Entrevista a María Corina Machado en el programa de Televen Regiones, realizada por Carlos Croes. Análisis del panorama político actual del país.


Llegó la hora de defender nuestra Patria, nuestro Pueblo y nuestra Constitución. Los venezolanos no nos arrodillamos ni nos doblegamos ante nadie; creemos fielmente en la democracia, la libertad, el respeto, la justicia, la dignidad y la paz. Porque sabemos que es posible una Venezuela mejor, sin descanso lucharemos por ella. VENTE! bitcoin blender


«Enunciar la ilegitimidad del régimen es levantar las banderas de la libertad»
¡CUBANÍSIMO!
El centro de la recuperación democrática en Venezuela pasa por romper los vínculos de dependencia política, administrativa, simbólica, militar y estatal, en general, con Cuba. Desde aquella frase de Raúl Castro, según la cual Venezuela y Cuba eran «la misma cosa» hasta hoy, la dependencia no ha hecho sino aumentar hasta llegar a esta vergonzosa situación.
Son muchos los hechos que revelan este bochornoso contexto. Los albaceas políticos de Chávez han considerado que el lugar para limar sus diferencias, llegar a sus trémulos acuerdos, enviar sus desangelados mensajes, es el aeropuerto de La Habana bajo la sardónica vigilancia de Raúl Castro. La ignorancia histórica que parece poseer, como si se la hubieran ganado en combates intelectuales en la Sierra Maestra, el Trío venezolano de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Rafael Ramírez, le impide ver cómo su dependencia a Cuba es tan fuerte como el rechazo que suscita.
El mundo presencia, tal vez con cinismo, cómo Venezuela no tiene Comandante en Jefe de su Fuerza Armada porque el que era hasta el 10 de enero no se juramentó; pero aun para aquellos que se han tragado la historia «sobrevenida», también resulta inusitado que el Comandante en Jefe de la FAN no se comunique con sus subordinados -Ministro de la Defensa, Comandante Estratégico Operacional y Comandantes de componentes- o, peor aún, que esté bajo los «cuidados intensivos» del Comandante en Jefe de una fuerza militar extranjera.
Como paciente, Chávez podría ser visitado y «visto», como al parecer los hacen miembros de su familia y los integrantes de la prótesis gobernante venezolana, el triunvirato. Pero, como alegado Presidente de la República, capaz de designar -según han mentido- a un nuevo ministro, debería estar en condiciones de ejercer su indelegable comando militar.
Es posible que algún oficial visitó o pueda visitar a Chávez. Sin embargo esto no tiene nada que ver con el ejercicio de una función delicada e intransferible para quien quiera que sea el Presidente de la República.
ILEGÍTIMOS. Estos enredos han puesto en evidencia que el centro del poder que queda se ha trasladado a Cuba. No se trata de que el Trío viaje a ese país y cuando lo haga el poder se traslade. No es así. Es que se trasladan para superar sus debilidades y, exhaustos, buscan ejercer el poder que se ha radicado en La Habana. El poder no va con ellos: está allá.
¿Cuál y cómo es el poder que desde la isla se ejerce en Venezuela? Ese poder es una mezcla del símbolo que representa Chávez, administrado por el Buró Político del Partido Comunista de Cuba, personificado a su vez por un zángano sagaz, Raúl Castro. Es como el brujo que desarrolla un ritual cerca de donde se encuentra el cuerpo agobiado del símbolo que invoca y, una vez en trance, explica, expresa e interpreta, lo que aquel cuerpo no puede decir. Es el insólito espectáculo de cómo un personaje que se construyó a sí mismo a través de su locuacidad irrefrenable, ahora mudo, ha sido tomado por interpuestas e interesadas personas.
Venezuela es un país institucionalmente paralizado y sólo mueve una extremidad, el dedo meñique o los ojos, cuando en Cuba se constituye una decisión arreglada entre la cúpula cubana, el Trío patético y el uso simbólico de Chávez.
Por tal razón, denunciar la ilegitimidad del impreciso ejercicio de Maduro no es ningún radicalismo como piensa el gobierno y algún descaminado sector de la oposición. Desconocer la legitimidad de lo tratan de hacer creer que Maduro puede hacer, no significa llamar a no pagar impuestos, comerse la luz roja de los semáforos, andar desnudos en la Plaza Bolívar, quemar cauchos en cada esquina o convocar a una guerrilla en el cortafuegos de El Ávila. Denunciar la ilegitimidad del gobierno que rige hoy a Venezuela comporta básicamente construir una narrativa y una política sobre lo que deberá acontecer en Venezuela en un mes, en un año o en un siglo; pero que deberá acontecer para el rescate de la democracia. Veamos.
LA POLÍTICA AL MANDO. Se harán de seguidas algunas analogías -léase bien, analogía no es algo idéntico sino que tiene algunas semejanzas. Cuando Hitler ocupó Francia y un sector civil y militar de la sociedad francesa decidió «colaborar» con el régimen para evitar -pensaban- males peores, hubo un hombre excepcional, el general Charles De Gaulle, que desde Londres en 1940 en solitario llamó a resistir de todas las maneras, a no plegarse. En ese momento lo hacía sin apoyo. No sabía De Gaulle que sus palabras inspiradoras serían la convocatoria a uno de los movimientos más heroicos de resistencia que recuerde la humanidad. En el momento que De Gaulle habló eran sólo palabras, ideas, una actitud de principios, enarbolar valores; luego fue lo que fue. O lo que hizo Winston Churchill que en 1941 en una escuela lanzó uno de sus pensamientos más incitantes, precisamente cuando Hitler arrasaba Europa y se proponía tomar Inglaterra: «nunca, nunca, jamás, rendirse». Y este hombre condujo a su país y al mundo, junto con los líderes de EEUU, Francia y la Unión Soviética, a la victoria en 1945.
Enunciar la ilegitimidad del régimen imperante en Venezuela es levantar las banderas de la libertad en medio de un desierto de complicidades, desvaríos, pragmatismos. Es decirle al mundo: ustedes podrán avalar lo que quieran, pero acá no hay democracia; se impondrán porque tienen la fuerza pero como dijo Unamuno «no convencerán»; sí, tienen el poder para obligarnos a hacer cosas que no queremos (como concurrir a elecciones amañadas) pero no por obligarnos dejamos de denunciarlas como fraudes. Es, en fin, la palabra que denuncia y que no «colabora» la que se dice desde las modestias, limitaciones y lugares de cada cual. Es el adusto gesto civil que se enfrenta a la complacencia que el régimen quiere de sus súbditos. Es nombrarles su traición a la República cuando en nombre de una ideología que no comprenden entregan el Estado venezolano, amarrado, para que lo violen los jefes cubanos. Es reclamar a los jefes políticos que se les dé nombre apropiado a los acontecimientos que nos arruinan porque sólo se supera nombrando con propiedad lo que hay que superar.
No se llama desde este rincón de la palabra a asaltar el Palacio de Invierno, ni tomar el Cuartel Moncada, ni volar el polvorín junto a Ricaurte. Se llama a algo mucho más duro: el ejercicio de la palabra responsable por despiadada que ella sea; después, más adelante dentro de tres años o de tres días -¡quién sabe!- fructificará de modo imprevisible.
Cuando en forma desesperada alguien pregunta qué hacemos, cómo tomamos la calle, pienso que siempre, en el principio, ha sido el Verbo, es decir, la comprensión, el saber propio de la sabiduría. Hoy existe una acción contundente: revelar (nos) que el Rey anda desnudo. (El Universal)
Carlos Blanco

El dirigente político de VENTE, Jesús González, indicó este jueves desde una asamblea de vecinos en Los Salias que, el gobierno de facto que existe hoy en día en el país sigue tomando acciones al margen de la Constitución.
“Lo que ha ocurrido con la firma de Chávez en el nombramiento de Elias Jaua como Canciller es grave, y cualquier explicación que se nos dé es violatoria a las normativas que rigen nuestro país. Además, es insostenible la tesis que el chavismo está manejando, no hay mandatario en ejercicio en estos momentos” El dirigente juvenil dijo que “O Chávez vino a firmar y se fue sin decirle nada a nadie, o firmó desde Cuba violando el artículo 18 de nuestra Carta Magna, que establece que el asiento de los poderes es en la ciudad de Caracas, o alguien está firmando por él. Creen que pueden seguir engañando a la gente, y están jugando con fuego.” “Mantendremos con firmeza nuestra posición de defender nuestra Constitución, mientras no exista un presidente juramentado en Venezuela, no hay presidente. Por lo tanto, quienes están ocupando el gobierno en Venezuela lo hacen de manera ilegítima. Es nuestra obligación moral alzar nuestra voz” destacó González.
El líder de VENTE también dijo que seguirán en la calle protestando y exigiendo, y dijo que los verdaderos traidores a la patria están del lado del gobierno. “Traición a la patria es regalarle a los cubanos el destino de Venezuela, es arrodillarse ante gobiernos extranjeros, enviar los recursos que necesitamos los venezolanos a gobiernos de otros países, es destruir nuestra industria petrolera, vender nuestras reservas de oro; traición a la patria es no darle la cara a los miles de venezolanos que mueren por la inseguridad desbordada que el actual gobierno no ha querido controlar”, aseguró. (Diario La Región)

María Corina Machado rechazó contundentemente vía tuiter la destitución del embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos, Guillermo Cochez. La representante del parlamento venezolano señaló que esta acción refleja el acoso internacional por parte del régimen Chavista y Castrista.
“Que el mundo vea lo que hace el chavismo a quien alza la voz para evidenciar la ilegitimidad del régimen. La persecución a quienes nieguen a doblegarse trasciende nuestras fronteras.
Lo ocurrido al embajador Cochez demuestra el grado de intervención que tiene Cuba en la OEA” escribió María Corina.
Para Machado la intervención del diplomático panameño en la sesión ordinaria del consejo permanente de la OEA es un ejemplo de gallardía y dignidad y en sus mensajes ella destaca que hay latinoamericanos para quienes los principios están por encima de un cargo o de los beneficios que durante varios años reciben varios países de la región centro y suramericana.
“A partir de hoy Guillermo Cochez es el embajador de los demócratas de América Latina” expresó la diputada en la red social.María Corina cree firmemente en la fortaleza y valentía del pueblo de Venezuela para defender la democracia. “Lo ocurrido al embajador Cochez abrirá los ojos de muchos demócratas en América Latina quienes se unirán a nuestra lucha”. (Globovisión)

(Caracas, 14 enero – Noticias24).- La diputada a la AN María Corina Machado, salió al paso de las acusaciones del Gobierno que la señalan de promover la violencia. En “La Hora de Mario y Leonor” en Noticias24 Radio, se preguntó cómo se llamaría a un régimen que considera que las protestas, manifestaciones y asambleas de ciudadanos, contempladas por la Constitución, son actos subversivos.
Expresó que “nuevamente” el oficialismo se pone en evidencia, quien ha incitado a la violencia, al discurso de agresión, descalificación y confrontación han sido precisamente ellos y lo hacen teniendo la responsabilidad de mantener la convivencia y la seguridad dentro del país. Y lo hacen utilizando todos los medios públicos, instituciones del Estado para provocar”.
“Aquí no tenemos nada de que excusarnos, estamos ejerciendo un derecho humano y constitucional, tenemos la intención de seguirlo haciendo. Mientras más nos amenacen y agredan, más razones nos dan para continuar con esta determinación de hacer valer nuestros derechos democráticos”, puntualizó Machado.
Desde Barquisimeto y celebrándose la visita de la Divina Pastora, la dirigente comentó que “desde hace 8 años vengo a este acto religioso y es una experiencia inspiradora, profundamente gratificante porque es un momento de encuentro al margen de las diferencias ideológicas, culturales, que son lógicas que existan en una sociedad democrática, pero alrederor de valores que trascienden nuestras propias generaciones, alegó.
Para escuchar el audio de la entrevista haz click aquí.

CNN Español con Patricia Janiot 9/01/2013:
NTN24 con Idania Chirinos 9/01/2013:
Aló Ciudadano por Globovisión 8/01/2013:
(inglés) CNN Internacional con Christiane Amanpour 9/01/2013:


¿Hacia dónde se dirige Venezuela?
Es la pregunta ante el estado de salud de hugo chávez y el reacomodo de la oposición. Aunque la semana pasada el gobierno de Venezuela dejó el hermetismo e hizo un breve anuncio sobre la salud de Hugo Chávez, persisten las especulaciones. Pero no sólo se discute en torno a la salud del Mandatario, sino también sobre el futuro político de la nación sudamericana. En este contexto, María Teresa Balandria, reconocida analista de ese país, hace una lectura sobre la situación actual del gobierno y la oposición venezolanos.
¿Cómo se vive el tema de la salud de Hugo Chávez?
La palabra que mejor describe la situación en este momento es: incertidumbre. Hay un diagnóstico que desconocemos los venezolanos, partes médicos que no dicen más allá de lo obvio y muchas dudas sobre si el Presidente podrá o no juramentar su cargo el 10 de enero. La incertidumbre es tanto del lado del gobierno como de su oposición. Y digo de parte del gobierno porque quienes manejan la información real de la salud de Hugo Chávez son muy pocas personas, o sea, ni siquiera a su propio partido y militancia se les ha permitido conocer su real estado de salud.
¿Qué pasaría en caso de que el presidente Chávez no esté en capacidad de tomar juramento a su cargo?
Se espera que se cumpla con la Constitución, que dice que en caso de la ausencia del Presidente electo debe asumir el Presidente de la Asamblea Nacional, que actualmente es Diosdado Cabello. No obstante, el 05 de enero se elige la nueva junta directiva de este organismo, aunque se espera la ratificación de Cabello.
¿No cabe la posibilidad de una sorpresa?
Lo que ocurre es que en estas elecciones regionales se consolidó el ala militar del PSUV (partido de gobierno). Hoy hay 13 gobernadores militares, de los cuales 11 fueron elegidos en estos últimos comicios. Hay que tomar en cuenta que los candidatos del oficialismo fueron designados por el presidente Chávez, sin elecciones primarias, lo cual significa que se dio la orden de que la mayor cantidad de candidatos a gobernadores fueran militares. Eso consolida el ala militar del PSUV, que la dirige Diosdado Cabello.
¿Qué implica esta consolidación?
Ahí hay que hacer una lectura muy importante, porque no se sabe qué va a hacer el gobierno con las tensiones que genera el ala militar con el ala civil de su partido, es decir, el ala militar versus el ala ideologizada como (Elías) Jaua y (Nicolás) Maduro, que son las personas más cercanas a Cuba, los más comunistas. En cambio, el ala militar probablemente se haya acomodado al discurso socialista y comunista, a pesar de que en su fuero interno no lo sea.
¿Qué pasaría en caso de que Chávez asuma el 10 de enero, pero luego deje el mandato por su salud?
Hay varios momentos y hay que entender qué pasa en cada uno de ellos. Si el Presidente de la República asume el 10 de enero y un mes después es declarada su falta por razones médicas, a quien le correspondería asumir la Presidencia es al Vicepresidente Ejecutivo, es decir a Nicolás Maduro, para que éste convoque a elecciones en 30 días. Pero si Hugo Chávez no se juramenta el 10 de enero, ahí asume el Presidente de la Asamblea y también debe convocar a elecciones en 30 días. La gran incertidumbre es: ¿las convocarán? Creo que por el resultado del 07 de octubre y el de las regionales sí lo harán, porque están seguros de que con este envión que traen desde octubre podrán ganar. También hay la posibilidad de que Chávez se juramente y dure 6 u 8 meses en el poder.
Pero si se declara la falta absoluta del Presidente en algunos meses, la oposición tendría tiempo para configurar su estrategia
Habría tiempo para recomponer las fuerzas políticas de la oposición y tener una candidata o candidato que pueda vencer a Maduro, que es quien ha sido elegido por Chávez para sucederlo. Pero en un escenario de elecciones en 30 o 60 días, evidentemente el chavecismo volvería a ganar.
En este contexto ¿hay tensiones también dentro de la oposición?
La oposición demostró unidad hasta el 07 de octubre y hasta estas elecciones regionales. El resultado fue adverso en ambos momentos. La Mesa de la Unidad conservó sólo tres gobernaciones de siete que tenía antes, aunque está en discusión una cuarta gobernación que pudiera resolverse en los próximos días a favor de la oposición. Pero no hay duda de que se viene un reacomodo de los liderazgos, de los actores, de la propia Mesa de la Unidad. Tienen que replantearse los objetivos, las metas, los actores, quién le habla al país. Hay algunos asuntos que deben resolver.
¿Cómo se mira en este momento el liderazgo de Henrique Capriles?
Hay quienes apuestan a que él fue el candidato elegido en las primarias, el candidato de la unidad y que de ocurrir un desenlace en el corto plazo él debería ser el candidato. Pero también hay quienes no están dispuestos a aceptar eso como una verdad, porque acaba de ser reelecto y tiene una responsabilidad ante los ciudadanos, como gobernador reelecto del estado de Miranda. Hay personas que piensan que debe ejercer la gubernatura y no regresar a ser de nuevo candidato, porque si bien fue muy luchador, no pudo derrotar a Chávez y debe dar paso a otros liderazgos. Por eso creo que las tensiones también son interesantes y pueden abrir paso a otra gente.
¿Quiénes pudieran asumir ese liderazgo?
Hay actores muy interesantes, que han estado trabajando arduamente, que no siempre han tenido el espacio que les corresponde en la Mesa de la Unidad. Hay nombres como Antonio Ledezma y Corina Machado, políticos con formación y experiencia.
Pero ¿qué ocurrió para que se hayan dado resultados tan adversos para la Mesa de la Unidad?
Fue muy claro que el gobierno aprovechó el momento en que el presidente Chávez anunció su nueva operación. Ellos movilizaron a sus electores en base a la lástima y al miedo. Utilizaron muy bien el discurso de la tristeza y el dolor, para mover a su gente a favor del comandante Chávez. Les funcionó y por eso tienen 20 de 23 gobernadores.
María Teresa Belandria