Categoría: Opinión

  • Hasta cuándo – Por Williams Caballero

    Hasta cuándo – Por Williams Caballero

    La Sala Electoral dicta sentencia y dice que el 20% se tiene que recoger por cada estado. La Sala Constitucional pretende despojar a los diputados de su constitucional inmunidad parlamentaria.

    El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se ha convertido en la más atroz agencia de acoso y linchamiento político del cual se tenga memoria en el país.

    Ni siquiera en los tiempos de las dictaduras de Juan Vicente Gómez o de Marcos Pérez Jimenez, tampoco en los días de la autocracia de Guzmán Blanco, se había hecho tal descarado uso de los tribunales para la aniquilación política, operativa y moral de la disidencia política.

    Observamos como los entes del Poder Judicial, y ni hablar del Consejo Nacional Electoral (CNE), se están prestando como herramientas al servicio de la parcialidad política que hoy, por desgracia, nos está gobernando.

    Pero, todos sabemos todo esto, por ende, la pregunta es ¿hasta cuándo lo soportaremos?

    Desde Vente Venezuela hemos hecho un constante llamado a la acción, a desobedecer a las instituciones que se encuentran al margen de la Constitución y a rebelarnos como instrumento cívico y legal para ponerle un coto definitivo a las agresiones del régimen.

    Cuando hablamos de que la ciudadanía tiene que tomar acciones concretas para hacerse respetar, nos hacemos ecos al viejo precepto esgrimido por Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, y los demás padres de la independencia.

    Sí, hoy los venezolanos tenemos que actuar y evitar la modorra del desánimo y de la apatía.Quedarnos de brazos cruzados, si nos quedamos expectantes ante la imaginaria aparición de un mesías o de un hecho que cambie todo para mejor, se nos pasará la vida en ello.

    Tenemos que dar un paso al frente y demostrar que somos dueños de nuestro propio destino. Como defensores de la libertad, hacemos votos para que cada integrante de nuestra sociedad ejerza esa libertad en las calles, que lucha por ella y la proteja ante los acosos totalitarios del régimen de Nicolás Maduro.

    Porque, ¿hasta cuándo aguantaremos en silencio? Las calles están repletas de hombres y mujeres que hurgan en la basura; las comunidades populares están repletas de familias enteras que dejan de cenar, que se saltan las comidas o que han reducido al mínimo humanamente posible la ingesta de alimentos para hacer que éstos rindan.

    ¿Hasta cuándo soportaremos las amenazas de los voceros del régimen? ¿Hasta cuándo aguantaremos el hambre que nos quema las entrañas? ¿Hasta cuándo?

    Es la hora de reacción, es el momento de salir adelante. Es la hora de dar la cara por Venezuela. Me hago eco de las acciones decididas, cívicas y aguerridas de María Corina Machado, ella día con día nos va mostrando el camino; ella ha sido clara en sus puntos y constante en sus ideas.

    Ella nos invita a cambiar a Venezuela a través de las acciones, a cambiar al régimen mediante una rebelión ciudadana, pacífica y 100% constitucional.

    ¡Esta es la vía!

    @wcaballerolopez

  • #Resteadas2016, inspiración de lucha y verdadera unidad – Por Winston Flores

    #Resteadas2016, inspiración de lucha y verdadera unidad – Por Winston Flores

    Hoy en Venezuela vivimos la mayor crisis de valores de nuestra historia contemporánea creada por un régimen dictatorial y mafioso que ha querido destruir a la familia, separándola y humillándola, con mensajes de odio que han llevado a nuestra sociedad a vivir en el abismo del terror y la anarquía. Es ahí cuando las medres y mujeres venezolanas reaccionan y se unen en un movimiento de amplitud para hacerle frente a la tiranía para restituir la Constitución y la democracia para promover sin descanso el revocatorio este año 2016, y todo en el marco de la Constitución.

    Esta inspiración que llega del liderazgo nacional de la mujer política María Corina Machado, donde se unen las incansables Lilian Tintori, luchadora de derechos humanos, y Patricia Ceballos, solo tiene como propósito despertar ese espíritu de valentía y fuerza que tienen las mujeres como quedó evidenciado en Ureña, Villa Rosa y en Bolívar.

    Ese despertar de no doblegarse ante este régimen represor y de convertir los sueños en realidad y lograr la libertad este 2016 es una tarea que debe llamarnos a todos ya que somos hijos de Venezuela y de todas esas mujeres que no decaen. Ellas decretaron que llegó el momento, y que, ¿ahora quién puede diferir de esta postura tan clara? ¡Nadie!, por eso yo como diputado a la Asamblea Nacional por Vente Venezuela me sumo al proyecto libertario en 2016. Y me sumo como resteado por Venezuela y las acompañaré este sábado 22 a la autopista para exigirle a la FAN respeto a la constitución y que son ellos los garantes de respetar a los ciudadanos que exigen la salida inmediata de Maduro y su régimen.  #22PaLaAutopista

    @WFloresVente

  • Ni con agua bendita – Por Eduardo Díaz

    Ni con agua bendita – Por Eduardo Díaz

    Violar la ley para justificar su cumplimiento. Una persona encabezando nada más y nada menos que el más alto cargo público a nivel nacional, secundado y apoyado por un grupúsculo de un partido venido a menos y contando con un apoyo popular cercano sólo a un 20%, pretende con el uso y abuso del poder mantenerlo a toda costa.

    Pareciera que antes del 6D de 2015 todo era un paraíso para el sector oficialista. Estaban apoltronados, confiados, creyendo que ya el pueblo vejado a conciencia y en forma premeditada durante más de tres lustros había sido doblegado. Sus armas han sido las más aberrantes e inhumanas ya que trastocan la propia esencia del ser humano, pero les permiten socavar lentamente su libertad, paz e independencia y hacerlo cada vez más dependiente y sumiso de un Estado que quiere controlar todo, desde nuestras conciencias hasta la producción del rubro más insignificante.

    La gravísima y creciente escasez de alimentos y medicinas, lo cual ha generado una crisis humanitaria que el régimen se niega a reconocer para no aceptar el fracaso total de las políticas económicas aplicadas que están totalmente alejadas de la realidad, aunado a la inseguridad que en su conjunto han generado una crisis de magnitudes catastróficas para todos los venezolanos.

    Contaban con una mayoría parlamentaria que le permitía aprobar y manejar a su antojo todo el ámbito legislativo; simplemente sus diputados se limitaban a cumplir órdenes y levantar su brazo cuando se les ordenaba votar para aprobar con la “señal de costumbre” la aprobación de cualquier ley que se les presentara, sin importar sus consecuencias, racionalidad y respeto por principios constitucionales. La señal de costumbre era el pase de aplanadora a la bancada opositora que durante años se vio sometida a la voluntad de una mayoría y tuvo que respetar las decisiones tomadas aun cuando no se compartieran.

    Sin embargo, el pueblo les dio una sorpresa y los levantó del letargo en que se encontraban. Les prendió las alarmas que pensaban que ya estaban desconectadas y almacenadas para siempre. Ahora, contando la oposición con una mayoría en la Asamblea Nacional (AN), la tortilla se les volteó. No les gustó que la señal de costumbre investida del voto popular se la aplicaran ahora a ellos. El socialismo del siglo XXI comenzó a hacer agua. Perder el poder en estos momentos es para ellos inaceptable e inoportuno ya que requieren de unos 15 años más aproximadamente para poder afianzar su modelo fracasado en la conciencia de esos niños y jóvenes que les ha tocado el infortunio de crecer en medio de esta crisis.

    Atados de manos, popular y legalmente hablando, con el balde de agua fría que cayó sobre sus cabezas, solo tenían al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para usarlo como muro de contención.  Nombraron rápidamente magistrados no calificados académica ni profesionalmente, y cuanto proyecto de ley es sometido y aprobado es luego declarado inconstitucional por el TSJ. Además el TSJ ha anulado en sus funciones a la AN al declararla en desacato, y por ende cualquier decisión en ella tomada es nula.

    Hace poco Maduro en franca violación de la Constitución sometió la aprobación del presupuesto 2017 ante el TSJ y éste sumisamente lo aprobó. Buscó igualmente la bendición de su porción de pueblo venido a minoría y convocó a un show a las gobernaciones y alcaldías oficialistas, con la amenaza y chantaje de que quien no apruebe semejante violación no recibirá los recursos que le corresponden.

    Lo que debe quedar bien claro es que el pueblo despertó y está harto de tanto abuso y retórica socialista desgastada y lo que quiere es trabajo digno, comida y medicinas suficientes, igualdad de oportunidades, respeto por la constitución y leyes, libertad, paz y sobre todo respeto por su voz materializada en el voto. Ni con agua bendita podrán convalidar tantas violaciones a la Constitución y deben prepararse para rendir cuentas ante la justicia y la historia.

    @Eduardolawyer

  • Reinventar a Venezuela – Por Miguel Velarde

    Reinventar a Venezuela – Por Miguel Velarde

    ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Qué hicimos para merecer esto? ¿En qué nos equivocamos? Son preguntas que con frecuencia se escuchan en las calles de Venezuela. Preguntas para las que nadie tiene respuesta.

    Sin embargo, lo que ahora importa ya no es cómo llegamos, sino cómo salimos de esto.  Es una desgracia que tiene casi dos décadas y que se puede medir en vidas y sueños. Ha destrozado el futuro de toda una generación y aún así, se aferra al poder y se niega a irse.

    Por eso, tenemos la obligación de poner todo nuestro esfuerzo en encontrar la vía que permita al país entrar al siglo XXI y comenzar a transitar el camino del desarrollo. Es muy doloroso ver el estado en el que se encuentra Venezuela, pero lo es más cuando miramos a nuestro alrededor y vemos cómo los países vecinos, con sus limitaciones y dificultades, están mucho mejor que nosotros.

    Es cierto que la coyuntura nos enceguece. Es tan dura la lucha para recuperar la democracia que muchas veces no encontramos el tiempo para pensar en el futuro. Pero debemos hacerlo, porque solo imaginar lo que Venezuela puede ser es el mejor incentivo para seguir luchando y nunca más ser lo que hoy somos.

    A veces cuesta creer que nuestro mayor reto sea ser normales; nuestro mayor sueño es la normalidad. Poder estudiar, conseguir un trabajo y vivir de nuestro esfuerzo. Ahorrar, comprarnos un pequeño apartamento y construir una familia. Salir con amigos, caminar por la calle o hablar por celular sin miedo a que por eso nos maten. Poder decir lo que uno piensa sin que te persigan. Todo esto es una utopía en la Venezuela de hoy.

    La única manera de vivir en un país como el que soñamos es asumir hoy la realidad como es, cruda y dura. Exige de nosotros coraje, convicción y firmeza. También requiere compromiso, que no seamos solo espectadores de la historia, que seamos parte de ella; que nos involucremos y pongamos nuestro grano de arena. Demanda también mucha resistencia, porque el mayor peligro que corren los buenos es cansarse. Eso no puede pasar porque es mucho lo que está en juego. Lo es todo.

    El reto al que se enfrenta nuestra generación no es fácil porque es trascendental: nos toca reinventar a Venezuela.

    @MiguelVelarde

  • Presupuesticidas – Por Luis Barragán

    Presupuesticidas – Por Luis Barragán

    Una fórmula idónea para acabar con el presupuesto público, es la de autopresupuestarse. La institución, ya averiada por lustros, ha recibido un golpe mortal de Maduro Moros y sus asociados.

    Muy lejos de ponderarla como una decisión táctica, razonada y razonable, se impone la desesperada aventura de quienes no encuentran la más mínima manera de sobrevivir en el poder, por lo menos, con la decencia que concede la legitimidad y la propia legalidad que tanto emparagüó al régimen. No hay ornamento leguleyo ni artificio técnico alguno que le otorgue un mínimo de credibilidad, por lo que el mercado financiero internacional ya sabe a qué atenerse.

    La institución presupuestaria de larga tradición en Venezuela, con todos sus bemoles, obliga a una severa formulación del proyecto, discusión, aprobación e implementación. A la ciudadanía le corresponde opinar y, adecuadamente representada, decidir, agregando a los unos más avisados que los otros, capaces de tomar las previsiones necesarias para administrar sus consecuencias.

    La aventura consagra una convicción y una práctica: la de una indecible imprevisión, cuyo extremo condujo al régimen, el mismo de todo el siglo XXI, a la calamidad, generando la crisis humanitaria que padece el resto del país, inmensamente mayoritario. E, igualmente, ofrece la oportunidad para el saqueo final del erario público como ningún otro régimen de fuerza siquiera soñó: por ello, la urgencia de revocar este mismo año.

    Podemos alegar el incumplimiento del muy concreto articulado constitucional y legal que rige la materia, pero todo conduce a un delito grave o calificado como el de la arbitraria disposición de los recursos públicos que, escasos, forzarán – como ha ocurrido – al empleo de los que no existen, endeudándonos endiabladamente. Lo más visible, por ahora, es la muerte del presupuesto como institución republicana.

    @LuisBarraganJ

  • El compromiso de cambio tiene que ser individual – Por Juan Freites

    El compromiso de cambio tiene que ser individual – Por Juan Freites

    En momentos en los que los venezolanos pasamos las horas más obscuras de nuestra historia para poder lograr cambiar al régimen, cambiar la lamentable realidad venezolana, tiene que haber un compromiso individual de cada uno de los venezolanos que creemos en que es posible derrotar a la dictadura, reconquistar nuestro país y empezar a crear una nación maravillosa fundamentada en la libertad y en la prosperidad, en tal sentido, somos nosotros, cada uno de los ciudadanos de conciencia y actuar libre que vivimos y padecemos en este país que debemos creen en cada uno de nosotros, en que si podemos y así logramos derrotar al régimen, no es solo un compromiso de líderes nacionales o regionales, de partidos y gremios, es un deber  de cada uno de nosotros, de todos los que aspiramos a mas, a conseguir la anhelada libertad y la tan apreciada libertad.

    No seremos los primeros ni mucho menos los últimos que insurgen a una tiranía que nos oprime y pretende robarnos nuestros sueños, nuestros anhelos y borrar nuestras querencias, llegó el momento de desobedecer a quienes de manera indolente y culpable intentan destruirnos, tengo la certeza de que somos un pueblo noble y un pueblo resilente y que con conciencia individual y con el compromiso que cada uno de nosotros tomemos, terminaremos con esta dura realidad, bien sea por vía del referendo o con la desobediencia cívica, que más que un derecho es un deber que tenemos como venezolanos.

    Tengamos la responsabilidad de luchar por lo que es nuestro, por hacer mayores sacrificios a no esperar ver morir a nuestros conciudadanos para poder tomar conciencia de la magnitud de la crisis que padecemos, este es nuestro país, en donde nacimos y crecimos, y también el país que le abrió la puerta a millones de personas y los acogió con amor y hospitalidad, Venezuela merece más, más sacrificio, mayor entrega de todos quienes la habitan, quienes la sienten y la sufren, todos desde nuestros propios espacios la iglesia, los empresarios, los políticos, los académicos, los científicos, los artistas, los periodistas pero sobre todo los ciudadanos de a pie, los millones de venezolanos anónimos que sin entender que son los protagonistas del cambio que queremos todos. ¡Es ahora, es hoy, es aquí!  que debemos conquistar el futuro de Venezuela.

    @JuanFreites

  • TSJ vs. Revocatorio – Por Williams Caballero López

    TSJ vs. Revocatorio – Por Williams Caballero López

    A los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sólo le falta colocarse la capucha para que terminen de lucir como los verdaderos verdugos; ellos tienen el hacha alzada a punto de caer sobre el referendo revocatorio.

    Como verdugos su papel es hacer el trabajo sucio de sus jefes, quienes desde el palco del poder observan con afán grotesco y perturbador como sus encapuchados, trajeados con togas, decapitan la constitucionalidad y los derechos del pueblo.

    Los jueces no están obedeciendo al imperio de la ley, sino por el contrario están infringiendo las potestades de ésta y respondiendo a las apetencias políticas de los destructores que arrasaron con nuestra nación.

    Parece que tenemos al referendo revocatorio en el cadalso y ¿ahora qué hacer?

    Primero, los factores de la Unidad Democrática no puede caer en la desesperación política, y la ciudadanía, por su lado, no puede ser presa del desánimo o la apatía, si alguna de estos sentimiento se apoderan de uno o de otro, entonces será la victoria, como dice nuestro himno nacional, “del vil egoísmo”.

    Las organizaciones políticas que hacen vida dentro de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tendrán que analizar las acciones políticas populares, administrativas e internacionales para la materialización de la consulta ciudadana.

    Los venezolanos, por su lado, tienen que responder con sobriedad y confianza que su dirigencia los defenderá y que luchará para que la verdad y la democracia triunfen por encima de todos los obstáculos que han puesto en la vía el régimen de Maduro.

    Si el TSJ arremete contra el referendo revocatorio “asesinándolo”, como bien lo dijese Henry Ramos Allup, entonces los demócratas tendremos que responder a través de las vías constitucionales necesarias para hacer respetar la soberanía popular.

    Aquí quienes se encuentran en el coroto se olvidaron que la soberanía reside solamente el pueblo, quien la ejerce a través de su voto, aunque no exclusivamente mediante este sistema. La movilización democrática, pacífica y constitucional, es otra vía para que el venezolano de a pie ejerce sus derechos y demuestra su potestad soberana.

    Lo que sí debe quedar muy en claro, es que haga lo que haga el TSJ para retrasar, impedir, sabotear o enrarecer la materialización del revocatorio, se encontrarán con una Unidad monolítica, convergente, activa y decidida que les harán frente en todos los escenarios. Porque de algo pueden estar más que seguros en Miraflores, nosotros no nos rendiremos.

    Sea a través del referendo o no, mediante la presencia popular en las calles, mediante el desconocimiento, o utilizando cualquier otra vía que nos permita el carácter democrático de nuestras organizaciones, y la constitucionalidad que nosotros sí respetamos, más pronto que tarde el gobierno de Nicolás Maduro llegará a su final.

    El régimen tocó fondo y con ellos la nación entera, la diferencia está en que ellos quieren seguir bajando y el pueblo quiere resurgir, salir a flote, renacer para forjar una nueva Venezuela.

    Si atentan contra el revocatorio, entonces nosotros responderemos con más fuerza, con más organización y con más fe en la democratización nacional y el cambio de sistema.

    @wcaballerolopez

  • Anacoco – Por Luis Barragán

    Anacoco – Por Luis Barragán

    Medio siglo atrás, ocupamos soberanamente la Isla de Anacoco, ubicada al norte de la confluencia de los ríos Cuyuní y Venamo, en territorio venezolano del Esequibo. Difíciles circunstancias – aún ulteriores – explican un evento que ojalá, al menos,  sea conmemorado oficialmente por la Asamblea Nacional,  luego de plantear el proyecto de Acuerdo alusivo, redactado por cinco entidades de la sociedad civil,  interesadas y especializadas en la materia.

    Por lo pronto, deseamos hacer tres rápidas referencias, pues, por una parte, la nuestra no es una manía ultranacionalista, ciega y fanática, orientada a la destrucción del vecino país: no deseamos perder nuestra propia casa, ni pretendemos tomar la ajena. Reconocidos nuestros justos, fundados, legítimos e históricos derechos, larga y  pacientemente planteados, el pueblo guyanés podrá también beneficiarse del adecuado aprovechamiento del territorio hoy en disputa, en el marco del inevitable proceso de integración regional.

    Valga recordar, por otra parte, la ocupación soberana del día 12 de octubre de 1966, expresión de una Política de Estado que naturalmente supo de un abierto debate parlamentario, comprometió a las Fuerzas Armadas Nacionales, al ministerio de Obras Públicas y a los más diversos despachos que, en tiempo razonable, materializaron el propósito. Gracias a las diligencias de Jorge Fuguet, ahora sabemos que el entonces teniente Ramón Sánchez Romero, fue el primer oficial en ocupar efectivamente la isla, callando por varias décadas dada su inmensa modestia, como tuvimos ocasión de comprobar.

    Finalmente, luce necesario subrayar que la ocupación y atención al problema, no paralizó al gobierno venezolano de entonces que, como todo gobierno que se repute de tal, ha de asumir la simultánea complejidad de sus tareas en campos muy diferentes y hasta contradictorios. A sabiendas de su monótona simplicidad, resulta francamente inimaginable que el gobierno de Maduro Moros pueda asumir tareas semejantes y, encima de todo, deba como le ocurrió al de Leoni, afrontar un bombazo terrorista en la Universidad Central, inaugurar obras, lidiar con las interpelaciones de los congresistas o encarar un alzamiento en Ramo Verde, como normalmente lo hizo el de Leoni sin lloriqueo alguno.

    Por cierto, tres años atrás, un nutrido grupo de parlamentarios y dirigentes políticos, organizado por María Corina Machado, pisó Anacoco: no permitieron que visitásemos las instalaciones militares, pero hicimos algo que ni siquiera se les ocurrió posteriormente replicar a los cómodos diputados del oficialismo: Lo peor, tampoco quisieron debatir sobre la materia.

    @LuisBarraganJ

  • Desespero ciudadano – Por Williams Caballero

    Desespero ciudadano – Por Williams Caballero

    José que vende verduras en el Mercado de Puerto La Cruz está desesperado, porque según él “ya nada es igual”.

    María, madre soltera de Anaco, siente pánico ante la posibilidad de que todo siga como hasta ahora y que no exista una salida a la crisis económica.

    Augusto, hijo de Fernando y Roberta, está pensando en irse del país al cabo de sus estudios de arquitectura.

    María Isabel, recién graduada de médico, no aguanta más seguir viendo el estado paupérrimo de los hospitales del país; ella estudio para salvar vidas, pero las condiciones no ayudan para nada a esta noble labor.

    Estos son apenas 4 casos que representan la angustia de toda una nación.

    En medio de las vicisitudes que millones de ciudadanos tienen que enfrentar dentro del país, en la cúpula del poder se sigue jugando con la paciencia de cada uno de ellos.

    El Directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE), exceptuando solamente al rector Luis Emilio Rondón, están echándole cada vez más leña al fuego.

    Las rectoras del CNE retrasan y retrasan un proceso que ya debería estar muy adelantado; ellas están salvando el pellejo de Nicolás Maduro y garantizándose una embajada, ministerio o espacio de gobierno cuando su cuarto de hora se acabe al frente del Poder Electoral.

    En Miraflores los mueve el pánico, ya vieron lo que acaba de pasar en las elecciones colombianas. Los ciudadanos de aquella nación le dijeron “No” a un acuerdo que sólo buscaba otorgarles privilegios a los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), ellos observaron como el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, la organización de Lula Da Silva y Dilma considerada la agrupación de izquierda más grande de Suramérica, fracasó estrepitosamente en las elecciones municipales de la nación carioca.

    Por esta causa, prefieren mover todas las teclas que posean para evitar unas elecciones en Venezuela, ellos están conscientes de que si llegase a ocurrir un proceso de consulta morderán el polvo de la derrota; y mientras esto es lo que mueve las acciones de un régimen acobardado, el desespero se apodera de los sentimientos de ingestas cantidades de venezolanos que ya no soportan más.

    La crisis alimentaria, representada tanto por la escasez de rubros como de la gigantesca inflación, avanza consumiendo la paciencia de millones de venezolanos que anhelan un cambio y saben que una de las vías para lograrlo es a través del Referendo Revocatorio.

    Si Tibisay Lucena y sus compinches imposibilitan la materialización de este proceso, entonces no nos quedará otra opción que afianzar el método de la desobediencia ciudadana como acción pacífica, ciudadana y sobre todo constitucional para sacar a los responsables del caos venezolano del poder.

    No obstante, desde esta humilde tribuna les hago un exhorto a los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, que no dejen solos a los venezolanos en medio de este desierto.

    Quienes tienen la responsabilidad de dirigir, tienen que hacerlo. Es decir, los representantes de la MUD deben hablarle al país, mostrar la vía, aclarar dudas, guiar a los ciudadanos que esperan  de ellos más acciones y menos palabrería.

    Venezuela nos necesita, no podemos darle la espalda. La desesperación de la sociedad necesita de nosotros acción  y orientación para vencer las dudas y sobre todo la desazón que empieza a hacerse sentir en sectores de la ciudadanía.

    @wcaballerolopez

     

  • Plebiscito Colombia: Aprendizaje – Por Eduardo Díaz

    Plebiscito Colombia: Aprendizaje – Por Eduardo Díaz

    El pasado 9 de octubre el pueblo de Colombia fue sometido a un plebiscito o consulta popular para decidir si sería aprobado el acuerdo de paz negociado durante cuatro años entre el gobierno del presidente Santos y las FARC. Sin duda alguna que este acuerdo tiene gran significado para Colombia ya que en teoría, implicaba ser aprobado el cese de las actividades hostiles de ese grupo revolucionario en procura de paz luego de más de 52 años de lucha armada.

    El pueblo se expresó cívicamente y votó por el NO, a pesar del mensaje que se quiso transmitir en el acto oficial de firma del acuerdo al contar con el apoyo y presencia de varios presidentes y del Secretario General de la ONU. Sin embargo, los colombianos con su voto dejaron claro que no quieren paz con impunidad. No es fácil dejar atrás el dolor y tragedia a familiares de más de 220 mil asesinados y millones de desplazados aun cuando se apliquen principios de justicia transicional.

    Es importante resaltar o ver la radiografía de esa votación y el mensaje que nosotros los venezolanos debemos tomar: según el órgano electoral colombiano, fueron convocados casi 35 millones de colombianos; participó sólo un 37%, lo cual implica un 67% de abstención; 50,21% votaron No y 49,78% por el Sí. Ello significa que de un universo de votantes de unos 35 millones sólo unos 12 millones aproximadamente acudieron a las urnas quedando sometidos los 23 millones de votantes que no acudieron a votar a la decisión que 12 millones tomaran. A pesar de lo trascendental del revés y el costo político, Santos reconoció la decisión del pueblo.

    Próximamente nos tocará acudir a firmar para recoger el 20% necesario para activar luego el referendo revocatorio. De nosotros depende el resultado que queremos y esperamos ocurra.

    A pesar de los difíciles momentos que vive el país ante el hambre, la creciente escasez de alimentos y medicinas, la pujante inseguridad, el control y manejo por parte del Estado de las instituciones que se deben a los ciudadanos y la desesperanza que ello conlleva, debemos acudir a firmar.

    No debemos permitir que más de un 80% de rechazo al gobierno sea derrotado por no acudir a firmar por miedo a retaliaciones del régimen, conveniencia, desesperanza, entreguismo y desconfianza en un CNE al cual estamos obligados a exigir el cumplimiento de la Constitución. Tenemos que hacernos sentir durante esos 3 días y luego demostrar que la voz del pueblo es la que manda, que debe respetarse y que no hay presidente, ni TSJ, ni grupo político ni falsas revoluciones que puedan detenerlo. No hay excusas, es ahora o nunca. El futuro de nuestro país depende de nosotros.

    @Eduardolawyer