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  • Fracción 16J: Seremos las voces del TSJ legítimo hasta que enjuicien a Maduro

    Fracción 16J: Seremos las voces del TSJ legítimo hasta que enjuicien a Maduro

    Diputado Omar González asegura que la tarea de la AN no ha terminado

    (Caracas. 24/04/2018) “Seremos las voces del TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) legítimo en el exilio hasta que enjuicien a Nicolás Maduro”. Con esa afirmación, el diputado Omar González Moreno ratificó que la Fracción Parlamentaria 16 de julio se mantendrá como enlace de los magistrados del máximo tribunal, mientras se desarrolle el proceso contra el régimen venezolano.

    El parlamentario informó que decidieron darle seguimiento exhaustivo al juicio penal que se desarrolla contra Maduro y aseguró que en cada una de las sesiones del parlamento ventilarán los más de 20 mil documentos que están en poder del TSJ.

    “Vamos a estar semanalmente, distintos miembros de la Fracción, haciéndole seguimiento a este juicio para que la comunidad internacional y nacional sepan de qué trata esta lucha que enfrentamos los venezolanos y el TSJ”, sostuvo.

    González aseveró que su tarea como parlamentarios no terminó con la autorización de los 105 diputados para avanzar con el seguimiento del proceso que calificó como “histórico”.

    “Nuestra tarea es todos los días, a todo momento, contra todos los factores y por toda Venezuela”, finalizó.

    Por su parte, el también integrante de la Fracción 16J, Biagio Pilieri, manifestó su absoluta solidaridad con el TSJ por al avance del “escandaloso caso”. “Esperamos que culmine esta investigación y se conozcan las responsabilidades que rondan alrededor de los 2 billones de dólares, que son dos millones de millones de dólares”, dijo.

  • Transición en la transición – Por Luis Barragán

    Transición en la transición – Por Luis Barragán

    Días atrás, ocurrimos a la excelente exposición “cerrada” de un destacado politólogo del cual, frecuentemente, discrepamos en torno a sus posturas públicas. Versó sobre las transiciones post-dictatoriales universalmente conocidas, arribando a conclusiones que suscitan inquietud, aunque – en lo personal – jamás resignación.

    El caso está en que tales procesos requieren de las destrezas, el conocimiento, la honestidad y, sobre todo, la convicción y el compromiso de quienes los aspiran.  Por lo general, son los actores políticos – digamos – consagrados de una oposición a la cual, por cierto, en el caso venezolano, le urge experimentar su propia e irremediable transición para conseguir y consolidar las conquistas democráticas indispensables.

    Más de las veces, fallando en sus diligencias, no aceptan cuestionamiento y, menos, reemplazo en las filas conductoras: tozudos, también preservados como los interlocutores ideales de una dictadura, permanecen. Vale decir, no aceptan con humildad el costo político de sus fracasos, trasladándolos con más hambre, miseria y censura al país.

    La Fracción Parlamentaria 16 de Julio, democrática, unitaria y opositora, fue extremadamente clara y didáctica al rechazar el llamado diálogo de República Dominicana, cuyas advertencias lamentablemente se cumplieron. Hubiésemos deseado equivocarnos, pero no ocurrió así, agravándose la situación nacional.

    Ahora, insistimos en la imposibilidad de concurrir a los comicios presidenciales de un demencial y obsceno ventajismo que  afianzará la vocación totalitaria del régimen. De no postergarse la fecha, como puede ocurrir en la búsqueda de un contendor de peso que diga legitimarlo, está a la vuelta de la esquina el festival madurista, por lo que se hace cada vez más tarde para la rectificación de aquellos que de un modo directo o indirecto se sienten convidados a la fiesta, cotizando su participación.

  • Sociedad civil y Esequibo – Por Luis Barragán

    Sociedad civil y Esequibo – Por Luis Barragán

    Es necesario decirlo de un modo directo y tajante: si no fuese por la sociedad civil organizada, el problema del Esequibo hubiese perdido importancia, jerarquía y significado. Mientras al poder establecido le importó un bledo (desde el instante mismo de su ascenso, respondiendo por inercia a una Política de Estado que heredó hasta destruirla) diferentes entidades de la llamada sociedad intermedia, mantuvieron viva una justa causa histórica, incluyendo la propia vivencia en tierras esequibanas.

    Disculpándonos por cierto tono personal, con la arbitraria destitución administrativa de la otrora diputada María Corina Machado, quien planteó sostenidamente el problema y organizó principalmente el inédito viaje de los parlamentarios allende el río Cuyuní en 2013, prácticamente la materia quedó desierta con la salvedad de algunas voces que la mantuvimos en pie, forzando la comparecencia de Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional, para un largo e inútil monólogo, como el de 2015.

    Todo lo anterior fue unido al Proyecto de Ley de Defensa y Desarrollo de la Fachada Atlántica, promoviendo además el de la “Estadidad esequibana” así como también la reforma parcial a la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación. No obtuvimos éxito alguno, debido, principalmente, al control oficialista de la cámara.

    Después de los comicios del 6-D, persistimos en el asunto y todo fue posible por la decidida y desprendida cooperación de los sectores académicos, profesionales y activistas, mediante numerosas jornadas de trabajo. Hubo especialistas y organizaciones sin cupo disponible en la Comisión Permanente de Política Exterior de la Asamblea Nacional, las cuales sin embargo, debemos decirlo con franqueza, ayudaron a la elaboración permanente de una respuesta que nos llevó, por ejemplo, al esfuerzo editorial, reflejado en el libro La cuestión Esequibo, publicado por la Universidad Metropolitana y propulsado fundamentalmente por insignes profesores de la Universidad Simón Bolívar.

    Por otra parte, el Instituto de Estudios Fronterizos (IVEF), ONSA y, ahora, el Consejo Venezolino de Relaciones Internacionales (COVRI), ofrecen el testimonio de un trabajo de cooperación extraordinaria para la comprensión y resolución del problema. Evidentemente, la situación contrasta con una cancillería desprofesionalizada que no tiene el menor gesto de humildad para solicitar la oportuna orientación de los expertos, como – de un modo u otro – lo han tenido partidos como Vente Venezuela y la Fracción 16 de Julio, los cuales jamás ha improvisado sus posturas en este u otro ámbito.

    La propuesta de declaratoria de inaplicabilidad, a propósito de la remisión del caso esequibano a la Corte Internacional de Justicia por el Secretario General de las Naciones Unidas, está planteada por la Fracción 16 de Julio en correspondencia con las entidades citadas. Ilustra la necesidad y posibilidad de un reencuentro con la ciudadanía que, en el caso concreto del Esequibo, ha mantenido en pie el asunto, en medio de las más duras circunstancias.

    Twitter: @LuisBarraganJ

  • Fracción Parlamentaria 16J: No apoyaremos a una junta directiva cuya oferta es la convivencia con el régimen

    Fracción Parlamentaria 16J: No apoyaremos a una junta directiva cuya oferta es la convivencia con el régimen

    Los diputados señalan que la agenda de la AN no debe subordinarse a un falso diálogo

    Para los parlamentarios, esta directiva representa la cohabitación con la fraudulenta constituyente y entierra cualquier esperanza de cambio. Llaman a sus colegas a no negociar las libertades y a defender el mandato del plebiscito del 16 de julio

    (Caracas. 05/01/2018) La Fracción Parlamentaria 16 de julio salvó su voto este viernes en la sesión de la Asamblea Nacional (AN) en la que se impuso una junta directiva que, a juicio de este grupo de diputados, tiene una única oferta: la convivencia con el régimen.

    Los parlamentarios de la mencionada fracción rechazaron convalidar con su voto a unos representantes que defienden una “agenda de cohabitación” con la fraudulenta constituyente, que entierran definitivamente cualquier esperanza de cambio que tienen los venezolanos y que apoyan de forma incondicional una “parodia de diálogo” en República Dominicana.

    “En esta Asamblea hay dos agendas que compiten: la agenda de la cohabitación con la constituyente, que pretende negociar la libertad de los venezolanos a cambio de una ficción electoral […] y la que planteamos desde la Fracción 16J, afianzada en el espíritu y propósito del mandato del 16J”, reza el documento presentado por los diputados.

    Esta última agenda, es la que exige cambio político y reclama inteligencia estratégica para lograr los objetivos que fueron ofrecidos al país. En este sentido, hicieron un llamado a los demás parlamentarios a no negociar las libertades y acatar el mandato de los más de siete millones de venezolanos que votaron en el plebiscito.

    Además, de acuerdo con la Fracción Parlamentaria 16J, con esta directiva no se avanzará en obligar al régimen a abastecer con alimentos, medicinas y servicios públicos, en atención de la urgente crisis humanitaria que enfrenta el país.  

    Y agregan: “No es casual el abandono de las sesiones. No es casual la laxitud insólita con la que acompañan la angustia de los venezolanos. No es casual la falta de consistencia e integridad que ha caracterizado sus últimas decisiones. No es casual la indiferencia con la que han tratado el sacrificio ciudadano que aportó cientos de muertos, miles de detenidos y perseguidos en el primer semestre del año pasado. No es casual el abandono de los compromisos del 16J. No es casual el conveniente olvido de todo lo que se planteó en el Compromiso Unitario para la Gobernabilidad, presentado el 19 de julio”.

    A continuación, el texto íntegro del documento:

    En esta Asamblea hay dos agendas que compiten: la agenda de la cohabitación con la constituyente, que pretende negociar la libertad de los venezolanos a cambio de una ficción electoral y la sobrevivencia precaria de un status quo donde la oposición siempre será una alternativa desvalida, extorsionada, reprimida y determinada por los intereses del régimen. La otra, que planteamos desde la fracción del 16J, afianzada en el espíritu y propósito del mandato del 16J, es la agenda que exige cambio político y que reclama inteligencia estratégica para lograr los objetivos que fueron ofrecidos al país y que lamentablemente se inmolaron en el altar de las conveniencias particulares.

    Nosotros rechazamos la negociación de las libertades, porque las libertades no se negocian. Nosotros no podemos respaldar un libreto que está siendo dictado desde los sectores más oscuros del régimen, y que no debería tener voceros dentro de ningún sector de la oposición. La realidad es otra. A la luz de todos, pero con el permiso de nadie, se está llevando una parodia de negociación cuyos resultados, de obtenerse alguno, no resuelven ni los problemas políticos, ni los problemas económicos, ni la grave crisis humanitaria. La gente aprecia la política desde sus necesidades inmediatas. Quiere vivir en el país con dignidad y libertad, sin el agobio del hambre, sin el miedo de la violencia, sin la censura de la represión, sin temer el desempleo, el cierre de las oportunidades y la desbandada de las familias. Nosotros tenemos que hacer el esfuerzo de interpretar estas necesidades y combatir la causa raíz de estos males: el socialismo del siglo XXI.

    No es posible que la agenda del parlamento nacional se subordine a las expectativas de un falso diálogo que está condenado al fracaso. Por la vía de esa parodia que se lleva a cabo en República Dominicana no se va a restaurar la democracia, ni vamos a lograr que el régimen ceda el poder. Tampoco vamos a lograr que cese la represión y la persecución política, o que se permita la manifestación de la disidencia, o que cambien los supuestos económicos del socialismo, o que se permita la producción y el emprendimiento privado, o que haya una verdadera alternabilidad. Porque esa agenda de negociación tiene una sola intención: el fortalecimiento de esta dictadura totalitaria, la consolidación del modelo comunista, y el avasallamiento de cualquier opción. Nosotros no podemos convalidar una directiva cuyo compromiso explícito gravite alrededor de ese remedo de negociación. Hacemos un llamado a todos los diputados para que, atendiendo el interés nacional, no permitan que se imponga la agenda de la cohabitación.

    Nos peguntan por qué nos oponemos a la elección propuesta hoy. No es un problema con las personas sino con las agendas planteadas. Lamentablemente esa agenda de la cohabitación está perfectamente representada en la directiva que se quiere imponer el día de hoy. Lamentablemente esta directiva enterrará definitivamente cualquier esperanza que los ciudadanos hayan tenido respecto a las posibilidades de cambio. No es casual el abandono de las sesiones. No es casual la laxitud insólita con la que acompañan la angustia de los venezolanos. No es casual la falta de consistencia e integridad que ha caracterizado sus últimas decisiones. No es casual la indiferencia con la que han tratado el sacrificio ciudadano que aportó cientos de muertos, miles de detenidos y perseguidos en el primer semestre del año pasado. No es casual el abandono de los compromisos del 16J. No es casual el conveniente olvido de todo lo que se planteó en el Compromiso Unitario para la Gobernabilidad, presentado el 19 de julio. Porque todos ellos son parte de un patrón entreguista, de una oposición que se dio por vencida, y de una agenda concertada cuyo único resultado será la instauración definitiva del comunismo en Venezuela. ¿Asumen ustedes la responsabilidad por las terribles consecuencias del voto de hoy?

    El parlamento venezolano no es de una porción de la oposición. El parlamento es de los venezolanos que creen en el cambio y quieren el cambio. Esa es la verdadera razón de la unidad. Nosotros hubiésemos querido aprovechar esta oportunidad para mostrar que era posible reconectarnos con los ciudadanos, a través de una directiva cuyo compromiso estuviera con el país y no con los intereses del régimen. Una directiva que pudiera rescatar la autoridad y el liderazgo perdido. Porque el país no está para turnos automáticos ni acuerdos de salón. El país cambió la base de todos los acuerdos el 16J. La grave situación exige más horizonte, más claridad, más integridad y más compromiso con lo que los ciudadanos mandaron el 16J.

    Nosotros no podemos convalidar con nuestro voto la imposición de una junta directiva cuya única oferta es la connivencia con el régimen, el reconocimiento de hecho y de derecho de la Asamblea Nacional Constituyente, constituida mediante el fraude y el ventajismo, y la participación incondicional en una parodia de diálogo en la que solo gana el régimen. Nosotros no podemos traicionar la expectativa de los venezolanos.

    El país que se asoma al 2018 está convencido de que hay que darle sentido de urgencia a la gestión política. El hambre, la enfermedad y la muerte no esperan. Nosotros estaremos entre la gente, denunciando el colapso del país, exigiendo cambio, abriendo caminos a ese cambio que la gente exige, y afrontando el desafío de interpretar cabalmente el mandato otorgado el 16J.

    Voto salvado Fracción 16J-05-01

  • Fracción 16J: AN aprobó de manera írrita el informe que avala falso diálogo en República Dominicana

    Fracción 16J: AN aprobó de manera írrita el informe que avala falso diálogo en República Dominicana

    Los diputados pertenecientes a la nueva coalición parlamentaria denuncian que el proceso para aprobar el acuerdo en el Palacio Legislativo violó la normativa vigente

    (Caracas. 29/11/2017) En horas de la mañana de este miércoles, diputados de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio expresaron mediante la vocería de Edwin Luzardo que la  «Asamblea Nacional [AN] aprobó ayer, de manera írrita, el informe que avala el falso diálogo en República Dominicana porque no existía quorum, ni permitieron el debate».

    Luzardo señaló que la sesión de este martes, 28 de noviembre, donde la AN aprobó un acuerdo en favor de participar en el falso diálogo a llevarse a cabo en República Dominicana estuvo plagada de irregularidades. «Ayer habían 76 diputados en la cámara», señaló el diputado zuliano, quien aseguró que el documento fue aprobado con la presencia de 82 parlamentarios, es decir que se forjaron 6 votos en ese proceso de votación.

    Junto al secretario del estado Zulia del partido Alianza Bravo Pueblo (ABP), estuvieron los diputados de Vente Venezuela Luis Barragán, Juan Pablo García y Omar González, además de la presencia de los parlamentarios Biagio Pilieri, Richard Blanco y Dignora Hernández, todos integrantes de la Fracción 16J. Durante su intervención Luzardo aseguró que «lamentablemente, varios compañeros diputados han caído en una contradicción», ya que en las consultas realizadas la mayoría de los sectores expresaron que las condiciones para el diálogo «no están dadas».

    «Instalar el diálogo bajo las condiciones actuales es improcedente», denunció Luzardo en nombre de la Fracción 16J. Los parlamentarios de esta alianza, preocupados por los puntos a discutir, se preguntaron: «¿Cómo vamos a negociar nosotros que se le dé comida y alimentos a los ciudadanos?», acción que han calificado anteriormente como un chantaje, si no se coloca como condición necesaria para una iniciar una verdadera negociación.

    El dirigente de ABP también expresó sobre el diálogo: “Hemos ido de fracaso en fracaso en cada diálogo». Además, acotó que «son los mismos participantes de los diálogos anteriormente fracasados».

    Finalizó expresando: «Le pedimos al pueblo venezolano que nos acompañe en esta cruzada», además destacó que la fracción está trabajando en propuestas alternativas y que sí hay vías para lograr una negociación verdadera que tenga como objetivo la salida de la dictadura.

    Fotos cortesía: María Cecilia Peña

    Twitter: @Mace_P

    Instagram: MacePena