fraudulento de tal convocatoria, así como de sus bases comiciales.

    Preocupa, sin embargo, declaraciones de algunos dirigentes cuando son abordados sobre el tema, en el sentido de que, apegados a la Constitución, se realice una consulta popular para ver si el soberano, depositario del poder constituyente originario, está de acuerdo o no en que se realice tal convocatoria.

    Y es en este punto donde centro mi opinión. Una cosa es explicar acerca de cómo debe convocarse una Asamblea Nacional Constituyente y otra muy distinta es entrar una vez más en el siniestro corredor electoral de activar, con este CNE, una consulta vía referéndum. ¿O es que acaso se nos olvidó el final que tuvo el proceso de convocatoria del referéndum para revocar a quien hoy ilegítimamente ejerce el poder en Venezuela?

    Cuando hace más de sesenta días decidimos salir a la calle, aquí nadie salió a pedir una constituyente. Aquí salimos a voz en cuello a gritar a los cuatro vientos que no queremos más dictadura, que ya basta, que Maduro y su banda se tiene que ir ya y ello incluye a ese CNE y a ese TSJ.

    Con este CNE y este TSJ resultaría un disparate someterse a cualquier proceso electoral. Cualquier propuesta que provenga del régimen en esa dirección solo buscará ganar tiempo, conduciéndonos al final a un nuevo fraude y ante lo cual la mayoría en la calle ha dejado sentencia inequívoca de su voluntad de no someterse a una nueva estafa.

    Es por ello que en consonancia con la lucha planteada en los tres planos que nos hemos planteado: el de la calle con los ciudadanos dándolo todo, el de la comunidad internacional cada vez más cerca de nosotros y la institucional con la Asamblea Nacional al frente como único poder legítimo, debemos exhortar a nuestros diputados a actuar en correspondencia con los acuerdos de fechas 23/10/16 y 09/01/2017, en los que se acordó el nombramiento de nuevos rectores del CNE y nuevos  magistrados del TSJ, así como la declaratoria de abandono del cargo de Nicolás Maduro, como pasos fundamentales en el camino hacia la Transición.

    Como ciudadano, reconozco, valoro y nunca olvidaré la lucha que en las calles y en muchos casos a riesgo de sus vidas, están dando nuestros diputados, pero que como parte de la única instancia legítima de poder que nos queda, considero desde mi más sincero respeto deben cumplir la palabra empeñada.

    Y si la dictadura desconociera una vez más las decisiones que emanen de sus curules y decida imponer su Asamblea Nacional Constituyente, sepan señores diputados que aquí en la calle los estaremos esperando para que juntos, con más fuerzas, con más ímpetu y en desobediencia cívica, continuemos desconociendo cualquier acto que emane de esta dictadura.

    @JoseAVega

  • Hagamos nuestro su sueño – Por José Antonio Vega

    Hagamos nuestro su sueño – Por José Antonio Vega

    Ante la situación que vive nuestra amada  Venezuela, es frecuente que nos preguntemos: ¿hasta cuanto durará esto?
    Soy de los convencidos de que la dictadura  está en sus días finales.

    Estos regímenes se sustentan en primera instancia en el apoyo popular y el dinero, pero al encontrarse desprovisto ya de ambos insumos, sólo le queda apelar a la represión, y es lo que está haciendo la moribunda revolución.

    No han encontrado otro recurso que el que emana de su propia esencia: la violencia. Y es que así como a tiros pretendieron llegar al poder en el año 92, hoy también a tiros se aferran a ese poder deslegitimado y manchado de sangre.

    Pero el régimen menospreció al bravo pueblo. La dictadura no contaba con un alzamiento ciudadano, ya hecho gesta, que de manera firme, valiente, organizada y sostenida se ha plantado en las calles y caminos de toda nuestra geografía, para decir: ¡no más, se tienen que ir y se tienen que ir ya!

    Respecto a cuanto durará esto, no tengo una fecha que dar, pero de lo que sí estoy seguro es que en tanto en cuanto día a día nos sumemos más y más a está salida sin retorno, más pronto la presión ciudadana en la calle logrará que se llegue al punto de quiebre del brazo represor.

    Confrontar una dictadura implica riesgos. Hemos pagado un alto precio con cada joven que nos matan. Duelen y duelen mucho. Demasiado. Pero en nosotros está el que sus muertes no sean en vano.

    No soy quien para mandar a nadie a que envíe sus hijos a la calle. Tampoco lo soy para decirles a los míos que salgan de ella y que abandonen la lucha renunciando a sus sueños. Pero lo que sí es mi decisión es estar en la calle junto a ellos y hacer míos sus sueños, sus sueños de libertad.

    A todos los hijos que hoy están en nuestras calles y a todos los padres que los acompañan en sus sueños, mi respeto, mis oraciones, mi admiración y mi agradecimiento.

    José Antonio Vega C.
    @JoseAVega

  • Todos por la defensa de la propiedad – Por José Antonio Vega

    Todos por la defensa de la propiedad – Por José Antonio Vega

    La reciente protesta llevada a cabo por un grupo de vecinos de la avenida Baralt, en la ciudad de Caracas, rechazando la toma por asalto y a la fuerza de una panadería a manos del régimen de Nicolás Maduro; así como la organización y determinación de los habitantes de Cabure, en el Estado Falcón , quienes al grito de “fuera ladrones”, impidieron que funcionarios de la Sundde expropiaran una panadería del sector, debe llamarnos a la reflexión en el sentido de la obligación y responsabilidad con que todos debemos asumir la defensa de la propiedad privada. Ya que cuando esta dictadura ataca la propiedad, lo que en verdad busca, es destruir toda fuente de autonomía del individuo que le permita no depender del Estado y con ello ser artífice de su propio destino apartándose, de toda sumisión y aniquilamiento de su potencial creador.

    Así como los vecinos de la Baralt y de Cabure decidieron defender como suyas estas dos panaderías, cada propietario de una panadería debe defender como suya la de cualquier otro compañero del gremio; y así los carniceros defender a los panaderos, y los agricultores, y los ganaderos, y los industriales, y en fin, todos defender como un solo bloque lo de todos.

    Sabemos que hay miedo, y no es para menos ante un régimen capaz de todo, pero en la medida de que seamos capaces de encauzar toda esa rabia e indignación en una lucha organizada, comportándonos como la mayoría decente y honesta que somos, nos sentiremos con las suficientes fuerzas para enfrentar los atropellos de la dictadura.

    Pero así como hay miedo, también se identifican dos grupos con comportamientos que nada ayudan a desmontar este régimen de delincuentes. El primero de ellos, son los que intentan resolver de forma individual su situación particular apelando a un contacto o un “padrino” que les permita sortear todo el entramado de humillantes controles, doblegándose ante un sistema de corrupción y contribuyendo así, con o sin intención, a oxigenar y estabilizar al perverso sistema, sin importar la suerte que corran los demás. En el segundo grupo, se ubican los que miran a un lado o pretenden pasar agachados, en la ilusión de que a ellos nunca les tocará. A estos últimos cabe recordarles lo dicho por el premio Nobel, Cardenal Desmond Tutu, quien advertía que “aquellos que ante situaciones de injusticia se mantienen neutrales han elegido el lado del opresor”.

    En un momento en que diversas voces reclaman unidad a los partidos políticos, los auténticos actos de rebeldía y desobediencia cívica llevados a cabo en la Baralt y Cabure, nos demuestran que la unidad requerida para confrontar a esta dictadura mafiosa, no debe limitarse a una unidad meramente electoral y que debe trascender más allá de las organizaciones políticas, incorporando a todos los actores de la sociedad para enviar un mensaje claro al régimen: ¡Este pueblo no tolerara más humillaciones y vejaciones, y no aceptará bajo ninguna modalidad ser esclavizado, y por ello, apelando a su dignidad, hoy Venezuela se rebela para decir ya basta, hasta aquí llegaron!

    @JoseAVega

  • El legado de muerte y destrucción está más vivo que nunca – Por José Antonio Vega 

    El legado de muerte y destrucción está más vivo que nunca – Por José Antonio Vega 

    Acabo de llegar de una ronda infructuosa buscando pan en cinco panaderías. Regreso a casa con las manos vacías, transitando por unas oscuras y tenebrosas calles que añaden un toque de tristeza adicional, al intento fallido de gestionarme algo tan básico como un simple pan para mi cena.

    Al tiempo, pienso, en quienes de igual forma han visto truncado algo mucho más grave, como puede ser la misión de adquirir un medicamento paseándose por un sin número de farmacias y con ello, mi tristeza avanza de la indignación, a la rabia.

    Se cumplen cuatro años de la muerte del causante de toda esta devastación, de toda esta tragedia deliberada y planificada.

    Muchos de sus acólitos llorarán y sufrirán su ausencia. Dirán que él vive, que su legado sigue. Y, ya lo creo, claro que vive.

    Está más presente que nunca en cada niño que muere por falta de medicamentos y desnutrición, vive en el entierro de cada venezolano muerto a manos del hampa desbordada producto de una inseguridad instaurada como política de Estado de su revolución, vive en cada imagen de venezolanos que hurgan la basura, vive en cada una de las kilometricas colas para adquirir un paquete de pasta y una margarina, vive en cada desgarradora despedida de nuestros jóvenes que huyen de la tierra que los vio nacer.

    Así que es bueno que todos tengamos bien presente, al ausente responsable de este padecimiento, que se fue de este mundo, pero que su legado de muerte y destrucción está más vivo que nunca.

    @JoseAVega 

  • Los acuerdos incumplidos – Por José Antonio Vega

    Los acuerdos incumplidos – Por José Antonio Vega

    El día 25 de Octubre, la Asamblea Nacional como parte del acuerdo para iniciar el procedimiento de declaratoria de responsabilidad política del presidente de la república, en su segundo punto estableció lo siguiente:

    «Declararse en Sesión Permanente de consulta popular, por medio de la plenaria de la Asamblea Nacional y de sus Comisiones Permanentes, en la sede del Parlamento y en las comunidades, para determinar junto al pueblo, en asambleas de ciudadanos y ciudadanas, movilizaciones y diversas formas de deliberación y manifestación pública, las decisiones posteriores que deban adoptarse ante la ruptura constitucional impulsada por el Presidente de la República, de acuerdo con los artículos 187, numeral 4, de la Constitución y 127 y 128 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional”.

    En el mismo acuerdo se resuelve citar a Nicolás Maduro para que “compadezca al Hemiciclo de Sesiones el día 1 de noviembre a las 3:00 pm, a fin de que exponga sobre su posible responsabilidad por las graves violaciones a la Constitución, los derechos humanos y la democracia…”

    Pero, para asombro de quienes padecemos el rigor de esta dictadura, ese mismo 1º de noviembre y en razón de haberse iniciado el día anterior un diálogo con los victimarios de la libertad de los venezolanos, la Asamblea Nacional decidió suspender el debate, sobre el juicio político a Nicolás Maduro, decisión a la que por cierto, solo se opusieron los diputados de Vente Venezuela.

    La pregunta que como ciudadano me hago, es  ¿junto a qué pueblo?, ¿en qué asamblea de ciudadanos y bajo qué forma de deliberación pública, tal como lo expresa el acuerdo antes citado, se decidió ir al cuestionado diálogo y suspender la comparecencia de Nicolás Maduro?, ¿a quién se le consultó respecto a la decisión de frenar en seco los compromisos asumidos en el primer  acuerdo aprobado en el parlamento el día 23 de Octameritaubre de designar los nuevos cinco rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) y los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), así como denunciar ante la Corte Penal Internacional a jueces y rectores responsables de haber suspendido el proceso del referendo revocatorio?, ¿por qué no se debatió con la profundidad y responsabilidad que  el caso de la nacionalidad de Maduro?.  En pocas palabras, los venezolanos nos preguntamos, ¿qué pasó para que lo innegociable en pocos días se hiciera negociable?

    Que los partidos Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y el gobernador Henri Falcón, sin consultar de una manera amplia y desmereciendo así, la opinión de los demás factores políticos que hacen vida en la Mesa de la Unidad Democrática, hayan decidido ir a un diálogo y que al día de hoy solo ha beneficiado a la dictadura, ya es de por sí condenable. Pero, que desde la Asamblea Nacional se incumpla un compromiso adquirido a través de la formalidad de un acuerdo, dado, firmado y sellado en el Palacio Federal Legislativo, resulta una falta de respeto y un desconocimiento al poder soberano del cual emana tal institución y al que de acuerdo a la Constitución está sometida.

    Sin embrago, más allá de la desmoralización y desmovilización lograda a raíz del inicio del diálogo y el consecuente enfriamiento de la calle, lo más grave es la falta de confianza que buena parte de la dirigencia opositora ha generado en los ciudadanos. Los venezolanos necesitamos de un liderazgo en el que podamos confiar el futuro de nuestros hijos, ya que en un país, en donde literalmente todos nos jugamos la vida, el hilo conductor de la lucha que se proponga llevarnos a la libertad, requiere de la debida coherencia, firmeza, lealtad, honestidad y transparencia que tal propósito demanda.

    (@JoseaVega)

  • En ustedes confiamos – Por José Antonio Vega

    En ustedes confiamos – Por José Antonio Vega

    A lo largo de estos años los venezolanos nos hemos opuesto a todo acto violatorio de nuestros derechos a manos de la dictadura que ocupa el poder en Venezuela. Distintos han sido los actores políticos que han ocupado la dirección de las fuerzas de la oposición en todo este tiempo y los ciudadanos hemos sido consecuentes y apegados a los dictámenes emanados por la dirigencia. Nos han mandado a votar y votamos, nos han dicho que lo mejor era abstenerse y nos abstuvimos, nos llaman a marchar y marchamos. En fin, no hay duda que la mayoría del país, al margen de estar de acuerdo en mayor o menor grado, hemos sido consecuentes y obedientes con la estrategia propuesta por la oposición. No obstante y aún saliendo victoriosos en algunas justas electorales, el mal sigue ahí, la dictadura aún ocupa el poder y busca perpetuarse.

    Los ciudadanos amanecimos en el mes de enero y porque así se nos ofertó, con la convicción de que el 2016 sería el año del cambio. En el mes de marzo la MUD emitió el comunicado “hoja de ruta del cambio 2016” y en el que se convocaba al pueblo de Venezuela a movilizarnos para: lograr la renuncia de Nicolás Maduro, aprobar una enmienda reduciendo el mandato presidencial y lograr elecciones este año y activar el  referendo revocatorio. Incluso, en tal documento se nos invitaba a desarrollar una “intensa y pacífica movilización nacional para recuperar la vigencia de la constitución y rescatar la democracia, como forma eficiente de ejercer la conducta ciudadana a la que nos convocan los artículos 333 y 350”. En el mes de marzo se inició el proceso para lograr activar el referendo revocatorio y hemos cumplido a cabalidad todos los requisitos en su primera fase. Sin embargo, en estas horas, el régimen arrecia y busca ponernos entre la espada y la pared, a través de pretender imponer unas condiciones inconstitucionales, ventajistas, violadoras de nuestros derechos y que aun salvando todas sus arbitrariedades nos llevarían de acuerdo al cronograma propuesto a un posible referendo para el año 2017, acabando con la posibilidad de que a través de este instrumento se cumplan los objetivos de la hoja de ruta para el cambio este 2016.

    Hasta la fecha todo lo que hemos hecho ha sido bajo lo establecido en la Constitución y en ejercicio y defensa plena de nuestros derechos y así debemos continuar. Lo que corresponde ante el chantaje de la dictadura, a través de sus voceros para asuntos electorales, es ejercer la debida presión ciudadana en las calle para lograr dos objetivos irrenunciables: que la recolección de las firmas del 20% se realice de acuerdo con lo contenido en el artículo 72 de la CRBV y que el referendo revocatorio sea efectuado este año 2016.

    Aquí no se trata de adaptarnos a condiciones que vayan contra nuestros derechos, porque así lo decidió el CNE. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos, no al revés. De manera, pues, que los ciudadanos tenemos el derecho y el deber de ejercer nuestra soberanía y nuestros dirigentes la obligación de ser conductores y garantes del ejercicio de la misma. El país y el momento histórico así se lo demandan. En ustedes confiamos.

    @JoseAVega