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  • Mensaje de María Corina Machado a la Cámara de Representantes de Colombia

    Mensaje de María Corina Machado a la Cámara de Representantes de Colombia

    (17/08/2017) Este miércoles, María Corina Machado envió un mensaje a los integrantes de la Cámara de Representantes de Colombia para hacerles un llamado, como parte importante de la comunidad internacional, a pasar de la retórica a la acción respecto a Venezuela.

    La Coordinadora nacional de Vente Venezuela insistió en que los problemas del país no son solo de los venezolanos y afirmó que la paz de Venezuela es la paz de Colombia y la región.

  • Desespero ciudadano – Por Williams Caballero

    Desespero ciudadano – Por Williams Caballero

    José que vende verduras en el Mercado de Puerto La Cruz está desesperado, porque según él “ya nada es igual”.

    María, madre soltera de Anaco, siente pánico ante la posibilidad de que todo siga como hasta ahora y que no exista una salida a la crisis económica.

    Augusto, hijo de Fernando y Roberta, está pensando en irse del país al cabo de sus estudios de arquitectura.

    María Isabel, recién graduada de médico, no aguanta más seguir viendo el estado paupérrimo de los hospitales del país; ella estudio para salvar vidas, pero las condiciones no ayudan para nada a esta noble labor.

    Estos son apenas 4 casos que representan la angustia de toda una nación.

    En medio de las vicisitudes que millones de ciudadanos tienen que enfrentar dentro del país, en la cúpula del poder se sigue jugando con la paciencia de cada uno de ellos.

    El Directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE), exceptuando solamente al rector Luis Emilio Rondón, están echándole cada vez más leña al fuego.

    Las rectoras del CNE retrasan y retrasan un proceso que ya debería estar muy adelantado; ellas están salvando el pellejo de Nicolás Maduro y garantizándose una embajada, ministerio o espacio de gobierno cuando su cuarto de hora se acabe al frente del Poder Electoral.

    En Miraflores los mueve el pánico, ya vieron lo que acaba de pasar en las elecciones colombianas. Los ciudadanos de aquella nación le dijeron “No” a un acuerdo que sólo buscaba otorgarles privilegios a los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), ellos observaron como el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, la organización de Lula Da Silva y Dilma considerada la agrupación de izquierda más grande de Suramérica, fracasó estrepitosamente en las elecciones municipales de la nación carioca.

    Por esta causa, prefieren mover todas las teclas que posean para evitar unas elecciones en Venezuela, ellos están conscientes de que si llegase a ocurrir un proceso de consulta morderán el polvo de la derrota; y mientras esto es lo que mueve las acciones de un régimen acobardado, el desespero se apodera de los sentimientos de ingestas cantidades de venezolanos que ya no soportan más.

    La crisis alimentaria, representada tanto por la escasez de rubros como de la gigantesca inflación, avanza consumiendo la paciencia de millones de venezolanos que anhelan un cambio y saben que una de las vías para lograrlo es a través del Referendo Revocatorio.

    Si Tibisay Lucena y sus compinches imposibilitan la materialización de este proceso, entonces no nos quedará otra opción que afianzar el método de la desobediencia ciudadana como acción pacífica, ciudadana y sobre todo constitucional para sacar a los responsables del caos venezolano del poder.

    No obstante, desde esta humilde tribuna les hago un exhorto a los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, que no dejen solos a los venezolanos en medio de este desierto.

    Quienes tienen la responsabilidad de dirigir, tienen que hacerlo. Es decir, los representantes de la MUD deben hablarle al país, mostrar la vía, aclarar dudas, guiar a los ciudadanos que esperan  de ellos más acciones y menos palabrería.

    Venezuela nos necesita, no podemos darle la espalda. La desesperación de la sociedad necesita de nosotros acción  y orientación para vencer las dudas y sobre todo la desazón que empieza a hacerse sentir en sectores de la ciudadanía.

    @wcaballerolopez

     

  • Plebiscito Colombia: Aprendizaje – Por Eduardo Díaz

    Plebiscito Colombia: Aprendizaje – Por Eduardo Díaz

    El pasado 9 de octubre el pueblo de Colombia fue sometido a un plebiscito o consulta popular para decidir si sería aprobado el acuerdo de paz negociado durante cuatro años entre el gobierno del presidente Santos y las FARC. Sin duda alguna que este acuerdo tiene gran significado para Colombia ya que en teoría, implicaba ser aprobado el cese de las actividades hostiles de ese grupo revolucionario en procura de paz luego de más de 52 años de lucha armada.

    El pueblo se expresó cívicamente y votó por el NO, a pesar del mensaje que se quiso transmitir en el acto oficial de firma del acuerdo al contar con el apoyo y presencia de varios presidentes y del Secretario General de la ONU. Sin embargo, los colombianos con su voto dejaron claro que no quieren paz con impunidad. No es fácil dejar atrás el dolor y tragedia a familiares de más de 220 mil asesinados y millones de desplazados aun cuando se apliquen principios de justicia transicional.

    Es importante resaltar o ver la radiografía de esa votación y el mensaje que nosotros los venezolanos debemos tomar: según el órgano electoral colombiano, fueron convocados casi 35 millones de colombianos; participó sólo un 37%, lo cual implica un 67% de abstención; 50,21% votaron No y 49,78% por el Sí. Ello significa que de un universo de votantes de unos 35 millones sólo unos 12 millones aproximadamente acudieron a las urnas quedando sometidos los 23 millones de votantes que no acudieron a votar a la decisión que 12 millones tomaran. A pesar de lo trascendental del revés y el costo político, Santos reconoció la decisión del pueblo.

    Próximamente nos tocará acudir a firmar para recoger el 20% necesario para activar luego el referendo revocatorio. De nosotros depende el resultado que queremos y esperamos ocurra.

    A pesar de los difíciles momentos que vive el país ante el hambre, la creciente escasez de alimentos y medicinas, la pujante inseguridad, el control y manejo por parte del Estado de las instituciones que se deben a los ciudadanos y la desesperanza que ello conlleva, debemos acudir a firmar.

    No debemos permitir que más de un 80% de rechazo al gobierno sea derrotado por no acudir a firmar por miedo a retaliaciones del régimen, conveniencia, desesperanza, entreguismo y desconfianza en un CNE al cual estamos obligados a exigir el cumplimiento de la Constitución. Tenemos que hacernos sentir durante esos 3 días y luego demostrar que la voz del pueblo es la que manda, que debe respetarse y que no hay presidente, ni TSJ, ni grupo político ni falsas revoluciones que puedan detenerlo. No hay excusas, es ahora o nunca. El futuro de nuestro país depende de nosotros.

    @Eduardolawyer

  • Colombia votó: NO a la Impunidad, SI a la Paz – Por María Teresa Belandria

    Colombia votó: NO a la Impunidad, SI a la Paz – Por María Teresa Belandria

    Y llegó el día fijado apresuradamente por el gobierno de Juan Manuel Santos, para que los colombianos decidieran a través de un Plebiscito los Acuerdos de Paz alcanzados con la guerrilla de la FARC-EP. Y los ciudadanos votaron NO.

    El resultado sorprendió a todos, incluyendo a los promotores del NO. La campaña de intimidación y terror había logrado su objetivo. Los colombianos contestaban a las encuestadoras, no sus preferencias reales, sino la opción que no les exponía al desprecio y a la estigmatización. Votar NO se había convertido en un pecado, pues desde el gobierno calificaba a sus defensores y partidarios como guerreristas, anti-patriotas y contrarios a la Paz.

    Pero analicemos desde esta ribera del Arauca vibrador ¿Qué pasó?

    Los colombianos desean la paz, eso no está en duda. Después de 52 años de violencia a manos de guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y BACRIM es hora de tener un país donde crecer y desarrollarse sin que te secuestren para que seas guerrillero o porque eres dueño de la tierra, donde transitar por el territorio no signifique perder la vida en un retén, o tener que desplazarte a otro espacio porque la violencia tocó a tu puerta. Colombia, a pesar de ese escenario adverso, ha dado muestras de institucionalidad y democracia que, con el Plebiscito se fortalecen.

    Los colombianos apuestan a la paz y para ello, diversos gobiernos antes que el actual lo intentaron, pero no lo lograron. El gobierno subió la apuesta, tanto que parecía casi imposible que su Paz no sería refrendada.

    Santos cometió varios errores, el primero, dio demasiado a cambio prácticamente de nada. La inmunidad y la impunidad del Secretariado eran intolerables para todos. El segundo, firmar los acuerdos  el 26 de septiembre con una puesta en escena internacional que ponía aún más presión sobre la gente, pero sin que éstos hubieran sido aprobados, por último, desplegó un discurso poco conciliador, más bien amenazante contra la gente que legítimamente quería votar NO. Discurso que hoy lo deja mal parado frente a la renegociación. Santos afirmó en Cali hace pocas semanas, que si ganaba el NO regresaría la guerra, específicamente la guerra urbana, mucho peor que la guerra rural y que además su gobierno tenía pruebas de ello.  Cuando Timochenko declaró pocas horas después del Plebiscito que mantienen la tregua y que no usarán las armas ya que la Paz es irreversible, lo dejaron al descubierto. Las amenazas de Santos lucen aún peor que cuando fueron proferidas. Soberbia en el poder y falta de humildad para oír las críticas.

    Pero los ciudadanos, sometidos a una campaña a todas luces desproporcionada por el SI en silencio, leyeron los acuerdos, las 297 páginas  y tomaron una sabia decisión. Dijeron NO a la participación política del Secretariado en la política, si antes no pasan una temporada tras las rejas, o en un campamento, pero presos. Dijeron NO a la reforma de facto de la Constitución por la vía de la incorporación del bloque de constitucionalidad de los acuerdos. Votaron NO, a la conformación de un tribunal donde los guerrilleros escogieran a los jueces que han de judicializarlos echando por tierra años de preparación y estudios de los magistrados colombianos que hicieron frente al narcotráfico y la violencia. También eligieron NO aceptar la impunidad del Secretariado que con una ventaja desproporcionada usaría dinero de los contribuyentes para mantener su seguridad, sentarse en el Congreso sin haber sido elegidos y con 31 emisoras de radio y TV ideologizadas a su favor, sin que rindan cuentas de los miles de millones de dólares acumulados en sus actividades como el mayor cartel de drogas del mundo. Los ciudadanos dijeron NO a la falta de perdón, al no reconocimiento del reclutamiento de menores, al no aceptar que ejecutaron cientos de miles de ciudadanos en juicios sumarios y que violaron, quemaron, exterminaron y destruyeron la vida de 250.000 colombianos, votaron NO hasta que les digan donde están los desparecidos y donde tienen las caletas con los dólares del secuestro, la extorsión, y la droga.

    Los colombianos, están dispuestos  a perdonar a los miles de jóvenes que fueron reclutados cuando eran niños y que no tuvieron otra opción, pero dijeron NO a la amnistía del Secretariado y de los mandos. Dijeron NO a los acuerdos impuestos por el chantaje de las FARC-EP y los Castro, y SI a un nuevo Acuerdo que privilegie la justicia y la reconciliación.

    Una paz mal hecha era el tenor de lo que infería de los acuerdos. Leyéndolos, recordaba el Tratado de Versalles de 1919, donde las potencias vencedoras no asumieron responsabilidad alguna y cargaron todo el peso de la paz a Alemania. En los Acuerdos de la Habana, el costo lo pagarían los ciudadanos con sus impuestos sin que la FARC-EP se moviera un ápice de su posición de fuerza y mucho menos erogara de sus fondos un peso para aliviar la pena de una guerra absurda.

    Colombia ha dado muestras de madurez política y así lo reconocen los promotores de ambas opciones. Incluso las FARC-EP. Se impone ahora, la renegociación de los Acuerdos y como dicen los colombianos de pie hay que desantificar y desuribizar la discusión. Sin duda ambos usaron la exageración y la intimidación, el primero la vuelta a la guerra, el segundo,  la comparación con la Venezuela desgarrada por la crisis humanitaria.

    La paz no se negocia, se decide. Lo que se negocia es el desarme. Los colombianos decidieron tener paz y esa se alcanzará muy pronto. Por ahora la lección más importante es que los pueblos son capaces de decidir su destino aún en medio de la violencia y la amenaza. Colombia votó: NO a la Impunidad, SI a la Paz. Brindemos por ello y oremos por el fin del conflicto.

    @matebe

     

  • Omar González: Victoria del “No” en Colombia es una derrota política del castro-comunismo

    Omar González: Victoria del “No” en Colombia es una derrota política del castro-comunismo

    Coordinador de Vente Venezuela en Anzoátegui asevera que reveses electorales en el continente indican que la “paliza del 6 de diciembre” se repetirá con el referendo revocatorio

    (Puerto La Cruz. 03/10/2016)  El diputado a la Asamblea Nacional (AN) y coordinador de Vente Venezuela en Anzoátegui, Omar González Moreno, aseveró este lunes que la “victoria del ‘No’ en Colombia es una derrota política del castro-comunismo”. La razón de la afirmación radica, según el legislador, en la profundización del “ocaso político” de la izquierda en América Latina.

    “Así como hubo una avalancha de gobiernos de izquierda que han azotado en mala hora nuestro continente, de esa misma forma estamos en presencia de la caída paulatina de cada uno de ellos. Las derrotas electorales se agudizan, lo cual tiene atemorizado al inquilino de Miraflores”, sostuvo.

    Omar González Moreno indicó que el triunfo del “No” es la victoria del uribismo colombiano, una expresión diáfana y abierta en favor de la democracia, la libertad y el progreso. Indicó que la derrota del “Sí” en el plebiscito colombiano, el cual hubiera permitido la inserción con enormes prerrogativas a las fuerzas guerrilleras a la vida política, otorgándoles hasta espacios en el congreso colombiano, es un éxito de la justicia ciudadana y de la sensatez de los electores neogranadinos.

    Aseguró que las sociedades de América Latina han votado y sentenciado el final de la izquierda extremista denominada como “Socialismo del Siglo XXI”. Asimismo, recalcó los resultados electorales durante los comicios municipales en Brasil, donde el llamado Partido de los Trabajadores, de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, fue barrido.

    Las alcaldías de Sao Pablo y Río de Janeiro -continuó- que son  los dos centros poblados más importantes de Brasil, fueron escenarios donde los candidatos de Lula y Dilma, quedaron vapuleados, lo que demuestra que la ciudadanía le está pasando factura al castro-comunismo en todas sus presentaciones.

    “Perdieron en Argentina, perdieron en el referendo reeleccionista de Evo Morales en Bolivia, perdieron el poder en Brasil a través de los canales democráticos y constitucionales de aquella nación, perdieron la Asamblea Nacional en Venezuela, y ahora sufren el revés en Colombia”, expresó.

    El vocero del partido de la libertad manifestó que Maduro le teme a cualquier medición electoral. El miedo oficialista-prosiguió- es resumible en el viejo refrán de ‘cuando ves las bardas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo’, y esto es lo que está haciendo Maduro a través del Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, poniendo sus barbas en remojo y huyéndole al referendo revocatorio.

    Omar González aseveró que de realizarse el referendo el próximo domingo, la opción de la salida de Maduro de la Presidencia de la nación alcanzaría números históricos.

    “Repetiríamos la paliza del 6 de diciembre, y es posible que la superaríamos en el número de votos obtenidos y en el porcentaje de diferencia con relación a la opción en favor del régimen”, dijo.

    El asambleísta afirmó que el ocaso de la izquierda en el continente apenas está iniciando y que “pronto saldrán de todos los gobiernos de izquierda del continente americano”.

     

  • Frontera cerrada, ¿a qué costo? – Por María Teresa Belandria

    Frontera cerrada, ¿a qué costo? – Por María Teresa Belandria

    Este 19 de agosto se cumple un año en el que, por decisión unilateral de Venezuela, se “cerró” la frontera con Colombia, un evento inédito por las consecuencias que se advertían y justificado por un Estado de Excepción sobrevenido que aún sigue sin explicarse adecuadamente.

    Recordando el pasado para comprender nuestro presente, en la relación con Colombia, en 1901, el general venezolano Rangel Garbiras se hizo de 4 mil hombres para marchar a Caracas y derrocar el gobierno de Cipriano Castro. Partiendo del Norte de Santander fue detenido en San Cristóbal por el general colombiano Rafael Uribe Uribe. Allí se produjo la primera ruptura de relaciones diplomáticas entre las dos naciones. Sin embargo, la vecindad obligada por la geografía compartida en 2.219 kilómetros de frontera, la fraternidad histórica entre nuestros líderes y ciudadanos, como aquel pacto entre Miguel Otero Silva y Gabriel García Márquez, si es que había guerra entre los dos países y la hermandad forjada en la batalla de los próceres venezolanos Anzoátegui y Rondón que triunfaron en Colombia, o de los valientes colombianos Girardot y Ricaurte que murieron en Venezuela, no son hitos que se cierren con un decreto de excepción.

    El límite entre los dos países se traduce en un control migratorio eventual, pero lo trasciende la vida, el comercio, la amistad y la vecindad. Esa terriblemente perturbada el 19 de agosto de 2015.

    Un año después, se anuncia desde Puerto Ordaz (bastante lejos de la frontera binacional), la “creación” de varias comisiones para construir una frontera abierta, segura y en paz. Volvamos la mirada al pasado. Estas comisiones existían, porque los gobiernos democráticos entendieron que una relación tan dinámica no podía depender de los vaivenes políticos de uno y otro lado del límite. El Acta de San Pedro Alejandrino, no solo desgolfizó la relación, sino que permitió agendar los temas técnicos en mesas de trabajo permanentes, cuya finalidad era precisamente sortear las dificultades de una relación signada por los problemas.

    Esa institucionalidad que costó años en construirse y que le dio a ambos países un marco normativo para dirimir las controversias derivadas de la cotidianidad fue destruido como todo lo demás por el régimen de Hugo Chávez. Esa erosión de la confianza mutua comenzó en 2008, cuando las fuerzas militares de Colombia dieron de baja a Raúl Reyes en Ecuador y Venezuela ordenó la movilización de 10 batallones a la frontera. En 2009, la valiente denuncia del entonces Comisionado Presidencial Francisco Javier Nieves-Croes Aguirre, sobre la existencia de un pre-acuerdo secreto (Gómez-Rondón), acordado en Hato Grande, sobre la delimitación de las áreas marinas y submarinas en el Golfo de Venezuela le puso candado al trabajo profesional de los comisionados en Venezuela, no en Colombia.

    La herida se profundizó en 2010 pues la diplomacia de micrófono entre Chávez y Uribe fracturó definitivamente los acuerdos, con la ruptura de relaciones diplomáticas luego de la denuncia colombiana en la OEA sobre la existencia de campamentos de las FARC en territorio venezolano. Pero un nuevo Presidente había llegado a Colombia con un objetivo: firmar la paz. Para ello, Venezuela, ese vecino incomodo y altanero resultaba no solo necesario, sino indispensable. El otrora Ministro de la Defensa, el mismo que armó el expediente para la denuncia de los campamentos, engavetó las pruebas, expresó que tenía un “nuevo mejor amigo” y que se crearían nuevas comisiones.  Entre la ruptura y la reconciliación, Venezuela en 2011, se desligó de la Comunidad Andina y se fue a Mercosur, vale decir, ya no solo la institucionalidad binacional se había desbaratado por la improvisación venezolana y la complacencia de colombiana, además, desaparecía el marco normativo comercial, aduanero, transporte, sanitario y de servicios emanado de las normas supranacionales de la Comunidad. Había que empezar de cero. Teníamos 5 años cambiándoles el nombre a las comisiones, pero en la práctica, el intercambio de 8.000 millones de dólares por año de la frontera más viva de América Latina se pulverizó.

    Un año  después otra vez se cambian los nombres, se aumenta la burocracia y se pretende reinventar la rueda a ver si esta vez, funciona veamos: a) Activación del Centro Binacional contra el Crimen Organizado, se les ruega revisar los manuales de la Combifron; b) Esquema Aduanero Especial para la Frontera, favor revisar las 5 comisiones o acuerdos firmados en abril de 2011; c) Repatriación de Bienes Decomisados, tránsito de mercancías e intercambio de información entre la administración aduanera, se les invita a releer el Acuerdo de Coordinación, seguimiento y control para la recuperación de vehículos de 1990, y los memoranda de 2011 cuando se desaplicó la normativa andina: d) Implementación de la Cédula fronteriza, se sugiere leer el Estatuto Fronterizo de 1942, suscrito en Caracas y que establecía: 1) Permiso Fronterizo para permanecer temporalmente por 90 días en los dos países sin necesidad de pasaporte para cruzar la frontera y permanecer en ella por 8 días continuos; 2) Licencia Fronteriza con valídez de 8 días; 3) Permiso de Turismo hasta por 30 días; 4) Permiso Fronterizo Industrial para propietarios, arrendatarios y comerciantes; 5) Cédula Pecuaria, para pastores, campesinos, productores y 6) Permiso para estudiantes.

    Para Santos el objetivo siempre estuvo claro. Pagó el costo político del cierre de la frontera, atendiendo a los desplazados y “denunciando” a Venezuela en la OEA, pero los guerrilleros tanto de la FARC como del ELN se mantuvieron sentados en la mesa de negociación con el apoyo logístico de Venezuela. Para Maduro el objetivo no se cumplió, el contrabando no se detuvo, las trochas se multiplicaron, pagó el precio político con el deterioro de su imagen al mismo ritmo del descenso de la calidad de vida de los venezolanos habitantes de la frontera.

    Este divorcio con hijos, escribe un nuevo capítulo. La apertura es inminente y con ella la normalidad se recobrará lentamente. Los daños apenas comienzan a cuantificarse, mientras los “pacificados” edifican su vida de este lado del límite. Un año de frontera cerrada, ¿de verdad ya pagamos el costo?

    María Teresa Belandria Expósito

    Coordinadora Internacional de Vente Venezuela y profesora de la UCV

    @matebe

  • María Corina #Contigo, N° 90

    María Corina #Contigo, N° 90

    Venezuela rompe las barreras. Así se titula el #Contigo número 90 de María Corina Machado. No puede ser de otra forma: por todas las fronteras salen miles de venezolanos cada día en busca de comida o medicina, pese a los piquetes; millones se rebelan en cada rincón y a cada segundo por reivindicaciones, respeto y dignidad.

     

    María Teresa Clavijo, coordinadora de Vente Venezuela en Aragua; Merlina Carrero, dirigente de ese partido en Táchira y Maigualida Hernández, coordinadora de la misma tolda en el municipio Gran Sabana del estado Bolívar explican en el programa cómo la gente en Venezuela está rompiendo las cadenas.

     

    Y la connotada académica María Teresa Belandria, coordinadora internacional de Vente Venezuela, detalla el desbordamiento de la crisis de seguridad a toda América Latina. También desmenuza el verdadero rol de la Fuerza Armada, que nada tiene que ver con vender o distribuir alimentos.

     

    A ellos, a los militares, María Corina les envía un contundente mensaje en una completa y selecta edición.

  • Negociar es la vía para aplicar fallo de Colombia y Nicaragua

    Negociar es la vía para aplicar fallo de Colombia y Nicaragua

    Bogotá debe pedir una interpretación de la sentencia que aclare la delimitación

    El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, propuso el martes abrir un diálogo para redactar un tratado bilateral que defina la forma de implementar el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que le otorgó los derechos económicos sobre 75.000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe, dando respuesta a la negativa de aplicarlo por parte de su homólogo colombiano Juan Manuel Santos.

    Si bien Managua puede exigir que se acate el fallo, María Teresa Belandria, abogada especializada en Derecho Internacional, y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explica que ambas naciones van a tener que negociar un condominio para que «Colombia pueda llegar hasta su territorio pasando por la Zona Económica Exclusiva en la Zona Contigua que le ha sido entregada a Nicaragua».

    La CIJ también confirmó la soberanía de Colombia sobre siete cayos, dos de ellos enclavados en aguas que ahora son de Nicaragua. En este contexto, el jefe del Ejército nicaragüense, rechaza la disposición de Ortega para negociar y exige el cumplimiento del fallo.

    Hasta el momento los dos países concuerdan en su voluntad de crear convenios para la pesca, el cuidado medio ambiente, la lucha contra el narcotráfico y otros temas de interés común, pero si se incumple la sentencia dictada por el organismo internacional, se desacata el orden jurídico internacional, explica Belandria.

    Defender la Constitución

    Colombia alega que sus límites están establecidos en su Constitución, razón por la que el fallo es «inaplicable», pero la docente señala que «cuando dos Estados deciden someter su controversia al conocimiento de la CIJ el fallo que este emite es inapelable». Belandria afirma que la única opción de Bogotá es pedir una interpretación del fallo que aclare cómo se hará la delimitación.

    Un vecino incómodo

    Costa Rica, Jamaica y Panamá confirmaron que enviarán junto a Colombia una carta al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, para alertar sobre la «actitud hostil y expansionista» de Nicaragua, aunque aclaran que esta misiva no busca fijar posición en torno al fallo de la CIJ en el que Bogotá se ve perjudicada.

    Managua «acaba de solicitar a la comisión de límites de plataforma continental de la ONU la extensión de su plataforma continental de 200 a 350 millas», quitando territorio a estos países. Por eso, Belandria enfatiza que «Nicaragua se ha transformado en un vecino incómodo para la región», e invoca al derecho internacional en aras de dirimir las controversias. (El Universal)

    [email protected]

  • Centro Democrático emplaza a Santos para que rechace la violencia contra diputados venezolanos

    Centro Democrático emplaza a Santos para que rechace la violencia contra diputados venezolanos

    Diputados de la oposición en la Asamblea Nacional venezolana momentos antes de ser brutalmente golpeados por miembros del oficialismo. Fuente: @MariaCorinaYA. Del Twitter de @JulioBorges, 1 mayo 2013, 12:59 a.m.: Podrá golpearnos, romper nuestros huesos, asesinarnos, pero sólo tendrán nuestro cadáver. Nuestra obediencia jamás la tendrán. GANDHI.

    DECLARACIÓN DE LOS PRECANDIDATOS DEL CENTRO DEMOCRÁTICO

    Bogotá, abril 30 de 2013. Respecto a los gravísimos acontecimientos ocurridos hoy en el recinto de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, en los cuales resultaron severamente heridos 7 diputados de la oposición, se manifiesta:

    1. El gobierno de Juan Manuel Santos se precipitó a acreditar el resultado de unas elecciones fraudulentas, rompiendo con la tradición del Estado colombiano de defender la transparencia de los procesos electorales y, con ello, el régimen democrático, tal y como se desprende de las obligaciones derivadas de múltiples tratados internacionales, entre ellos la Carta Democrática Interamericana.

    2. Exigimos al Presidente Juan Manuel Santos se pronuncie en nombre del pueblo de Colombia para rechazar con firmeza el atentado contra la integridad física y la vida de los diputados de la oposición venezolana. Luego del atentado sobreviene el asesinato y el gobierno de Colombia no puede con su silencio ni avalar, ni ser cómplice de un crimen y de un régimen de facto.

    3. Manifestar la solidaridad con el pueblo de Venezuela y con los dirigentes atacados, al tiempo que exhortar a la comunidad internacional para que de manera inmediata en el seno de la ONU, la OEA  y UNASUR, se examine con urgencia el escalonamiento de la violencia y se adopten las medidas de carácter político que sean necesarias para proteger la integridad y la vida de los diputados objeto de persecución, antes de que tales hechos deriven en una masacre contra la oposición. (Centro Democrático)

  • Uribismo: «Es vergonzoso el silencio cómplice del Gobierno frente a dictadura venezolana»

    Uribismo: «Es vergonzoso el silencio cómplice del Gobierno frente a dictadura venezolana»

    Consideran que el Gobierno no se pronuncia pues el tema esta directamente relacionado con la estrecha relación entre el «régimen venezolano y las Farc».

    El precandidato presidencial de Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, aseguró este jueves que es una “vergüenza” que el gobierno Santos no se haya pronunciado ante los graves hechos de violencia en contra de los diputados de la oposición en Venezuela.

    “Es muy riesgoso para Colombia este hecho en Venezuela y es vergonzoso el silencio cómplice del gobierno colombiano frente a la dictadura venezolana ¿Por qué no hay ninguna manifestación ante hechos tan graves como los que han ocurrido en Venezuela?”, expresó.

    Aseguró que ese silencio está relacionado con la estrecha relación entre el régimen venezolano y las Farc.

    “Preocupa mucho que un gobierno como el de Colombia no exprese su rechazo de los efectos de una dictadura como la que se da en Venezuela, y es una señal de lo que le puede pasar a Colombia. Imagínese usted que esa dictadura es la gran aliada de las Farc, esa dictadura es la que tiene las llaves de la paz en ese proceso que se desarrolla en La Habana”, dijo.

    Recordó que hace unos días envío al Presidente Santos una carta pública, en donde le solicitaba que no asistiera a la posesión de Nicolás Maduro.

    “En esa carta le expresé que Colombia no debería hacerse presente en la posesión de Maduro porque habían denuncias de fraude muy grandes y lo que se corría era el riesgo de legitimar algo que atentaba contra los principios democráticos”, explicó.

    Dijo que esas actitudes se constituyen en un peligro para la democracia de latinoamericana.

    “Los hechos que han ocurrido a lo largo de las últimas semanas y esa golpiza que se le propinó a varios diputados de la oposición, pues son muy graves, muestra que Venezuela es una dictadura cada vez más profunda. Allí no hay democracia, no hay libertades”, indicó.

    Finalmente expresó que durante en diálogo que con María Corina Machado, diputada venezolana de la oposición, le expresó la solidaridad de los colombianos ante la gravedad de la situación.

    “Es muy riesgoso para Colombia este hecho en Venezuela y es vergonzoso el silencio cómplice del gobierno colombiano frente a la dictadura venezolana ¿Por qué no hay ninguna manifestación ante hechos tan graves como los que han ocurrido en Venezuela?”, expresó el precandidato presidencial, Óscar Iván Zuluaga, durante su contacto permanentes con medios regionales. (ElEspectador)