Los acontecimientos recientes en la región son motivo de alarma para todo aquel que se precie de defender la democracia, ya que los mismos suponen una amenaza tremenda para la estabilidad, la libertad y la democracia de toda la región. Estos hechos de alguna manera no son casuales, además responden a una agenda de poder planificada en el seno del foro de Sao Paulo y sus intenciones son alterar el orden y las instituciones de los países suramericanos. Claros ejemplos de esta agenda los podemos ver en el levantamiento en armas de las FARC, las violentas protestas en Quito y la crisis política en Perú.
Estos acontecimientos generan preocupación porque se trata de una ofensiva agresiva de los políticos socialistas que pone de manifiesto su intención de recuperar el poder de cualquier manera. Asimismo, esta ofensiva tiene en el epicentro de su planificación a Venezuela, lo que no es asunto de tomarse a la ligera, el hecho de que la dictadura venezolana esté tras todos estos acaecimientos refleja que están en plan de acabar con los aliados de la causa de la libertad venezolana. Es por esta razón que todos los venezolanos debemos estar atentos a lo que pasa en los países vecinos.
Además de lo expuesto anteriormente, las implicaciones de que el régimen de Nicolás Maduro intente desestabilizar a la región van más allá de un simple plan; con esto las mafias venezolanas están enviando un mensaje bastante claro a todos en el continente: no están dispuestos a abandonar el poder de ninguna manera, y menos de manera democrática y pacífica. Dicho mensaje parece que es ignorado por el presidente encargado y todo su entorno político, lo cual genera más preocupación para los venezolanos porque significa que, nuevamente, la estrategia de una parte de la oposición fracasará, cobrando un saldo en vidas inocentes y miles de desplazados.
En conclusión, los problemas políticos que se han presentado en las últimas semanas en la región responden al plan desestabilizador del foro de Sao Paulo y pretenden hacerse del poder una vez más para poder controlar todo el hemisferio y, de esta manera, dar rienda suelta a sus planes hegemónicos. En el contexto venezolano trae implicaciones graves debido a que nuestros aliados se ven afectados y podríamos perderlos de no actuar rápidamente para expulsar a la dictadura del poder.
Además de esto, la urgencia de un cambio político en Venezuela se acelera, la necesidad de derrocar al régimen y a sus mafias pasa de ser un tema nacional a ser un tema de dimensiones regionales. Ahora queda de parte del presidente encargado entender que el momento para salir de las mafias es ahora y que no se debe esperar más, el momento de conformar una coalición internacional para liberar a Venezuela es ahora, la urgencia del país lo amerita y el tiempo es que queda es corto. Por el bienestar de América es hora de tomar la ruta del coraje.
Luis Fernando Ojeda
