“Anzoátegui está llamado a convertirse en el nuevo corazón petrolero de la nación. Tenemos el petróleo, el gas, los puertos, las instalaciones industriales, la ubicación estratégica y, sobre todo, el talento de nuestra gente. Lo que necesitamos es liberar todo ese extraordinario potencial para transformar esta tierra en un gigantesco motor de progreso y prosperidad”.
Con estas palabras, el periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno presentó ante corresponsales de prensa su visión sobre el futuro energético del estado Anzoátegui, al que considera destinado a desempeñar un papel protagónico en la reconstrucción económica de Venezuela.
“Durante demasiados años hemos vivido la dolorosa contradicción de ser una tierra inmensamente rica, habitada por ciudadanos que padecen pobreza, desempleo, apagones y servicios públicos deficientes producto de la destrucción y el saqueo del régimen chavista. ¡Eso tiene que terminar! El petróleo de Anzoátegui debe convertirse en bienestar para los anzoatiguenses y de toda Venezuela”, enfatizó.
González Moreno explicó que Anzoátegui reúne condiciones excepcionales para convertirse en el principal eje petrolero nacional.
Destacó las inmensas reservas de hidrocarburos de la Faja Petrolífera del Orinoco, la infraestructura del Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui, la Refinería de Puerto La Cruz, El Chaure y Santa Ana; los terminales marítimos y el extraordinario potencial gasífero de la región.
“Estamos hablando de una combinación formidable. Desde las gigantescas reservas de Anzoátegui hasta las instalaciones industriales de Jose y los puertos de nuestro litoral, tenemos la posibilidad de construir uno de los corredores energéticos más importantes del mundo”.
El dirigente nacional de Vente Venezuela sostuvo que esta transformación permitiría atraer inversiones multimillonarias, recuperar instalaciones, incorporar nuevas tecnologías y generar miles de empleos directos e indirectos, bien remunerados.
“Imaginen a El Tigre, San Tomé, Guanipa, Anaco, Barcelona, Guanta, Santa Ana, Onoto, Píritu. Clarines y Puerto La Cruz convertidos en protagonistas de un extraordinario renacimiento industrial. Imaginen nuestras universidades formando ingenieros, nuestras empresas creciendo y nuestros jóvenes encontrando oportunidades sin necesidad de abandonar su tierra”.
El periodista fue enfático al señalar que la recuperación petrolera no puede limitarse al incremento de la extracción y exportación de crudo.
“No queremos seguir siendo una tierra de inmensas riquezas y ciudadanos empobrecidos. Queremos que cada barril de petróleo represente nuevas oportunidades, mejores hospitales, escuelas dignas, electricidad confiable, autopistas y carreteras modernas y salarios que permitan vivir con dignidad”.
Insistió en que el desarrollo energético debe estar acompañado de seguridad jurídica, inversiones privadas, instituciones transparentes, protección ambiental y una administración responsable de los recursos.
“Anzoátegui no puede conformarse con ser un territorio de extracción. Tenemos que refinar, transformar, industrializar y exportar productos de mayor valor agregado. ¡No basta con sacar petróleo del subsuelo; tenemos que convertirlo en riqueza para nuestra gente!”.
González Moreno vinculó esta visión con la necesidad de emprender una profunda transformación institucional y económica del estado y del país.
“Venezuela necesita abrir sus puertas a la inversión, recuperar la confianza internacional, respetar la propiedad privada y devolverle a nuestra industria petrolera la capacidad de competir con las grandes potencias energéticas del mundo”.
Aseguró que el proyecto de reconstrucción nacional de Maria Corina Machado contempla una estrategia especial para aprovechar el potencial petrolero, gasífero, petroquímico y portuario del estado Anzoátegui.
“Tenemos una oportunidad histórica. Podemos convertir a Anzoátegui en el gran centro energético de la nueva Venezuela, pero debemos hacerlo con planificación, transparencia, tecnología y una visión de largo plazo”.
Finalmente, Omar González Moreno dirigió un mensaje especialmente emotivo a los habitantes de la entidad oriental.
“Yo conozco el alma de Anzoátegui. Conozco la nobleza de sus trabajadores, el espíritu emprendedor de sus comerciantes, el talento de sus profesionales y la fuerza indoblegable de su juventud. Sé de lo que somos capaces cuando tenemos libertad y oportunidades”.
«Que nadie tenga dudas. Anzoátegui tiene todo para convertirse en el nuevo y principal centro petrolero de Venezuela. Pero nuestro mayor tesoro no está enterrado bajo la tierra, está en el corazón de nuestra gente. Vamos a transformar el petróleo en progreso, la riqueza en bienestar. Anzoátegui será la gran potencia energética y económica de la Venezuela que viene”.
