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  • Jóvenes de Vente en Vargas: La libertad es la base para construir un país rico de verdad

    Jóvenes de Vente en Vargas: La libertad es la base para construir un país rico de verdad

    La juventud del partido de la libertad en el Litoral realiza vigilia bajo el nombre “A San José Por Venezuela”

    “La lucha es por las personas que mueren de hambre y por falta de medicinas, por la reconciliación”, asegura Génessis Herrera, coordinadora del partido azul en Carayaca

    (La Guaira. 20/03/2017) Este sábado, la juventud de Vente Venezuela en el estado Vargas inició una vigilia que denominaron «A San José por Venezuela» en las puertas de la iglesia de la parroquia Carayaca. Desde el lugar, el coordinador juvenil del partido de la libertad en la entidad, Antony Díaz, aseguró que «la libertad es la base para construir un país rico de verdad».

    Los jóvenes permanecieron 12 horas en la vigila que finalizó el día domingo. Hicieron una oración por los venezolanos que han tenido que emigrar a causa de la crisis que afronta el país, así como por aquellos que se quedan y enfrentan las calamidades de un régimen hambreador.

    “Pedimos por esos venezolanos que se tuvieron que ir en busca de oportunidades que el socialismo no les ofrece. El único deseo de estos hermanos es regresar a su país y reencontrarse con su familia, pero en libertad”, señaló Díaz.

    Por su parte, Génessis Herrera, coordinadora juvenil de Vente Venezuela en la parroquia Carayaca, resaltó que la lucha por la libertad no es solo en las calles, sino también en el ámbito espiritual.

    “Por eso es que en el marco de las fiestas patronales en honor a San José decidimos pasar la noche en vigilia para pedir con mucha fe por Venezuela, por las personas que mueren de hambre y por falta de medicinas, por la reconciliación y sobre todo, por recuperar la libertad de nuestro país”, agregó.

    En la actividad organizada junto a miembros del partido Voluntad Popular (VP) estuvo presente Winston Flores, diputado de Vente Venezuela en la entidad y José Rolón, secretario político nacional juvenil.

    Marisela Portillo, secretaria ejecutiva de Vente Joven Vargas, dijo que “en estos tiempos de angustia, zozobra, desidia, hambruna y abusos, creo firmemente en el poder de la oración. Esta lucha no es solo de los políticos, esta lucha es de todos, es tuya y mía”.

    #ASanJoséPorVzla

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  • Un país que cambió de talla – Por Miguel Ángel Martínez

    Un país que cambió de talla – Por Miguel Ángel Martínez

    La alimentación del venezolano es preocupante, en todo sentido: la cantidad de dinero que necesitas para comprar “algo”, dónde conseguirlo y qué hacer para sobrevivir a la desnutrición. No pienso referirme en estas líneas al vestido o contextura de las personas, sino a lo que ha ocasionado el cambio: el hambre.

    Algunas veces he pensado que uno de los grandes retos de los regímenes totalitarios es mantener a la gente entre los límites de la miseria y el miedo, como respuesta de sus erradas políticas económicas y peor aún, como estrategia para cumplir sus objetivos, es decir, la permanencia en el poder a cualquier costo.

    Es común ahora en Venezuela la pregunta ¿Por qué estas más flaco/a? y las respuestas varían con más o menos la gracia típica de nuestra gente, pero tras cualquier comentario está el hambre, con el sufrimiento que consigo trae. Los días en Venezuela pasan dejando cifras alarmantes, en un estudio de la firma More Consulting para la Asamblea Nacional y publicado en el portal web El Estímulo se estima que aproximadamente 53,9% de los venezolanos se va a dormir sin comer, 57,8% de los padres dejan de comer para darle la comida a sus hijos y el 88,9% temen por no tener comida. Éstas son las cifras, pero el hambre ya está en todos lados.

    Algunas personas se esconden tras la sombra de la noche para buscar en la basura, otras ya no temen al qué dirán y en el día buscan entro lo poco que otros dejan, sin temor a nada. Denunciamos hace unos días a los niños comiendo basura en la calle, el llamado a las autoridades pertinentes se hizo, pero fue otro caso omiso.

    En la radio comentan “la fisionomía del venezolano ha cambiado” y es cierto, ha sido un cambio brusco y obligatorio ante la necesidad. Las personas están flacas, sus cuerpos escuálidos denotan una realidad que no se puede ocultar ni con toda la propaganda del mundo. La llaman “la dieta de Maduro”, “Nicolight” o “la crisis”, y en realidad es una desnutrición bárbara. Incluso cuando, por buena suerte, puedes comer las tres comidas, no llevas a la mesa todos los ingredientes de una dieta sana, sino apenas lo que se consiga o puedas pagar.

    El régimen venezolano ha propiciado, en su gran mayoría, la destrucción del aparato productivo nacional, desde las expropiaciones, expoliaciones, control de divisas y la persecución a los empresarios, su concepción de la economía es ésa, el control, pero la factura es a nombre al pueblo. Ninguna de las políticas públicas, enmarcadas y publicitadas como Misiones Sociales han solucionado la escasez en Venezuela. Por el contrario, cada plan empeora la situación y no resuelve el problema de fondo, la producción. La misión Mercal, mercados públicos con comida regulada; PDVAL, Distribución de alimentos por la Estatal Petrolera; las tarjetas de alimentación o los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP), donde repartían la comida por bolsas en las casas sin factura y a precios desiguales, han generado colas, violencia, humillación y corrupción desmedida, todo esto basado en el hambre y la necesidad de la gente.

    Es doloroso el sufrimiento por no comer y también lo es por no poder hacer nada, hasta el proceso de siembra han estropeado. Hoy en día los campos que eran los más productivos de Venezuela, como El Valle de Aragua, se han llenado de maleza al lado de comunidades que sufren. En 2010, Hugo Chávez intervino a la fuerza la empresa Agroisaleña que surtía a gran parte del país de insumos agrícolas, hoy con el nombre de Agropatria y la administración del Estado, es una empresa quebrada y sin mercancía, sin mencionar que regiones como Falcón, con tierras productivas, no tienen agua ni para el consumo.

    Las consecuencias del hambre son a largo plazo. La doctora Mercedes, de Fundación Bengoa, alerta que “el que no se alimenta bien, no piensa”, además de la preocupación por los niños que sobreviven a la desnutrición, ya que quizás algún día recuperen la talla, pero no el desarrollo psiconeurológico. En definitiva, el legado durará mucho y el llamado a esperar es criminal, es la ética de la urgencia ante un país que cambia de talla y muere de hambre.

    @MartinezMiguell

  • Reconstruyendo un país – Por Víctor Moros

    Reconstruyendo un país – Por Víctor Moros

    Venezuela, el país más próspero de América Latina en la década de los 50 actualmente inmerso en una crisis económica, política y social casi imposible para cualquier nación. La historia se vuelve cíclica y repetitiva; el socialismo, un modelo fracasado que en los últimos 50 años ha desembocado en estallidos sociales, como el Caracazo en el año 1989; el 4 de febrero de 1992; los sucesos de abril del 2002 y los del primer semestre de 2014. Situaciones que la cúpula política se cierra a concebir como formas en la que la sociedad expresa su descontento y rechazo a las medidas populistas de izquierda que no funcionan tienen como centro de su gobierno el colectivismo, donde los derechos individuales son desconocidos y se ha desvirtuado el valor que tiene la familia ante la sociedad.

    El liberalismo se plantea como un escape y una forma de hacer política diferente a lo que se conoce en Venezuela; muchas veces se ha querido desvirtuar el término a conveniencia de los partidos políticos, cuyas corrientes marxistas tienen por finalidad la perpetuidad en el poder. Sin embargo, la sociedad moderna exige que se dé un cambio de raíz, un cambio real que traiga consigo la prosperidad, estabilidad económica y la no intervención del gobierno en la acción del estado; que se restaure la autonomía de los poderes; que el ciudadano como individuo sea el centro de gobernar, y en ningún caso un gobierno para la izquierda o para la derecha, sino un gobierno para todos.

    Para la reconstrucción del país es necesario que sean garantizadas las libertades individuales, la protección de la familia como ente fundamental en la sociedad; el libre mercado para potencializar la producción nacional y crear la competencia internacional; dejar atrás el termino revolución y comenzar una verdadera evolución económica, social, cultural, política y salvaguardar los intereses de la nación reivindicando los conceptos de la institucionalidad pública.

    El emprendimiento de cada persona debe ser nuestra bandera, un país de propietarios donde se garantice el respeto a la propiedad privada y la inversión, para que de esta forma las libertades y políticas económicas estén adaptadas a la economía global.

    Siempre he pensado que Venezuela es el país de lo posible, si todos trabajamos para ello lo podremos lograr.

    @_Vmoros

     

  • País de comiquita – Por Miguel Méndez Rodulfo

    País de comiquita – Por Miguel Méndez Rodulfo

    Ningún gobierno en el mundo se comporta de forma tan irresponsable como el de Venezuela. La orden presidencial para que la administración pública sólo labore los días lunes y martes, es un caso único en el concierto de las naciones. Al menos nunca habíamos presenciado tal disparate de parte de otros gobiernos, por muy estrafalarios que fueran. Y mire que Bucaram en Ecuador, Mugabe en Zimbabue o Lukashenko en Bielorusia, son ejemplos de gobernantes grotescos, pero esos mandatarios disfuncionales nunca llegaron a cometer un exabrupto semejante. De manera que Maduro está sobrado en ese lote. La verdad es que esta pandilla de facinerosos se sacó el poder en una caja de Ace. Los caminos tortuosos de la historia le pusieron en bandeja de plata a esta secta de resentidos, el gobierno nacional hace 17 años y desde entonces no han cesado de destruir el país. Pareciera que cada día se levantaran con la idea fija de demoler algún remanente de lo que queda de Venezuela, para no dejar nada tras de sí. Su estrategia es sencilla: cogerse todo el dinero que puedan y permanecer en el poder a como dé lugar; en este sentido al declarar no laborales tres días a la semana, están alargando el plazo que tiene el CNE para revisar las firmas del revocatorio, de manera que éste se efectúe el año que viene, quedando Arístóbulo como Presidente hasta el fin del período constitucional.

     

    En tanto que el gobierno está en su propio juego, el país se cae a pedazos. Hemos venido constatando como en los expendios de alimentos, llámense mercados populares, supermercados, abastos y bodegas, cada vez tienen sus anaqueles más vacíos. Es como si se tratara de un árbol que cada día está más marchito. En tanto, Polar se plantea el cierre inminente de sus plantas de producción de cerveza y malta. Por otra parte las factorías de cría y engorde de pollos no tienen alimento sino para dos meses, lapso en el cual tendrán que bajar la Santamaría. Son enormes pérdidas de empleos, pero también menos rubros en la mesa de la familia venezolana, con lo cual la escasez se acentúa, de manera que pronto nos veremos peleando por una hogaza de pan. Hacia eso vamos con paso firme y ritmo sostenido: el colapso del suministro de alimentos y su correspondiente escalada inflacionaria. Ya nadie duda que para este 2016 la inflación pronosticada de 700% se cumplirá cabalmente y si nos dejamos pisar por este desgobierno, el año que viene será de 2.000%. ¿Permitiremos eso?

     

    Ya estamos viendo en los mercales colas muy largas de tres filas de personas apiñadas contra una pared. La agitación de la gente por las horas de pie y la incertidumbre de conseguir los alimentos, aunado a los intentos de otros por colearse, le otorgan a estas aglomeraciones todas las condiciones para provocar serios conflictos. Ya dio comienzo una dinámica de saqueos en distintos puntos del país, debido al hartazgo de la gente por las colas y a la rabia por la intensidad de los apagones. Lo que viene no es nada bueno y el gobierno sólo se ocupa de sus trampas políticas. Por otra parte, la manera como el régimen ha gestionado la crisis eléctrica es digna de amateurs. Como ministros de electricidad han pasado un obrero, un abogado, un militar y otro militar; todos ellos han sido garantía segura de fracaso y tal cosa ha ocurrido. Ningún país andino tiene problemas eléctricos derivados de El Niño, todos tomaron previsiones y tienen parques termoeléctricos que les han ahorrado los apagones, no así Venezuela.

    El liderazgo oficial de país hace tiempo que provoca risa en los círculos gubernamentales del exterior; dan un espectáculo lamentable y, en lo privado, son objeto de burlas y mofas. Para nosotros ésta es una situación trágica que nos oprime y nos angustia. Si el Revocatorio se alarga, como pretende el gobierno, ello le va a hacer más mal que bien al régimen.