Autor: Claudia Macero

  • En lugar de pedir una Ley Habilitante, Maduro debe mostrar su partida

    En lugar de pedir una Ley Habilitante, Maduro debe mostrar su partida

    Comunicado de los diputados de la Unidad al pueblo

    En lugar de pedir una Ley Habilitante, Maduro debe mostrar su partida

    Nos dirigimos al pueblo venezolano y a todas las instituciones de la nación en vista de la grave situación por la que atraviesa nuestra patria. El señor Nicolás Maduro manifestó públicamente su intención de asistir hoy a la Asamblea Nacional a fin de solicitar que se le otorguen Poderes Especiales por medio de una Ley Habilitante, la cual le permitiría «combatir la corrupción».

    Se trata de una solicitud absurda e injustificada porque, si de verdad se quisiera luchar contra la corrupción, no se necesitaría poderes adicionales, sino aplicar con firmeza y celeridad las leyes existentes. Por esto consideramos que su petición encubre otras motivaciones, oscuras y peligrosas, que vulneran el orden democrático, el interés nacional y hasta la integridad territorial como en el caso del Esequibo.

    En nuestro país hay intensa preocupación y mucha incertidumbre por las múltiples y graves amenazas que se ciernen sobre la patria. No es momento de plantear en la Asamblea Nacional una absurda discusión sobre una Ley Habilitante; es la hora de serenar los ánimos mediante la oferta de soluciones concretas a las necesidades apremiantes de la gente.

    Venezuela está en una crisis económica sin precedentes, con una inflación que llega a 50% y después de haber arruinado la economía nacional, ahora no hay divisas para importar los productos esenciales de consumo. La incertidumbre y el descontento social invaden todos los espacios y afectan a todos los ciudadanos.

    Una de las principales preocupaciones de la gente es la ilegitimidad de quien ejerce la Presidencia de la República, debido al fraude electoral cometido en las elecciones del pasado 14 de abril –comicios que fueron impugnados ante organismos nacionales e internacionales- y a la verdadera nacionalidad
    de Nicolás Maduro.

    La Constitución Política de Colombia establece que son «colombianos por nacimiento» quienes hayan nacido en territorio colombiano o «los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se domiciliaren en territorio colombiano». Maduro es colombiano, porque su madre es colombiana y porque de joven él se residenció en Cúcuta. En el presunto caso de que Nicolás Maduro haya nacido en nuestro territorio o se haya nacionalizado, también sería venezolano; es decir, tendría doble nacionalidad, lo cual le impide ejercer la primera magistratura, según lo ordena el artículo 41 de nuestra Constitución.

    Por todas estas razones, consideramos que la presencia del señor Maduro en la Asamblea Nacional sería una ocasión clarificadora, no para pedir una Ley Habilitante, sino para dar la cara al pueblo venezolano, presentar su partida de nacimiento certificada y demostrar que no posee doble nacionalidad.

    Queremos advertir a la opinión pública y especialmente a los diputados del PSUV que otorgar poderes extraordinarios con las dudas existentes sobre su nacionalidad, para que asuma el control absoluto del país, no sólo es un delito de traición a la patria, sino que constituye un nuevo golpe de Estado, como los que se han venido dando reiteradamente desde que Maduro mintió sobre el verdadero estado de salud del Presidente Chávez.

  • MCM: «Venezuela necesita un liderazgo moral para recuperar la confianza en el país»

    MCM: «Venezuela necesita un liderazgo moral para recuperar la confianza en el país»

    1781709w460María Corina Machado es, acaso, demasiado rotunda en sus comentarios. Tanto, que en cuestión de minutos es capaz de armar un polvorín de palabras. Califica al gobierno de Nicolás Maduro de «neodictadura», afirma que la situación económica, política y social es «insostenible» e «ingobernable» en su país y que, por tanto, es muy probable que el ex canciller de Hugo Chávez y presidente de Venezuela desde hace sólo seis meses no llegue a completar su sexenio. Aun cuando eso no sea lo más relevante porque, dice, las verdaderas decisiones se toman desde Cuba. Casi nada.

    -Repasando sus declaraciones más recientes, me impresionó una en particular, cuando afirmó que «Venezuela no aguanta tres años más» con el rumbo impuesto por Maduro.

    -¿Qué es lo que te llama la atención?

    -Que diga eso.

    -Entonces, no has hablado con ningún venezolano recientemente.

    -Por el contrario. Sé que les falta desde combustible hasta papel higiénico.

    -Exactamente. Por eso el país no aguanta ni seis, ni tres años más.

    -Si dijera algo así sobre el gobierno argentino, la acusarían de golpista.

    -Ya lo hacen. Me han acusado de golpista por decir la verdad sobre los resultados electorales, sobre la situación de ilegalidad del gobierno o la violación de los derechos humanos. Yo hablo con la verdad y no dejaré de hacerlo.

    ¿Quién es esta mujer filosa? Según su currículum, una ingeniera venezolana que también estudió finanzas y luego políticas públicas en la Universidad de Yale, que en 2002 cofundó la ONG Súmate para promover la participación ciudadana en la vida democrática de su país.

    Que en 2010 renunció a esa entidad y se metió de lleno en la política, que en 2011 fue precandidata presidencial y que ahora es diputada.

    Su currículum formal omite, sin embargo, mucho sobre ella. Por ejemplo, que tiene 46 años, tres hijos de 21, 20 y 19 años, que está divorciada y que es considerada una referente ineludible de la oposición venezolana y que, por eso mismo, el chavismo la ubica desde hace años como enemiga de la «revolución bolivariana». Por eso, afrontó acusaciones de todo tipo, incluso ante la justicia, además de romperle la nariz en cuatro partes durante una sesión de la Asamblea Nacional. Pero ella sigue adelante.

    -¿Cuál es la situación hoy en Venezuela?

    -Insostenible. El país vivió los 15 años de mayor bonanza económica de nuestra historia. Pero en este período se ha destruido completamente su capacidad productiva. No sólo importamos el 80 por ciento de lo que comemos, sino que ya estamos importando gasolina. Y aun así, ante la infinita incompetencia y corrupción de este gobierno, ves a las amas de casa haciendo cinco o más horas de cola para comprar leche, remedios, pan, libros escolares. Estamos en situación de colapso económico. Pero lo más grave, y lo diré aunque me acusen de golpista, es que lo peor está por pasar. Somos como un paciente envenenado al que, en vez de darle el antídoto, le dan más veneno. Hoy, para que tomes como parámetro, en Venezuela hay unas 50 protestas diarias, pero el gobierno se ha encargado de criminalizar y de invisibilizar las protestas.

    -¿Cómo se financia, pues, el gobierno hoy?

    -Con deuda y emisión. En el año 1998, la deuda pública agregada rondaba los 35.000 millones de dólares; hoy se estima en más de 220.000 millones. Y el dólar está a una tasa oficial de 6,30 bolívares, pero ¿sabes cuál es en el mercado negro? Y te aviso que decirlo en Venezuela es un delito.

    -O sea que está por infringir la ley.

    -Sí, pero imagino que estando en el extranjero no me vendrán con esa vaina [risas]. Es de casi 50 bolívares. Imagínate, pues, la situación de las finanzas venezolanas. Las reservas venezolanas eran de 32.000 millones hace cuatro años. ¿Hoy? Menos de 800 millones de dólares.

    -He leído también que usted afirma que, a este ritmo, las reservas pueden aguantar unos pocos días.

    -Al ritmo de las importaciones que ha tenido el país durante los últimos meses, las reservas pueden aguantar unos seis días. Mira este cuadro: destruyeron la capacidad de destrucción en el país. Desde el café, que teníamos 200 años exportando, pasando por la manufactura, destruyeron el comercio, la actividad industrial. todo. Así llegamos al extremo de que el 70 por ciento de lo que se consume en el país es importado, aunque ya casi no hay dólares para importar. Y cuando sí se logra importar comida, los buques no pueden desembarcar porque los puertos han colapsado en cuanto a su capacidad operativa. Hay 800 contenedores en Puerto Cabello con comida adentro y la noticia ahora es que se está pudriendo.

    -Lo mismo, recuerdo, ocurrió con maquinaria agrícola argentina, que durante meses quedó arrumbada en los puertos venezolanos, oxidándose.

    -Las máquinas se arrumban, la comida se pudre e incluso han repartido medicamentos que vencieron durante la espera. Pero óyeme: no hay capacidad productiva y tienen que importar. Pero para importar necesitan dólares y no tienen dólares. Cuando logran traer los cargamentos, no tienen capacidad de desembarcarlos. Cuando al fin sí logran desembarcarlos, las compañías de transporte en Venezuela se han ido progresivamente paralizando, porque no consiguen repuestos para sus vehículos. Cuando logran transportarlos, los llevan a empresas de refrigeración, pero se va la luz y se pudre. ¿Me entiendes?

    -Me recuerda al libro La rebelión de Atlas , de la filósofa estadounidense de origen ruso Ayn Rand. ¿Lo ha leído?

    -Sí, claro, cómo no. Es eso. Pero agrégale a lo que ocurre una visión de absoluta dominación de la sociedad. Y no fue que al chavismo le salieron mal las cosas, que sean incompetentes. Esto es intencional. El objetivo es tener una sociedad absolutamente sometida al régimen. Por eso cuando dicen que al chavismo le gustan los pobres, yo respondo que sí, «pero bien pobres».

    -Puede ser, pero la sociedad también los vota. Ya van más de 15 años.

    -Veintiuna elecciones en 15 años. Pero con un sistema electoral que ha ido construyéndose con la mayor perversión. Entonces impera el terror político. Eso se demostró el 14 de abril [fecha de las elecciones presidenciales]. Y por eso cuando tú enfrentas una neodictadura, y eso es lo que hay hoy en Venezuela con una fachada seudodemocrática, no basta con ser mayoría en las urnas y ganar una elección. Todo el mundo sabe que Nicolás Maduro perdió esa elección. Oficialmente, él ganó por un punto porcentual, pero hay 1,8 millones de votos a su favor seriamente objetados, documentados, con información específica.

    -Vale. Pero aun si le concedo ese punto, Maduro ya asumió y le quedan más de cinco años como presidente.

    -Mira… Este gobierno es ilegítimo, ilegal e incompetente. Esa combinación hace que Venezuela resulte ingobernable. Por eso, y como en toda democracia que se precie de tal, todo ciudadano tiene derecho a reclamar la renuncia del presidente. El problema es que Venezuela hoy no tiene un régimen democrático. Para eso, la Constitución prevé canales para impulsar la salida del presidente.

    -Puede ser así en la teoría, pero hoy el partido de Maduro controla las mayorías en las instituciones, por lo que esas opciones están bloqueadas.

    -Hay mecanismos que no dependen de esas mayorías institucionales, como la Asamblea Nacional Constituyente, que necesita la activación de la gente, con dos millones de firmas.

    -Antes de eso, de todos modos, se vienen las elecciones municipales del 8 de diciembre. Si ganan los candidatos opositores, ¿qué puede ocurrir con la gobernabilidad de Venezuela?

    -¡Es que la gobernabilidad del país está hoy destruida! Las propias facciones del chavismo están enfrentadas a muerte. Chávez controlaba a todos estos grupos, algunos vinculados a actividades criminales, como la mafia rusa, los carteles mexicanos, la guerrilla colombiana y grupos extremistas de Medio Oriente, que han encontrado en la situación actual del país un lugar óptimo para instalarse y cooptar jueces, funcionarios. Pero sin él, sin Chávez, quienes responden a Maduro, a Diosdado Cabello [ex gobernador chavista, actual presidente de la Asamblea Nacional], se enfrentan abiertamente.

    -Insisto: ¿qué puede ocurrir si la oposición gana estas elecciones?

    -Primero, hay que entender que la situación es hoy mucho más complicada que la ya existente el 14 de abril. Hay zonas del país donde más del 30 por ciento de los votantes han denunciado que padecieron el «voto asistido», es decir, que alguien los acompaña cuando votan en las máquinas. Y tenemos reportes de centros de votación donde a nuestros fiscales los han sacado a patadas. Lo que te quiero decir es que la situación que afrontamos es realmente adversa. Pero que, a pesar de todo, el 14 de abril ganamos y ellos lo saben. Por eso, en esta próxima elección, sabemos que somos muchos más aún los que queremos un cambio de régimen antes de que terminen de destruir el país.

    -¿Los referentes opositores están en condiciones reales de asumir el poder, sea mañana o, como prevé la Constitución, dentro de seis años?

    -Ése no es el problema más grave. El gran desafío es la ruptura de la cohesión social. Por eso, más allá de la cuestión gerencial, se trata más de un problema de liderazgo para encarar intervenciones profundas. Lo fundamental pasará por contar con un liderazgo moral que permita recuperar la confianza de los venezolanos e internacional en el país.

    -¿Es hoy la esposa de Maduro, Cilia Flores, un factor de poder?

    -No. Es apenas una agencia de colocación de familiares en cargos públicos. Ni ella ni Maduro ejercen el verdadero poder. Las instrucciones vienen de La Habana. Maduro no toma una decisión sin consultar al Castrocomunismo. Maduro fue impuesto desde La Habana con plena conciencia de cómo violaba nuestra Constitución. Pero en estos días, recurro con mucha frecuencia a lo que ocurrió el 23 de enero de 1958, cuando la caída de Marcos Pérez Jiménez, cuando por una lucha interna entre militares se intentó un golpe de Estado, pero la gente salió a las calles y dijo que la vía correcta era la institucional. Como ahora.

    -Lo cual marca una profunda diferencia, entonces, con el golpe de Estado de abril de 2002, el de Pedro Carmona, con el apoyo de Estados Unidos.

    -Absolutamente. Cada ciudadano debe asumir su responsabilidad porque aquí está en juego nuestra nación. ¿Qué me dirías tú si el sistema de identificación fuera controlado por los funcionarios chilenos? ¿O que los ministerios y subestaciones eléctricas las controlaran funcionarios brasileños? ¿O que los generales argentinos recibieran órdenes de militares bolivianos? Bueno, todo eso ocurre con Venezuela con funcionarios del gobierno de Cuba. Una violación de nuestra soberanía nacional.

    -Yo no veo a los venezolanos reclamando por esto en las calles.

    -¡Pero si hay protestas todos los días!

    -Hablo de protestas realmente multitudinarias, que generen un sacudón institucional, como los «cacerolazos» más potentes en la Argentina o incluso la movilización social del 19 y 20 de diciembre de 2001.

    -Bueno, son procesos sociales. Pero también es una cuestión de liderazgo. Porque la gente está. Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica como no la ha tenido en 200 años de historia. Nunca en 200 años las decisiones fundamentales de nuestro país se tomaron fuera de Venezuela.

    -Ya aludió a Cuba. ¿Qué pasa con Irán?

    -Es una enorme incógnita. De tener una embajada con cuatro o cinco funcionarios, hoy es la embajada iraní más grande en América latina. Y se sabe que Venezuela ha violado resoluciones de las Naciones Unidas para operaciones financieras con Irán y con Siria. El presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, ha reconocido tres envíos de diésel a Siria, que se utilizó para enviar a los tanques sirios contra los rebeldes. ¡Están matando mujeres y niños sirios con combustible venezolano! ¿Y sabes, por ejemplo, que a un diputado oficialista, Abdel el Zabayar, le dieron permiso para ir a combatir junto al ejército sirio? Regresó y fue aplaudido en esa sesión.

    -¿Espera algo de Brasil y de la Argentina?

    -De Brasil cada vez menos y de la Argentina cada vez más [sonríe]. El cambio de gobierno en Brasil generó fuertes expectativas sobre un cambio de política exterior. Pero estoy profundamente decepcionada. Si Brasil pretende ejercer un liderazgo sobre América latina, debe mostrar coherencia entre sus políticas domésticas e internacionales.

    -¿Y la Argentina?

    -Los argentinos están planteándose un cambio profundo en su dinámica interna que quizás en el corto plazo nos permita ver cambios sustantivos que se reflejen en su política exterior. Creo que en líneas generales América latina está encarando un replanteo más amplio, y que Brasil aún no ha aprendido esa lección.

    -¿Percibe o espera solidaridad externa?

    -Hay algunos episodios durante los últimos años que me han llenado de esperanza. Aun cuando algunos gobiernos miran para otro lado, se nos han abierto las puertas en distintos parlamentos en toda América latina. Allí se está generando un movimiento regional que eleva el costo político para esos gobiernos que callan. Así ocurre, por ejemplo, en Colombia con Juan Manuel Santos. Y ni pensar lo que ocurrirá cuando Venezuela cambie. ¿Qué ocurrirá dentro de Bolivia? ¿Y de Ecuador? ¿Y en Colombia? ¿En Nicaragua? ¡Y en Cuba! Pensar que ese cambio se contendrá fronteras adentro de Venezuela es una mezcla de ignorancia, ingenuidad e irresponsabilidad.

    -Por último, dada su fuerte ascendencia social al frente de Súmate, ¿qué la llevó a dejar esa entidad y meterse de lleno en la política?

    -Crecí diciendo que lo último que haría es política. Pero aquí estoy. Nuestra generación creció con una enorme desconfianza a la política, que veíamos como una cuestión de concesiones y corrupción. Pero desde Súmate me di cuenta de que no bastaba con la conciencia ciudadana, que requería nuevo vigor, nuevos liderazgos, nuevas propuestas. Y a nuestra generación le tocó afrontar una encrucijada histórica sin precedente. ¿Te das cuenta de la oportunidad que tenemos?. (La Nación)

  • La misteriosa intervención de Tibisay

    La misteriosa intervención de Tibisay

    El pasado 10 de octubre, la Presidenta del CNE, Tibisay Lucena, fue entrevistada por Vladimir Villegas a través de Globovisión (http://t.co/5RKb3cyexg). Al final de la entrevista, Lucena se refirió al tema de la nacionalidad de Nicolás Maduro, principalmente para descalificar a quienes lo acusan de ser colombiano. Claro, ella fue muy cuidadosa en no señalar que, de acuerdo a la Constitución del vecino país, en efecto Maduro es colombiano, por ser hijo de madre colombiana.

    La rectora poco dijo de su presunta condición de venezolano. Apenas si mostró fugazmente una fotocopia ilegible para afirmar que, al nacer, Maduro había sido presentado en la parroquia La Candelaria.

    Extraña revelación ésa, porque ya antes el gobernador Vielma Mora había dicho que nació en el Táchira, Elías Jaua aseguró que fue en El Valle, y el mismo Maduro declaró que en Los Chaguaramos. Sin contar que en el acta de su primer matrimonio, Maduro aparece como originario de la parroquia Santa Rosalía. ¡Cinco lugares diferentes! ¡Vaya confusión!

    Curiosamente las declaraciones de Tibisay Lucena respecto a la nacionalidad de Maduro no fueron reseñadas por ninguno de los portales del oficialismo. Ni la página del Minci, ni la Agencia Bolivariana de Noticias, ni VTV, ni Telesur, ni YVKE, ni Radio Nacional, reprodujeron la noticia, pese a su  importancia.

    Posteriormente, ningún funcionario del Gobierno, diputado del Psuv, o integrante formal o informal del oficialismo hizo referencia al tema, cuando por lo general actúan coordinadamente, produciendo un «efecto cascada».

    La supuesta partida de nacimiento de Maduro no fue publicada al día siguiente por ningún medio, ni siquiera por el portal de Globovisión, aunque supuestamente Tibisay entregó una copia a Vladimir Villegas.

    La misteriosa y solitaria intervención de Tibisay Lucena parecía destinada a causar confusión en las filas de la oposición, haciendo creer que la presunta partida sí existe; y a reducir las presiones sobre el tema, al menos durante unos días, mientras el Gobierno decide cómo enfrentar este delicado asunto.

    Quizá la doble nacionalidad de Maduro -así como su capacidad de nacer en cinco lugares distintos (seis, contando Cúcuta)- sería «irrelevante» como mas de uno ha dicho; pero cuando todo está a punto de estallar en Venezuela, la condición de extranjero de Maduro facilita un cambio de gobierno de manera rápida, pacífica, y constitucional. Recurrir al artículo 41 para destituir a Maduro, es el mejor camino para evitar un conflicto.

  • Exigen acta de nacimiento certificada de Nicolás Maduro

    Exigen acta de nacimiento certificada de Nicolás Maduro

    Vente Venezuela Mérida se une a la exigencia para que Nicolás Maduro presente su acta de nacimiento certificada.

    Vente Venezuela Mérida, a través de su vocera Martha Hernández, respalda a los diputados de la Movida Parlamentaria (Diputados de la Unidad) y se une a la exigencia que se le hace al ciudadano Nicolás Maduro para que presente su acta de nacimiento certificada y demuestre, que no está violentando los requisitos que exige la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela para asumir la Presidencia.

    “La población venezolana tiene serias dudas sobre los resultados de los comicios electorales y ahora sobre la posible doble nacionalidad, venezolano-colombiana, del señor Nicolás Maduro” manifestó Hernández y calificó de urgente que se demuestre con la partida de nacimiento certificada que sólo se trata de una ola de rumores.

    Asimismo, hizo un llamado a los diputados del Partido Social Unido de Venezuela (PSUV) a que se interesen y exijan que a los venezolanos se les haga saber si la persona que hoy ocupa la primera magistratura del país cumple o no con los requisitos establecidos en marco jurídico de la nación Vente Venezuela Mérida respalda todas las actividades que han llevado a cabo los diputados de la Movida Parlamentaria para exigir la tranquilidad que los venezolanos merecen y resalta que en Venezuela se está viviendo una severa crisis económica y social y urge que el gobierno muestre voluntad política que permita el reencuentro de todos los ciudadanos. Los venezolanos queremos LA VERDAD.

  • MCM: Miraflores y La Habana no nos van a doblegar

    MCM: Miraflores y La Habana no nos van a doblegar

    La diputada María Corina Machado visitó este sábado los municipios Los Salías y Carrizal del estado Miranda, junto al diputado Alfonso Marquina, para apoyar las candidaturas de los alcaldes de la MUD, José “Josy” Fernández y José Luis Rodríguez, y de sus equipos de concejales.

    Durante su recorrido por San Antonio de los Altos, Maria Corina aseguró que los venezolanos son cada vez más conscientes del significado de las elecciones del 8 de diciembre. “No es solamente la elección de hombres y mujeres con principios, valores y conocimiento de su comunidad, que están dispuestos a defender los derechos y los recursos de los ciudadanos. Ellos lucharán en contra de lo que pretende instaurar este régimen, un estado comunal que no es más que comunismo”, declaró la diputada.

    Machado aseguró que “después del gran triunfo del 8 de diciembre viene el cambio de régimen para hacer de Venezuela un país auténticamente democrático y libre, esa es la ruta de transformación con la que estamos comprometidos” la dirigente parlamentaria agregó que en la Constitución Nacional están todas las vías para ejecutar el cambio de gobierno.

    “Lo que está en juego el 8 de diciembre es la solución de los problemas de la gente que son problemas nacionales, la escasez, la inseguridad y la ausencia de los servicios, este régimen tiene al país colapsado” aseveró Maria Corina.

    Al ser consultada sobre las posibles sanciones a los diputados Nora Bracho y Julio Borges, María Corina envió un mensaje al Gobierno de Maduro. “Señores en Miraflores y señores en La Habana no nos van a doblegar, no nos van a callar, nos hacen más fuerte cada día con estas agresiones y nos dan más razones para luchar”, expresó la diputada del estado Miranda.

  • Diputados de la MUD quieren auditar partida mostrada por Lucena

    Diputados de la MUD quieren auditar partida mostrada por Lucena

    movparlament1Los miembros de la Movida Parlamentaria señalaron que, más allá de la veracidad del documento presentado por la rectora del CNE, Nicolás Maduro tiene doble nacionalidad, lo cual viola el artículo 41 de la Constitución Nacional y por ello no debió haber asumido la Presidencia.

    Los diputados de la Unidad Democrática que conforman La Movida Parlamentaria aseguraron este viernes que «la partida de nacimiento de Nicolás Maduro debe decir obligatoriamente que es hijo de madre colombiana, y esa será la plena prueba que el actual presidente tiene doble nacionalidad y no puede ejercer el cargo según el artículo 41 de la Constitución Nacional». Así lo declaró el diputado Abelardo Díaz.

    Díaz, vocero del grupo parlamentario, con documentos en mano, exigió a Tibisay Lucena que muestre de manera clara la partida de nacimiento de Nicolás Maduro que presentó al país en un programa de televisión.

    «Que la publique, queremos revisar ese documento, lo queremos auditar aunque usted señora Lucena le tenga terror a la palabra auditoría», expresó.

    Los parlamentarios recordaron que la presidenta del Consejo Nacional Electoral, «quien tiene el período vencido», mostró al país fugazmente un supuesto documento de la partida de nacimiento del señor Maduro.

    Por su parte, la diputada María Corina Machado informó que, con su acción, Tibisay Lucena les dio la razón a los parlamentarios que exigen llegar a la verdad. «Esto es exactamente lo que estábamos esperando que ocurriera ya sabemos quien tiene un documento acerca de la nacionalidad del señor Maduro», manifestó.

    En los próximos días los diputados acudirán al Consejo Nacional Electoral para exigirle a Tibisay Lucena que les enseñe la partida de nacimiento de Maduro. Luego irán al Tribunal Supremo de Justicia para pedir un recurso de nulidad del ejercicio del cargo del Nicolás Maduro «por tener doble nacionalidad».

    «Indistintamente si Maduro nació aquí, allá o más allá, tiene doble nacionalidad y nuestra constitución nacional en su artículo 41 es sumamente clara y establece que sólo los venezolanos por nacimiento y sin otra nacionalidad podrán ejercer los cargos de presidente de la república» enfatizó Díaz.

    Asimismo, reveló las pruebas que demuestran que Nicolás Maduro mintió mucho antes de ser Presidente de la República.

    «Maduro señaló en el acta de defunción de su señora madre que había nacido en Rubio, estado Táchira, cuando las investigaciones dicen que la señora nació en Cúcuta, Colombia», detalló.

     

  • «Un objetivo del 8 de diciembre es la sustitución del Gobierno»

    «Un objetivo del 8 de diciembre es la sustitución del Gobierno»

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    ROBERTO GIUSTI |  EL UNIVERSAL
    domingo 13 de octubre de 2013  12:00 AM
     

    «No sólo enfrentamos un régimen despótico, mentiroso y corrupto, sino la desintegración de la República» «Venezuela clama por un cambio inmediato, profundo, pacífico y constitucional»

     

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    María Corina Machado no se anda con rodeos y advierte que «el país está clamando, desesperadamente por un cambio ya». A su juicio, la estrategia del liderazgo de la oposición debe partir de una hoja de ruta que tenga como punto de partida la convicción de que el 8 de diciembre se debe participar masivamente para derrotar al gobierno y provocar, de inmediato las condiciones que permitan «una salida inmediata», todo, siempre, dentro del mandato constitucional, bien sea a través de una constituyente o por la renuncia de Nicolás Maduro. -¿No adviertes algunas señales, por parte del Gobierno, que hacen pensar en la posibilidad de una suspensión de las elecciones ?-Frente al 8 de diciembre todos sabemos que la suspensión del proceso o un fraude descarado no están fuera de las opciones del CNE. Por tanto, no podemos descartar esas posibilidades porque lo más costoso para el régimen es una derrota.-¿Cómo evitar que puedan ocurrir algunas de esas dos posibilidades?-Denunciándolas con toda la fuerza, advirtiendo que no las vamos a tolerar y promoviendo la movilización ciudadana en la calle.-¿A qué atribuyes el hecho de que durante su largo discurso Maduro haya ignorado el tema electoral?

    -Resulta curioso porque para el sistema es de vida o muerte. Mucha gente debate sobre la conveniencia o no de plebiscitar el proceso y yo creo que es una discusión inútil porque quien gane pretenderá darle esa lectura. Los grandes problemas que tienen agobiado al país son las escasez, la inflación, la crisis eléctrica, el colapso de los servicios de salud. Pero, ¿acaso los alcaldes resuelven estos problemas? Es obvio que no porque tienen su origen en el gobierno nacional y allí debe aplicarse la solución.

    -Sin embargo, el mensaje implícito de la oposición es que el 8 de diciembre se va a generar un cambio político que trasciende los resultados de una elección municipal. El problema es que no se dice cómo.

    -Ese es el punto clave de la actual conducción política. Como sociedad debemos comprender la magnitud del desafío histórico que tenemos en nuestras manos. No solo estamos enfrentando un régimen despótico, mentiroso y corrupto, sino la posibilidad real de la desintegración de la República. Allí está el caso del camión con carne saqueado a unos cientos de metros de la residencia presidencial. Mientras el chofer agonizaba, la gente corrió no para auxiliarlo, sino para apoderarse de la carga y lejos de evitarlo, algunos miembros de las fuerzas de seguridad participaron en el latrocinio.

    -¿Se resuelve eso con unas elecciones?

    -Hay un proceso de descomposición que estos tiempos han hecho aflorar, promovido intencionalmente. Ocurre, sin embargo, que al mismo tiempo, han emergido los valores más profundos del ejercicio de la ciudadanía, ante los intentos por doblegarnos espiritual y moralmente. En ese contexto se debe asumir el 8 de diciembre no sólo como un relevo de autoridades locales, sino como inicio de una ruta para el cambio del régimen y la construcción de un país distinto.

    -¿Cuáles son las etapas de esa ruta si consideramos que el cambio debe ser democrático y este es un gobierno con apenas seis meses de haberse instalado?

    -Todos sabemos el grado de ilegitimidad de este Gobierno, no solamente producto del fraude electoral sino de la forma como ha ejercicio el poder. A eso debe agregarse su vinculación con las peores mafias y redes de crimen organizado. Sabemos que el narcotráfico ha venido infiltrando todas las instituciones y ha involucrado a personajes de muy elevadas posiciones en los poderes públicos.

    -¿Justificaría esa situación salidas no previstas constitucionalmente?

    -La Constitución establece los mecanismos, pero tú me preguntabas por la ruta y te respondo que esta consta de cuatro etapas. Una primera, fundamental, es la necesidad de asimilar la magnitud del riesgo y la responsabilidad que tenemos. Eso implica entender que Venezuela clama, desesperadamente, por un cambio profundo, inmediato, pacífico y constitucional. 

    -Primero que todo hay que ganar las elecciones. 

    -Pero el convencimiento y la convicción sobre la necesidad del cambio es previo a las elecciones. Ahora, se debe garantizar una participación, masiva y consciente. Hay quienes se preocupan por los niveles de abstención y yo no comparto la pretensión de culpar a los abstencionistas. Nosotros, como dirección política, debemos entender las razones por las cuales hay gente que se abstiene. Y eso pasa por tener conciencia plena de lo que representa el 8 de diciembre.

    -Hablabas de las ruta del cambio.

    -La segunda etapa, obviamente, es el triunfo el 8 de diciembre y eso requiere, más allá de una participación masiva y la defensa del voto, una movilización firme, clara y organizada antes, durante y después del día de las elecciones y eso lo aprendimos el 14 de abril. La tercera etapa es la sustitución inmediata del Gobierno. En la Constitución están los mecanismos. O la renuncia o la Constituyente, que la podemos activar los ciudadanos.

    -¿Crees que Maduro va a renunciar por perder unas elecciones municipales?

    -Depende. El 8 de diciembre se debe hacer sentir nuestra mayoría con la fuerza e irreverencia de una desafío ante lo que nos quieren arrebatar.

    -¿No atraen tales demostraciones de fuerza, el conflicto y la violencia?

    -Ahí entramos en la cuarta etapa: la reconstrucción del país sobre la base del entendimiento y el encuentro nacional. Un proceso en el cual todos los venezolanos, incluyendo los dirigentes del chavismo, los auténticos, se sientan convocados. Pero el nivel de degradación que vive el país no puede esperar, lo peor está por pasar en sectores como Pdvsa y el sistema eléctrico nacional si no se toman medidas de emergencia. Estamos ante una situación tal de conmoción nacional que aquí puede pasar cualquier cosa. Y lo que queremos impedir es que eso provoque violencia y confrontación.

    -Paralelamente a esa hoja de ruta que planteas como salida, está en desarrollo un proceso de concentración del poder. En estos días Maduro señalaba la necesidad de que el país se prepare sicológicamente para lo que, con reminiscencias maoístas, llama el gran salto. Si esos dos factores coinciden en un momento como las elecciones, ¿qué puede pasar?

    -El oficialismo sí sabe lo que ha hecho. Están conscientes del grado de ruina nacional, al punto que las reservas líquidas están en menos de 800 millones de dólares, cifras que aparecen en cualquier cuentica de esta gente. También conocen la convulsión nacional, las protestas, la movilización ciudadana, lo que pasa en Sidor, en la CVG y en Cariaco, en término de unas comunidades que no se doblegan ni que le pongan una tanqueta por delante. Entonces, enfrentan una dilema: o asumen una corrección dramática de políticas y de actores o se decantan por una represión brutal. La primera confronta un problema: es contraria a sus valores.

    -¿Valores o antivalores?

    -Son los valores que ellos defienden: el control absoluto del poder, la preeminencia del Estado sobre el ciudadano y la aniquilación de toda aspiración al progreso. En ese sentido nos han dividido en todos los planos: en el espiritual, el religioso, el racial, el generacional, el ideológico. Luego, han sembrado un miedo que tratan de extender hasta el último hogar del país. Finalmente aparece la desmoralización en sus dos facetas: por un lado la desesperanza. Por el otro, la impresión de que vivimos en una sociedad degradada como la que reflejó Maduro en su discurso en la Asamblea Nacional: «la corrupción nos invadió y todos estamos cubiertos por ese lodo». Pretenden que perdamos la autoridad moral, que es nuestra auténtica fortaleza. Por eso, detrás de la Habilitante se esconde la intención de aplicar una represión brutal porque nunca habrá una rectificación del Gobierno, los problemas se van a acentuar y sólo les quedará criminalizar la protesta. 

    -¿Cuáles son los valores que defiendes?

    -Los que compartimos la inmensa mayoría, incluso quienes se pueden identificar con el oficialismo: el esfuerzo, el trabajo, la honestidad, la solidaridad, la justicia, la lealtad entre e los venezolanos. Esa es la causa que nos anima y a eso debemos apelar en esta hora.

     

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  • Nunca, nunca, nunca jamás – Por Miguel Velarde

    Nunca, nunca, nunca jamás – Por Miguel Velarde

    La semana pasada uno de los diarios más influyentes en Estados Unidos, The New York Times, publicó un reportaje especial sobre Venezuela en el que examina la actual coyuntura venezolana. Analiza desde la crítica situación económica caracterizada por la escasez y la inflación, pasando por la violencia desatada, la controversia sobre nacionalidad de Nicolás Maduro e incluso menciona sus “metidas de pata” en diversos actos públicos, su penosa caída en bicicleta y la consecuencia negativa que todo esto tiene en su imagen.*

    Cuando uno termina de leer el artículo, queda con una sensación que es una mezcla de vergüenza y desesperanza. ¿Cómo puede un país con tantas oportunidades y con gente tan buena como Venezuela ser el hazmerreir mundial? ¿Cómo un país como éste, que antes era referente regional de progreso y modernidad, es ahora un cuento triste para el mundo? ¿Cómo llegamos a esto?

    Estamos a dos meses de una nueva cita electoral con el mismo CNE, las mismas condiciones, las mismas desventajas y la misma ingenuidad. ¿Cuál es el mejor escenario para la oposición el 8 de diciembre? Posiblemente ganar en el número de votos y perder la mayoría de las alcaldías, ya que con la actual distribución de los circuitos electorales algo diferente a eso es prácticamente imposible. Entonces, con mucha preocupación nos preguntamos: ¿Cuál es la estrategia de la MUD?

    Una parte del sector opositor sí tiene su propia estrategia, que es mantener sus parcelas de poder y su vigencia política después de las elecciones, incluso si esto significa posponer aún más el rescate de la democracia en el país. Sin embargo, existe también otro sector en la oposición, compuesto por ciudadanos libres, independientes de mezquindades y cálculos políticos, que lo que quiere es cerrar un ciclo de 15 años que nos ha traído donde hoy estamos y empezar a construir un futuro que se haga presente.

    Lo que se hizo mal ya está hecho, la década pérdida no la podremos recuperar más. Sin embargo, lo que queda por delante todavía es largo y podría ser bueno. Solo depende de que nosotros lo hagamos bien. Es por eso que la necesidad de ser autocríticos es hoy más grande que nunca, por muy dolorosa que sea. Si aceptamos que aún nos estamos equivocando en muchas cosas y que el momento que vivimos es crucial para las décadas por venir, la renovación en el liderazgo opositor es urgente. Es ahora que nos debemos hacer las preguntas más incómodas para encontrar las respuestas más útiles.

    Hoy nos toca sacar fuerzas de flaqueza, esperanza de desesperanza y seguir luchando por construir el país con el que no dejamos de soñar. Winston Churchill alguna vez dijo que se necesitaban tres cosas para alcanzar los sueños: nunca rendirse, nunca rendirse, nunca jamás rendirse. Tenemos que entender que las cosas no van a cambiar si nosotros no las cambiamos. Sin rendirnos.

  • Pdvsa: Alí Rodríguez – Eddie A. Ramírez S.

    Pdvsa: Alí Rodríguez – Eddie A. Ramírez S.

    Llegó a la presidencia de Pdvsa después de la crisis de abril 2002, cuando Chávez  pidió perdón a los petroleros  y destituyó a la directiva protestada. De voz pausada,  aparentemente conciliador y percibido como hombre serio, Alí Rodríguez fue acogido favorablemente por ser la mejor opción dentro del chavismo, asumiendo  que durante su estada en la sede de la OPEP los aires del Danubio habían atemperado al excomandante Fausto.

    Inicialmente la empresa marchó sin contratiempos ya que  ningún trabajador  tenía interés en otro conflicto. Sólo  planteamos a Alí  la   posición amedrentadora  de su  gerente de Prevención y Control de Pérdidas y  criticamos  el financiamiento de petróleo a Cuba. En una oportunidad recibí una amonestación por dar declaraciones que no me correspondían, la cual acepté públicamente.  Ante la perspectiva de un paro nacional para el 10 de octubre,  todos los altos directivos de la empresa le expresamos a Alí que nadie tenía pensado paralizar las operaciones, pero que percibíamos  que el personal administrativo se sumaría, como efectivamente sucedió.

    El ambiente de trabajo se fue enrareciendo gradualmente.  Alí Rodríguez promovió unas Mesas de Gobernabilidad, pero los «revolucionarios» desataron una guerra de correos electrónicos. Dos abogados, uno de ellos compañero de promoción de Alí, introdujeron una solicitud de averiguación penal en contra de algunos  de nosotros. También lo hicieron unos parlamentarios. Gradualmente Alí realizó cambios en el tren directivo de las filiales  no acordes  con los desarrollos de carrera y fue cediendo terreno a los rojos de la empresa.  Este ambiente interno y la situación nacional determinaron que los petroleros nos sumáramos, a título personal,  al paro cívico convocado por la CTV, Fedecámaras y  todos los partidos políticos de oposición.

    Al iniciarse el conflicto los directivos y gerentes aplicaron el plan de contingencia para evitar mayores daños, pero Alí tenía su propio plan. Llamó a los círculos violentos, militarizó las instalaciones y  destituyó a la alta gerencia operativa que estaba cumpliendo sus funciones, sustituyéndola por personal no calificado. Además separó de sus cargos y suspendió a numerosos trabajadores. Pudo despedir a un grupo de trabajadores. Salir de casi 23.000, entre ellos 5.659 de las nóminas menor y diaria fue un crimen y una estupidez para poner a Pdvsa al servicio de la revolución. Le consta que los directores de la Junta que presidía y la mayoría de los presidentes y directores de las filiales permanecieron en sus puestos y, posteriormente,   cuando  inició los despidos y suspensiones, solicitaron la jubilación.   Sin embargo, el comandante Fausto justificó las sanciones  que aplicó el usurpador Auditor Fiscal,  declarando que «mi convicción personal es que la principal razón para poner los cargos a la orden obedeció a no querer enfrentar las medidas drásticas que el caso ameritaba». ¿Entonces por qué les concedió la jubilación?  Alí no es un hombre serio, como piensan algunos, sino un hombre que no sonríe y responsable de la debacle de Pdvsa.

    Como en botica: Bravo por Mariana Rondón y Gabriela Montero. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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