Venezuela enfrenta hoy la peor crisis educativa de su historia contemporánea. Más de 12.000 escuelas públicas presentan daños severos, cerca de un millón de niños y adolescentes están fuera del sistema escolar y el salario docente promedio ha caído a niveles incompatibles con la supervivencia profesional.

Ante esta realidad, María Corina Machado presentó este martes una propuesta integral de recuperación educativa nacional orientada a restituir el derecho a aprender de cada niño venezolano y reconstruir el sistema educativo sobre bases modernas, despolitizadas y centradas en resultados.

El plan parte de un diagnóstico contundente: el colapso educativo venezolano no es parcial ni coyuntural, sino sistémico. La crisis afecta simultáneamente la infraestructura escolar, la carrera docente, la alimentación estudiantil, los aprendizajes y la institucionalidad encargada de gestionar el sistema.

“La recuperación de Venezuela comienza en las escuelas. Ningún país puede reconstruirse sobre una generación condenada al rezago educativo”, señala la iniciativa. 

Primeros 100 días: reapertura, alimentación y regreso a clases

La propuesta establece como eje rector de los primeros 100 días el programa “Todos los Niños a Aprender”, una estrategia nacional de reescolarización y reapertura masiva de planteles.

Entre las metas inmediatas destacan:

  • Reactivar la alimentación escolar para 1,5 millones de niños.
  • Reincorporar al sistema educativo al menos 50.000 estudiantes excluidos.
  • Ejecutar reparaciones urgentes en entre 4.000 y 5.000 escuelas.
  • Otorgar un estipendio de emergencia a 500.000 docentes.
  • Crear el Instituto Venezolano para la Calidad Educativa (IVCE).
  • Implementar conectividad en 25% de las escuelas del país.
  • Lanzar programas de formación acelerada para cubrir más de 100.000 vacantes docentes.
  • Iniciar pilotos de inteligencia artificial educativa y vouchers escolares.

La propuesta también contempla la prohibición inmediata de actividades político-partidistas dentro de los planteles educativos y un proceso de despolitización institucional del sistema escolar.

Emergencia docente y recuperación del aprendizaje

Uno de los focos principales del plan es la recuperación de la profesión docente.

Actualmente, el salario promedio de un maestro venezolano ronda los USD 20 mensuales, el más bajo de América Latina. La propuesta advierte que sin docentes dignificados y motivados no existe posibilidad real de recuperación educativa.

Por ello, se plantea un paquete de emergencia que incluye estipendios inmediatos, certificación acelerada, mentorías y mecanismos para atraer nuevamente a docentes emigrados.

El plan también prioriza la recuperación de aprendizajes fundamentales en lectura y matemáticas, luego de más de una década sin evaluaciones nacionales oficiales y con estimaciones que ubican el rezago educativo venezolano entre 10 y 14 años respecto a estándares internacionales.

Un nuevo modelo educativo

La propuesta impulsa un modelo mixto en el que el Estado garantice financiamiento, regulación y evaluación, mientras escuelas públicas, privadas y comunitarias compiten por ofrecer mejor calidad educativa.

Entre las reformas estructurales destacan:

  • Sistema de vouchers educativos.
  • Concesiones de gestión escolar.
  • Evaluaciones públicas anuales por escuela.
  • Autonomía institucional y meritocracia docente.
  • Expansión nacional de conectividad y herramientas de inteligencia artificial educativa.

El IVCE funcionaría como organismo autónomo encargado de evaluar aprendizajes, acreditar escuelas y publicar resultados de desempeño de manera transparente.

Inversión y retorno social

La inversión estimada para los primeros 100 días oscila entre USD 448 y 601 millones, mientras que el programa completo de recuperación a 36 meses requeriría entre USD 2.370 y 3.490 millones.

Sin embargo, el proyecto sostiene que el costo de no actuar sería mucho mayor.

“Una generación con rezagos de 10 a 14 años en competencias básicas representa una pérdida permanente de productividad, ingresos y crecimiento para Venezuela. La recuperación educativa no es gasto: es la inversión más importante para reconstruir el país”, concluye el plan.