La Universidad venezolana se ha mantenido fielmente en una lucha titanica por reconquistar la democracia y la libertad en Venezuela.
Sin duda la rebeldía y la valentía de los estudiantes que conforman la academia, han sido la bandera de infinidades de protestas, reclamos y acciones en favor de las reivindicaciones ciudadanas.
Los que hacen vida universitaria, son los que pueden entender lo que se siente y se respira en todas las casas de estudio del país. La juventud que decide apartar el ocio y transformarlo en conocimiento productivo para el desarrollo personal y colectivo, entorno a las ideas y convicciones que acompañen sus esfuerzos. ¡Esta es la universidad que defendemos y acompañamos!
Donde exista conocimiento, preparación académica, jóvenes educados e ideas innovadoras que abran el panorama de lo que queremos, cómo lo queremos y cuándo lo queremos, le resulta incómodo a cualquier régimen que pretenda controlar y cercenar de libertad a los ciudadanos que creen fielmente en la democracia. Por esta razón el régimen que hoy usurpa el poder en Venezuela, pretende acorralar la Universidad venezolana.
En las últimas dos décadas, hemos visto un plan sistemático y progresivo, donde se desplazan e irrespetan los espacios y factores que hacen ser la Universidad; empezando por el pilar fundamental de las mismas, sus estudiantes, han sido perseguidos, amedrentados, apresados y censurados en infinidades de oportunidades.
Luego hablamos del magisterio, que tras luchas incansables por mantenerse bajo todas las condiciones adversas que enfrentan y la pésima remuneración a su esfuerzo necesario por formar el futuro de un país, son de los sectores menos atendidos y más despreciados por los que pretenden idiotizar a los venezolanos. Por último, hablar de las estructuras que por décadas han sido reconocidas por distintas encuestadoras y tendencias de talla internacional, y que hoy día se encuentran abandonas y prostituidas por los que tienen la responsabilidad de velar por su mantenimiento.
A tan solo días de reincorporarse a la dinámica universitaria y escolar en las aulas de clases, nos vemos en la obligación de denunciar y alzar la voz en contra de contexto sumamente complejo que sin duda alguna hará de esta lucha por la formación, algo casi imposible de asumir con todas las condiciones dadas.
En las últimas horas, hemos visto como varias universidades del país se han declarado en emergencia, otras se han visto en la obligación de paralizar sus actividades hasta tanto se garanticen los requisitos mínimos para el mantenimiento de las misma. En las universidades más grandes del país se ha llamado a consejo universitario permanente para hacer frente a lo que han sido medidas políticas y económicas que pretenden desaparecer el sector universitario.
En Venezuela, una vez más se vulnera el derecho legítimo a la educación y todo lo que por consecuencia significa el formar ciudadanos decentes. Tras esta coyuntura, los jóvenes estudiantes de todo el país siguen decididos a defender sus espacios, insistir en la reconstrucción de un país en ruinas mediante la educación y sin duda alguna avanzar hasta salir del régimen que hoy oprime a este y todos los sectores del país.
¡Nadie se rinde! Continúan las persecuciones, los secuestros, las amenazas, pero por cada uno que hoy es víctima de las artimañas de la dictadura, se levantan otros cientos de jóvenes decidimos a cambiar y rescatar la República.
¡La universidad no se abandona, la universidad se defiende!
@marcosv_ccs
