Etiqueta: Miguel

  • Lo ético de lo urgente – Por Miguel Velarde

    Lo ético de lo urgente – Por Miguel Velarde

    Vivimos días históricos, no precisamente por buenas razones. Jamás el país había atravesado una crisis como la actual. Tenemos la inflación más alta del mundo –pronosticada en 720% para este año-, niveles de escasez de países en guerra –alrededor de 80% en medicinas y alimentos-, pérdida acelerada del poder adquisitivo –el salario mínimo en término reales es de 10 dólares al mes- y, según el más reciente informe del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, un nivel de pobreza de 76%.

    Pero la crisis no es solo económica. Por donde se mire hay destrucción, como en el tema de la seguridad: Venezuela tiene un índice de 90 homicidios por cada 100.000 habitantes, con niveles de impunidad de 92%. Los servicios básicos están al borde del colapso, los racionamientos de agua y luz son cada vez mayores y no existen planes serios para solucionar las fallas.

    ¿Habremos tocado fondo? Pues no. El problema es que las crisis no tienen límite. Siempre podemos estar peor. Por eso, ahora que estamos en plena transición, es imperante hacer algunas reflexiones.

    Quienes creen que el acelerado proceso de cambio que hoy vivimos es consecuencia del resultado de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, se equivocan. Comenzó antes y, en realidad, el resultado de esa contienda electoral solamente fue un reflejo de ello.

    Es por eso que la Asamblea Nacional, hoy con mayoría opositora, está en una encrucijada. Son conscientes de que no hay mucho en materia económica que desde ahí puedan hacer. Sin embargo, parece que no se dan cuenta que en lo político pueden ser el eje principal de transformación.

    No habrá un cambio económico sin que antes exista un cambio político. Quienes, motivados por sus intereses individuales, son de la idea de que “hay que dejar que el gobierno se desgaste”, seguramente no se han enterado que hay niños muriendo por falta de medicamentos ni tampoco han escuchado a las madres que, entre llantos, cuentan que en su casa deben sortearse la comida, porque no alcanza para todos. El desgaste del gobierno se traduce en el sufrimiento de la gente. Posponer la solución política es alargar el sufrimiento de los venezolanos.

    En Venezuela hemos tomado muchas veces los caminos equivocados. Posiblemente porque no nos damos cuenta de que el diagnóstico es más importante que el tratamiento. Y no fuimos buenos reconociendo al monstruo al que nos enfrentamos.

    Hemos llegado a un punto al que jamás debimos haber llegado. Pero aquí estamos y no podemos seguir esperando. La dirigencia política tiene la responsabilidad de definir la ruta por la que ese cambio político se va a dar a la mayor brevedad posible; y la ciudadanía tiene la obligación moral de acompañarla. Son vidas humanas las que están en juego. No es poco.

    Estamos en uno de esos momentos en la vida en los que lo único ético es lo urgente.

    Twitter: @MiguelVelarde 

  • Choque de trenes – Por Miguel Velarde

    Choque de trenes – Por Miguel Velarde

    Parece inevitable un conflicto de poderes

    Después de la aplastante victoria de la oposición el 6 de diciembre, los oficialistas no tienen claro cómo enfrentar un escenario diferente al que se acostumbraron los últimos 17 años, en los que un chavismo todopoderoso solamente reconocía a sus adversarios cuando había que agredirlos o responsabilizarlos de algo.

    La realidad hoy cambió. La incapacidad del gobierno para aplicar cualquier plan que desconozca la mayoría opositora, antes y después de las elecciones parlamentarias, no solamente representó la derrota electoral del chavismo, sino también evidenció su derrota política. Y su desesperación.

    Ante esta nueva situación, la oposición debe dar cada paso con mucho cuidado. El gobierno juega un doble rol que además de irresponsable, es peligroso. Aún desde el poder, pretende ser oposición ante cualquier intento de la Unidad de enderezar el rumbo del país desde la Asamblea Nacional. Para ello, están seguros de contar con un aliado fundamental: el Tribunal Supremo de Justicia, desde donde esperan bloquear cualquier ley que el Parlamento apruebe.

    Además, la creación de cinco nuevos ministerios y el perfil de quienes dirigirán algunos de ellos solamente nos deja más preocupados. En particular el del flamante ministro de Economía y vicepresidente del Área Económica, Luis Salas, un sociólogo de izquierda de 39 años, profesor de la cátedra Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela, cuyo nombramiento ha generado preocupación entre los expertos en esta materia.

    ¿Qué piensa Salas? En algunos escritos públicos, afirmó que quiere «profundizar la revolución» y aumentar la intervención del Estado en la economía en lugar de reducirla. El nuevo ministro también cree que una «guerra económica» impulsada por la «burguesía parásita» es el origen de la crisis y que la inflación “no existe en la vida real”. Es decir, insiste en un modelo que claramente ha fracasado y que tiene a los venezolanos sumidos en la miseria.

    Mientras tanto, la nueva Asamblea Nacional con mayoría opositora trabaja aceleradamente para comenzar a dar señales de cambio al país. Una de las primeras debería ser la aprobación de una Ley de Amnistía que beneficie a todos los presos y perseguidos políticos. Algo que el gobierno buscará evitar por todas las vías porque sabe que de ocurrir, quedaría claro que perdieron el control sobre el destino del país.

    Por la manera en la que comenzó el año, todo parece indicar que será muy movido. A corto plazo, se dará un conflicto entre poderes con un desenlace difícil de pronosticar pero cuyos costos pueden ser muy altos, en un contexto en el que la crisis económica demanda soluciones urgentes.

    Se avecina un choque de trenes que parece inevitable, y lo peor de todo es que en sus vagones viajamos todos.

    Twitter: @MiguelVerlarde