(Oslo 02.06.26) La líder venezolana María Corina Machado aseguró este martes en el Oslo Freedom Forum que Venezuela atraviesa la fase “definitiva y final” de su camino hacia la libertad y afirmó que la legitimidad de cualquier transición democrática debe estar fundamentada en la voluntad popular expresada por los ciudadanos.
Machado participó de manera presencial en el foro internacional dedicado a la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Durante su intervención, titulada The People Are the Mandate (“La gente es el mandato”), defendió que los venezolanos han sostenido la soberanía nacional durante más de dos décadas a pesar de la represión, la crisis económica y el éxodo masivo.
La Premio Nobel de la Paz 2025 recordó que el 28 de julio de 2024 marcó, a su juicio, un punto de inflexión en la historia reciente del país. “Ese día no fue simplemente una elección presidencial. Fue un acto de valentía cívica”, afirmó. Sostuvo además que millones de venezolanos participaron en un proceso que describió como desigual y controlado por el régimen, pero en el que, según dijo, la ciudadanía logró expresar su voluntad de cambio.
Machado destacó el papel de los ciudadanos que resguardaron las actas electorales y preservaron los resultados de la jornada. “Esas actas se convirtieron en mucho más que documentos electorales. Se convirtieron en la prueba de la voluntad de una nación y de su alma”, expresó ante los asistentes.

María Corina en Oslo
Nunca debemos tener miedo del pueblo
A lo largo de su discurso insistió en que la legitimidad política no puede entenderse como un elemento secundario dentro de un proceso de transición. “El país votó por el cambio el 28 de julio y está ansioso por avanzar sin más demora”, señaló. Añadió que “la legitimidad es el fundamento de la reconstrucción democrática” y la condición necesaria para recuperar la confianza en las instituciones y avanzar hacia una sociedad libre.
La dirigente sostuvo que el país necesita estabilidad, reconstrucción económica y una transición democrática ordenada. En ese sentido, manifestó su respaldo a un marco de transición que combine la estabilización institucional, la recuperación económica y social, y la celebración de elecciones libres y justas. También afirmó que cualquier acuerdo nacional duradero debe construirse con la participación de los ciudadanos.
“Por eso nunca debemos tener miedo del pueblo. El pueblo no es el peligro en la transición de Venezuela. Es la garantía”, afirmó Machado, quien defendió la necesidad de pasar de una etapa de resistencia política a una fase centrada en la gobernabilidad y la reconstrucción institucional.
“Sabemos que el pueblo venezolano ratificará su mandato”
Durante su intervención también se refirió al encuentro que sostuvo recientemente en Panamá con migrantes venezolanos y dirigentes políticos. De esas conversaciones surgió el llamado Manifiesto de Panamá, un documento que plantea una hoja de ruta para una transición democrática y promueve un gran acuerdo nacional que incluya a sectores políticos, empresariales, laborales, religiosos y sociales.
Machado aseguró que, si una solución pacífica y democrática requiere volver a las urnas bajo condiciones plenamente libres y justas, la oposición está preparada para participar. “Sabemos que la gente ratificará su mandato. Y bajo condiciones libres y justas, lo hará con aún más fuerza”, afirmó.
En la parte final de su discurso reivindicó la importancia de las instituciones democráticas y de la soberanía popular. “La libertad sin instituciones es frágil. La gobernabilidad sin legitimidad es temporal. Y un gobierno sin la gente no es democrático”, expresó.
La líder opositora cerró su participación con una reflexión sobre el futuro del país, inspirada en las palabras de una mujer caraqueña. “Somos como un bosque después de un incendio. La lluvia finalmente ha llegado. Ya puedo ver el vapor elevándose desde la tierra y los primeros brotes verdes apareciendo”, relató.
Esa imagen, dijo, resume el momento que vive Venezuela. “Venezuela está comenzando a florecer de nuevo”, afirmó. “La gente es mi mandato. Es la fuente de legitimidad. Es el fundamento del futuro democrático de Venezuela. Y es la razón por la que sé que Venezuela será libre”.
