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  • Carlos Bastardo en la AN: Los rusos también juegan y buscarán cobrar como sea lo que han prestado al régimen

    Carlos Bastardo en la AN: Los rusos también juegan y buscarán cobrar como sea lo que han prestado al régimen

    “Dijimos que era necesario tomar acciones de inmediato porque este esquema en el que el régimen nos arrastró, debía ser atacado”, asegura el diputado al Parlamento Nacional y miembro de la Fracción Parlamentaria, sobre las pretensiones de Rosneft Traiding de hacerse con Citgo

    (Caracas. 04/03/2020) “Los rusos también juegan y buscarán cobrar como sea lo que han prestado al régimen”, aseguró Carlos Bastardo, sobre las pretensiones rusas, a través de la empresa petrolera Rosneft Traiding, de hacerse con la mayoría accionaria de la empresa filial de PDVSA, Citgo Petroleum.

    El diputado a la Asamblea Nacional (AN) denunció que desde la Fracción Parlamentaria 16 de Julio “dijimos que era necesario tomar acciones de inmediato porque este esquema en el que el régimen nos arrastró, debía ser atacado”, en referencia a los indicios de un posible canje de un campo de gas en Sucre con los rusos para pagar deudas por financiamiento no-pagado.

    “En su momento dijimos que la responsabilidad directa la tenía Nicolás Maduro, quien había canibalizado un activo tan importante para seguir saqueando las arcas de la nación de manera grosera”, señaló el parlamentario monaguense, quien recaló que “meses atrás advertíamos la tragedia que significaría para Venezuela perder sus principales activos, principalmente Citgo”.

    El afiliado a Vente Venezuela cree que “es importante que se le hable claro al país y se diga cuál es la situación de riesgo que tienen nuestros activos internacionales”. Bastardo aseguró que “en este acuerdo que aprobamos se ratifica la nulidad de esas transacciones y que no hubo control previo de la AN en esos activos”, con la finalidad de dejar constancia que el parlamento no es responsable ni avala las decisiones del régimen criminal.

    “La responsabilidad del régimen es insalvable. Por eso, traigo una situación que creemos irregular: en el estado Sucre hay dos campos de gas: Dragón, que  estaba en negociación con Trinidad y Tobago, pero se paró porque las sanciones de Estados Unidos [EEUU] frenó ese proceso. Con respecto a los otros campos, como Patao y Mejillones, se dice que se entregaron estos campos y que a través de lo que se produzca ahí, se cobrará Rusia. Hay indicios de que se hizo ese canje por considerar que son incobrables las acciones”, denunció el asambleísta.

    Sobre la Cruz Roja

    Los integrantes de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio salvó su voto sobre el proyecto de acuerdo en donde la Asamblea Nacional ofrece su apoyo a la directiva de la Cruz Roja Venezolana, específicamente respaldando a su presidente, Mario Villarroel, quien en palabras del diputado Luis Barragán “ha sido aliado del régimen”.

    Sobre este tema, Dignora Hernández, miembro de la Fracción 16J aseguró que tanto Villarroel como la Cruz Roja Venezolana “debe explicar dónde está la ayuda humanitaria que arrebató a los venezolanos más vulnerables en complicidad con el régimen de Maduro”, motivo por el cual los parlamentarios salvaron su voto.

  • Milicianidad / Por Luis Barragán

    Milicianidad / Por Luis Barragán

    La tal constituyente dijo sancionar o promulgar, o ambas cosas a la vez, la denominada Ley Constitucional de la FANB, cuya versión – antes y después – luce aún inaccesible, como lo es la propia Gaceta Oficial usurpada. La legítima Asamblea Nacional,  cuyos órdenes del  día frecuentemente son cuestionados, abordó la normativa fiscal y tributaria que aquel parapeto aprobó en su momento, quedando todavía pendiente hacerlo con la particularísima reforma militar que exige un mensaje de precisión, sobriedad y claridad del liderazgo opositor.

    Incluso,  la Comisión Permanente de Defensa del parlamento, a la que pertenecemos, ya debidamente instalada,  debe considerar tan delicada materia que, en evidente violación  a la Constitución, sabe de la reciente jerarquización institucional de las milicias, afectando a la misma corporación castrense. No obstante, existe una legislación municipal y también laboral que las contempla, esperando  el régimen por consagrarla en todas las universidades, lo que equivale – por consiguiente – al sometimiento de la población desavisada a la jurisdicción miliar.

    Entendemos a las milicias, o fuere otro el eufemismo, como una fuerza, personal o contingente de empleo eventual, espontáneo y, por tanto, no profesional o especializado, capaz de aportar sus esfuerzos, sin afectar el desempeño cotidiano, oficio o profesión de sus miembros. No obstante, como se le ha improvisado por  todos estos años, añadida ahora la exacta imitación de la fórmula cubana, paradójicamente se impone su profesionalización, etérea todavía la ubicación y  especialidad aspirada en el sector defensa.

    Sabemos de una multifuncionalidad de las milicias conocidas, mano de obra BBB (buena, bonita y barata), recurso de supervivencia para muchos, que igual se desempeñan en la recepción de los boletos del metro caraqueño, protagonizan  las campañas de terrorismo psicológico con su entrenamiento (serio en las fronteras, en nada respecto al  resto del país), animadas para el espionaje y la delación, o lo que se dio en llamar grandilocuentemente inteligencia social.

    Sentimos, la institucionalización en cuestión es la de la  precariedad y, aunque la estampa de todo miliciano así lo corrobore, no es difícil imaginarse lo que acarreará su financiamiento de igual o mayor opacidad de compararlo  con  las adquisiciones de la Fuerza Armada, mientras hay soldados desnutridos. Vicisitudes del Estado Cuartel que cede el paso a otro estadio antes impensable, por cierto.

  • Luis Barragán desde Calabozo: El Estado criminal quiere acabar con lo que queda de memoria histórica

    Luis Barragán desde Calabozo: El Estado criminal quiere acabar con lo que queda de memoria histórica

    El diputado a la Asamblea Nacional asegura, en el 296 aniversario de la fundación de la ciudad guariqueña, que “el sentido de pertenencia e identidad quedan disueltos en medio de la narcodictadura”

    (Calabozo. 03/02/2020) “La dictadura quiere acabar con lo que queda de memoria histórica. Es deliberado el propósito del chavismo acabar con lo que queda de nuestra memoria histórica y, por ello, le importa un bledo que Calabozo o cualesquiera ciudades referentes del país arriben a un nuevo aniversario”, expresó Luis Barragán, el pasado sábado en el aniversario 296 de la ciudad de Calabozo.

    El diputado a la Asamblea Nacional aseguró durante el recorrido por el casco histórico de la ciudad guariqueña que “el sentido de pertenencia e identidad quedan disueltos en medio de la narcodictadura”. Posteriormente asistió a la misa en honor de la fundación de esta población histórica, a cargo del padre Marcos Ruz Calatreva.

    A continuación el texto de la homilía de acción de gracias por la fundación de Calabozo:

    El primero de febrero de 1724, hoy hace 296 años, se  levantó la Cruz  para bendecir la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Calabozo. Desde sus orígenes la presencia de la fe, de la Iglesia y de los misioneros han estado siempre presentes en la construcción de esta comunidad llanera. Dos años más tarde, 1726, el nombre que ostentaba era el de Villa de Todos los Santos de Calabozo, nombre que conserva hasta hoy. Para 1744 existían dos pequeños pueblos o misiones, la de la Santísima Trinidad y la de Nuestra Señora de los Ángeles.

    Celebrar esta Eucaristía, tiene por tanto un significado al que podemos orientar en tres vertientes: la vertiente de la fe, la vertiente de la hisotira y la vertiente de la relidad que nos toca vivir.

    En la vertiente de la fe es conveniente destacar la presencia desde el principio de aquel sentimiento religioso que nos invita a mirar hacia Dios para tratar de comprender lo que implica esta celebración en la actual realidad en que nos encontramos los venezolanos, y de la que no puede escapar nuestra casi tricentenaria ciudad calaboceña. Y precisamente ese Dios que hoy nos acaba de hablar nos recuerda que no le es indiferente el daño ocasionado a sus predilectos, a sus hijos más queridos, los pobres, grupo en el que por desacertadas decisiones gubernamentales nos hallamos todos inmersos. Al igual que el rico que se aprovechó de la única oveja del pobre, el régimen que detenta el poder se ha dado a la tarea de esquilar a la única oveja, que en el argot pastoril reprenta a todos los que forman parte del gran redil de Venezuela, saqueado para brindar opulencia y bienestar a los amigos del rico, entiéndase tirano, que les rinde la triste pleitesía de brindar lo que no le pertenece (la oveja del pobre) a fin de ganarse un puesto entre esos amigos que para nada se interesan por el bien del dueño pobre (pueblo) de la única oveja que otrora cuidaba con sentimiento de amor patrio e identidad nacionalista.

    Han convertido a la Venezuela pujante del pasado siglo, la de la OPEP, la de los grandes estudiados gracias a la Gran Mariscal de Ayacucho, a los de la Academia del saber universitario, en esa barca que hoy sufre los embates de una tormenta que casi la hunde. Pero hoy, una luz nos devuelve la esperanza al invitarnos a mirar a ese Jesús que, aparentemente duerme, pero que está presente, y nos dice también a nosotros ¿Por qué dudan?    Hoy, el Señor nos quiere invitar a poner nuestra confianza en Él, el Señor de la Historia, para decirnos que no debemos quedarnos con los brazos cruzados sino «remar mar adentro» hacia la Libertad, que es el ùnico bien supremo al que tenemos el derecho y el deber de aspirar los que amamos realmente a esta Venezuela que nos necesita para volver a ser la Gran Venezuela, la de las oportunidades, la del bienestar general, la de la seguridad y libertad jurídica, económica y social, porque también nosotros somos Pueblo de Dios.

    En la vertiente de la historia es conveniente llamar la atención de cuantos por el Bautismo hemos sido añadidos al Cuerpo de Cristo que aquí se llama Iglesia Católica, y que tiene la responsabilidad de mantener en alto el orgullo de ser reconocidos en el mundo entero como la República del Santísimo Sacramento, nombre que gestaron aquellos misioneros de los orígenes que sembrando la fe, pusieron las bases de una nación católica que logró ganarse dicho apelativo. Pero las olas del materialismo, de la indiferencia e incredulidad han dado paso a las olas de las sectas, de la santería y de cuanta filosofía ajena al Evangelio ha provocado el peligroso fenómeno de la división, rompiendo la unidad de la barca que es Venezuela, sin importar los que viajan en ella, y tienen derecho a llegar al puerto seguro de la Libertad, la Justicia, la Democracia y la paz.

    En la vertiente de la realidad es imposible esconder la triste realidad que hoy nos describe y que podemos resumir, entre otras cosas, por las familas desarticuladas por un proceso migratorio que obliga a nuestra gente a buscar sobrevivir en lugares donde puedan al menos conseguir lo mínimo indispensable para vivir dignamente; el nivel educativo reducido a su mínima expresión en retroceso implacable de más de cien años, causando -además- la fuga de cerebros que nos cierra las puertas al crecimiento económico, político y social; el hambre que provoca miseria, mendingancia, y lo más triste, el denigrante espectáculo de ver familias enteras que buscan en la basura algún producto (podrido o descompuesto) que pueda saciar el hambre que sufre el estómago de nuestra gente;  la inseguridad que ha convertido nuestras hermosas calles en desiertos oscuros y tenebrosos que obligan a nuestros muchachos a permanecer encerrados en sus casas sin derecho a jugar con sus amigos por temor a los criminales que deambulan tranquilos sintiéndose dueños del espacio que es de todos. En fin, para no hacer más larga la lista que sí lo es, me atrevo a resumir nuestra realidad como la conversión de la «Tierra de Gracia» y «pequeña Venecia» en la tierra de nadie en la que nos han obligado a vivir, soportando la torpeza, o más bien viveza, de regímenes extraños cuyo interés no está en nuestra gente sino en nuestra riqueza (aprovechándose de la oveja del pobre) y que nos da el derecho a elevar nuestra voz para denunciar lo que a los ojos de Dios se ha convertido en el peor de los crímenes como es acabar con este noble pueblo que forjaron nuestros próceres independentistas.

    Como Iglesia, como cristianos y como profetas nos toca anunciar que Dios nos regaló una tierra que no puede envidiar a ningún otro país del mundo por tenerlo todo (llanuras, montañas, nieve, desierto y mar) y que es de todos los habitantes de esta noble nación; pero también nos toca denunciar, al igual que Natán lo hiciera con David, que esta gente que rige  los destinos de nuestra Patria desde hace ya veinte años, lo único que ha sabido hacer es vivir de la oveja del pobre para valerse de sus bienes, nuestros bienes, y hacerse ricos sin derecho, pero con la bandera de la violencia que les ha dado el poder de destruir…..

    Elevo, y los invito a todos a elevar conmigo, una oración por la Paz y la Libertad de nuestro pueblo, nuestra gente y nuestra Nación, con la confianza de saber que si acudimos con fe al Señor, el actuará y pronto, más pronto que tarde, nos devolverá la calma despues de la tormenta, como lo hiciera Jesús con sus apóstoles en aquella ocasión que hoy nos ha narrado el Evangelio. Eso sí, solo si logramos la unidad verdadera, que es la única arma que nos hará fuertes frente al enemigo feroz que nos está devorando.

    Jesús, Señor de la Historia, danos el vernos libres de esta tiranía que además de desconocerte, pretende ocupar el puesto que tú concediste y concederás a aquellos hombres que nuestro pueblo elija en plena libertad.

    P. Marcos A. Ruz Calatrava

    1o de Febrero de 2020

  • Milicianización de las Fuerzas Armadas – Por Luis Barragán

    Milicianización de las Fuerzas Armadas – Por Luis Barragán

    (Caracas. 03/02/2020) Los planteamientos de los integrantes de la Fracción 16 de Julio han sido sobria, responsable y sostenida en torno a la suerte de la institución armada en Venezuela.  Desde la perspectiva del debate parlamentario hemos cumplido con dos de los requisitos esenciales que marcan el contraste: (i) Por una parte, la denuncia de los hechos inmediatos que la aquejan bajo la fortísima hipoteca del Estado criminal que también le sirve de sustento a los intereses foráneos que explican la propia supervivencia de la dictadura cubana; (ii) por el otro, respecto a sus consecuencias mediatas, más allá de ejercicio académico, ha profundizado  en la tesis el Estado cuartel. 

    En días recientes, la írrita constituyente produjo una tal “ley constitucional” de las Fuerzas Armadas que, por lo pronto, nos remite a algunos aspectos de los advertidos en distintas ocasiones por la citada fracción parlamentaria, cuando la Asamblea Nacional ha abordado el asunto.  El propósito prefabricado, desde siempre, ha sido el de milicianizar a la institución castrense a la vez que la dictadura logra militarizar a la sociedad civil, como evidentemente lo ha hecho como nunca antes en nuestro país.

    Significa la creciente desprofesionalización del sector defensa, lesionando a los componentes tradicionales que lo componen. Además, afectando severamente nuestra seguridad  a favor de la guerra no convencional en curso, suficientemente alertada por los entendidos en este lado del mundo. Situaciones, como las ya denunciadas por la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), por ejemplo, ilustran la reorientación hacia el control por la fuerza de nuestras casas de estudios, mientras una tan elemental noción, como el de nuestra integridad territorial, dice perder significación e importancia.

    La “reforma” del texto de la Constitución de 1999 que pretenden, a través de una “ley constitucional”, por cierto extraña, revela la incapacidad de elaborar una impertinente propuesta constitucional alterna, esperando por la factura cubana, dibuja muy bien la perversión de un procedimiento que, lejos de serlo, versa sobre el  cumplimiento de una vulgar orden. Nadie supo de proyecto alguno, antes ni después, por lo que, aprobada por el artefacto constituyente, huérfano de la más elemental discusión, condena a los tales constituyentes a esperar por su publicación para enterarse de lo que obediente y ciegamente aprobaron.

    Por lo demás, valga la ocasión, para referirnos a nuestra cultivada perspectiva teórica, pues, tiempo atrás, intercambiamos opinión con el Dr. José Alberto Olivar sobre el agotamiento y degeneración del Estado Cuartel en Venezuela, y, ahora, nos enteramos que, junto a la Dra. Joann-Peña, desarrollan una interesante y orientadora opción capaz de dar cuenta del nuevo estadio alcanzado. Sostuvimos un año, o menos atrás,  que la experiencia ha terminado paradójicamente por destruir el soporte, la Fuerza  Armada, ya recanalizada hacia una milicianización que nos deja a la intemperie  de los retos estratégicos de otros y más altos calibres cuando esta dictadura pase.

    Luis Barragán

  • Primus inter pares – Por Luis Barragán

    Primus inter pares – Por Luis Barragán

    Recordamos el comentario: lo más impresionante de la visita realizada al ministerio de la usurpación dedicado a la educación superior, fue apreciar sobre el escritor del viceministro una banderita cubana. No había otra en todo el despacho al recibir a la directiva de la FAPUV, quedando el asunto como algo más que una anécdota.

    Ahora, Maduro Moros habla de la incorporación del embajador isleño al Consejo de Ministros, a quien debe fastidiarle la idea de intervenir directamente en una instancia que seguro conoce, con las supuestas formalidades que sugiere su presencia.  Quienes, décadas atrás, rasgaban sus vestiduras por la presencia de la misión militar estadounidense, jamás hubiesen imaginado que Betancourt o alguno de sus sucesores, públicamente incurrieran en  algo semejante con el embajador del norte: huelga agregar, absolutamente impensable para todos.

    Luce obvio que el solo comentario miraflorino avala la ocupación cubana del país y la sistemática intromisión en cualesquiera de los despachos gubernamentales, pues, el ilustrado viceministro aludido -¿de apellido León?-, por muy entusiasta revolucionario que fuese, sabe lo que implica tamaña devoción; además,  la banderita, servirá de supersticiosa  credencial, contraseña o quién sabe qué para aquellos que osen sospechar de alguna veleidad disidente. Las obviedades remiten inmediatamente a casos de traición a la patria, entrega a una potencia extranjera, al régimen como la mayor vulnerabilidad en relación a nuestra seguridad y defensa, por lo que la banderita o el anuncio en cuestión parecen una nimiedad. 

    A nuestro juicio, sin que ello desmienta una realidad que cursa mejor tras bastidores, el comentario constituye quizá una provocación bien calculada para el país y para los punteros de la comunidad internacional; una advertencia burocrática al embajador cubano, cuya directa coordinación parece necesaria ante la incompetencia del resto de los colaboradores; un gesto auto-demostrativo de poder, o cualesquiera otras conjeturas que se nos ocurra.  Nadie duda de la condición de primus inter pares del enviado diplomático, a menos que  tenga a un comisario político más poderoso detrás de la puerta, pero lo cierto es que, por todos estos años, se evidencian sendos delitos derivados de la cubanización del poder en Venezuela, por lo que la “propuesta” es ociosa: una raya más para el tigre.

    Cualquier “boutade” la celebran, porque jamás responderán a algún periodista impertinente que asedie a los prohombres del poder establecido. Esta posibilidad está descartada, facilitando esta u otras travesuras que la molicie autorice.

    Luis Barragán

  • Diputado Barragán: Universidad que no afronte con la responsabilidad histórica que le compete, universidad que perderá hasta el modo de andar

    Diputado Barragán: Universidad que no afronte con la responsabilidad histórica que le compete, universidad que perderá hasta el modo de andar

    El parlamentario nacional, miembro de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, señala que la autonomía universitaria es para defenderla y, ante una decisión judicial  espuria que evidentemente violenta el artículo 109 constitucional y la Ley de Universidades

    (Caracas. 25/10/2019) “La universidad que no afronte el problema con la responsabilidad histórica que le compete, universidad que perderá hasta el modo de andar. Y esa responsabilidad es intransferible”, expresó Luis Barragán, diputado a la Asamblea Nacional, con respecto a la situación que atraviesa el sector universitario, específicamente la Universidad Simón Bolívar (USB).

    Barragán señaló que la autonomía universitaria es para defenderla y, ante una decisión judicial  espuria que evidentemente violenta el artículo 109 constitucional y la Ley de Universidades, mal puede ella escenificar una consulta que la golpea y  debilita.

    “A excepción del representante profesoral en el Consejo  Directivo, con ausencia del señor rector, la decisión de las autoridades universitarias de la casa de Sartenejas constituye un mal precedente para la defensa misma de la universidad  libre  y autónoma que debe ser su principal empeño en las circunstancias actuales”, denunció el también miembro de la Dirección Ejecutiva Nacional de Vente Venezuela.

    Esto en referencia a la decisión de las autoridades de la USB de consultar a toda su comunidad en relación a la sentencia del ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), liderado por Maikel Moreno, que le ordena un plazo para realizar sus comicios internos antes de concluir el mes de febrero de 2020.

    Ante esto, el parlamentario nacional expresó que en este caso “resulta impensable que,  en  lugar de asumir la responsabilidad de luchar por ella -la autonomía universitaria-, acepte la violación de las normas constitucionales, legales y reglamentarias y tenga por acción pedagógica – además – perversa la de legitimarla con una pretendida consulta a la comunidad”.

    El parlamentario insistió que la Simón Bolívar, como las restantes casas de estudios superiores del país, deben  celebrar sus comicios libérrimamente de acuerdo al artículo 109 constitucional y a la Ley de Universidades y, es la propuesta, ojalá coincidan todas en realizarlos el 23 de enero de 2020: “Por supuesto, hay maniobras anti-universitarias en la Simón Bolívar adentro de quienes desean aprovecharse de la coyuntura, obtener una carta de buena conducta de Maduro y escalar al rectorado a cualquier precio, incluso, ultimando la noción misma de universidad, hábilmente, desde las sombras”, concluyó.

  • Luis Barragán: El liderazgo universitario puede ser decisivo para el cese de la usurpación

    Luis Barragán: El liderazgo universitario puede ser decisivo para el cese de la usurpación

    El régimen ha  ordenado a las universidades realizar los comicios internos antes de finalizar el mes de febrero de 2020, lesionando así la autonomía universitaria. Sin embargo, pendiente la renovación de las autoridades, el diputado Luis Barragán es partidario  de realizarlas sólo de acuerdo a la normativa vigente.

    “Postergadas – señaló – por imposición de la dictadura, es necesario realizar las elecciones internas en cada universidad venezolana en clara reivindicación de su autonomía, fielmente apegadas al artículo 109 Constitucional, la Ley de Universidades y el reglamento que rige en las casas de estudios.  No  es posible ya correr la arruga  y el liderazgo universitario debe asumir enteramente una lucha existencial que puede ser decisiva  para el cese de la usurpación”.

    Refirió el vocero de la Fracción Parlamentaria que la fecha más adecuada es la del 23 de enero de 2020:

    “Una fecha propicia para el testimonio también histórico de las universidades que pueden realizar masiva y simultáneamente  sus elecciones en todo el país, desafiando a la propia dictadura al  conjugar el aula con la calle en un encuentro cívico de importantes consecuencias”.

    Comentó que el 14 de abril de 1936, fueron unas elecciones municipales las que propiciaron el nacimiento de la II República Española, al igual que ha ocurrido en otras latitudes con acontecimientos de un gran impacto:

    “Salvando las distancias de tiempo, modo y lugar, los libérrimos comicios universitarios, en claro desafío a la dictadura, pueden auspiciar las condiciones necesarias para su inmediata salida. Vale decir, como lo señalamos en nuestra reciente intervención en la sesión plenaria de la Asamblea Nacional, significa ubicar la tragedia en su correcta perspectiva histórica, fortaleciendo a la universidad como la excepcional fuerza o movimiento social que es, por lo que ha de tener su dirigencia un mayor aliento  y compromiso estratégico con el que puede contribuir el parlamento”.

  • Del combate cultural – Por Luis Barragán

    Del combate cultural – Por Luis Barragán

    (Caracas. 23/09/2019) Materia frecuentemente subestimada aunque políticamente temida, el IV Seminario Nacional de Políticas y Gestión Cultural, realizado en la propia UCV, colmada de peligros, colocó un triple acento a la prolongada coyuntura actual. En medio del lento derrumbe de la dictadura no será posible salir de su órbita, por destronada que esté de Miraflores, mientras que sobrevivan los valores, las creencias y las demás condiciones que la hicieron posible sólo ubicándonos nominalmente en otro siglo.

    Luego, excepto la tiranía, nadie puede sentirse amenazado por la sola exigencia que se hace de repensar al país, a menos que lo desee como un hecho milagroso, absolutamente gratuito, preferiblemente enlatado al vacío, sin requerir de un mínimo testimonio de fe que lo haga posible. En zafarrancho de combate cívico, quienes hacen e impulsan la cultura en Venezuela, piden igualmente las más arriesgadas trincheras, lejos de las fáciles concesiones que piden y logran otros sectores que tienen por hábito el desprecio hacia la reflexión.

    Además, serán descomunales las exigencias de una transición democrática en el ámbito cultural y, yendo más allá de las tradicionales apetencias burocráticas, la definitiva industrialización naranja tendrá por soporte y aval a un sector de la vida nacional que ha logrado sobrevivir al régimen, por lo menos, un poco más intacto en sus potencialidades que los propios partidos y gremios sociales. Valga el ejemplo de la maestría en Políticas y Gestión Cultural de la citada universidad, promotora del seminario en cuestión, con una excelente capacidad de convocatoria, dirigida por Carlos Guzmán y un equipo que amerita de equivalentes en el mundo propiamente político.

    Recordamos, conocimos a la comunidad cultural venezolana y también sus contrastantes matices, cuando lidiamos con el otrora Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, entre 2011 y 2013, confrontando prácticamente en solitario a la dictadura en la Comisión y en las sesiones correspondientes de la Asamblea Nacional. Afortunadamente, en Noticiero Digital, quedó registrado el testimonio de mucho del esfuerzo realizado por entonces.

    El ministro usurpador de Cultura, como no pocos de sus numerosos predecesores, ha contado con la ventaja del desdén generalizado – añadido el propio – sobre la materia y aún no debe haber recibido noticias del extraordinario ejercicio de reflexión efectuado en la temida y, a la vez, despreciada sede universitaria. E, incluso, del mi(ni)sterio mismo poco se sabe, excepto la triunfal gira proselitista de Villegas realizada hace poco por México y de la lidia con los viceministros que no quieren rendirle cuentas, buscando una sustitución a la que se ha negado Maduro Moros, pues, palanqueados, no desea herir susceptibilidades familiares.

    @LuisBarraganJ

  • Rápida comparación esequibana – Por Luis Barragán

    Rápida comparación esequibana – Por Luis Barragán

    (Caracas. 17/09/2019) Digamos, hay una sociología, o mejor, sociología política de la legítima e histórica reclamación. Por lo pronto, respecto a Venezuela, parece útil distinguir entre el tiempo de suscripción del Acuerdo de Ginebra (1966) y el actual, en el que Guyana pretende desconocerlo (2019); nos referiremos, al menos, a cinco renglones.

    Respecto a la opinión pública, en 1966 la hubo activa y politemática, alcanzando también una profundidad de planteamientos que contaba con un importante visado para competir con otros problemas, como el de la insurrección armada, la política petrolera, la reforma tributaria o las vicisitudes de la alianza gubernamental. Para 2019 una calculada y paradójica saturación noticiosa del régimen desemboca en una aldea monotemática; y,  bajo el rigor de la censura, el Esequibo tiende a reducirse a una consigna de ocasión, banalizado el problema a los fines e intereses del oficialismo.

    Antes la Cancillería le daba también un extraordinario soporte profesional al consenso manifestado en el contradictorio parlamentario, naturalmente plural y polémico. Hoy el órgano ministerial, además, usurpado, afectado por su creciente desprofesionalización, apuesta por una imposible autosuficiencia que es sólo caricaturización de un sectarismo estéril.

    En el siglo XX, las Fuerzas Armadas eran una efectiva y coherente expresión del Estado, lucían interiormente cohesionadas, exponentes de una importante experiencia en la lucha antiguerrillera, celosas de nuestra integridad territorial.  Los avatares del socialismo,  enfermado el propio Estado,  alcanzan a la Fuerza Armada que  está asociada inconstitucionalmente a una conducción política que aspira a evadir sus intransferibles responsabilidades sobre la suerte del Esequibo y la Fachada Atlántica.

    Antaño el Acuerdo de Ginebra prometió una regularización de la posesión de hecho del territorio reclamado, todavía intacto medioambientalmente y, a pesar de las dificultades, con habitantes que aspiraban a la nacionalidad venezolana. Hogaño, la zona experimenta una abusiva explotación de sus recursos naturales, otorgadas las concesiones en forma arbitraria, con comunidades desamparadas y desesperadas por la criminalidad y las enfermedades. 

    Hacia 1966, estaba muy lejos Guyana de la ilusión petrolera, mientras nuestra principal industria contaba con un extraordinario empuje y fortaleza. Para 2019, simplemente, los términos se han invertido.

    Condiciones y situaciones que determinaban el rol del liderazgo político y el concurso de los sectores académicos, en la tarea común de defender el territorio esequibano. Implicaba una distinta estructuración y organización de los esfuerzos que, al tener por principal tribuna a la opinión pública, igualmente implicaba un costo político para las posturas erradas, las omisiones y la propia narrativa empleada: ahora, huelgan los comentarios.

    Luis Barragán

  • Mecedores del Esequibo – Por Luis Barragán

    Mecedores del Esequibo – Por Luis Barragán

    (Caracas. 10/09/2019) El agua le llega al cuello a la dictadura socialista con el Esequibo, pretendiendo evadir sus responsabilidades al criminalizar a la oposición. Algo jamás visto en el historial de la reclamación,  un ardid tan temerario sólo tiene una explicación: jugar adelantado a la decisión que pueda adoptar la Corte Internacional de Justicia.

    Y no es porque, en etapa de sentencia, debamos cumplir con La Haya, pues, jamás Venezuela suscribió el tratado que le dio origen a la instancia, sino por el profundo impacto psicológico que provocará entre nosotros, desnudando al régimen. Además, no por casualidad, Maduro Moros y Rodríguez Gómez, ejercieron a sus anchas la Cancillería.

    En nuestra hipótesis, la coartada luce oportuna: responsabilizar a terceras personas de los actos consecutivos de negligencia y acomodo a los intereses cubanos en lo que, entienden, es su área de influencia.  Por ello la falaz acusación.

    Ahora, mecen un asunto grave y delicado por una táctica política perversa. Tácita y hasta involuntariamente, se había impuesto la prudencia a la espera del acontecimiento judicial, observando – incluso – cautelosamente la crisis interna que aqueja al particular régimen del vecino país, o el desarrollo de las exploraciones petroleras en la Fachada Atlántica, pero decidieron alborotar el avispero, estremeciéndolo, fiscalía por delante, para – al menos – acuchillar moralmente a la oposición.

    De nuevo, revalida el planteamiento que ha sostenido la Fracción 16-J: es necesario superar la dictadura para encaminarnos hacia una solución del problema esequibano. Y ojalá no sea tarde, subrayamos.

    Luis Barragán