Etiqueta: Libre Opinion

  • Las mayores reservas petroleras no lo es todo – Por José Francisco Marcano

    Las mayores reservas petroleras no lo es todo – Por José Francisco Marcano

    Leyendo un artículo de “La patilla” basado en un informe de Rystad Energy de junio de 2019 me hizo acordar, y en el texto lo dice, del porqué en una oportunidad al galáctico se le ocurrió afirmar que Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, creyendo que en el país no existían personas informadas, por supuesto esa declaración tenían su trasfondo político que es lo que priorizaba el personaje.

    Pero no es sólo el hecho que se den pruebas de que esto no es cierto, por lo menos en el punto de vista de viabilidad económica en la actualidad. Ya que tenemos 303 mil millones de barriles de sumo negro pero, siendo del extra pesado y de mayores dificultades técnicas para sustraer, es más costoso en su producción y poco viable económicamente a los precios actuales, que son altos comparados con otras épocas.

    Se estima que en pocas décadas la sustitución del combustible fósil será, en alto grado, eminentemente cambiadas por otras alternativas menos contaminantes. Todos hemos visto como las distintas biotecnologías se han idos desarrollando a lo largo de las últimas décadas, esto me trae a la memoria un artículo que leí por allí en 2014. Decía que Panasonic había hecho posible la fotosíntesis a nivel molecular en sus laboratorios. De ser cierto, se proyectaba el desarrollo de esta tecnología podría tardar unos 20 años en ser llevada a la vida cotidiana, es decir el mundo petrolero tendría un crac sin precedentes.

    Por supuesto, son miles de millones de dólares que están en juego. Para los países y las empresas petroleras mundiales una noticia como esta y otras por el mismo tenor, no les son nada agradables y seguro tendrán sus estrategias para atajar esta situación; comprar patentes o nuevos mercados en países subdesarrollados, entre otros. De ser cierto que estas nuevas tecnologías logren ser totalmente eficientes y darle a las sociedades viabilidad energética, ¿qué va a pasar con esos 303 mil millones de barriles de crudo extra pesado que tenemos en suelo venezolano? Será que en ese momento es que tomará fuerza la idea de que PDVSA debe ser privatizada y por supuesto no habrá comprador porque ya no existirán empresarios interesados en sacar ese petróleo, prefiriendo invertir sus recursos en las nuevas tecnologías.

    Lo más triste es que Venezuela en su historia terminará escribiendo unas páginas donde se lean que fue un país con altas posibilidades de crecimiento pero, la tozudez de las visiones socialista llegadas al poder (1958) en el periodo democrático creo una frugal corrupción en una empresa estatizada, e hizo que el país jamás pudiera crecer orgánicamente gracias a los beneficios que pudo dejar este recurso.

    @jfmarcano

  • Yo tampoco pensaba morir – Por Raef Zibaqui

    Yo tampoco pensaba morir – Por Raef Zibaqui

    Ahora no tengo la edad que tengo, voy a mirar de a pa´dentro y viajar en mi memoria, aprovechando que tengo edad como para que la memoria no me traicione, tengo nueve, tengo diez, tengo once. Recuerdo que vivíamos en un edificio muy viejo, nuestro apartamento siempre estuvo impecable pero el resto del edificio era un asco. A nadie le importaría que yo rayara las paredes del pasillo, así que dibuje un cátcher de beisbol en posición. Por esos días soñaba con ser pelotero, como David Concepción y, por supuesto, jugar para los Tigres.

    Todos los días religiosamente al llegar del colegio, después de almuerzo, me lanzaba al piso de la sala a hacer mis tareas. No es porque fuera muy hacendoso, menos aún me interesara ser un buen alumno. Era para que no me castigaran, mientras más terminara el protocolo, más innings podía jugar en el pasillo. El propio Vidal López, Pitcher, cuarto bate y novio de la madrina. Siempre, siempre, pero siempre ganaron los Tigres.

    Venezuela era un país donde una noticia, una impresión, cualquier cosa excepcional duraba hasta una semana como tema de tertulia. Era un lugar en el que parecía nunca pasar nada. Todos los niños tienen derecho, no solo a soñar, sino a tener las oportunidades de hacer esos sueños realidad. Así como quería ser pelotero, un día Guaiqueríes de Margarita ganó su quinto título consecutivo de la Liga Especial y también quise ser como Lewis Linder. Ni de broma quería ser físico, abogado o escritor, demasiado aburrido eso. Y era, y es para la infancia, valido soñar. Todos hemos sido así, pero en esa época, además, era factible soñar. Teníamos la vida por delante, podíamos ser lo que ser lo que quisiéramos. La vida, por obvia, no era preocupación. Yo tampoco pensaba morir.

    Me imagino que las niñas de hoy día sueñan con ser como Deyna Castellanos, los varones como Miguel Cabrera o José Altuve, y acabo de reparar en que los tres son maracayeros. Pero creo que son dignos de ejemplo por algo mejor que esa casualidad. Cuando veo la tragedia de los niños del J.M. De los Ríos me pregunto ¿Qué soñaban ellos con llegar a ser? Quizás no soñaban porque estaban ocupados pensando que tampoco querían morir. Quizás el único sueño era seguir aquí. Y no son nada más ellos, esa tragedia ocurre no de tanto en tanto, no es una tragedia esporádica o azarosa, es una tragedia continuada.

    No puedo saber si esos niños tenían algún rencor, o si buscaban algún culpable, ellos no saben de izquierdas o derechas, democracias o dictaduras, capitalismo o socialismo. Ellos sólo querían lo que se supone a esa edad como algo normal. Vivir.

    No voy a hacer de estas últimas líneas una declaratoria, ni una promesa, sólo quiero hacer una invitación. Que viajes a ese momento de tú infancia y recuerdes qué querías ser, que soñabas ser, es muy, pero muy probable que no hayas cumplido con ese sueño de infancia, Yo ni cerca estuve, pero también estoy que no te sientes mal por ello. ¿Sabes por qué? Porque tú también tuviste la oportunidad y viviste para ello.

  • Falso positivo – Por Eleazar Contreras G.

    Falso positivo – Por Eleazar Contreras G.

    De picadillos… El régimen dictatorial sólo quiere tener un “compromiso” (dizque) con Oslo-Noruega para más tarde salirse con la suya de cualquier manera, donde incluso “perdiendo” el régimen, salir ganando después. Y como Oslo tampoco se va a rasgar las vestiduras por nadie, todo será “valido”, lo que se pierda o lo que se gane, incluso, así sea a favor o en contra. En total, Oslo no es La Haya.

    Por ejemplo, “perdiendo” el régimen, es muy probable que las fuerzas mayoritarias opositoras ( todas), se vean obligadas, según algún acuerdo de Oslo, a ir a unas posibles elecciones, no se sabe si generales o no, antes o en 2020. Elecciones, que no serían libres y democráticas porque el electorado iría sometido y forzado por una falsa creencia, según la cual, la dictadura a la que tanto desprecia y rechaza el pueblo, es la primera fuerza política – electoral del país, siendo ello mentira, falso. Puesto que el régimen todo el mundo sabe que es producto del mayor fraude ´político –electoral de la historia. Es una usurpación.

    Pero antes que esto ocurra, esa falsa creencia (dizque) de gran fuerza electoral del régimen, va  a obligar, siendo un falso positivo, a la Oposición Democrática a contarse, sin necesidad, sin haber razones de peso para ello, puesto que el régimen –repito- es una ínfima minoría electoral que sólo le daría un solo diputado a nivel nacional en unas elecciones, si se aplica la correcta representación de las minorías (hoy eliminadas) o Método De Hont.

    De otro modo el régimen no saca nada, algo así como ocurría con el otro dictador Marcos Pérez Jiménez después que cayó, cuyo mamotreto de partido FUN fue un fracaso total.

    Entonces lo correcto y verdaderamente democrático sería que, aun validando al PSUV en el CNE, la Oposición Democrática y todos sus partidos, presenten sus candidatos, sin quitarle el derecho al partido o partidos que deseen hacer sus primarias en su propio seno para elegir su candidato o candidata. Así pues, gana la Democracia, porque el electorado va libre de chantajes, libre de falsos positivos, sin ataduras electorales, sin falsas creencias que lo hagan pensar en que la dictadura que lo hambrea, que lo arruinó a él y a su familia, es al menos una fuercita electoral, siendo peor que nada, apenas el 0,33% del total de los votos.

    No obstante, el régimen busca en Oslo, a sabiendas que perdería cualquier elección, quedar “de gratis” como la segunda fuerza política del país, siendo nada. Así se salva el chavismo de desaparecer por completo, ¡lo cual se anula! ¡Por supuesto! Si el régimen saliera por la fuerza expulsado del mando o renunciando a la usurpación. Qué picadillos.

  • Los Presos Políticos – Por Omar González Moreno

    Los Presos Políticos – Por Omar González Moreno

    El diputado Juan Requesens cumple 300 días en las mazmorras del régimen; él es parte de una lista larguísima de legisladores, dirigentes políticos, dirigentes juveniles, gremialistas y más, que se encuentran en las prisiones de la usurpación por el simple hecho de luchar por la libertad de Venezuela.

    Ninguno de nosotros, dirigentes o no, podemos olvidar a aquellos que han perdido su libertad por la causa. Ninguno de los venezolanos podemos olvidar a aquellos que son víctimas de torturas, de opresión y de a saña de un régimen que se sabe que es experto en violar los Derechos Humanos.

    La lucha por el cese de la usurpación, también es una lucha por la defensa de los  derechos fundamentales de tantos venezolanos detenidos injustamente, es una lucha por su libertad.

    El tema de los presos políticos en Venezuela no es retórica, sino una realidad lastimosa, grave y terrible. Decenas de familias se encuentra diariamente con la angustia de no saber lo que les ocurre a sus hijos, esposos, padres o hermanos detenidos en los calabozos de la tiranía.

    Hoy, responsablemente, exhorto a los venezolanos a seguir reclamando por la libertad de los presos de consciencia. Los invito a no olvidarse de ellos y recordarlos, porque han perdido años de su vida, su libertad, y en algunos casos su juventud, por esta lucha liberadora de la nación.

    El mundo sabe lo que ocurre en el país, desde la Organización de Naciones Unidas (ONU) hasta el último país del mundo se habla de las violaciones a la dignidad de los venezolanos, se reconoce al usurpador como un tirano y a su gobierno como un régimen sangriento y violento.

    Frente a esta realidad, cada uno de quienes aún permanecemos libres tenemos que seguir la tarea de lograr la instauración de un Gobierno de Transición Nacional que le dé fin a las torturas, a la represión, a la opresión y a las detenciones arbitrarias.

    Tenemos que construir una Venezuela distinta, donde los exiliados puedan regresar a casa, donde los refugiados puedan rehacer sus vidas en su nación, donde aquellos que están en embajadas puedan volver a caminar por las calles de la patria, donde cada uno de los ciudadanos puedan hacer su vida en paz, en armonía y con  esperanzas en el futuro.

    Y sí, sí lo podemos hacer y hacerlo ya. No podemos permitir que el tiempo siga pasando, que los presos de consciencia sigan perdiendo su vida detrás de barrotes y metidos en sótanos inhumanos. No podemos perder más tiempo, tenemos que dar un paso al frente y construir un mañana mejor.

    P.D: El tema de los presos políticos están importante que la rabieta que tuvo el usurpador al ver a Leopoldo López libre, y al enterarse de la liberación de Iván Simonovis, fue tal que no pudo contenerla.

    Es muy preocupante para el usurpador, tener personas libres que cuenten las vejaciones, las humillaciones y las acciones terribles que los esbirros adelantan en las mazmorras de la opresión.

  • ¿Tirano es igual a dictador? – Por Suly Sujú Torres

    ¿Tirano es igual a dictador? – Por Suly Sujú Torres

    Resumo a la Real Academia Española (RAE). Dictador: “En la época moderna, persona que se arroga o recibe todos los poderes políticos y, apoyada en la fuerza, los ejerce sin limitación jurídica. Persona que abusa de su autoridad o trata con dureza a los demás. Entre los antiguos romanos, magistrado supremo y temporal, que se nombraba en tiempos de peligro para la república”. Tirano: “Dicho de una persona que: obtiene contra derecho el gobierno de un Estado, especialmente si lo rige sin justicia y a medida de su voluntad. Que abusa de su poder, superioridad o fuerza en cualquier concepto de su poder o materia, o que, simplemente, del que impone ese poder y superioridad en grado extraordinario”.

    Desde que abrí mis RR.SS. en 2009, he repetido millones de veces que a las cosas hay que darles el nombre que les corresponde, más cuando se está en contacto con el público a través de mítines o por los medios de comunicación, porque darle un calificativo errado a un hecho como líder, implicará enredos, tergiversaciones y gravísimos errores para el después. He mantenido que desde la llegada del apátrida, cobarde y resentido de Chávez a Miraflores (gracias a la ignorancia, desmemoria y voto castigo) se fue instaurando una tiranía en el país. Al colombiano y usurpador de la presidencia de Venezuela, se le llama a diario “dictador”, lo que es un craso error cometido por periodistas, famosos, comunicadores, políticos y politiqueros.

    Las violaciones constantes y conscientes del secuestrador de Miraflores, con el daño que infringe bajo su sistemático genocidio y éxodo, lo convierte per sé, en un vulgar tirano, sin diferencia alguna a sus antecesores de la historia global (bueno, sí existe una: los tiranos mundiales al menos tenían formación académica). Aunque ambas palabras son sinónimas, tienen una mínima diferencia. Grecia dio origen a la palabra tiranía, en donde además el tirano era bien visto, pero fue el abuso de su poder el responsable de “ensuciar” al término en sí.

    Aristóteles dijo: “El tirano sale del pueblo y de la masa contra los notables, para que el pueblo no sufra ninguna injusticia por parte de aquellos. Se ve claro por los hechos: casi la mayoría de los tiranos, por así decir, han surgido de demagogos que se han ganado la confianza calumniando a los notables”. La tiranía es un régimen de demagogia y populismo, con un fin deliberado en demonizar a unos y santificar o victimizar, a otros. Se apoya en la masa popular e incluso, la institucionaliza con el voto y sus concesiones.

    La dictadura nació en Roma, es un “gobierno extraordinario” instituido por el Derecho Romano y dado, por los representantes del pueblo (no por el voto) a una persona en particular. El dictador aparece en la convulsión, períodos de guerra, hambrunas, desorganización, corrupción, ingobernabilidad y otros flagelos que le auspiciarán como el salvador para imponer orden y acabar con el caos; jamás estará en el voto popular. La dictadura aplaca al enemigo invasor, restablece el orden y seguridad pública, no alienta el discurso populista y, “en el más honesto de los casos”, se retira al cumplir su misión original. Para mantenerse en el poder, aún en “concesiones democráticas”, hace referéndums, consultas, etc. Una dictadura degenera en tiranía, por las mismas razones, por las que lo hace un gobierno constitucional o erigido por el voto popular: la eternización en el poder de un partido político.

    Entonces, la diferencia de la dictadura y de la tiranía es el discurso: llano es el primero, y efusivo, cáustico y demencial, es el segundo. El tirano es rico en resentimiento, odio, tergiversación, cinismo, victimización y vago ensalzamiento; legitima lo ilegitimable, y como carece de la legitimidad del dictador (porque no restaura el orden social o constitucional, ni saca al invasor, ni piensa en erradicar el hambre ni la corrupción), recurrirá a todo para justificar su “modelo”. Hurgará en el pasado, deformará la historia, santificará a villanos y negará la realidad para manipular a la “memoria, la justicia histórica y la reparación de las víctimas”, que es igual, a consolidar su modelo. En todas y cada una de las consignas tiránicas siempre hay una sucia mentira que persigue burlar el juicio de las masas, y es allí en donde existe su “legitimidad”, en la blanda y maleable consciencia de estas.

    Por tales motivos, la tiranía “infantiliza” al pueblo con la sumisión completa, no al Estado, sino al régimen, en donde la doctrina está por encima del deber, y el partido, antes que la constitución. El desprecio a las instituciones (incluyendo la familia) y todo indicio de cultura civil o práctica ciudadana, incrementa la infantilización del pueblo. Un país sin instituciones fuertes, es un país sin defensas orgánicas. Un país que olvidó la real responsabilidad social hasta para consigo mismo (no quieren ser mejores, botan basura en las calles, se comen la luz del semáforo), es un país en donde manda uno solo, que además manda, por todos los otros. La costumbre dará paso a ver “normal” todo lo que es contrario a la moral, las luces, las buenas costumbres, el civismo.

    Las dictaduras latinas salieron para frenar a subversivos y terroristas, promovidos y pagados por URSS, y movidos por su títere Cuba. Chávez fue desde que salió a escena con su fallido golpe, ascenso al poder, eternización en Miraflores, supresión sistemática de libertades individuales, militarización de la república y de la ciudadanía, su payasería verbal, la demonización del mundo e incluso, sus miras de conquistar a países pequeños, una vulgar copia del método nazi, por ende, un tirano de poca monta. El reto de los venezolanos debe ser la refundación de Venezuela en lo político, social y educativo, para tener ciudadanos y no habitantes ni pueblo; en donde los ciudadanos excluyan a politiqueros y le exijan a políticos que actúen apegados a la ley, sin vicios del pasado ni malas praxis, para que ¡más nunca! tengamos la aparición ni de dictadores ni de tiranos.

  • Un municipio inteligente – Por Fabio Valentini

    Un municipio inteligente – Por Fabio Valentini

    En términos de paradigmas de la gestión pública, Venezuela orienta su administración pública hacia el modelo burocrático tradicional. Esto no es sorpresivo cuando el estatismo, centralismo, paternalismo, clientelismo y socialismo son de las tantas características que describen los sistemas, gobiernos y partidos políticos de nuestra historia republicana.

    Superar la ineficaz e ineficiente estructura jerárquica en los ministerios, instituciones y organizaciones públicas sólo se conseguirá una vez que el modelo económico y sociopolítico sea sustancial y esencialmente cambiado por uno de corte liberal, descentralizado, limitado y capitalista.

    Generar este cambio permitirá trascender la típica cadena del “recibido, ahora esperemos que el jefe lo firme” – lo que a su vez genera un mayor de corrupción, pues inmediatamente el usuario responderá preguntando: ¿Y cuánto me cuesta por acelerar el proceso? – al modelo de gobernanza en red, en el cual el Estado humildemente reconoce no tener, ni la capacidad, ni la información para gestionar un determinado proceso o proveer un determinado servicio público. Por lo tanto, este le es concedido a un privado o es administrado por ambos bajo una alianza público-privada.

    Pasar del paradigma más tradicional al más moderno, nos permitirá construir barreras sólidas que impidan progresivamente la instalación de estos vicios en la sociedad libre por la cual luchamos. Sin embargo, la gobernanza también nos permitirá asentar las bases a modelos de ciudades inteligentes capaces de transformar por completo el nivel más importante de toda administración pública: los municipios.

    Un municipio inteligente es aquel capaz de tejer una red sólida de agentes que intervienen de múltiples formas para proveer bienes y servicios públicos de calidad; pero, a su vez, siendo capaces de generar capacidades que les permitan construir un municipio autosostenible, sustentable y que impacte de forma directa a sus ciudadanos, a través de la creación de valor público.

    La nueva Venezuela no debe detenerse ni estancarse sobre el momento cero –el quiebre del estado criminal– sino maximizarse a nivel de las reformas, ideas e innovaciones a realizar. Tenemos una oportunidad histórica que no podemos desaprovechar. Salir del chavismo debe implicar salir de todos los vicios que tanto daño nos han hecho, pero también del raciocinio tradicionalista: encerrarnos bajo la mirada de que un municipio es rural, urbano, dormitorio o industrial. Los municipios de la nueva Venezuela serán inteligentes y permitirán a sus ciudadanos estar interconectados entre sí y contar con tecnologías de punta que contribuirán a maximizar su productividad.

    El municipio inteligente trabaja, colabora y delibera junto a los diversos agentes y actores que hacen vida en su territorio. Identifica potenciales centros urbanos y/o industriales, con la finalidad de generar redes de empleo internas. Interconecta la seguridad ciudadana con el transporte público y este, a su vez, con la salud. No basta entonces con pasar del pueblo a la ciudadanía, sino del pueblo a la ciudadanía inteligente capaz de liderar estos procesos de transformación y ser garantes del impacto que se obtendrá.

    En Vente Venezuela trabajamos bajo esta perspectiva: construyendo una Venezuela libre, democrática y liberal capaz de trascender lo tradicional para enmarcarse en las sendas de la globalización, los países más desarrollados y la prosperidad.

    Son estas las visiones que nos ratifican que no somos cualquier partido, sino el partido que faltaba. Y por supuesto, son estos los modelos que contrastan y ratifican que las ideas de la libertad siempre triunfan.

  • La vida de niños ante la sordidez de un régimen – Por More R. Martínez

    La vida de niños ante la sordidez de un régimen – Por More R. Martínez

    Mientras el régimen que ostenta el poder en Venezuela culpa al presidente Donald Trump  de ser responsable de las muertes de venezolanos, argumentando que el deterioro en el área de salud se debe a las sanciones impuestas a nuestro país, se siguen muriendo pacientes, entre ellos niños, como lamentablemente ha sucedido recientemente  en el Hospital de Niños J.M de Los Ríos, en Caracas.

    Resulta terrible que ante  la  imposibilidad de que en los hospitales de Venezuela se puedan realizar trasplantes, intervenciones quirúrgicas diversas, o que los pacientes no puedan obtener medicamentos para cumplir tratamientos, no haya equipos médicos, y continúe el deterioro de los centros hospitalarios, la única respuesta de quien no se cansa de vociferar que es un gobernante legítimo y se desgarra las vestiduras defendiendo su cargo,  sea la de culpar a EEUU de la lamentable situación que se vive en nuestra nación en todos los ámbitos, especialmente en materia de salud.

    ¿Qué ha hecho o hace el régimen para solventar la situación que tiene años presentándose, de acuerdo a las denuncias y la lucha de los enfermos en Venezuela?

    Entonces, vemos y escuchamos a los acólitos del que insiste en ser el legítimo presidente de la República, entre ellos al Ministro de Salud, Carlos Alvarado, afirmar en un programa de radio al aire de VTV, que «Nosotros teníamos instalado en Venezuela alrededor del 70%  de la producción de medicamentos en el país, pero producto de las sanciones más de la mitad de esas empresas se han ido del país porque les prohíben trabajar para Venezuela».

    No cesa el régimen de intentar que la población crea que Trump  es el responsable de todos los males que padecen los venezolanos, incluyendo los fallecimientos por fallas en la asistencia médica.

    ¿Semejante respuesta y actitud resuelve en algo este grave problema de la salud en Venezuela? ¿Qué hizo Maduro y su equipo para impedir esas muertes anunciadas? ¿Qué hace para evitar mueran los pacientes que aún claman y le piden a gritos atiendan sus demandas ante el sumo riesgo de perder la vida?

    ¿Cómo puede un “gobernante” justificar que aprobó 56 millones de euros para la fabricación de uniformes militares y armas, y destinar 7 millones de dólares para la fabricación de la subametralladora “Caribe”  supuestamente para las milicias bolivarianas, sin considerar la posibilidad de hacer esfuerzos y designar recursos para evitar que otros pacientes pierdan lo más preciado que tienen: la vida, debido al sumo riesgo que corren?

    Resulta desgarrador como padres, madres y otros familiares que han venido luchando a brazo partido con médicos, enfermeras, organizaciones, comunidades, se desmoronan entre lágrimas de dolor profundo e impotencia por la muerte de sus hijos u otros  parientes, mientras el régimen ignora sus peticiones, sus denuncias y sólo se desvive ávido de poder, sin corazón, sin sentimiento, sin humanidad!!

  • La persistencia de la memoria – Por Yulimar Martínez

    La persistencia de la memoria – Por Yulimar Martínez

    Caminando por calles y avenidas, observando el caos de la vorágine de la escasez de gasolina en el estado Aragua. Aquieto un minuto la mente y saltan los recuerdos provenientes del transitar de estas dos décadas de oscuridad, no puedo dejar de pensar en el rostro de Venezuela en pleno desarrollo impregnada de aromas dulces, de sonidos alegres que irradiaba prosperidad y abundancia.

    Esa Venezuela que dejó de crecer y se estancó desde el sombrío año 1999, hundiéndose en un abismo bizarro y surrealista, marcado por los matices del nefasto dogma socialista, que como un funesto réquiem emanado de la Rusia comunista, fue inspirado y concebido para inocular en el subconsciente de la población venezolana, una obediencia irrestricta dejando de lado cualquier tipo de control racional, adoptando lemas de hace 70 años como el “Camarada” o la frase “Socialismo Patria o Muerte”.

    Tejiéndose así sobre esta tierra de luz y gracia una cortina de hierro que, cual telaraña, atrapo y puso en reversa de 70 años los relojes del avance tecnológico, el reloj de progreso, el reloj de la competitividad de mercado. Los relojes y motores de Venezuela quedaron inertes y derretidos como los de la obra del gran pintor Salvador Dalí. Este macabro sistema genocida socialista actúa como el personaje mitológico de Cronos, una entidad sedienta de poder representada sosteniendo una hoz, esa infame hoz con la que se devora y extingue el tiempo de vida de toda una población venezolana, sembrando campos de mortalidad a través de la hambruna, miseria, depresión, violencia y enfermedad, esa hoz que también es bandera y emblema de la internacional socialista y del Foro de Sao Paulo.

    Esa hoz socialista inclemente que adelantó nuestros relojes Biológicos como si tuviésemos el Síndrome de Progeria, avejentándonos producto del desgaste físico, acortando nuestro sueño, pronunciando nuestras angustias, la incertidumbre y el desasosiego caminando kilómetros sin transporte, madrugando en agencias bancarias para obtener un dinero devaluado, largas colas que paradójicamente se hacen en un país petrolero para comprar combustible, colas interminables para recibir algún precario servicio de salud.

    No obstante, el reloj de la Venezuela de hoy, colmado de estas horas tan aciagas solo puede revertirse dando un vistazo al camino que como ciudadanos, hemos recorrido con la ¨Ruta del Coraje¨ y esta ruta nació del azar, esta ruta es producto de la firmeza y constancia de toda una nación que no se doblega que ya no está dispuesta a que se le humille ni se le burlen más por un régimen despótico alguno. Esta persistencia de los venezolanos que suma ya 20 años de lucha, proviene de nuestro ADN rebelde y libertario presente en nuestra memorias, que nos define como ese pueblo embravecido que nace, cual caudal del Orinoco, de una pequeña gota y se vuelve un torrencial.

    En nuestra memoria persiste que fuimos hace 200 años el primer pueblo de Sudamérica, en quitarse al tiránico yugo esclavista español con la ayuda de legiones de ejércitos extranjeros. En nuestra memoria persiste que fuimos la primera nación Latinoamericana en 1958 en sembrar las bases de la democracia en la región.

    La convulsionada historia política venezolana siempre ha estado eclipsada bajo la figura del caudillo militar opresor, y hemos visto las sucias y desesperadas tácticas a las cuales apelan (diálogos-elecciones), pero no obstante el cronometro no ha mostrado el patrón del tiempo del ocaso que vive todo tirano dictador antes de su eminente caída.

    Hoy nuestra lucha no es con tirano dictador convencional, nuestra lucha es de espectro más amplio y complejo, por cuanto nos enfrentamos a una organizacional transnacional criminal camuflada bajo la infame fachada de Partido Político Socialista, cuyo verdadero rostro ya está expuesto ante el mundo.

    En estos momentos el reloj del 2019 nos marca que es el tiempo de rebelión ciudadana, no es tiempo de deprimirnos ni desesperanzarnos. El año 2019 llegó envuelto en fuego y nos insta a que es el tiempo de dar la batalla decisiva, donde la historia siempre nos ha corroborado una y otra vez que el pueblo venezolano siempre derroca a sus tiranos, pues hoy el escenario y la arena de combate la conocemos bien, no en vano somos un “BRAVO PUEBLO»  y cuando Venezuela se ha quitado un yugo, tal cual como efecto dominó también ha ayudado a otras naciones a ser libres.

    Por muy oscuras que sean las horas, el tiempo, el coraje y la voluntad del pueblo venezolano se impondrá, es a través de nuestra persistencia que con nuestras manos haremos sonar las campanas del triunfo.

     

    @yulim5r

  • Soy radical, soy liberal, soy Vente – Por Marcos Aponte

    Soy radical, soy liberal, soy Vente – Por Marcos Aponte

    Soy Radical porque no puedo ser flexible ante la indolencia, porque no puedo doblegarme ante la injusticia, porque no quiero ser esclavo de un sistema criminal. Soy radical porque ante la opresión hay que serlo, porque es la única manera de enfrentar a un sistema que ha mallugado nuestra dignidad. Soy radical porque ante lo que amenaza nuestra vida y nuestra libertad solo se le puede atacar con fuerza, coraje y valentía. Soy radical porque mis derechos no se negocian y por sobre todas las cosas, soy radical porque  el cambio que necesita este país para salir adelante así debe serlo.

    Soy liberal porque creo que cada individuo tiene el derecho de hacer lo que desee para cumplir sus sueños, porque creo en la libertad de ser y hacer lo que deseamos. Soy liberal porque todos tenemos derecho a crecer, a prosperar, a forjar nuestro propio futuro sin que nada ni nadie nos lo imponga. Soy liberal porque no hay camino más hermoso para Venezuela que la libertad.

    Soy Vente porque en Vente confluyen los valores, la ética, la coherencia, el respeto, la solidaridad. Soy Vente porque es la garantía de una salida a esta debacle que oprime hoy a Venezuela pero a su vez, es la puerta de entrada a un país rico de verdad. Soy Vente porque soy indoblegable. Soy Vente porque somos una roca que sin miedo se enfrenta a los grandes males que hoy oprimen al país.

    Son 7 años de lucha como organización en los cuales hemos hablado de frente, sin eufemismos, llamando las cosas por su nombre, son 7 años separándonos de todo aquello que perjudica a los venezolanos. Nacimos en dictadura y eso nos hace fuertes. Son 7 años convirtiéndonos en la alternativa que le hacía falta a Venezuela.

    Soy Vente, porque un país rico de verdad solo es posible con Vente Venezuela llevando las riendas de la nación. Vente es la garantía de un futuro próspero y en libertad para todos los venezolanos.

  • Hay que escuchar al ciudadano – Por Adrián Hernández Cardona

    Hay que escuchar al ciudadano – Por Adrián Hernández Cardona

    En los últimos años, hemos visto a líderes políticos del país decidir y decidir acciones a nombre la ciudadanía venezolana. Hemos visto, por su parte, a la ciudadanía venezolana exigiendo cosas muy distintas a las que esos líderes deciden. En este panorama político y social, que tomó un nuevo nivel aquel 23 de enero con la aplicación del artículo 233 de la Constitución, mediante el cual Juan Guaidó pasó a ser oficialmente presidente encargado de la república, la ciudadanía ha ido en un subibaja de emociones: a veces se ve cerca el cambio y a veces parece que se aleja. Unos han abandonado las calles, escenario predilecto de la ruta del coraje, mientras otras nos hemos negado a rendirnos.

    En medio de esta montaña rusa aparece un fantasma que parecía descartado: el “diálogo”, ese mismo que la gran mayoría de los venezolanos rechazamos. Y es porque tenemos hoy, como nunca, a una ciudadanía consciente, pero subestimada a la vez. Se cree que el ciudadano no sabe distinguir entre diálogo y negociación o que quienes invocamos la aplicación del artículo 187 numeral 11 constitucional no sabemos de lo que hablamos.

    Cómo se nota que quienes piensan eso no caminan las calles. Ese desánimo no es más que un estado de conciencia de una ciudadanía que entiende que marchar por machar o por cumplir una agenda, sin contundencia ni apalancando la entrada al país de una coalición internacional por la paz, no es suficiente para rematar esta lucha.

    A veces parece que la gente conoce más a enemigos que a líderes. ¡Sí, la gente! Esa misma gente que antes repudiaba el capitalismo y hoy, desde Caracas hasta Tucupido, entendió que ese es el camino para desarrollar el país.

    Hoy, en cada barrio, caserío, calle o vereda del país, hay ciudadanos que claman un cambio, una salida de raíz de un régimen que destruyó nuestra nación. Esos ciudadanos exigen que se den los pasos correctos, entienden que no es hora de experimentar con otro diálogo fraudulento y están claros de que es la hora del coraje y la de libertad.

    Hoy Venezuela exige que no sigamos alargando la agonía, sino que salgamos de las oficinas de los asesores fracasados de siempre y nos dejemos guiar por el sentido común y la ética de la urgencia.

    La ciudadanía está dispuesta a todo por su libertad. Escuchémosla.

    @AdrianTucupido