Durante décadas las distintas sociedades del mundo se han definido en dos modelos tanto en lo social, como en lo económico: el Liberalismo o el Comunismo. Ya todos conocemos los resultados de cada uno de ellos donde son implementados. Desafortunadamente, en nuestro país prácticamente el único modelo que ha sido puesto en práctica, es el modelo Comunista en algunas de sus máscaras, entre las que se cuentan, la demócracia social y la justicia social; en todos esos casos, yo lo defino como lo que es, comunismo, claro uno mas destructivo que otro, pero al final se traduce en lo mismo: populismo, miseria, muerte y destrucción.
Ahora bien, la historia nos ha demostrado una y otra vez que el Comunismo/Socialismo es una utopía que nunca ha funcionado, ni funcionará donde se ha aplicado y ejemplos hay muchos, por cuanto a su paso solo se percibe la aniquilación de la sociedad en todos sus aspectos, entonces cabe preguntarnos, sin comprender, porque todavía hay países que hablen del comunismo/socialismo como una formula para hacer política.
Quienes hablan bien del comunismo, en este caso, los políticos de izquierda, son expertos en el arte de la manipulación, por cuanto engañan a sociedades enteras como en el caso nuestro, donde le presentan a las personas un modelo político basado en la «inclusión y la justicia social», asunto que, para mi concepto, resulta lo mas injusto, desigual y perverso que puede haber, debido a que eso implica quitarle a una persona el fruto de su trabajo que con tanto esfuerzo ha ganado, para dárselo a otro que no ha hecho nada para merecerlo.
En cierta oportunidad, el célebre primer ministro de Inglaterra durante la segunda guerra mundial, el Sr. Winston Churchill dijo; La justicia social, SU VIRTUD INHERENTE ES LA DISTRIBUCIÓN IGUALITARIA DE LA MISERIA. Cuando las sociedades se dejan seducir por todas estas artimañas de la izquierda y los hacen del poder, prontamente se comienzan a percibir los males que la historia una u otra vez nos muestra, ya que este modelo solo fomenta el egoismo, la envidia, el robo y la perversidad humana en todos sus aspectos.
La lucha que hoy estamos dando los venezolanos es en contra de este sistema hambreador, asunto que va mas allá de solo conquistar nuestra libertad, configurándose de este modo, una lucha existencial como bien lo dice nuestra líder Maria Corina Machado, porque con esto queremos dejar por sentado que más nunca permitiremos que en nuestra nación se vuelva a instaurar un régimen comunista como el que actualmente usurpa el poder, sino que le estamos demostrando a todo un continente, que un país que lo tiene todo para llegar a ser una gran potencia en Sur America, hoy atraviesa entre otros aspectos, una de las peores crisis en lo social y económica de la historia moderna.
Por esta razón se hace imprescindible y prácticamente obligatorio derrotar a este sistema criminal, salir del abominable comunismo en el cual nos ha sumergido el regimen y en definitiva, darle paso al progreso, al desarrollo y la meritocracia como aspectos fundamentales del ejercicio político-democrático de índole Liberal como único sistema comprobado que ha traído progreso y desarrollo a las sociedades en las que se ha implementado, por cuanto, la experiencia dice que en este sistema no prevalece la anacronica justicia social, sino por el contrario, la ciudadanía se desempeña en un marco de igualdad ante la ley donde ricos y pobres tienen los mismos deberes y derecho, sin ningún ventajismo como sí sucede en los regímenes comunistas.
En medio de este terrible trago amargo por el cual estamos transitando, a los venezolanos nos ha quedado un duro aprendizaje que, aunque suene contradictorio, al parecer teníamos que sufrir los embates del comunismo para entender que un líder político no es un Mesías, es un gerente, no es el que grita más duro en las campañas electorales, sino el que esté más preparado ética y moralmente. En definitiva, la «justicia social» no existe, destacando que esta es expresión de una utopía Marxista caracterizada por solo traer miseria y destrucción.
Los venezolanos estamos decididos a ser libres y los vamos a lograr cueste lo que nos cueste, para darle paso a una sociedad con principios y valores fundamentados en el cristianismo y en las buenas costumbres occidentales, es decir, le daremos paso al liberalismo donde nuestros pilares principales estarán fundados en los tres derechos fundamentales del hombre: el derecho a la vida, a la libertad y a la legítima propiedad privada, y todo esto se resume en que seremos iguales ante la ley.
¡Que viva Venezuela libre!
Jesús Salazar
Ingeniero Mecánico
Coordinador de Vente en el Municipio Barinas
@JessEduardoSa10
