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  • Catalina Ramos: el lado humano de un secuestro cruel

    Catalina Ramos: el lado humano de un secuestro cruel

    (Caracas 08.06.25) Amistad, confianza, valores e inteligencia. Son las palabras que más se repiten al hablar de Catalina Ramos, bióloga y coordinadora de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela. Una mujer valiente y comprometida con la construcción de la Venezuela Tierra de Gracia: la auténtica República liberal soñada por nuestros padres fundadores, por la que ha trabajado incansablemente y presentado un proyecto de país luego de la conquista de la libertad.

    Para Juan Pablo García, diputado de la Asamblea Nacional de 2015 y miembro de la Dirección Nacional de Vente Venezuela, Catalina es mucho más que una compañera de partido: es una amiga. Lo acompañó en su carrera hacia la diputación nacional, cuando pocos creían que podría lograrlo.

    Catalina llegó un día a Monagas para respaldarlo en una campaña con escasas probabilidades de éxito. No lo dudó: había que estar allí, abrazar esa lucha. Y lo lograron. Juan Pablo García fue electo diputado, un triunfo que, más allá de la política, fue una victoria de la amistad y la confianza entre ambos.

    “Catalina siempre está allí. Ella me recuerda momentos gratos en Bejucal. Me viene a la memoria aquel día que llegó a Maturín, mi tierra natal, para robarse el cariño, afecto y corazón. No solo de mi persona, sino también el de toda mi familia y de todo el equipo”, expresó García.

    El diputado la describe con admiración: “es una fuente de inspiración por su incansable trabajo, por su inteligencia, con su sapiencia, su dulzura y visión política”. Y añade: “Una hormiguita para trabajar. Es una mujer perseverante y resiliente ante los desafíos y obstáculos”.

    García también destaca el profundo compromiso de Catalina con la libertad de Venezuela. A pesar de los riesgos, decidió quedarse en el país, renunciando al exilio.

    “Se quedó en Venezuela sabiendo que las garras criminales no dejarían de rasgar con su feroz furia. Es devastador no saber dónde está y dónde se encuentra. Lo es para su familia, para Vente Venezuela y para todos los jóvenes a los que ha formado con los valores más altos y nobles”.

    Conmovido, exige justicia: “Mi corazón está con ella. Por eso exijo su liberación inmediata y hago responsable al régimen de lo que pueda sucederle. Es una mujer que merece y se ha ganado nuestro respeto”.

    Por eso, Juan Pablo reafirma su lucha: “Por ti, mi Catalina querida. Por todos los compañeros perseguidos, sigo trabajando duro por la libertad. Y pido a nuestro Creador que les dé fortaleza y les proteja. Miles de razones para seguir hasta el final. Y el final está muy cerca: es la libertad de los venezolanos”.

    Imagina el día del reencuentro como uno cálido y esperanzador. “Catalina estará llena de mucha alegría. Con un sol radiante y con una Venezuela vibrante que comienza a reconstruirse y en la que Catalina será parte fundamental para ese país Tierra de Gracia”.

    “Es como una madre”

    Pedro De Mendonca, coordinador de Vente Mundo, también se refiere a Catalina con profunda admiración. Para él, hablar de ella es hablar de coherencia, confianza y amor.

    “Al final, ella practica y cree en lo que dice. Es una mujer super coherente. Eso ha hecho que confíe mucho en ella. Es para mí como una madre. Es una amiga, mi mentora, mi cómplice. Es esa persona a la que uno acude cuando tiene alguna duda. Ella siempre es brillante. Es super inteligente”, afirmó.

    De Mendonca recordó que Catalina optó por permanecer en el país, guiada por su compromiso con la libertad. “Es una tipaza. Una gran persona. Y Vente Guárico, equipo que ella ayudó a formar, es un gran partido integrado por gente que comparte sus valores. Para mí, es uno de los secuestros que más me ha dolido porque Catalina es una persona brillante, de primer nivel. Una mujer solvente intelectual y moralmente. Ella representa lo que es Vente y lo que le ofrecemos al país”.

    Pedro Urruchurtu, coordinador de Asuntos Internacionales de Vente Venezuela, conoció a Catalina cuando aún era un joven entusiasta. Fue ella quien le dio su primera oportunidad para ser facilitador en el área internacional, su gran pasión.

    De allí nació una relación de confianza, trabajo en equipo y recorrido por todo el país. Juntos construyeron historias, compartieron anécdotas y sentaron las bases de un partido cimentado en ideas liberales y principios democráticos. Urruchurtu también destaca su “amor por Venezuela, su perseverancia, su determinación”.
    Valora especialmente el espacio que Catalina ha dado siempre a los jóvenes. No para tareas menores, sino para que lideren y sean protagonistas.

    “No hubo ni un día en el que no nos diera un consejo, en el que siempre estuviera, y sé que desde donde está hoy, a pesar de ser una secuestrada del régimen, no ha parado de luchar. Ella siempre con una gran formación, confió en los jóvenes del partido. Siempre ha creído que los jóvenes son el futuro del partido”.

    La lucha por la libertad los llevó a trabajar juntos y a representar a Venezuela en el mundo, con una visión clara: Venezuela Tierra de Gracia.

    Hija, madre y hermana ejemplar

    En el ámbito familiar, Catalina también brilla como hija, madre y hermana ejemplar. Marisol Ramos, su hermana, evoca una vida de complicidad compartida desde la infancia, y una profunda conexión emocional que se refleja en su amor por el arte. Estudió música, y toca el piano y la guitarra con notable talento.

    “Es mi amiga y compañera. Desde muy joven fue una excelente estudiante. Mi hermana es pianista y lo hace maravillosamente bien. Toca guitarra. Sin embargo, los valores de mi hermana están presentes en su vida cotidiana. En todo lo que hace”, relató Marisol.

    Si tuviera que describirla con una sola palabra, sería sensibilidad. De allí nace, asegura, su pasión por Venezuela. Siempre ha sido una mujer entregada.

    “Desde su época de estudiante ha estado interesada en que las cosas se hagan bien. Por el bien de la mayoría. Siempre ha intentado mejorar lo que se puede mejorar. Siempre ha intentado que las cosas sean mejores”, comentó Marisol.

    Además —cuenta Marisol con una sonrisa leve—, Catalina nunca deja de estar cerca, aun cuando la distancia se impone. Es atenta, casi silenciosamente. Un ejemplo de ello es su madre, que estudia inglés: Catalina, desde lejos, se suma al aprendizaje, descarga las mismas aplicaciones y repasa con ella, como si el océano no existiera, como si el amor acortara kilómetros y los convirtiera en compañía.

    Para Marisol, el motor que impulsa a Catalina va más allá de lo personal. Su compromiso con el país y con las generaciones futuras la ha llevado a involucrarse, a cuestionar y a actuar cuando algo no está bien. Esa vocación de mejora constante, de no quedarse callada ante lo que considera injusto, define una parte esencial de su carácter. Como resume su hermana: “Creo que ella está comprometida con dejar una mejor Venezuela para sus hijos. Siempre ha sido muy inquieta si ve que las cosas no se hacen bien o ante las injusticias”, concluyó.

  • Venezuela no es Cuba – Por Catalina Ramos S.

    Venezuela no es Cuba – Por Catalina Ramos S.

    (Villa de Cura. 25/11/2021) Recién conversaba con mi madre acerca de la situación del país post 21N, y en medio de la conversación ella me dijo: Cuba lleva en esto más de 60 años, pero Venezuela no es Cuba.

    Frase que por cierto, venimos escuchando desde hace más de 22 años. Al principio, se utilizaba para destacar que “nosotros no nos dejaríamos”, porque los venezolanos no somos como los cubanos. Como si solamente se tratara del carácter de las personas por sí solas, y no de comprender la estrategia de sometimiento que estos regímenes han desarrollado a lo largo de su existencia, que por cierto, cada vez perfeccionan más. Afortunadamente, tanto en Venezuela como en Cuba, habemos muchos ciudadanos que sabemos lo que enfrentamos, que no nos sometemos, y seguimos elevando la voz en contra de los que intentan que esa estrategia se concrete del todo. Pero hoy, la frase me motivó una reflexión muy distinta, en la que ciertamente, llego a la conclusión de que Venezuela no es Cuba, sino peor.

    No se trata sólo de ideologías. En ese terreno también podríamos hacer un análisis de causas, consecuencias y condiciones. Pero si sólo fuera el tema ideológico, quizá ya habríamos salido del régimen hace rato, pues si algo ha logrado con éxito este sistema es provocar tal grado de hastío en la ciudadanía, que hoy día lo que más se reclama es libertad. Libertad para trabajar en lo que se quiera en la medida de sus capacidades y sus medios, libertad para decidir en torno a su vida, la de su familia, libertad para emprender, libertad para vivir! Pero tampoco es esa la reflexión a la que me quiero referir.

    Venezuela no es Cuba, aunque ambos países comparten asesores y estrategas del sometimiento y la miseria. Pero en Venezuela además, confluyen las peores mafias y representantes de la delincuencia internacional organizada, y no lo digo yo, ya el mundo así lo reconoce y lo ha venido denunciando a través de distintas instituciones. Nuestro territorio ha sido “repartido” entre la guerrilla, el terrorismo y el narcotráfico e incluso tienen su “mina” y su parcela nefastos asesores del régimen como Zapatero y la señora Córdoba. Tenemos, a la cabeza del régimen, personajes cuyos prontuarios ya están en la Corte Penal Internacional bajo investigación por crímenes de lesa humanidad, otros vinculados al narcotráfico, y muchos otros que están siendo investigados por corrupción y lavado de dinero.

    Ahora bien, todo ese sistema así como está montado, para garantizar su permanencia en el poder ha desarrollado sus propios nodos y brazos de acción dentro del liderazgo político que se ha autodenominado opositor. Y también están claramente identificados. En este punto vuelvo a la conversación con mi madre, que afortunadamente no necesita leer a profundos analistas políticos para que su sentido común le diga lo que también nosotros afirmamos: no hay solución posible para Venezuela ni con cómplices, ni con corruptos, ni con el régimen en el poder.

    Por eso, cuando decimos hoy: Venezuela no es Cuba, es peor, lo hacemos como un llamado de alerta a los que ven en lo ocurrido el reciente 21N algo “positivo”, “un retorno a la política”. Con todo respeto, creo que están cayendo abiertamente en la estrategia del régimen, que busca inducirnos a que nos conformemos con “el menos malo”, sin analizar que nos están hablando de delincuentes, de los diferentes grupos que mencioné más arriba. Es decir, todo lo que rechazamos para nuestro país. Es el mismo argumento que por cierto hace unos meses escribí en otro artículo, refiriéndome al estilo antiguo de hacer política: “sí, yo sé que roba, pero al menos hace algo”. Es inaceptable.

    Venezuela está llena de gente decente, trabajadora y buena, que quiere desesperadamente una solución para su vida. Eso no solo es lógico, en nuestra situación es hasta cuestión de sobrevivencia. Ahora bien, dado todo lo que hemos vivido en estos largos casi 23 años, ¿de verdad pensamos que esta gente que se autodenomina oposición y dice haber triunfado representará los valores que queremos para nuestro país? ¿Honestamente creemos que harán algo por salir definitivamente de este régimen que les ha dado cargo y recursos para vivir cómodamente? Yo estoy convencida de que eso no existe, y por eso, aunque duela pensarlo porque implica tiempo que el país no tiene, lo rechazo rotundamente. No me conformo.

    Por todo lo anterior, Venezuela no es Cuba, es peor, por la urgencia que implica que intenten que nos acostumbremos a vivir entre delincuentes. Por eso no tenemos otra opción que seguir luchando por la libertad verdadera, la que nos habilitará para hacer lo que soñamos en este país y para este país. Y eso no será posible con esta dirección política que forma parte del problema, que se ha habituado a cohabitar y a trabajar junto al régimen, sin importarle delitos, ni crímenes, ni nada.

    Es imperativo que exijamos una nueva dirección política, decente, que no forme parte de la maraña delincuencial que hoy convive con el régimen. Una nueva dirección política que arraigada en los valores y principios de la república, que esté convencida de que sí hay un futuro próspero para Venezuela, en libertad, que significará bienestar para el ciudadano, y que en definitiva nada tiene ver con conformarnos hoy con “lo que hay”. Es una tarea urgente. Ya ellos nos han hecho perder demasiado tiempo.

    Catalina Ramos

    Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela

    @caramos61

  • La condena – Por Catalina Ramos

    La condena – Por Catalina Ramos

    (Caracas. 18/10/2021) Hacía tiempo que no escribía en este espacio, pero hoy he querido compartir mis reflexiones en torno a la situación política que vivimos en Venezuela. Una ciudadana como yo, involucrada en el mundo de la política por decisión, no solamente de la partidista, sino desde mucho antes, en la política de la sociedad civil organizada, tengo como hábito estar en lo más posible actualizada en análisis, estudios, opiniones, etc., procurando encontrar espacios de congruencia y coincidencia con las ideas propias, y de las organizaciones en las que estoy, e incluso para construir nuevas ideas a partir del debate y el intercambio.

    Es, como lo llamo, una «deformación profesional», pues me resulta imprescindible día tras día realizar la tarea de sumar más fuerzas a la ruta común cuyo final la inmensa mayoría de los venezolanos queremos concretar: la salida del régimen para lograr un cambio radical de sistema político, hacia uno en el cual el ciudadano y sus capacidades sean el centro, y la clave del desarrollo y la prosperidad.

    En ese contexto, a partir de toda la información con la que se cuenta la primera conclusión a la que llego, por el lado que lo mire, es que no existe ningún modo de alcanzar la libertad real, la verdadera prosperidad, maquillando o «reconstruyendo» lo que tenemos hoy. No lo hay.

    En nuestro país no hay soberanía territorial, cuando vemos cómo ejercen impunemente su dominio los grupos irregulares que habitan en el arco minero, o en regiones de Apure, Barinas, Guárico, Sucre, la cota 905, la Guajira o el Amazonas.

    No existe estado de derecho, de acuerdo a la publicación reciente del World Justice Project Rule of Law Index 2021, de 139 países evaluados, Venezuela ocupa el lugar 139. No podemos estar peor.

    No hay respeto por la propiedad privada, lo cual está harto demostrado desde hace muchos años, cuando comenzó el proceso arbitrario e ilegal de expropiaciones o mejor expresado: expoliaciones.

    Los derechos civiles y políticos de venezolanos dentro y fuera de Venezuela se han restringido en forma brutal a partir de sistemas de control, filtros, misiones abiertamente clientelares amarradas a la lealtad ideológica, entre otros muchos ejemplos. Y ni hablar del tema electoral, en el cual desde hace años se ha demostrado el manejo de «ingeniería» que hace el régimen para garantizar siempre los resultados a su favor, y decidir a quién le asigna algún espacio de adorno -junto por supuesto a su protector oficialista correspondiente- para cubrir algún nivel de apariencia democrática.

    Delincuentes públicamente señalados, de todos los colores, investigados por la justicia internacional, se auto proclaman representantes institucionales dentro y fuera de Venezuela, como si nada pasara.

    Todo lo anterior me lleva a pensar en aquellos personeros políticos que se dicen de «oposición» y que se empeñan en hablar del país como si estuviéramos viviendo simplemente un «mal gobierno», por lo que se auto-justifican participando en procesos convocados por quienes nos han traído hasta acá. Y más aún, reconocen como legítimos a aquellos que la justicia internacional investiga como delincuentes.

    Comencé diciendo que como ciudadana consciente y responsable busco permanentemente documentarme para tomar posición. Pero yo no considero que sea alguien particular que tiene acceso a información exclusiva, lo que me llega a mi les llega también a los demás actores en el mundo social y político. Y es esa parte de mi reflexión que me llevó a poner el título de este artículo.

    Que el régimen nos quiera seguir empujando a su ruta y a su juego, es normal. No quieren salir del poder, por lo que harán todo lo que esté a su alcance para garantizarse seguir allí.

    Pero resulta inaceptable que políticos que se autodefinen como líderes de la oposición también quieran empujarnos hacia esa ruta, con la excusa de que no hay nada más que hacer. Es como si a un condenado a la horca le dicen que no se angustie, porque pondrán alfombra roja en los escalones del cadalso y la soga estará recubierta de tela de seda. Al final, el resultado será el mismo, ¿no?

    Pienso que los que intentan convencer a la ciudadanía que no hay otra salida sino la de cohabitar, están condenando a la población al cadalso del socialismo y la pobreza. Y lo peor es que lo hacen a conciencia, sin que les importe el grave daño que se le hace a nuestros connacionales. ¿Qué derecho tienen para condenar a una población a seguir viviendo en esta agonía? ¿A cuenta de qué se abrogaron ser la voz de todo un país que clama solución verdadera?

    No los reconozco ni acepto sus «soluciones», que no son sino parte del problema. En mi caso, seguiré trabajando cada día, en todos los espacios que me corresponda, para que la condena vaya al lugar que debe: a los verdaderos culpables de todo el dolor que vivimos. Y sin duda, dicha condena debe incluir también a aquellos «opositores» que, a sabiendas, han estado haciendo lo posible por retrasar la salida del régimen, que es imprescindible para realmente alcanzar la libertad.

    Los ciudadanos tenemos que seguir organizándonos y empujar por la ruta correcta, porque cuanto antes llegue esa condena, mejor.

    Catalina Ramos

  • La razón de ser – Por Catalina Ramos

    La razón de ser – Por Catalina Ramos

    (Villa de Cura. 16/12/2020) En Venezuela llevamos más de 20 años viviendo circunstancias complejas y muy duras, a partir de la llegada al poder de un sistema cuyo objeto es el poder por el poder mismo, la destrucción, y el absoluto control. Nos hemos visto afectados en lo familiar, en lo profesional, en lo personal, en lo político. No es objeto de esta reflexión mencionar la infinidad de situaciones irregulares y dolorosas que se han ido sucediendo una tras otra, pero sí hemos de precisar que ha sido así por diseño, buscando que perdamos de vista nuestra esencia individual y ciudadana, que dejemos de enfocarnos en nuestras verdaderas causas de vida, en nuestros proyectos de futuro. Nos rodearon de destrucción, de muerte, de violencia.

    Ante cada dificultad, hemos intentado, como seres lógicos que somos, aferrarnos a interpretaciones que no nos hagan sentir tan vulnerables, que nos hagan pensar que no estamos tan mal. Y junto a ello, hemos intentado también salir de la crisis descrita a través de todas las opciones “institucionales” disponibles a nuestro alcance. Todas.

    Ahora bien, la única manera que hemos encontrado en Vente para comenzar a salir de esa oscuridad, ha sido entenderla bien. Saber hoy, que estamos frente a un sistema criminal, mafioso, con profundas vinculaciones con lo peor de las corporaciones criminales del mundo, nos ha hecho darnos cuenta de que no podremos solos, y que es imprescindible elevar la voz para que también fuera de nuestras fronteras alcancen a ver lo que ya nosotros sabemos, porque lo sufrimos literalmente en carne propia, y así logremos articular una fuerza externa apalancada en el principio de Responsabilidad de Proteger, que se conjugue con nuestra fuerza interna, para desencadenar la esperada Operación de Estabilización y Paz que logre sacar a Venezuela de esta tragedia en la que está sumida, acción que indudablemente también beneficiará a la región, porque dicha operación neutralizaría el nodo principal del actual entramado del mal que pretende avanzar de nuevo para tomar el control de la región.

    Ahora bien, una vez comprendido el problema a profundidad, y la enorme dificultad que acarrea resolverlo, lo siguiente que debemos hacer, cada día, es recordarnos por qué nos dedicamos a esta tarea, cuál fue la razón de ser que nos movió a enfocar nuestra vida en lo que ahora hacemos. No es irrelevante ni superficial esta segunda reflexión, pues las angustias y agobios del día a día –en todos los aspectos de la vida- generan un ambiente de incertidumbre en el que eventualmente nos desenfocamos, y desviamos en consecuencia la energía del objetivo que realmente hará el cambio, quedándonos con lo coyuntural. Es decir, creemos que hubo un cambio cuando en realidad no ha sido así.

    Y es allí donde debemos hurgar dentro de nosotros, buscando la causa de origen, la razón de ser, aquella fuerza que te hace movilizarte, aquella pasión por la cual luchas a satisfacción, a pesar de las dificultades, y que te hace que siempre te inclines por ella, por encima de ofertas menos complicadas de asumir o más atractivas en términos de menores costos personales e incluso familiares. Aquella causa en la que no quieres quedarte afuera, porque quieres sentir la satisfacción de haber sido parte. Es la finalidad por la que haces las cosas, por la que te levantas cada día y tienes la energía y las fuerzas para seguir, no sólo tú, sino que logras motivar a tu equipo contigo. Esta condición convierte a nuestra lucha en una lucha existencial, ya que va al ser, a la transformación desde adentro.

    Generar esa clase de certeza en sí mismo, le da a tus palabras una fuerza apasionante que se transmite, y por ende, propicia la construcción de equipos confiables, porque en esa construcción tratamos de que nuestros compañeros también encuentren esa razón de ser que los motive a seguir mejorando, avanzando en sus responsabilidades y alcanzando metas que incluso van mucho más allá de los números y las estadísticas. De eso se trata. De perspectiva, convicciones, coherencia, consistencia y razón de ser.

    Por eso es esencial esa búsqueda y esa permanente reflexión para retomar el curso, teniendo la razón de ser como faro. En el momento en el que se conjugan esa razón de ser, las ideas, las visiones y las certezas, en ese momento se avanza, se construye, se genera ese incentivo de luz, de referencia, aún en medio de la coyuntura más oscura. Y no se trata de algo romántico o académico, es hasta concreto y responsable, porque en nuestras manos está la transformación real del país, por lo que mal podemos hacerlo de forma inadecuada. Estaríamos fallándole al mismo país que decimos querer transformar.

    Hay quienes piensan que eso es inalcanzable porque no es concreto, que no tiene atractivo porque aparentemente no se ofrece nada tangible. Y es todo lo contrario, desde mi punto de vista, sin confianza, sin certezas, y sin finalidades compartidas, no importa lo tangible que se pueda ofrecer, no será duradero. Se acabará pronto, y tendrás que volver a empezar, con el agravante del tiempo y los recursos perdidos, y el desgaste en tu consistencia, credibilidad y liderazgo. Además, no hay nada más tangible que ofrecer al ciudadano la posibilidad de ser parte de la construcción del futuro luminoso para nuestro país al que tanto queremos, nada más tangible que la certeza de que confiamos en sus capacidades y talento, que lo respetamos, y que por ello queremos que sea parte directa de esa transformación.

    Y se preguntarán a estas alturas ¿cuál es mi razón de ser? Pues mi razón de ser, es que sí es posible hacer y vivir la política partidista de forma radicalmente distinta a lo que conocemos hasta ahora, no sólo lo vivido en los últimos 20 años, sino incluso desde hace 60. Mi razón de ser es que Venezuela puede –y tiene todas las oportunidades para- convertirse en una Tierra de Gracia, donde el ciudadano sea el eje, el centro, y el Estado mínimo y limitado esté a su servicio, propiciando oportunidades para el autodesarrollo y prosperidad de cada ciudadano, y yo quiero ser parte de quienes lo logren. Mi razón de ser, es que es factible que el ciudadano recupere la confianza en la política partidista, para lo cual la coherencia, la consistencia y la claridad de visión son imprescindibles, y deben ser una regla fija en nuestra actuación cada minuto en cada espacio y lugar donde estemos. Mi razón de ser es que es posible, desde la ciudadanía, plantearse la responsabilidad de comprometerse con el hecho público, y activarse para incidir en dicho cambio.

    Para mí, eso significó hace unos 11 años, sumarme a trabajar en función del liderazgo de otra ciudadana que decidió en 2010 dedicar su vida al servicio al país desde lo político, como diputada ante la Asamblea Nacional. Posteriormente, esa reflexión nos llevó en conjunto a fundar un partido político totalmente distinto, construido a pulso propio desde la ciudadanía, con ideas, principios y valores ciudadanos y liberales, inéditos en el país, con una innovadora forma de relacionarse con la ciudadanía organizada, y con una propuesta clara y concreta para el país: el libre desarrollo. Un partido que ha cumplido sus primeros 8 años, y que ha crecido en forma determinante en todo el país, apalancado justamente en esa coherencia y en esa diferenciación con lo existente.

    Un partido que ha nacido y crecido en medio de la más cruenta época de la vida de nuestro país, y que precisamente, porque desde hace años conocimos y hemos dicho con claridad cuál es la causa real del problema, nos hemos dispuesto a buscar –y trabajar duro hasta lograrlo- la verdadera solución, que no es otra que el cambio de sistema político desde la raíz, lo cual genera enormes resistencias en quienes se conforman con un poco de maquillaje del status quo conocido.

    He allí la importancia de mantener permanentemente la mira puesta en nuestra razón de ser, como antídoto eficaz para que la vorágine política que vivimos no nos empuje a pensar que es más práctico poner la coyuntura antes que dicha razón de ser. Por ello, aunque debo confesar que a veces puede ser agotador, cada día me levanto y sé claramente lo que debo hacer. No importan las distracciones o los obstáculos que aparezcan o que nos pongan delante, tengo claro cuál es el foco, y me dedico a avanzar con todas mis energías en lo que se requiere para lograrlo, para que dicho cambio se arraigue desde la ciudadanía, y en consecuencia se haga invencible, eliminando la fatal posibilidad de que cuando alcancemos la libertad, no logremos sostenerla, y retrocedamos para volver trágicamente a lo que nos trajo hasta aquí. Es mi razón de ser y mi compromiso.

    Catalina Ramos (@caramos61)

    Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela

  • ¿Es posible la innovación política en Venezuela?- Por Catalina Ramos

    ¿Es posible la innovación política en Venezuela?- Por Catalina Ramos

    (Guárico. 12/12/2020) Vivimos inmersos en un sistema que denigra del talento y el conocimiento, rechaza el mérito, propicia la atomización de la sociedad, y presiona para controlar todos los aspectos de nuestras vidas, sometiendo al ciudadano a un servilismo basado en la desconfianza, la inseguridad y en la incertidumbre. Este ambiente contrario a lo que debería ser una sociedad civil sana, se profundiza más aún cuando la referencia es la actividad político partidista que se ha desarrollado recientemente en nuestro país.

    Sin embargo, cuando interactuamos en la calle con la gente, en las actividades que realizamos, presenciales y virtuales, nos encontramos que nuestros conciudadanos están hartos de todas las limitaciones, y que lo que anhelan es la libertad, para tener la posibilidad de tomar las riendas de sus vidas en sus manos, y salir adelante a partir de su esfuerzo y de su trabajo. Nos consta la cantidad de gente talentosa, con conocimiento, que ha venido desarrollando ideas y proyectos en instancias organizadas, formales o no, pero que están ávidos de aportar ese conocimiento y esas ideas para la transformación de Venezuela. Por supuesto, para que eso sea posible hacen falta varios factores, uno de los cuales es esencial: la libertad, por la cual luchamos día tras día, porque sabemos que, sin libertad, nada más podrá surgir.

    Pero además de la libertad, es imprescindible también la construcción de ciudadanía, de confianza, de certezas, y de articulación en torno a visiones e ideas de futuro. En medio del ambiente ya definido de desconfianza y hastío, es necesario trabajar profunda y decididamente por construir espacios de confianza, en los que los ciudadanos organizados se sientan invitados, cómodos, y se dispongan a participar con sus ideas, sus demandas, sus inquietudes.

    Para que ello sea posible, debemos comenzar por confiar nosotros en el ciudadano. Históricamente en Venezuela, los partidos políticos asumieron que tenían la potestad de ser ellos quienes organizaran a la sociedad civil, y durante muchos años uno de sus objetivos era ser protagonistas dentro de dichas organizaciones, es decir, incluir al partido dentro de la organización ciudadana. Este enfoque, además de ser contrario a la lógica de la organización social y ciudadana, terminó acabando con la independencia de dichas organizaciones, y limitando así la riqueza que le provee a una sociedad la existencia de organizaciones ciudadanas diversas, trabajando en función de sus propios intereses, del hecho público y de las comunidades.

    En los últimos más de 20 años esta situación se ha exacerbado en Venezuela, y aunque prevalecen muchas organizaciones sociales independientes, la realidad es que el grado de hastío y desconfianza en relación a los partidos políticos ha generado un ambiente negativo y contrario a un sano sentir republicano.

    Vente Venezuela es el único partido que contempla la conformación de esos espacios de encuentro y construcción conjunta con la ciudadanía, basados en el respeto al otro, sin pretender amoldarlo o anularlo. Comprendemos que hay diferencias, por supuesto, pero vemos en ellas la posibilidad de enriquecer los proyectos para el país, a todos los niveles: nacional, estadal, municipal y parroquial. Aprovechamos esos espacios para explicar nuestra propuesta liberal, y nos encontramos que la mayoría quiere lo mismo que nosotros: libertad, propiedad privada, justicia, y prosperidad. No pretendemos colonizar a la ciudadanía organizada, al contrario, les invitamos a opinar, a debatir, e incluso a decidir y construir ideas en conjunto, sin la obligación de hacer parte de nuestro partido.

    Esa es la motivación de la pregunta que le da título a este artículo. Teniendo en cuenta los 60 años de aprendizaje en sentido contrario, nuestro planteamiento es, en sí mismo, una innovación en la gestión de la política en Venezuela.

    Diseñamos mecanismos de trabajo basados en valores, actitudes, confianza, con un profundo respeto por el conocimiento y el talento del otro, factores que se encuentran normalmente dentro de una comunidad y que facilitan la coordinación y cooperación para que, en el proceso, se obtengan beneficios mutuos. Trabajamos en base a relaciones entre personas y grupos organizados, formales o informales. La cohesión surgida a partir de esas relaciones es el origen de la fuerza motora que genera arraigo y ratifica la confianza en los actores participantes.

    Esta cohesión nos permite desarrollar vínculos intersectoriales que facilitan la obtención de visiones más amplias, lo cual tiene un impacto en la eficacia y sostenibilidad de los acuerdos comunes, pues se aprovecha el conocimiento, las destrezas y talento de los que allí participan, y en este caso, la suma es mucho más que las partes. Pero lo más importante, comienza a generarse también un respeto por el actor político que lo propicia, con lo cual ganamos como sociedad. Es un encuentro virtuoso entre los actores sociales y ciudadanos, con los actores políticos, que generan la interface necesaria entre la ciudadanía y el poder público. Este proceso asegura que, por una parte, los proyectos y políticas públicas desarrolladas en conjunto gocen de una mayor sostenibilidad, arraigo y validez, al tiempo que los líderes políticos que los facilitaron obtienen respeto, confianza y legitimidad de su entorno ciudadano más cercano.

    Estos procesos que desarrollamos desde la Coordinación de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela aportan la legitimidad de todos los saberes e intereses de los participantes, requieren de destrezas para concertar y articular redes, flexibilidad y transparencia en los procesos de trabajo, construyen una visión compartida en torno a un problema específico, propician la cooperación para alinear lo comunitario con lo individual, contribuyen con la construcción de consensos, abren un espacio enorme de oportunidades, facilitan la identificación de problemas específicos de una determinada localidad, y en conjunto, incentivan la creación de ciudadanía tan necesaria para una verdadera transformación del país.

    Bajo este modelo, las iniciativas deben entrelazarse, comunicarse, interactuar en función de mejorar su alcance y su impacto, y de este proceso surge la construcción de la verdadera apropiación de la innovación política como concepto intrínseco de gestión y de interacción entre el partido político y la ciudadanía organizada. Y como desde Vente estamos planteando un país federal, esta metodología aumenta las capacidades regionales y locales porque les da mayor visibilidad y protagonismo.

    Por eso, y apoyados en el gran capital humano y político que hemos venido construyendo como red de Asociaciones Ciudadanas, el año próximo llevaremos nuestra estrategia a todos los rincones del país. Donde haya un colegio ciudadano constituido, iremos. A explicar, a escuchar, a vincular. A generar confianza, arraigo y certeza. Sabemos lo que tenemos que hacer, nos hemos estado preparando para ello.

    El año 2021 será el de la consolidación de esos espacios de vinculación con la ciudadanía que garantizarán que nuestra propuesta para una Venezuela de oportunidades, innovación, emprendimiento, vanguardia y prosperidad, que llamamos Venezuela Tierra de Gracia llegue para arraigarse para siempre en nuestro país. Tenemos el conocimiento, tenemos el talento, tenemos la red y vamos por más, pero sobre todo, lo más importante, estamos decididos a hacerlo, y no nos detendremos hasta lograrlo!!

    Nuestro compromiso es hacer la diferencia, y no hay más tiempo que perder.

    @caramos61

    Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas

  • Los venezolanos luchamos por una ruptura histórica: Catalina Ramos y Pedro Antonio De Mendonca #En15Minutos

    Los venezolanos luchamos por una ruptura histórica: Catalina Ramos y Pedro Antonio De Mendonca #En15Minutos

    Vente Venezuela diseña su proyecto de país, “Venezuela, tierra de gracia”

    La Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela y el coordinador de ese partido en Guárico conversan en Instagram Live sobre su visión de país en libertad, federal, con libre mercado y apertura al mundo

    (Calabozo. 20/08/2020) Catalina Ramos, coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela y Pedro Antonio De Mendonca, coordinador de esa organización en el estado Guárico, resaltaron este domingo que la lucha ciudadana de los venezolanos es por la libertad y por una ruptura histórica. Esto lo dijeron durante el espacio “#En15Minutos”, del dirigente guariqueño, transmitido por Instagram Live.

    “Tenemos una prioridad: salir de este sistema. Para ello, en Vente Venezuela hemos propuesto la OPE [Operación de Paz y Estabilización]; pero, asimismo, nos encontramos trabajando en la formulación de políticas públicas para la Venezuela libre. Y están siendo diseñadas bajo un paradigma distinto al que hemos tenido: no es el Estado grande con un ciudadano a su servicio, sino un Estado fuerte al servicio del ciudadano. Esto supone una ruptura histórica”, comentó De Mendonca.

    En ese sentido, Ramos detalló que la propuesta de ruptura de Vente Venezuela, llamada “Venezuela, tierra de gracia”, pone al ciudadano en el centro y no al Estado, en un esquema de libre mercado con apertura al mundo, “para convertirnos en una vanguardia de competitividad”.

    15 minutos en 15 líneas:

    C: ¿Qué es la ruptura histórica?

    P: Es dejar atrás los males históricos que se han exacerbado en estos últimos 21 años y pasar a un paradigma de confianza en el ciudadano y en su talento, por eso lo ponemos en el centro. Con un Estado que deje de ser avasallante, de invadir y de querer controlar todo y que pase a tener funciones al servicio de ese ciudadano, generando oportunidades y quitando las barreras y las alcabalas para su desarrollo.

    C: Es una Venezuela federal. En Guárico planteamos la generación de incentivos para que la gente buena se quede aquí. Y esa es la clave de una Venezuela federal: donde las regiones tengan poder real, con gente buena y talentosa quedándose allí.

    P: En nuestro paradigma lo primero que cambia es la ciudadanía. Nosotros desde hace tiempo asumimos que la política era mala, sucia, para los bichos. Así dejamos que los mejores abandonaran la política.

    P: Un ciudadano activo en la política, mediante la generación de propuestas.

    C: Así es. Por eso en Vente Venezuela contactamos a los ciudadanos para conocer sus propuestas y, en conjunto, hacer realidad ese Estado liberal, libre.

     

    Catalina Ramos De la A a la J:

     

    1. Algo que te haga feliz:

    Hacer esto que estamos haciendo.

    1. Tu cantante favorito:

    (Risas) Tengo muchísimos; ahorita estaba escuchando a Sabina, así que imagínate.

    1. ¿Qué de la política, que estudiaste, te sirve para tu trabajo político?:

    Todo, porque todo es política.

    1. ¿Qué nos trajo a este sistema de mafias?:

    La comodidad de pensar que otros podían resolver los problemas que son de cada uno.

    1. Lo que rescatarías del pasado para hacer la nueva Venezuela:

    El talento.

    1. Los productores del campo:

    Lo mejor que tiene Venezuela, entre muchas otras cosas. Unos guerreros que no rinden nunca.

    1. El comercio:

    Maravilloso, permite que la gente prospere.

    1. ¿Dónde está la libertad?:

    En la fuerza de cada uno de nosotros.

    1. Venezuela:

    Mi patria, mi país, mi sueño.

    1. Guárico:

    Mi corazón.

     

    Ve completa la conversación aquí: https://www.instagram.com/p/CD95ImJpYyU/

    Catalina Ramos es coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela. Licenciada y magíster en Ciencias Biológicas, egresada de la Universidad Simón Bolívar. Ha dado clases en esa casa de estudios y en la Universidad Metropolitana. Fue directora general del Ministerio de Ciencia y Tecnología y ha presidido la Asociación de Egresados de su alma máter.

    Previamente, Paola Holguín #En15Minutos: https://www.instagram.com/p/CDr3gi7JFn5/

  • Teresa Jaén: Podemos recuperar la capacidad de soñar

    Teresa Jaén: Podemos recuperar la capacidad de soñar

    Catalina Ramos, coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas, asegura que la ponencia de la directora de coral, investigadora, escritora y músico “nos hizo recordar el valor del mérito, del esfuerzo propio para salir adelante y alcanzar los objetivos, del respeto, de la belleza y fortaleza del trabajo en equipo»

    (Caracas. 18/06/2020) “Podemos recuperar la capacidad de soñar. Los músicos, los artistas, los cultores en general no compiten con la política ni con los partidos, pero damos una lucha por cambiar a la sociedad con la cultura como herramienta», aseguró Teresa Jaén durante un encuentro virtual organizado por la Coordinación Nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela, a cargo de Catalina Ramos y por el comisionado nacional de Cultura de Vente Venezuela, Leonel Colina.

    La directora de coral, investigadora, escritora y músico destacó que los venezolanos «podemos volver a ser el faro para América Latina, pero debemos garantizar la formación de nuestros ciudadanos: un individuo educado se expande y sube como el aire».

    Catalina Ramos comentó que «Teresa nos llevó de forma magistral a que la acompañáramos en un recorrido hermosísimo a través de su experiencia y el significado que para ella tienen la música, el arte y la cultura y cómo impactan en la vida de las personas. Nos hizo recordar el valor del mérito, del esfuerzo propio para salir adelante y alcanzar los objetivos, del respeto, de la belleza y fortaleza del trabajo en equipo».

    La Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas expresó que proyecto país de Vente, “Venezuela Tierra de Gracia”, uno de los planteamientos del partido liberal es «construir una ciudadanía basada en la confluencia de todos aquellos que creen en los valores, en la libertad. Sabemos que nuestro país podrá ser un faro de referencia en la región, no sólo en la cultura, sino en la modernidad, la prosperidad».

    Por su parte, Leonel Colina destacó que “Venezuela no solo es reservas de petróleo, hay un tesoro invaluable y que ha sido abandonado durante demasiados años: nuestra identidad cultural, constituida de cada una de esas identidades regionales, ricas en rasgos característicos como el idioma, nuestros acentos de cada región del país, nuestra propia cultura ciudadana y el cómo ejercemos esa ciudadanía en la cotidianidad».

    «Tenemos que contarle a nuestros hijos lo que fuimos, lo que hicimos, lo que sentimos mientras hacíamos cultura, y nuestro liderazgo debe ser del ejemplo, no sólo inspirar sino demostrar con el ejemplo lo que podemos hacer», concluyó Jaén, sentenciando que los jóvenes que están en el exilio deben formarse y aprovechar el tiempo “para hacerse aún mejores porque Venezuela los va a necesitar para ser reconstruida, y la lucha es con hechos».

  • Vente Venezuela inicia el ciclo “Mesa redonda: Mujer, liderazgo y desarrollo”

    Vente Venezuela inicia el ciclo “Mesa redonda: Mujer, liderazgo y desarrollo”

    Catalina Ramos, coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela, asegura que “la situación real en cuanto a los derechos de la mujer venezolana no ha mejorado, debido –en nuestro juicio- a un enfoque equivocado de las luchas, centradas en la victimización”

    (Caracas. 27/11/2019) Este sábado 30 de noviembre, desde la Coordinación Nacional de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela, inicia el ciclo de encuentros “Mesa redonda: Mujer, liderazgo y ciudadanía”, que se realizará en los 23 estados del país, y tiene como objetivo principal conocer con mayor detalle el alcance del impacto que la grave crisis humanitaria ha generado en nuestras familias, particularmente en cuanto a las causas que han limitado las posibilidades de la mujer venezolana a autodesarrollarse y progresar.

    “Es conocida la existencia de diversos movimientos que han venido promoviendo la defensa de la mujer en nuestro país. Pese al auge y lucha constante de estos movimientos, y a la aprobación de leyes proteccionistas, la situación real en cuanto a los derechos de la mujer venezolana no ha mejorado, debido –en nuestro juicio- a un enfoque equivocado de las luchas, centradas en la victimización”, expresó Catalina Ramos, coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas del partido de la libertad.

    La dirigente nacional del partido centro-liberal aseguró que desde “Vente Venezuela asume y promueve la convicción de que los seres humanos son diferentes uno de otro, en la forma de pensar, en la cultura, sentimientos, en su forma de ver el mundo y actuar en él. La única igualdad a la que deben aspirar hombres y mujeres, es a la igualdad ante la ley”.

    Ramos afirmó que “en Vente consideramos que el debate debe centrarse en la libertad y en la instauración de un modelo liberal que respete los derechos económicos, políticos y sociales de los ciudadanos en general, sin privilegios ni distinción”. Por eso los debates de las 23 mesas redondas se centrarán en la discusión de indicadores como la tasa de mortalidad materno-infantil, embarazo adolescente, mujeres en el mercado laboral y mujeres dedicadas exclusivamente al hogar, entre otros.

    La Coordinadora Nacional de Asociaciones Ciudadanas concluyó que “para mejorar las oportunidades de la mujer venezolana, la opción inequívoca es plantear un cambio radical de sistema, por uno en donde el ciudadano sea el agente central del desarrollo. La República Liberal Democrática que convertirá a Venezuela en una Tierra de Gracia”.

  • María Corina Machado: Tratan de confundir con un nuevo diálogo, ya los venezolanos entendimos que es lo que funciona

    María Corina Machado: Tratan de confundir con un nuevo diálogo, ya los venezolanos entendimos que es lo que funciona

    La Coordinadora Nacional de Vente Venezuela recorre parte de los municipios Baruta y Sucre del estado Miranda, además asegura que “el país está ávido de un cambio real, donde el Estado dependa del ciudadano y rinda cuentas”

    (Caracas. 27/09/2019) “Tratan de confundir con un nuevo diálogo, ya los venezolanos entendimos y hemos hecho entender que es lo que funciona”, expresó María Corina Machado, durante una gira realizada a los municipios Baruta y Sucre, donde se reunió con líderes vecinales, empresarios, comerciantes y afiliados de Vente Venezuela.

    Machado advirtió hay otros diálogos sobre la mesa aparte del de la Casa Amarilla, y se preguntó si la estrategia es “ir ahora a un diálogo empujado por Rusia y Corea”, a lo que respondió que “el camino es la construcción de una amenaza real; y que más que una transición, estamos enfocados en una ruptura real del sistema criminal”.

    La líder nacional aseveró que ante la salida de diversos jerarcas del régimen a Rusia, Corea del Norte y Nueva York Sobre “queda claro que en Venezuela manda y gobierna el crimen y las mafias”, que la estrategia planteada por los aliados de la narco-dictadura, como Vladimir Putin, “van en el sentido de tomar por asalto la Asamblea Nacional”.

    Ante esto, la Coordinadora Nacional del partido de la libertad señaló que “la justicia no se negocia”, y agregó que “los ciudadanos y el país están ávidos de un cambio real, donde el Estado dependa del ciudadano y rinda cuentas, para que se ocurra debemos ir a una nación prospera y abierta, donde estemos abiertos a la iniciativa privada, se incentive la innovación, el trabajo y la cooperación”.

    Durante las diversas actividades la líder de la tolda centro-liberal estuvieron junto a Machado la diputada a la Asamblea Nacional Dignora Hernández; Catalina Ramos, coordinadora nacional de Asociaciones Ciudadanas, Carlos Benucci, coordinador nacional Juvenil, el coordinador estadal de Vente en Miranda, José Labarca; y los coordinadores municipales de Baruta y Sucre José Antonio Vargas y Xiomara Sierra.

    Machado sentenció que “los venezolanos exigimos no más diálogos y cero cohabitación”, por eso respaldó la solicitud de la Fracción 16 de Julio en pedir la desincorporación de los parlamentarios del chavismo, a quienes calificó de “ex-diputados” ya que incurren en los artículos 191 y 197 de la Constitución Nacional.

    “El TIAR es la verdadera amenaza”

    María Corina Machado calificó lo ocurrido esta semana en el órgano de consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar) como “histórico y muy importante”, sobre todo en el marco de una composición de una policía regional, que aumenta la presión sobre el régimen.

    “El TIAR es la verdadera amenaza sobre la dictadura”, expresó la dirigente nacional, quien calificó que es “muy importante que los países del hemisferio occidental den un paso al frente con la aplicación de este mecanismo”.

  • El legado – Por Catalina Ramos

    El legado – Por Catalina Ramos

    Recientemente estuve en el Zulia. Una región de nuestro país que recordamos pujante, productiva y luminosa, que se encuentra sumida hoy en un grado inhumano de destrucción y abandono, diseñado maquiavélicamente para someter en forma definitiva al ciudadano. Los que vivimos en otras regiones del país, cuando escudriñamos los detalles de la crisis zuliana, nos preguntamos ¿cómo es que aún los zulianos, particularmente los maracuchos, con esa pasión regionalista que los caracteriza, no se han levantado, no han armado un buen lío?

    No tengo la respuesta a esa pregunta. Pero lo que viví en estos días en el Zulia más bien me llenó de ánimo y de una gran responsabilidad con estos ciudadanos, de cara al proceso de rediseño institucional y republicano que nos tocará desarrollar una vez alcanzada la libertad que anhelamos. Fue un balde de dignidad humana zuliana que confieso que me tomó por sorpresa.

    Hay una profunda claridad en cuanto a las causas que nos trajeron hasta aquí. Dolor y mucha rabia también, por supuesto. No es fácil procesar, en un país de tradición de afecto, confianza y camaradería como el nuestro, esta ruptura emocional que ha significado el desmembramiento de las familias, de las comunidades, de las raíces. Hay heridas que costará mucho sanar.

    Además, este sistema criminal que intenta someternos, diseña cada una de sus acciones, sus discursos, para hacernos sentir ínfimos, que no valemos lo suficiente para merecer más, que está mal aspirar a otra cosa mejor para nosotros y nuestras familias y que tenemos que conformarnos, igualándonos a todos hacia abajo.

    Afortunadamente, estamos rodeados de venezolanos que están muy claros en lo que estamos viviendo. Entienden que no hay soluciones mágicas, que para que logremos alcanzar la libertad que anhelamos, es imprescindible arremangarse las mangas y trabajar duro. Acompañar al que tenemos cerca, hacerle saber que no está solo. Explicarle lo que no alcance a comprender de la cotidianidad. Informarlo, en un país en el que los medios de comunicación y peor aún, la libertad de expresión han desaparecido por completo.

    Estos ciudadanos entienden que la lucha es existencial, y que hay que darla incansablemente en cada minuto de nuestra vida, en cada espacio disponible que tengamos. Cuando hablan, nos dan lecciones inmensas, que nos llenan de fuerza, pero también de una gran responsabilidad. Gente que ante la clásica afirmación que surge comúnmente en cualquier conversación de “qué país le vamos a dejar a nuestros hijos”, nos increpan respondiéndonos que el enfoque es al contrario, que en medio de este sistema plagado de antivalores y de referencias éticas e institucionales, el trabajo que debemos hacer es arraigarnos en los valores, porque la pregunta correcta es ¿qué hijos le vamos a dejar a Venezuela?

    Tengo que confesarles que esa pregunta me estremeció. Porque ciertamente, la condición ciudadana que necesitamos en nuestro país para que la libertad tan anhelada sea sostenible y se mantenga en el tiempo, conlleva mucho más que “el espacio en el que se habita y las leyes que lo definen”. El ciudadano que buscamos es un ciudadano con profunda conciencia de su dignidad humana, del valor de la libertad sin condiciones, y al mismo tiempo de la gran responsabilidad que conlleva ejercerla.

    Quiero decirles que en todas las reuniones en las que estuve, en las comunidades con las que compartí, me encontré venezolanos trabajando desde su espacio para ir construyendo esa capacidad ciudadana. Iniciativas espontáneas de venezolanos que entendieron que ese es el esfuerzo en el que mejor inversión de tiempo podemos hacer, porque conjuga varios elementos que necesitamos robustecer para avanzar en la ruta del coraje, y que son condicionantes tanto para ejercer la presión ciudadana tan mencionada, como para establecer las bases de las siguientes fases.

    Por una parte, la búsqueda del arraigo en los valores como mecanismo para afianzar la fortaleza espiritual imprescindible; y por la otra, la profundización de la articulación entre las capacidades de las organizaciones sociales y los espacios políticos, como mecanismo generador de alianzas verdaderamente sostenibles que comiencen el trabajo de cohesión requerido para una sociedad vigorosa, que tendrá una tarea laboriosa en el acompañamiento al rediseño institucional que sostenga la República.

    Nosotros, en Vente Venezuela hemos venido trabajando en ello. Y reconforta enormemente constatar que no estamos solos. Que cada vez somos más, y estamos en más rincones del país. Que esa energía brota de la propia ciudadanía, harta ya de tanto el régimen como el estatus quo intenten seguir subestimando su inteligencia y sus capacidades de autodeterminarse.

    Por ello, estamos convencidos de que nuestra labor es seguir acompañando esa cruzada imprescindible, vital, emocional, espiritual, que ya comienza a ser un hecho cotidiano, y que constituye nuestra responsabilidad ciudadana y de liderazgo. Nuestro compromiso, al lado de estos venezolanos decentes, nobles y trabajadores, que quieren echar pa´lante y prosperar a partir de su esfuerzo y su trabajo, es seguir, sin descansar ni desviarnos. Hasta alcanzar la libertad, pero más aún, hasta haber logrado asentar en Venezuela, desde sus raíces, los pilares de la República Liberal Democrática por la cual trabajamos.

    Volviendo a la interrogante por la cual comenzamos esta reflexión, creo que los zulianos se están preparando para estar listos en el momento que haga falta ejercer esa presión ciudadana, y además lo están haciendo mientras aprovechan para hacer el trabajo que va a las raíces. Sienten que en esa línea de acción, lo que hacemos en Vente Venezuela es lo que hay que hacer, es lo que corresponde. Y más que eso, cierro con lo que una de las empresarias maracuchas me dijo al despedirnos: esta educación ciudadana es el mejor legado que Vente Venezuela y María Corina le podrán dejar a nuestro país.

    ¡Que inmensa y honorable responsabilidad!

    Catalina Ramos