Categoría: Opinión

  • General en jefe / Almirante – Por Luis Barragán

    General en jefe / Almirante – Por Luis Barragán

    Luce más apropiada la plaza para tiempos de guerra que de paz, por lo que el siglo XX que sepamos, se enteró de un solo general en jefe: Eleazar López Contreras. Sin embargo, accedió al más alto grado militar en las horas postreras de su gobierno,  recibiendo quizá  el reconocimiento como el definitivo institucionalizador  de  las Fuerzas Armadas en Venezuela, empeño que tuvieron y desarrollaron, no sin accidentes, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez en el esfuerzo simultáneo de consolidar el Estado Nacional.

    Luego de los hechos de octubre de 1945, la victoriosa oficialidad media reemplazó a todo el generalato y, por bastante tiempo,  tenientes-coroneles y coroneles ocuparon el alto mando militar hasta que Marcos Pérez Jiménez se convirtió en general de brigada al abrir protagónicamente su gobierno, ascendiendo a general de división en los capítulos finales. A partir de 1958, generales de brigada y contralmirantes asumieron el rol estelar, por cierto, siendo prolongada la estadía de Ramón Florencio Gómez como ministro de la Defensa, con el referido rango del Ejército.

    Es en la década de los setenta que se multiplican los generales de división y vicealmirantes, manteniéndose la promoción en las postrimerías de los noventa a la vez que Chávez Frías ascendió a más de treinta oficiales, violentando la por entonces vigente  Constitución, sin la debida autorización parlamentaria, a mediados de 1999. Empero, en el decenio siguiente, bajo la nueva Constitución y una ley a su medida, amplió el generalato dándole un grado adicional y, al hacerse común la designación más o menos anual de un general en jefe o almirante, satisfizo el sueño de muchos que no entienden la exitosa culminación de su carrera con olvido del distintivo sol en los hombros.

    Además, en la última década y media, inventándose como grado militar lo que constitucional y hasta bolivarianamente derivó de la condición o carácter presidencial, como únicamente lo dispuso Gómez, el Comandante en Jefe puede directamente intervenir en el área operacional en sus distintos niveles, cuya comandancia cobra una superior importancia frente al área administrativa que encabeza el ministro del ramo. Y es con el actual titular del despacho que ambas áreas coinciden y, excedido en el tiempo de servicio, no sabemos todavía si Maduro Moros lo ratificará o su sucesor  ocupará ambas, ostentando los cuatro soles.

    Así como el Presidente de la República también  es jefe de la hacienda pública nacional, de la política exterior e – inédito –  del partido de gobierno, también lo es de la corporación castrense, pero ello no impide que tales facetas no sepan del control parlamentario, por lo menos, como política pública. Cierto, exclusivamente le competen los ascensos militares, pero no menos lo es, por una parte, que ha de informar sobre el curso de las evaluaciones y permitir el debate público, pues, importa que las designaciones sean por entera motivación profesional   que redunde meritoriamente en la institucionalidad de la corporación, apegándose fielmente a la Carta de 1999; y, por otra, creemos prudente y necesario que no nombre o elija a un general en jefe o almirante, a objeto de restarle la significación que ha cobrado como un reconocimiento y un compromiso estrictamente de orden partidista, permitiendo ajustar a la Fuerza Armada a unas circunstancias tan difíciles como las actuales, requeridas de una respuesta democrática, justa, sensata y concluyentemente republicana.

    @LuisBarraganJ

  • Temas de formación de Vente Joven Bolívar

    Temas de formación de Vente Joven Bolívar

    Papel del individuo en la sociedad como agente creador que coopera con los demás:

    En realidad, sólo existe un agente que es consciente, que es capaz de razonar y tomar decisiones, que tiene deseos y voluntades y ese es el individuo. Las sociedades no tienen conciencia, las naciones no tienen conciencia, los pueblos no tienen conciencia, solo existen los individuos y sus deseos, los únicos que piensan son los individuos.

    De la misma forma en que una planta no toma decisiones, una sociedad o una nación no las toma, porque no tiene cerebro. Sociedad, nación y pueblo son simplemente palabras para referirse a un grupo de individuos un particular, individuos con deseos diferentes.

    Siempre que un político o un líder cualquiera tome una decisión, de ninguna forma la está tomando haciendo cumplir la voluntad del pueblo, pues este último no tiene voluntad ni forma de crear una, él está haciendo su individual y particular voluntad en todo momento.

    La democracia sirve para conocer cuáles son los deseos de la mayoría en un grupo, mayoría que no representa a la sociedad en su totalidad y ni siquiera a toda la voluntad de la mayoría, porque dentro de ese grupo hay individuos con otras voluntades y deseos diversos en otros temas. Por eso, la democracia sólo debe usarse para decidir en caso concretos quién administrará el gobierno o para legislar o no una ley en particular.

    Si sabemos que nunca podemos decidir por todos, debemos aprender a respetar la individualidad de todos, por eso nunca se debe aprobar ni siquiera por mayoría quitarle el derecho a otro de expresar su individualidad. Por eso, nunca será legítimo atentar contra la vida, la propiedad, la libertad de expresión y la libertad individual de otro, pues esas son las herramientas que tenemos las personas para expresar nuestra individualidad.

    Los individuos tienen voluntades, tienen deseos y necesidades que satisfacen creando. Los hambrientos siembran alimentos, usan los recursos de la tierra para crear alimentos. Los individuos son creativos, son agentes creadores por esto. Si un individuo necesita un carro, trabaja para conseguirlo, de esta manera ese individuo creo una nueva unidad de fuerza laboral. Los individuos cooperan entre sí para lograr metas individuales: si tú necesitas un carro, trabajas, es decir, ayudas a un empresario con su proyecto particular, que es crear una empresa, y él te ayuda a ti en tu proyecto particular, que es conseguir dinero para obtener un carro.

    El comercio y el dinero son lo que nos permite cooperar entre individuos, en un intercambio comercial ambas partes ganan siempre, pues una parte le entrega algo a otra sólo si siente que será beneficiado por ese intercambio. El comercio se trata de ayudar al otro a cambio de la ayuda de él y el dinero facilita esa ayuda al tener que evitarnos el trueque, que es mucho más complejo.

    Si tú necesitas queso, vas a la panadería; si intentaras conseguir queso solo, sin intermediarios, sin otros individuos con deseos individuales, tendrías que conseguir tierra, conseguir una vaca, conseguir comida para la vaca, esperar que esta la procese en leche, ordeñarla, cuajar la leche y extraer el queso, perdiendo mucho más tiempo y dinero que si simplemente le pagaras al panadero por algo de queso.

    Entonces los individuos crean, y crean para otros individuos, para cooperar entre ellos y ayudarlos a conseguir sus propios deseos individuales. Poner deseos por encima de las deseos de los individuos con excusas como «expropiar esta tierra es de interés nacional», sólo significa que le quitas sus derechos a alguien para satisfacer los deseos del poderoso, y estás rompiendo el proceso de cooperación.

    Libertad económica para volver al estado Bolívar una región de primer mundo:

    Los países del primer mundo se caracterizan por los siguientes elementos: servicio u productos de máxima calidad, niveles de pobreza bajos o inexistentes, seguridad garantizada a sus ciudadanos, mucha riqueza en manos de sus ciudadanos y muy bajos índices de corrupción.

    La libertad económica puede darle todos estos elementos al estado Bolívar de la siguiente forma:

    Garantizar la seguridad: la libertad económica necesita un respeto irrestricto a la propiedad privada, eso significa que todos los recursos del Estado se inviertan en cuidar la propiedad de la gente y su vida, que es parte de su propiedad. Si todo el dinero del Estado se usara para contratar más policías y jueces, dotarlos y entrenarlos con calidad, contratar psicólogos que nos permitan depurar las fuerzas policiales de corruptos, crear sistemas de inteligencia y vigilancia que nos permitan castigar todos los crimines y que la impunidad no exista, construir cárceles donde se pueda castigar con dureza a los criminales, la seguridad del estado bolívar estaría garantizada y así también se eliminará la corrupción que será perseguida y castigada con mucha más eficiencia.

    Maximizar la calidad de los servicios y productos: primero hay que explicar como el libre mercado puede disparar el sueldo de todos en el estado. Los sueldos suben porque las empresas compiten por los empleados, si en una economía hay 1 empresa y 10 empleados, la empresa puede pagarle lo que desee al empleado, pues si este desea ganar más, será reemplazado por otro que también quiere trabajar y está dispuesto a trabajar por menos sueldo.

    Pero si en una economía hay 10 empleados y 100 empresas, las empresas tiene que ofrecerles sueldos más altos a sus empleados para evitar que estos se vayan a  trabajar a otra parte. El libre mercado significa que todos pueden abrir empresas, porque no hay impuestos altos para abrirlas y con poco capital se pueden comenzar, significa que todo en el mundo puede venir a abrir empresas a nuestro estado, la inversión extranjera es libre. Si aplicamos el libre mercado la suma de empresas nacionales y extranjeras compitiendo por empleados en nuestro estado disparara los sueldos de todos.

    Una empresa para producir productos y servicios de máxima calidad para el estado necesita dos cosas: maquinaria y gente a quien venderle esos productos y servicios tan caros. No tiene la misma calidad una salchicha hecha en una carnicería por un hombre moliendo la carne a mano que una salchicha hecha en una fabrica por multitud de máquinas que miden perfectamente las cantidad y proporciones. No es lo mismo un servicio de limpieza que consista en una mujer con un trapo y una escoba, que una mujer con una pulidora, aspiradora, hidrojet y productos de limpieza importados.

    Las empresas de la región van a poder adquirir estas maquinarias en libre mercado, porque si abrimos las fronteras al comercio, importarlas va a ser mucho mas barato y al haber tantas empresas que aumentaron los sueldos como se explico arriba la cantidad de clientes para estos servicios y productos de calidad va a ser mucho mayor, suficiente para mantener a todas estas empresas de máxima calidad.

    Peligros de la social democracia y el socialismo: Primero hay que definir correctamente lo que es el socialismo, pues este se confunde con mucha regularidad con buenísimo, con cosas gratis que se reparten equitativamente, con odio a los ricos o patriotismo y en definitiva no es ninguna de esas cosas, esas cosas son simplemente cosas que algunos socialistas hacen cuando llegan al poder.

    El socialismo, según Marx, su inventor, es «el control por parte del gobierno de los medios de producción», es decir que sólo el gobierno produce las cosas en un país. Sabemos que Corea del Norte es un país socialista porque es ilegal montar negocios y empresas, sólo el gobierno lo puede hacer y todas las empresas de ese país son públicas. Sabemos que Venezuela es un país socialista porque a pesar de que hay empresas privadas, el gobierno las controla, les dice a qué precio deben vender sus productos, cuánto le deben pagar a sus empleados, cuántos días a la semana deben trabajar, cómo deben llevar su contabilidad y les quita una parte importante de sus ganancias. Los medios de producción privados también están controlados por el gobierno.

    El socialismo es peligroso porque es totalitario, nos quita nuestro derecho a emprender y pone en control de unos pocos toda la riqueza y el poder. En socialismo, el gobierno ya no es el encargado de nuestra seguridad, si no nuestro amo y nosotros somos de su propiedad, pues el ser humano también es en sí mismo capaz de producir cosas, por eso necesita controlarnos como si fuésemos ganado o robots. El problema es que no somos animales ni robots y tratarnos como algo que no somos provoca los mismos problemas que tratar de encender un carro con agua en vez de gasolina, no solo no vas a encender el carro, si no que vas a dañar otras cosas.

    Las sociedades dirigidas y controladas no solo no producen nada, si no que se dañan, moral, económica y culturalmente. Cuando el gobierno impone un precio a los productores que está por debajo de sus costos, la empresa ya no puede producir ese producto, la empresa pierde dinero, si la empresa pierde dinero, ya no puede aumentar los salarios de sus empleados y tiene que comenzara despedir personal, hay pobreza y desempleo. Si pones controles de precios, las empresas no venden los productos controlados, y hay escasez. Si hay escasez, los precios de los productos escasos aumentan de precio. Si las empresas ganan poco dinero, pagan menos impuestos; si hay menos impuestos, hay menos dinero para financiar las presas, las carreteras, policías y cárceles y por eso el Guri no da electricidad, las carreteras están en mal estado, los policías están mal equipados y las cárceles están atestadas.

    Esos son los peligros del socialismo. Pero hay otro agente peligroso y es la «social democracia» o socialismo democrático. Marx pensaba que se podía tomar el poder en un país por la fuerza de las armas, con guerrillas y revoluciones armadas. Sin embargo, eso nunca se pudo lograr porque el socialismo siempre fue un movimiento minoritario muy poco poderoso. Así que el socialismo trató de llegar al poder a través de lecciones como el resto de partidos, esa es la gran diferencia entre comunistas radicales y social demócratas, la forma de llegar al poder, la forma de someter a la sociedad, los radicales creen en las armas los democráticos creen en las elecciones, los social demócratas piensen que pueden ir a una elección ganarla y ya en el poder, usar el poder del Estado para comenzar las expropiaciones o las leyes de control.

    La social democracia es mucho mas pacífica y paciente, y por eso es más peligrosa, pues es un veneno que nos dan lentamente y silenciosamente. Los social demócratas creen en hacer las cosas por partes, a través de muchos años.  Antes, los partidos comunistas de personas violentas estaban prohibidos, los social demócratas lograron que se prohibieran y pudieran lanzar sus mensajes de odio en los medios de comunicación, antes estaba prohibido que el gobierno tuviera empresas y que las expropiara, los social demócratas lo permitieron. AD y Copei abrieron el camino a los comunistas del 99 porque durante muchos años fueron dándole más poder al gobierno, dándoles más ventajas a los comunistas radicales y ahora están siendo devorados por el monstruo que crearon. Por suerte, hay una solución y es devolver el camino, devolver las empresas expropiadas, derogar las leyes que controlan a los ciudadanos y devolver las prohibiciones al gobierno que se encargue solo de lo que debe, de atrapar y castigar a los criminales y de construir carreteras, puentes y aeropuertos.

     Jorge Castillo Castejón, coordinador de Formación de Vente Joven Bolívar.

    Twitter: @naciontweet

  • Eleven anclas: Conjugando el verbo “Validar” – Por Williams Caballero

    Eleven anclas: Conjugando el verbo “Validar” – Por Williams Caballero

    Miles de ciudadanos de todos los rincones de Venezuela, desde La Guajira hasta el Delta del Orinoco, han salido a validar sus firmas y activar el proceso del referendo revocatorio.

    La demostración de civismo y la exteriorización de responsabilidad ciudadana son inigualables. Ver cómo con entusiasmo y sin una gota de miedo, miles de hombres y mujeres emergen de sus hogares para hacer respetar su decisión es uno de los símbolos más importantes de la libertad y de la democracia.

    Desde el pasado 20 de junio, venezolanos de todas las clases sociales, de posiciones económicas, de distinta preparación académica, desde obreros hasta emprendedores, han salido con dignidad a decirle a Maduro y a las infaustas rectoras del Consejo Nacional Electoral que nuestras firmas se respetan.

    Observar cómo el joven con su dinamismo y rebeldía se mezcla con amas de casa, con trabajadores, con los abuelos que salen de sus casas en muchos casos hasta en sillas de ruedas, es la evidencia más hermosa y palpable que nuestra ciudadanía quiere y desea un cambio.

    Palpar el deseo masivo de transformación, conocer las expectativas individuales de cada venezolano, es sinónimo de libertad, de ese sentimiento que anhela la liberación de nuestra amada Venezuela.

    Somos testigos de cómo una sociedad en la calle, organizada cívicamente, es gestora de su propio destino, de sus propias esperanzas.

    Hoy somos miles los que conjugamos el verbo “validar”. Sí, porque hoy tú validas, yo valido, él valida, ellos validan y vosotros validáis el futuro, la prosperidad y la libertad para nuestra gran nación.

    Con energía, con valor, con fuerza, decimos que Venezuela va pa’ arriba, que los venezolanos somos hombres y mujeres libres y que haremos demostrar, con la fuerza de nuestros votos y el empuje de nuestra voluntad en la calle, de qué estamos hechos los hijos de esta tierra.

    Porque si Maduro no toma conciencia y no renuncia, entonces conjuraremos otro verbo y esta vez será el de “revocar”. Porque revocaremos la gestión del odio, del hambre, de la escasez; revocaremos la administración del caos, de la corrupción y del despilfarro; porque revocaremos de Venezuela la división y la parálisis financiera.

    ¡Sí, los ciudadanos en la calle, alzando nuestras banderas, ondeando nuestros votos, daremos una salida a la crisis que padecemos y logaremos alcanzar el fin de un modelo económico que ha agotado y, boqueando, ha destruido a los ciudadanos, su calidad de vida, y ha intentado minimizar sus esperanzas y libertades! Demostraremos que nada ni nadie puede con los ciudadanos de Venezuela.

    @wcaballerolopez

  • Dibujando Ideas: Ser joven y ser venezolano – Por Amira Salazar

    Dibujando Ideas: Ser joven y ser venezolano – Por Amira Salazar

    ¿Cuántos jóvenes  han tenido que dejar sus universidades, sus estudios, para trabajar y ayudar a mantener su hogar? ¿Cuantos jóvenes tienen que decidirse entre ir a clases o hacer una cola para llevar alimento a sus casas? ¿Cuántos jóvenes tienen que decidir entre desayunar o sacar las copias de estudio?

    Hoy nos toca vivir tiempos difíciles; momentos en los que nuestros sueños y aspiraciones se ven truncados por la falta de libertades, por la opresión que desde Miraflores se emprende contra todos los venezolanos, sin distinciones, porque todos, sin importar nuestro pensamiento político o por quién hayamos votado, padecemos la misma realidad.

    Si comemos hoy no sabemos si comeremos mañana, cada vez son menos los alimentos que se consiguen y día a día el poder adquisitivo decae más. Ante esto la respuesta del régimen es acentuar los controles, haciéndonos cada vez más dependientes de sus dádivas, manipulándonos, jugando con el hambre de toda una nación.

    Ser venezolano se ha convertido en un oficio peligroso. Si hoy llegamos sanos y salvos a nuestras casas no estamos seguros de correr con la misma suerte el día siguiente.

    Ser venezolano es una lucha constante. Desde el nacimiento, nuestros bebés luchan por sobrevivir a las carencias en insumos y medicinas y a las condiciones de contaminación que reinan en nuestros hospitales.

    A esta generación de jóvenes no nos ha tocado vivir a plenitud; los altos índices de inseguridad  y la precaria situación económica nos mantienen presos en nuestras casas y hacen cada vez más difícil salir de paseo, planificar un viaje y compartir con nuestros familiares y amigos.

    A esta generación de jóvenes nos ha tocado ser fuertes y asumir responsabilidades. Nos ha tocado demostrar que la juventud no representa inmadurez, sino que simboliza fuerza, entusiasmo y constancia.

    Los jóvenes representamos la esperanza para Venezuela y en la medida en que lo asumamos y aceptemos los compromisos históricos que se nos plantean e impulsemos los cambios que necesita el país, haremos realidad esa Venezuela próspera y de oportunidades que todos anhelamos.

    Ser joven y ser venezolanos puede ser difícil, puede ser una tarea titánica. No obstante, también es una evidencia de que cuando nos proponemos algo somos imbatibles y de que somos hijos de  los obstáculos y campeones en la dificultad.

    @Amira_salazarb

  • Tarea de todos – Por Miguel Velarde

    Tarea de todos – Por Miguel Velarde

    Muchos creen que Venezuela está viviendo sus días más difíciles. Se equivocan. Ese momento recién llegará cuando pase la tormenta y nos toque reconstruir el país desde sus cenizas.

    Aunque suena desmoralizante, en el fondo no debería serlo. Muchas veces la anomia es más cómoda que la acción. Quedarse paralizado durante la caída no es atípico. Sin embargo, es una responsabilidad es ayudar en la reconstrucción.

    Ese es el gran reto que tenemos los ciudadanos y para el que tenemos que empezar a prepararnos, porque todo indica que ese día puede llegar más temprano que tarde y si nos agarra desprevenidos, sería imperdonable.

    Son tres grandes tareas las que tenemos quienes venimos luchando desde hace años por la recuperación de la democracia, las libertades y los derechos en el país.

    La primera es la construcción de una Unidad democrática muy superior a la que tenemos hoy que, en primer lugar, incluya a todos los sectores de una sociedad que sin duda estará golpeada, pero al mismo tiempo ansiosa de vivir en un país mejor.

    Una Unidad que, por supuesto, la compongan los partidos políticos, pero también los gremios, las universidades, los sindicatos, los estudiantes y todos los sectores de la sociedad civil. A la que también se sumen esos cientos de miles de venezolanos que tuvieron que dejar su tierra por diversos motivos, pero que no existe noche que se acuesten ni día que se levanten sin pensar en volver.

    En segundo lugar, tenemos la responsabilidad de diseñar un plan de recuperación económica y financiera que en principio atienda la crisis y la emergencia social que vivimos.

    Los primeros meses encontraremos un país en un grave estado, que requerirá de mucha madurez y comprensión de una sociedad que tendrá que pagar las consecuencias de quienes lo saquearon. Requeriremos de un programa que en cuestión de unos meses permita la estabilización de la nación y el inicio de un desarrollo sostenible que nos deje ingresar en el siglo XXI.

    Finalmente, estamos obligados a ser parte de un cambio de modelo integral. Que incluya lo económico, lo social, lo educativo y hasta lo cultural. Que nos permita desarrollar una nueva relación con el petróleo y el Estado, que nos deje ser ciudadanos con derechos pero también con responsabilidades, libres de vivir nuestro propio sueño con esfuerzo y cooperación.

    Un modelo en el que cada uno de nosotros sea dueño del fruto de su esfuerzo, que nadie nos lo pueda quitar y que éste sea la mejor herencia para nuestros hijos.

    No será fácil, para qué engañarnos. Sin embargo, muchas veces en la vida la decisión más simple es la única que se puede tomar. En este caso, trabajar en la reconstrucción de un país destruido es nuestra única opción, porque Venezuela es tarea de todos.

    @MiguelVelarde

  • Territorio y Estado cuartel – Por Luis Barragán

    Territorio y Estado cuartel – Por Luis Barragán

    Extremada la noción de enemigo interno, gracias a la lamentable versión de la doctrina de seguridad nacional que cursa en nuestro país, cobra importancia una distinción frecuentemente inadvertida en relación al Estado Nacional.  Éste, tiende a una involución de aparente resistencia frente a la globalización que tarda, pero llegará, mientras no logre adecuarse a  los viejos y nuevos intereses del poder directamente usufructuario de las circunstancias, en contraste con lo que ocurre en otras latitudes, evolucionando con cautela en el marco de un irreversible proceso.

    Una básica aproximación, da cuenta de los elementos existenciales del Estado que expresan las tensiones de uno y otro estadio. Por lo que respecta a la población, por ejemplo, el desplazamiento forzoso y desesperado para buscar nuevas oportunidades literalmente de vida, dentro o fuera de las fronteras, siendo altísimas las tasas de  muertes violentas en Venezuela,  en nada abona al que libre y voluntariamente se conoce en otros países, sin perder un ápice de las oportunidades que ofrezca el propio. O del poder agresivo, arbitrario y cada vez más concentrado, lejos del mismo garantismo que cobra fuerza allende la mar. Sin embargo, la más sentida ironía del Estado Cuartel está en el territorio.

    Fronteras adentro, el Estado ha perdido el control del territorio nacional a manos del hampa, en el supuesto de que deseara ejercerlo,  porque – ciertamente – ha permitido la consolidación de una suerte de Ciudades-Estados, temidas e inexpugnables, donde los colectivos armados y grupos delictivos afines, deciden, incluso, hasta los llamados  toque de queda.  Y es que, al parecer, el Estado entiende como territorio sólo el que declara formalmente como  de seguridad militar, segregando al resto de la población y, aún así, excediéndose en las áreas,  ofrece la curiosa contraposición entre la insegura y desaseada Plaza Madariaga al oeste caraqueño, y la Plaza Altamira al este, más segura y limpía bajo la administración civil.

    Fronteras afuera, el Estado Cuartel luce indiferente ante el diferendo territorial con los países vecinos, apostando por un apoyo que lo lleva a postergar u olvidar cualesquiera reclamaciones y, faltando poco, indolente ante las incursiones irregulares de fuerzas extrañas. No sólo desmiente la presencia de las guerrillas que, desde hace más de década y media, se hacen sentir al occidente y sur del país, sino que, apartando las actividades mineras y otras de muy dudosa legitimidad, revela una actitud entreguista hacia el oriente.

    Perversión de la necesidad, justificación y desarrollo profesional de la institución castrense, el militarismo y la sociedad militarizada vela únicamente y sirve desde el territorio indispensable para el poder establecido. Una somera revisión del proyecto de reforma constitucional de Chávez Frías exhibe esta intención y propósito que, a pesar del fracaso comicial que conoció, se ha impuesto por la vía de los hechos y del fraude normativo.

    @LuisBarraganJ

  • Sobre la rebelión: la lucha por el futuro de Venezuela – Por Daniel Álvarez

    Sobre la rebelión: la lucha por el futuro de Venezuela – Por Daniel Álvarez

    Existen ciertas palabras que, sea por su significado o connotaciones, resultan impactantes al ser usadas. La rebeldía, entendiéndose esta como la insurgencia ante una autoridad que usurpa la voluntad ciudadana, es una de esas palabras. Estigmatizada en un país acostumbrado a ver a sus principales referentes acusados de delitos enmarcados en ella, resulta irónico que en una crisis que raya en lo existencial y amenaza nuestra mera subsistencia, clamemos sin darnos cuenta por un cambio que solo puede partir de un acto que necesariamente pasa por la rebeldía política.

    Dicho acto debe ser rebelde no solo en su objetivo, sino en su mismo carácter. Debe ser capaz de transformar la forma en la que hemos hecho oposición, cambiando esos paradigmas que nos han hecho incapaces de crear una alternativa efectiva a un grupo que ya no merece ni la categorización de régimen. Allí donde hubiere duda debe haber certeza, donde hay miedo debe haber valentía y donde haya caos debemos construir orden.

    Un acto tan sublime y complejo como este no es fácil. Porque la rebeldía debe ser un canalizador del sentir y las esperanzas de millones de hombres y mujeres libres que luchan por sus propios sueños, y como tal debe interpretarse. Ahí está el aspecto principal de ella, su carácter indefinible e inexplicable, pues de esa diversidad debe nacer la fuerza que permitirá identificar a los más disimiles intereses que hoy sufren los embates de una crisis que los afecta a todos.

    Finalmente, la rebeldía debe y tiene que ser pacífica. Tanto en su mensaje, que nace de un espíritu de conciliación y rescate de la unidad como principal pilar de la nación venezolana, como en su acción, que debe ser contundente, plena y sobre todo civil. Nuestra rebelión no es violenta, polarizante ni mucho menos militar; es una acción que nace de los ciudadanos para los ciudadanos, construyendo un nuevo orden de ley basado en la libertad, la justicia y la solidaridad.

    Llevar esto al plano práctico no es una tarea sencilla, pues debe nacer de un ejercicio de liderazgo capaz de guiar y acompañar cada expresión de desespero, encauzándola a un proyecto de cambio real. Desde los saqueos, las trancas hasta la manifestación más sencilla son expresiones políticas, cargadas de un deseo de cambio latente que espera por un canal que le permita hacerse una acción transformadora de una realidad que entienden injusta y, por ello, insostenible.

    Es por todo esto que desde Vente hemos llamado a la rebeldía, entendiéndola como el camino para la construcción de ese nuevo orden social para nuestro país. Y pretendemos asumir su vanguardia, como un actor capaz de articular las voluntades, las aspiraciones y los sueños de todos y cada uno de esos venezolanos que cada día luchan por lo que consideran como suyo: un país llamado Venezuela.

    @daniel_jose

  • Trump y la “masacre de Orlando” – Por José Dionisio Solórzano

    Trump y la “masacre de Orlando” – Por José Dionisio Solórzano

    ¿Por qué razón tengo desde el inicio de la carrera presidencial de los Estados Unidos de América aseverando que Donald Trump ganará la nominación republicana y que llegará a la Casa Blanca? Porque su estrategia de Marketing Electoral es impecable y su Comunicación Política infalible, por lo menos hasta este momento.

    Cuando los Estados Unidos de América se conmociona por la llamada “Masacre de Orlando”, donde un fanático extremista del Islam disparó contra la humanidad de un grupo de ciudadanos que participaban en una fiesta de homosexuales, arrebatándoles la vida a 50 personas, debemos estudiar las reacciones de los candidatos presidenciales alrededor del episodio.

    Este hecho, en medio de la campaña electoral, es un factor fundamental para estudiar la capacidad de reacción no sólo de los candidatos presidenciales de los EEUU sino de los grupos de apoyo.

    Veamos pues. Trump, magistralmente haciendo uso primeramente de las Redes Sociales (Facebook para ser más específico) lamentó el hecho y enmarcó impecablemente el suceso con su discurso político.

    Acusó al Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y a su posible contrincante demócrata, Hilary Clinton, de actuar con temor ante una nueva agresión de grupos extremos del islam.

    Inquirió sobre las razones por la cual sus oponentes del Partido Demócrata no califican a los terroristas como “Islam Radical” y aseveró que “mientras no le hablen claro al país, siempre quedará la duda”.

    Trump señaló a los demócratas de ser timoratos, y los calificó como los causantes de que EEUU sea una nación insegura; agregó que con él los “Estados Unidos será segura, América será grande otra vez”.

    No obstante, el ya candidato de los republicamos propuso, como parte de su oferta de campaña,   que de ser elegido Presidente de los Estados Unidos prohibirá la entrada de inmigrantes provenientes de países con antecedentes de terrorismo islámico.

    El magnate expuso su planteamiento de forma llana y sencilla: “el público tiene el derecho a saber cómo esa gente llegó aquí, como llegó a esta ‘gran tierra’ y por qué están aquí”.

    Donald Trump, con su característico estilo frontal, irónico y acusador, dijo que: “Díganme si hay algo más estúpido que el ingreso de inmigrantes sirios«

    Como se puede observar el aspirante del partido del elefante, aliado de los sectores conservadores y ultraconservadores de los EEUU, pudo sacarle provecho a lo sucedido y ganarse más votos de los que ya tenía en el bolsillo.

    Por su parte, los candidatos del partido del asno, Hilary Clinton y Bernie Sanders, fueron más ambiguos que el republicano.

    Tanto ellos como sus aliados enfilaron sus baterías contra la venta legal e indiscriminada de armas dentro de los Estados Unidos, un tema tabú internamente y que al utilizarlo acerca más a los conservadores a Donald Trump.

    Además, los demócratas expresaron sus críticas en contra de la homofobia para así ganarse los votos de los liberales, no obstante la forma planteada también fue un ataque diagonal a sectores evangélicos dentro de USA y a la minoría católica en aquel país.

    Por estas razones, y muchas más (que por carencia de espacio no se pueden detallar), es que Donald Trump va en su tren imparable rumbo a la 1600 Pennsylvania Ave NW, Washington, DC 20500, Estados Unidos.

  • Sismicidad – Por Luis Barragán

    Sismicidad – Por Luis Barragán

    La tentación más obvia es la de referirse al ámbito político, en constante forcejeo telúrico. Empero, vieja preocupación, la remitimos al ámbito natural-

    La nuestra es una sociedad impreparada para las calamidades sobrevenidas, sujeta a una ya enfermiza apuesta. Un poco tentados, el gobierno nacional ni siquiera adoptó las previsiones más elementales para evitar la crisis humanitaria que padecemos, aunque fue suficiente y reiteradamente advertida, y – peor aún – distorsiona los medios constitucionales para encararla trastocando cualesquiera Estados de Excepción en una oportunidad adicional a objeto de desacreditar y aplastar a la oposición: inevitable inquietud, ¿qué no espera en el caso de un temblor o un terremoto natural que tenga por epicentro una sobrepoblada localidad?

    Nos informan, importantes ciudades exhiben áreas muy frágiles y propensas al reacomodo geológico que tarda, pero siempre llega. La capital de la República cuenta con zonas extremadamente sensibles, repletas de edificaciones sobre las cuales pesan severas dudas en torno a la calidad de su construcción, fortaleza y hasta plasticidad para ajustarse al nefasto movimiento, siendo todavía imposible de pronosticar  la fecha e intensidad, mas no la tragedia que puede ocurrir al no adoptar las más elementales y necesarias previsiones.

    A modo de ejemplo, contraído el sector privado de la construcción, el sector público es el que ha hecho un mayor  esfuerzo con fines evidente e irresponsablemente populistas y, si fuesen ciertas las cifras que expone, crece nuestra angustia porque buena parte de las unidades de la Misión Vivienda se levantan sobre suelos que no contaron con los correspondientes estudios,tienen estructuras endebles, colapsando los servicios básicos, como el de agua,  eléctrico, vial y telefónico que no supieron de un mínimo mantenimiento y, menos, alguna mejoría. No podrá decirse que soportarán con facilidad cualquier diablura natural y que ésta, por cierto, se deberá a la orden impartida a la oposición  por el imperio,  como tampoco que no habrá responsables de una indeseada desgracia colectiva al acogerse nuestros burócratas – precisamente – al Estado Imperio,  por obra de un TSJ que dice acostumbrarnos a las ocurrencias que ameritan también de la escala de Richter.

    Quizá porque vivimos de niños el estremecedor terremoto caraqueño, persiste la preocupación por el más modesto temblor que pueda rubricar la tragedia actual y, lejos de un mal augurio, debemos tomar las precauciones del caso comenzando por el propio gobierno nacional que le da absoluta prioridad a su entera y egoísta supervivencia. Por lo menos, el sector más sensato  ha de iniciar urgentemente una campaña de información y de preparación en todo el territorio nacional para la eventualidad de un movimiento sísmico, despartidizando y reivindicando – además – el servicio de Defensa Civil, cuyo titular – valga acotar – es tan anónimo como lógicamente no lo fueron sus predecesores por numerosas décadas: atención, no hablamos de una modalidad de negocios, sino de una tarea humana impostergable que ha de comenzar en todos los colegios públicos y escuelas privadas para extenderse en un corto plazo. Coletilla: y no vengan con el cuento de que no hay presupuesto.

    @LuisBarraganJ

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  • Vente Venezuela, el blanco perfecto – Por Gabriel González

    Vente Venezuela, el blanco perfecto – Por Gabriel González

    María Corina Machado se ha convertido en los últimos años en la piedra en el zapato, tanto para el régimen de Hugo Chávez como para el de Nicolás Maduro. Desde que se lanzó al ruedo político, ha levantado su voz contundente cuando las cosas no están bien, ha denunciado vínculos de personeros del Estado con el narcotráfico, la delincuencia organizada y la violación de los derechos humanos dentro y fuera del país. Todo eso le ha costado persecución, agresiones y hasta la expulsión de la Asamblea Nacional.

    A pesar de ser la diputada más votada en la historia venezolana, fue sacada del parlamento por un capricho de Diosdado Cabello, que se creía dueño y señor del Poder Legislativo. No le perdonaron que le dijera “ladrón” al difunto Hugo Chávez.

    Después de ese impecable, contundente, oportuno y necesario “expropiar es robar”, María Corina se convirtió en el blanco perfecto de los ataques de las hordas chavistas auspiciadas por la jefatura de Estado. Esa misma violencia fue la que en 2013 encarnó una diputada oficialista que le dejó fracturas en la nariz a la líder de Vente Venezuela.

    El régimen Castro-Chavista-Madurista pensó que eso era suficiente para silenciar a la dirigente, pero desconocían que su coraje y valentía son más fuertes que cualquier agresión.

    Desde que Vente Venezuela comenzó a calar en los venezolanos, y a tomar fuerza como partido (a pesar de que la dictadura no nos reconoce como tal), la persecución y agresión no ha sido sólo contra Machado, sino que se extiende ahora contra todos los integrantes del partido azul.

    El seguimiento del Sebin y los ataques físicos han sido el pan diario de los que formamos parte de Vente, pero son agresiones que fortalecen nuestra convicción firme de luchar por salir del régimen.

    Vente Venezuela es el partido que nació en dictadura y desde el día uno todos hemos estado claros de quiénes somos y a quiénes nos enfrentamos. Nos enfrentamos a un régimen delincuente, totalitario, sanguinario y  violador de derechos humanos… a una dictadura. Con mucho en contra hemos crecido, y los jóvenes hemos entendido que para cambiar a Venezuela, hay que actuar desde todos los espacios, en la calle.

    Hoy, la violencia nuevamente hace acto de presencia. Nuestra coordinadora, María Corina, ha estado girando por todo el país inaugurando casas azules (sedes de Vente), solidificando las bases del partido. En Mérida, mientras el equipo de Vente recorría junto a ella el Hospital Universitario de Los Andes, sufrieron una descarga de odio e intolerancia de ciudadanos venezolanos que comulgan con el régimen de Maduro.

    Este 2 de junio, Vente Venezuela se convirtió de nuevo en el blanco perfecto. Mientras se daba inicio a la inauguración de la sede del partido de la libertad en Parque Central, en el centro de Caracas, hordas violentas irrumpieron en las afueras del recinto “exigiendo” que los dirigentes abandonaran el espacio. Como ciudadanos libres, con valentía y firmeza,  los dirigentes de Vente dejamos claro que de ahí no nos movíamos hasta que realizaran la inauguración.

    Cuando el equipo de Vente Venezuela se retiraba del sitio, tras haber culminado la actividad de la Casa Azul, fueron atacados por lar hordas del régimen que, sin contemplaciones, golpearon, insultaron y amenazaron a todo aquel que iba saliendo.

    ¿El blanco principal? María Corina Machado, quien con valentía y liderazgo encabezó la salida de su equipo. Los rasguños en el rostro, los golpes, las macetas rotas en su cabeza y hasta una uña que sacó de su cuero cabelludo, no son razones para que ni ella ni su equipo dejen de luchar por la Venezuela libre que merecemos.

    Las armas no pudieron doblegar la entereza de los venezolanos que trabajan a diario por conquistar la libertad de una nación. Sabemos que seguiremos siendo el blanco perfecto para los esbirros del régimen, y quizás para algún personero “opositor”, pero, una vez más, no será razón para detenernos.

    “No se cansen, no se rindan y no se vayan”: María Corina Machado

     @ismaelgabriel22