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  • Vente EE.UU. innaugura su primera sede en la ciudad de Washington

    Vente EE.UU. innaugura su primera sede en la ciudad de Washington

    Fabio Valentini, coordinador de Venezolanos en el Exterior, de Vente Venezuela asegura que “la sede no solo de los venezolanos que ahí se encuentran, sino de todo aquel que sueña con una Venezuela libre”

    (Caracas. 19/09/2019) Este miércoles, abrió sus puertas la primera sede de Vente Venezuela en la ciudad de Washington DC. Durante la apertura estuvieron presentes Fabio Valentini, coordinador de Venezolanos en el Exterior (Vente Mundo) del partido de la libertad, José Amalio Graterol, coordinador de Vente EE.UU., Alfonzo Bolívar, secretario político de Venté EE.UU. Daniel Di Martino, secretario político de Venté EE.UU., Rina Mauren, coordinadora de Organización Venté EE.UU.-Washington DC, Leonardo Prieto,y coordinador de ciudad de Vente EE.UU.-Washington DC y por última Alessandra Polga, coordinadora de Vente Canadá.

    Valentini mencionó la relevancia que tiene la primera sede de Estados Unidos en Washington, la capital donde hoy en día se centra el poder y donde en parte se discute el futuro de Venezuela. “Venezuela pertenece a una cultura occidental y desde Washington no solo se inaugura la sede no solo de los venezolanos que ahí se encuentran sino de todo aquel venezolano que sueña con una Venezuela libre, democrática, una República liberal que se puede ver y evidenciar en este sueño alcanzado”, expresó.

    Por su parte José Amalio Graterol agregó que esta será la primera de muchas sedes en todos los Estados Unidos. “El trabajo no está únicamente en tener y abordar los factores que hacen peso en la ciudad de Washington sino también en cómo se hace ese acercamiento día día con los norteamericanos. No se puede explicar el nivel de amenaza que existe en Venezuela. A partir de este trabajo que se hace en EEUU es como nosotros podemos expandirnos por todo el nivel nacional”, concluyó

    Rina Mauren, concluyó expresando: “Nosotros estamos abordando y avanzando en la ruta del coraje, somos la primera sede en los Estados Unidos que abre y tenemos las puertas abiertas para todo aquel venezolano que estén en la diáspora y en todo el área de los Estados Unidos”, concluyó la dirigente del partido celeste.

  • Trabajar en libre mercado – Por Daniel Di Martino

    Trabajar en libre mercado – Por Daniel Di Martino

    Muchas han sido las consecuencias negativas que han tenido las políticas de este régimen. Sin duda alguna, una de las peores consecuencias de estos 18 años de socialismo ha sido la pérdida del valor del trabajo. La realidad es que pocos pueden comer como es debido con lo que trabajan sin importar lo mucho que se esfuercen, y muchos menos mantener un nivel de vida satisfactorio. A pesar de los innumerables aumentos del sueldo mínimo, a pesar del incremento exorbitante del “gasto social”, hoy la pobreza en Venezuela es más extendida y más grave (IIES, UCAB). Aunque la amenaza más grande a nuestro poder adquisitivo es la inflación, muchas otras políticas también inhiben los ingresos de los venezolanos; entre ellas el sueldo mínimo, las prestaciones sociales, las utilidades y los cestatickets.

    A pesar de que nuestra intuición nos dice que si aumentan los sueldos deberíamos ganar más porque es matemática básica, en 1999 el sueldo mínimo mensual en Venezuela era de 120 bolívares actuales y hoy el sueldo mínimo, incluyendo el cestatickets es de 250 mil bolívares. Es decir, en términos nominales el sueldo mínimo aumento más de 2 mil veces de 1999 a 2017. Sin embargo, mientras el sueldo aumento por más de 2 mil veces (“33 aumentos salariales en 17 años de revolución bolivariana”; González Mendoza, Isaac), los precios lo hicieron más de 2600 veces (Econométrica). Los aumentos de sueldo mínimo y el sueldo mínimo en sí nos han hecho más pobres a todos porque genera costes más altos a las empresas, que como no pueden despedir por la inamovilidad laboral y las prestaciones sociales, incrementan los precios. Además, al igual que los precios máximos producen escasez, el sueldo mínimo produce desempleo, pero con otra consecuencia añadida que todos conocemos, inflación. Asimismo, el sueldo mínimo produce grandes desbalances, como el hecho que una gran parte de los profesionales pasaron a ganar sueldo mínimo cuando antes solo ciertos oficios que requerían poca educación lo hacían, igualándonos injustamente y perjudicando a todos. Como consecuencia, un profesor de bachillerato gana lo mismo que un vigilante, o que el personal de limpieza y una persona con educación universitaria es remunerada al nivel de alguien que no tiene bachillerato. Claramente, este es el objetivo del gobierno, que todos ganemos lo mismo. Según el exministro del Trabajo Jesús Martínez, los barrenderos y los médicos deben ser remunerados igualmente (“Los barrenderos deben ganar lo mismo que los médicos”). No es que esto sea justo o injusto, sino que esto tiene como consecuencia que nadie desee ser profesor, médico o ir a la universidad mientras sea mejor trabajar de barrendero o en el sector informal.

    Por otra parte, las prestaciones sociales y las utilidades son uno de los principales inhibidores de nuestros ingresos. La prestación social es una especie de impuesto, en el que el empleador debe depositar en un fondo el sueldo equivalente a cinco días de trabajo al mes por cada trabajador. Es decir, un monto equivalente al 17% del sueldo no lo percibe el trabajador sino hasta que renuncie o sea despedido. A esto hay que sumar más condiciones, fórmulas de cálculo, regulaciones y la posibilidad de adelantar parte de la prestación que establece la ley. La idea detrás de la prestación social es que las empresas no despidan, lo cual produce dicho resultado; sin embargo, también genera que las empresas tengan menos incentivo para contratar a los menos cualificados por lo costoso que sería despedirlos. Sobre todo, esto implica que los trabajadores dejan de percibir un sueldo que su empleador les otorgaría y las empresas tienen que realizar procedimientos burocráticos que incrementan sus costos y tienen que emplear horas de trabajo en algo que debería ser un pago directo al trabajador. Por otro lado, las utilidades son un cargo sobre las “ganancias” de la empresa del 15% que se deben distribuir entre los trabajadores a fin de año. Esto parecería que perjudica al empresario y beneficia al trabajador. Sin embargo, la realidad es que las empresas toman este cargo en cuenta cada año antes de calcular los salarios y simplemente pueden disminuirlos para incrementar sus ganancias y así llegar al mismo nivel de salario que si el cargo no existiera. Las utilidades lo que hacen es perjudicar a la empresa con mayor dificultad de cálculo de salarios, ganancias, producción, etc. Y también perjudicar al trabajador al obligarlo a recibir a fin de año gran parte de su salario, cuando ya la inflación se lo consumió. En su totalidad las prestaciones sociales y las utilidades producen una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por razón de menos salarios, pero también de precios más altos por costes burocráticos y menor productividad.

    Por último, el cestaticket es la otra ancla a los sueldos de muchos venezolanos. El cestaticket es un bono de alimentación que los empleadores con veinte empleados o más deben pagarle a sus empleados; y este equivalente a 135 mil bolívares al mes. El cestaticket debe ser pagado a los empleados que ganan entre uno y tres sueldos mínimos. Teniendo en cuenta que el sueldo mínimo incluyendo el cestaticket es de 200 mil bolívares más de dos tercios del sueldo equivale a cesta ticket. ¿Pero por qué es importante y cómo afecta a los trabajadores? Es importante porque una gran parte del sueldo solo puede ser gastada en alimentos y medicamentos que no son todas las necesidades de una persona. Además, este se deposita a muchos trabajadores en forma de una tarjeta la cual no aceptan todos los negocios (Sojo, Eric). El Cestaticket perjudica al trabajador porque hace el proceso de recibir y gastar su sueldo más engorroso y restringido y perjudica a la empresa al imponerle costos por contratación de servicios para que administren las tarjetas de cesta ticket de sus empleados.

    Cada año son más los venezolanos que perciben un sueldo mínimo, cajeros de automercado, vigilantes, profesores y hasta profesionales. Irónicamente, el aumento del sueldo mínimo ha reducido su valor, perjudicando justo a quienes desea beneficiar. El sueldo mínimo y las inexplicablemente complejas regulaciones de cómo y cuánto se debe pagar de sueldo han impulsado a muchos profesionales a la pobreza, destruido el poder adquisitivo de los trabajadores y asalariados, y dificultado la vida de los empresarios.

    Trabajar en libre mercado significa que solo tú decides como gastar tu sueldo, que el gobierno no te puede quitar una parte para que la guardes hasta que te boten o renuncies y que mientras más te eduques y más trabajes, puedas vivir mejor. Los objetivos de trabajar y vivir mejor no se logran por decreto presidencial ni de la asamblea nacional, ni tampoco con aumentos del sueldo mínimo, porque ya hemos visto las consecuencias de estas políticas. Estos objetivos se logran acabando con el socialismo y por lo tanto, eliminar las prestaciones sociales, las utilidades, los cestatickets, y el sueldo mínimo. Estas medidas se traducirían en un mercado de trabajo realmente libre con más y mejores empleos y precios más bajos. La Venezuela en la que todos prosperamos la vamos a lograr nosotros mismos con nuestro trabajo y lo único que necesitamos para eso es que el régimen nos deje en paz y entienda que tenemos derecho a ser libres, no el deber de ser iguales.

    “Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas”.

    Milton Friedman

    TW: @DanielDiMartino 

    Referencias

    “33 aumentos salariales en 17 años de revolución bolivariana.” Telesur. www.analitica.com/bitblioteca/venezuela/min_trabajo_180.asp

    “Decreto N 2066: Ley del cestaticket socialista para los trabajadores y trabajadoras.” Gaceta Oficial N 40773. 23 de octubre 2015. www.cestaticket.com.ve/Multimedia/Download/Gaceta%20N%C2%B0%206_147.pdf

    Econométrica. “Calculadora de Inflación.” Econométrica. Accedido el 14 de junio 2017. www.econometrica.com.ve/calc-inflacion

    González Mendoza, Isaac. “Aumentan salario mínimo integral a 200.021 bolívares.” El Nacional. 30 de abril 2017. www.el-nacional.com/noticias/economia/aumentan-salario-minimo-integral-200021-bolivares_179801

    IIES, UCAB. “Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2016.” Febrero 2017. www.fundacionbengoa.org/noticias/2017/encovi-2016.asp

    “Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.” Decreto N 8938. 30 de abril 2012. www.lottt.gob.ve/

    “Los barrenderos deben ganar lo mismo que los médicos.” Youtube, publicado por Fernando Díaz Villanueva. 10 de junio 2015. www.youtube.com/watch?v=1_4JX0xfnwA

    Sojo, Eric. “Consumidores tienen que “cazar” negocios que acepten cesta ticket.” La Verdad de Vargas. 12 de septiembre 2016. laverdaddevargas.com/24/consumidores-tienen-que-cazar-negocios-que-acepten-cestaticket/2016/09/12/

     

  • La victoria de la Libertad – Por Daniel Di Martino

    La victoria de la Libertad – Por Daniel Di Martino

    Es indudable que la libertad está bajo ataque en el mundo industrializado, bajo ataque por los medios de comunicación, los políticos de todos los bandos, los artistas, la cultura popular, y hasta por el mismísimo papa Francisco. Sin embargo, este ataque solo refleja la victoria de la libertad y no su derrota, como explicaré a continuación. Al momento de escribir este artículo, las figuras del cine se reúnen para la gala más importante del año, los premios Oscar, en la que un grupo de personas multimillonarias que viajan en aviones privados se quejan de la desigualdad y el cambio climático.

    Por otra parte, los canales de televisión perpetúan la cultura de la víctima, donde todos somos oprimidos por los privilegiados, sea por raza o ingresos; y la irónica verdad es que todas estas opiniones políticas están respaldadas por los millones de dólares de personas blancas como George Soros. Y por supuesto, la libertad también está bajo ataque por el papa Francisco, que ascendió como el primer latinoamericano al trono papal. El Papa es un lastimoso reflejo de la forma de pensar que ha condenado a nuestra región desde su independencia, el paternalismo estatal.

    El Papa apoya la intervención del gobierno para frenar la avaricia de los empresarios, pero en lugar de dar el ejemplo, solo quiere ser popular, lavándole los pies a los pobres, mientras lleva puestas ropas de oro. Todas las figuras mencionadas tienen algo en común, quieren que alguien más haga algo para resolver lo que ven como problema pero ellos no hacen lo que si está en sus manos para contribuir a la solución.

    La libertad está ganando a pesar de ser atacada porque, de lo que ninguno de esos actores mundiales se da cuenta, es que es la libertad misma la que les permite criticarla. Si no fuera por la libre prensa, ¿cómo NBC haría programas críticos? Si no fuera por la libertad de donar a los partidos políticos y hacer lo que quieras con tu dinero, ¿cómo los políticos recibirían dinero de George Soros? Si no fuera por la libertad económica, ¿que sería del Banco Vaticano? ¿y de donde vendría el dinero de los contribuyentes a la iglesia que le dan de comer al Papa?

    Para entender por qué la libertad es importante y por qué está ganando la guerra contra el socialismo, hay que saber ¿qué es la libertad? Casi nunca nos hacemos esta pregunta ni nadie nos la presenta frecuentemente porque se cree obvia la respuesta. La libertad, todos podemos estar de acuerdo, es un derecho. Pero, ¿qué es un derecho? ¿Acaso es algo que se declara como derecho y por lo tanto lo es? Y si la alimentación es un derecho en la Constitución de Venezuela, entonces ¿por qué la gente pasa hambre? La respuesta a estas preguntas yace en que los derechos no son cosas que alguien nos da, sino que ya son nuestros y tenemos el «derecho» que nadie nos las quite.

    Por lo tanto, los derechos son aquellas condiciones que nos protegen de otros, no las que obligan a otros a trabajar para nosotros. Otra cosa con la que todos podemos acordar es que nadie tiene derecho a tener un esclavo, ¿entonces por qué si tienen derecho a la alimentación, salud, y educación gratuita? Para que algo sea gratuito alguien tiene que forzar a otro a trabajar sin remuneración (esclavitud), y esto es lo que hace el gobierno a través de los impuestos. Los derechos son aquellos que nos protegen del gobierno, no los que el gobierno nos decide dar.

    Los derechos son objetivos y no cambiantes, son naturales y no creaciones humanas. Básicamente, los derechos son la vida y la propiedad privada, que resultan en la libertad, que es hacer lo que quieras con tú vida y tu propiedad privada si no afectas la vida o la propiedad privada de otros.

    Entendiendo que la libertad es un derecho, y que los derechos son protecciones mas no regalos del gobierno, sabemos que todo lo demás que haga el gobierno es una violación de nuestra libertad y por lo tanto de nuestros derechos. Y aunque no hemos de bajar la guardia ante amenazas a la libertad, tampoco debemos pensar que estamos condenados a volver al socialismo a niveles de la Guerra Fría. La tecnología es una herramienta que nos ha permitido vivir más conectados, comerciar, relacionarnos, y trabajar bajo mucha menos supervisión del Estado de lo que jamás se imaginó.

    Durante los últimos doscientos años, la Humanidad ha logrado un nivel de calidad de vida inimaginable para las pasadas generaciones. Y la generación de jóvenes de los países industrializados, aunque socialista en muchos sentidos, es la más adicta al capitalismo y la tecnología de la historia. No hay joven español, alemán, estadounidense, canadiense, inglés, o francés que no le guste el internet, que no tenga un teléfono, o que no hable con sus amigos de viajar o de un producto nuevo. La realidad es que todos estos jóvenes de países desarrollados se imaginan un paraíso que en verdad es una utopía, pero a la hora de la verdad, jamás dejarán de disfrutar o sacrificarán su estilo de vida por esos ideales.

    Nosotros, como liberales, debemos esparcir las ideas de la libertad y siempre tener en mente que el libre mercado no eliminó al socialismo, sino que lo vendió en camisas del Che Guevara. No destruyan el socialismo, no lo critiquen, sino que vendan los productos del libre mercado, el internet, la ropa, los carros y la vida en general, todo a través del trabajo honesto.

    @DanielDiMartino

  • Anhelar algo que nunca tuvimos – Por Daniel Di Martino

    Anhelar algo que nunca tuvimos – Por Daniel Di Martino

    Perverso, cruel, inhumano, diabólico, son algunas de las descripciones dadas por Hugo Chávez y Nicolás Maduro al Capitalismo, el sistema económico que oprime al pobre y enriquece a los que ya son ricos. El capitalismo contrasta con el socialismo, en que el segundo, según los socialistas, permite que todos vivamos en felicidad y no en la búsqueda de lo material; que todos vivamos como monjes en el Himalaya en otras palabras. Lo más preocupante es que la aversión al capitalismo en nuestro país no es esposada sólo por el gobierno, sino también por muchos sectores de la oposición, e incluso por partes de la Iglesia Católica; la prueba de ello es que cuando se le pregunta a los políticos de Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, y Voluntad Popular  sobre si desmontarían el control de cambio y precios, ellos responden al unísono “progresivamente” La razón siempre es la misma “Sería peligroso” o “Generaría una fuga masiva de capitales”.

    En cuanto a los eclesiásticos, solo hace falta escuchar las declaraciones del Papa, en las que nos insta a “reconsiderar el capitalismo”. El gran problema de todas estas críticas yace en que Venezuela y los países en donde se critica al Capitalismo jamás han estado en “Capitalismo”, sino que han vivido en un estado paternalista, y en el caso de Venezuela desde la nacionalización del petróleo y las empresas básicas, en uno cuasi-socialista.

    A continuación, las razones por las que Venezuela nunca ha tenido una economía de Libre Mercado:

    1-      Los venezolanos hemos estado sujetos a un control de cambio durante casi los últimos 50 años, con pocos periodos de libertad.

    2-      Existen empresas estatales, y muchas de estas ejercen el monopolio en sus respectivos sectores, por ejemplo, el sector de minerales, petróleo, gas, cemento, cavillas, etc.

    3-      El gobierno importa comida, vehículos, y otros productos y luego los vende a precios más bajos a la población.

    4-       La mayoría de los empleados trabajan para el gobierno central, administraciones regionales o municipales, o para contratistas del gobierno.

    5-      Finalmente, en nuestro país, la propiedad privada no se respeta. Se usa la expropiación masiva y discrecionalmente para cualquier propósito, pagando al dueño o dueños menos del valor real de la propiedad o no pagando absolutamente nada.

    Venezuela está lejos de ser capitalista, de hecho, es el quinto país menos libre económicamente del Mundo, según el índice de libertad económica de la Heritage Foundation. Son aquellos países en los que verdaderamente existe el libre mercado que tienen prosperidad, una mayor libertad económica está directamente relacionada a una menor inflación, desempleo, corrupción, y pobreza. Si el Libre Mercado no fuera positivo entonces ¿por qué desde que China liberó su economía 500 millones de personas salieron de la pobreza? ¿Por qué cuando Alemania eliminó los controles de precio al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la escasez y la inflación desaparecieron? ¿Y por qué Estados Unidos es el país con mayor seguridad alimentaria del mundo si no hay políticos repartiendo comidas en los barrios?

    Después de estos 17 años de opresión por un régimen corrupto, narcotraficante, vende patria, y socialista, el Socialismo del siglo XXI nos ha empobrecido a todos y ha enriquecido a los criminales gobernantes. Si hay algo que podemos saber por seguro después de todo esto, es que todo lo que este gobierno odie, definitivamente tiene que ser muy bueno.

    @DanielDiMartino 

     

  • Tres medidas para acabar con la inflación inmediatamente – Por Daniel Di Martino

    Tres medidas para acabar con la inflación inmediatamente – Por Daniel Di Martino

    En Marzo de 2007, el Banco Central de Venezuela anunció la reconversión monetaria, una medida conocida popularmente como “quitarle tres ceros a la moneda”, la cual se hizo necesaria según el Banco Central, para “facilitar las transacciones”, es decir, la inflación se había acumulado tanto que había que hacer más fácil contar los billetes y monedas. La medida que anunció el BCV consistió exactamente en eso, cambiar todos los billetes y monedas por sus equivalentes divididos entre mil, y añadir un billete de 100 bolívares. Sin embargo, el BCV, en vez de revertir curso en cuanto a política monetaria para que otra costosa reconversión monetaria no fuera necesaria, este decidió profundizar en la fallida política de crear masa monetaria para cubrir los déficits de la creciente maquinaria estatal llamada PDVSA.

    Desde que se realizó la reconversión monetaria, la inflación acumulada ha sido de 24 mil por ciento; así es, 24000%. A partir del año 2007 hasta 2016, los precios se han multiplicado por doscientos cuarenta y uno, lo que equivale al porcentaje mencionado anteriormente. Estos datos son de la inflación general, pero si fuera solo contando los alimentos serían más espeluznantes de lo que ya son. Si no lo creen, recuerden cuanto costaba una empanada en 2007, ¿2 bolívares fuertes? ¿Y cuánto cuesta hoy? Alrededor de 1000 bolívares fuertes, más de 240 veces el precio, unas 500 veces.

    Que el BCV vuelva a hacer una reconversión monetaria solo muestra lo extremo de la inflación que ellos mismos han causado, pero no crean jamás que lo hacen para “facilitarnos las transacciones”, lo hacen porque imprimir un billete de 100 bolívares cuesta más de 100 bolívares; ¿la solución? Que diga 20 mil bolívares y solucionada la inflación. Desgraciadamente, mientras cada día se hacen más comunes las noticias de niños múrido de hambre en nuestro país, al régimen en vez de sentir compasión simplemente siguen adelante robando todo el dinero que puedan, y si no alcanza imprimiéndolo.

    A pesar de todo lo negativo, hay una forma de parar esta espiral inflacionaria inmediatamente, y dar una vuelta en U antes de llegar al abismo del hambre generalizada. Este cambio de curso implica que no hay espacio para vacilar, hacerlo a medias es condenar a Venezuela a décadas de pobreza y estancamiento, pero completarlo impulsaría a los venezolanos a cumplir sus sueños sin nadie que los detenga, levantándolos de la pobreza masivamente en un corto período de tiempo.

    Primera medida: Eliminar los controles de precios y de cambio. Sin esta medida no hay plan que funcione para detener la cercana hiperinflación y escasez. Todos los economistas acuerdan que los controles de precio generan escasez al restringir la oferta e impulsar la demanda. Eliminar los controles de precio no va a disparar los precios porque ya nadie vende al precio controlado sino al de mercado negro, por el contrario, los disminuirá, porque permitirá a las empresas producir legalmente y competir entre ellas, acabando con escasez e inflación.

    Segunda medida: Privatizar PDVSA. Petróleos De Venezuela es la empresa petrolera más ineficiente del mundo, es además la fuente más grande de corrupción del país, y le da el control al gobierno de toda la entrada de dólares al país. Dividir y vender PDVSA permitiría a nuevas empresas explotar eficientemente los recursos petrolíferos y gasíferos del país, aumentando la mermada producción de nuestro país; además, le permitiría incrementar la oferta de moneda extranjera, fortaleciendo así el Bolívar. Por último, estas medida acabaría con la mayor fuente de corrupción porque el gobierno no estaría involucrado en la producción o comercialización, eliminando cualquier espacio para que algún funcionario corrupto actúe.

    Tercera medida: Devolver las empresas expropiadas. Las empresas estatales son muy ineficientes o simplemente no producen nada. Devolver estas empresas a sus dueños incrementaría la producción de todo tipo de alimentos y productos, disminuyendo sus precios y acabando con la escasez. Además que generarían decenas de miles de nuevos empleos y fuentes de riqueza para todos los venezolanos, y no para funcionarios corruptos puestos por el gobierno.

    Venezuela ya está en una crisis humanitaria, cada día que se espera para tomar estas medidas es un día en el que personas mueren de hambre, es un día en el que niños no van a la escuela porque tienen hambre, y es desgraciadamente un día en el que otro enchufado se muda a Miami con el dinero de los venezolanos.