Desde hace mucho tiempo, la corriente del pensamiento liberal en Venezuela ha propuesto una ruta de salida para el régimen de manera clara, donde se pone de manifiesto que lo único que se puede negociar o dialogar es la salida de la mafias de nuestro territorio, este punto de vista fue soslayado en innumerables oportunidades por muchos factores políticos internos e incluso por la Asamblea Nacional, el único poder público legitimo venezolano, con facultades y atribuciones establecidas por la constitución en sus artículos número 187 y 197. Así pues, desconociendo la voluntad del sentir de los ciudadanos y negando la posibilidad de ayuda militar extranjera, de manera tal, omitiendo lo establecido en el art. 187.11 constitucional y la posibilidad de solicitar la activación de la Responsabilidad de Proteger (R2P) de la Naciones Unidas.
De tal manera, se conocieron públicamente propuestas de otros acuerdos internacionales tales como: la Doctrina Roldós y el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (Tiar), este último, fue llevado a la sesión de la Asamblea Nacional pero debido a que muchos diputados dieron prioridad al pago de los bonos PDVSA, tema que no estaba en agenda y que fue aprobado de inmediato, el Tiar fue llevado a una segunda discusión para su aprobación, obviando e incumpliendo con sus obligaciones como representantes del pueblo según lo establecido en el artículo 201 de la constitución, pasando el tema de Asistencia Reciproca a la cámara de enfriamiento llamada comisión de asuntos exteriores.
Así pues, los ciudadanos que creemos en el progreso, en la libertad, en las oportunidades, en el desarrollo y el crecimiento, manifestamos públicamente la importancia de la ayuda internacional para salir de las mafias, logrando así que la Asamblea Nacional aprobara el Tiar en segunda discusión, sin embargo, no existe coherencia en nuestra representación política opositora al régimen dentro de la Asamblea Nacional, con respecto a la necesidad que tenemos los venezolanos de la ayuda internacional para salir de los criminales.
De tal manera, que si se aprobó el Tiar, significa que estamos de acuerdo que necesitamos ayuda de los países aliados que conforman el tratado, pero a nivel interno no se ha aprobado el artículo 187 numeral 11 que manifiesta taxativamente que podemos solicitar ayuda, en este sentido. ¿Cómo entienden nuestros aliados que se apruebe el Tiar (ley internacional) pero no se apruebe el 187.11 (ley nacional)? ¿por qué si aprobaron el Tiar, no solicitan los demás tratados internacionales de ayuda internacional (R2P, Roldos)?
De modo pues, es necesario y oportuno dar una respuesta adecuada a los representantes internacionales que hoy manifiestan su apoyo incondicional para lograr el cese de la usurpación, por lo que la Asamblea Nacional debe aprobar el artículo 187.11 constitucional y activar cualquier tratado internacional que permita poner fin a los criminales que hoy tienen secuestrada a Venezuela, así como garantizarle a cada ciudadano venezolano su derecho a vivir en un país libre, donde se respeten las individualidades, la propiedad, la justicia y el libre desenvolvimiento, garantizando todos los derechos consagrados en la carta magna.
Solos no podemos y seguimos en la Ruta del Coraje. ¡No hay vuelta atrás!
Jhonny Arnaldo Lara
@Jhonny326Lara
