Las últimas semanas los aliados de nuestra causa democrática bajo la conducción política de los gobiernos de Ecuador, Argentina, Perú, Colombia y EEUU atraviesan momentos difíciles y complejos, crisis originadas y auspiciadas por el eje comunista y que ponen en riesgo que perdamos aquí la única y última oportunidad que tenemos para librarnos del «NarcoComunismo».

Los movimientos de izquierda son muy buenos para movilizar a la gente y calentar la calle pero han sido muy malos para gobernar. Desde mi punto de vista el «emocionalismo» empañó la gran oportunidad que se abrió el 23E, seguimos buscando mesías y vengadores cuando lo que se debe buscar es una sola cosa la unión de todo el país.

La izquierda tutelada desde Cuba, financiada por el dinero del narcotráfico y operada políticamente por los ex presidentes socialistas de Suramérica bajo la supervisión de Miraflores, está haciendo que pierda fuerza el gran movimiento esperanzador que surgió en los últimos 3 años en América Latina que logró desplazar por la vía del voto libre a las marionetas políticas impuestas desde el Caribe de los hermanos Castro.

Insisto en que se debe impulsar un «acuerdo» internacional entre los aliados democráticos y sus gobiernos, la reagrupación de toda la oposición democrática nacional en nuestro país bajo la conducción política de una plataforma unitaria donde sea incorporada todos los sectores, gremios y grupos sociales que hacen vida en nuestra sociedad y la asamblea nacional como el único poder legítimo para respaldar esta gran unión.

Un solo llamado: la calle. Un solo mensaje: libertad. Un solo objetivo: la salida de Maduro por la vía que sea. Un solo deseo: justicia. Y un solo compromiso: nunca más socialismo. Si no despertamos y no escuchamos el clamor de la gente lo único que nos espera aquí y en Suramérica es 20 años de primavera de prada.

José Alberto Rojas

Coord de Organización en el municipio San Cristobal