Categoría: Opinión

  • «Tanto para tan poco» – Por Miguel Velarde

    «Tanto para tan poco» – Por Miguel Velarde

    La crisis económica es grave, pero la moral es aún peor

    Está terminando un año anormal. No podía ser diferente, el deterioro en el país es cada vez más evidente. Cuando hace pocos años, algunos advertían que esta situación llegaría pronto, fueron descalificados como “alarmistas”. Sin embargo, la realidad nos pasó por encima como un camión cargado de malas noticias. Por donde uno mire, las encuentra.

    Este año termina con un saldo alarmante para Venezuela: es el país con la inflación más alta del mundo, que ronda el 70% y el 2015 podría llegar incluso a 120% si no se toman las medidas adecuadas. Tiene un índice de escasez que también ocupa los primeros lugares en el planeta y que solamente se compara con países en guerra. Uno de los que más afecta a los ciudadanos, el de medicamentos, cierra el año en 60% y, en materia de alimentos, cada vez las colas son más largas frente a mercados y supermercados. Por si fuera poco, el precio del petróleo venezolano se desplomó a menos de 60 dólares por barril la semana pasada, el nivel más bajo en muchos años.

    Venezuela también tiene la segunda mayor tasa de homicidios de la región, después de Honduras. 79 de cada 100.000 habitantes mueren a causa de la violencia. Para empeorar la situación, la impunidad en el país llega al 92%, es decir, de cada 100 homicidios, solo en 8 la justicia se entera.

    Los derechos humanos y las libertades en el país también se han visto seriamente afectados. Las protestas ciudadanas que comenzaron en febrero dejaron un saldo de violaciones a los DDHH que hoy el mundo entero condena, tanto que incluso la semana pasada el Congreso de los Estados Unidos aprobó una Ley de Sanciones a funcionarios venezolanos que se han visto envueltos en este tipo de actos. Además, junto a los que ya existían desde hace más de una década, las decenas de personas que aún permanecen en prisión por las protestas de este año hacen de Venezuela uno de los países con más presos políticos del continente.

    En términos de transparencia, según el Índice de Percepción de la Corrupción, un ranking global de 175 países elaborado por la ONG Transparencia Internacional, Venezuela es el país más corrupto de la región y uno de los más corruptos del mundo.

    La crisis socioeconómica es grave, pero la moral es aún peor. Si no superamos ésta, será muy difícil salir de la primera. La realidad es una, y lo único que se puede hacer con ella es luchar para cambiarla. El motor para hacerlo es la convicción de que las cosas pueden ser diferentes y la mejor herramienta es lo aprendido a lo largo de todos estos años.

    Esto último es justamente lo que debe preocuparnos. Pensar que hoy, después de haber transitado un camino tan difícil, seamos los mismos que nos equivocamos al elegirlo. Que después de todo lo que nos ha tocado vivir, no hayamos aprendido mucho.

    Que hayamos pasado tanto para haber crecido tan poco.

    Miguel Velarde
    @MiguelVelarde

  • Venezuela: ¿Proyecto fracasado, o promesa del futuro? – Por Daniel Álvarez

    Venezuela: ¿Proyecto fracasado, o promesa del futuro? – Por Daniel Álvarez

    Venezuela es, en las condiciones actuales, un proyecto de país insustentable. Al igual que aquella Argentina que en 2001 tuvo que suspender todos los pagos de deuda y renunciar al acceso a los mercados de crédito por casi un lustro, nuestro país asumió compromisos que hoy representan una carga que no puede ser enfrentada, y que amenaza con dejarnos en la peor situación fiscal que haya conocido nuestra historia, superando incluso esa infame crisis de deuda de los ochenta que tanto daño nos ha hecho hasta nuestros días.

    Ver a quien se hace llamar Presidente de la República en cualquier cadena nacional no hace más que ahondar la sensación de desesperación que reina en Venezuela, pues mientras su gobierno intenta liquidar cuanto activo tenga en favor de la banca internacional, con tasas de ganancia para ésta de hasta 52% como en el caso Petrocaribe, Nicolás insulta y acusa a estos mismos agentes financieros de ser quienes están acabando con el país, como si estas le hubieran impuesto a la revolución la idea de endeudarse a toda costa.

    Ante lo esquizofrénico de esta situación hay que asumir dos realidades fundamentales que el gobierno intenta ocultar: En primer lugar, el asumir compromisos de deuda es un acto voluntario, pues nadie ha obligado al gobierno venezolano a emitir bonos, pagarés e instrumentos de financiamiento de la manera como lo ha hecho. En segundo lugar, y más importante aún, resulta el hecho de que quienes son nuestros deudores tienen todo el derecho a querer cobrarnos lo que nos han prestado, pues al financiarnos asumieron riesgos que les prometimos honrar como país, a cualquier costo.

    Culpar a quienes nos prestaron en el pasado de querer robarnos es decirle a todos los que pudieran auxiliarnos en el futuro que somos una nación que no honra los compromisos que asume, y que por tanto es mal negocio asumir cualquier tipo de relación crediticia con nosotros. Es en ese punto donde está la razón que justifica que paguemos más intereses por nuestra deuda que Ucrania o Grecia, pues más allá de cualquier realidad que enfrenten, sus gobiernos han sido lo suficientemente responsables como para garantizar que honraran los compromisos que ellos mismos asumieron, mostrando una responsabilidad de la cual podríamos aprender.

    Los mercados son impersonales, sin espacio para conspiraciones o planes maquiavélicos a escala planetaria contra ningún país, en especial el nuestro. Los únicos responsables de que seamos el país más riesgoso del mundo son los revolucionarios que no supieron manejar una política económica coherente, incumpliendo el mandato que en su momento les fue otorgado por los venezolanos para velar por el desarrollo de nuestra nación. Queda de nosotros, los ciudadanos, el asumir las responsabilidades que ellos incumplieron, demostrándole al mundo de una vez por todas que Venezuela no es el fracaso del cual hay que huir, sino el proyecto en el cual hay que estar de cara al siglo XXI.

    Twitter: @Daniel_Jose

  • «La Venezuela valiente» – Por Miguel Velarde

    «La Venezuela valiente» – Por Miguel Velarde

    Muchas veces, hay una sola opción. Hoy, la de Venezuela es luchar

    Decir las cosas cuando no son populares no siempre es fácil, más aún en sociedades como las nuestras, en las que muchas veces una mentira popular es mejor recibida que una verdad. Con esa misma lógica es con la que elegimos a nuestros gobernantes: apoyamos a quienes nos dicen lo que queremos escuchar y no a quienes describen la realidad. Los escogemos porque nos gusta que nos mientan y después, cuando llegan al poder, nos quejamos porque lo siguen haciendo.

    No podemos lavarnos las manos. En parte, hoy vivimos las consecuencias de nuestros propios errores y si no somos capaces de reconocerlos, más temprano que tarde los volveremos a cometer. Al final del día, son pocos los que le sacan provecho a este desastre, pero son muchos más los que se hacen cómplices de que ocurra.

    Pero dentro de este mar de irresponsable populismo que baña incluso a las orillas opositoras, encontramos algunas voces que desde hace tiempo llaman a las cosas por su nombre. Al principio, como es lógico por ser las menos, sus adversarios y el status quo busca descalificarlas como “radicales”, pero esas voces tienen una gran virtud por sobre muchas otras: no se rinden.

    Entre ellas, una de las que con más fuerza y credibilidad se ha escuchado es la de María Corina Machado. Eso lo saben quienes pretenden callarla y por eso les preocupa tanto. Porque lo que alguna vez calificaron como “locuras”, hoy son hechos imposibles de negar incluso para el más escéptico, porque la realidad nos ha llevado por delante.

    María Corina no está sola en su lucha. La acompañan millones de venezolanos valientes y decentes que no se resignan a perder su país y que comparten los mismos valores. Muchos aún tienen miedo, es comprensible. Sin embargo, el miedo está hecho para vencerlo. No existe fuerza más poderosa que la de la verdad, y es por eso que aunque el adversario parezca invencible, no logra contenerla.

    Muchas veces, hay una sola opción. Hoy, la de Venezuela es luchar. María Corina dio ejemplo de ello la semana pasada, cuando rodeada de ciudadanos y armada únicamente con la verdad, dio la cara ante acusaciones de un gobierno todopoderoso que si no fueran trágicas, serían cómicas.

    Este acto lleno de coraje pero, sobre todo, de convicción y coherencia democrática, es un paso más hacia la reconquista de la libertad y la reconciliación nacional.

    No queda la menor duda de que así será, porque además de decente, Venezuela es valiente.

    Miguel Velarde
    @MiguelVelarde

  • Venezuela ya transita a la Democracia – Por María Corina Machado

    Venezuela ya transita a la Democracia – Por María Corina Machado

    La fiscal enumera mis “culpas y violaciones” a la Constitución y a las leyes. Intento concentrarme en sus palabras, pero me atrapa su semblante. Pienso en su familia, ¿tendrá hijos? ¿Sabrán lo qué está haciendo su mamá? Dentro de poco tiempo, ¿cómo podrá  justificar estas acciones? Las voces de la calle penetran en el despacho. Es la dignidad frente a la infamia; la dignidad que sube 8 pisos, la de los empleados públicos que se escabullen de sus oficinas y se une a la de los vecinos de La Candelaria, a la de los estudiantes, a la de mis colegas diputados. Mi agradecimiento y total admiración.

    En ese instante, se afianza mi convicción de que Venezuela transita ya hacia la Democracia. La brutal escalada represiva demuestra la debilidad de un régimen que sabe que fracasó; que está  derrotado. En su momento, Chávez propaló, entre otros mitos, dos: hacia adentro del país, que su salida sería regresar al pasado; hacia fuera, que su salida causaría el caos. Maduro ha demolido ambos mitos: es el caos y es el pasado.

    Por eso hoy, -opositores y oficialistas-, conscientes de que Maduro ni quiere, ni puede, cambiar, queremos que se vaya. Su renuncia es un clamor creciente, y es la vía constitucional  más expedita para la transición a la democracia en paz.

    Reitero mi confianza y estímulo a los estudiantes, que han probado su conciencia y valentía; a las víctimas de la represión, presos, torturados, exiliados, a quienes reconocemos su heroica contribución; a los empleados públicos, a quienes liberaremos de la coacción; a los disidentes del oficialismo, hoy también perseguidos, porque nos encontraremos en la reconstrucción del país; a los ciudadanos soldados, con quienes nos comprometemos a recuperar la institucionalidad y el respeto a las FAN; a la mujer: madres, abuelas, esposas, hijas. A mis tres hijos, fuerza, sé que ustedes entienden.

    El miedo que pretenden sembrar en el pueblo es confesión de  debilidad. No tengamos miedo. Estamos muy cerca de lograr nuestro propósito: una Venezuela próspera, segura, libre, democrática. Huir, callar, claudicar, no son opciones. Nuestra única opción es luchar. Y prepararnos para la reconstrucción de Venezuela.

    @mariacorinaYA

  • La solicitud de la renuncia a Maduro como ejercicio de la soberanía – Por José A. Vega

    La solicitud de la renuncia a Maduro como ejercicio de la soberanía – Por José A. Vega

    En Julio de este año La Fiscal General declaró que pedir la renuncia al Presidente era un acto hostil. Tal aseveración, la hizo la alta funcionaria en razón del petitorio que al respecto hiciesen multitudes de ciudadanos en las protestas de calle realizadas a partir del mes de Febrero, ante la acentuada debacle en que había sumido al país el proceso revolucionario, encabezado ahora por  Nicolás Maduro.

    Semanas antes el Capitán Diosdado Cabello sentenciaba que “la renuncia es un acto voluntario y que si es bajo presión se convierte en un hecho desafiante al Estado y de violación de la Constitución”.

    Pues bien, en mi condición de ciudadano considero que la solicitud de renuncia a un gobernante no puede considerarse un acto hostil ni mucho menos anti-constitucional, sino que por el contrario constituye un ejercicio directo de la soberanía.

    El art. 5 de la CRBV dice: ”La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”.

    Es decir, que al elegir  a un gobernante se le delega la responsabilidad de gobernar pero no se le transfiere la soberanía y es el gobernante como representante de un órgano del Estado quien esta sometido a la soberanía popular y no al revés.

    Y es también como ciudadano, que interpreto como el ejercicio directo de la soberanía el desconocimiento a   la “autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos” tal como lo establece el art. 350 de la Constitución.

    En razón de ello la renuncia no depende solo de un acto voluntario de un gobernante, y no se trata de ejercer “presión” como dice el Capitán Cabello,  se trata de someter al máximo mandatario a la soberanía popular tal como lo establece la constitución.

    Lo más preocupante es que sectores de la oposición se han hecho  eco también de las opiniones del Capitán Cabello en el sentido de que es de ingenuos pensar que Maduro aceptaría la petición de renuncia. Y en este sentido creo que no es cuestión de ingenuidad, es cuestión de asumir el compromiso histórico de decir ya basta  a un régimen que evidentemente menoscaba los derechos humanos al reprimir, encarcelar sin delito y torturar a quien lo adversa, un régimen que  no ha sido capaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos y con ello enlutado a más de 200.000 hogares en los últimos 15 años, que ha condenado a un pueblo a morir de mengua por falta de medicamentos y adecuados centros de salud, que como toda dictadura comunista se sirve de la escasez como instrumento de sumisión y control ciudadano, que ha forzado a más 1.400.000 venezolanos a buscarse la vida en otras latitudes porque ha destruido, como parte de su proyecto político, la generación de empleo. Un régimen que dilapidó la mayor renta petrolera que ha tenido gobierno alguno en la historia, que destruyó PDVSA y dejado como parte del legado una inflación de más del 3.000 % en estos  tres lustros y vacías las arcas de la nación. Un régimen que en su afán de expansión de su trasnochado y fracasado proyecto político, hipoteco a la Nación en beneficio de sus aliados ideológicos y en perjuicio de quienes nacimos, crecimos y construimos este hermoso país.

    Cabe entonces preguntarse si es de ingenuos ante tan sombrío escenario solicitar la renuncia de la cabeza de todo este entramado de corrupción, ineficiencia y perversión. Ingenuos seremos si enmarcamos nuestra lucha por el rescate de la República, exclusivamente en el ámbito y bajos las condiciones que al régimen le conviene y nos inhibimos del legítimo derecho a ejercer la protesta  so pena de ser imputados de conspiradores.

    Dado el secuestro de todos los poderes públicos y en especial del judicial no será de estos que emane la recomendación a Maduro de que renuncie por incapaz, es de un pueblo organizado que ante la urgencia que impone la inminente demolición de la República por quienes ocupan hoy el poder en Venezuela, no puede esperar más tiempo ni mendigar ninguna concesión, porque no es el momento de las concesiones, es el tiempo de las conquistas, de la conquista de la libertad.Los ciudadanos no podemos exigir lo que por derecho esta consagrado, en función si seremos o no atendidos en nuestra exigencia, porque quien clama por la libertad no condiciona su grito a ser escuchado.

    Jose Antonio Vega C.
    @JoseAVega

  • El Congreso Ciudadano, las elecciones Parlamentarias del 2015 y el CNE – Por Jose A. Vega

    El Congreso Ciudadano, las elecciones Parlamentarias del 2015 y el CNE – Por Jose A. Vega

    (El siguiente artículo recoge mi intervención en El Congreso Ciudadano ante 800 delegados de 13 Estados realizado en Barquisimeto el 29/11/2014)

    Si bien es claro el propósito de este Congreso en el sentido de articular un movimiento ciudadano para de una manera pacífica lograr por la vía constitucional lo antes posible un cambio político que nos permita el rescate de la libertad, también es indiscutible que más temprano que tarde iremos a un proceso electoral y por ello cobra importancia discutir la actitud con la cual deberíamos abordar las elecciones parlamentarias contempladas en el cronograma electoral para el próximo año.

    Formo parte de los millones de venezolanos que por nuestro talante democrático y creyentes de la institución del voto hemos participado en todos los procesos electorales en estos últimos 15 años. Sin embargo, también como una gran mayoría, considero que dichas elecciones no han sido ni libres, ni justas, ni transparentes, lo que les da a estas el carácter de fraudulentas, pero, lamentablemente y aun siendo reconocida tal connotación a puerta cerrada por muchos comandos de campaña, estos optaron por no denunciar con la debida contundencia todas las irregularidades llevadas a cabo por ese siniestro trio Gobierno-CNE-Plan República, por aquello de que denunciar el fraude generaba abstención, idea esta, que en lo particular considero un auto-chantaje y del cual solo se ha beneficiado el régimen.

    Pero el asunto, es que tal tesis de no denunciar el fraudellego a su fin a raíz del Recurso Contencioso Electoral, accionado por la Unidad para solicitar “la Nulidad total del proceso electoral para la elección presidencial llevada a cabo el 14 de Abril del 2013” por considerarla fraudulenta.

    A partir de ese hecho los electores y las fuerzas políticas opositoras al régimen, considero, quedamos liberados de toda estrategia, que pretenda en aras de garantizar una votación masiva y en “la paz” que al régimen le conviene, impedir la exigencia de unas condiciones electorales que nos garanticen unas elecciones libres, justas y transparentes.

    Es por ello, que aún siendo un convencido de no limitar la lucha exclusivamente al plano electoral, propongo ante este Congreso Ciudadano, que llegada la realización de las elecciones de la Asamblea Nacional, que toda la fuerza que se logre a través de la articulación de este gran movimiento, se ponga al servicio de exigir al CNE condiciones electorales que nos permitan realizar unas elecciones auténticas y confiables, ya que solo a través de la presión ciudadana organizada y en la calle, antes, durante y después del evento electoral podremos cobrar la victoria.

    El recurso contencioso no obtuvo victoria jurídica, porque no hubo un acompañamiento a las espontaneas convocatorias de calle realizadas por los ciudadanos que veíamos burlada nuestra voluntad en las urnas y creo como muchos que de haberse apoyado tales reclamos de manera organizada y sostenida muy probablemente hoy ya hubiésemos recuperado La República.

    Si bien la exigencia de condiciones electorales que garanticen unas elecciones libres, justas y transparentes, tienen vigencia para cualquier evento electoral, en lo que se refiere a las elecciones Parlamentarias cobra la necesidad de prestársele mayor atención dada la naturaleza misma de ese proceso, donde debido a la sobre-representación de los Estados menos poblados y el amañamiento de las circunscripciones electorales tenemos una grosera desproporcionalidad en el actual parlamento y que queda muy bien ilustrado con el hecho de que un Diputado del PSUV en promedio necesito 56.000 votos para ocupar su curul, mientras uno de la oposición requirió de 88.000.

    De manera pues, que no basta ilusionarse e ilusionar a los electores con el hecho de que ese más del 70% que según las encuestas de hoy día, muestran su descontento con el régimen, necesariamente se traduzca en una mayoría calificada que le dé a nuestros parlamentarios un piso constitucional para realizar cambios desde esa instancia, ya que como dijimos, la naturaleza propia del proceso electoral y el filtro del CNE se encargaran a través de la más perversa ingeniería electoral que la mayoría de un pueblo demócrata y adverso a este régimen termine siendo representado por una minoría de parlamentarios.

    Lo anterior no pretende desmotivar nuestra participación en tales elecciones, pero tampoco podemos voltear la mirada y no aceptar que la gran mayoría de los venezolanos no confía en el ente rector electoral y que ya estamos trabajando con las mínimas reservas de confianza, esperanza y capacidad de lucha de un pueblo que no soportará una frustración más.

    JOSE ANTONIO VEGA C @JoseAVega
    DELEGADO PQUIA. STA. ROSA, MCPIO. IRIBARREN, EDO. LARA

  • Congreso Ciudadano es Unidad – Por Karen Rojas Monasterio

    Congreso Ciudadano es Unidad – Por Karen Rojas Monasterio

    El Congreso Ciudadano es la mayor demostración de unidad que jamás se ha llevado adelante en Venezuela, porque es una Unidad de y en la Calle, es una unidad social, política y efectiva, es una que trasciende a los partidos políticos, bañando a las organizaciones de un océano de pueblo que lo cubre por completo.

    La expresión de pueblo organizado sobrepasa cualquier vericueto normativo, cualquier pretensión mezquina y sectaria, por eso el Congreso Ciudadano es el instrumento ideal para emprender la refundación de la nación, mediante su reconstrucción profunda y paulatina.

    En Anzoátegui realizamos el Congreso Ciudadano de Oriente donde quedó demostrado la capacidad de los ciudadanos en estructurarse y salir adelante bajo un esquema orgánico y real de trabajo por el país.

    La “Proclama de Barcelona” fue un documento nacido de las entrañas de las asambleas de ciudadanos efectuadas por todos los rincones de Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, Bolívar y Monagas, fue evidencia que la salida a la crisis es con la organización efectiva del venezolano.

    El Congreso Ciudadano es unidad porque en su interior se encuentran los militantes de los partidos, los líderes comunitarios, los representantes de los gremios profesionales, los trabajadores, las amas de casa, los informales y desempleados, es una instancia donde todos son iguales y todos son importantes.

    Más allá de las posiciones particulares de cada quien el escenario auspiciado por María Corina Machado, y otros líderes nacionales como Leopoldo López y Antonio Ledezma, es vía cierta de acción unitaria rumbo al cambio de sistema.

    El Congreso Ciudadano rompió definitivamente la política de cafetería, las discusiones entre cuatro paredes y fomentó la participación real, decidida y necesaria de miles de ciudadanos en sus comunidades o urbanizaciones.

    La Unidad no se puede decretar, se tiene que construir. La Unidad no se puede edificar con tres o cuatro ladrillos sino con miles que conforman una enorme muralla de dignidad, trabajo, fe y constancia.

    Me siento orgullosa del Congreso Ciudadano nacional y sobre todo del anzoatiguense, ese donde promotores, activistas y delegados actúan sin desmayo para fomentar las actividades vitales para la nueva república que debemos fomentar.

    Acá en Barcelona estamos iniciando un proceso de asambleas ciudadanas con los gremios profesionales, con los informales, con los desempleados para ir aguas abajo en otras áreas y expandir el nivel de organización social de quienes soñamos y realizamos un mañana mejor.

    Seguiremos en esta ardua tarea, porque la Unidad en la Calle, porque la Unidad más allá de los partidos, en el cerro, en el barrio, en el caserío se tiene que organizar día a día en el contacto permanente con el ciudadano.

    Contigo, barcelonés. Contigo anzoatiguense. Contigo venezolano, es que vamos a reconstruir a Venezuela, por eso te invitamos a que no descanses,  a que no permitas que nos ganen nuevamente por apatía, sigamos juntos trabajando por el país, por nuestros hijos, por el porvenir.

    Hay Congreso Ciudadano para rato, hay un liderazgo digno y valiente a nivel nacional que nos convida a mantenernos en pie de lucha, por la batalla más grande de todas: la vida en paz y progreso para todos los ciudadanos.

     Twitter: @KarensRojasm

  • Cerveza para el pueblo – Por Lorena Ioli

    Cerveza para el pueblo – Por Lorena Ioli

    El 18 de Noviembre, Nicolás Maduro en cadena nacional anunció lo que sería una plétora de decretos con rango, valor y fuerza de ley, que serían promulgados bajo el marco de la Ley Habilitante que estaba por vencerse. Al día de hoy todavía no se conoce completamente el contenido de estos decretos (pocos han sido publicados en Gaceta) y sólo podemos guiarnos por lo expresado por Maduro durante la cadena. Llama mi atención la frase: “El incremento de impuestos de 10 a 15 por ciento no se hará al pueblo, sino a quienes invierten en lujos y tienen cómo costearlos”. Dicha frase fue expelida con relación a la Reforma de la Ley de Impuestos Sobre el Alcohol y las Especies Alcohólicas, (publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 6.151) la cual, incluye un aumento de impuesto según el tipo de bebida. Por ejemplo, el impuesto sobre el vino aumentó de 15% a 35% y el de otras bebidas asciende hasta un 50%. Pero el de la cerveza se mantuvo en un 15%.

    ¿Es la cerveza un lujo? Según la ley lo es. Sin embargo, su tasa impositiva no sufrió aumento alguno. Si el objetivo del aumento de estos impuestos es recaudar más dinero para el fisco, ¿por qué no aumentar el de la cerveza? si además es una de las bebidas alcohólicas de mayor demanda en nuestro país. ¿Es que hay lujos más lujosos que otros? Me recuerda a la frase del escritor George Orwell: “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”.

    Más allá de la discusión sobre la cerveza y los alegatos de que es la bebida del pueblo, donde se busca convertir a los ciudadanos en una masa informe que comparte los mismos gustos y preferencias; nos presentamos una interrogante más profunda: ¿Por qué el gobierno (y en este caso Maduro, a través de la aberrada figura de una Ley Habilitante) tiene el poder de determinar arbitrariamente cuál bien es considerado un lujo y cuál no?

    El mismo caso de arbitrariedad se presenta al analizar los controles de precios y los subsidios. ¿Por qué el gobierno tiene la potestad de decidir que se va a regular el precio de la chocozuela y no el del lomito? Toda regulación genera una distorsión en la economía y estas distorsiones las vemos expresadas como escasez, precios altos, cierre de empresas, desempleo, bachaqueo, etc. Así que la próxima vez que se alegre porque la cerveza sigue estando barata, cuando se alegre porque consiguió un frasco de champú regulado o cuando sonría porque compró un kilo de chocozuela y le quedó vuelto; piense en el precio subyacente que estamos pagando por todo eso, tanto usted como yo. Piense a lo que estamos renunciando y piense a quién le estamos dando el poder de decidir sobre nuestras vidas; hoy el gobierno decide que es mejor para nosotros beber cerveza y no whisky, incide sobre lo que llevamos a la mesa, vestimos, compramos, leemos, vemos y pretende incidir sobre lo que pensamos; trocar ciudadanos autónomos en pueblo sumiso; por favor, le pido encarecidamente que ejerza su individualidad y no lo deje.

     Twitter:@LoreIAm

  • Salvar a las Fuerzas Armadas Nacionales – Por María Corina Machado

    Salvar a las Fuerzas Armadas Nacionales – Por María Corina Machado

    En nuestra historia, la relación entre civiles y militares ha sido de tensión constante entre el dominio militarista y la cooperación democrática. Hoy, el régimen militarista no sólo ultraja la soberanía popular y nacional, destruye a las Fuerzas Armadas.Desde 1958 las FAN fueron garantes de la soberanía y soporte del sistema democrático.

    Defendieron nuestras fronteras contra agresiones guerrilleras y paramilitares; y el contagio del narcotráfico. Con firmeza enfrentaron los intentos de violar nuestros derechos territoriales, desde el Golfo de Venezuela hasta el Esequibo, ejerciendo soberanía en Isla de Aves y Los Monjes. Fueron contundentes contra la invasión armada de Fidel Castro y los episodios subversivos en su propio seno.

    Era una FAN profesional, bien dotada tecnológicamente. Oficiales y soldados participaban en maniobras combinadas multinacionales,  y cumplían pasantías en  prestigiosas instituciones internacionales de educación militar. No estaban dirigidas contra el pueblo; lo protegían.

    La aciaga Revolución “Bolivariana” se propuso destruir las FAN. Su estructura, diluyendo la identidad de sus cuatro componentes, creando la inconstitucional Milicia, haciendo Sub-Oficiales Profesionales en Oficiales Técnicos, burlando mérito y requisitos profesionales. Respecto del apresto operacional, pese a gastos multimillonarios su estado es lamentable y preocupante. Más grave es el daño moral causado a la institución. Han subvertido los pilares de subordinación, disciplina y obediencia; pretenden cambiar la doctrina militar con la “guerra popular prolongada”, copia de la cubana; y emplean a ciudadanos soldados en funciones ajenas a su misión profesional. Han permitido que el cáncer del narcotráfico y la corrupción socaven su autoridad moral, desprestigiándolos socialmente. La mayor degradación: convertirlas en fuerzas auxiliares de grupos paramilitares empleados contra jóvenes. La barrera divisoria más alta instaurada por el régimen es la que tiende a separar a los ciudadanos militares de los civiles.

    Al cabo de 200 años de vida republicana, los venezolanos derrotaremos el militarismo. Paradójicamente, ello pasa por salvar a las FAN; lo cual será obra de ciudadanos civiles y de
    ciudadanos soldados, unidos.

    @mariacorinaYA

  • Al aire libre – Karen Rojas Monasterio

    Al aire libre – Karen Rojas Monasterio

    ¿Por qué estoy en Vente Venezuela? Por el compromiso que asumí con mi país desde mis tiempos de estudiante universitaria.

    Estoy en Vente Venezuela porque es una plataforma de lucha política que le permite al ciudadano organizarse y reclamar sus derechos.

    Porque es una herramienta donde el individuo puede crecer en una sociedad menos controladora y más abierta para el desarrollo de las potencialidades particulares de cada uno de los integrantes de este gran país.

    Estoy en Vente Venezuela porque es un movimiento de ciudadanos y para ciudadanos, porque es sencillamente un punto de encuentro para los millones de venezolanos que soñamos y luchamos por una nación próspera.

    ¿Por qué defiendo la libertad? Como abogada sé que la justicia es el elemento más importante para la paz social de una república, no obstante la justicia se debe aplicar en medio de la libertad, porque un poder judicial sumiso, sin libertad, jamás repartirá justicia sino que será simplemente un monigote al interés de tal o cual gobierno.

    Creo en la libertad de elección, en la libertad de creencias, en la posibilidad de que cada uno de nosotros tengamos la oportunidad de progresar en medio de la libertad que nos da un sistema que no asfixie a los ciudadanos.

    ¿Por qué no desmayo? Porque no es el momento de descansar, no es el momento de cruzarse de brazos. Si hoy dejo de batallar como miraré a mis hijos a la cara, cuando Dios me bendiga con ellos, cómo veré a mis vecinos y amigos si digo que no puedo más.

    La brega por una mejor nación no se edifica de un día para otro, y no se alcanzará con rendiciones antes de tiempo.

    Creo en la libertad. Soy coordinadora de Vente Venezuela en Barcelona, y no desmayo en el afán por el reinvención de la democracia en un país reconstruido porque existen ejemplos que nos dan el vigor necesario para mantenernos fieles a nuestros principios.

    María Corina Machado, es una de esas mujeres que han nacido para la batalla, es una de esas venezolanas como lo fueron Luis Cáceres de Arismendi, Eulalia Ramos de Chamberlain, mejor conocida como Eulalia Buroz, Juana “La Avanzadora” y muchas más que amaron a esta tierra y lo dieron todo por ella.

    Nuestra coordinadora nacional, María Corina, es un ejemplo para las millones de mujeres que estamos en la arena política luchando por un país de oportunidades y de libertades, por la reconstrucción nacional.

    Soy de Vente Venezuela porque ella nos ha invitado, a través de este movimiento, a continuar el combate por la patria que soñamos y que nos merecemos, y así como María asumió el reto por la nación entera, desde aquí en nuestra amada y ancestral Barcelona, nosotros asumimos el nuestro porque nuestra capital merece más, porque Venezuela necesita de nuestro granito de arena.

    ¡Vamos para adelante! Vamos con gallardía todos a seguir en esta tarea grandiosa que no es otra que edificar desde las provincias, con el ciudadano, la república que necesitamos, que nos merecemos y que el pueblo clama por todas partes.

    ¡Ven! ¡Ven! Es el momento, vente a Vente Venezuela aquí tenemos las puertas abiertas, vente a Vente en Barcelona y ayúdanos a ayudar a los barceloneses quienes gritan socorro en medio de los fracasos consecutivos de malos gobiernos.

    Twiiter: @KarensRojasm