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  • Maduro en Guyana

    Maduro en Guyana

    Cuando Maduro visite en los próximos días a Georgetown no puede permanecer en silencio frente a las múltiples y consecutivas violaciones hechas por el gobierno guyanés al Acuerdo de Ginebra de 1966

    Deberá dejar bien claro que las relaciones entre los dos países dependen del estricto cumplimiento del espíritu con el que fue concebido el Acuerdo de Ginebra de 1966

    Cuando Maduro visite en los próximos días a Georgetown no puede permanecer en silencio frente a las múltiples y consecutivas violaciones hechas por el gobierno guyanés al Acuerdo de Ginebra de 1966.

    También Maduro deberá dejar en claro que Venezuela no acepta que, por decisión unilateral guyanesa, se reduzca el área marina y submarina que le corresponde a nuestro país por su fachada atlántica.

    Que no puede haber acuerdos de delimitación de espacios marinos y submarinos con Barbados desconociendo el tratado suscrito entre Venezuela y Trinidad y Tobago.

    Tiene que entregar aunque sea de forma tardía todas las notas diplomáticas pendientes mediante las cuales nuestro país rechaza todos aquellos actos realizados por Guyana en los que se pretenda desconocer la existencia de un territorio en reclamación.

    Debe expresar de manera enfática el rechazo de Venezuela a que compañías trasnacionales estén explorando posibles yacimientos de hidrocarburos en aguas que son por destino y por derecho nuestras.

    Por ultimo deberá dejar bien claro que las relaciones entre los dos países dependen del estricto cumplimiento del espíritu con el que fue concebido el Acuerdo de Ginebra de 1966, y, para demostrar la seriedad de su propósito, proceder a designar un Facilitador venezolano a dedicación exclusiva para que, aprovechando el actual interés de Guyana en ampliar su plataforma continental, logre un acuerdo práctico y mutuamente satisfactorio para las partes de la controversia territorial.www.analitica.com

  • Amuay: tragedia inconclusa – Por Eddie A. Ramírez S.

    Amuay: tragedia inconclusa – Por Eddie A. Ramírez S.

    Fallecieron 47 venezolanos, 150 resultaron lesionados, 1.330 víctimas requirieron atención psicosocial, 1.700 viviendas afectadas, 800 de ellas destruidas totalmente; 17 escuelas y  135 comercios dañados y dos industrias destruidas. Esta tragedia se produjo el 25 de agosto de 2012 en la refinería de petróleo de  Amuay,  la cual sufrió cuantiosos daños.  Un año después, ni Pdvsa ni la Fiscalía han presentado el informe correspondiente y el señor  Maduro sentenció que fue  sabotaje. En su informe 2012, Pdvsa ignoró la tragedia y solo reportó que  fallecieron dos de sus trabajadores en Amuay.  A continuación resumimos el informe que elaboró el Centro de Orientación de Energía, Coener,  en  sinergia con varias instituciones y ONG’s. Coener es un organismo sin fines de lucro con el objeto de asesorar en materia energética. Entre sus principales conclusiones podemos mencionar:

    1- La explosión la causó el incendio de una nube de gas creada por un escape de olefinas (componentes inflamables producidos en el proceso de refinación), cuya causa más probable  fue el colapso del sello de una o más  bombas. ¿Falta de mantenimiento?  Esta  nube  se esparció  y explotó a la 1:10 de la madrugada.

    2- De acuerdo a testimonios  se percibió la presencia de gas  varias horas antes de la explosión, sin embargo fue solo .aproximadamente a las 12 de la noche del   24 de agosto cuando la empresa detectó la fuga.

    3- No se activaron alarmas ni se tiene conocimiento de acciones para  el desalojo de las áreas adyacentes. Solo se  intentó, infructuosamente,   bloquear válvulas y equipos en forma manual.

    4- Después de la explosión, el incendio se extendió hacia varios tanques de hidrocarburos líquidos.  Esto se debió, probablemente, a una  fuga de gases producidos por la vaporización de parte de los hidrocarburos allí contenidos, a través de  sellos  defectuosos de los techos flotantes y a la falta de enfriamiento oportuno de los tanques.

    5- Inadecuado manejo de la contingencia durante la  detección de la fuga de gas antes de la explosión, posterior control y extinción del incendio y atención de las personas afectadas.

    6) Las fallas detectadas en el plan de evacuación probablemente hayan incidido en el elevado número de víctimas.

    7) Se evidenció incumplimiento de normas y de prácticas de control de contingencias  durante el combate del incendio en los tanques.

    8) El costo total estimado de los daños ocasionados por la explosión e incendio es del orden de 1.835 millones de dólares.

    9- Los numerosos accidentes ocurridos en Pdvsa desde el 2003  y que siguen ocurriendo después de esta tragedia evidencian la pérdida de cultura de seguridad,  mantenimiento inadecuado y falta de entrenamiento del personal.

    El informe concluye con recomendaciones para mejorar la seguridad industrial y  que no ocurra otra tragedia, así como la necesidad de establecer responsabilidades.  Se exige la presentación del informe oficial y la indemnización a las víctimas.  La tragedia de Amuay aún está inconclusa.

    Como en botica: El rojo  Wills Rangel, director laboral de Pdvsa, contradijo la afirmación de Maduro de que lo de Amuay fue sabotaje, al declarar que  «hubo fallas mecánicas y técnicas, pero no humanas» ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

    [email protected]

  • Vente Joven Carabobo recupera campo deportivo El Piñal

    Vente Joven Carabobo recupera campo deportivo El Piñal

    El movimiento político de ciudadanos libres Vente Joven realizó una actividad de recuperación en el campo deportivo El Piñal, específicamente en el parque de juegos recreativos, siendo ésta una idea organizada por los jóvenes del movimiento como estrategia para mejorar y acondicionar espacios de esparcimiento en comunidades del estado Carabobo.

    Mediante la ayuda de Lurmis Godoy de Vente Joven Carabobo, se logró la colaboración por parte de líderes de esta comunidad para el mejoramiento del parque, por su parte, un trabajo realizado conjuntamente con los habitantes de la zona y el apoyo logístico de Vente Carabobo.

    Posteriormente, Levis Mendoza candidato por la Mesa de la Unidad Democrática a la Alcaldía del municipio Carlos Arvelo procedió a dar unas palabras a los habitantes del municipio para fomentar el trabajo en equipo e hizo un llamado a la colectividad a involucrarse con los problemas que aquejan a la comunidad.

    Al finalizar la jornada un grupo de jóvenes de Vente Carabobo, se reunieron con miembros de la comunidad para mostrar un proyecto de vialidad para el sector del Piñal en Güigüe; éste es uno de los problemas de mayor relevancia para el colectivo de esta zona.

  • 14 años perdidos – Por Juan Marcos Colmenares

    14 años perdidos – Por Juan Marcos Colmenares

    “La esencia de un país libre es el derecho del hombre a trabajar como él quiera, gastar lo que genere con su esfuerzo, disponer de sus propiedades y tener al Estado como sirviente, no como amo”. (Margaret Thatcher)

    Durante estos últimos 14 años Venezuela tuvo acceso a las riquezas petroleras más elevadas de su historia y tuvimos la oportunidad de convertirnos en un país desarrollado. Sin embargo, lo desperdiciamos todo debido a equivocadas políticas producto de ambiciones desmedidas y delirios de grandeza, que embarcaron al país por un desastroso despeñadero. Gobernantes sin principios ni valores; incapaces, sin estudios, preparación, ni experiencia; con ideas equivocadas e históricamente fracasadas, se empeñaron en ejecutar planes absurdos que solo promovieron el despilfarro, la corrupción, el robo y una elevada deuda externa, que nos han llevado a la destrucción de la economía, a un estancamiento económico y a una recesión con una enorme inflación.

    Venimos arrastrando un marcado declive económico y un clima de derrotismo, que tiene su origen en ese sistema estatista impulsado por el régimen castro-comunista-chavista y el sistema económico socializado que nos han pretendido imponer a la fuerza: Modelo Productivo Socialista, Empresas socialistas, Unidades Socialistas de Producción, Empresas Básicas Socialistas, Empresas de Capital Social y Comunas.

    El sector público se ha convertido en un gigantesco dinosaurio ineficiente e improductivo. Los empleados públicos ya suman más de 2.5 millones en 36 Ministerios. En los últimos años se han expropiado o intervenido más de 1.000 empresas, destinando para esto tantos recursos y dinero como el monto anual que se necesita para erradicar el hambre en todo el planeta, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus siglas en inglés). Sin embargo, estos recursos han sido malgastados desperdiciados o robados. Un estudio realizado a nivel nacional por el IESA ha determinado que todas las empresas expropiadas e intervenidas tienen dificultades para cumplir con las metas, algunas producen menos que antes de ser expropiadas, operan a menos de 12% de su capacidad, no son autosustentables, son deficitarias, requieren subsidios y no cuentas con suficientes ingresos ni para pagar su nómina completa.

    Debemos rescatar las virtudes de una sociedad libre, la necesidad de limitaciones al poder del gobierno, el sistema de gobierno descentralizado y el funcionamiento del capitalismo como una red mundial de intercambio ventajoso para las partes.

    Si continuamos por esta vía, terminaremos de hundirnos. Por eso, es necesario un cambio de rumbo que nos lleve a solucionar nuestros principales problemas: Inseguridad, falta de servicios públicos, mala educación, deficientes servicios de salud e inflación. Está más que comprobado que el excesivo intervencionismo del estado amenaza las libertades de los ciudadanos y desalienta el trabajo y la creatividad empresarial. Necesitamos más mercado y menos estado; y cambiar a Venezuela de una sociedad de dádivas y misiones a una sociedad autosuficiente. Una nación solo puede prosperar con personas libres, con libertad económica y propiedad privada.

    Y para cambiar el rumbo tenemos que cambiar de gobierno. No podemos esperar 6 años por unas nuevas elecciones, no podemos esperar 3 años por un Referendum Revocatorio. El cambio debe ser ya, porque el país se nos está cayendo a pedazos; y si nos tardamos más, no podremos reconstruirlo ni para nuestros hijos ni para nuestros nietos. (El Universal)

    Juan Marcos Colmenares

    Abogado – Miembro de Vente Venezuela

  • Tragedia Anunciada – Por Gabriela Amorín

    Tragedia Anunciada – Por Gabriela Amorín

    El siguiente relato y el personaje que lo cuenta son ficticios. Los datos proporcionados están sacados de diversas entrevistas, testimonios, informes e investigaciones y compilados en esta historia.

    …Ellos saben qué fue lo que pasó ahí… lo peor, es que eso no nos sorprendió a los que trabajamos aquí. Era crónica de una muerte anunciada…

    No solo lo sabían los empleados, lo sabían los dueños, los militares. Muchos estaban al tanto de que las cosas no se estaban manejando con eficiencia y seguridad. Además, eso se veía venir porque a cada rato ocurrían accidentes, incendios, fugas, cosas pequeñas. Lo que no sabían era que algo tan grave iba a ocurrir. Algo que iba a marcar un antes y un después en la vida de algunos y el último día de vida de otros… Otros que quedaron en el olvido…

    Es usual que la brisa corra fuerte, aquí normalmente el viento sopla de la tierra hacia el mar, pero justo en esos días cambió el sentido y el mar empujaba el viento hacia la tierra.

    Nosotros, sentimos un olor muy fuerte algunos días antes de la tragedia. No olía a refinería, era diferente, mucho más fuerte. Se volvió casi intolerante. Como las alarmas las habían mandado a desactivar porque sonaban a cada rato, casi nadie se enteró que ahí había una fuga desde hacía mucho tiempo.

     Uno de los sellos mecánicos de una bomba se había dañado. Yo no sé qué pasó con eso, me dijeron que no encontraron el repuesto que hacía falta y lo ‘parapetearon’. El asunto es que eso estuvo ahí botando gas por bastantes días.

    La nube de gas cada vez se hacía más densa, casi no se podía ver y se había esparcido hacia el Campito, Brisas del Valle, Puramin, la carretera… Mi esposa creía que el gas de la cocina estaba abierto. Menos mal que ese gas no es venenoso, pero si muy inflamable. Ahí cualquier chispa iba a hacer que todos explotáramos.¡Ellos sabían! porque desde Cardón los llamaron, unas horas antes, diciéndoles que las bombas que venían de Amuay habían perdido mucha presión. Todo el mundo sabe que cuando eso pasa es porque hay una fuga. Como setenta minutos antes de la explosión fue que llamaron, si hubiesen desalojado en ese momento, muchos menos habrían muerto seguramente. Setenta minutos es bastante tiempo ¿no?

    Lo que dicen es que fue un carro. Cuando trataron de de prenderlo ¡pum! Explotó. Como a las 1:10 de la madrugada del 25.

    La onda expansiva arrasó con todo. Las casas de aquí cerca quedaron destruidas, puros escombros. Puramin, Brisas del Valle, El Campito, San Rafael, Los Jardines, el área comercial, de eso no quedó nada. Y las casas que estaban más lejos quedaron con todas las ventanas y tejas rotas, paredes agrietadas.

    Se prendieron varios tanques, primero dos, luego tres… Mira, eso sólo se puede encender si tiene una fuga, si los sellos de los techos están malos por ahí se escapa el gas de los productos y cualquier chispa les prende candela. Eso fue lo que pasó.

    Mandaron a llamar hasta a los bomberos de Zulia porque aquí no había suficiente para apagar el incendio, aún así no lograban controlar las llamas. Se estaba saliendo de control y no supieron hacer bien las cosas. Ahí echaban espuma y agua, por un lado y por otro. Eso no se puede mezclar porque el agua daña la espuma, además, casi toda la espuma quedó regada por las calles de la urbanización. Echaban agua a los techos de los tanques, pero como no aguantaban el peso, se venían abajo y ampliaban el incendio. ¡Un desastre!

    Eso estuvo cuatro días prendido y fue el miércoles que se apagó… porque eso no lo apagaron los bomberos, el fuego se extinguió porque ya se había consumido todo el combustible… ya no había más nada que quemar. Imagínate cómo quedaron los tanques…

    Varias personas me dijeron que a las nueve de la mañana ya habían visto más de cuarenta personas fallecidas que las llevaban al hospital. Era como un campo de batalla, habían heridos, muertos, fragmentos de personas por todas partes, escombros. Fue un día muy feo. No sé si vamos a saber cuántos se murieron ese día, pero yo creo que fueron bastantes. Y a estas alturas han indemnizado a muy poquitas personas, solo a los que les conviene. A muchos les arreglaron sus casas ahí más o menos, a algunos los reubicaron, a unos poquitos les dieron casa nueva, pero más que todo si eran amigos o familia de algún ‘chivo’. Muchísima gente sigue esperando aunque han tenido que seguir con sus vidas. Los duelos se mantienen intactos porque no hay respuesta del gobierno, no se sabe que pasó, quiénes son los culpables, ni nada. Muchas familias ese día lo perdieron todo y hoy siguen igual.

    Aquí hace tiempo que no hay ni simulacros, ni alarmas, ni entrenamiento para casos de emergencia. Cuando hay que hacer paradas de mantenimiento no se hacen, cuando algo se daña, tardan en repararlo. La refinería está muy deteriorada y los empleados tenemos miedo a que ocurra algo más grave. La gente que vive por aquí, casi no puede dormir, pasan el día con miedo a que ocurra otra explosión. Todos los días ven los mechurrios para ver si están más altos, más bajos, más rojos o más amarillos, con la angustia y la zozobra de no saber si la tragedia se pueda volver a repetir. Desde ese día no ha cambiado nada en la empresa, el riesgo persiste, cada vez es mayor.

    A pesar de todo tuvimos mucha suerte, el viento ese día soplaba en una dirección distinta a la normal, si no hubiese sido así, la tragedia no la estaría contando… Son cosas de Dios, ¿sabes?… pero estoy seguro que este accidente se hubiera podido evitar. Esto no tuvo que haber pasado. (Guayoyoenletras.net)

    Gabriela Amorín

  • Una tragedia sin respuestas – Por Miguel Velarde

    Una tragedia sin respuestas – Por Miguel Velarde

    Ayer se cumplió un año de ese trágico amanecer del 25 de agosto del 2012, cuando los habitantes de Paraguaná en el estado Falcón despertaron en el centro mismo del infierno.

    A la 1:10 de la madrugada, una falla en una de sus bombas generó una fuga de gas que causó la explosión y posterior incendio en la Refinería de Amuay. Este hecho fue una de las tragedias de mayor magnitud registrada en una refinería de petróleo a nivel mundial, en la que perdieron la vida 42 personas, 5 más siguen desaparecidas y más de 150 resultaron seriamente lesionadas, según datos oficiales. Además, también resultaron destruidas instalaciones industriales, locales comerciales, escuelas y viviendas localizadas en las proximidades del área del siniestro. Doce meses después de lo ocurrido, lo único que se ve al recorrer las zonas afectadas es desolación y dolor. Pero, además de eso, también se respira  profunda desesperanza. Nadie les dice nada.

    El impacto de la tragedia también tuvo un gran perjuicio económico para el país. Según un informe que presentó la Comisión de Diputados “La Verdad sobre Amuay” la semana pasada, el costo total estimado de los daños ocasionados ximidades del emana pasada, el costo total estimado de los daiendas localizadas en las proximidades del ocasionados por la explosión y el incendio podrían alcanzar hasta los 1.835 millones de dólares, es decir, más que el presupuesto total para educación de todo este año.

    Hoy nos preguntamos: ¿Quiénes fueron los responsables de esta tragedia? ¿Qué normativas no se cumplieron? ¿Cómo fue el manejo de la contingencia en cuanto a las acciones y medidas tomadas en la zona? ¿Qué pasó con la indemnización a los familiares de las víctimas? ¿Qué pasó con los damnificados? ¿Dónde están los desaparecidos? Son muchas las preguntas que aún no tienen respuesta y, lo peor de todo, es que no sabemos si algún día la tendrán.

    La tragedia de Amuay no puede ser olvidada, no solamente por las vidas que allí se perdieron y la destrucción que produjo, sino también porque las causas que la ocasionaron siguen allí latentes tanto en las demás refinerías del país como en otro tipo de instalaciones. Las causas deben ser conocidas y expuestas para que sean solucionadas y prevenidas en el futuro.

    De otra manera, tragedias como ésta podrían volver a ocurrir e incluso costar más vidas y mucho más sufrimiento. Si no se toman las medidas necesarias y no se hace una investigación seria, profunda y transparente, quizás lo peor sea lo que está por venir. (Guayoyoenletras.net)

    Miguel Velarde

  • Tiempo  de Palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Arroz con mango
    Las crisis son así. No les ocurren solo a los demás sino a todos, incluidas almas buenas, almas en pena, transeúntes, analistas políticos, agnósticos, buhoneros y enamorados. También a los políticos aunque tienen buenas respuestas como los economistas y como estos ven el futuro, a veces por el retrovisor. La confusión generalizada solo tiene dos maneras de afrontarse: con la lupa, para ver el microcamino, aunque conduzca a ninguna parte; o los principios, buena guía siempre, pero que en el corto plazo no evita barrancos. Es decir, siempre hay el riesgo de ir por una larga autopista que no tiene salidas laterales y que después de un largo recorrido se llega a un punto que dice «fin de la carretera». ¡Con ese calorón!

    ¡AY, LA CORRUPCIÓN! El régimen vocifera la lucha contra la corrupción. Contra la opinión generalizada, considero que algunos rojos se la proponen. Los cubanos han instruido a Maduro en el sentido de que la corrupción personal, el uso de los bienes públicos con fines no revolucionarios, tritura el proceso. Desde luego, los cubanos no incluyen en la corrupción la distracción de fondos públicos para «ayudas» a otros países y tampoco para el sostenimiento de grupos afines en cualquier rincón del planeta. Menos el que los venezolanos carguen a cuestas el financiamiento del desastre de la familia Castro. Nicolás puede llegar a creer sinceramente que la revolución será tragada por la corrupción, si no se la frena; no entiende que es la revolución la que genera la corrupción. Giordani de vez en cuando levanta la lápida del lugar donde se encueva y dice -como si hablara de algo en lo que no tiene nada que ver- que hay quienes se han embolsillado millones de dólares, pero parece no darse cuenta que es su revolución, la suya de él, la causante.

    Una vez que un bochinche como este decide que su preservación y desarrollo es el supremo valor, no hay leyes, reglamentos, normas, tradiciones, ni constituciones, que puedan admitirse como valladar a prácticas ilegales y tramposas.

    Toda honradez debe ser sacrificada en el tabernáculo bolivariano: «Dentro de la revolución, todo; fuera de la revolución, nada».

    A veces en la oposición se actúa como si los del gobierno no supiesen lo que pasa o como si señalándoles sus ilegalidades, fuesen a contenerse. Imposible. Una vez puesto en la pendiente el armatoste soviético, nada puede detenerlo hasta que se estrelle; ni siquiera los que lo conducen. Es un avión a 36 mil pies de altura que no puede estacionarse arriba, al lado de una nube, para revisarle el aceite.

    Este bochinche se inició con el Plan Bolívar 2000, que parece -comparado con el festín de millones de dólares de ahora- un juego de niños, con soldados, oficiales y civiles repartiendo plata. Allí dieron sus pasitos las primeras distracciones de fondos, esto para ti, esto para aquél, y el resto se lo queda la casa.

    Esa lógica inicial estableció la indistinción entre los recursos del Estado y los de sus administradores; en función del objetivo revolucionario, fue asumida por Chávez. Así se amplió la corrupción a cifras cósmicas. Se formaron mafias de amigos, familiares, relacionados, que hoy constituyen un inextricable entramado.

    Nicolás, déjame decírtelo así: aun suponiendo que lo quieras, no puedes combatir la corrupción sin que algunos de los que están en tu cercano entorno político sean afectados; esas mafias se apoderaron del Estado y de una parte sustancial de los negocios privados. No tienes que ir a Suiza a ver las cuentas cifradas, busca en sus guardarropas, mira los relojes en sus muñecas, observa los viajes de los hijos. Sin embargo, no puedes; la revolución se caería y tú con ella. Si no combates la gran corrupción ahora, como bien has dicho, la revolución se acaba y la sociedad te eyecta; pero si la combates, también se acaba, y más rápido porque serán los tuyos los que promoverán tu partida. Ese es tu dilema cívicomilitar.

    LA TRAMONTANA, ESE VIENTO HELADO… Es un viento agitado y sopla por los lados de la oposición. Sigue sin haber estrategia común y posiblemente el proceso conduzca a formas inéditas de dirección. La MUD ha sido una conquista del proceso democrático, buen instrumento para las elecciones -ahora con ciertos ruidos- y limitada en el combate contra el CNE. Sin embargo, no fue diseñada como centro estratégico de dirección política y de masas. ¿Podría serlo? Tal vez; pero no lo es.

    Las elecciones están próximas, pero hasta ahora la estrategia unitaria es sólo la electoral. Se comparte la mayoría de las candidaturas, con disonancias importantes. Pero no hay entendimientos todavía en relación con otros temas, como el abordaje de la lucha de calle, la necesidad de la constituyente para promover una nueva elección presidencial y la reordenación de los poderes públicos. Tampoco existen avenencias acerca de los instrumentos que hay que crear ante el control casi total del régimen sobre los medios de comunicación. Ni tampoco en la forma de abordar el asunto del fraude electoral; el del 14 de abril yace inmóvil en medio de la sordina que la propia MUD le ha puesto y el que puede venir ni se menciona.

    Lo peor es que varios de los dirigentes que públicamente le dan la bienvenida al debate (por cierto, el que le exigen a Maduro) se enfurecen por las opiniones discordantes; claro, en privado. Este narrador es uno más de los destinatarios de la tirria aludida; su pecado se incrementa cuando escribe desde el exterior. Pero suspira aliviado cuando pergeña ideas a media cuadra del Hospital Vargas, de San Simón a Gracias de Dios, o llegandito a Chuspa.

    En este rincón de la palabra se cree que las candidaturas unitarias son fundamentales y que los acuerdos se deben respetar. Han ocurrido casos como el de Antonio Ecarri. Aunque el candidato oficial sea Ismael García, la trayectoria de Ecarri merece respeto y sus puntos de vista deben ser analizados. Lanzarlo al degredo, acusándolo de chavista, no resuelve nada. Ha trabajado en el marco de las fuerzas democráticas en Caracas, por muchos años. Si su acción sirviera para debatir, no sería un pecado mayor, siempre y cuando al final hubiese una candidatura unitaria. No es un método ortodoxo para promover el debate pero debe aprovecharse y resolverse con los criterios de los directamente involucrados, incluido desde luego el del candidato ya seleccionado. No cree este narrador que llegarán dos candidaturas opositoras al 8D en el Municipio Libertador.

    No siendo el de Ecarri el único caso y aunque se mantengan los acuerdos electorales, no es exagerado reflexionar sobre estas disidencias y disonancias. Las sociedades no envían siempre sus mensajes por «los canales regulares»; las crisis son medios de expresión de los excluidos y marginados de las corrientes oficiales. Hay que aprovecharlas sin que a nadie le dé un vahído.

    Al final, hoy nada parece sólido o estable, salvo la vorágine.

    www.tiempodepalabra.com 

    twitter @carlosblancog

  • Afirman que ha crecido el índice de accidentes en Pdvsa

    Afirman que ha crecido el índice de accidentes en Pdvsa

    Expetroleros fijan en $1.835 millones las pérdidas por la explosión en Amuay

    OPOSICI”N VENEZOLANA PRESENTA INFORME SOBRE SITUACI”N ACTUAL DE REFINERÕA DE AMUAY

    Un año después de la explosión en la refinería Amuay, Petróleos de Venezuela no ha mejorado los protocolos y mecanismos de seguridad industrial en sus instalaciones, ni tampoco ha realizado las gestiones formales para el cobro de las pólizas de seguro de su operación. Esto fue afirmado por un grupo de exgerentes y trabajadores de la petrolera estatal y varios diputados de la Mesa de la Unidad Democrática, encabezados por Javier Larrañaga, ex subgerente del Centro de Refinación Paraguaná (CRP), y la diputada María Corina Machado.

    Larrañaga presentó una investigación técnica elaborada por más de 30 expertos petroleros de diversas áreas, así como abogados y ambientalistas, todos miembros del Centro para la Orientación de la Energía (Coener), y que pretende establecer las causas probables de la catastrófica explosión ocurrida en la madrugada del 25 de agosto de 2012 y que según sus cálculos dejó pérdidas por 1.835 millones de dólares.

    El informe sostiene que la explosión, ocurrida por un escape de las esferas de olefinas, tuvo como «causa más probable el colapso del sello mecánico de una o más de las bombas P-200 A/B/C, ubicadas al pie de las esferas TK-208 y 209, en el área de almacenamiento del Bloque B23 de la Refinería Amuay». Según Larrañaga, esa bomba P-200 A ya había sufrido un incendio el 30 de junio de 2012.

    La investigación independiente apunta que «hubo un inadecuado manejo de la contingencia», resumido en «deficiencias en las acciones y medidas tomadas en la zona, tanto por parte de Pdvsa como por los cuerpos de atención de emergencias durante la operación, la detección de la fuga de gas antes de la explosión, el control y extinción del incendio, y posterior atención de las personas afectadas».

    Asimismo, considera que «las fallas detectadas en el plan de evacuación probablemente hayan incidido en el incremento del número de víctimas».

    El seguro de la estatal 

    Casi 12 meses después de la explosión en Amuay, poco se ha informado sobre el cobro de las pólizas de seguros de Pdvsa en caso de siniestros y daños a sus instalaciones y terceros.

    En febrero pasado la directiva del CRP indicó que se habían recibido varias inspecciones por parte de las empresas aseguradoras, para avanzar en el proceso de cobro de la póliza.

    Sin embargo Larrañaga aseguró que según la información extraoficial que manejan «Pdvsa no ha entregado información a los seguros ni ha hecho un reclamo para que procedan a evaluar la compensación. Y eso deja mucho que pensar». «Los seguros de Pdvsa son una caja negra», dijo.

    Sobre los daños ambientales, el fuego en los tanques de Amuay arrojó a la atmósfera 500 mil toneladas de dióxido de carbono, «equivalente a tres semanas de contaminación en Caracas», dijo Larrañaga.

    Accidentes y sabotajes 

    Los miembros de Coener también se refirieron al nivel de accidentalidad que está presentando Pdvsa. El estudio señala que «los indicadores de accidentalidad durante los últimos años muestran una tendencia creciente, con cifras significativamente altas y muy superiores a los promedios internacionales».

    El informe refleja que el Índice de Frecuencia Neta (la cantidad de lesiones con pérdida de tiempo de labor, por cada millón de horas de trabajo) de Pdvsa para 2012 fue de 6,2 lesiones (versus 4,6 en 2007), mientras que empresas petroleras como Citgo, con 0,2 lesiones; Pemex, con 0,5 lesiones o Ecopetrol con 0,8 lesiones, tuvieron un mejor desempeño que Pdvsa.

    Sobre la calificación de sabotajes hecha por Pdvsa a sus últimos eventos de seguridad, Larrañaga se preguntó entonces «qué tipo de seguridad y control hay en Pdvsa» si cualquiera puede dañar los sistemas de seguridad en las refinerías. (El Universal)

  • La tragedia pudo evitarse

    La tragedia pudo evitarse

    SITUACIÓN EN LA REFINERÍA DE AMUAY TRAS EXPLOSIÓN

    Pdvsa es el único culpable de la explosión de Amuay. Informe del «thinkthank» Corner dice que la explosión la produjo un escape de gas incontrolado. Se confirmó la presencia de la fuga en el bloque 23 el 24 a las 12 de la noche, pero no se activaron alarmas

    JOSÉ SUÁREZ NÚÑEZ

    Al cumplirse el primer aniversario de la tragedia de Amuay, sin ningún informe oficial del acontecimiento, el departamento de Manufactura del «think-thank» Coener, hizo pública su investigación donde participaron más de 50 expertos de distintas profesiones y organizaciones Diego González, director de Coener, presentó a Francisco Javier Larrañaga, ex ­gerente del CRP, quien se encargó de hacer la reseña del informe.

    Aspiraban que fuera la industria petrolera la primera en recibir el informe, lo cual intentaron infructuosamente visitando las oficinas de Amuay, en Judibana, en compañía de diez diputados a la Asamblea Nacional, encabezados por María Corina Machado.

    Las dos primeras víctimas fueron trabajadores de Amuay. Enviaron alrededor de las 12 de la noche al especialista Reneduar Jiménez y su asistente José Bravo, éste sobrino del subgerente de la refinería Omar Bravo a revisar el sitio.

    La versión oficial dice que ambos confirmaron la fuga de gas y regresaron de inmediato para colocarse trajes apropiados, porque no pudieron manualmente cerrar la fuga y la explosión se produjo 70 minutos después cuando hacían su trabajo.

    Jiménez arribó sin vida a la Clínica Paraguaná con su cuerpo quemado, pese a llevar el traje protector, según lo recuerda el personal de admisión de la clínica.

    Mientras que Bravo, vestía igual y tenía grandes quemaduras en el rostro y fracturas extremas en las piernas. Alcanzó a decir algunas palabras sobre el preludio del accidente, que se ahogaron con los efectos de la anestesia. Después falleció y se llevó a la tumba lo que intentaba decir.

    Dos días antes los vecinos de las comunidades adyacentes, percibían ese olor a «huevo podrido» que identifica popularmente los escapes de gas.

    Eso podía explicar la irritación del fallecido presidente Chávez, cuando una reportera que lo entrevistaba en el sitio del accidente comentó, que los vecinos se quejaban un día antes, un olor de huevo podrido.

    NUBE MORTAL

    El informe de Corner dice que el 25 de agosto de 2012 a la 1:10 de la madrugada se produjo una explosión causada por la ignición de una nube de gas creada por un escape incontrolado de olefinas, cuya causa probable fue el colapso del sello mecánico, de una o más bombas ubicadas al pie de las esferas, en el área de almacenamiento del bloque B23 de la refinería, de la refinería Amuay.

    La nube de gas se esparció en una extensa área, originando el fenómeno físico «explosión de una nube de gas en un espacio no confinado». Se confirmó la presencia de una fuga de gas en el bloque 23 ese viernes 24 a las 12 de la noche, pero no se activaron alarmas, ni se tuvo conocimiento de acción alguna para desalojar las áreas adyacentes.

    Las únicas acciones que se tomaron, fueron tratar de bloquear válvulas y equipos en forma manual en el sitio de la fuga, resultando todas infructíferas, dada la magnitud del escape de gas y las altas concentraciones en el ambiente.

    Existían antecedentes de escapes de gas en los equipos que no fueron tomados en consideración, incluyendo unos a finales de junio, cercano al sitio de la explosión. Uno de los informes de la empresa aseguradora, documenta que habían ocurrido unos 100 incendios en el CRP en el año 2011, la mayoría de estos aún pendientes de investigación.

    En la explosión fallecieron 42 personas y se registraron 150 heridos, pero vecinos de la zona hablan de más de 100 muertos.

    Larrañaga dijo en su presentación, «que lo peor de la tragedia de Amuay, es que pudo evitarse, porque la causa fue una crónica negligencia gerencial» una práctica que se ha ido estableciendo.

    La falta de mantenimiento, no inversiones en la planta, y el personal técnico y supervisorio está politizado. Desde el 25 de agosto hasta ayer, se han producido 38 accidentes graves y otros que se han ocultado.

    Dijo que no se pueden hablar del desarrollo de las operaciones. Se unen en el día a día, miedo y chantaje. Para los vecinos es normal y frecuente mirar hacia el mechurrio.

    El informe advierte un inadecuado manejo de la contingencia en la detección de la fuga de gas antes de la explosión, durante el posterior control y extinción del incendio y la atención a las personas afectadas. Las fallas detectadas en el plan de evacuación, probablemente hayan incidido en el incremento del número de víctimas.

    Las pérdidas materiales del incendio fueron de 1.835 millones de dólares. Desde el punto de vista ambiental se usaron 1.500 tambores de espuma, que se concentraron en un solo tanque, el resto se malgasto. Se puso en evidencia, que para extinguir un incendio no están preparados, dijo Larrañaga. (Tal Cual)