Etiqueta: Luis Barragán

  • Un par de casualidades – Por Luis Barragán

    Un par de casualidades – Por Luis Barragán

    Pocas veces reparamos, banalizada toda circunstancia por algo más que el régimen, en las respuestas que va arrojando ante sus propias dificultades. Pocas veces nos percatamos, ensimismados en una oposición que, ahora, naturalmente, tiene las suyas, porque se trata de un régimen, en la posibilidad  de aguijonear esas respuestas.

    El 14 de septiembre del presente año, preocupados por un plazo que se agota, llamamos modestamente la atención sobre el Esequibo, y, al día siguiente, en cadena nacional, Maduro Moros no sólo refirió el asunto, sino que reveló la presencia en Caracas de D. H. Nylander, el representante del Secretario General de la ONU para dilucidar el asunto entre Guyana y Venezuela. Obviamente, reaccionamos al respecto.

    Siendo tan ajenos a los hechos que protagonizó, dimos una temprana y humilde campanada de alerta ante un caso de desaparición forzosa, como el que padeció el capitán Juan Carlos Caguaripano . En nuestra intervención en la Asamblea Nacional, a propósito del drama que sufre el colega parlamentario Gilber Caro, hicimos mención del caso Caguaripano, quizá siendo la primera vez que se cita en una sesión plenaria, y,  quizá simultánea o más tarde, permitieron que sus familiares más cercanos lo viesen personalmente en La Tumba.

    Un par de casualidades que, lejos de especular – trivialmente – sobre nuestra intervención, avisa de una dinámica inalterable de las realidades que no logra atajar la dictadura, por más que diga hacerlo. Por los momentos, entendemos que hay problemas fundamentales que, inescapables, siguen su curso, siendo necesario pulsarlos día tras día; al igual que, por muy maltrecha que se encuentre, existe una opinión pública a  la que mínimamente todo gobernó ha de responder, incluso, para aliviar las inquietudes que existen en su seno.

    Tarea más de los historiadores que de los analistas políticos del mero instante, habrá ocasión de registrar todas las reacciones de los voceros más calificados de este gobierno, el mismo en todo el siglo XXI,  a objeto de descubrir ciertas regularidades o constantes. Aludimos a aquellas que, imprevistas, están fuera de las matrices de opinión y que, aún planteadas, no suelen modificarla sustancialmente en beneficio de materias más y menos relevantes.

    @LuisBarraganJ

  • No hay política militar – Por Luis Barragán

    No hay política militar – Por Luis Barragán

    En un sentido, hay política militar con la inevitable conducción jerárquica que explica a la corporación, orientándola en el desarrollo de sus posibilidades operativas, y, por otro lado, no la hay, con la ausencia de un reconocido contrapeso institucional, capaz de ejercer el control de una política pública debidamente contextualizada. La propia inexistencia de un régimen de convincentes libertades públicas, acentúa la autosuficiencia de la Fuerza Armada que, en la práctica, deviene partido político y, en principio,  adhiere al de su Comandante en Jefe, civil para más señas, para luego subordinarlo, como ocurre con el llamado Estado Cuartel.

    En el presente siglo, es evidente la involución de las relaciones civiles–militares, pues, siendo el caso, conocimos de un pretorianismo atenuado, décadas atrás, con el papel desempeñado por el entonces Congreso de la República y sus comisiones permanentes de defensa.  Más allá de la aprobación de los ascensos de la oficialidad superior, bajo la responsabilidad del senado, incluyendo a los diputados incursionaba en distintos campos, como el presupuestario, el programa de adquisiciones, el mantenimiento de los equipos y dispositivos,  como la propia formulación de una política de seguridad y defensa, probablemente sin la suficiencia y eficiencia que era de esperar, temerosos de la polémica pública.

    Valga la paradoja, las Fuerzas Armadas Nacionales derrotaron la consabida insurrección de la década de los sesenta del XX, para luego entenderse con quienes antes las habían combatido, trastocados en parlamentarios tras la exitosa política de pacificación. En días pasados, hurgando entre las viejas fotografías que reordenaban en la biblioteca de la Asamblea Nacional, hallamos -por ejemplo- una significativa pieza en la que también el diputado Radamés Larrazábal, prominente dirigente del PCV, visitaba uno de los submarinos de la Armada venezolana.

    La señalada circunstancia, no tiene equivalente en la presente centuria, pues, en el anterior mandato legislativo, la Comisión de Defensa fue de exclusivo desempeño del oficialismo, siendo la oposición una convidada de piedra. De acuerdo a la vigente Constitución, los ascensos militares son de exclusiva competencia presidencial, quedando la citada Comisión para procesar los proyectos de leyes de interés para la Fuerza Armada, diligencia facilitada por los militares retirados que la presidieron, vedados cualesquiera otros de los aspectos de una política militar que lo es, en la medida que haya interlocución, contradicción y real superación de las diferencias.

    Muy atrás quedan los debates parlamentarios que, directa o indirectamente, involucraban a la institución castrense, a propósito de los ascensos, las municiones yugoeslavas o los tanques AMX que, además, ventilaban libremente los medios de comunicación, pues, la opacidad es hoy una de las características fundamentales de las compras militares que acercan a Venezuela a los peores casos del planeta. Sin contrapeso institucional o control parlamentario, no hay política militar, sino el mantenimiento y  despliegue operacional del partido en el que inexorablemente se convierte.

    @LuisBarraganJ

  • Del perpetuo enjuiciamiento – Por Luis Barragán

    Del perpetuo enjuiciamiento – Por Luis Barragán

    Los ya remotos acontecimientos de los sesenta del XX, sirven de imposible excusa moral para el revanchismo actual.  Supimos del debido procesamiento militar de quienes, sencillamente, se habían alzado en armas y, a modo de ilustración, Américo Martín fue sentenciado a treinta años de cárcel para salir en libertad a la vuelta de poco tiempo, gracias a la política de pacificación  emprendida con firmeza al finalizar la década.

    Nunca antes, como hoy, se había visto el caso de un enjuiciamiento masivo e indiscriminado de civiles por los tribunales castrenses, nada más en el estado Carabobo, como tampoco  fueron apresados en una sola faena de cacería, más de cuarenta estudiantes, por el sólo hecho de protestar, para remitirlos prontamente al emporio del paludismo que tiene  por nombre El Dorado. Puede decirse que los muchachos de la UPEL de Maracay, postrados en el lejano centro para delincuentes comunes que también tienen derecho a una humana reclusión, son herederos del talante de los estudiantes que Juan Vicente Gómez creyó reducir al enviarlos a prisión, incluyendo el trabajo forzoso.

    Despropósito demasiado  evidente, la tal constituyente – entendemos – dijo corregir tamaño entuerto, ordenando la comparecencia de los civiles ante sus jueces naturales. Que sepamos, todavía no se ha materializado la decisión, pasando por alto el fracaso de todos los recursos ordinarios antes empleados y las responsabilidades que acarrea tan sorprendente desviación y abuso de poder.

    Nada extrañaría la tardanza de la medida o, de aplicarse, la impune militarización de un problema eminentemente civil, como ya no es una curiosidad que haya sendas boletas de excarcelación y continúen los presos políticos bajo un sucio espesor de las sombras.  No hay siquiera un periodista que pueda preguntar a los más altos comisarios del régimen al respecto, habituados a las consignas de 140 caracteres que le evita la más modesta interpelación.

    Son muchos los  días en los que familiares y relacionados preguntan por el paradero del general Baduel, por ejemplo, sin que exista la menor respuesta, llevándonos a las más descabelladas conjeturas. Todavía alguien puede revisar la antigua prensa y constatar que, por muy alzados que estuvieron, tranquilamente el general Castro León era fotografiado en el cuartel San Carlos o Moisés Moleiro pillado con su pie enyesado, en sus serenos trasladados a la Corte Marcial.

    Inevitable recordar a “Gringo viejo” de Carlos Fuentes, cuyo protagonista fue fusilado dos veces para que no quedase duda alguna del público escarmiento. No se entiende el socialismo del siglo XXI, sin el perpetuo enjuiciamiento de propios y extraños, de los disidentes y de los partidarios que, tarde o temprano, caen en desgracia.

    Peor que un Consejo de Guerra, pues, a pesar de sus rigores,  presumimos el cumplimiento de las mínimas garantías procesales, se alzará la tal comisión de la verdad de la constituyente para procesar a los que la policía política no ha podido echarles  mano, y de reprocesar a los que lograron evadir algunas de sus arbitrariedades. Simplistas, de la cosa juzgada no saben las dictaduras.

    @LuisBarraganJ

  • Barragán: Se disuelve la AN, se refuerza la dictadura y se destruye la República

    Barragán: Se disuelve la AN, se refuerza la dictadura y se destruye la República

    (21/08/2017) El diputado de Vente Venezuela por el estado Aragua, Luis Barragán, reaccionó a la “disolución” de la Asamblea Nacional (AN) legítima y aseguró que “se refuerza la dictadura y se destruye la misma República”.

    “Es la República misma la que está perdiéndose en las manos de una dictadura sumisa a las órdenes e intereses de La Habana. Los parlamentarios debemos inspirarnos en las luchas más recientes del corajudo pueblo venezolano, sin distracciones”, sostuvo.

    Para el parlamentario, el desconocimiento de la AN ya se veía venir desde que se instaló la llamada “asamblea nacional constituyente”, creada –apuntó- para “reforzar una dictadura que todo el mundo la sabe endeble, incluyendo sus beneficiarios”.

    En representación de Vente Venezuela, rechazó y condenó la decisión del “congreso del Psuv [Partido Socialista Unido de Venezuela]” de aniquilar el parlamento.

    Y finalizó: “Asistiremos a la sesión extraordinaria convocada por la directiva de la Asamblea Nacional, reiterando nuestros planteamientos respecto al esfuerzo que de nosotros espera la ciudadanía”.

  • Del plazo esequibano – Por Luis Barragán

    Del plazo esequibano – Por Luis Barragán

    La dictadura hace lo indecible para prolongarse, incurriendo en un fraude constituyente que devoró  – además – un enorme dineral, mientras la población sufre los embates del hambre, pretendiendo humillarla a todo trance. Narcisista, no ofrece otro relato que el de sí misma, olvidando los inevitables asuntos que comportan el ejercicio del poder.

    Espinoso e impostergable, uno de esos asuntos es el de la histórica reclamación del Esequibo. Apenas faltan cuatro meses y muy pocos días para que venza el plazo dado por la Secretaría General de la ONU para remitirla a la Corte Internacional de Justicia, sin que oficial ni oficiosamente se sepa algo al respecto.

    Nada se conoce de las diligencias realizadas por la cancillería o de las que, presumimos, adelanta el representante del organismo internacional, D.H. Nylander, pues, faltando poco, obran algunas circunstancias que favorecen el silencio. La muy obvia, la crisis existencial que vive el pueblo venezolano y  la República, al lado de otras menos visibles, como la desinstitucionalización galopante del régimen, la pasividad de las organizaciones   de la sociedad civil especializadas en la materia, salvo las honrosas excepciones, o la misma orfandad de una comisión especial o mixta del parlamento que, propuesta por Vente Venezuela en numerosas ocasiones, incluyendo la plenaria de la Asamblea Nacional, ha podido sistematizar el debido seguimiento del caso, procesar las propuestas más adecuadas y, en última instancia, evitar que el reclamo desapareciera de la agenda pública.

    Sin embargo, es necesario  reconocerlo, la omisión ha pasado por cuidar el voto de Guyana y los países que  les son aliados, en las instancias internacionales tratándose de la oposición o del gobierno, cuya mayor responsabilidad es evidente por la ausencia de una política de Estado para decir lo menos.

    Aceptemos, no la hay porque tampoco hay Estado ni una política que lo reivindique. Nada más y nada menos que el mayor general Alexis López Ramírez, secretario saliente del Consejo de Defensa de la Nación,  admitió que no tenemos Estado en Venezuela y, por más constitucionalización que se diga u ofrezca de los CLAP, propuesta vergonzosa de la campaña de uno de los constituyentes cubanos, esta dictadura se afinca en un gran promontorio de iniciativas y operativos efímeros, espasmódicos y también presupuestívoros que están demasiado distantes de una elemental política pública.

    El plazo esequibano va agigantando una densa sombra sobre el lomo del socialismo que se dice de este siglo al que, por cierto, no hemos llegado en este rincón del planeta. A nadie puede contentar la pérdida definitiva del territorio a manos de un gobierno que nunca lo fue, salvo para sus directos beneficiarios.

    @LuisBarraganJ

  • A propósito de un comunicado ministerial – Por Luis Barragán

    A propósito de un comunicado ministerial – Por Luis Barragán

    Ineludibles los acontecimientos, el comunicado del ministerio de la Defensa no satisfizo. Lejos de aclararlos, los ensombrece al reiterar el compromiso político e ideológico con un régimen que ha creado las condiciones para provocarlos,  contradicho el artículo 328 de la Constitución.

    No lucen suficientes los elementos ventilados por la opinión pública, en un día tan particular que, por cierto,  muy bien sintetizó Aquiles Báez a través de la telegrafía digital (“El Guri desbordando, militares alzados, rueda de prensa en la Ucab, ahora tembló en Mérida, vaya domingo y apenas es mediodía”). Lo cierto es que, al rechazar la acción, el órgano ministerial incurrió en una dramática contradicción, exponiendo un abierto sectarismo  que lo lleva a exaltar a la tal constituyente de un origen – por decir lo menos – harto cuestionado.

    Lo ocurrido recientemente, como cualesquiera otros eventos que los intereses del poder establecido impongan, seguramente será remitido a una supuesta comisión de la verdad que tiene por mejor precedente, aquella que sirvió para el linchamiento moral de los adversarios entre 2002 y 2003, antes que el objetivo, completo y sobrio esclarecimiento de los hechos.  Idea en la que insistieron por todos esos años, bajo absoluto control oficialista, ha distado, dista y distará de lo que universalmente se entiende como una instancia inscrita en los procesos y negociaciones de paz, con la participación de actores representativos y garantes independientes y fiables, realmente orientada al efectivo y cabal respeto de los derechos humanos, en libertad.

    Concebida como una trinchera para el revanchismo, exhibiéndose a sus anchas la dictadura anómica, la búsqueda no es ni será otra que la de un espectáculo, en lo posible, de bajo presupuesto.  Lejos de atenuar, sin dudas, agravará la situación del país que reclama hasta el hartazgo por el camino de pleno respeto y acatamiento del pacto constitucional.

    Un reclamo de propios y extraños, hastiados y desesperados por algo más que el continuismo de una dictadura de seguridad nacional de las que supo el continente décadas atrás, espera una orientación cónsona de la dirigencia opositora. Valga acotar, modelo dictatorial que inquietó al monseñor Mario Moronta en una significativa entrevista de fecha próxima, marcando una importante diferencia, por ejemplo, con el padre Numa Molina, a quien su proclamado compromiso con los pobres no lo ha llevado a lidiar y defender la apertura de un canal humanitario.

    @luisbarraganj

  • Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela: No caeremos en trampa de elecciones regionales

    Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela: No caeremos en trampa de elecciones regionales

    Diputados del partido de la libertad se dirigen a Nicolás Maduro y a los venezolanos

    “Los diputados de la AN tienen que cumplir con el mandato del pueblo del 16-J: nombrar inmediatamente a los rectores del CNE y a los demás poderes del Estado”, asevera Juan Pablo García

    (Caracas 01/08/2017) Los diputados de la Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela se dirigieron este martes a Nicolás Maduro y su régimen para rechazar cualquier propuesta de espaldas al país. “No creas que con la pretensión de imponernos unas elecciones regionales vamos a caer en esa trampa. Nunca vamos a legitimar lo ilegítimo, porque tú sabes que eres ilegítimo”, aseguró el diputado Juan Pablo García.

    El parlamentario por el estado Monagas señaló que los venezolanos lo que quieren es un nuevo gobierno “porque tú, Nicolás Maduro, traicionaste al pueblo”. Eso, a su juicio, quedó ratificado con el fraude constituyente, donde nadie salió a votar.

    “Tenemos que cumplir con el mandato que nos dio el pueblo el domingo 16-J: nombrar inmediatamente a los rectores del CNE y nombrar los demás poderes del Estado”, aseveró García, refiriéndose a los diputados de la AN.

    “Desconocimos la Asamblea Nacional Constituyente y el régimen pretende imponerla con el mayor fraude de la historia venezolana. No lo vamos a aceptar”, agregó.

    Por su parte, el diputado Luis Barragán ratificó que «al legítimo parlamento venezolano no le queda otro camino que el de reivindicarse en el contexto de una lucha por la libertad que no ha concluido. La inmensa mayoría de los venezolanos respalda a la AN, cuyos integrantes debemos defender la sede legislativa».

    Sobre el caso López y Ledezma

    La Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela se pronunció también ante los hechos ocurridos en la madrugada de este martes en las residencias de los líderes opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López. Omar González, diputado por el estado Anzoátegui, dijo que los efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) “entraron como maleantes: encapuchados, sin ninguna orden de allanamiento, forzando la puerta y sacándolo, en el caso del alcalde Ledezma, a empujones”.

    “No hubo ninguna muestra de un tribunal que permitiera un desacuerdo de esta naturaleza y, en vista de que no tenían ninguna prohibición de declarar y opinar sobre aspectos distintos a sus casos, no tuvieron otra alternativa que anunciar que los habían detenido porque había peligro de fuga. Todos saben que Antonio Ledezma y Leopoldo López tienen grilletes electrónicos en los tobillos los cuales hacen imposible esta presunción de fuga”, agregó.

    Finalmente, el parlamentario acotó: “El mundo entero se ha pronunciado en contra de este nuevo atropello del régimen, que está reaccionando de esta manera vil ante las sanciones que los EEUU aplicaron a Nicolás Maduro, oficialmente declarado como delincuente internacional”.

     

  • María Corina ante el fraude y la barbarie – Por Luis Barragán

    María Corina ante el fraude y la barbarie – Por Luis Barragán

    Y llegamos a esto, a lo más simple y brutal. Voceros calificados de la dictadura, huérfanos de todo pudor, aseguraron que los centros de votación estuvieron “full de gente”, la votación se hizo en paz, le dieron una lección al mundo y hasta acusaron a los medios de no implementar el acostumbrado operativo electoral.

    En un simulacro de originalidad, circuló un motivo gráfico proclamando “todo el poder para los CLAP”. Los mismos que intentaron el vil chantaje de entregar una parte de las bolsas de comida antes de las votaciones y, constatándolas, dejaron como una promesa de improbable cumplimiento la otra, por aquello del que parte y reparte le toca la mejor parte, todo un principio newtoniano del régimen.

    Queda atrás el antiguo espectáculo de los comicios de la tal democracia participativa y protagónica, importándoles un bledo que todo el mundo sepa, viva y sufra las generalidades y pormenores del fraude constituyente. O, mejor, que se sepa que mienten con un descaro gigantesco.

    Descaro que les viene de una remota escuela, la de la ultraizquierda que, luego, se reconvirtió y se hizo exitosa con la antipolítica de finales del siglo pasado. Son los mismos que, en las remotas elecciones liceístas y universitarias, aplicaban el otro principio que los universaliza, el de Jalisco: si no ganan, arrebatan.

    Demasiado claro que infundieron el terror, los tales centros de votación estuvieron vacíos, arrojando cifras de la más disparatada invención.  Y, como las más acendradas dictaduras de la barbarie, llegando a lo más bajo, se creen radicalmente impunes.

    El ejercicio de la violencia más primitiva se ha unido a la falsificación más descarada de una realidad que, incólume, sigue su curso. Y el esfuerzo de todo un pueblo que, en su indetenible ascenso ciudadano, la reivindicará, no ha concluido.

    El desempeño del liderazgo responsable, sobrio y corajudo, muy bien lo sintetizamos en la conducta y el mensaje de María Corina Machado, cuya perseverancia y claridad es reconocida por todos. Acumulada una experiencia tan inédita como las respuestas que ha dado la oposición democrática, retrotraídos a etapas impensables de la historia, abrimos otra imparable hacia la libertad, llena de los dolores propios de un difícil, pero segurísimo parto del que sabe muy bien la lumpen-dictadura.

     

    @LuisBarraganJ

  • Barragán: USB no elige autoridades por decisión de la dictadura que ahora impone a un militar

    Barragán: USB no elige autoridades por decisión de la dictadura que ahora impone a un militar

    El diputado de Vente Venezuela asegura que “todas las dictaduras venezolanas se han estrellado contra el inmenso y sólido testimonio moral y republicano de la universidad venezolana, y esta no serán ser la excepción”

    (Caracas. 12/07/217) “La Universidad Simón Bolívar [USB] no elige autoridades desde 2013 por decisión de la dictadura que ahora impone a un militar retirado, completamente desconocido y ajeno a la institución”, aseguró el diputado Luis Barragán en relación con la designación de Luis Holder como vicerrector de esta casa de estudio.

    A juicio del parlamentario de Vente Venezuela, estudiantes, docentes y egresados de la USB coinciden en rechazar la designación del nuevo vicerrector académico, y ratifica que esta fue una medida tomada por el régimen a través del Consejo Nacional de Universidades (CNU).

    “Vacante el vicerrectorado académico, con mucho tino, la casa de estudios realizó una consulta libre y transparente para ocuparlo entre cuatro aspirantes, aunque el reglamento autorizaba al Consejo Directivo para hacerlo directamente. Fracasadas todas las fórmulas intervencionistas ensayadas, Hugbel Roa, ministro del ramo, y que también hizo de su pasantía por la Asamblea Nacional, siendo todo un emblema de la violencia, directamente nombró a Luis Holder”, aseveró.

    Subrayó la violación del artículo 109 de la Constitución relacionado con la autonomía universitaria, y aadió que “todas las dictaduras venezolanas se han estrellado contra el inmenso y sólido testimonio moral y republicano de la universidad venezolana, y Maduro, Roa y Holder no serán ser la excepción”.

    Para el diputado Barragán, la actuación de la USB ha servido de ejemplo en la lucha pacífica contra la dictadura: “Ciertamente, ha sido ejemplarizante el esfuerzo compartido y eficaz de los estudiantes, profesores y egresados en una universidad que, desde sus inicios, reconoció y legitimó propósitos fundamentales, ya francamente ineludibles para toda institución de educación superior: ético, académico y socio-político”.

    Recordó los casos “dramáticos” como el de los estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), enviados a El Dorado luego de una ilegítima detención y “desventurada imputación”, el diputado del estado Aragua aseveró que “la conspiración sostenida contra la universidad, pretendiendo infiltrarla y doblegarla, muy pronto concluirá: el plebiscito del 16 de julio, marcará el camino”.

  • Leopoldo López – Por Luis Barragán

    Leopoldo López – Por Luis Barragán

    Inevitable referencia, la dictadura no lo ha enviado a casa por gusto, por obra de un súbito arrepentimiento, o porque da señal de una dramática rectificación de intenciones y pretensiones. Incluso, la remisión a casa de Leopoldo López, teniéndola por cárcel, ha dado ocasión para la lisonja de los burócratas que aspiran a la mirada graciosa de Maduro Moros, dándole otros bríos a la adulancia, celebrando nada más y nada menos que un gesto de tolerancia.

    Las reacciones van de un extremo a otro, en la acera opositora, siendo más calculada en la de un también sojuzgado mundo oficialista, mientras el carro de la historia marcha inexorablemente y a gran velocidad por el medio de la avenida. En este lado del mundo, hay quienes se quejan por la ausencia de unos bytes de inmediata solidaridad con el recluso político, prodigándole toda suerte de alabanzas, aunque su destino es semejante al de 30 millones de rehenes que definen a la Venezuela actual; o, con una malicia por siempre sospechosa, lo hacen objeto de una turbia negociación política y hasta económica, elevada la queja – preferiblemente – a muchos kilómetros del país, así gozaren de las garantías que el régimen les concedería para las más inspiradas elucubraciones.

    Algún psicólogo social podrá orientarnos respecto a las reacciones que ha provocado la noticia, pues, en clave de telenovela, los hay quienes intentan favorecer al prisionero de guerra que es, mediante campañas que lo arriman a una inaudita frivolidad, e – igualmente – pretenden descubrirlo como el villano que nos ha sorprendido, disparándole un misil a la mínima confianza que exige el liderazgo político en tiempos –necesario de recalcarlo– de dictadura. Los servicios gubernamentales de inteligencia, la única instancia competente de lo que queda del Estado, demostrado en casi dos décadas, saben muy bien de los resortes emocionales y de los nervios propiamente existenciales que debe punzar, con el fin de confundir y neutralizar, desmovilizar y desmoralizar, tomando por asalto toda consciencia ciudadana.

    No han sido pocos los días de un injusto  encarcelamiento que ha servido para demostrar el coraje inmenso del venezolano que lucha, de un modo u otro, con los medios enteramente pacíficos a su alcance, contra el proyecto totalitario en curso. LL ha dado un testimonio del cual nos enorgullecemos, marcando una pauta para el desigual combate frente a los elencos del poder inescrupuloso y mal hacemos, favoreciéndolo, inflar conjeturas que hacndrés Velásquezen de Miraflores una inadvertida sede de los monjes trapenses.

    Hablamos de LL, de Antonio Ledezma, de los muchachos de la UPEL insólitamente condenados y reducidos a una lejanísima cárcel común, de los Policías Metropolitanos de incontables horas tras barrotes, de los ocupantes de La Tumba y de cualquier lugar donde nunca pega el sol, por no citar a los muertos, malheridos, procesados y perseguidos solamente por protestar al amparo de la Constitución.  De plantearse alguna discrepancia, por demás, natural, urge del ángulo humano y político para dirimirla, mas no de una fácil y miserable reacción que, no faltaba más, esperada y recreada por los especialistas del régimen.

    @LuisBarraganJ

    Fotografía: Acto a favor del Esequibo. Junto a Leopoldo López y Pompeyo Márquez, los entonces diputados José Gregorio Contreras (Sucre), Juan Pablo García (Monagas), Leomagno Flores (Táchira), Andrés Velásquez (Bolívar), María Corina Machado (Miranda), Juan Guaidó (Vargas), Américo de Grazzia (Bolívar),Freddy Marcano (Mérida) y Luis Barragán (Aragua).