Categoría: Opinión

  • La Tumba – Por Karen Rojas Monasterio

    La Tumba – Por Karen Rojas Monasterio

    Esta semana dedicaré estas líneas a todos los estudiantes y jóvenes que se encuentran presos por el simple hecho de pensar diferente al régimen y por expresar sus opiniones democráticas y cívicamente en las calles de Venezuela.

    Quiero que estas palabras estén centradas a recordarles a todos mis lectores que en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) se encuentran una serie de jóvenes detenidos y siendo torturados por el madurismo.

    Hoy, tal vez cuando usted lea este artículo, cualquiera de los estudiantes que se encuentran secuestrados en los calabozos de la policía política se encuentran en la llamada “Tumba”, celda de tortura que utilizan los funcionarios de la represión para atacar física y psicológicamente a los estudiantes demócratas.

    Este artículo es para recordar a Gerardo Resplandor, Gerardo Carrero, Avril Tovar, Nixon Leal y Anderson Briceño, además de decenas más que se encuentran ilegalmente retenidos por un Gobierno nacional que no respeta la libertad de los ciudadanos, ni el derecho de éstos de manifestarse públicamente.

    Cada uno de los 47 muchachos que cayeron presos durante las acciones cívicas de protestas de febrero del año pasado ha sido objeto de las más humillantes vejaciones que cualquier ser humano puede padecer.

    El uso de “La Tumba”, una serie de celdas de castigo y de tortura en el corazón de Caracas, es una forma que posee el régimen para tratar de quebrar la voluntad de estos jóvenes que no dan marcha atrás y que se mantienen firmes en la defensa de sus ideales.

    Rechazamos el uso de técnicas de torturas al estilo de Juan Vicente Gómez.

    Mientras el mundo entero avanza en la defensa de los Derechos Humanos Venezuela, en cambio, da pasos agigantados en retroceso.

    Nuestro Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, ex gobernador de Anzoátegui y militante del Psuv, aunque él ahora lo niega, actúa como un cómplice más del régimen y de las torturas, a él se le olvidó sus días de defensor de la dignidad humana, todo lo ha botado por la borda para salvaguardar su posición en el estatus quo del sistema rojo, rojito.

    “La Tumba” es una nueva forma del madurismo para intimidar a un pueblo que se decidió a cambiar y que no lo doblegarán acciones desmedidas de una gestión forajido.

    Desde Barcelona hacemos votos para que la juventud, esa misma a la cual estoy orgullosamente ligada, dé los pasos necesarios para retomar las acciones de dignidad nacional y de reconstrucción del país, emprendiendo acciones cívicas y organizadas que le demuestren al régimen y al mundo nuestro rechazo a sus políticas equivocadas.

    ¡La Juventud es aguerrida y no se doblega jamás!

    @KarensRojasm

  • Llegó la hora de irse, Sr. Maduro – Por Jorge Olavarría

    Llegó la hora de irse, Sr. Maduro – Por Jorge Olavarría

    Ciertamente…de vez en cuando es necesaria una revolución. Es necesaria para que las élites tiemblen y puedan abrir los ojos, advertir las masas depauperadas que no tienen nada que perder y mucho por ganar si se unen y organizan. Cuando no se efectúan reformas a la par de las necesidades y de los tiempos, entonces  la posibilidad de correcciones violentas están a la vuelta de la esquina. Paralelamente, la ignorancia, la injusticia y la penuria constantemente han sido semilleros de demagogias populistas que prometen cambios que siempre sacrifican la libertad en el altar de la justicia y la equidad.  O como diría Lenin, es imposible una revolución sin una situación revolucionaria. Y aunque una revolución pareciera ser una idea, una perspectiva que pasa a la acción, en la mayoría de los casos son iniquidades y padecimientos o una circunstancia que consiguió un liderazgo megalómano.

    Y las revoluciones que se instauran anunciando querer atacar los males puntuales olvidad que las personas no solo están para combatir lo negativo sino para producir, crear, innovar que es, paradójicamente, lo que produce progreso, riquezas, beneficios que al tiempo se convierten en privilegios, e inevitablemente pululan en iniquidades y todo tipo de injusticias. El poder para el liderazgo revolucionario no es un medio sino un objetivo. Intrínsecamente desconfían del ser humano y a su potencial individual. Los enemigos del estado son quienes pueden ser envidiados, despreciados por tener más que por ser. Personajes que por talento o por fortuna poseen medios para producir y se han enriquecido con sus esfuerzos, inventiva y constancia.

    El origen pobre de los revolucionarios en el poder los hace auténticos hijos del pueblo, conectados con el sufrimiento de las masas, pero la hipocresía implícita hace que hasta los más radicales militares y jerarcas revolucionarios, hoy son potentados, ferviente practicante del nepotismo.

    Fidel Castro decía que la revolución es una dictadura de los explotados contra sus explotadores,  y  posiblemente esa reseña fue cierta y hasta meritoria hace cincuenta años.  Hoy vemos que han remplazando a los explotadores.  Por esa hipocresía sobrentendida es que ninguna revolución ha logrado acercar a la humanidad un milímetro a la igualdad y la única justicia social que han logrado queda en retórica. Lo que si logran es permutar la burocracia, las instituciones y las leyes (y hasta el nombre del país) haciéndolo todo más confuso y presto a la corrupción. O como diría Kafka, toda revolución se vaporiza dejando solo el bodrio de una burocracia nueva.

    El pueblo entero –la sociedad— que se le trata como un colectivo mortecino, termina siendo la primera víctima. Con toda iniciativa privada anulada (por ser vista como capitalista, burguesa, perversa y utilitaria), la sociedad queda despojada del elemento más vital para su superación. La sociedad ya no puede hacer lo que han hecho todas las generaciones humanas que es—edificar encima de las fundaciones del pasado.  Agotado el fervor del resentimiento tan revolucionario, la gente queda sin iniciativas, sin productividad y sin productores y mercados privados a los que reclamarle por productos, servicios o calidad.  Las tierras y las industrias expropiadas o nacionalizadas que ahora son de todos y no son de nadie, quedan arrasadas. De nuevo, vemos que la primera generación que produjo esta o cualquier revolución “necesaria”, están dispuestos a sacrificarse por la grandeza de la patria y la revolución. No tan así los hijos y los nietos que quedan condenados a ser empleados del estado y trabajar desganadamente por zombis por un salario de subsistencia.

    Cuando el Estado pasa a ser un figurante todero en escenarios que ni domina, el único beneficiado –aparte de los delincuentes que se señorean—es el resentido marginal que con la ideología del inquina se deleita en el excremento de siempre a sabiendas que ahora todos, los que tienen el talento para superarse, enriquecerse, crear, innovar, todos!) sus conciudadanos comparten su inmunda suerte. Tenemos Patria.

    En algún momento hasta las revoluciones más necesarias tienen que madurar, Sr. Maduro.  Y eso significa aceptar que sus momentos concluyeron.  La Unión Soviética y todo el Bloque de países que por medio siglo se entusiasmaron con el colectivismo marxista tuvieron, una a una, el coraje de ir relegando o diluyendo el fracasado modelo comunista hasta cancelarlo (con contadas excepciones sin derramamiento de sangre).  Hoy tenemos que la única nación que persiste en esta enajenación comunista es Corea del Norte (y no se incluye Cuba porque si se consideran las reformas políticas, económicas y hasta de terminología oficial de los últimos años, sumada al detante con los EEUU, son una admisión inequívoca del vencimiento de la ideología ya mencionada.)

    Por perezosa, filistea e indolente, el sacudón que necesitaba la sociedad venezolana el siglo pasado (inició con un anulado golpe de estado militar en el 92’ y recuperado democráticamente en el 99’), ya hizo su efecto.  Era un “Por Ahora” que tuvo su hora y al que le llegó su hora de retirarse (lo más limpia y elegantemente posible).

    La revolución del siglo XXI, mal-llamada “Bolivariana” tuvo su inicio, su apogeo, su decadencia y ahora es como el pescado que se deja días fuera de la nevera, apesta. El que tenga narices, que olfatee.

    Además, si de revoluciones por causas justas se tratase… el pueblo de la Venezuela del 2015 tiene bastantes más causas justas para que una nueva revolución acabe con este gobierno que cada día es más despótico y corrupto que todas las generaciones que vivieron en la magullada democracia de la llamada—IV República (cuyos líderes pueden ser merecidamente embarrados con todo tipo de calumnias pero al menos tuvieron el digno sentido común de saber retirarse del poder como caballeros.)

    Señor Maduro, renuncie.
    @voxclama

  • Venezuela por el Mundo, exilio en agenda – Por Daniel Merchán

    Venezuela por el Mundo, exilio en agenda – Por Daniel Merchán

    Venezuela, otrora un país receptor de inmigrantes, destino predilecto de quienes deseaban a mitad del siglo XX iniciar una nueva vida, llena de oportunidades, cariz hospitalario y una atmosfera de bienestar, se convirtió en la actualidad en el país de las despedidas, el de la fuga de talentos y en un exportador por excelencia ya no de petróleo, sino de nuestro recurso más vital, los ciudadanos, alma, vida y esencia de esta república, que ya no lo es tanto.

    En la última década la comunidad de venezolanos en Estados Unidos se duplicó, pasando de 91.507 personas en el 2000, a 215.023 en 2010. Mientras que en España se triplicaron de 54.719 en 2000, a 161.568 en 2012; según el Panorama Migratorio de América del Sur 2012 de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

    La emigración de profesionales venezolanos en el 2002 se agravó radicalmente con el despido de más de “18 mil de un total de 39.000” trabajadores de la estatal petrolera; hoy día las comunidades de venezolanos en el exterior aumentan con una celeridad nunca antes vista; sin embargo, el problema no sólo es la cantidad de venezolanos que se retiran del país, sino el nivel de formación que estos tienen.

    El Estado venezolano pierde profesionales ya no sólo en las áreas científicas y tecnológicas; también son muchos los diseñadores de moda, abogados, arquitectos, comunicadores, fotógrafos y otros profesionales de la música, el arte y el teatro, que se dirigen a otras tierras, ayudando a crecer a esos países adoptados.

    Venezuela no tiene “masa crítica” de profesionales calificados en las diferentes áreas. Las últimas emigraciones dejan a la nación sin el talento necesario para enfrentar las nuevas tecnologías, que son de vital importancia para la competencia en el mercado global. La “fuga de cerebros”, como se le ha conocido hasta ahora a la emigración de personal calificado, siempre ha sido un tema de conversación y que se vislumbra como una pérdida económica por todo lo que invierte un estado en formar a un profesional que luego se desarrolla en otras naciones aportando a ellas lo que su talento produzca

    Las naciones en vía de desarrollo realizan cálculos con tiempo y planifican políticas de estado para generar profesionales en las áreas donde tienen déficit y así entrar bien preparado al mercado internacional, en especial en los espacios del conocimiento que son importantes para el crecimiento de su economía y el progreso de su sociedad. Incluso, países como China, Japón y Estados Unidos, tienen cazadores de talento que rastrean a los mejores en cualquier parte del mundo en todas las áreas del conocimiento y los adoptan para mejorar sus sociedades.

    Se estima que 1.200.000 venezolanos están fuera del país, con una variedad de condiciones en cuanto a experiencias positivas y negativas, sin embargo la situación crítica del país no frena el número de usuarios que consultan portales como mequieroir.com en busca de información para irse de Venezuela, cifra cada vez mayor y alarmante. En 2009 recibían 60.000 visitas diarias. Desde enero de este año, esa cifra subió a 85.000 por día. En un mes pueden llegar al millón. La escena es similar en la Oficina de Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el Edificio Mercantil en la avenida Universidad, en el que en un espacio diminuto, día tras día, título en mano, buscando la famosa Apostilla de La Haya para sus credenciales educativas, más de un centenar de personas se mueven en forma de caracol siguiendo las órdenes de un funcionario, en medio de un calor sofocante.

    Uno de cada 10 venezolanos asegura estar buscando información o realizando trámites que le permitan emigrar del país, según los datos de la última encuesta Omnibus realiza por Datanálisis. Los detonadores principales para querer salir de Venezuela se encuentran en la violencia, la inseguridad personal, los problemas políticos, y un componente de la crisis económica.

    La gran mayoría de los venezolanos que intenta aventurarse a emigrar entra con visa de turista o negocios de no inmigrante, pues el perfil natural del emigrante venezolano es el de personas jóvenes (ubicadas en entre los 18-35 años), profesionales o tenedores de capital cuya contribución al PIB del Estado es la mayor.

    En definitiva, la aventura venezolana por el mundo continua, en muchos de ellos se aguarda la esperanza de retorno al país, la reunificación de familias y la idea de establecerse y contribuir al proyecto de una vida prometedora en su nación, pero para tal fin es necesario crear condiciones de gobernabilidad, garantizar los DDHH, reforzar la seguridad jurídica y personal, devolver la institucionalidad a los poderes públicos, diversificar la economía como nicho para el crecimiento de la producción nacional y la inversión internacional con el apoyo del Estado, la mejora de la oferta educativa y la creación de fuentes de empleo.

    Dicha receta es la que siguen los países destino, no los países de huida libre en estampida, Venezuela siempre ha sido un país de enormes potencialidades, con capacidad de sobra para resaltar ante el planeta entero, por tal razón aún hay tiempo de construir un futuro para todos, dejándonos como la mejor de las reflexiones, que la única razón para transitar la obra de Cruz Diez en Maiquetía, sea la sana curiosidad de admirar el exterior, conocerlo, aprovecharlo, y cultivar lo mejor de él en nuestras tierras.

    @Daniel_Merchan en Twitter.

  • Cuando la procesión va por dentro – Catalina Ramos

    Cuando la procesión va por dentro – Catalina Ramos

    Mucho se ha hablado acerca de las colas, sus razones, pero sobretodo, el sentir de la gente que las hace. Borregos, conformistas, bachaqueros, en fin, una serie de calificativos que no voy a decidir yo su naturaleza, ni su aplicación, pero que solamente alcanzan a caracterizar lo que pienso que es la consecuencia de las acciones perfectamente planificadas de un régimen opresor como el que está instalado en Venezuela.

    Hoy me quiero referir más bien, a la analogía que encuentro en cada embestida del régimen hacia los ciudadanos, que al final termina siendo equivalente a las colas, esas que aún no hago, por convicción, pero que no puedo afirmar que nunca haré, porque soy humana, madre, hermana, hija y amiga, y no sé qué respuesta tendré para una situación crítica extrema frente a la cual la cola sea la única alternativa que se presente para resolver.

    Desde hace muchos años, ante cada complicación que se ha tropezado el régimen, ante cada denuncia hecha por la oposición o por algún organismo técnico específico nacional o internacional, desarrolla una misión que ofrece resolverlo.

    El gobierno ha hecho menos viviendas en 10 años que la democracia en uno” Respuesta: Misión Vivienda, Gran Misión Vivienda Venezuela, cuando se le trancó el serrucho a la primera, y Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, cuando las denuncias de ineptitud y de corrupción llegaron a la segunda. Todas inútiles, y excluyentes en su aplicación.

    Venezuela es el segundo país de Latinoamérica en embarazo adolescente”. Respuesta: Misión Hijos e Hijas de Venezuela, que bajo el maquillaje de la ayuda económica, no aborda el fondo verdadero del problema.

    La situación más criticada de todas en este gobierno ha sido siempre la inseguridad, ante la cual el régimen ha lanzado 19 planes de seguridad y, por supuesto, la Gran Misión a Toda Vida Venezuela. Resultados: todos los conocemos, dolorosamente.

    No sé ustedes, pero siempre me ha llamado la atención revisar cómo un ciudadano venezolano puede acceder a las misiones creadas. Siempre, SIEMPRE, el primer paso es un proceso de registro detallado de datos de aquel ciudadano que piensa que es potencialmente beneficiario de dicha misión. Incluso alguna vez comenté en forma irónica que en breve harían la misión registro, porque nunca escapamos de ese paso previo, en el que nos exponemos, sin protección alguna, a la evaluación crítica y quien sabe con cuál intención oculta, de un régimen que ha demostrado hasta la saciedad que no es democrático, sino al contrario, totalitario, dictatorial, y represor.

    Todos estos procesos de registro, en un país que se jacta de tener gobierno electrónico y de que todas las bases de datos se interconectan, el único objetivo que persiguen es hacernos sentir vigilados, escrutados, escudriñados en nuestra intimidad individual. Consecuencia de ello, la persona está vulnerable, temerosa. Y si es la necesidad real y honesta la que lo impulsa a entrar en el proceso de registro en dicha misión, esas emociones sumadas a su desesperación por ser beneficiado, propician el silencio, la apatía, la desmovilización y desmotivación que muchas veces vemos, y no entendemos.

    Entonces, hoy día, volviendo a las colas, pienso que nada ha cambiado. Al contrario. De nuevo estamos ante el paso previo de la nueva próxima misión: la Libreta de Racionamiento.

    Colas en las que se solicita y controla lo que compras de acuerdo al número de cédula, para algunos productos hay que llevar la partida de nacimiento de los hijos, en fin, un nuevo modo de hacernos sentir examinados, vulnerados en nuestra individualidad y en nuestra privacidad. Más de lo mismo. Estrategias previamente diseñadas que se aplican para generar parálisis, estupor, y miedo, que junto a la necesidad, producen en la persona una sensación de vulnerabilidad que el régimen aprovecha.

    Es por eso que nuestra responsabilidad es tan grande.

    Tenemos la obligación de acercarnos a las colas, pero no para gritar consignas de que no las hagan, ni para hablarles en forma soberbia desde nuestra presunta claridad de pensamiento, sino para entender las razones que llevan a tantos venezolanos día tras día a hacerlas, y desde esas razones, desde la comprensión de su necesidad, hablarles de la posibilidad real de la LIBERTAD, del valor de su individualidad, de la propiedad (incluso la de su tiempo y esfuerzo, no solamente la propiedad física), como elementos esenciales para alcanzar la democracia, el estado de derecho y la paz en Venezuela, y así contribuir a que, aunque lleven la procesión por dentro, su espíritu no se doblegue, no se anule, sino que prevalezca incólume para que sean partícipes activos de la transición hacia la democracia, y de la reconstrucción de nuestro país.

    Catalina Ramos (@caramos61)
    Coordinadora Nacional de Formación de VenteVenezuela

  • Barcelona pide la renuncia total – Por Karen Rojas

    Barcelona pide la renuncia total – Por Karen Rojas

     Los barceloneses nos sumamos a la petición de renuncia a Nicolás Maduro. Este pueblo ha sufrido en carne propia la incapacidad de un régimen que se ha encargado de empeorar la calidad de vida de nuestra gente.

    Aquí nos unimos a la solicitud formulada por María Corina Machada y Antonio Ledezma de pedirle al inquilino de Miraflores la renuncia de su cargo, debido a que le han quedado grande las responsabilidades inherentes en él.

    También, en Barcelona, decidimos unir la renuncia de Maduro a la de Guillermo Martínez, porque  éste en el plano local representa la misma ineptitud de aquel a escala nacional.

    Aunque el gran culpable de la escasez, desabastecimiento, inflación, crisis económica e inseguridad es Nicolás Maduro, a nivel municipal Martínez es el responsable de la crisis sanitaria y de orden público que se vive en la localidad.

    Por estas razones ambos deben separarse de sus cargos para darle plazo a un relanzamiento y reconstrucción de las condiciones de vida del ciudadano.

    Barcelona no aguanta más con  Nicolás como presidente y a Martínez como alcalde, ya que ambos encarnan la incompetencia en su máxima expresión.

    Si quien ocupa la presidencia ha dejado mal parado al país en todos los foros internacionales, si se ha encargado de crear una guerra que está perdiendo, sea dicho además, en nuestra Barcelona tenemos un alcalde que se inventa terroristas y se deja abandonar por sus propios conceptos vacíos de propaganda.

    El plan de la “Gran Barcelona” ha sido una farsa que el único que se la ha creído es el propio burgomaestre que vive en su fantasía, mientras que los barceloneses tienen que realizar colas kilométricas y se encuentran prisioneros en sus casas gracias a la delincuencia desatada.

    Solicitamos la renuncia total de cada uno de los altos funcionarios del Gobierno porque éstos han evidenciado con su gestión que son ineficaces para solventar las necesidades de los venezolanos, porque las denuncias de corrupción que pesan sobre diversos integrantes de la cúpula roja demuestran la incapacidad moral de éstos de conducir los destinos nacionales.

    Y a escala local porque no han sabido ponerse en los zapatos del ciudadano de a pie.

    Guillermo Martínez tiene que renunciar por el bien de los barceloneses, está demás de claro que la ciudad le quedó excesivamente grande.

    Las vicisitudes que vivimos en el municipio no pueden ser solucionados por él o por ningún otro que crea en el populismo y el engaño como medios de  acción gubernamental.

    Maduro tiene que renunciar, Martínez debe renunciar… La acción gubernamental de uno y de otro es patética, y cada momento que pasan al frente de los destinos del país y de la ciudad, estamos perdiendo tiempo y oportunidades para mejorar las condiciones de existencia de la sociedad.

  • #Las Listas – Por Magalli Meda de Olavarría

    #Las Listas – Por Magalli Meda de Olavarría

    Cuando yo era pequeña, todos en mi colegio Santiago León de Caracas corríamos a las carteleras a ver si habíamos salido en #LasListas de excelencia, listas de eximidos, listas de campeones en los equipo deportivos, en fin todo estaba vinculado al logro personal o del equipo; por eso veo con mucha vergüenza, como políticos del oficialismos y peor aun de la oposición, como zamuros detrás de la carroña negociar puestos en #LasListas para las #Parlamentarias entregados a dedo. Yo me pregunto… Por que? Que paso? Que les da el derecho a sentirse que pueden, por negociaciones y acuerdos permanecer en cargos que no hemos elegido todos los venezolanos. La realidad es que, al escogerlos haremos reconocimiento de su trabajo y capacidad de construir futuro para todos y eso ellos lo saben. El someterse a una votación, los dejaría fuera completamente de la posibilidad de representarnos en la próxima Asamblea Nacional. No quiero ni siquiera mencionar la capacidad o no que tienen de ser Diputados, lo que creo que es inaceptable para mi y para nuestra generación permitir que una vez mas, se negocien sus puestos y dejen al margen lo que el país quiere y tiene todo su derecho a reclamar.

    Exigimos, que los diputados por listas y nominales sean electos por primarias, ya basta de acuerdos a espaldas de una generación que esta dejando todo para recuperar la libertad y reconstruir nuestra Venezuela, basado en valores y en meritocracia, no porque alguien lo negocia, sino porque los ciudadanos se lo otorgamos. #Primarias para TODOS. #YaBasta

     Magalli Meda de Olavarría
    @magallimeda

  • ¡Pobre país rico! – Por Miguel Velarde

    ¡Pobre país rico! – Por Miguel Velarde

    No podemos dejar de reconocer que la peor de nuestras pobrezas es la moral

    En un contexto como el venezolano en el que la narrativa la construye cada quien a su conveniencia, en el que es más importante lo que parece que lo que es, los números cobran una relevancia única. Debemos acudir a ellos para poder acercarnos a la realidad y escapar de la locura, porque los números no se hacen cómplices de la mentira.

    El jueves pasado, tres de las principales universidades del país -Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Central de Venezuela y Universidad Simón Bolívar- presentaron un informe que afirma que en 2014 la pobreza alcanzó en Venezuela a 48,4% de los hogares, superando por mucho los registros de los últimos años.

    De acuerdo a registros oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas, para el segundo semestre del 2013 los hogares en condición de pobreza por ingresos alcanzaron a 27,3%, mientras que para el segundo semestre del 2004 representaban 47%. De acuerdo a una encuesta social de 1998 que realizó el gobierno, los hogares en condición de pobreza por ingresos representaban 45%.

    Según los autores del informe de las universidades, de los 3,53 millones de hogares que para el 2014 estaban en condición de pobreza por ingresos, un 33% corresponden a “nuevos pobres”.

    Esta es una realidad lapidaria para quienes desde el gobierno se pasaron 16 años afirmando que uno de los grandes logros de la “revolución” fue, justamente, la superación de la pobreza. Entre muchos otros, este fracaso es uno de los más significativos, porque el relato oficial justificaba muchas otras de sus debilidades –como los controles, la coerción de las libertades, la centralización de la economía- con lo que afirmaban era su prioridad: que no existan más pobres.

    Este es también un golpe duro para uno de los grandes mitos históricos en la nación: “somos un país rico”. Tardamos mucho en aprender a diferenciar la riqueza de las oportunidades: estas últimas, cuando no son aprovechadas, jamás se convertirán en prosperidad, solo en posibilidades desperdiciadas. ¿De qué nos sirven nuestros recursos, el petróleo, los campos, las montañas, el clima y la gente si no logramos confluir todo ello en un esquema de esfuerzo, progreso y desarrollo?

    Lo que hoy vivimos es consecuencia de un modelo de controles que ha fracasado y que ha sido el gran generador de pobreza. Un modelo que para su subsistencia necesita pobres que vivan con la mano extendida dependientes de él.

    Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que la peor de nuestras pobrezas es la moral, porque tiene una gran incidencia sobre todas las demás. Hemos perdido los valores y los principios básicos que una sociedad requiere para vivir en democracia, civilidad y libertad. Nos caracteriza la trampa, la indiferencia y la indolencia.

    Ese es nuestro primer gran reto, sobre el que podremos construir una nueva Venezuela de valor, valores y bienestar: erradicar la pobreza moral que tanto daño nos hace.

    Mientras tanto, con el mito de nuestra riqueza en ruinas y la ineludible realidad de nuestros pesares, seguiremos siendo un pobre país rico.

     Miguel Velarde
    @MiguelVelarde

  • 2F: El día del despertar ciudadano – Por José Martinez

    2F: El día del despertar ciudadano – Por José Martinez

    Poco es el tiempo que ha pasado, pero muchas las cosas que han sucedido desde aquel 2 de febrero de 2014, hace ya un año que miles de ciudadanos nos dimos cita en un evento extraordinario en la Plaza Brión con el cual inicio el despertar ciudadano de Venezuela. Nos encontramos en las calles, nos reconocimos nuevamente como ese país que históricamente ha luchado por su libertad y que tiene un espíritu profundamente democrático y republicano.

    No olvidemos como nos encontrábamos antes de esta grandiosa asamblea, estábamos desmotivados, deprimidos y resignados, pero basto con darnos un voto de confianza como venezolanos y recordar de lo que somos capaces y que el poder reside en nosotros y no en Miraflores. Recuerdo que muchos dirigentes decían que nadie saldría a las calles y que esa asamblea era un sinsentido y la respuesta por parte de los venezolanos fue contundente, ¡Queremos el cambio inmediato de régimen!

    Vimos cómo los ciudadanos de distintos lugares daban sus testimonios en la Plaza Brión sobre difíciles realidades que aquejan día a día a todos los venezolanos: inseguridad, escasez, inflación y expropiación eran las principales quejas de los ciudadanos en esta asamblea, hoy además del empeoramiento de todas las situaciones que anteriormente nos aquejaban, le agregaríamos la tortura, la gigantesca persecución política a todo el que piense distinto, el aumento de los presos políticos, los asesinatos de protestantes y a pesar de ello, la determinación de conquistar la libertad sigue intacta.

    Hoy a un año de la asamblea de ciudadanos que cambio la historia de Venezuela el régimen se encuentra en su punto más débil y el pueblo venezolano logro hacerse sentir y empujar a cohesionar a la oposición venezolana para que hoy en día casi al unísono los principales actores cataloguen al régimen como una dictadura y exijan (con mayor o menor contundencia) la renuncia de Nicolás Maduro.

    No olvidemos jamás este día histórico, día que Venezuela decidió ser libre y democrática y que sin duda alguna recordaremos con gran alegría como el día del despertar ciudadano.

    José Javier Martínez, Coordinador Nacional de Jóvenes de Vente Venezuela

    @Pepe_JMartinez

     

     

     

  • La Ruta a la Democracia: tres etapas – Por María Corina Machado

    La Ruta a la Democracia: tres etapas – Por María Corina Machado

    Paz, prosperidad y libertad. Tres aspiraciones profundas de la sociedad venezolana cuya realización nos ha sido arrebatada; y que sólo disfrutaremos al reconquistar la Democracia. El colapso ineludible del régimen, desenmascarado como dictadura militarista y mafiosa, es evidente para los venezolanos y, ¡por fin!, para la comunidad internacional.

    La Ruta hacia la Democracia contempla tres etapas: el cambio de régimen, la transición hacia la Democracia y la reconstrucción nacional.

    El cambio de régimen es impostergable e ineludible. Maduro no puede gobernar: más de 80% de la población clama por un cambio urgente, las pugnas internas del régimen son profundos y evidentes; y en lo internacional, hasta los Castro, dependientes durante años de sus sustanciosos aportes, hoy buscan un salvavidas hacia el Norte.

    Es necesario incrementar la presión ciudadana hasta que el régimen entienda que, por el bien de todos, tiene que irse. Y lo hará. La renuncia de Maduro es la vía constitucional y pacífica para abordar la solución de esta crisis.

    La siguiente etapa es la transición. En ella se deben asegurar la gobernabilidad y la reconciliación en la base de la sociedad. Será un proceso complejo y delicado; esperanzador y estimulante. Debe ser ordenada y sostenible y generar confianza al cohesionarnos socialmente.

    La agenda política de la transición implica reformas y amplios acuerdos para instaurar el Estado de Derecho, la autonomía de los poderes públicos, el pleno ejercicio de la Soberanía Popular, la institucionalidad de las Fuerzas Armadas y el respeto a los Derechos Humanos.

    Las agendas económica y social deben enfocar la superación de las penurias que nos agobian: escasez, inflación, pobreza, desempleo y violencia. Todos, en especial los más necesitados, deberemos palpar urgentes mejoras en nuestra calidad de vida.

    Será necesario un amplio respaldo financiero, nacional e internacional, para solucionar pronto estos problemas, restaurar la infraestructura y recobrar el dinamismo de nuestra producción nacional. El éxito se asienta en la confianza.

    La tercera etapa hacia la Democracia será la reconstrucción nacional. Con sólidos pilares republicanos, seremos una nación próspera y segura, justa y solidaria, libre y soberana. Unidos, es hora de darlo todo por Venezuela!

    @mariacorinaYA

  • Ética y Política – Por Gloria Cuenca

    Ética y Política – Por Gloria Cuenca

    La dificultad de hacer política con ética no es nueva. Tampoco es rara la desconfianza, la duda que se desata entre los seguidores de una determinada corriente, cuando ocurren ciertos acontecimientos. El humano, con luces y sombras, es capaz de aceptar muchas cosas, y rechazar otras. Ha sido un gran desafío transitar por caminos que imponen los procesos políticos en las luchas cotidianas conforme a una ética vigente y actualizada. Sin embargo, la gran mayoría, de quienes son políticos, y no politiqueros, es que actúan conforme a principios, normas y reglas de conducta, que dignifican la acción política auténtica.

    La política es tarea de servicio. Ser capaz de renunciar a muchos momentos y situaciones que ocupan la vida diaria en función de los demás, es una tarea noble y que obliga al reconocimiento del mérito de esta actividad. Por el contrario, quienes se vuelven traficantes de la política,-politiqueros de oficio- sin importarles los sufrimientos de los demás, merecen el repudio colectivo. Si se revisa la historia de nuestro país, observaremos que la corrupción, la politiquería, los arreglos perniciosos y con beneficios para los negociantes inescrupulosos no son nuevos. Lo que si resulta una novedad es la vinculación entre el oficialismo y el narco. Desde hace unos cuantos años hemos venido oyendo y recibiendo datos sobre este tema.

    Honestamente, no lo había creído. Pensé, ingenua de mí, que era una exageración. Hasta que el flamante cónsul en Aruba, fue detenido y vi la movilización que el régimen hizo en su defensa, sin hacer el más mínimo intento de investigar los hechos planteados con “una solidaridad automática” que ya quisieran para sí los presos políticos del régimen. Frente a las acusaciones de un periódico serio como es el ABC de España, replicado a su vez, por el Miami Herald, no se debió empezar a despotricar y descalificar, a los denunciantes. No aparece por ninguna parte, la decisión de investigar lo que se publica en 2 medios, considerados serios y de trascendencia en el mundo: uno europeo y otro norteamericano. “Cuando el río suena, piedras trae”. Refrán muy usado para referirse a estos rumores, sin verdadera confirmación. Para evitar estos dimes y diretes la solución, tradicionalmente utilizada, es poner el cargo a la orden, aceptar una investigación, despejar las dudas, y seguir la vida en paz. ¡Eso hace quien tiene conciencia tranquila!