Etiqueta: Venezuela

  • #YaVenimos: lema de 10 ventezolanos que van a España a prepararse para la reconstrucción nacional

    #YaVenimos: lema de 10 ventezolanos que van a España a prepararse para la reconstrucción nacional

    Catalina Ramos: La reconstrucción nacional requiere de líderes bien formados

    El connotado Instituto Atlántico de Gobierno beca a afiliados de Vente Venezuela para cursar estudios en Gobierno, Liderazgo y Gestión Pública, para formarlos en la gestión de políticas públicas

    (Caracas. 03/09/2016) “Ya venimos”, dijeron este miércoles 10 ventezolanos (como se les conoce a los afiliados de Vente Venezuela) desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Se fueron a España a hacer un posgrado en Gobierno, Liderazgo y Gestión Pública en el connotado Instituto Atlántico de Gobierno (IADG), en Madrid. “Nuestro partido se prepara con todo para la reconstrucción nacional”, apunta Catalina Ramos, coordinadora nacional de Formación del partido.

    Los estudiantes van becados por la institución española. Y eso lo celebra la misma de Formación del partido venezolano. Son “10 profesionales de alto calibre” y de distintas proveniencias, “quienes hoy por hoy asumen, junto a nosotros como partido, este emocionante reto de formarse profundamente para la libertad; para desarrollar su carrera política en la organización, en gestión pública y en cargos de elección popular. Porque Venezuela requiere líderes bien formados”, señala.

    Ya_VenimosAlix Navarro, coordinadora de Formación de Mérida; Álvaro Moreno, coordinador de Formación de Distrito Capital; Carlos Julio Romero, coordinador de Vente Venezuela Mundo; César Morales, asistente de la fracción parlamentaria de Vente Venezuela y Claudia Santiago, integrante del departamento de Formación en Mérida, forman parte del grupo de becados.

    Completan el equipo Gustavo Campos, coordinador de Formación en Aragua; Henrry Henríquez, coordinador del partido en Carabobo; Ibrahim Martínez, coordinador juvenil nacional de Organización; María Fernanda Zapata, coordinadora de Formación en Lara y Pedro De Mendonca, del equipo nacional de Comunicaciones.

    Con ese posgrado estos estudiantes serán capacitados en la gestión de políticas públicas y en el análisis de procesos económicos, sociales y culturales. Todo, para el servicio público desde la política. La maestría –explica Catalina Ramos- fortalece a toda la organización, que al cierre del mes de agosto arrojó cifras de crecimiento masivo en toda Venezuela. “Hacemos las cosas distintas, por eso formamos bien a nuestros dirigentes. No queremos más de lo mismo”, apunta.

    Y prosigue: “Esta oportunidad valiosísima también representa un gran compromiso, tanto para ellos que se van, a dejar el nombre de nuestro partido y de nuestro país muy en alto; pero también para nosotros y en particular para el equipo de Formación, en seguir buscando más oportunidades para el mejoramiento de nuestros miembros, ciudadanos que nos representarán más temprano que tarde en distintos espacios de la sociedad”.

    Ya_Venimos_1“En Vente Venezuela estamos muy emocionados por este viaje. Nuestros 10 integrantes tendrán contacto con visiones de distintas partes de Iberoamérica en una institución de gran tradición y exigencia. Sabemos que lo aprovecharán al máximo y desde ya los esperamos para que aquí, en nuestra tierra, apliquemos juntos esos conocimientos, que reforzarán aún más nuestra lucha por la libertad, la reconstrucción nacional y la República Liberal Democrática”, finaliza Ramos.

    #YaVenimos

  • Martha Hernández: Mérida se desbordó en rebeldía para salir de este régimen

    Martha Hernández: Mérida se desbordó en rebeldía para salir de este régimen

    La coordinadora de Vente Venezuela en Mérida señala que el referendo en 2017 “sería un fraude para el país”

    “La sociedad venezolana ya no tiene miedo y este 1 de septiembre inició una nueva fase de lucha donde los venezolanos harán entender a Nicolás Maduro que su final ha llegado”, enfatiza la dirigente del partido azul en el estado andino

    (Mérida. 02/09/2016) La coordinadora de Vente Venezuela en el estado Mérida, Martha Hernández, aseguró este jueves en la marcha celebrada en la entidad que “las calles en todo el país se desbordaron, Mérida se desbordó en rebeldía contra este régimen, contra un sistema político que fracasó”.

    “No es sólo la toma de Caracas, los ciudadanos han tomado las calles para exigir la libertad en los diversos municipios del estado Mérida, y han dado inicio a una nueva fase en esta lucha que culminará en un país libre y próspero. Hoy, los merideños expresan su voluntad de cambio con contundencia y exigen, al igual que millones de venezolanos, libertad, prosperidad, trabajo y oportunidades para todos”, enfatizó.

    La dirigente señaló que todos los sectores democráticos están unidos en una misma política: lograr mediante un mecanismo constitucional la remoción de Nicolás Maduro del poder. Resaltó la importancia de realizar el cambio político en el 2016 o de lo contrario “sería un fraude para el país”.

    “Es una decisión indeclinable de los venezolanos hacer cumplir nuestros derechos. Hemos avanzado por todas las vías constitucionales para salir de este régimen y desde el CNE [Consejo Nacional Electoral] se ha aplicado una gran cantidad de estrategias para retrasar el referendo hasta el 2017, cuando ya no tendría sentido”, expresó.

    Hernández ratificó que “la sociedad venezolana ya no tiene miedo y este 1 de septiembre inició una nueva fase de lucha donde los venezolanos harán entender a Maduro que su final ha llegado”.

  • Diputado Winston Flores: Mañana es la toma de conciencia de Venezuela

    Diputado Winston Flores: Mañana es la toma de conciencia de Venezuela

    El parlamentario de Vente Venezuela ratifica que hay 30 millones de razones para salir a protestar este jueves en Caracas y todo el país

    (Caracas. 31/08/2016) El diputado de Vente Venezuela por el estado Vargas, Winston Flores, se pronunció este miércoles a escasas horas de la llamada “Toma de Caracas” y aseguró que este 1 de septiembre será “la toma de conciencia de Venezuela”.

    “El régimen está en fase terminal, tratan de meter miedo, pero mañana hay más de 30 millones de razones para estar en la calle de manera cívica. Nos une un objetivo: la salida de Maduro y su combo este año”, sostuvo.

    El parlamentario recordó que, históricamente, los regímenes autoritarios usan la represión cuando no tienen otra salida y apuntó que los ataques recientes contra las fuerzas democráticas demuestran que no admiten la disidencia y la protesta.

    Y agregó: “El señor Diosdado Cabello trata de emular a Pedro Estrada como el verdugo mayor de las violaciones a los derechos humanos. Por eso, enviamos toda nuestra solidaridad a los que a esta hora están siendo perseguidos o encarcelados”.

    Flores sostuvo que la sociedad venezolana ya no tiene miedo y en ese sentido llamó a los ciudadanos a participar en la protesta de este jueves teniendo claro que las razones para manifestar son millones.

    “Estaremos presentes contra el genocidio silencioso que hay con el hambre y contra la falta de medicamentos, pero también estaremos por la libertad y la prosperidad de Venezuela. Este será el inicio de la desobediencia civil. En definitiva, seremos los venezolanos, desde la calle, los que marcaremos el rumbo de este país y le daremos un parado a la dictadura”, finalizó.

     

     

  • Fernando Marcano: La rebeldía es nuestro camino para salir de este régimen

    Fernando Marcano: La rebeldía es nuestro camino para salir de este régimen

    Representantes juveniles nacionales de Vente Venezuela participan en conversatorio en Yaracuy

    “Queremos una Transición hacia la democracia, no una transacción de poder. La juventud yaracuyana quiere cambio. Hoy no hay oportunidades, no hay empleo, no hay cupo en las universidades”, señala el coordinador regional de activismo, Charles Newbury

    (San Felipe. 29/08/2016) Fernando Marcano, coordinador juvenil nacional de Vente Venezuela, afirmó este fin de semana durante una visita al estado Yaracuy que están recorriendo cada comunidad, «llevando ese mensaje de esperanza y hablándole claro a los ciudadanos, ratificando que la rebeldía es nuestro camino para salir de este régimen”.

    El vocero explicó que la rebeldía es sublevarse ante las injusticias. “¿Por qué tenemos que hacer cola para comprar alimentos? ¿Por qué los productos y las medicinas escasean? Hay que hacer una profunda reflexión, estamos recorriendo toda Venezuela, amalgamando los esfuerzos y conduciéndolos en pro de lo que debe ser la salida del régimen este 2016”, dijo.

    Sobre la «Toma de Caracas», este 1 de septiembre, Marcano comentó que el partido azul se movilizará con mayor énfasis en la región central y señaló que esperan el traslado de más de mil militantes de todo el país. “Será una muestra de expresión de la gente que quiere cambio, libertad y calidad de vida”, agregó.

    Por su parte, el coordinador nacional de universidades de Vente Venezuela, Fabio Valentini, manifestó que este 1 de septiembre los estudiantes universitarios de todas y cada una de las casas de estudios del país estarán participando en esta marcha.

    “Esta fecha es otra gran oportunidad para que el estudiantado venezolano ratifique su compromiso con el país para que ratifiquemos que la palabra futuro no es en el exterior, es en Venezuela”, dijo.

    El dirigente estima que participen entre 10 mil y 20 mil estudiantes de Caracas y el resto del país. “Se puede lograr una masa de 30 mil estudiantes”, afirmó.

    El coordinador regional de activismo, Charles Newbury, reafirmó que el cambio se debe dar este año 2016. “Queremos una transición hacia la democracia, no una transacción de poder. La juventud yaracuyana quiere cambio. No hay oportunidades, no hay empleo, no hay cupo en las universidades”, denunció.

  • Una nueva fase – Por Miguel Velarde

    Una nueva fase – Por Miguel Velarde

    Si algo ha caracterizado a la lucha democrática de los últimos años en Venezuela, ha sido la lentitud con la que cierta dirigencia opositora asume las realidades.

    Por extrañas razones, algunos líderes políticos se rehúsan a aceptar verdades imposibles de obviar. Incluso la comunidad internacional ha sido más rápida en definir lo que ocurre en el país que muchos de los que aquí hacen vida.

    El ejemplo más emblemático de esto es el fin de la democracia en Venezuela. Todavía hoy están frescos en la memoria algunos términos que por innovadores no dejan de ser ridículos, como la “democracia con grises” o el “déficit democrático”, con los que ciertos políticos trataron de camuflar una realidad inocultable: la tiranía.

    Pero incluso hoy, después de tanta agua que ha corrido bajo el puente, siguen haciendo esfuerzos para postergar lo impostergable. Ante la abrumadora evidencia de la destrucción no solo de la democracia sino también de la república, la responsabilidad de todos es asumir el gran desafío que tenemos por delante.

    Venezuela está agonizando. El mundo entero lo sabe. Las semanas que tenemos por delante son decisivas, no solo porque la crisis política en torno al referéndum revocatorio tendrá que encontrar un desenlace definitivo –aún incierto-, sino también porque la crisis socio económica es insostenible.

    Tenemos que tener claro que asumir una realidad tan dura como ésta requiere más que una declaración o un slogan: nuestra posición debe estar siempre acompañada de acciones. La coherencia es imprescindible.

    Por eso, la marcha convocada para este jueves podría ser un punto de inflexión importante para darle rumbo al cambio político; o no. Dependerá de cuál sea la intención de la dirigencia política opositora.

    Si su objetivo es seguir en el juego del gobierno, en un permanente tira y afloja que lo único que logra es darle oxígeno a quienes están en el poder, será una marcha más que acabará en una tarima con personajes repetidos y discursos aburridos y con el referéndum revocatorio en 2017, o nunca.

    Por el contrario, si una convocatoria que promete ser masiva, es una señal inequívoca de que la gran mayoría de los venezolanos decidió asumir su realidad y cambiarla, puede ser el primer paso de un proceso irreversible que permita un cambio político y constitucional en el país.

    Esta semana promete ser el inicio de una nueva fase en la larga lucha opositora por recuperar la democracia. Esperemos que permita, finalmente, lograr el objetivo, y que no se convierta en otra gran decepción como las que ya nos tienen acostumbrados.

    @MiguelVelarde

  • Camino a la democracia: desestatización de la industria petrolera – Por Anderson Riverol

    Camino a la democracia: desestatización de la industria petrolera – Por Anderson Riverol

    La relación entre la democracia, la libertad y la industria petrolera siempre fue algo difícil por la tentación de los gobiernos de apoderarse de los cuantiosos recursos que esta actividad económica genera, pero: ¿el hecho de que un país tenga importantes reservas de petróleo significa que está condenado al autoritarismo de un gobierno?

    La mayoría de los países de la OPEP tienen sistemas políticos con poderes ejecutivos dominantes, donde se han dado golpes de Estado recientes o cuentan con poca autonomía institucional. En pocas palabras son países donde sus sistemas de gobierno son monarquías absolutas o democracias en transición donde por lo general la independencia de poderescasi no existe.

    En el caso de Venezuela, donde actualmente hay un debilitamiento en la institucionalidad, podemos recordar que luego de tomar la presidencia de la república el General Juan Vicente Gómez continúo con una política de otorgamiento de concesiones que fueron adjudicadas a sus amigos más cercanos. El 15 de abril de 1914, el primer campo petrolífero venezolano de importancia, Mene Grande, fue descubierto por la empresa Caribbean tras la finalización del pozo Zumaque I.

    Ante el descubrimiento de esta riqueza, intelectuales y políticos venezolanos comenzaron a aportar desde sus espacios ideas para la inversión de los recursos que producía el petróleo. A pesar de que Arturo Úslar Pietri, por ejemplo, expresó la necesidad de sembrar el petróleo para que su renta se transformara en inversión productiva por parte del sector privado, terminó venciendo la consigna de “No más concesiones”.

    Esta se implementó inicialmente durante el trienio adeco (gobierno del partido Acción Democrática), luego fue descartada por Marcos Pérez Jiménez, y finalmente aplicada porRómulo Betancourt y Juan Pablo Pérez Alfonzo. Todo esto derivó en que la industria petrolera venezolana quedara rezagada en relación con otros miembros de la OPEP, los cuales además de obtener ingresos por barril similares los de Venezuela, aumentaron sus ingresos al incrementar su producción mientras que la producción venezolana languidecía.

    Venezuela, después de haber sido el primer exportador de petróleo del mundo desde 1928 hasta 1970, pasó a segundo plano por decisión propia. Esta política de alejarse de la iniciativa privada fue llevada al extremo con la estatización absoluta en 1975 por parte del gobierno deCarlos Andrés Pérez, volviendo así al estado venezolano en un estado patrimonialista con un contrato fiscal rentista, que no depende de sus ciudadanos para obtener en mayor medida sus ingresos y que reserva para el Estado toda la actividad petrolera.

    Años después, esto permitió que un militar que planteaba la hegemonía política secuestrara la industria petrolera y despidiera por cadena de radio y televisión al personal calificado que aún permanecía en la empresa. Los ingresos petroleros fueron dados a países latinoamericanos para obtener aliados estratégicos o se perdieron gracias a la corrupción imperante que tenía la bandera de la revolución bolivariana.

    Con respecto a la relación democracia-petróleo existen dos posturas: una que cree que el petróleo es el excremento del diablo y otra que considera que el petróleo puede ser un instrumento para el progreso. El sociólogo Larry Diamond de Stanford University sostiene que “El que un país se convierta en productor de petróleo, si es pobre y con instituciones débiles, lo más probable es que la posibilidad de construir una democracia fuerte esté lejos de existir”.  Con respecto a esta afirmación, un requisito para que un país mejore su democracia e instituciones es la claridad de su clase política en cuanto a la importancia de respetar y defiender las iniciativas privadas, tanto nacionales como internacionales. De este modo se puede hacer un balance entre el poder político y económico, entre el estado y el sector privado, balance que, enfocado hacia el crecimiento económico, puede derivar en mejorar la calidad de vida de los venezolanos y consolidar la democracia en dicho país.

    Por otro lado, la socióloga Isabel Pereira de la Universidad Central de Venezuela dice: “El petróleo es maléfico si se convierte en soporte de gobiernos antiliberales, desconocedores de los derechos humanos y la libertad individual. El petróleo no es el excremento del diablo, es un recurso que pueden los seres humanos utilizar como motor para desarrollar nuestras actividades”.

    Considerando lo expuesto por la socióloga Pereira, coincidimos en que la dicotomía entre la democracia y la industria petrolera solo depende de los gobernantes y su pretensión de ser autoritarios, como sucedió en Venezuela, o de ver al petróleo como un sector más que puede apoyar de forma importante a la economía sin volverse esta totalmente dependiente de él. Un ejemplo de esto es el descubrimiento de petróleo en EE.UU. cuando el coronel Edwin Drake en 1859, cuatro años antes de que John D. Rockefeller se incorporara al negocio petrolero, inesperadamente hiciera el descubrimiento que le permitió iniciar la explotación a gran escala. Este fue un episodio histórico que para muchos inició la era del oro negro. Ante este descubrimiento, Mark Twain afirmó que se empezaría a vivir una nueva época dorada, que serviría a la sociedad entera y no para la explotación exclusiva de sus descubridores ni mucho menos el estado.

    En conclusión la única forma de que un Estado explotador de petróleo tenga democracia, siendo débiles sus instituciones, es que se desestatice la industria petrolera, se diversifique su economía y se respeten los derechos de propiedad para incentivar la inversión dentro del país que terminará por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y con libertad política se establezcan reglas del juego claro para la consolidación de la democracia y la libertad.

    La solución para Venezuela es desestatizar nuestra industria petrolera para que el estado venezolano deje de ser un estado patrimonialista, con un sector petrolero atrasado y sin la posibilidad de que se realicen las inversiones que solo se pueden hacer desde el sector privado. Al tener un gobierno que no pueda usar nuestra industria como chequera y gastar los recursos en lo que desee, seremos más libres, independientes y nuestra democracia podría ser mucho más fuerte. Con esta reforma, entre muchas otras, Venezuela podría volver a ser ejemplo de desarrollo económico, estabilidad social y república democrática liberal.

    Bibliografía:

    Pereira Pizani, Isabel. La quiebra moral de un país. Caracas, Artesanos Editorial, 2013.

    Rodriguez Sosa, Luis; Rodríguez Pardo, Luis. El petróleo como instrumento de progreso. Caracas, Editorial IESA, 2012.

    Oropeza, Luis José. Venezuela: fábula de una riqueza. Caracas, Artesanos Editorial, 2014.

    Pascal, Salin. Liberalismo. Madrid, Unión Editorial, 2008.

    Oteyza, Carlos. Documental El reventón. Los inicios de la producción petrolera en Venezuela. Caracas, 2008.

     Original en: El Cato.
  • Venezuela: ¿Sumergida en la esperanza? – Por Marisela Portillo

    Venezuela: ¿Sumergida en la esperanza? – Por Marisela Portillo

     

     “Esperanza: es un estado de ánimo optimista basado en la expectativa de resultados favorables relacionados a eventos o circunstancias de la propia vida o el mundo en su conjunto”.

    Millones de Venezolanos vivimos aferrados a una esperanza, si, la esperanza de cambio, de ya no mas hambre, de ya no mas inseguridad, no mas miseria, no mas controles, anhelamos la “Venezuela de antes”, esa que la mayoría conoció, donde no había escasez de ningún tipo, y donde, a veces, el único problema era definir el sitio a donde ir a vacacionar.

    Nuestra primera esperanza, fue la de un cambio el 6 de Diciembre 2015, y si, efectivamente, hubo cambio, los estafadores, los corruptos, los tarifados – en su mayoría- dejaron el curul, y ocuparon su lugar los que proponen una visión de una mejor Venezuela, una Venezuela de Todos Pa’ Arriba. Y esto gracias a la valentía, gallardía, y voluntad de un pueblo cansado que se desbordo en la calle el día 6D, y defendió cada voto para obtener la tan anhelada victoria.

    Sin embargo, se nos torna gris esa dosis de esperanza gracias a los abusos y arbitrariedades de la dictadura protagonizada por Nicolás Maduro y sus secuaces, pues un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sobornado, despreciable, tarifado y partidista, encabezado por Gladys Gutiérrez, actúa como el peor verdugo de la legislación venezolana, descalificándola y quebrándola moralmente.

    Nuestra siguiente esperanza, después de 4 meses, fue la propuesta de llevar a cabo el referéndum revocatorio para derrocar al monigote –Nicolás-, cada tramite, cada paso, de la eterna burocracia venezolana, hecha al pie de la letra, y nuestro eterno refractario, el Consejo Nacional Electoral (CNE), igualmente tarifado, infame y partidista, encabezado por la aliada de la dictadura: Tibisay Lucena, actúa en contra de la democracia y la justicia venezolana, colocando las mil y un impedimentos al ejercicio democrático que deseamos millones de venezolanos llevar a cabo para empezar la etapa de la transición en Venezuela, y –nuevamente- se nos vuelve a tornar gris el panorama.

    Ahora, ya no damos cuenta de que a pesar que la esperanza, y la fe, sean más grandes que cualquier otra cosa, siempre están los enemigos haciendo muro, y como tienen el poder, conciben de las suyas –con referencia al régimen-.

    Pero, no hay que decaer, porque a nuestro ser se incorporó la esperanza más grande, la única opción que tenemos ante la dictadura, y la que debimos adoptar desde el día 1 de desdicha, “LA REBELIÓN Y REBELDÍA CÍVICA”, esa la del 1° de septiembre, y las de los días que le sigue hasta que caiga el mal, hasta derrotar al enemigo, es que como dice nuestro glorioso y acertado Himno Nacional: “Gritemos con brío. Muera la opresión. Compatriotas fieles, la fuerza es la unión (…)”. Nuestra voz se debe oír, debemos pelear nuestra libertad, nuestra dignidad, nuestra vida, y en la calle que se oiga claro y fuerte: “NICOLÁS RENUNCIA, O TE HAREMOS RENUNCIAR”.

    Es obligación defender nuestra independencia, nuestra República, esta que nos arrancan poco a poco, donde hoy estamos, y mañana no sabemos. Muera la opresión desmedida del régimen hacia los ciudadanos, que muera, y esto es con calle, y mas calle ¡Caray! La desobediencia y negación de vivir en miseria y mengua debe ser nuestro credo hasta la caída. Ahora, que esta marcha sea una mas de tantas, dependerá del poder y la valentía de cada uno de nosotros como ciudadanos, de que no necesariamente debe recaer el futuro de cada uno en manos de los políticos que hacen frente, nuestra libertad es individual, nuestro futuro es propio, e individualmente debemos defenderla.

     Luego de que la esperanza se deje de llamar esperanza y pase a ser realidad, definitivamente, el primer rescate que debe existir en el país, es el de la moral, la buena costumbre, los principios, desde los entes reguladores de la justicia y la paz del país necesitamos políticos que amen a su país, mas que a una bola de dinero en su bolsillo, hasta la labor de cada ciudadano en trabajar por la reconstrucción de la patria. La transición y la reconstrucción de esta tierra tan noble deben estar en manos de líderes por convicción y vocación, no políticos –politiqueros- falsos Mesías, que pregonan paz y trabajan por la guerra con tal de tener su cuenta repleta en dólares.

    Vaciemos toda nuestra fe, certidumbre y esperanza, en lo que se avecina, y que desde nuestras más profundas acciones, mas pronto que tarde sea nuestra realidad. ¡Que viva la  libertad!

    @Marisela_DVPG

  • Venezuela en Mercosur: un vecino incómodo – Por María Teresa Belandria

    Venezuela en Mercosur: un vecino incómodo – Por María Teresa Belandria

    Venezuela solicitó el ingreso al Mercosur desde el año 2005, pero la férrea oposición del Senado de Brasil y Paraguay retrasaron la aceptación como miembro pleno del grupo hasta que, en 2012, aprovechando la suspensión temporal de Paraguay luego de la destitución constitucional del presidente Lugo, la “triple alianza” amiga del gobierno para ese momento -la Uruguay de Pepe Mujica, el Brasil de Dilma y la Argentina de los Kirchner-, violando el Tratado de Asunción, aprovecharon para meter a Venezuela sin consenso, es decir, por la ventana.

    Recordemos que la suspensión de Paraguay se realizó conforme al Protocolo de Ushuaia II de Mercosur y la promovió Venezuela a través del entonces canciller Nicolás Maduro al frente de la operación política, exigiendo además la aplicación de la Carta Democrática Interamericana de la OEA. La comisión de cancilleres, designada de conformidad con el artículo 20 del instrumento hemisférico, realizó un detallado informe que, presentado al Consejo Permanente de la OEA, fue sometido a votación. 26 países votaron en contra de la aplicación de la Carta y 8 a favor: Venezuela, Brasil, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina y Haití.

    Luego de las elecciones en Paraguay y juramentado el gobierno de Horacio Cartes,  lo procedente era levantarle la suspensión para que ese país ejerciera la Presidencia Pro-Tempore. La cuádruple alianza Brasil-Argentina-Uruguay-Venezuela se opuso, a pesar de que las razones que dieron lugar a la suspensión de Paraguay habían cesado y la presidencia se entregó a Venezuela.

    Hoy la permanencia de Venezuela en el acuerdo y el ejercicio de la Presidencia Pro-Tempore es objeto de debate. Las razones son de orden  jurídico y geopolítico. Venezuela no ha cumplido con los compromisos que adoptó en el Protocolo de Adhesión y, siendo el Mercosur un organismo intergubernamental, en el que las decisiones se adoptan por consenso, en este momento no lo hay. El gobierno venezolano, lejos de fomentar relaciones de respeto, tolerancia y cooperación con los nuevos gobiernos de la región, que no les son afines en lo político, se ha empeñado en destruir la confianza, incumplir los acuerdos y, además, comportarse con la arrogancia que otrora le permitía un barril de petróleo a 110 dólares; insultando cancilleres, empleando el lenguaje de los años 60 y 70, usando “al imperio” para descalificar a quienes jurídica y políticamente aducen razones de peso para no traspasarle la Presidencia, amén de que Venezuela impide el avance para que el bloque comercial suscriba los tratados de libre comercio con la Unión Europea e Israel y afiance sus lazos con la Alianza del Pacífico.

    En términos muy simples, Venezuela en el Mercosur es como ese vecino del edificio que tira la basura por la ventana, hace fiestas escandalosas hasta la madrugada, te tranca el carro en el estacionamiento, tiene un año sin pagar las cuotas y, además, quiere ser a juro y porque él solo lo decidió, el presidente de la junta de condominio. Tienes que tolerarlo porque es propietario e, incluso, saludarlo si te lo encuentras en el ascensor por cortesía, pero de ahí a que sea el Presidente, es demasiado.

    María Teresa Belandria Expósito

    Coordinadora Internacional de Vente Venezuela

    Profesora de la UCV

    @matebe

  • Frontera cerrada, ¿a qué costo? – Por María Teresa Belandria

    Frontera cerrada, ¿a qué costo? – Por María Teresa Belandria

    Este 19 de agosto se cumple un año en el que, por decisión unilateral de Venezuela, se “cerró” la frontera con Colombia, un evento inédito por las consecuencias que se advertían y justificado por un Estado de Excepción sobrevenido que aún sigue sin explicarse adecuadamente.

    Recordando el pasado para comprender nuestro presente, en la relación con Colombia, en 1901, el general venezolano Rangel Garbiras se hizo de 4 mil hombres para marchar a Caracas y derrocar el gobierno de Cipriano Castro. Partiendo del Norte de Santander fue detenido en San Cristóbal por el general colombiano Rafael Uribe Uribe. Allí se produjo la primera ruptura de relaciones diplomáticas entre las dos naciones. Sin embargo, la vecindad obligada por la geografía compartida en 2.219 kilómetros de frontera, la fraternidad histórica entre nuestros líderes y ciudadanos, como aquel pacto entre Miguel Otero Silva y Gabriel García Márquez, si es que había guerra entre los dos países y la hermandad forjada en la batalla de los próceres venezolanos Anzoátegui y Rondón que triunfaron en Colombia, o de los valientes colombianos Girardot y Ricaurte que murieron en Venezuela, no son hitos que se cierren con un decreto de excepción.

    El límite entre los dos países se traduce en un control migratorio eventual, pero lo trasciende la vida, el comercio, la amistad y la vecindad. Esa terriblemente perturbada el 19 de agosto de 2015.

    Un año después, se anuncia desde Puerto Ordaz (bastante lejos de la frontera binacional), la “creación” de varias comisiones para construir una frontera abierta, segura y en paz. Volvamos la mirada al pasado. Estas comisiones existían, porque los gobiernos democráticos entendieron que una relación tan dinámica no podía depender de los vaivenes políticos de uno y otro lado del límite. El Acta de San Pedro Alejandrino, no solo desgolfizó la relación, sino que permitió agendar los temas técnicos en mesas de trabajo permanentes, cuya finalidad era precisamente sortear las dificultades de una relación signada por los problemas.

    Esa institucionalidad que costó años en construirse y que le dio a ambos países un marco normativo para dirimir las controversias derivadas de la cotidianidad fue destruido como todo lo demás por el régimen de Hugo Chávez. Esa erosión de la confianza mutua comenzó en 2008, cuando las fuerzas militares de Colombia dieron de baja a Raúl Reyes en Ecuador y Venezuela ordenó la movilización de 10 batallones a la frontera. En 2009, la valiente denuncia del entonces Comisionado Presidencial Francisco Javier Nieves-Croes Aguirre, sobre la existencia de un pre-acuerdo secreto (Gómez-Rondón), acordado en Hato Grande, sobre la delimitación de las áreas marinas y submarinas en el Golfo de Venezuela le puso candado al trabajo profesional de los comisionados en Venezuela, no en Colombia.

    La herida se profundizó en 2010 pues la diplomacia de micrófono entre Chávez y Uribe fracturó definitivamente los acuerdos, con la ruptura de relaciones diplomáticas luego de la denuncia colombiana en la OEA sobre la existencia de campamentos de las FARC en territorio venezolano. Pero un nuevo Presidente había llegado a Colombia con un objetivo: firmar la paz. Para ello, Venezuela, ese vecino incomodo y altanero resultaba no solo necesario, sino indispensable. El otrora Ministro de la Defensa, el mismo que armó el expediente para la denuncia de los campamentos, engavetó las pruebas, expresó que tenía un “nuevo mejor amigo” y que se crearían nuevas comisiones.  Entre la ruptura y la reconciliación, Venezuela en 2011, se desligó de la Comunidad Andina y se fue a Mercosur, vale decir, ya no solo la institucionalidad binacional se había desbaratado por la improvisación venezolana y la complacencia de colombiana, además, desaparecía el marco normativo comercial, aduanero, transporte, sanitario y de servicios emanado de las normas supranacionales de la Comunidad. Había que empezar de cero. Teníamos 5 años cambiándoles el nombre a las comisiones, pero en la práctica, el intercambio de 8.000 millones de dólares por año de la frontera más viva de América Latina se pulverizó.

    Un año  después otra vez se cambian los nombres, se aumenta la burocracia y se pretende reinventar la rueda a ver si esta vez, funciona veamos: a) Activación del Centro Binacional contra el Crimen Organizado, se les ruega revisar los manuales de la Combifron; b) Esquema Aduanero Especial para la Frontera, favor revisar las 5 comisiones o acuerdos firmados en abril de 2011; c) Repatriación de Bienes Decomisados, tránsito de mercancías e intercambio de información entre la administración aduanera, se les invita a releer el Acuerdo de Coordinación, seguimiento y control para la recuperación de vehículos de 1990, y los memoranda de 2011 cuando se desaplicó la normativa andina: d) Implementación de la Cédula fronteriza, se sugiere leer el Estatuto Fronterizo de 1942, suscrito en Caracas y que establecía: 1) Permiso Fronterizo para permanecer temporalmente por 90 días en los dos países sin necesidad de pasaporte para cruzar la frontera y permanecer en ella por 8 días continuos; 2) Licencia Fronteriza con valídez de 8 días; 3) Permiso de Turismo hasta por 30 días; 4) Permiso Fronterizo Industrial para propietarios, arrendatarios y comerciantes; 5) Cédula Pecuaria, para pastores, campesinos, productores y 6) Permiso para estudiantes.

    Para Santos el objetivo siempre estuvo claro. Pagó el costo político del cierre de la frontera, atendiendo a los desplazados y “denunciando” a Venezuela en la OEA, pero los guerrilleros tanto de la FARC como del ELN se mantuvieron sentados en la mesa de negociación con el apoyo logístico de Venezuela. Para Maduro el objetivo no se cumplió, el contrabando no se detuvo, las trochas se multiplicaron, pagó el precio político con el deterioro de su imagen al mismo ritmo del descenso de la calidad de vida de los venezolanos habitantes de la frontera.

    Este divorcio con hijos, escribe un nuevo capítulo. La apertura es inminente y con ella la normalidad se recobrará lentamente. Los daños apenas comienzan a cuantificarse, mientras los “pacificados” edifican su vida de este lado del límite. Un año de frontera cerrada, ¿de verdad ya pagamos el costo?

    María Teresa Belandria Expósito

    Coordinadora Internacional de Vente Venezuela y profesora de la UCV

    @matebe

  • Hambre de libertad – Por Williams Caballero López

    Hambre de libertad – Por Williams Caballero López

    El hambre de libertad no se siente en el estómago como en otras clases de hambre.

    El hambre de la libertad palpita en nuestros corazones, en nuestra alma, en nuestros anhelos de ciudadanos y de hombres libres.

    La libertad que añoramos radica en el libre y llano ejercicio de nuestros sueños, en la satisfacción de nuestras necesidades, asumiendo a cabalidad los retos, responsabilidades y deberes que la libertad conlleva intrínseca.

    La libertad, de la cual tenemos hambre, radica en el ejercicio amplio y sincero de nuestras capacidades, donde el limitante sea la fuerza, el ímpetu y las ganas de cada quien le ponga en la persecución de las metas individuales.

    La libertad que la ciudadanía venezolana  desea, es aquella que fue arrebatada por un régimen que a través de controles, disposiciones y ataduras seudo-legales han interpuesto para el estancamiento social, político, económico y personal de los venezolanos.

    Hoy carecemos de la libertad de comer lo que queremos. Carecemos de la libertad de opinar o de estar bien informados, sufrimos del desabastecimiento de seguridad, tranquilidad y desarrollo individual y como nación.

    Por esta causa es que tenemos hambre de libertad.

    Esa hambre libertaria sólo se calma con  un cambio pacífico, democrático, constitucional, pero a la vez firme, decidido y en la calle.

    Tenemos que librar, todos aquellos que amamos la democracia liberal, la batalla por la liberación nacional, por ende, la calle debe ser vista como instrumento único para la consolidación de una sociedad realmente plural, dinámica y de verdadero progreso.

    El hambre de libertad se siente en los cerros de Caracas, en la zona Alta de Puerto La Cruz, en los campos merideños, en las llanuras de Apure. Se palpa en los sectores medios de nuestra sociedad, se evidencia entre los ancianos, adultos contemporáneos y sobre todo, de esto no me cabe la menor duda, se vive intensamente entre la juventud venezolana.

    Esta hambre que lacera el alma de los hombres libres tiene un único camino para ser satisfecha, y esa vía es la presión ciudadana, es la manifestación clara y diáfana de la expresión de cada uno de nosotros ejerciendo el derecho que nos da la Constitución y nuestra simple concepción de ciudadanos de la república.

    Así como los “padres fundadores” de la nación salieron lanzas al ristre a defender el sueño de libertad que latía en su pecho, ahora los venezolanos de hoy saldremos con nuestras banderas con un grito de: ¡Libertad! en la punta de los labios para reconquistar los derechos que nos ha arrebatado un régimen de oprobio e indignidad.

    Es el momento de evidenciar cívicamente que somos libres y que ninguna rectora de un organismo electoral, ni mucho menos un magistrado de nombramiento dudoso, nos puede quitar o podrá usurpar el derecho que solamente asiste a todos los venezolanos.

    No basta con decir que queremos la libertad, tenemos la obligación moral, republicana, civil e histórica de luchar por esa libertad que nos urge reconquistar como nación.

    @wcaballerolopez