Autor: Gabriel González

  • Desafío Extremo: Vivir actualmente en el Táchira – Por Mercedes Ramírez

    Desafío Extremo: Vivir actualmente en el Táchira – Por Mercedes Ramírez

    “El hogar tachirense sonríe bajo un sol todo luz: La igualdad» Dr. Ramón Vargas

    Parte de la letra del himno del estado Táchira, haciendo referencia a la tranquilidad y felicidad con la que vivían nuestros ciudadanos hace años, pues la vida en nuestro estado andino se ha vuelto todo un desafío extremo.

    Cumplir con la cuarentena ante la amenaza global que genero el COVID-19,  pasar más de 15 horas diarias sin electricidad, sin internet, durar 4 días sin suministro de agua, no contar con gasolina para medio movilizarse a hacer las compras y ni pensar en el gas doméstico que es otro servicio que brilla por su ausencia, es parte del día a día de la sociedad tachirense, sin sumar el hecho de que la mayoría vive del día a día y ante esta situación, lograr el sustento diario de las familias de nuestra entidad es un completo desafío.

    La crisis en el Táchira ha sido siempre muy calculada por los personeros del régimen, pues es un estado que siempre ha levantado su voz, ante los atropellos que trajo consigo el modelo narco socialista, pues se han ingeniado cuanta estrategia macabra para controlar a la población, siendo esto contraproducente, ya que el Táchira solo se calla y se arrodilla es ante Dios.

    Desde esta tierra de Gloria y Libertad sabemos que exigirle soluciones al régimen es un acto completamente incoherente y que cualquier solución real, pasa por la salida de los esbirros del poder, por eso desde nuestro estado le hacemos un llamado al presidente (e) Juan Guiado y a la Asamblea Nacional, a que gestionen todo lo necesario, a que hagan todo lo que tengan que hacer para lograr por fin el tan prometido cese de la usurpación, pues sabemos que toda Venezuela está en crisis, pero que las condiciones en las que llevamos el día a día los tachirenses son inhumanas y ameritan soluciones inmediatas.

    ¡La verdad nos hará libres!

    Pltga. Mercedes Ramírez

    Miembro de Vente Táchira

  • Ingenieros Agrónomos comprometidos a sembrar esa nueva Venezuela – Por Werner Gutiérrez Ferrer

    Ingenieros Agrónomos comprometidos a sembrar esa nueva Venezuela – Por Werner Gutiérrez Ferrer

    En Venezuela, la opinión pública quedó gratamente sorprendida el pasado viernes cuando la etiqueta #ElAgroNoPara impulsada desde FEDEAGRO se posicionó por más de dos horas en el primer lugar de las tendencias del Twitter. En total fueron cerca de diez horas que se mantuvo entre los primeros diez lugares que esta red social asigna a los temas de más interés por parte de sus usuarios.

    Desde hace dos décadas hemos dedicado importantes esfuerzos a reivindicar la necesidad de asignar un rol estratégico al sector agroalimentario nacional como única vía sostenible para alimentar con garantías a la población, y asegurar la generación de riqueza en nuestra ruralidad. Finalmente, la sociedad venezolana ha entendido hoy, que “si el campo no produce, la ciudad no come”.

    Hoy 7 de mayo, se celebra en Venezuela el Día Nacional del Ingeniero Agrónomo, en honor a la creación de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos (SVIA) fundada en Caracas un 07 de mayo de 1944. En este momento de definiciones, de cambios que vive el país, se nos abre un escenario por demás propicio para el repensarnos como profesionales.

    Es la hora de reflexionar, y asumir sin vacilaciones, con compromiso y madurez, la tarea de liderizar la fundación de esa nueva Venezuela agroexportadora que tanto hemos soñado y pincelado, que ya ha comenzado a germinar. Los Ingenieros Agrónomos tenemos la obligación histórica de acompañar desde nuestros espacios y competencias profesionales este inicio de cambio de tendencia en la percepción positiva de la figura del agricultor y ganadero por parte de la opinión pública.

    Invito a mis colegas a continuar fomentando que se hable más de agricultura y ganadería. He insistido en la necesidad de cambiar el ideario agrícola del venezolano, sembrando en su conciencia y corazón por siempre, que la verdadera riqueza de nuestra nación está en sus campos agrícolas y en la valiosa gente que insiste en mantenerse apegada a la noble misión de producir alimentos.

    Para ello una de las claves es mantener contacto directo con la  sociedad civil. Los Ingenieros Agrónomos debemos como profesionales y ciudadanos responsables, el arrebatar los espacios públicos de ser necesario, para a través de nuestra voz y pluma, el proclamar las infinitas fortalezas que dispone Venezuela en cerca de 50.0 millones de hectáreas con potencial agrícola vegetal, animal, forestal y acuícola, no sólo para cubrir las necesidades alimenticias de nuestra población, sino para satisfacer los más exquisitos paladares en el mundo entero.   

    Creo indispensable el acercarnos al sector político que se encuentra diseñando ése nuevo país, el cual muy pronto, tendremos la posibilidad de asumir la conducción en su refundación. A quienes les corresponda tomar las decisiones políticas hay que acercarlos al sector, que pisen su terruño, estén en contacto con los agricultores y ganaderos,  agroindustriales, y con nosotros los profesionales del agro.

    Es indispensable el garantizar que se imponga el criterio científico por encima del ideológico, o de mezquinos interés políticos y económicos, a la hora de definir el nuevo modelo agrícola venezolano, en el cual debe quedar claramente establecido el empleo de la innovación tecnológica en los medios de producción como única vía para alcanzar la sostenibilidad desde la semilla hasta la cosecha, en el proceso de transformación, y durante la comercialización de los alimentos.

    Debemos rechazar que se repitan los errores de los últimos 60 años, en los cuales presenciamos el lamentable paisaje de gremios profesionales secuestrados por la vieja forma de hacer política. Debe borrar para siempre esa época cuando desde el seno de los partidos políticos y en acuerdos de pequeños grupos se repartían, sin importar las competencias y los méritos profesionales, la conducción de las organizaciones profesionales y gremiales que nos agrupan.

    En el caso particular de la SVIA, es urgente someterla a un proceso de democratización, para retomar el sendero de la alternabilidad en quienes la conducen, a través de elecciones libres, democráticas y transparentes para darle legitimidad a sus decisiones, impidiendo que cualquier persona, bajo el amparo de organizaciones políticas, se subrogue el derecho de hablar en representación de los miles de Ingenieros Agrónomos dispuestos a aportar su talento, experiencia y conocimiento en el diseño de esa nueva Venezuela agrícola.

    Solo con innovación y empleo de modernas y eficientes tecnologías, podremos garantizar el llegar a producir alimentos sanos, seguros, asequibles y con calidad de exportación. Los Ingenieros Agrónomos tenemos por delante el enorme reto de apostarlo todo para que Venezuela logre alcanzar  una producción agrícola sostenible en el mediano plazo en el plano social, económico y medioambiental, asegurando la rentabilidad y la competitividad de agricultores, ganaderos, agroindustria, cadenas de comercialización y exportadores del sector, y lo más importante, la correcta alimentación y nutrición de nuestra sociedad.

    Hoy con mayor convicción y fuerza, como Ingeniero Agrónomo, le ratifico a mí país el estar comprometido en sembrar esa nueva Venezuela. Les prometo que llegará muy pronto el día que los alimentos consumidos en los hogares venezolanos, serán cosechados por manos de productores venezolanos, en tierras venezolanas, asesorados y acompañados por profesionales venezolanos. Ese hermoso día, levantaremos nuestra bandera  para gritar con orgullo que hemos alcanzado la verdadera seguridad y soberanía agroalimentaria. Si Se Puede!

    @WernerGutierrez

    Ing. Agr. M. Sc. Werner Gutiérrez Ferrer

    Profesor y ex decano Facultad de Agronomía de LUZ

  • Vente Vargas: El régimen no puede detener la fuerza de los mercados

    Vente Vargas: El régimen no puede detener la fuerza de los mercados

    (Maiquetía. 08/05/2020) Vente Venezuela en el estado Vargas rechazó este viernes a través de un comunicado a la prensa la pretensión del régimen de prohibirle a los comerciantes de los mercados municipales, comprar productos de la Empresa Polar.

    A continuación, el comunicado en su integridad:

    Vente Vargas: El régimen no puede detener la fuerza de los mercados

    Desde Vente Venezuela en el estado Vargas nos solidarizamos con los comerciantes de los mercados municipales de nuestro estado por los abusivos actos de amedrentamiento por parte de representantes del régimen socialista.

    Nuestro partido defiende con fuerza la libertad y también la iniciativa privada, por eso, hoy manifestamos el apoyo a todos los comerciantes del Mercado Comunitario de Catia la Mar y del Mercado Municipal de Maiquetía quienes están sometidos al chantaje por parte de la ministra usurpadora, quien pretende prohibirles comprar productos de la Empresa Polar para comercializarlos. En algunos negocios de estos mercados los productos Polar son la única fuente de ingreso, por lo que esta medida los perjudica gravemente.

    Nuestro llamado es a los comerciantes a no dejarse amedrentar por un régimen que está de salida; a los ciudadanos a defender a quienes con trabajo y esfuerzo mantienen sus negocios de pie, a pesar de toda la adversidad desatada por el régimen, el socialismo y sus mafias.

    En Vente Vargas creemos en la libertad y la propiedad como garantes de todo emprendimiento privado, luchamos para lograr la libertad, y también para construir un Vargas libre y próspero de verdad.

    Maiquetía, 08 de mayo de 2020

  • ¿Dónde está el anticristo, Ratzinger? – Por William Anseume

    ¿Dónde está el anticristo, Ratzinger? – Por William Anseume

    Estupor en términos individuales y tal vez también colectivos en el mundo deberían haber causado las aseveraciones del Papa emérito, Benedicto XVI, acerca de que: «Hace cien años se habría considerado absurdo hablar de matrimonio homosexual, hoy nos excomulgan cuando nos oponemos a él». También al mencionar que la sociedad moderna genera un credo al «anticristo». 

    Lógico. Hace cien años Joseph Ratzinger no había siquiera nacido y las sociedades cambian, avanzan, muy a pesar de él (aunque no todas ni a buen ritmo, como nos consta). Por suerte, dentro de la misma iglesia (razones de sobra tienen) las posturas del otro Papa son desestimadas, tanto como él, como su lucha contra Francisco por el profundo problema del celibato. 

    La hipocresía de la iglesia al respecto de los temas sociales y/o sexuales es un fardo de cientos de años. Así que deberían haber causado un hondo prurito en varios eclesiásticos y también en feligreses esas atronadoras palabras papales. La cristiandad, en sus más altos niveles, mucho más en los bajos, chorrea anticristos de continuo, de ser como anatematiza el alemán. Hacen suyas de continuo aquellas palabras cristianas: «dejad que los niños vengan a mí». El propio Jesús, el de Nazareth, por cierto, no lucía tan severo: sin hembra conocida; debido al ascetismo, con un tierno beso sellando la traición de Judas; acompañado recurrentemente por varios apóstoles, lavador de pies de al menos una prostituta extraordinaria. Siempre se reflejó más atractivo, como humano, Jesús que la estampa fantasiosa a la que intentan someterlo. Al querer enaltecerlo, Bolívar se llamó y lo llamó «majadero», nada menos.  

    Esa hipocresía religiosa se trasluce inclemente a la vida social, a la vida política, a la sexual, a la jurídica, a la ética. Impregna maleficamente, desde allá, casi todas las grandes discursividades humanas. No es de extrañar que 67 estados en el mundo criminalicen la homosexualidad con penas que van de 10 años a cadena perpetua. 

    Pero, de otro lado, va en aumento global el matrimonio gay o el reconocimiento legal/social/sexual/político, de quienes alientan la igualación de las consideraciones en materia sexual. Cerca de treinta naciones ya aceptan de buen modo estas junturas como válidas. En América el avance es notable: Canadá, EEUU, México, en algunos estados y especialmente ciudad de México, reconocen uniones homosexuales. Mientras destaca Suramérica: Argentina, desde 2010; Brasil, Uruguay, Colombia, Ecuador, aceptan las uniones homosexuales. El mundo avanza hacia allá a pesar de los dos Papas. Francisco se opuso ferozmente en Argentina y lo doblegaron. Casualmente la Alemania del emérito también reconoce tranquila la unión sexual libérrima. Oponerse sí es ir contra natura. 

    De ese tenor lo entiende Mario Vargas Llosa, quién celebró la orientación legal en España hacia el matrimonio igualitario: «acto de justicia que reconoce el derecho de los ciudadanos a elegir su opción sexual en ejercicio de su soberanía, sin ser discriminados ni disminuidos por ello, y que reconoce a las parejas homosexuales el mismo derecho de unirse y formar una familia y tener descendencia que las leyes reconocen a las parejas heterosexuales». 

    Venezuela está aún muy lejos de alcanzar algún progreso efectivo en esa búsqueda de libertades sexuales hacia la que se encamina paulatinamente la humanidad. Al parecer, en esto, en silenciar esto, sí han coincidido gobierno, oposición e iglesia. El rezago es abominable e inconcebible. No se ha pensado ni articulado, efectivamentemente, la necesidad de esos avances de las minorías. Eso a pesar de contar en la Asamblea Nacional con la primera transgénero de América, Tamara Adrián, quién después de su eleccion protestaba el desconocimiento legal de los homosexuales en el país. 

    La constitución, por su parte, también  se contradice abiertamente, al exponer la igualdad ante la ley de todas las personas, al evitar las discriminaciones (artículo 21) y al dejar fuera en el artículo 77 toda unión que no sea «entre un hombre y una mujer». Falta mucho camino para torcer el brazo eclesiastico-politico, como cuando Guzmán Blanco, en 1873, con un decreto, le arrebató a la iglesia los esponsales y el matrimonio que acaparaba. 

    ¿Dónde está el anticristo, Ratzinger?

  • Debemos crear condiciones para salir de la crisis que nos agobia – Por Renzo José Meza

    Debemos crear condiciones para salir de la crisis que nos agobia – Por Renzo José Meza

    Sencillamente no podemos hacer a un lado nuestra vista respecto a la realidad y la creciente crisis que atraviesa nuestro país, es sumamente preocupante la situación que se vive dentro de los miles de hogares de las familias alrededor de nuestro estado, los altos precios de los alimentos básicos necesarios para subsistir, la inflación desmedida que se empeña día a día en golpear los bolsillos de los ciudadanos, generando así que se coloque en vilo y en cierto modo sea incierto el futuro cercano de muchos.

    Si hacemos una comparación partiendo de unas pocas semanas atrás, a la fecha actual las frutas, las verduras, hortalizas y alimentos presentan un incremento en sus precios en alrededor de más 500% lo que origina que los pocos ingresos que llegan a las manos de las personas sea pulverizada por la situación.

    Conocemos muy bien las causales y los causantes de esta crisis, entre ellas un férreo control cambiario en el sistema financiero, constantes ataques al sector privado productivo, y entre otros motivos, pésimas decisiones del régimen, quien al final es el único responsable de esta catástrofe, que paso a paso dio certeras puñaladas a la economía de Venezuela, que a mi parecer, en la actualidad se encuentra gravemente herida.

    Para nuestro país y para nuestro estado es necesario y urgente que se brinden las condiciones que nos permitan crecer y desarrollarnos, generar incentivos para reactivar la productividad de todos los sectores del sector privado, es importante para todos que se cree un mercado competitivo estable, sin agobios, sin mafias.

    Es imprescindible entender que todas estas condiciones solo serán una realidad al quitar las cadenas de la tiranía y lograr la libertad de Venezuela.

    @RenzoJMeza

    Secretario Político Estadal de Vente Venezuela en Barinas

  • Venezuela en Obras: La Refundación – Por Jairo Fernández López

    Venezuela en Obras: La Refundación – Por Jairo Fernández López

    ¡Saludos Venezuela! En artículos anteriores exponía que dos tareas retadoras nos corresponderá afrontar como ciudadanos de cambio apenas acabe la pesadilla del siglo XXI: la reconstrucción del País y la refundación de la Patria. Y la refundación -no por ser mencionada en segundo lugar- es menos importante más sí de mucha mayor envergadura.

    Se trata nada más y nada menos que del restablecimiento de los valores morales y éticos en nuestra querida Venezuela; del restablecimiento de los hechos a su contexto histórico (¿me creerían que he conocido niños en edad escolar que dicen que Chávez conoció y luchó con Bolívar?), gracias a la ejecución del macabro plan castrista para despojarnos de nuestra identidad como Nación. Y por ello a Venezuela hoy le sobra desde una estrella, hasta los epítetos ‘popular’ y ‘bolivariano’ en las instituciones y las frases rimbombantes que giran en torno al lema “hecho en socialismo”.

    Esas frases, epítetos y cambio de símbolos no fue gratuito, intentó despojar de identidad a las nuevas generaciones que -nacidas en la era del socialismo del SXXI- se guían por el adoctrinamiento que reciben en la escuela y barrios para imponer la ideología y el control castrista. Pero el plan caribeño no contaba con la sangre libertadora que corre por nuestras venas, ésa que no admite doctrinas impuestas y que nutre nuestros corazones, allí están los resultados: en veinte años apenas han podido ‘comprar’ (que no convencer) a una parte muy pequeña de la sociedad, la gran mayoría les detesta y añora el restablecimiento democrático para reemprender el camino de la prosperidad.

    Los ciudadanos debemos abocarnos a la recuperación de nuestros símbolos patrios, al ajuste de los programas educativos, a la divulgación de la verdadera historia de Venezuela y a la explicación masiva de los hechos que nos condujeron a ésta encrucijada. En pocas palabras: a reinstaurar nuestra identidad nacional y nuestra vocación demócrata.

    Quienes nos critican por hablar mal de la Venezuela actual lo hacen sin argumentos, sólo repiten frases maniqueas del mal impuestas por el sistema castrista omnipresente. Esas almas rendidas están erradas, no entienden que nos referimos al sistema no al país físico. El venezolano ha sido y es un pueblo increíble y de ello dan fe quienes le conocen en el mundo entero. Pero tiene que despertar y dejar atrás su inocencia política para refundar al país en los valores democráticos, en libertad y sin imposiciones. El “no al socialismo” que expresamos en el referéndum del 2007 lo volveremos a hacer una y otra vez. Aún corre sangre libertadora por nuestras venas, aún hay ciudadanos dispuestos a reescribir la historia y eso, aunque le pese al castrismo, es lo que va a refundar una nación que volverá a ser referente en el mundo. De esto que no quepa la menor duda.   

    “Venezuela en Obras” es la frase que puede definir una nueva era ciudadana, participativa y responsable que decidirá libremente sobre el futuro de nuestro país.

    @FJairofer

  • 2017, el año de la resiliencia – Por David Torres

    2017, el año de la resiliencia – Por David Torres

    En estos últimos días he tenido algunos recuerdos sobre el 2017. En ese año muchos venezolanos se jugaron todo. Nada volvió a ser igual, la mayoría de mis amigos y miles de hermanos se fueron; se marcharon desilusionados y traicionados por la cúpula política de una fulana «oposición».

    El 2017 marcó la vida a millones de personas para siempre. Ese año cayeron muchas máscaras, creo yo, las necesarias como para que nunca más en Venezuela seamos traicionados o engañados por quienes supuestamente desean servir a la sociedad como políticos. Fue necesario tocar el suelo, arriesgar nuestras vidas y dejar nuestros sueños atrás (solo por un momento) para verdaderamente saber quiénes estaban dispuestos a todo, ya hoy sabemos quiénes fueron los traidores.

    No todo puede ser negativo, ese mismo año (2017) donde muchas personas se fueron, también se convirtió en el año de la resiliencia para el venezolano. Comenzó a finales de ese mismo año un fuerte desplazamiento de muchas familias, pero especialmente jóvenes que al sentir que todo estaba perdido, dieron el paso para salir. Tanto el trabajo como la distancia, y la ausencia del calor del hogar, lograron construir una coraza fuerte, una herramienta fundamental para saber vivir y crecer en lo desconocido.

    La generación de la que hemos venido hablando son los que aportarán riqueza, pero también serán capaces de nutrir al país con su enorme experiencia de vida, esto sin dejar de mencionar a quiénes se quedaron luchando aquí. El año de la resiliencia fue el despertar para muchos, porque en ese momento nació otra Venezuela; ese año nació el país que dejó atrás el engaño, el que se desprende de las prácticas destructoras y malignas, porque cayeron las máscaras y se mostraron las caras de la mentira, las caras del socialismo.

    Mi país está listo para lo mejor; estamos listos para crecer y caminar por el camino de la libertad.

    @DavidATorresB

    Dirigente juvenil de Vente Venezuela

  • La importancia del trabajador en Venezuela – Por Hermes Varillas

    La importancia del trabajador en Venezuela – Por Hermes Varillas

    Una reflexión en el marco del día del trabajador, sólo con el ánimo de hacer justicia a quienes son pilares en este momento de pandemia….

    Muy elocuente afirmación contenida en una imagen que circula en las redes sociales: “El día que este país comprenda que un bombero, un médico, o un maestro son más importantes que un político o un militar… Ese día, sólo es día realmente tendremos posibilidades de salir adelante como Nación».

    Sin embargo, salvo honrosas y muy ejemplares excepciones (Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Nueva Zelanda, Japón, Singapur, Corea del Sur,… en una lista que no supera la veintena de países), hay un terrible círculo vicioso que apuesta a que eso no ocurra así, al menos en Venezuela.

    Todo gira en torno a la consciencia del pueblo, conciencia que se puede mantener muy activa (en el caso de la veintena mencionada) o en estado de letargo y de somnolencia mediante diferentes vías, una de ellas es la ideologización por parte de charlatanes de oficio, embaucadores y demagogos politicastros que hacen de la educación un medio perverso para obtener un maquiavélico fin («El fin justifica los medios empleados». – Nicolás Maquiavelo).

    Entre politicastros y militares igualmente corruptos e inmorales tienen a Venezuela en un lugar diametralmente opuesto al lugar que deberíamos ocupar en el concierto de grandes Naciones. Tan relativo y perverso como el anuncio que hace a cada cierto tiempo el régimen del aumento de sueldos y salarios, aumento que se convierte en sal y agua con la devaluación que el mismo régimen promociona.

    No hablo sólo de sueldos y salarios, sino de profesiones que deben ser prioridad para una Nación que aspire un desarrollo y progreso muy armonioso, y allí incluyo a los agricultores que no se mencionan en la imagen, y me atrevo a decir, bajo unos guías y líderes que entiendan que la política es el arte de servir, (servidores sociales sin ambición de robarse los recursos del erario público) y no ser servidos como si fuesen príncipes o reyes de la aristocracia. 

    Para muestra un botón de lo que es la coherencia de verdaderos políticos con honestidad y humildad. Es curioso ver que, en países como Finlandia o Suecia, los insignes políticos que conforman el Parlamento, se desplazan y llegan al mismo pedaleando en bicicleta, no en lujosos coches con media docena de escoltas como lo hacen en Venezuela los inmorales parlamentarios.

    Colofón: Todos los oficios son necesarios en una sociedad que se digne ser humanista, que los educadores, los médicos, los bomberos y los agricultores adquieran más importancia es precisamente un signo de racionalidad que las instituciones funcionan eficientemente.

    “Un país soñado”

    No soy tan materialista

    y como tal hoy me declaro,

    más quisiera como docente

    tener a mi humilde cargo,

    una muy soñada república

    cada institución cual estado

    permita elevar el desempeño

    del ciudadano conscienciado.

    Con una singular escuela

    “Finlandia” sin tanto reparo,

    que tenga como apéndice

    un buen y utilitario banco

    sin bursátil competencia

    y valores no monetizados,

     “Nueva Zelanda” su nombre

    con honestidad por lo alto,

    Sin funcionarios mediocres

    “Singapur” cada fiscal colegiado,

    con el mejor sistema de salud

    “Japón” no dejaría de llamarlo,

    con armonía y duradera paz

    en su constitución e ideario,

    como ministerio sin militares

    con “Costa Rica” identificado.

    O del valor de la ecología

    con “Islandia” sin dudarlo,

    y denominaría como “Israel”

    la producción en el campo

    de los frutos y alimentos

    agrícolas y pecuarios.

    Si tomé cuatro profesiones u oficios en el artículo como modelos, igual se puede hacer con los países, algunos indiscutiblemente muestran parámetros de excelencia que es válido tomar como ejemplos, no para imitarles, sino para emularles que es más digno de aplaudir.

    @tonypotosino

    Coordinador municipal de formación de cuadros DEM Alberto Arvelo Torrealba

  • Comer petróleo – Por Omar González Moreno

    Comer petróleo – Por Omar González Moreno

    Un popular humorista venezolano decía una frase que iba más o menos así: “el que siembra su barril, que se coma su petróleo”, la cual repetía como un estribillo acompañado por una charrasca. Y quién iba a pensar, hace años atrás, que aquella aseveración pudiera darse en un contexto tan atroz como el actual.

    Cuando el barril de petróleo venezolano se cotiza por debajo de los 10 dólares el barril, y los bachaqueros uniformamos del combustible están vendiendo en 1,5 o 2 dólares el litro, pareciera que es más fácil comprarse su barrilito de petróleo que cargar un tanque de gasolina.

    Es más barato comprar el petróleo venezolano en el mercado internacional que comprar comida en el interior de la nación. Resulta más económico hacer un mercado de crudo que comprar carne, pollo o huevos para abastecer las dispensas del hogar para 15 días.

    ¡Inaudito! Como decía el personaje cómico, “a comerse su petróleo”. A los venezolanos no nos queda más remedio que comernos las riquezas del subsuelo, ya que si no lo hacemos la perderemos ya sea por el bajo de su precio internacional o por la incapacidad de las operaciones de una Pdvsa totalmente destruida.

    Lo que acaba de suceder en el campo petrolero de Morichal, en el estado Monagas, o la entrega de las refinerías a Irán es un ejemplo de la inoperatividad dentro de la industria petrolera, y la falta de inversión dentro de una empresa que fue manejada como la bodega personal por quienes han usufructuado el poder a lo largo de los últimos 20 años.

    Todo esto es el resultado de la consolidación de un Estado fallido que aniquiló con la capacidad de producción de nuestros país, y la mentalidad fracasada de quienes han implementado el socialismo en Venezuela y que a través de ello aniquilaron a una de las empresas más poderosos en el mundo de los hidrocarburos.

    Hoy Venezuela es un país con petróleo, pero sin gasolina. Venezuela es un país con tierras cultivables, pero sin comida. Somos un país con oro, pero sin reservas internacionales, toda una conclusión de la anarquía, desorden y corrupción de una casta que pulverizó a aquella nación que fuimos y que era la envidia de todo el continente.

    Pasamos de ser el ejemplo de progreso de América Latina a ser el objeto de la lástima de todo el mundo. Todo en 20 años de despilfarro, corrupción y destrucción de nuestra identidad, capacidad productiva y voluntad de progreso.

    Los socialistas edificaron un Estado Fallido donde en los sectores populares el malandro mejor armado impone su ley y para ello hay combates a fuego abierto como los sucedidos en Petare. Crearon un Estado donde se masacra los reos sin ninguna compasión ni investigación, así como acabamos de ver en la cárcel de Guanare. Un Estado fallido donde la migración se multiplicó, el hambre creció y las protestas se extendieron a todo el país.

    Por ende, nos toca comernos nuestro petróleo, porque no tenemos alimentos en nuestros hogares, porque no hay dinero que pueda con la inflación, porque no hay gasolina para sacar del campo lo poco que se cosecha, porque no hay gobierno que solucione los problemas de toda la nación.

    La pregunta es: ¿Y cuánto tiempo más seguiremos así?

  • Jhilson Paredes: Carlos Soublette tiene dos años sin suministro de agua por tubería

    Jhilson Paredes: Carlos Soublette tiene dos años sin suministro de agua por tubería

    (La Guaira. 05/05/2020) “Sectores de la parroquia Carlos Soublette tienen dos años sin suministro de agua por tubería”. Así lo denunció este martes Jhilson Paredes, Secretario Político de Vente Joven en el estado Vargas.

    El dirigente juvenil alertó que las medidas de prevención del Covid-19 no se están cumpliendo, como consecuencia de esta situación que afecta a los varguenses desde hace años. A su juicio, los ciudadanos se han visto obligados a hacer largas filas para surtirse de agua

    ‘’Han llegado camiones cisterna a la parroquia, y esto sólo ha ocasionado la aglomeración de personas incumpliendo las medidas de prevención. Alrededor de cincuenta personas dejaron a un lado la cuarentena y las prevenciones”, afirmó.

    Paredes aseguró que veinte años de corrupción acabaron con los servicios básicos que hoy representan gran parte de la tragedia venezolana. ‘’El régimen de Nicolás Maduro es el causante de éstos desafortunados hechos y es su salida del poder lo que nos permitirá solucionar los problemas cotidianos que hoy enfrentan los venezolanos’’, agregó.

    Y continuó: “En Venezuela es necesario y urgente que tras la salida del régimen, fomentemos la libre competencia para que podamos los varguenses, y todos los venezolanos, tener nuevamente servicios de calidad. Sólo el capital privado y no el Estado, es quien puede asegurar la efectividad de éstos servicios’’.

    Concluyó diciendo que nunca más en Venezuela se debe permitir un Estado tan grande, “debemos construir una Venezuela de ciudadanos grandes, libres, y capaces de hacerle frente a un Estado que debe ser cada vez más pequeño pero sólido’’.