Categoría: Opinión

  • Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Viene un cambio
    Sostengo que no se entiende nada si se piensa que la protesta que recorre el país es producto de un complot. Puede ser argumento que le convenga al Gobierno, pero si se lo cree, anda con su eterna cabecita vacía enterrada en la arena. Ha sido una protesta disparada por la represión ejecutada por los paramilitares, así como por militares y policías, una vez que la marcha estudiantil del 12F había concluido. Sin embargo, la represión, con su saldo de sangre, prisiones y muerte en ese día, no es capaz de explicar todo lo que bulle en el alma venezolana, especialmente en sus jóvenes.

    Con los análisis que se han hecho -incluidos los que recorren este espacio los domingos-, no se había logrado capturar el verdadero estado de ánimo del país, lo cual incluye el de opositores y chavistas, asediados por la tiranía de la escasez, la inflación y el crimen. Ahora se ve esta impetuosa carga emocional, furia acumulada, que ha estallado no se sabe con qué alcance y consecuencias.

    Hoy el país cosecha 15 años de odio. No hay que engañarse, esa siembra ha dado sus frutos. Los colectivos que disparan a mansalva, los guardias que ejercen la violencia documentada en fotos y videos, los miembros del Gobierno que aguijonean a sus seguidores y los que ejercen una violencia ciega contra vidrieras o automóviles, son la cosecha del odio sembrado por el régimen rojo. No en vano Chávez invocó tantas veces la muerte como alternativa a la Patria, tanto que al destruirse esta solo quedó aquélla.

    EL FUTURO HA HUIDO. En el imaginario colectivo la explosión social tenía la cara terrible del 27 de febrero de 1989, emblema de lo que podría ocurrir ahora si las furias se desataban. Es posible -lo digo con prudencia- que esté en marcha esa «explosión» pero con nuevo rostro, sin saqueos y sin fin: el reclamo airado en las calles de una sociedad cansada que quiere un cambio urgente, cambio profundo, aunque no se sepa exactamente su configuración, pero seguramente tiene entre sus perfiles deseables la libertad, la democracia, la seguridad y condiciones de vida decentes.

    Esta revuelta no tiene jefes. El hecho de que el gobierno y algunos más la atribuyan a Leopoldo López, María Corina Machado, Antonio Ledezma y otros dirigentes opositores, es posible entenderlo como un recurso político para apartarlos del camino, apresarlos y perseguirlos, pero no se sostiene como explicación. Lo que hemos visto son las fuerzas de las profundidades desencadenadas, en la construcción de sentido y rumbo de la lucha. No sé si se logrará en este envión, pero es lo que se observa en el desafío, en el coraje y en la disposición de «resolver esto ya» que miles de jóvenes muestran.

    La revuelta nace fundamentalmente de la ausencia de futuro que tiene el ciudadano, sea chavista de a pie o antichavista. Este régimen les ha expropiado el futuro a los jóvenes. Baste pensar cuál puede ser el plan de vida de un joven que desea un empleo profesional, adquirir una vivienda y un carro, viajar, estudiar aquí o afuera. Tales proyectos son imposibles para la mayoría. El futuro hoy no existe. Cuando se pierde la esperanza de obtener los ingredientes materiales y espirituales que pueden hacer la vida amable y viable, se comienza a pensar en el salto necesario para que aquellos sueños seanverosímiles. Esto es lo que fermenta en el alma nacional. Imagínense a jóvenes entre 15 y veintitantos años que viven sus años más recientes en el medio de las acrobacias familiares para conseguir harina de maíz, papel higiénico, aceite, azúcar y otros bienes. Sean de la clase social que sean, el porvenir les luce cada vez peor.

    REPRESIÓN. La no violencia no excluye acciones de calle firmes. La violencia ha sido empleada por el régimen que no tiene frenos ni escrúpulos morales para emplearla.Ha sido el instrumento al cual ha apelado sin medida. En la idea de que existe un golpe en marcha, ha desatado la operación castigo contra la ciudadanía sin medida ni control alguno. Castigan como los nazis. Con su cauda de muertes, prisioneros, torturados, desaparecidos y perseguidos. Esta brutal represión ha permitido, sin embargo, hacer la radiografía del régimen en su etapa de carcoma terminal. Este aparato se sostiene en tres pilares que no por criminales son sólidos: un sector de los grupos paramilitares (no todos, porque algunos han sido marginados por el «madurismo»); un sector muy violento y facineroso del Sebin y de la (antigua) DIM; y las unidades antimotines de la GN, hoy convertidas en feroces grupos de asalto en contra de ciudadanos que protestan, con jefes que son candidatos fijos a la imprescriptible justicia internacional.

    Hay que notar que cada vez menos ministros, diputados y altos funcionarios oficiales declaran en defensa de esta orgía de represión y sangre, lo que revela la descomposición interior del grupo en el poder. No es la división entre las camarillas de Maduro, Cabello y Rodríguez Torres, sino una descomposición que ha fracturado cada uno de los grupos previamente existentes. Existe un sector chavista, no sólo de los de abajo, que cree que la fuente del descontento no es una conspiración imperial sino la escasez de comida y los problemas cotidianos; este juzga que Maduro no dio la talla, y que hay que buscar una salida consensuada con la oposición porque, de lo contrario, la salida puede ser traumática.

    El Gobierno está en una situación de debilidad muy elevada que ahora se ha incrementado con la conciencia creciente en el mundo de su actitud criminal, violatoria de los derechos humanos.

    UNIDAD. Para enfrentar los retos de hoy las fuerzas democráticas están unidas. No me refiero a la unidad boba burocrática, sino a la unidad viva que se reconstruye día a día. Las diferencias no solo son naturales sino útiles. Hace muchos años el líder de la unidad era Enrique Mendoza y luego, dependiendo de las etapas, otros surgieron para, a su vez, dar paso a otros más. No hay líderes definitivos ni líderes definitivamente enterrados, todo depende de las etapas del movimiento y del carácter que adopte la lucha. Las elecciones demandaron un tipo de liderazgo, su ausencia reclama otro, y fuera de «las trompadas estatutarias» y las discusiones indispensables, la lucha del país y de los jóvenes en particular es una poderosísima fuerza unitaria. La calle ha impuesto de nuevo la unidad.

    El movimiento de protestas ha delineado los objetivos y tal vez la dirección política debiera complementarlos: libertad de Leopoldo López, de los estudiantes y presos políticos; destitución y enjuiciamiento de los responsables materiales e intelectuales de los asesinatos ocurridos, retiro de las unidades cebadas en la represión y disolución de los grupos paramilitares.

    Maduro pudo haber cedido y no quiso o no lo dejaron, ahora podría contribuir a una salida pacífica y consensuada con su renuncia.

    Twitter @carlosblancog

  • El líder eres tú – Por María Corina Machado

    El líder eres tú – Por María Corina Machado

    Quince días atrás, habrías imaginado ver centenares de miles de ciudadanos en las calles de ciudades y pueblos de Venezuela alzando sus voces al mismo tiempo, marchando con firmeza y pasión en la más contundente demostración de coraje cívico? En cuestión de días, un país pasa de la aparente resignación a la energía contagiosa de la protesta en la calle.

    Este despertar ha tenido inmensos sacrificios. La represión del régimen es brutal; mediante el ataque de los colectivos del terror y los cuerpos de seguridad del Estado. Desgarra el dolor por las vidas cegadas de inocentes venezolanos: Bassil, Robert, Juan, Genesis. Salieron de sus casas con la conciencia de quien cumple una tarea histórica. Nunca olvidaré la mirada orgullosa de la madre del joven torturado que entre lágrimas se comprometía a acompañarlo en la próxima protesta. Un régimen que persigue, reprime, tortura, asesina y censura es una dictadura.

    ¡Cuánto hemos logrado en estos días! El Sr. Maduro se quitó la careta, demostrando su feroz totalitarismo, su debilidad y su desesperación. El mundo finalmente reacciona: artistas, expresidentes, músicos, organizaciones de derechos humanos, periodistas. Llaman las cosas por su nombre. El pueblo en la calle ha reconocido su propia fuerza y la intensidad de nuestra determinación a luchar.

    Se estableció la conexión entre la protesta por la escasez, la inflación, el empleo precario y la inseguridad, con el culpable y con la solución: el cambio político. No podrá ser aplacada dotando efímeramente anaqueles o aumentando un bono en efectivo. Se trata de defender la dignidad humana y conquistar la libertad. La criminal represión nos indigna y nos da más fuerza para luchar. Continuaremos en la calle defendiendo nuestros derechos humanos.

    Muchos se preguntan quién es el líder de este momento histórico; el líder eres tú. Cada venezolano, desde Uracoa al 23 de Enero, ha demostrado que sabe cuál es la ruta a la libertad. Reprimir esta pasión es imposible; acompañarla con organización es necesario.

    Febrero 2014: aprendimos una lección de vida. Hay que confiar en nuestro pueblo.

    A nuestros héroes caídos, que representan el coraje, nobleza y dignidad del pueblo venezolano, honrémosles con nuestra lucha hasta vencer.

    [email protected]

    @mariacorinaYA

  • Doce puntos para el debate – Por Alfredo Yánez

    Doce puntos para el debate – Por Alfredo Yánez

    El país vive una crisis. Expertos y legos coinciden en que por estos días confluyen los desencuentros entre las fuerzas reales del poder político, la grave sequía en cuanto a recursos económicos y la evidente deuda social que se manifiesta; sin estridencias ni tarimas, en las más de 80 protestas diarias por vivienda, empleo, salud, educación, vialidad, y sobre todo, seguridad.

    También aseguran que el carisma no se hereda y que la nostalgia no es suficiente para compensar los desmanes, que puertas adentro también, se comenten desde aquella mesa ovalada, cada vez más llena de militares

    Convencidos del fraude electoral; experimentado en forma de alteración de resultados, ventajismo propagandístico, grosera intervención militar, desbalance en medio de la campaña, y evidente parcialización del árbitro; los ciudadanos comenzaron a sentirse solos; utilizados únicamente por los líderes para acompañarles a la hora del festín electoral, a la hora de recomponer «sus» cuentas con alguna alcaldía, con alguna curul en el concejo municipal.

    Nunca apatía. Nunca desdén. Lo que hubo fue frustración; fue desencanto, fue impotencia. Todo un coctel condimentado con la escasez, la devaluación continua, constante y continuada, el toque de queda autoimpuesto y la aberrante violación constitucional en materia legislativa, parlamentaria, judicial, de propiedad privada y de seguridad ciudadana.

    Así las cosas, el 23 de enero, en el marco de la conmemoración del 56 aniversario del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, un sector de la oposición política convoca a las calles para juntos encontrar #LaSalida.

    La idea se ha regado por las redes sociales virtuales y se ha multiplicado en forma de infinitas redes sociales reales, tangibles, con intelecto y seguridad, con criterio, con masa crítica, con organización y con sentido de oportunidad.

    Sin ánimos de dividir nada que no esté dividido ya; esta plataforma que procura una salida a la crisis, activó un movimiento de calle que superó las expectativas de todos, y en solo una semana ha hecho desencajar a un gobierno que se creyó todopoderoso y que no puede más que apelar a su más efectiva estrategia: la represión y el miedo.

    Con los estudiantes como inspiradores, el país se volcó a las calles. De mañana, de tarde, de noche. Aquí y allá. En esas estamos; mientras que algunos, intentan desvirtuar la protesta y desmovilizar a una población que exige definiciones a unos y respuestas concretas a otros.

    En adelante, doce argumentos utilizados para detener las movilizaciones, con unas reflexiones, que seguro permitirán el debate de las ideas para seguir adelante, porque esto no es sencillo. Nunca nadie dijo que lo sería.

    1. No están dadas las condiciones ideales

    Ni lo estarán nunca. Como no estuvieron dadas las condiciones para las jornadas electorales, como no estuvieron las condiciones para elevar reclamos ante la Fiscalía o el Tribunal Supremo.

    Las condiciones ideales no son otorgadas por obra y gracia del Espíritu Santo, las condiciones hay que generarlas, hay que potenciarlas, en atención a la realidad que se vive en el país.

    En este momento existe una guerra económica declarada por el gobierno a los venezolanos. La inflación, la falta de liquidación de divisas para los sectores productivos y de servicios, la falta de inversión. Todo eso repercute en la vida diaria, en la cotidianidad.

    Si se utiliza con inteligencia, está muy claro que las condiciones están ahí para hacer valer las protestas y potenciarlas con criterio de unidad, de articulación.

    2. No hay conducción política

    Lo que no hay es acuerdo partidista. Lo que no hay es una definición de quién es el que convoca o quién es el que debe hablar de último en la manifestación.

    Algunos dicen que no hay conducción política porque no ven afiches entre la multitud con el rostro de un candidato.

    Esta vez no se trata de protagonismos, esta vez la lucha no es por el voto para alguien, la lucha es por el rescate de un país que hace mucho rato va barranco abajo.

    En todas esas manifestaciones, desde el 23 de enero a hoy, ha habido políticos comprometidos, desde quienes convocan, hasta quienes delinean la estrategia. Son horas y horas de conversaciones, de planteamientos, de trazos que irremediablemente confluyen en la aplicación de todos esos programas e ideas que se presentaron al país en los más recientes procesos electorales.

    3. No tienen objetivos claros

    El objetivo es claro: La conquista del poder.

    Para lograrlo, la conducción política ha dicho que la Constitución vigente es la que ordena.

    Allí en ese texto constitucional se establece, primero el derecho a la protesta, libre, pacífica.

    También dice la Constitución que el presidente puede renunciar a su cargo, que se le puede revocar el mandato, e incluso que se puede convocar a una asamblea constituyente que genere otro marco institucional.

    Que esto tiene riesgos; por supuesto que los tiene. Que cada quien los ponga en la balanza y establezca sus conclusiones luego de sopesar si esos riesgos son mayores o no, a la posibilidad de extender en el tiempo la crisis por la que atravesamos.

    Por otra parte, estas movilizaciones tienen objetivos específicos. En principio, está planteada la liberación inmediata, y sin que medien procesos judiciales sin sustento real, de los jóvenes, estudiantes, periodistas, concejales detenidos por el ejercicio de su derecho a la protesta.

    Más adelante, como consecuencia de los sucesos de los últimos días (Aunque existen múltiples precedentes), se plantea como objetivo concreto el desarme inmediato de los grupos irregulares y violentos que operan en el país.

    En este sentido, y con apego a las palabras de los más prominentes voceros del Estado, se exige la neutralización de esos hombres armados, reconocidos por el Ejecutivo, al decir que se deslindan de sus acciones, y por la Fiscalía, que exhortó a los grupos al desarme voluntario.

    Evidentemente hay otros objetivos, marcados en la agenda política desde hace varios años, como la ley de amnistía para la liberación de los presos políticos y el regreso a la patria de los exiliados.

    4. Estas acciones desvían la atención

    Si se entienden las manifestaciones populares como eventos únicos y aislados, probablemente desviarán la atención. Pero esta presencia activa en la calle no es un capricho suelto, ni un berrinche de un grupito.

    Estas manifestaciones son el resultado de años de desconsuelo, de angustia, de sumisión, de depravación de la democracia, de abuso sostenido, de violaciones a la Constitución y las leyes.

    Contrario a este planteamiento, estas manifestaciones potencian la atención sobre la grave crisis que se padece. Cada vez que los jóvenes van a una concentración indican que no saben si morirán a manos de un desalmado paramilitar armado con la venia del gobierno, o de un delincuente común, amparado por la impunidad de un sistema que poco sabe de justicia, porque está formado solo para la venganza o la revancha.

    Cuando una madre va a una marcha, no va solo porque quiere que el presidente de turno se vaya (que también lo quiere), sino porque no consigue los insumos básicos para su dieta o la de sus hijos, porque no hay leche, ni harina, ni pollo.

    Cuando un hombre va a una de estas convocatorias no lo hace pensando en pajaritos preñados; lo hace porque cada día su plata vale menos, porque los privilegios que la naturaleza le dio al país se quedan en las arcas de Cuba, o en los regalos a Nicaragua, o a Bolivia.

    Quienes quieren desviar la atención son otros, que prefieren que la atención de la gente, que el foco, se quede fija en un tarjetón, a la espera de la próxima elección.

    5. Estas acciones terminan en violencia

    Eso es lo que impulsa el gobierno. Lo aplicó el 11 de abril de 2002, cuando no había redes sociales, ni celulares con cámaras fotográficas ni videos caseros en streaming que demuestran claramente quiénes son y desde dónde se genera la violencia, y la muerte.

    Estas acciones han sido pacíficas, lo que no son es pasivas, ni sumisas, ni atenidas a un control estatal ni paraestatal que frena y desmoviliza.

    Plegarse a la inmoral igualación que reza el «venga de donde venga» o la «violencia desde ambos lados», es desconocer el ímpetu pacífico de unas movilizaciones cívicas, armadas con consignas, pitos y banderas.

    6. Los radicalismos se unen

    Absurdo. ¿Dónde están esos radicalismos?; ¿dónde los enfrentamientos?

    Lo que ha quedado demostrado es que hay una única parte radical, insana, despiadada, cobarde, violenta, irregular y armada, que tiene a la anarquía como norte y a la impunidad como aliada.

    7. Atornillan al gobierno

    Hay opiniones disímiles sobre esto. Hace poco más de dos meses el gobierno se dio un baño de legitimidad institucional. Allí le dio dos vueltas a la tuerca.

    Hoy, con casi diez días de actividad en las calles, no solo de Caracas, sino de prácticamente todas las ciudades del país, luce descolocado; hablando incluso de renuncias, de acciones que harían si quedaran fuera del poder.

    Amenazas, represión, cárcel. No parece este el más atornillado de todos.

    Además, estas movilizaciones, llegaron justo cuando la propia crítica interna no cesa. Todos los días, el chavismo de base descose las políticas del gobierno, lo deja, le da la espalda.

    Las manifestaciones de apoyo se ven esmirriadas, enclenques, desnutridas. Hoy en día, como confesó una de las ministras, este gobierno se sostiene solo por la acción violenta de los grupos paramilitares que auspicia.

    8. No somos mayoría, hace falta crearla

    Quizá este sea uno de los peores argumentos que se utilicen para desvirtuar las manifestaciones surgidas en el país en los últimos días.

    En el caso de que sea cierto, lo cual desdice toda una plataforma comunicacional creada hace muy poco; pues ésta es una de las oportunidades más genuinas para transformar esa realidad.

    Hoy, ante la realidad incontestable, está servido el momento para juntar todos los descontentos, todas las falsedades, toda la carga de verdad contenida en la mesa, en la almohada, en el bolsillo y convertirla en protesta, en exigencia, en reclamo, en cambio.

    La mayoría que vota, se gesta primero en la calle, se arma primero reconociéndose en la lucha ciudadana.

    Qué falta; puede que si; pero este es un inicio muy prometedor. Frenarlo, desmovilizarlo, sería el fracaso más estrepitoso de los últimos tiempos.

    9. ¿Dónde están los pobres en eso?

    En cada paso dado. En cada consigna gritada, en cada acción.

    Los menos privilegiados están contenidos en toda esa voluntad. Las manifestaciones de los estudiantes de todas las universidades del país tienen una inmensa carga de presencia social.

    Alguien todavía cree que todos los que van a estas manifestaciones son los ricos, los millonarios, los terratenientes. Ilusos, ingenuos, faltos de solidaridad.

    Desacreditar a quienes impulsan una posibilidad de cambio, a quienes aún creen que es posible la democracia en todas sus acepciones y manifestaciones. Democracia no es solo votar, aunque votar haga falta y sea la forma idónea de expresar voluntades. Pero democracia también es reclamo y exigencia; es luchar por los derechos y ejercer los deberes ciudadanos.

    Con esos valores y principios se concentran los venezolanos; y allí están los pobres y los no tan pobres. Muchas veces la pobreza no está solo en la falta de recursos económicos.

    10. Dividen la unidad

    Muchos dicen que están con la unidad, pero mientras la unidad les circunde, mientras ellos sean el epicentro de esa unidad.

    Hoy, no cabe duda, la unidad está en la calle. Sin más convocatoria que las redes sociales; de un día para el otro, de una hora para otra, la ciudadanía dice presente.

    Está claro que existe un liderazgo activado, compartido, que traza línea y se ejecuta.

    Falta más articulación y más organización, no se discute; pero es la hora de sumar y aportar. Que no es lo mismo que dirigir y cogerse el proceso.

    Casualmente, por estos días, lo que se construye es unidad, porque en medio de una inmensa diversidad de criterios y opiniones, ha prevalecido la voluntad férrea de asumir la calle como un bastión de lucha, como una forma de fortalecer el músculo, con el cual, cuando sea necesario potenciar un diálogo entre iguales, para conquistar, por ejemplo, el urgente y necesario desarme de los grupos paramilitares que someten al país, con la venia de las autoridades constituidas.

    11. No dan la cara

    ¿Quiénes no dan la cara? Es otra vez la ambigüedad como concepto, porque lo que ocurre en Venezuela es que se activó una protesta por el país, sin que ningún personaje sobresalga por encima de otro.

    Lo que está pasando hoy es que se potencia una salida, descrita líneas arriba; no se potencia a un candidato, ni a un líder en particular. Todos los días se da la cara, todos los días se ven más caras, más razones, más motivos.

    El liderazgo estudiantil está ahí, lo mismo que otros voceros que explican, comentan, y convencen.

    Esta es otra etapa, que no niega los tiempos electorales, pero que defiende su derecho a procurar, en el marco de la institucionalidad, salidas posibles, porque están descritas en la constitución y las leyes.

    12. Usan a los jóvenes como carne de cañón

    Lo menos que puede hacerse con los jóvenes es usarlos.

    Utilizar este argumento, además de ofender la dignidad de los honestos y valientes jóvenes venezolanos, es desconocer que los estudiantes, que los muchachos, que los jóvenes comprendieron hace rato que su futuro se define, se escribe, se determina HOY, no mañana, ni dentro de seis años.

    Los jóvenes asumieron, con determinación, con coraje, que este es su momento, que su oportunidad para labrarse un futuro pasa por luchar y conquistarlo desde ya.

    Quién va a impedirle a un muchacho que se labre su destino, cuando lo que ve hoy al frente es muerte y desolación.

    Aquí lo que muchos tenemos que hacer es acompañar a esos muchachos que son en definitiva los que nos ayudarán a salir de la crisis de salud, una vez que se gradúen y especialicen, los que descubrirán las fórmulas matemáticas y sociales para generar la igualdad de oportunidades a todos los sectores del país, los que enseñarán a nuestros hijos y nietos, las reglas básicas de la convivencia en democracia.

    No son carne de cañón, son un ejemplo de constancia y disciplina, de lucha, de entrega, de sacrificio.

    Nota final

    Lo que está arriba no es la verdad absoluta. Es un planteamiento, una visión. El país necesita debate, discusión y acción.
    Ojalá nadie crea que estas posiciones pretenden desacreditar a alguien o potenciar a otro. Lo que si pretenden es generar actividad, es motivar a la discusión, es movilizar al intelecto para descubrir juntos una forma que permita el reconocimiento de todos; porque en este país, para que surja, para que se desarrolle, para que crezca y para que avance, hacemos falta todos. (El Universal)

  • Venezuela en crisis – Por Miguel Velarde

    Venezuela en crisis – Por Miguel Velarde

    Una vez más, los ojos del mundo están en Venezuela. En esta ocasión, debido a que una marcha pacífica liderada por los estudiantes el pasado 12 de febrero y que convocó a más de 50.000 personas, término con la muerte de tres personas por heridas de bala, decenas de heridos, centenares de detenidos y un país indignado. Como respuesta, muchos más venezolanos se lanzaron a la calle los días posteriores y no la piensan abandonar.

    La nación pasa por uno de los momentos más críticos de su historia. La libertad de expresión está dando sus últimas bocanadas mientras que los derechos de los ciudadanos se ven seriamente amenazados. Las crisis económica y social se han convertido en una crisis política que tiene en vilo a toda la nación. Las reivindicaciones puntuales -como las relacionadas a la difícil situación económica que atraviesa el país y los altos índices de inseguridad existentes- se han transformado en una demanda superior: que cambie el modelo.

    Vemos con tristeza como importantes actores de la sociedad no están a la altura de la circunstancia histórica que atraviesa el país, incluso algunos de los que dicen “oponerse” a al régimen que gobierna, mientras que los medios de comunicación escriben el capítulo más negro en su historia. El black out informativo es casi total en el país y muchos de ellos han culminado su metamorfosis a ser plataformas de propaganda y cinismo. Una verdadera vergüenza que solamente la perspectiva que da el paso del tiempo podrá dibujar en su total magnitud.

    Sin embargo, existe también un liderazgo estudiantil y político que estuvo y está dispuesto a arriesgar y arriesgarse, a decir lo que piensa y luchar por lo que cree. Es mucho lo que hoy está en juego en Venezuela y ha sido asumido, como tantas otras veces en la historia, por jóvenes dispuestos a arriesgarlo todo, porque son ellos los que en verdad comprenden el significado de la palabra futuro. Ellos parecen haber asumido una realidad: si cada uno no lucha por su futuro, nadie lo hará por ellos.

    Venezuela está en crisis. Sin embargo, hoy cobra validez esa máxima de vida que reza que los jóvenes no son el futuro de una nación, sino su presente. En uno tan retador como éste, son ellos quienes escriben en tiempo real la historia de su país y libran una batalla con dos de las armas más poderosas que su juventud les brinda: el valor y los valores.

    La democracia está más viva que nunca en cada uno de esos venezolanos que despertó, se vistió de esperanza y decidió poner un pie en la calle, porque comprendieron que la libertad y no se hereda, se gana cada día.

    Hoy son cientos de miles los que están en esa cruzada y el campo de batalla se llama Venezuela.

    Miguel Velarde

    @MiguelVelarde

  • El fin de un modelo – Por Ángel García Banchs

    El fin de un modelo – Por Ángel García Banchs

    Lo que estamos viviendo en estos días no es la implosión de un gobierno, o del chavismo, únicamente, sino el fin de un modelo político-económico instaurado desde hace 40 años, a mediados de los 70: el modelo que yo he denominado petropopulista.

    Tal y como pronosticamos, la sociedad civil le pasaría por encima a la sociedad política. Los estudiantes en la concentración pacífica del 13 de febrero en Chacao coreaban al aire: «No soy Capriles, no soy Maduro, soy estudiante y estoy pensando en mi futuro».

    Entendió por fin la sociedad civil (faltan que se sumen gremios, sindicatos e Iglesia) que, era necesario pasarle por encima a los políticos para recuperar la libertad y la República, y dar así finalmente al traste con la inseguridad, la escasez, la inflación, y las penurias, que nos asfixian.

    Debo recordarles que Venezuela fue ejemplo de civilidad, modernidad y crecimiento, durante el período 1925-1974; y por buena parte del mismo fue, también, el ejemplo en Latinoamérica, y un buen ejemplo en el mundo, de Democracia y de República; pero que, desde los 70 cuando el petróleo dejó de ser una mercancía para ser también activo financiero; y desde que su precio pasó a ser volátil y creciente y se nacionalizó la industria petrolera, apareció el populismo, que poco a poco socavó las bases de nuestras una vez sólidas instituciones, conduciéndonos a lo que hoy vivimos.

    Lo que estamos viviendo es el fin de un modelo, que exacerbado sólo nos condujo a la autocracia, el presidencialismo y el voluntarismo. El modelo petropopulista no es más que un modelo de reparto rentístico; un modelo conflictivo, de mafias y controles, que necesita a los pobres como su base político-clientelar; un modelo que no saca de la pobreza, sino que la reproduce; un modelo que sólo nos conduce a las penurias.

    En particular, lo he definido así:

    El petropopulismo es una forma de hacer política caracterizada por fomentar, mantener, y exacerbar la dependencia del ciudadano de la renta externa petrolera en sustitución a su esfuerzo productivo, el cual no puede desarrollarse plenamente debido al interés político por sostener el desempleo, subempleo y la pobreza como base político-clientelar. El rentismo, pero, ante todo, el petropopulismo determina la relación entre Estado y ciudadano, haciendo al último dependiente del primero y no al revés.

    @garciabanchs

    www.econometrica.com.ve

  • Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco G.

    Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco G.

    La violencia, vieja meretriz
    Honor a los estudiantes caídos. Honor a los heridos, torturados, presos, desaparecidos, perseguidos, allanados y enjuiciados en esta terrible semana para Venezuela. Así debían comenzar estas líneas y tal vez detenerse acá para que el silencio del duelo sustituya las palabras. No conocí a estos estudiantes, pero en tiempos ya remotos conocí a otros que cayeron en torturas y balazos, y el dolor que embargaba a universidades y liceos era indescriptible, abisal. Así es hoy.

    Analizar hechos políticos atravesados por la muerte siempre es tarea difícil pero es la tarea de hoy. Hay premisas que es necesario establecer. Las protestas y manifestaciones del 12 de febrero fueron pacíficas hasta su conclusión, bajo la conducción de los dirigentes que las promovieron y apoyaron. Después de concluida la marcha de Caracas los grupos paramilitares del gobierno atacaron con violencia extrema y dispararon a matar. El pequeño grupo que quedó y lanzaba piedras, ni respondía a los objetivos de la marcha ni a sus dirigentes. El doloroso resultado se conoce y los testimonios del periodismo de calle acusan una y otra vez a los autores materiales e intelectuales de los crímenes. Los hechos se saben, pero rondan las preguntas, la fundamental de las cuales es por qué el Gobierno propicia un nivel estrepitoso de violencia y por qué le encomienda la tarea a los paramilitares que ha creado, armado, consentido y financiado.

    RÉGIMEN DÉBIL. Lo cierto de todo este asunto es que aunque algunas unidades de la GN han sido brutales en la represión, así como comisarios del Sebin, y grupos de la Policía Nacional, el grueso de esos cuerpos no quiere obedecer órdenes ilegales como las que ahora dictan Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Miguel Rodríguez Torres. Las fuerzas militares y policiales no solo están conscientes de que crímenes contra los DDHH no prescriben sino que saben que el Estado rojo se viene abajo por su descomposición interior.

    Las fracturas institucionales son múltiples; el Estado se deshace y la crisis económica carcome los cimientos de un poder fundado en la renta petrolera. La escasez, buque insignia del desastre despiadado que asedia a los venezolanos, no tiene forma de remediarse por un par de razones: no hay dólares para importar lo necesario, ni hay producción interna debido a la ruina, trepada en las ancas de la revolución bonita. No tienen ninguna solución manejable para solventar estas hecatombes salvo una sola que ya les es imposible adoptar: cambiar radicalmente sus concepciones y el sentido de sus políticas. Maduro hizo un amago y no pudo, quedó atrapado entre «la derecha endógena» y la izquierda exógena. No se pudo mover y ahora, petrificado, menos aún.

    El haber apelado a «los colectivos», los grupos paramilitares financiados, entrenados y adheridos al gobierno es una revelación de la debilidad del régimen. Significa que no cuenta para enfrentar las demostraciones de descontento y reclamo social, al menos en forma incondicional, sino con estos grupos. No quiere decir que no haya militares, policías políticos y uniformados, que no estén dispuestos a disparar a mansalva, pero sólo estos paramilitares sangrientos lo hacen de modo uniforme y gozoso. Maduro quedó atrapado más que nunca entre ellos y Diosdado.

    EL GOLPE DE ESTADO. Para enfrentar el vigor de la protesta popular y estudiantil, así como justificar el despliegue criminal de grupos de mototerror, ha renacido la tesis del golpe de estado. Quien esto escribe no duda que existan militares que por las mismas razones argumentadas por Chávez en 1992 quieran sublevarse, pero no obedecen a la dirección opositora en ninguna de sus variantes.

    Ya lo dijo Antonio Ledezma hace pocos días. Si hay un golpe de estado en marcha quiere decir que la Fuerza Armada está dividida, que no es cierto que esté «unida monolíticamente», como se decía antes, alrededor del ilegítimo Presidente. Porque, debe recalcarse, no hay golpe de estado sin militares; todo lo demás son suspiros a la luna. Pero si el gobierno ha debelado un golpe de estado sería conveniente conocer los nombres de los jefes. ¿O es que no saben si hay golpe? ¿O es una mera patraña para impedir la protesta y convertir en acusados a los dirigentes opositores?

    Hace días fueron convocadas Asambleas de Ciudadanos para discutir «la salida». A una de ellas asistí. El objetivo proclamado por todos fue discutir las formas del reemplazo constitucional de Maduro y, además, todos los oradores insistieron en dos temas básicos: la protesta no violenta y la unidad de las fuerzas democráticas. En paralelo se dieron protestas estudiantiles ferozmente reprimidas, fundamentalmente en los estados andinos, y con motivo del Día de la Juventud, el presidente de la FCU-UCV, en la misma Asamblea, convocó una concentración pacífica el 12 de febrero en la Plaza Venezuela. Nadie se planteó que las manifestaciones y marchas fuesen violentas, entre otras razones además de los principios, por una elemental: la violencia conviene al gobierno porque aleja a los moderados, aísla las vanguardias y les es más fácil reprimirlas.

    LA MANIOBRA. La semana pasada alerté sobre la amenaza en contra de tres dirigentes. El parágrafo que encabezaba mi columna era el siguiente: «Acusar o sugerir que Antonio Ledezma, Leopoldo López, María Corina Machado, la Movida Parlamentaria (MP) y los demás promotores de «La Salida» están en el fomento de un golpe de estado es una de dos cosas: una delación, si realmente los denunciantes creen que esos dirigentes conspiran; o un crimen, aun cuando sea culposo, porque es lanzar la jauría en su contra. Por estos días se observa a altos funcionarios y al aspirante a sustituir a Maduro, el gobernador del Táchira, centrados en López como responsable de disturbios, para lo cual la idea de que él busca un «atajo» no hace sino tenderle la cama a la represión.

    Aquella conjetura ha tomado cuerpo. Todos los dueños del poder se han lanzado en manada feroz en contra de estos dirigentes, orden de aprehensión en contra de López, amenazas de allanamiento de la inmunidad parlamentaria a María Corina, provocaciones e insultos al por mayor hacia Ledezma. Estas injurias buscan encubrir actos de violencia cometidos por el Gobierno para criminalizar la disidencia.

    Es comprensible lo que hace un gobierno débil y desesperado; lo que no es comprensible es que del lado de enfrente haya quienes, so pretexto de desmarcarse de «los radicales», acompañen o se hagan los locos ante la persecución a la que se ven sometidos dirigentes recios que encarnan una visión de la lucha, que también es democrática, constitucional y pacífica. La discrepancia es un derecho de cualquiera, acusar, aunque sea «en privado» de lo que el gobierno acusa, es una vileza que facilita la represión.

    Twitter @carlosblancog

  • La identidad de libertad que debemos conseguir y defender – Anderson Riverol

    La identidad de libertad que debemos conseguir y defender – Anderson Riverol

    La identidad es algo sumamente importante sobre todo si se trata de un país, esto porque al conocerse, al conocer su cultura, su forma de vida, su forma de pensar, su forma de actuar etc., se puede determinar el rumbo que debe tomar el país y este rumbo debe estar enfocado en la mejora de la calidad de vida de las personas e indudablemente en el crecimiento económico para satisfacer la mayor cantidad de necesidades que se pueda sabiendo que  son ilimitadas dichas necesidades.

    Existen varios tipos de sistemas políticos, pero ciertamente el que más nos concierne es el de la Democracia y junto a ella para que pueda ser efectiva debe estar acompañada de la muy gastada palabra “Libertad”. Porque una nación que tenga libertad va a tener el poder primero de identificarse y posteriormente de avanzar hacia el futuro; pero ciertamente para crear esa identidad  debemos saber cuáles son sus fuentes y las mismas las encontramos en el libro de Samuel P. Huntington “Who Are We?”Que a pesar que dice que las fuentes pueden ser infinitas las más destacables son:

    1.- Abscriptivas, como la edad, la ascendencia, el género, el parentesco (los familiares de Sangre) y la raza.

    2.- Culturales, como el clan, la tribu, la etnia (definida como un modo de vida), la lengua, la nacionalidad, la religión, la civilización.

    3.- Territoriales, como el barrio, el pueblo, la localidad, la ciudad la provincia, el estado, la región, el país, el área geografía, el continente, el hemisferio.

    4.- Políticas, como la facción, la camarilla, el líder, el grupo de interés, el movimiento, la causa, el partido, la ideología.

    5.- Económicas, como el empleo, la ocupación, la profesión, la empresa, la industria, el sindicato.

    En esas fuentes es donde las personas como individuos pueden desarrollar su identidad y es la Democracia ejercida con Libertad la única que permite que ningún poder totalitario influya con sus mandatos sobre las personas y de esta manera puedan desarrollarse a plenitud. Ahora el reto es poder aplicar esto más allá que solo tipificarlo y allí es donde encontramos toda una serie de peligros que sufre la democracia.

    El tesoro de la democracia es la libertad que da fuerzas para luchar a los nobles y a la vez es el  blanco de las personas malas (definiendo personas malas bajo la concepción de Hannah Arendt donde dice que existen dos tipos de “personas malas” las que no tienen sentimientos y las que poseen malos sentimientos),  a quienes le impide lograr sus más oscuros fines, peroesta también puede ser tomada como bandera por estas mismas malas personas para acabar con la democracia misma.

    Para destacar efectivamente  que es la libertad cito a continuación a una de las mentes más brillantes de toda Latinoamérica quien no puede ser otro que Mario Vargas Llosa y donde la explica en el libro resultado de la celebración de los 25 años de CEDICE Libertad llamado El Desafío Latinoamericano: Libertad, Democracia, Propiedad y Combate a la Pobreza que significa la libertad.

    “Abusada por politicastros y por los demagogos, la palabra “libertad” ha perdido para muchos su significación neurálgica y fundamental para la historia de los seres humanos. Sin embargo hay que recordar lo que ella significa: una fuerza civilizadora y humanizadora que saco a los hombres y las mujeres de las cavernas; les permitió dominar la naturaleza; hacer retroceder a la enfermedad, a la escasez, a la penuria; desarrollar sociedades; impulsar la tecnología, la ciencia; y convertir al ser humano en alguien capaz de romper la ley de gravedad, salir al espacio y llegar a la estrellas. Todo Lo bueno que le ha pasado a la humanidad, desde esos oscuros tiempos de su iniciación, se debe a ese valor supremo que es la libertad.

    La manifestación de la libertad, en el campo político, es la democracia. Un sistema imperfecto como todos los sistemas, pero, a diferencia de los otros, perfectible. Un sistema que gracias a la coexistencia de diversos partidos, de creencias he ideas, ha ido mejorando y perfeccionándose a lo largo del tiempo, hasta crear las sociedades menos violentas, más justas y más prosperas en la historia de la humanidad… La economía de libre mercado, la libertad de empresa, la propiedad privada son fundamentos de la libertad política”

    Trasladando todo esto al contexto venezolano encontramos que a través de su historia encontrar la democracia ha sido un auténtico laberinto del cual aún no salimos y que constantemente el fauno del totalitarismo amenaza con arrebatarnos hasta nuestro último aliento; al ver unos años atrás encontramos desde militares hasta pretorianos que se auto denominaban demócratas y luego de la caída de la última “dictadura clásica” se vivieron años de un intento de democracia bastante aceptable que poco a poco se fue desgastando con una práctica no tan sólida de la libertad, y es que al puntualizar lo elementos que desgataron esa democracia podemos ver la desconfianza que los líderes de su época  crearon hasta hoy, factores como el utilizar a muchos de los colaboradores de la policía del dictador Marcos Pérez Jiménez los cuales habían sido unos brutales opresores, hasta los hechos de violencia presentado en el llamado caracazo.

    Uno a uno todos estos elementos y muchos mas no mencionados dieron como resultado un status quo reprochable al día de hoy, donde las libertades son cubiertas con mandatos, la propiedad privada no se respeta, se quiebra a las empresas con absurdas reglas de juego que evita la inversión y controles de cambio que solo empobrece a los venezolanos de escasos recursos mientras toda esta circunstancia pone regordete a quienes mandan.

    La verdad es que Venezuela no puede seguir así ni mucho menos volver al pasado ni a las viejas formas de hacer política ni de hacer país, nosotros los venezolanos tenemos la capacidad de estructurar una sociedad ideal, donde la democracia por la que tanto lucharon nuestros antepasados este de la mano con el desarrollo del país y el enriquecimiento monetario y moral de cada uno de los venezolanos que descubras sus capacidades. Somos personas nobles y es lo que uno tras otro sistema colectivista que nos ha gobernado, que nos gobierna y que nos querrá gobernar quiere que olvidemos.

    La libertad plena la vamos a conseguir, la que vamos a defender y esa será nuestra identidad y la que heredemos a nuestros hijos, para eso muchas personas de bien estamos trabajando.

  • «No podemos esperar» – Por María Corina Machado

    «No podemos esperar» – Por María Corina Machado

    El «Infierno de Puente Ayala». Así llaman al monumento a la crueldad que es la cárcel de Barcelona. Allí enviaron a 7 ciudadanos que el domingo 2 de febrero, protestaron frente al hotel en Margarita donde se hospedan las delegaciones deportivas internacionales, contra la entrega de nuestra soberanía al régimen castro-comunista. La reacción «ejemplarizante» de La Habana fue inmediata. El gobernador de Anzoátegui comparó lo ocurrido «con la voladura del avión cubano». ¡Pacíficos ciudadanos tratados como terroristas!

    El día siguiente, una asamblea de trabajadores de la refinería de Puerto La Cruz reclamó la firma del contrato colectivo. La Guardia Nacional la dispersó y detuvo a 10. Protestaron sus compañeros frente al Palacio de Justicia y lograron su liberación; sometidos a presentación cada 30 días. Ese día, en San Cristóbal, detuvieron a 2 estudiantes al manifestar por la violación de una compañera.

    Tal es el «Plan de Pacificación» del Sr. Maduro. Pero, ¿están detenidos los integrantes de una de las bandas criminales, -mal llamadas «colectivos»-, que aterrorizaron a Ocumare del Tuy?

    Hay quienes piden esperar. ¿Esperar qué? ¿Cómo pedirle a una madre, frente a la morgue, que espere justicia? ¿A un ama de casa que no consigue leche en ningún lugar, a ningún precio? ¿A un productor, campesino o comerciante, cuyos negocios son ahora, -por la Ley de Precios Justos-, «bienes públicos» expropiables cuando le dé la gana al Sr. Maduro? ¿A un trabajador cuyo sueldo no alcanza ni para alimentar a sus hijos? ¿Cuánto más deben esperar los presos y exilados políticos?

    No podemos esperar. Cada día se acelera la destrucción de Venezuela. La escasez, la inflación, la violencia, las colas y la tristeza colectiva, son consecuencias de un plan intencional de devastación y sumisión.

    Vamos a transformar la indignación y el dolor en acción organizada con el objetivo de cambiar el régimen. Nuestro llamado busca despertar un vibrante y creciente movimiento de asambleas de ciudadanos, de todos los sectores sociales y en todo el país. Es hora de debatir cuándo y cómo activar la salida de esta espiral de destrucción y proceder a restaurar la democracia, la libertad y la soberanía nacional.

    [email protected]

    @mariacorinaYA

  • Y La Revolución Cubana Triunfó – Por María Teresa Belandria

    Y La Revolución Cubana Triunfó – Por María Teresa Belandria

    La finalizada cumbre de la CELAC de La Habana me obliga a reflexionar sobre nuestra región. La CELAC, idea del Socialismo en el Siglo XXI como expresión del Foro de Sao Paulo y cuyo objetivo es la “integración latinoamericana y caribeña” sin los Estados Unidos y Canada es un verdadero triunfo postergado por 55 años de Fidel, Raul, el Che y todos quienes a sangre, fuego, tortura, exclusión, saqueo, expropiación y dolor hicieron de Cuba una cárcel cuyos barrotes siguen allí, hoy brillantemente lustrados gracias a las rodillas de todos los Presidentes que asistieron a la cita.

    ¿Cómo no sentir vergüenza al presenciar el desfile de mandatarios democráticamente elegidos en sus países, estrechar la mano del verdugo de cientos de miles de cubanos? ¿Con que moral regresan a la comodidad de sus palacios presidenciales a exigir el cumplimiento de la Ley, los rituales de la separación de poderes y hasta el final del embargo, si fueron incapaces, (con la excepción de Piñera quien estando de salida y sin nada que perder se reunió con las damas de blanco), de exigirle a los dictadores, respeto por la disidencia?

    Nuestro continente, que sufrió los embates de las peores dictaduras, demostró que solidaridad de los demócratas con los suyos era incuestionable. Un asunto de honor. Venezuela, líder en la región con la Doctrina Betancourt y cuyo promotor no debe descansar en paz luego de esta Cumbre, ayudo, acogió, asilo y protegió a los líderes políticos y ciudadanos que por pensar diferente eran objeto de persecución. Ejemplos abundan. Todo eso quedó en el olvido. Incluso para la mandataria chilena que se negó a dialogar con las fuerzas democráticas venezolanas en 2013, siendo ella una perseguida.

    En 2013, escribí en este mismo portal un artículo titulado Una cumbre Vergonzosa y allí exprese claramente lo que para ese momento pensaba sobre la presidencia Pro-tempore de Cuba en la CELAC y el derrotero que esa ignominia significaría para nuestra región. Me quedé corta.

    La situación hoy es mucho peor, ya no solo los jefes de estado latinoamericanos, albistas y no albistas son aliados de los Castro. El Secretario General de la OEA, el más nefasto de todos quienes han ejercido ese cargo, el chileno José Miguel Insulza, sin exigir que Cuba firme la Carta Democrática Interamericana, ni el Pacto de San José, le abre los brazos de par en par a un régimen oprobioso e impresentable, echando por tierra 50 años de lucha en la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Qué vergüenza. Y para completar esta ópera bufa el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon, declara en la isla-prisión los grandes avances de la región. ¿Será porque ahora los Castro no fusilan? Porque escondieron tras barrotes la miseria durante su visita?

    Lo que sí ha quedado claro en esta cumbre vergonzosa es que violar los derechos humanos, torturar, expropiar, no celebrar elecciones libres y justas, perseguir a la disidencia, apalear a las damas de blanco; dejar que los presos políticos mueran en las cárceles o de hambre; que no exista separación de poderes; ni prensa libre durante 55 años no tiene ningún costo político en el mundo contemporáneo latinoamericano y caribeño.

    En la CELAC, se enterró la democracia y con ella la posibilidad de que la lucha por los derechos fundamentales encuentre ecos allende nuestras fronteras. Con el aplauso de Presidentes que se jactan de su legitimidad se brindó por el fin de la República. Cuánto daño ha hecho la chequera ya no tan infinita. Las consecuencias, bañan de sangre y deshonor las calles de mi país.

    No me queda ninguna duda. Les tomo 55 años, primero a tiros, luego financiando invasiones gracias a los aportes soviéticos y finalmente ahora disfrutando de la generosidad y los dólares provenientes del petróleo venezolano. Fidel puede morir tranquilo. La Revolución cubana, triunfó. (Runrun.es)

    Maria Teresa Belandria

    @matebe

  • Defender y protestar – Por José Manuel Quintero

    Defender y protestar – Por José Manuel Quintero

    Hace unos días me animé a realizar el proceso en la página de CADIVI para solicitar el cupo electrónico. Aprovechando que gracias a una extraña, pero bien recibida oportunidad de la universidad me aprobaron una tarjeta de crédito “exclusiva” para estudiantes; bueno, entré a la página de CADIVI, acto seguido me registré con ayuda de un amigo que hace un tiempo tramitó su solicitud y le aprobaron sus tan ansiados y esperados 400 dólares. Que como la mayoría ya sabe… ahora son solo 300 dólares y, que hasta esta fecha a muchas personas (incluyendo mi amigo) no se los han renovado “automáticamente”. Había oído hablar durante mucho tiempo que el proceso era bastante “fastidioso” y “engorroso” que “había que hacer el proceso en la madrugada porque la pagina se satura” que “la carpeta” que “esto” que “lo otro”.

    Efectivamente, logré registrarme en dicha pagina, pero muchos de los lectores sabrán que esto no acaba aquí. Tenía que entrar primero en la “opción 1” luego en la “opción 2” y durante el rato que pase oprimiendo ¡click! En el botón de “cargar página de nuevo” me di cuenta de que yo no debería estar haciendo eso; de que ni yo ni otro venezolano debería  estar sufriendo ese engorroso proceso solo para optar por 300 dólares que gracias a la economía Estadounidense sí alcanzan para comprar una o dos cositas, pero que con un límite de Bs.5000 en mi tarjeta de crédito no alcanza para comprar ni una sola cosa de esas que… yo tenía pensado comprar.

    Muchos estarán de acuerdo en pasar aquel molesto proceso por comprar una que otra cosita que por supuesto AQUÍ NO SON TAN ACCESIBLES.

    Muchos pensaran y admitirán a viva voz que esos DÓLARES les corresponden a él y a cada uno de los Venezolanos.

    Otros, admitirán ser del lado “oficialista” y al mismo tiempo ser unos “raspacupos” empedernidos y voraces.

    Muchos ciudadanos venezolanos de ambos bandos bastante polarizados y radicales estarán indignados por esta nueva devaluación y sumamente descontentos con la nueva medida “económica” de disminuir el cupo en 100 dólares.

    Pero, ciertamente la verdad es que el venezolano no debería estar preocupándose por si le renovaron su cupo o no, no debería molestarse porque ahora comprara menos, ni tampoco porque ahora solo podrá ir a ver a Mickey con 700 dólares paupérrimos (y eso, si solamente te quedas unas 2 semanas).

    No deberías molestarte porque te preocupa poseer una moneda que no es tuya, deberías mejo rpensar en cómo salir de una política cambiaría que nos lleva a mendigar por unos 3 dígitos que no puedes conseguir con un sueldo mínimo (que a según es el más alto de Latinoamérica).

    Deberías preguntarte como salir de un gobierno que día a día nos amansa más dándonos migajas.

    Deberías desear comprar TUS cosas con TU moneda, y tener la plena satisfacción que lo conseguiste con TU esfuerzo para que así, el día de mañana defiendas TU propiedad ante cualquier régimen que venga a usurpar lo que con constancia y trabajo has conseguido.

    Hermano Venezolano, Ciudadano Venezolano. Te invito a que pienses y reflexiones si el tan polémico “cupo CADIVI” es justo para ti, si vale largas noches de estar pegado frente a la computadora esperando poder entrar a la página de CADIVI, si luego vale pagar un caro envío y “calarse” una  larga cola (sin contar las miradas impacientes a la pantalla a ver si tu numerito llego) para poder retirar lo que gustosamente compraste por internet.

    TÚ, tienes el poder en tus manos para olvidarte de las fatigantes colas en el “libertyexpress” o “transexpress”, solo TÚ tienes el poder de acabar con las colas en los supermercados para comprar el alimento que es TU DERECHO.

    Y todo esto se logra: PROTESTANDO Y EXIGIENDO TUS DERECHOS, no permitas que te duerman y te emboben solo porque un “líder” opositor no llama a la gente a expresarse ni a manifestar.

    Como decía San Ignacio de Loyola “Todo individuo es un líder y todo el tiempo está dirigiendo, a veces de manera inmediata, dramática y obvia, más a menudo de una manera sutil, difícil de medir, mas no por ello menos real».