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  • Una tribuna incómoda – Por Pedro Urruchurtu

    Una tribuna incómoda – Por Pedro Urruchurtu

    Las redes sociales; un mundo tan maravilloso como revelador para quienes las utilizan –y más en un país como Venezuela, donde la censura en medios tradicionales obliga a recurrir a ellas–.

    Por supuesto que su uso debe hacerse responsablemente, pues han ido adquiriendo una importancia fundamental en la formación de la opinión pública del país. No obstante, se percibe una especie de reacción contra quienes expresan sus opiniones y exigen respuestas en redes sociales, por parte de aquellos que se sienten incómodos cuando son increpados.

    Desde “guerreros del teclado” hasta el nuevo y rebuscado nombre de “GOED (Grupo de Operaciones Especiales de Degradación)”, son muchos los calificativos que hemos recibido quienes no estamos de acuerdo con el statu quo que pretende hacer de sus visiones y opiniones una única verdad.

    Es curioso que bajo la excusa de “ataques”, de “jaurías” y de “radicalismo”, se pretenda censurar lo que no es otra cosa que la opinión de los ciudadanos, los cuales han encontrado en las redes sociales una oportunidad para encontrarse y participar de lo público.

    Pero cuando ya ni siquiera es posible disfrazar con calificativos baratos el rol contralor que la opinión pública ha asumido, se dice entonces que “Twitter no es Venezuela” y cosas por el estilo, subestimando el poder de las redes, denigrando el debate entre ciudadanos y haciéndolos creer idiotas por “atreverse” a opinar de algo de lo que supuestamente no saben.

    Peor aún, vemos como hasta diputados llaman “fascistas” y comparan con el nazismo a quienes les han exigido a través de las redes sociales –y como lo harían en las calles si se los cruzaran de frente– que cumplan el trabajo para el que fueron electos.

    Esos mismos diputados, que se creen líderes, son los primeros que andan suplicando apoyo ciudadano, para luego darle la espalda y hasta ofenderlos, mientras evaden su responsabilidad y compromiso con el país, y disfrazan su cobardía con excusas.

    Estamos rodeados de chantajes por doquier: de los “analistas” que, por haber monopolizado una versión de la verdad, hoy se sienten amenazados ante la contundencia de quienes no les creen más; de los “políticos” que dicen deberse a la gente, pero que no hacen otra cosa sino utilizarla; y del sistema, del que muchos son parte y necesitan mantener.

    Hay hasta supuestos líderes que dicen que debe haber menos redes sociales y más calle, pero utilizan las redes sociales para proyectarse y manipulan la verdad para hacer creer que nada pasa en esas calles a las que dicen llamar.

    La verdad es que muchos de esos eruditos, con su fatal arrogancia y su subestimación de la sociedad, darían lo que fuera para que redes como Twitter no existieran y no pudieran ser retados.

    Lo irónico es que necesitan de esa tribuna para proyectarse y para venderse como alguien que sabe, aunque eso resulte incómodo. Dicen que el país no es una red social, pero viven en la red social para leer al país. Son víctimas de sus contradicciones.

    Esa visión acomodaticia de que sólo algo es bueno cuando les conviene y, si no, hay que desecharlo, es justo lo que esos “adalides de la verdad” hacen. Pretenden la conducción política del país bajo las premisas con las cuales han chantajeado, así no sean correctas.

    Si así son sin poder, imaginémonos de lo que son capaces de hacer desde el poder cuando algo no les agrade; y pensar que dicen ser los defensores de la democracia.
    Para mala suerte de ellos, y para algarabía de los ciudadanos, las cosas han cambiado, aunque les digan que no valen nada sus opiniones.

    Esos “sesudos” analistas tienen que acostumbrarse a convivir con lo que les dice la gente en todas partes, así no les guste. Tienen que acostumbrarse a que antes nadie les respondía y que ahora, casi inmediatamente, pueden ser refutados.

    Tienen que acostumbrarse a no evadir responsabilidades ni atacar a quien los expone públicamente, porque ese es el rol ciudadano.

    Tienen que acostumbrarse, o pasarán de moda.

    @Urruchurtu

  • Campus Libertad 2018: 33 nuevos perfiles destacados de Vente Venezuela ingresan a la escuela de formación de líderes del partido

    Campus Libertad 2018: 33 nuevos perfiles destacados de Vente Venezuela ingresan a la escuela de formación de líderes del partido

    La Coordinación Nacional de Formación de Cuadros de Vente Venezuela, inaugura la segunda edición de su proyecto bandera donde los futuros Líderes Vente de 20 estados del país se formarán en diversas áreas para potenciar sus liderazgos

    (Caracas. 03/09/2018) El pasado fin de semana, la Coordinación Nacional de Formación de Cuadros de Vente Venezuela inauguró la segunda edición del Campus Libertad, en su primera fase. La escuela del #LíderVente, proyecto bandera de dicha coordinación, en esta nueva cohorte dio la bienvenida a 33 nuevos perfiles destacados del partido de la libertad, quienes contaron con la presencia destacados profesores en el área de liderazgo, ideas liberales y comunicación política, así como con invitados especiales.

    En esta oportunidad, los dirigentes del partido recibieron una conferencia inaugural de la mano de Ramón Piñango, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y experto en liderazgo, quien les habló del liderazgo para una Venezuela libre. Además, los profesores Daniel Lahoud, Andrés Guevara, Víctor Maldonado, Roberto Casanova y Carlos Léañez fueron los encargados de brindar los contenidos en ideas liberales. Asimismo, Carlos Delgado Flores, Jorge Olavarría y Alberto Suárez fueron los profesores a cargo del área de comunicación política, para completar así la primera fase de formación de la escuela del #LíderVente, el Campus Libertad.

    Durante la jornada, los participantes también realizaron dinámicas de integración y prácticas, que complementaron su formación en las mencionadas áreas.

    A lo largo del fin de semana, también asistieron invitados especiales, como Rocío Guijarro, de Cedice Libertad y Presidenta de la Red Liberal de América Latina (RELIAL); Magallí Meda, de la Dirección Ejecutiva Nacional de Vente Venezuela; Henry Alviárez, Coordinador Nacional de Organización de Vente Venezuela y la Coordinadora Nacional de nuestro partido, María Corina Machado.

    Para Guijarro resultó “grato compartir y apoyar este esfuerzo de la Coordinación Nacional de Formación de Cuadros de Vente. En Cedice Libertad vemos el fruto de estos 34 años de trayectoria. Hemos trabajado en el educar y formar en el liberalismo como doctrina”; por su parte, para Magalli Meda es “un espacio para formar al individuo desde el punto de vista del liderazgo. Es maravilloso ver a todas estas caras aquí formándose como líderes.”

    Por su parte, para Henry Alviárez, el Campus Libertad representa un orgullo de “lo que hemos logrado como organización, pues se ha logrado con trabajo y como equipo.”

    María Corina Machado, durante el cierre del evento, afirmó que “estamos fortaleciendo la cohesión de un grupo que representa ética y liderazgo, pues esto es un acto de rebeldía. Campus Libertad es excelencia, la antítesis de lo que el régimen pretende imponer, es conocimiento y debate»..

    Esta edición del Campus cuenta con la representación de 20 estados del país, quienes ahora deberán realizar una serie de actividades políticas y sociales que servirán para evaluar su desempeño y su trabajo, rumbo a la segunda fase en la que recibirán el certificado y botón de egresados.

    Para el Equipo Nacional de Formación de Cuadros, conformado por Pedro Urruchurtu, Edmaly Maucó y Anderson Riverol, este proyecto representa lo que es Vente y su incesante esfuerzo por formar integralmente a sus líderes, afiliados y simpatizantes. Urruchurtu, coordinador nacional de Formación, aseveró que “la meta es que todos nuestros cuadros destacados sean parte del Campus Libertad, una escuela de líderes que busca generar a un grupo cohesionado y preparado para transformar a Venezuela con ética y profesionalismo, haciendo de la libertad una conquista y una realidad para nuestro país. Un #LíderVente es aquel que es coherente entre su discurso y acciones; que entiende la importancia de la ética y que es transparente en su forma de actuar y hacer política. Eso buscamos con este proyecto bandera y esperamos muchas ediciones más.”

    En Vente Venezuela nos formamos para servir y estamos preparados para gobernar.

  • ¿Por qué sigo en Venezuela? – Por Pedro Urruchurtu

    ¿Por qué sigo en Venezuela? – Por Pedro Urruchurtu

    Les confieso que esta ha sido una pregunta recurrente en mi cabeza durante las últimas dos semanas y cuyas respuestas se reafirmaron con la gira de esta semana a Mérida y Táchira, junto a Vente.

    Lo primero que quiero aclarar es que mi reflexión nada tiene que ver con quienes se han ido. Como lo he dicho en todas partes, son valientes quienes se van y quienes nos quedamos, porque a cada uno le tocan arduas vivencias y experiencias que requieren de determinación y de fuerza; pero también he dicho que si la decisión es quedarse, debe ser para luchar, más allá de sólo conformarnos con que las cosas están mal o quejarnos; también he dicho que quien se va, lo hace con una Venezuela dentro de sí y que su tarea es progresar, formarse y prepararse, porque aquí los esperaremos para reconstruir este noble país. Ambos son valientes, ya sea por irse o por quedarse.

    Probablemente mi razón principal para quedarme –porque puedo y porque quiero- es la terquedad (soy bastante terco). Soy un terco sin remedio. Me niego a dejar este país y entregárselo a quienes lo asaltaron. Cada espacio, cada rincón, cada lugar, cada momento, cada cosa que percibo y que tiene aroma, color, sonido, sabor e historia con el rostro de este país recibe de mí un “no puedo dejarlo”. Sí, es difícil. Es difícil porque la universidad –la misma en la que me formé para lo que soy hoy- está abandonada y solitaria; es difícil porque son más los amigos por Skype y WhatsApp que los que tengo en mi entorno; es difícil porque veo a mi familia una vez al año, porque decidí quedarme solo aquí, aún con la preocupación de todos ellos que es proporcional a mi tranquilidad de aquí no les pasará nada. Así podría enumerar tantas cosas difíciles, pero sobre todas ellas aparece un “aún así, quiero estar aquí”. Son enormes sacrificios.

    Supongo que eso tiene que ver con aquello de que “si todos se van, entonces ¿quién se queda para defender lo que queda?”. En realidad no lo veo como un acto heroico; simplemente lo veo como no darle el gusto a un régimen que quiere que nos vayamos y, si decidimos quedarnos, quiere esclavizarnos. Pues, siéndoles sincero, por más que haya decidido quedarme, no fue para avalar ninguna de esas dos intenciones perversas.

    La gira de esta semana por parte de los Andes venezolanos me marcó, no porque a diario uno no padezca las miserias del socialismo y porque uno no recorra el país, sino porque de gira en gira y de viaje en viaje, el deterioro es abismal, mientras a veces nos quejamos por nimiedades que, sin dejar de ser importantes, jamás se comparan con las que viven pueblos como Boconó y Caño Amarillo, en Táchira, donde tienen hasta dos meses sin electricidad, donde deciden trancar las vías y donde sienten que nada ni nadie los escucha. Entre los testimonios, el hambre, la desnutrición, las lágrimas, la pobreza extrema, el dolor y la desesperanza, se reúnen en una sola jornada, mientras unos niños, que no entienden mucho el por qué de sus estómagos a medio llenar, rozan lo que es la felicidad momentánea en una cancha de fútbol medianamente conservada, porque ya ni escuela tienen.

    No bastan las horas de mediación para que cese la indignación; tan sólo para parar la faena por hoy, porque de lado y lado de la carretera hay cientos de carros varados durante las mismas horas y con la misma indignación, donde apenas uno que otro carro logra pasar porque se trata de una emergencia: una anciana enferma, una mujer en trabajo de parto o una madre con una pequeña urna blanca que lleva a su bebé muerto para poder darle cristiana sepultura.

    Ni hablar de la frontera, repleta de miles de “agentes de viaje” y gestores que han encontrado en el éxodo de sus compatriotas, la única manera de sobrevivir y así te lo dicen: “yo hoy vivo de ayudar a mis hermanos venezolanos a que se vayan. Mi trabajo es que pasen por la frontera”. Estos “agentes” provienen de todo el país, muchos duermen en la calle, en la plaza o en el cementerio; unos pocos alquilan una habitación y deben mantener a sus familias en otros estados, por lo que deben hacer, como mínimo, 10.000 pesos colombianos mensuales para lograr tal hazaña. La escena de la frontera es exactamente igual al desangramiento de un país; y los entiendo. Buscan otros sueños, sin dejar de soñar con Venezuela.

    Pero también encuentras a gente animada, esperanzada, con convicciones. Se reúnen en asambleas de ciudadanos o en cualquier otro espacio; se le suman jóvenes universitarios que aún, teniendo compañeros que tuvieron que dejar los estudios, se mantienen allí, salvando lo que queda de universidad, junto a profesores y trabajadores, porque no se la quieren dar al régimen.

    Es literalmente una mezcla emociones, entre la agonía y éxtasis, la que se vive en Venezuela, pero esa es también la razón por la que sigo creyendo que mi sueño es este país y por la que hoy digo que sigo y quiero seguir aquí. Este sigue siendo mi sueño y lo quiero seguir viviendo en Venezuela, dejando atrás esa página de agonía.

    Yo no sé si esta terquedad es buena, como a la vez sé que no es eterna, pero no me arrepiento de estar dedicándole estos años –para algunos, de los más importantes- a esta lucha. Siento un compromiso enorme con esto y con las ganas de rescatar a este país, y presiento que no será en vano.

    Como dice la foto, tomada en San Cristóbal, vale la pena; siempre valdrá la pena…

    @Urruchurtu

  • ¿Hasta cuándo? – Por Pedro Urruchurtu

    ¿Hasta cuándo? – Por Pedro Urruchurtu

    Nada ha cambiado en Venezuela, aun así tengamos “alcaldes” escogidos al son de la dictadura. El país se derrumba y las vísperas de un colapso cantado por muchos ya son palpables en el día a día: apagones constantes, sistemas en línea caídos, transporte paralizado, falta de efectivo, escasez generalizada, hiperinflación indetenible y, así, un sinfín de golpes de realidad que le recuerdan a los venezolanos que no importa cuántas “elecciones haya” bajo el manto del régimen, el país no cambiará para mejor.

    Creer que lo que ocurrió ayer fue una elección y, peor aún, que quienes se postularon a esa farsa van a poder “gobernar” localmente, no sólo es seguir jugando con la expectativa de una ciudadanía que, cada vez más, desconfía de los liderazgos que alguna vez le representaron, precisamente por preferir una ruta que, con un discurso de mentira, obvió la verdad más dura: el voto en Venezuela no vale nada, sino también es garantía de humillación para quienes por “defender” espacios, tendrán que agachar la cabeza a una fraudulenta “constituyente”. Es, además, sonreírle al perverso juego de un grupito que hasta hace nada se sabía perdido y hoy respira tranquilo porque le dieron oxígeno.

    El país está demandando coherencia y dignidad. Ambas cosas, tan difíciles de encontrar, son el único escudo que podrá conducir a Venezuela a un cambio político, sin distracciones ni falsos diálogos o elecciones de mentira. Aún así, algunos, por “defender” espacios, siguen cediéndole espacio a la derrota moral y al juego de un régimen que, sin piedad alguna, no tiene temor de seguir conduciéndonos a la miseria.

    No es hora de seguir culpando a la gente de las malas decisiones de una oposición de cogollos que lo único que pareciera hacer es no oponerse a nada. Esa misma oposición prefirió no ser una amenaza creíble que hiciera retroceder al régimen, para convertirse en el rostro complaciente de un fraude y de un sistema que, de no ser cambiado cuanto antes, irá acabando con los venezolanos, uno a uno.

    Notablemente, dirán que lo ocurrido el 10D fue culpa de la abstención, pero nunca de los dirigentes. Dirán que fue culpa de la gente, pero nunca de quienes prefirieron, incluso, aceptar que la “anc” no es un punto de discusión en República Dominicana, antes que exigir su disolución. Siempre será culpa de otros, de los que no confían y de los que dijeron “ya basta”, pero nunca de los que llevaron al país a este sendero y este punto.

    Los venezolanos saben que su vida no mejorará bajo este esquema. Saben que sus problemas locales seguirán allí, tocándoles la puerta, junto al hambre y la incertidumbre. Si no hay cambio de régimen, no hay cambio de nada, así hoy haya nuevas caras adjudicadas a una farsa que le lava la cara al régimen.

    Hoy, Venezuela sigue siendo la misma y, la verdad, es que merecemos algo mucho mejor. Cuando entendamos definitivamente que el sistema –por completo- debe cambiar, será cuando el país se enrumbe definitivamente hacia la libertad. Para ello, necesitamos políticos lúcidos, convencidos de la urgencia y de la ética de la lucha, que asuman responsabilidades y que vean en la gente, más que votos, ciudadanos a los que hay que devolverles la esperanza, las ganas de vivir y, sobre todo, la confianza.

    Venezuela sigue siendo la misma, ¿hasta cuándo?

    Pedro Urruchurtu / @Urruchurtu

  • Pedro Urruchurtu: El Campus Libertad siempre ha sido un sueño para Vente

    Pedro Urruchurtu: El Campus Libertad siempre ha sido un sueño para Vente

    El Coordinador Nacional de Formación de Cuadros considera que la verdadera crisis de Venezuela es la falta de valores

    (Caracas. 05/12/2017) En la mañana de este martes, en representación de Vente Venezuela, el coordinador nacional de formación de cuadros, Pedro Urruchurtu, estuvo en el programa Noticias En Vivo, por el canal de televisión digital VivoPlay junto a la periodista Ana Virginia Escobar. “El Campus Libertad siempre ha sido un sueño para Vente”, expresó de entrada en la entrevista el dirigente.

    «En Venezuela las ideas liberales son terreno fértil para transformar el país», aseguró el integrante del partido de la libertad. Durante  el segmento del programa, Urruchurtu, habló sobre el nuevo programa de la Coordinación de Formación de Cuadros, “Campus Libertad”, que se inaugurará este fin de semana, específicamente desde el jueves 7 de diciembre hasta el día domingo 10.

    Durante esos cuatro días se desarrollará la primera fase, de dos, de este programa, donde se dictarán un taller de formación ideológica sobre ideas liberales y un módulo de comunicación política. Además de la realización actividades prácticas donde se podrán aprueba los conocimientos adquiridos. La segunda fase de la primera cohorte será en el mes de febrero de 2018.

    En el estudio de VivoPlay, el dirigente afirmó que la “verdadera crisis de Venezuela es la falta de valores”, además señaló que el objetivo de los programas formativos de Vente Venezuela «es tener líderes preparados de cara al futuro».

    La primera edición del Campus Libertad será impartida a más de 30 participantes, donde hombres, mujeres; jóvenes y adultos de todo el país, han sido seleccionados para ser parte de este proyecto formativo. Los integrantes de esta cohorte, pertenecientes a Vente, han tenido que elaborar antes de participar un ensayo, que junto a otra serie de actividades, serán parte de su evaluación a lo largo del proyecto, incluyendo actividades en sus regiones y áreas de desempeño.

    Urruchurtu no descarta que futuras ediciones sean abiertas para captar afiliados para Vente Venezuela, y personas fuera de la organización que se identifiquen con estos valores, porque la idea es formar en ideas liberales a los venezolanos.

  • Pedro Urruchurtu: Ofensiva internacional puede diluirse si no hay coherencia y cohesión interna

    Pedro Urruchurtu: Ofensiva internacional puede diluirse si no hay coherencia y cohesión interna

    Claro que apoyamos el voto, pero un voto que verdaderamente elija

    El Coordinador nacional de Formación de Cuadros de Vente Venezuela advierte que “si no hay consenso interno, mucho menos habrá consenso para actuar desde el exterior”

    (Caracas. 27/10/2017)  El coordinador nacional de Formación de Cuadros, Pedro Urruchurtu, aseguró este viernes a VPI TV que “no podemos exigirle a la comunidad internacional que sea más frontal de lo que  somos en Venezuela”. Para el politólogo, la ofensiva internacional en favor de Venezuela puede diluirse si no hay coherencia y cohesión interna.

    El especialista se refirió al apoyo de diversos grupos y organizaciones de la comunidad internacional, como es el caso de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Lima.

    Con respecto al proceso de diálogo, Urruchurtu señaló que para que se dé una verdadera negociación, tiene que haber confianza entre las partes, donde se defina una agenda y se escojan mediadores aceptados por la parte y contraparte.

    “Si queremos una negociación, debe ser para la salida del régimen. De lo contrario, seguiremos eligiendo en dictadura sin lograr algún cambio”, afirmó el coordinador de Formación de Cuadros.

    Sin embargo, señaló que “la agenda internacional es muy cambiante” y que así como hoy Venezuela es el centro de atención, mañana puede dejar de serlo.

    Por otra parte, Urruchurtu se refirió al aislamiento del régimen, que no es algo nuevo, ya que países que eran cercanos a la dictadura se han ido alejando. “Cuando aquí se habla de intervención, se trata de respetar los derechos humanos y de restaurar la democracia, aquí se están perdiendo vidas”, expresó el dirigente.

    Además, sobre el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio, dijo que está “reestructurando el tejido legal” e insistió en que en el país deben “confluir muchas fuerzas” para lograr un cambio pronto. En este sentido, recordó que para acelerar un proceso de cambio verdadero, la fracción parlamentaria en la Asamblea Nacional (AN) de Vente Venezuela ha exigido la renovación de los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE). “Claro que apoyamos el voto, pero un voto que verdaderamente elija”, concluyó el miembro del partido de la libertad.

  • Nuestra única opción es la libertad – Por Pedro Urruchurtu

    Nuestra única opción es la libertad – Por Pedro Urruchurtu

     

    Nos estamos acercando a 100 días de lucha en un país que no se amilana, que resiste y que no está dispuesto a ser derrotado, pese a un doloroso saldo de caídos, heridos, detenidos y perseguidos –todos héroes–. Todos son víctimas del mismo régimen que está dispuesto, a como dé lugar, a matar la libertad, la vida y los sueños de un país que hoy está firme, erguido y con más bríos que nunca en su objetivo de no dejarse doblegar.

    En medio de esta Venezuela convulsionada, vale la pena detenerse a reflexionar sobre lo que hemos logrado, con plena conciencia de los enormes sacrificios que esta lucha nos ha dejado, pero con claridad de nuestras convicciones y determinaciones.

    La gente no sólo sigue en la calle clamando libertad, sino que resiste más y se organiza más, entre el dolor, la fuerza, la alegría; entre el tributo, el aplauso, la lágrima; entre la asfixia, el sudor y las consignas; entre escudos, máscaras y convicción. Casi 100 días después, la gente no retrocede, porque sabe que su lucha tiene un fin, que está dando resultados y que está en juego, como nunca, no sólo su propia vida sino la de la república –o lo que queda de ella–. Hoy hay tanta o más fuerza que el primer día; fuerza de victoria.

    La gente está atenta a la dirigencia, pero con líderes o sin líderes, sale. Siguen las líneas, pero a veces las imponen; presionan, insisten, no se rinden. Casi 100 días después, están allí miles y miles de ciudadanos. Se reinventan, buscan la manera de protestar y saben que lo único que aceptarán a cambio de la calma, es la libertad y la democracia. Saben que sólo así nuestro país renacerá.

    Como consecuencia, la dirigencia opositora no tuvo más opción que respaldar ese clamor. Los ciudadanos han demostrado su entereza y la coalición opositora tuvo que hacer lo propio. La gente ha dado una invaluable lección: retroceder no es posible, porque cada asesinado, cada herido, cada preso y cada perseguido le agrega un compromiso a nuestra lucha. Rendirse en este momento sería fallarle a quienes dieron lo máximo que podían dar o quienes están pagando un precio tan alto como el sentido de la lucha que hemos emprendido para rescatar a Venezuela.

    Frente a ello, y quizás tardíamente, toda la oposición entiende que es momento de salvaguardar la república, de luchar por la libertad y de no parar. No sólo invocan y asumen como propio lo que ya la gente tiene meses apropiándose, como lo son los artículos 333 y 350 de la Constitución, sino que ya entienden que ni hay retorno posible, solo avance a la libertad y a una transición, con el mayor poder legítimo a la cabeza, la Asamblea Nacional, y con una ofensiva institucional que desmonté el fraude y la mentira que sostiene al régimen mediante el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia. Mejor tarde que nunca.

    Y también se suma el mundo. La comunidad democrática internacional, con los dos anteriores fenómenos, entiende la urgencia de una solución real a la crisis venezolana. Recientemente en la Organización de los Estados Americanos fueron 20 países y en el mundo son muchos más. Sigue siendo un gran logro que ya nadie pretenda vender normalidad en el país. Inclusive quienes apoyan al régimen manifiestan que hay crisis en Venezuela, todos están conscientes. Esa conciencia, silenciada con años de petróleo –y hasta oscuros negocios–, hoy ha alzado su voz, con más o menos firmeza, pero está allí y se mantendrá mientras la gente siga en la calle y mientras la oposición se alinee en torno a un objetivo común de lucha frente al régimen, dejando de lado las migajas que ese mismo régimen siempre ha sabido ofrecer. No estamos solos.

    Pero el régimen también lo sabe. Estos días le han hecho mucho daño. Sus bases se socavan, sus dirigentes se dividen y sus apoyos se disminuyen. Ante ello, no tuvieron más remedio que convocar a un fraudulento proceso “constituyente” que, lejos de lo que pretendía, terminó dividiendo más al chavismo y uniendo a la oposición.

    Su intención real es aferrarse al poder; perpetuarse. Para ello deben eliminar todo resto de algo que, en la formalidad, se parezca a la democracia y al control a ese poder que hoy necesitan mantener. Necesitan someter a los venezolanos, hundirnos definitivamente en la miseria y destruirnos. Pretenden hechizarnos con el cuento de unas elecciones regionales después de la “constituyente”, cuando en realidad no habrá ni regionales ni país. Ellos saben que sus delitos y su dinámica mafiosa los coloca contra la pared, junto a estos días de calle. No tienen otra opción que radicalizarse; su única opción es aniquilarnos. Esto es existencial.

    De manera que estos días de lucha heroica lo dejan muy claro: no podemos retroceder ni rendirnos. A quienes claman normalidad en este país –como la que había antes de las protestas–, olvidan que eso no era normalidad, sino costumbre. Hace mucho no somos un país normal y, para serlo, Venezuela nos necesita a todos, sin indiferencia, pero sí con mucho compromiso.

     

    Miles lo hemos entendido; mientras incrementan los días de protestas, también disminuyen los días de vida de la república. Tenemos un enorme reto por delante, con el tiempo en contra, pero con la verdad, los valores y la convicción a nuestro favor. La transición a una Venezuela libre y democrática es impostergable. Es doloroso, es perturbador y es difícil, eso lo sabíamos, pero valdrá la pena.

    En honor a los caídos, en tributo a quienes han pagado los más altos precios en esta lucha –conscientes de ello y de su inocencia–, en homenaje a Venezuela y lo que queremos que sea; en nombre de todo, nuestra única opción es la libertad. Está cerca.

    @Urruchurtu

  • Urruchurtu: Constituyente busca acentuar control social; sin carnet, no votas y sin CLAP, no comes

    Urruchurtu: Constituyente busca acentuar control social; sin carnet, no votas y sin CLAP, no comes

    (Caracas. 03/05/2017) El politólogo y coordinador nacional de Formación de Vente Venezuela, Pedro Urruchurtu, estuvo este martes en el programa «Calma Pueblo» de La Mega analizando el reciente anuncio de una supuesta Asamblea Nacional Constituyente. Desde allí, aseguró que «la Constituyente busca acentuar el control social; sin carnet, no votas y sin CLAP [Comité Local de Abastecimiento y Producción], no comes».

    A continuación, la entrevista en La Mega en su integridad:

    http://lamegaestacion.com/lo-debes-saber-la-constituyente-calma-pueblo/

     

  • #Contigo María Corina Machado N° 129

    #Contigo María Corina Machado N° 129

    (Caracas. 03/05/2017) «No vamos a cambiar la Constitución, te vamos a cambiar ti, Maduro», aseveró María Corina Machado en su programa Contigo número 129, transmitido todos los martes por Radio Caracas Radio (RCR).

    La Coordinadora nacional de Vente Venezuela aseguró de que es la hora de que los soldados de los 4 componentes de la Fuerza Armada Nacional decidan «de qué lado están».

    En esta edición Pedro Urruchurtu, politólogo y coordinador nacional de Formación de Vente Venezuela; y el abogado Luis Alfonso Herrera, fueron los encargados de analizar el anuncio de Nicolás Maduro de una Asamblea Nacional Constituyente.

  • #Contigo María Corina N° 125, con Pedro Urruchurtu y Thays Peñalver

    #Contigo María Corina N° 125, con Pedro Urruchurtu y Thays Peñalver

    (Caracas. 05/04/2017) Este martes la edición número 125 de #Contigo, María Corina Machado, transmitido por Radio Caracas Radio (RCR), estuvo conducido por el coordinador nacional de Vente Venezuela, Pedro Urruchurtu y la periodista Thays Peñalever.

    Machado, quien se encontraba en la protesta convocada por la Unidad, envió un mensaje a los ciudadanos a permanecer en la calle hasta que salga la dictadura.