Etiqueta: opinión

  • La mujer venezolana y la lucha por la libertad – Por Martha Hernández

    La mujer venezolana y la lucha por la libertad – Por Martha Hernández

    Este 8 de marzo, se cumplieron 44 años de la declaración formal del Día Internacional de la Mujer. En estas líneas no voy referir nuestro valor como madres, esposas, hermanas o hijas, porque es consabido por todos, hoy quiero destacar el rol de la mujer venezolana en las gestas libertarias del país.

    Desde la misma lucha por la independencia, miles de mujeres han acompañado todas y cada una de las batallas que se han librado en nuestra tierra por la libertad, hemos asumido el compromiso político como ciudadanas de nuestra nación y hemos estado a la altura de cada uno de los momentos históricos, con firmeza y generosidad, con coraje y con amor. Sin rendirnos.

    El dolor más profundo que puede sentir una mujer es el ataque a la familia, un ataque que se ha vivido en cada uno de los episodios de la historia Venezolana en que como pueblo hemos tenido que enfrentar a una tiranía. La familia siempre es la principal víctima.

    Hoy, en medio de esta guerra que el régimen ha decidido librar contra los ciudadanos, y  se cataloga como guerra porque después de tanto dolor, miseria y muerte, no puede describirse de otra manera, las mujeres seguimos más firmes que nunca, comprometidas hombro a hombro y en primera fila con la protección de nuestros hogares, la restitución de las instituciones democráticas, la consolidación de nuestra sociedad que se conjugan en la libertad de nuestro país.

    No hay vuelta atrás, en todos los rincones de Venezuela se siente la urgencia de un pueblo que clama por ayuda, el principio de Responsabilidad de Proteger (R2P) nos abriga y como venezolanas lo exigimos. La Asamblea Nacional está al servicio de los ciudadanos y debe, cuanto antes, habilitar al Presidente encargado Juan Guaidó con la aplicación del 187.11 para que busque el auxilio que necesitamos. La decisión es firme, nuestro único destino posible es la libertad y como en otros tiempos vamos a triunfar.

    ¡Gloria a la mujer venezolana!

    ¡Gloria al bravo pueblo de Venezuela!

    ¡Vamos por la Libertad!

    @marthamda

     

  • La salsa buena para la pava, no lo es para el pavo – Por Luis Barragán

    La salsa buena para la pava, no lo es para el pavo – Por Luis Barragán

    Nada casual, la dictadura le ha abierto un juicio militar a Rubén González, líder obrero y, además, guayanés. Que sepamos, los cargos hablan de ataque y ultraje al centinela y a la propia Fuerza Armada, aunque, en definitiva, como tuvimos ocasión de expresarlo en una sesión plenaria de la Asamblea Nacional, a propósito de hechos semejantes ocurridos en el estado Carabobo, el esfuerzo es el de atajar y dirimir la lógica conflictividad social y económica, pretendiendo simplificar y ahogar la políticamente, con el empleo de la jurisdicción castrense.

    Cierto, no es la primera vez que ocurre a lo largo de nuestro historial republicano, pero no menos cierto es que, afortunadamente, la tendencia fue la de corregir el abuso, elevando el costo político ante cualquier tentación de emplear indebidamente los tribunales  militares. El constituyente de 1999, recogió, confirmó y consolidó una noción que ya estaba avalada, al menos, por dos décadas de una intensa discusión y lograda rectificación.

    Revisando la vieja prensa a la mano, aún en los años de la insurrección evidentemente armada de la década de los sesenta del siglo pasado, sujeta también a confusiones, no tardaba en levantarse la polémica que arrojaba también sus frutos.  Empleando el sentido común, escribía Guillermo Meneses: “Los juicios militares, por ejemplo, constituyen una calamidad para el encausado civil, entre otras razones, porque lo enredan con otros casos que no pueden equipararse al suyo propio. Ni siquiera es imprescindible examinar por lo menudo estos asuntos. Parece claro que el ciudadano extraño al ejército, se le coloca en situación bastante extraña cuando se le juzga como si fuese militar”.

    El reporte noticioso versa sobre la aprehensión e incomunicación de Rubén, en La Pica, esposado de pies y manos toda la noche del primer día, imposibilitada la más modesta visita de algún parlamentario para constatar las condiciones en las que se encuentra, tal como  propuso  hacerlo el diputado Juan Carlos Bolívar de la Fracción 16 de Julio, recientemente, en la Asamblea Nacional. Y, si no recordamos mal, incluso, el nombre, a la periodista Xiomara Barreto,  se le observa conducida a un tribunal militar con absoluto respeto, normalmente vestida y – por lo demás – declarativa, como visitada en su lugar de reclusión, en una primera plana de la prensa de finales de los setenta; o respecto de la periodista María Eugenia Díaz, principiando los ochenta,  no se supo de tortura alguna, e, igual, por la decidida actuación del Congreso y – aún más – de los medios de comunicación social que  existían, como no ocurre ahora, fue luego corregido el entuerto y el caso sentó un extraordinario precedente.

    Otro ejemplo, el de Richard Izarra, imputado por injuria gracias a un texto periodístico publicado por  un semanario de ultraizquierda, fue destinado al Cuartel San Carlos, tras el auto de detención, respetando su integridad  personal.  E, incluso, vale el ejercicio, liberado poco tiempo después, salvando las distancias, quizá pueda asegurarse que los alegatos esgrimidos por la defensa del señor Izarra por muy jurídicos y hasta irrefutablemente jurídicos que fuesen, serían inútiles para Rubén, hoy. Esto es, para Maduro, la salsa que es buena para la pava, nunca lo será para el pavo.

    @LUISBARRAGANJ

  • Un carnet para un país en furia – Por Yoiner Vanegas

    Un carnet para un país en furia – Por Yoiner Vanegas

    Las canciones no sólo son buenas para definir sentimientos sino que también lo son para describir momentos. De mis preferidas esta un gran tema de Gustavo Ceratti y su Soda Stereo, que muchos estoy seguro habrán escuchado. La canción a la que hago mención tiene por nombre ‘En la ciudad de la furia’ tema que, por cierto, me va a servir para describir a esta Venezuela que hoy es un país en furia literalmente. Un país en efervescencia. Descontrolado por los errores de un régimen pero controlado por los corruptos del mismo.

    Este es hoy un país que lejos de ser un cuento es una historia real y latente, que se lleva tras su paso todo lo que puede. Si para Gustavo, Buenos Aires se veía susceptible, esta Caracas para mí se ve, aunque físicamente desvencijada y destruida, moralmente firme y decidida. Es una destrucción visible en sus aceras, callejones, avenidas, urbanismos, etcétera, pero una fortaleza admirable en la rebelión de sus ciudadanos.

    Hace días el dictador que usurpa Miraflores volvió a la carga. Volvió ceñido a su plan. Las cámaras lo enfocaron, mientras él juraba ser la estrella de la película. Iniciaba otra triste alocución. Otra sufrida parodia. En ella mandaba un mensaje al país, el cual llevaba título de imposición y control. Anuncia que ha decidido iniciar un censo para vehículos y, no conforme con esto, un registro al carnet de la patria para poder comprar gasolina. Así pretendió decir a todos los venezolanos que para poder recibir el combustible debían registrar su vehículo y estampar su nombre en el dichoso carnet; ese que se disfraza de dadiva. Ese que ha perseguido las conciencias de una ciudadanía con migajas efímeras.

    El país ya entendió que para la dictadura controlar es su obsesión; que parece, incluso, que lo llevan en la sangre. El país entendió que ellos aman controlar. Así son las dictaduras. El país ha comprendido que no es un carnet quien va a doblegar la moral de una ciudadanía cansada de humillaciones. Es por eso que se rebela constantemente. No es un carnet el que va a resolver el problema de inflación y crisis económica. No es un carnet que va a generar confianza en inversionistas. El país responde con firmeza a aquellos que han acabado con todo lo que han tocado que ni carnet, ni censo, ni controles.

    Ese país en furia, manda un mensaje diariamente en cada protesta. Envía un mandato en cada palabra expuesta por valientes que alzan su voz. Ante estas ofensas y pretensiones de la dictadura en controlar a una sociedad que quiere libertad y emprendimiento ¡Se rebela un país! Así se erigen los ciudadanos.

    Esa es la furia de un país que no quiere depender de un carnet de timadores sino de su trabajo y creatividad. Pues ese carnet para un país en furia, es otra oportunidad de rebeldía.

    @SoyVanegasG

  • ¡Alerta! Nuestro futuro está muriendo – Por Juan Pablo García

    ¡Alerta! Nuestro futuro está muriendo – Por Juan Pablo García

    El caos de nuestro país ha cobrado la vida de innumerables personas, la perdida de cada ser humano es invalorable, pero más aún la de los niños, nuestro futuro, que lo estamos perdiendo de manera acelerada por un régimen indolente que llevó a esta Nación a una pobreza tan extrema que ya las cifras de desnutrición se equiparan a las que han vivido algunas naciones por catástrofes naturales o guerras, así de escandalosas son.

    En 5 meses que han transcurrido del año 2018, sólo en Monagas conocemos de 50 casos de muertes de niños, 26 casos de desnutrición, 24 por distintas causas,  entre ellas la falta de insumos, medicinas, médicos especialistas, recursos y otros; de manera que la vida como valor universal ha dejado de tener importancia para este régimen criminal, quien no toma conciencia de la gravedad del caso y mucho menos acciones que realmente busquen soluciones, es lamentable saber que nuestro futuro está muriendo por omisión de quiénes le corresponden afrontar esta inmensa crisis. Ya sobrepasan las cifras de personas que no tienen para alimentar a sus niños, para la profilaxis, para la prevención de enfermedades y epidemias.

    Ver a un niño en forma de esqueleto no debería dejar dormir en paz a nadie que tenga el más mínimo sentido común, pero Santaella en Monagas, al igual que sus pares en el resto del país y el cabecilla de todos estos delincuentes, Maduro, tendrán que responder por estos delitos de lesa humanidad y todos los cometidos, porque no ha habido en la historia de nuestra Nación crisis humanitaria como la vivida hoy en día, y mucho menos, gobernante alguno que haya llevado a nuestra patria a la penuria que estamos viviendo por las  políticas intencionales implementadas, por la corrupción galopante, la negligencia e incapacidad de un régimen nefasto que solo ha luchado por la permanencia en el poder al costo que sea; es por esto que la injerencia humanitaria urge de manera inmediata, no hay más tiempo que perder.

    Yo me pregunto: ¿Cuántas vidas   tienen que cegarse para que se actúe? ¿Cuántas más víctimas? ¿Cuánto más dolor para que termine esta tragedia en nuestro país?

    @JuanPabloGve

    Diputado de la Asamblea Nacional

  • El sistema de salud en Venezuela: Conociendo el monstruo por dentro – Por Danissa Ramírez

    El sistema de salud en Venezuela: Conociendo el monstruo por dentro – Por Danissa Ramírez

    Parte I

    El país con las mayores reservas petroleras probadas del mundo, y el primero con mayor reserva de oro en Latinoamérica, Venezuela, se encuentra bajo el yugo de un régimen tirano y mafioso presidido por el tirano Nicolás Maduro, quien da continuidad al sistema Castro-comunista instaurado por Hugo Chávez, con Tareck El Aissami en la Vicepresidencia, involucrado en el negocio del narcotráfico y el encargado de que Venezuela sea un país satélite para el asentamiento de miembros del grupo terrorista Hezbollah, y Diosdado Cabello como constituyentista de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, capo del Cartel de los Soles y jefe mayor de los “Colectivos” o grupos armados paramilitares, formados para el control de la población. Esta hidra de tres cabezas está conectada con una imbricada red de crimen organizado de baja y alta escala en la que participan  empresarios de maletín, altos funcionarios (y no tan altos) civiles y militares, empresarios, políticos y sus familiares, pero más grave aún, grupos de chinos, iraníes y cubanos decidiendo, saqueando, robando y explotando lo nuestro.

    Han durado ya casi 20 años, ocupándose de acabar con el aparato productivo público y privado, de arruinar PDVSA convirtiéndola en una empresa criminal, desmantelar centrales hidroeléctricas, la industria del gas, agroindustrias y como consecuencia nos encontramos con una nación sometida al desabastecimiento, a la miseria y al hambre, la persecución, encarcelamientos, desapariciones, a ejecuciones, inseguridad por el hampa desbordada, la cual, por cierto, ha sido utilizada por el régimen como política para ocasionar un estado de excepción permanente, todo con la finalidad de mantenerse en el poder.

    Pero la tragedia no termina allí, sino continúa con la completa ruina del sistema de salud del país, cuyo personal altamente profesional y capacitado hemos hecho lo humanamente posible para tratar de mantener la asistencia a quien lo necesite, con mínimos recursos, muy escasos insumos, prácticamente inexistencia de medicamentos básicos para el uso intrahospitalario, resolviendo e improvisando tal cual fueran hospitales de guerra, con la única finalidad de salvar vidas y proporcionarles algún alivio.

    Son cientos de denuncias introducidas en múltiples organizaciones que defienden derechos humanos nacionales e internacionales, acerca del sufrimiento de los pacientes con diagnósticos de enfermedades crónicas.

    Citaré algunos ejemplos para intentar generarle una idea a las personas afortunadas que no padecen de enfermedad alguna o que se encuentran fuera del país, acerca del terrible y frustrante escenario que se vive en las consultas y hospitales con los pacientes con diagnósticos de cáncer, quienes conviven con la epilepsia, insuficiencia renal, enfermedades respiratorias, cardíacas, neurodegenerativas, entre muchas otras condiciones; quienes para poder seguir viviendo o tener un mínimo de calidad de vida requieren de algún tratamiento específico y periódico o definitivo; como quienes necesitan un trasplante, o quienes posterior a un accidente de tránsito llegan a una emergencia requiriendo ventilación mecánica, o en estado de shock por pérdidas de sangre o con otras lesiones y no tenemos los ventiladores suficientes (para la asistencia mecánica de la respiración), o insumos disponibles. Incluso en el caso del IAHULA faltan cirujanos de tórax para realizar toracotomías de emergencia (abrir y operar el tórax) y remediar así dichas condiciones y salvar estas vidas en lo inmediato. Si lo logramos mediante la improvisación y la ayuda de Dios, con toda seguridad en días posteriores demandarán suero o soluciones de cualquier tipo, antibióticos, anticonvulsivantes, sedantes, relajantes musculares, nutrición parenteral, catéteres, sondas, inyectadoras, exámenes de laboratorio y de imágenes, intervenciones quirúrgicas únicas o sucesivas, según el caso, etc., y como no tenemos los insumos necesarios,  pues los familiares de los pacientes deben “hacerlos aparecer” a como dé lugar, pero… ¿Con qué?  ¿En dónde? ¿Cómo diantres?

    La impotencia es infinita.

    Danissa Ramírez

    Médico Neumonólogo

    Adjunta al servicio de Neumonología del IAHULA hasta marzo 2018

     

  • Se están yendo mis amigos – Por Wendy Ramírez

    Se están yendo mis amigos – Por Wendy Ramírez

    Desde hace más de tres años Venezuela atraviesa una de las peores crisis económicas y sociales de nuestra historia, crisis que hoy día afecta a todos los ciudadanos.

    Muchos jóvenes día a día se debaten entre irse o quedarse en el país, con la gran incógnita de cuándo terminará esta situación.

    No los juzgó, es difícil comprender la situación caótica que hoy vivimos. Esta situación ha llevado a muchos de mis amigos a abandonar su tierra natal, los ha llevado lejos de sus familias, dejando atrás sus carreras para cruzar las fronteras en busca de un futuro distinto, ese que con el régimen de Nicolás Maduro no tendremos jamás.

    Muchos se van “con una mano adelante y la otra atrás”, como diría el coloquio venezolano, con toda una vida aquí y un proyecto de vida que fue truncado por quienes hoy “gobiernan” la Nación.

    Este 20 de Mayo en nuestro país se realizará una farsa electoral, que ha llevado a la desesperación a muchos, esa que los empuja a huir aún más rápido de estas tierra.

    Muchos dicen “me voy porque a no aguanto, esto cada día está más difícil” y se van con la esperanza de ayudar desde afuera económicamente a sus familias, para que así puedan “sobrevivir”, y es que se ha vuelto cotidiano despedir amigos y familiares, que ven puestas sus esperanzas en otros horizontes.

    Pero somos los que quedamos en este país a los que nos corresponde la tarea de sacar adelante la nación que merecemos, esa que sea prospera y llena de oportunidades. Esa en la que el trabajo y el esfuerzo te da la oportunidad de superar las etapas de la vida y conquistar tus sueños.

    Los que aquí quedamos, eso somos, y seguiremos trabajando para recuperar nuestra libertad y República, para que entonces ellos, los que se fueron, puedan regresar.

    Seguiremos trabajando para unir nuevamente a las familias, a los venezolanos, y podamos así reconstruir el país.  Pero trabajaremos desde la sinceridad, de cara a las necesidades de los ciudadanos, sin medias tintas, sin negociaciones ocultas, todo bajo la premisa de la libertad, del respeto y el progreso.

     ¡No es un trabajo fácil, pero lo vale, por la libertad y un país rico de verdad!

     

    @wendyramirez03

    Coord. Juvenil de Dtto. Capital

  • La inteligencia política vale más que los fracasos electorales – Por Eduardo Rodríguez

    La inteligencia política vale más que los fracasos electorales – Por Eduardo Rodríguez

    Aparece de nuevo un examen político para evaluar la inteligencia de la población mediante comicios fingidos. Ya han ocurrido circos electorales y el que se aproxima no es distinto en su fondo, sin embargo, en su forma sí cambian los actores que colaboran con la farsa y se lucran por ésta. Pero es el mismo quiz dicotómico: y no. En este caso que ya es el colmo y probablemente también el fin, como es costumbre, la dictadura impone las preguntas que recibirán votos: sí me quedo en el poder, y, no me voy del poder. Por esas opciones la gente votará, no importa la convicción respetablemente demócrata y pacifista que algunas personas tengan, las decisiones no serán tomadas en cuenta, nadie va a elegir nada.

    Entender eso es más, mucho más, que ser partícipe de la nada política, del penoso show mediático. Es más que perder la dignidad siendo engañado por ya no sé cuánta vez. Es más que recibir otro golpe en el corazón palpitante que quiere un cambio en el país. Demostrar que se ha entendido la naturaleza y el plan de esta tiranía, es el paso primero para las venideras acciones. Porque ciertamente el voto puede ser robado, pero la inteligencia de cada quien a fuer de los aprendizajes jamás podría ser expropiada.

    Es necesario que se comprenda que no se enfrenta a una dictadura tradicional que presuntamente puede lograrse vencer a puro ejercicio democrático; sí y sin ninguna duda, se trata de pérfidos muy malignos los cuales ya no tienen mascara para quitarse, pero sí cara para lavarse.

    Vale más la inteligencia y la comprensión de la realidad, que los intentos cansones que resultan siempre en fracaso. Desde luego que, si alguien se siente realizado, responsable y dadivoso votando en un ilegal fingimiento electoral, diseñado para tratar de limpiar los percudidos inarrancables de la tiranía, pues que lo haga. Recomiendo cordialmente que en vez de esa acción que pasmará, siembre un árbol o lea un libro o monte un arroz. Vale más.

    @EduRodriguezMo

  • Unidad sin Dignidad es chantaje y complicidad – Por Gabriel González

    Unidad sin Dignidad es chantaje y complicidad – Por Gabriel González

    Algunos califican de “retórica” la ruta del 16 de Julio. Pues bien, hablemos de retórica:

    Retorica es desincorporar de la Asamblea Nacional a tres diputados (Amazonas) para “salir del desacato” del ilegítimo tribunal supremo.

    Retorica es declarar el abandono del cargo de Nicolás Maduro y después llamarlo a la Asamblea Nacional para que presente su memoria y cuenta como Presidente.

    Retorica es decirle a la gente que no reconocerán la asamblea nacional constituyente, y que a los cinco minutos salgan corriendo a inscribirse en sus elecciones.

    Retórica es decir que participar en sus elecciones no es legitimar la fraudulenta constituyente.

    Retorica es decir que los gobernadores adjudicados no se subordinarían ante la constituyente, y en esa de “doblarse para no partirse”, terminaron arrastrados.

    Retorica es “validar” sus partidos ante el Ministerio Electoral de la dictadura.

    Retorica es hacerle creer a los ciudadanos que Maduro sale con votos y que va a pasar la banda presidencial en la Asamblea como todo un demócrata. Es más, ya eso no puede considerarse retórica; eso es complicidad.

    No podemos seguir permitiendo que un pequeño grupo que dice ser “oposición”, siga jugando con el destino de los venezolanos que hoy huyen o mueren de hambre y enfermedades. Claro que sí tenemos como salir de este régimen, pero hay que empezar por ser coherentes.

    Aislemos a los chantajistas de oficio que nos dicen que “votamos o nos matamos”; sí, nosotros queremos votar, pero en libertad, no en una farsa que legitime al régimen y a su falsa oposición.

    Aunque le cambien el Frente a la Mesa, sabemos que es la misma madera podrida. Sabemos también que Unidad sin Dignidad es chantaje y complicidad.

    Gabriel González

    Twitter: @ismaelgabriel22

  • Jóvenes por el Liberalismo – Por Jhorman Terán

    Jóvenes por el Liberalismo – Por Jhorman Terán

    Soy estudiante de la Universidad Valle Del Momboy, casa de estudio que está al servicio del Humanismo Cristiano, pertenezco al Movimiento Estudiantil, ese movimiento que desde tiempos inmemoriales se ha identificado con las teorías ideológicas de izquierda.

    De ninguna manera quiero ser peyorativo, me disculparan los lectores si así parece, no me gusta ni me agrada mucho utilizar el término «izquierda» o «derecha» me parecen términos ambiguos que ya sólo son utilizados para descalificarse los unos a los otros. Utilizo este término (aunque no me guste) porque incluso históricamente los miembros del Movimiento Estudiantil se autodenominan izquierdistas.

    Ahora, ¿Podrán las teorías liberales influir en el joven venezolano? Acá es donde encontramos un dilema, porque no sólo son las universidades o el movimiento estudiantil, es que más del 90% de los partidos políticos tienen proyectos proteccionistas, de un Estado gigante, socialistas, populistas y cuentan con un buen porcentaje de jóvenes que se dejan llevar por estas teorías vagas y erradas de modelos de gobierno.

    Pero no todo es negativo, en los últimos años, sobre todo después del fenómeno del chavismo, a pesar de las teorías románticas del socialismo, de igualdad, de que todos merecen lo mismo, Venezuela y latinoamericana han vivido un cambio totalmente radical al panorama político de la región, eso lo podemos ver en Sudamérica, como uno a uno de los países van saliendo del populismo y eligen el trabajo, la meritocracia, el emprendimiento y la exaltación de las libertades individuales.

    Personalmente, logré ver con claridad en estos inicios en la política, la realidad cruda del socialismo. Día a día veo hambruna en cada esquina, inseguridad, falta de servicios públicos y sobre todas las cosas, la falta de un Estado de Derecho sólido e inquebrantable -me da hasta lástima decir «Estado de Derecho»- y notar cómo nosotros los estudiantes de Ciencias Jurídicas vemos esto casi como una utopía.

    ¿Cómo logré ver la alternativa liberal?

    Grandes autores han influido en mí y la dedicación que he tenido al estudio de la sociedad, la búsqueda del modelo económico y civil más adecuado, y por sobre todas las cosas, la búsqueda objetiva, real y de hechos concretos me llevó a entender que las libertades individuales, el libre mercado, el Estado pequeño solamente dedicado a lo suyo, el capital,  el mérito y que la empresa privada siempre va generar más satisfacción; por la oferta y demanda, competencia sana, generación de empleo y calidad en sus servicios.

    A pesar de pertenecer a una casa de estudio que tiene una ideología planteada, al Movimiento Estudiantil, conocer tantos jóvenes de tantos partidos políticos…me di cuenta de la verdad, sin romanticismos y con un panorama de estudio objetivo. Eso sí, tampoco hay que ser un sabio para darse cuenta de las consecuencias que hemos tenido por más de 60 años que nos han llevado a esto.

    ¿Los jóvenes quieren liberalismo? No sé si están 100% seguros de qué se trata y cuál es su base teórica, pero seguro estoy de que se cansaron de las regalías y prefieren el mérito, se cansaron de la vagancia y quieren formarse, se cansaron del populismo y quieren realidades.

    Me di cuenta desde el año pasado y lo terminé de corroborar con la intervención de la única líder política con tendencia liberal (María Corina Machado) en la Universidad de Carabobo, cuando todos los estudiantes estaban extasiados de escuchar «libre mercado», «emprendimiento», «privado es mejor».

    Así que nuestra tarea como jóvenes liberales amantes de la libertad y la justicia, es llevar ese mensaje a cada rincón, vencer la ignorancia, valorar la innovación y convencer a todo aquel que no lo está, de que solamente con capital, inversión y libertad para el comercio, y achicando la presión fiscal es que lograremos ser ese país soñado con abundancia y libertad civil.

    Jhorman Terán

    Twitter: @JhormanTeran99

  • Venezuela y la epidemia del síndrome de Estocolmo – Por Bryan García

    Venezuela y la epidemia del síndrome de Estocolmo – Por Bryan García

    “Secuestro”, de esta manera califico dieciocho años de socialismo. Tiempo durante el cual no sólo se han raptado las instituciones, el Estado de Derecho, las libertades individuales y el poder político en general, sino también la dignidad del venezolano.

    Un secuestro del que algunos logran escapar cruzando la frontera, otros pocos lo hacen desde un aeropuerto, en búsqueda de la estabilidad tanto financiera como emocional. Y luego, está este peculiar grupo de personas del cual me he percatado, al que metafóricamente le atribuyo ser portadores del síndrome de Estocolmo.

    Ciudadanos comunes que diariamente me topo en la calle, que tienen uno y sólo un tema de conversación; el de cuánto ha aumentado tal producto, o los días que tienen sin algún servicio básico. Pero que luego de exponerte -con desespero- todas sus inquietudes, esbozan una frase que contradice totalmente todo lo que acaban de manifestar… “pero al menos…”

    Es necesario tener claro que no es para nada normal viajar en camiones que suplantan al transporte público, ni mucho menos algo tan dantesco como gente comiendo de la basura. No debemos ser indulgentes ante tal situación, no podemos acostumbrarnos a lidiar con ellas, porque consecuentemente nos volvemos cómplices, ya que la apatía y la indiferencia dan como resultado una complicidad silenciosa, y dicha complicidad con los captores, es una de las características del síndrome.

    No es normal una escasez de agua, donde pasamos 12 horas diarias sin la misma, o hasta más, “pero al menos la pusieron una hora”. Tampoco es normal pagar absolutamente todo, desde las cosas más insignificantes, hasta las que son un poco más costosas, con tarjeta de débito o crédito porque estamos siendo azotados por una hiperinflación, y ni siquiera podemos conseguir dinero en efectivo. Y ni hablar de lo anormal que es que el Estado sea el que provea la comida que llega a tu hogar mediante unas míseras cajas mensuales… pero lo verdaderamente triste de esto último, son personas alegrándose por ello, porque la necesidad así los obliga, y tienden a caer en un vínculo afectivo con los ya mencionados captores, esta es otra característica del síndrome de Estocolmo.

    Atravesamos la crisis humanitaria más fuerte de toda la historia de nuestra nación, y me atrevo a decir que de toda la historia suramericana. Presos de un narco-Estado, que con una ideología obsoleta, han arrasado y destruido la empresa privada, generando de esta manera una involución general en el país y en consecuencia, caos y pobreza.

    Han usurpado nuestras libertades, han profanado nuestra dignidad humana, pero hemos sabido mantenernos en pie de lucha, en un país donde más que vivir, debemos sobrevivir. Mi mensaje es que no desistamos, que no nos acostumbremos a estos atropellos que diariamente experimentamos, que no seamos cómplices de nuestros captores ni miremos silentes como nuestra nación se hunde en la miseria. Es hora de rescatar a Venezuela, una verdadera Tierra de Gracia, y convertirla en un país rico de verdad.

    Bryan García

    Twitter: @garciasylum