Categoría: Opinión

  • ¿Es solo el Esequibo lo que debe discutirse? – Por María Teresa Belandria

    ¿Es solo el Esequibo lo que debe discutirse? – Por María Teresa Belandria

    El tema de la reclamación del Esequibo y la defensa de los intereses permanentes en el territorio y la fachada atlántica, ha tomado fuerza y resonancia en la opinión pública. Quienes por años hemos defendido nuestra integridad territorial desde la academia celebramos que el estado se ocupe, aunque tarde y con torpeza de un asunto de vital importancia para la nación. Consultar a los expertos nacionales con amplia experiencia, es un avance, para salvar el escollo que supone una comunidad internacional favorable a Guyana y reencauzar la controversia al ámbito bilateral conforme a las previsiones del Acuerdo de Ginebra de 1966. Guyana, diariamente suma aliados, ya no solo el de Caricom y Cuba, que históricamente le han secundado, también la Commowealth y un importante número de países pertenecientes a los No Alineados. A nuestro país le corresponde, explicar adecuada y seriamente nuestros legítimos derechos y promover al mismo tiempo, que Guyana se siente otra vez a la mesa de negociación.

    Pero lejos de la diatriba que hoy ocupa titulares y portales en los medios oficiales, hay dos procesos de negociación y consecuentemente de delimitación de nuestro territorio, completamente abandonados, olvidados y silenciados. Por una parte, el diferendo de áreas marinas y submarinas al norte de Castilletes con la República de Colombia y por la otra, la delimitación con varias Islas del Caribe oriental, que se han negado sistemáticamente a reconocer la soberanía de Venezuela sobre Isla de Aves, a cuestionar el carácter de Isla y a desconocer el tratado de límites de nuestro país con Estados Unidos de Norteamérica por (Puerto Rico).

    En el caso con Colombia, es mandatorio recordar que el 23 de marzo de 2009, el Comisionado Presidencial Dr. Francisco Javier Nieves-Croes, denunció mediante “Memorando de opinión disidente sobre la propuesta Gómez-Rondón de 2007 sobre la delimitación de áreas marinas y submarinas en el Golfo de Venezuela” http://images.eluniversal.com//2009/04/13/cartagolfo.pdf la existencia de un pre-acuerdo de delimitación al que había llegado el Presidente Hugo Chávez con su homologo Álvaro Uribe Vélez con el conocimiento reservado solo a una parte de los Comisionados y que constituía un retroceso en la posición oficial adoptada por la CONEG, que se fundamenta en la prolongación de la frontera terrestre de Venezuela.

    Este documento fue desmentido por la Cancillería de entonces, y por el propio Presidente Chávez, y además originó la remoción de todos los Comisionados, incluyendo al Profesor Nieves-Croes. Desde esa fecha (2009) hasta hoy, se desconoce el trabajo de los Comisionados, los avances, las discusiones.  De lo que si tenemos certeza es que la negada Hipótesis existió.

    El pasado 27 de mayo de 2015,  Venezuela dictó el Decreto 1787 que creó y activó las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular (ZODIMAIN), que fue anulado y modificado por el Decreto N°1859 del 06 de julio de 2015. Este instrumento de empleo militar, fue interpretado por Colombia, como una delimitación unilateral de las áreas marinas y submarinas y  en consecuencia emitió  el 17 de junio de 2015 una Nota formal de Protesta contra el mismo. En la nota, describen la “delimitación de las aguas del Golfo de Coquivacoa” para referirse a nuestro Golfo de Venezuela, que no está en discusión, pero a la vez piden devolver la controversia al marco de la CONEG.

    En este contexto declaró el ex presidente Uribe el 21 de junio de 2015  “la Comisión Binacional (refiriéndose a la CONEG) encontró un preacuerdo al diferendo. La delegación venezolana expresó a nuestros delegados, que ese preacuerdo tenía el visto bueno del Presidente Hugo Chávez (q.e.p.d.).».Detalló que en una reunión con Chávez en el departamento colombiano de La Guajira (norte) «le entregué el bosquejo que recibí del doctor Pedro Gómez Barrero (integrante de la Comisión Binacional). El Presidente lo puso en su bolsillo. Guardó silencio. Nunca dijo algo«. http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/150621/uribe-maduro-tapa-crisis-de-venezuela-con-decreto-de-limites-maritimos . Lo dicho por el senador Uribe, confirma que si hubo negociaciones entre un grupo de los comisionados colombianos y venezolanos, a espaldas del resto y de que se llegó un pre-acuerdo que de no haber sido denunciado, pudo causar grave perjuicio a la reclamación venezolana. Justo es entonces reivindicar la advertencia que realizó valientemente el estimado profesor  Francisco Javier Nieves-Croes.

    El gobierno ha decidido crear la Comisión Presidencial de Estado para la Garantía de la Integridad Territorial y Asuntos Limítrofes, y en ella pretenden agruparse todos los asuntos de delimitación pendientes. Craso error. Cada controversia requiere de especialistas diferentes y su tratamiento debe atender a la especificidad con cada país. Lo conducente para garantizar adecuadamente el interés nacional, es nombrar los Comisionados en la CONEG, rescatar el acervo normativo y del proceso de negociación que cuenta con más de 25 años de experticia y separarlo de la exposición mediática de la reclamación del  Esequibo Se impone la sensatez y el conocimiento, más allá de la diatriba electoral y partidista.

    Por último, la opacidad o inexistencia de procesos de negociación con el Caribe son alarmantes. No se evidencia el interés en reafirmar nuestros derechos soberanos en Isla de Aves, frente a las pretensiones de desconocimiento que Saba y San Eustaquio; Guadalupe y Martinica cursan ante la ONU desde 2001. El último tratado de delimitación se suscribió en 1991 con Trinidad y Tobago, desde esa fecha al presente, el Caribe solo ha servido para ganar adeptos en Petrocaribe y sumar votos a través del CARICOM tanto en la OEA como en ONU. Las mas reciente gira del Vicepresidente no da muestras de haber impulsado este tema que al igual que con Colombia, sigue pendiente.

    La integridad territorial de nuestra nación no es un asunto de propaganda o discursos altisonantes. Tampoco de privilegiar un tema-El Esequibo- porque hay una empresa petrolera que sirve para distraer al público de galería de lo esencial. El territorio es uno, su defensa, tarea de todos sin distingos. Retomar la senda de la solución pacífica de las controversias conforme al artículo 33 de la Carta de la ONU es lo sensato, lo apropiado y lo conducente. Probablemente la Asamblea General de la ONU a celebrarse en septiembre sirva de escenario para el encuentro con Guyana y preservar nuestros derechos.

    En diplomacia, se actúa con prudencia, sin estridencias, con pocas declaraciones y si mucho trabajo de negociación lejos del escrutinio público que a veces lejos de ayudar, entorpece. Anunciar aliados coyunturales y que luego éstos desmientan a los voceros, nos coloca en posiciones vulnerables de cara a lo que será un largo, lento y complicado proceso de negociación. Por ello, más allá del fervor nacionalista que estos temas despiertan debemos actuar con firmeza, templanza, prudencia y valor. Venezuela es primero.

    Twitter: @matebe

     

     

  • La MUD y su cambalache – Por Miguel Velarde

    La MUD y su cambalache – Por Miguel Velarde

    ¿Cómo hablan de cambio los que no son capaces de cambiar?

    verdadera esencia de las personas se la conoce en los momentos más difíciles. Lo mismo ocurre con las organizaciones. Ejemplo de esto fue la actuación más reciente de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en relación a la postulación de Isabel Pereira para la candidatura por el circuito 2 de Miranda, propuesta por María Corina Machado como su sustituta.

    Es difícil que alguien niegue el trabajo y la lucha que María Corina ha librado contra el régimen los últimos años, en su circuito y en toda Venezuela. Ella se ha ganado más que nadie el derecho de elegir a quien la debería sustituir en la Asamblea Nacional luego de su injusta inhabilitación. Su propuesta fue una sorpresa, principalmente por el hecho de que no eligió a alguien de su partido o de su entorno. La elegida fue Isabel Pereira, mujer, madre y abuela, de una trayectoria intachable y admirable.

    Conocida en el ambiente académico, Pereira le dedicó su vida a recorrer Venezuela de punta a punta, trabajando con campesinos, obreros, jóvenes, mujeres, empleados y empresarios, buscando obsesivamente la superación de la pobreza.  Nadie mejor que ella conoce los problemas de la Venezuela profunda, es una digna representante de la sociedad civil y de su lucha. Es por eso que tener su voz en la Asamblea Nacional hubiera sido un honor para cualquier venezolano y un baluarte para la Unidad.

    Sin embargo, la MUD, que viene cometiendo errores desde hace mucho tiempo, decidió bloquear la candidatura de Isabel Pereira. Esto dice mucho de esta organización y de sus verdaderos intereses. El PSUV inhabilitó a María Corina porque no le perdonan cada una de sus luchas, por eso resulta incomprensible que la MUD haga lo mismo con su sustituta. ¿Cómo hablan de cambio los que no son capaces de cambiar?

    La Unidad no es patrimonio de la MUD. Le pertenece a todos los venezolanos y no a cuatro partidos políticos que la tienen secuestrada. Venezuela necesita grandeza de sus líderes, no la mezquindad que han demostrado algunos. La MUD, al ofrecerle a Vente Venezuela, el partido de Machado, otros espacios a cambio de la candidatura del circuito 2 de Miranda, demostró no entender el espíritu de la propuesta de María Corina. No se trataba de poner a Pereira como una ficha de peso para negociar otras candidaturas. No se trataba de cargos, se trataba de principios, esos mismos que Isabel iba a defender desde la Asamblea Nacional siendo la voz de una sociedad civil valiente y decente que está dispuesta a dejarlo todo por participar en el rescate y la reconstrucción de su país.

    Con acciones como ésta, uno se pregunta ¿de verdad la MUD quiere ganar el 6 de diciembre? Si le preocupa la abstención, ¿por qué la incentiva con decisiones como ésta o con cogollos y repartición de cuotas? ¿Quién es dueño de la MUD? ¿Qué intereses priman por sobre los de los ciudadanos? Nunca, desde su creación, los índices de aprobación de esta organización habían estado en niveles tan bajos. Esto no debe sorprender a nadie, son solo consecuencia de sus acciones. De igual forma, es una verdadera lástima ver a jóvenes políticos prestándose al juego sucio de los viejos zorros. Es lamentable y preocupante que actúen con las mismas costumbres que han destrozado la confianza de los ciudadanos en los políticos. No es casualidad que la marcha convocada por ellos el pasado sábado haya tenido una convocatoria tan pobre.

    Es cada vez más claro que la situación que atraviesa el país le queda muy grande a los que lo único que buscan es preservar sus parcelas de poder. Mientras el país enfrenta una situación que bordea la crisis humanitaria, la MUD solo piensa en cómo le saca el mayor provecho a su cambalache.

    Twitter: @MiguelVelarde

  • ¿Inhabilitar al parlamentario en funciones? (y H.R. Sonntag)

    ¿Inhabilitar al parlamentario en funciones? (y H.R. Sonntag)

    Surgen dudas jurídicamente infundadas sobre la inhabilitación de un parlamentario en funciones, pues, es el caso del colega Abelardo Díaz, debe ejercerlas hasta el término del mandato popular que recibió en 2010. La reciente y consabida medida de la que ha sido objeto, apunta a los venideros comicios, mas no impide su entrada y participación en las sesiones de la Asamblea Nacional y el cumplimiento de todas las responsabilidades que le confía la Constitución.

    vaya al foro

    No hay una sentencia definitivamente firme que afecte al tachirense, porque – además – no ha existido solicitud alguna y, menos, el allanamiento efectivo de su inmunidad parlamentaria y mal pueden aplicarse sendas penas accesorias. Valga acotar, imponiendo la noción del antejuicio de mérito que equipara al diputado con el resto de los altos funcionarios del Estado que no resultan de la elección popular, predomina el Código Orgánico Procesal Penal por encima de la Carta de 1999 sobre la tan particular noción y utilidad de la inmunidad parlamentaria como institución. Y, por ello, es necesario decirlo, faltó un mayor, decidido y fuerte compromiso del resto de la oposición ante la asombrosa destitución de la colega María Corina Machado que, marcando un nefasto precedente, rompió con todos los cánones de la necesarísima institución y atemorizó a demasiados colegas que quisieron ilusionarse sobre un normal desempeño del vital órgano del Poder Público.

    Por lo pronto, si bien es cierto que opera un impedimento para que el diputado Díaz se postule como candidato para el próximo período legislativo, no existe ninguno para que prosiga sus labores en el actual. Sería el colmo que el oficialismo pretendiera desterrarlo a través de la sobrevenida inhabilitación, uno de los recursos groseramente ventajistas y evidentemente arbitrarios que estila el régimen en las elecciones cada vez menos competitivas que promueve y suele consumar.

    Permitiéndonos la digresión, ha desaparecido físicamente Heinz Rudolf Sonntag. Un gran venezolano, nacido en Alemania, a quien – apenas – conocimos personalmente dos años atrás, contó con una extraordinaria trayectoria académica y una preocupación constante sobre los problemas fundamentales del país.

    Algunas veces hablamos sobre las perspectivas del marxismo que conoció cabalmente, obligando al dramático contraste con la piratería gubernamental y, en cierto modo, esbozando el papel de María Corina Machado – persona a través de la cual lo conocí – en las actuales circunstancias. Fundador e inspirador del Observatorio Hannah Arendt, es el autor del siguiente y aleccionador párrafo: “Han pasado más de 10 años desde el 11-A. Reflexiono sobre esto porque es importante para los venezolanos que mantengamos en la memoria colectiva las circunstancias que puedan llevar a mantener la inclinación a seguir apoyando el totalitarismo, esto es: de no caer en la anarquía política ni en la anomia social, ni mucho menos en las promesas que supuestamente las evitarían. También es una obligación ética de nuestro pueblo no permitir nunca más caer en las trampas de cualquier totalitarismo. Es indispensable mantener la unidad en la solución de nuestros problemas, más allá de lo que pueda separarnos en nuestras visiones acerca del futuro” (El Nacional, Caracas, 31/10/2012).

    Twitter: @LuisBarragan

    Vía: ( www.noticierodigital.com )

  • La inhabilitación que todos quieren – Por Pedro Urruchurtu

    La inhabilitación que todos quieren – Por Pedro Urruchurtu

    Uno supone que un gobierno de corte autoritario, con claras tendencias totalitarias, siempre perseguirá a la disidencia en el ámbito que sea. Uno se prepara para luchar contra eso en todo plano y en todo momento. Lo preocupante es cuando uno ve, desde el lado que se supone que lucha, cosas similares que nos hacen pensar para quién juegan algunos actores.

    Puntualmente me referiré al caso de la diputada María Corina Machado. En primer lugar, le llamo diputada porque decirle de otra manera, significa aceptar y avalar el atropello y la arbitrariedad de lo que fue su expulsión ilegal de la Asamblea Nacional por parte de quien no tiene la potestad de hacerlo, pero que abusa de su poder manejando todo a su antojo como si fuera un cuartel. En segundo lugar, porque si alguien tiene un expediente de persecución, desde el primer momento, es ella: insultos, ofensas, amenazas, revisión exhaustiva de sus cosas personales al punto de la obsesión, golpizas con fractura de cara inclusive, falsas imputaciones por intento de magnicidio y golpe de Estado, en fin. Cualquiera diría que todo lo que han hecho contra ella es la más clara evidencia de enseñamiento cuando la verdad duele.

    Desde el primer día, María Corina ha sido coherente: que siempre hemos sido mayoría, denunciar la injerencia cubana en todos los ámbitos del país, decir expropiar es robar en la cara del padre del monstruo de la criatura llamada Socialismo del Siglo XXI, defender la soberanía y la integridad en el Esequibo, defender el rol institucional de las Fuerzas Armadas, revelar la corrupción y el manejo oscuro de nuestros ingresos, alertar sobre la existencia de mafias que ejercen el poder, alertar sobre una crisis humanitaria, llamar a esto dictadura y, en última instancia, referirse a la necesidad de una transición en paz, que garantice los acuerdos mínimos y las medidas urgentes, de emergencia, para empezar a transformar a Venezuela. Eso sin hablar de su récord de asistencias a la Asamblea Nacional y su proyección internacional en pro de la búsqueda de apoyo de miles de parlamentarios, políticos y personalidades del mundo.

    Por si fuera poco, la Contraloría General de la República (CGR) decide inhabilitarla administrativamente por doce (12) meses con la nefasta y poco creíble razón de que Machado no declaró unos cestatickets, los cuales nunca cobró durante su asistencia al Palacio Federal Legislativo ya que el bono de alimentación que afirman que no declaró, es parte del sueldo integral. Lo bizarro y arbitrario, además de reflejar la obsesión sobre alguien que ha declarado hasta el bolígrafo con el que escribe a diario, es que el Consejo Nacional Electoral (CNE) haya procedido a afirmar que María Corina, al ser inhabilitada administrativamente para “ejercer cargos públicos”, no puede postularse a las próximas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, cuando no es menos cierto que sus derechos políticos están intactos y una sanción de ese tipo le permitiría asumir la curul una vez transcurrido el período de la sanción.

    Nuevamente lo repetiré: uno espera este tipo de comportamientos de un régimen que tiene como propósito la humillación, la sumisión y la persecución de todo lo que refleje un ápice de diferencia con ellos. Lo verdaderamente preocupante es que incluso en el seno de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se reflejen actitudes simulares, casi al punto de avalar la inhabilitación de María Corina y, rápidamente, buscando sustitutos como si esto se tratara de una parcela de poder y no de una lucha por cambiar al país frente al abuso imparable.

    Que los compañeros de la  MUD, de lo cual insistentemente he afirmado que no son la Unidad, pues la Unidad trasciende ese espacio de articulación política, hayan optado por ponerle una barrera a Machado, prácticamente oponiéndose a que se inscriba y ejerza su derecho político, revela al menos tres cosas:

    1. Si estamos en contra de las inhabilitaciones y consideramos que son ilegales y arbitrarias, lo primero es oponernos a ellas. Oponerse pasa por hacer resistencia, por luchar hasta el último día para que esa postulación tenga lugar, pues no hay nada que lo impida salvo el capricho del gobierno. ¿Cómo es que sin siquiera luchar, ya la MUD habla de la existencia de un sustituto de Machado cuando ella misma ha afirmado que va a dar la lucha por ser la candidata de su circuito y que, en caso de que se lo impidan, será ella quien anuncie su reemplazo? ¿Puede su circuito dudar de su intachable labor? ¿Por qué el afán contra ella? ¿A qué le temen? Como lo dije hace tiempo: A esa mujer le temen porque el temor no existe en ella.
    2. Si María Corina Machado es parte de la MUD, a través de Vente Venezuela, su organización política, cuya existencia legal ha sido negada por el CNE y el régimen, claramente es a esa organización la que le compete la designación de un eventual sustituto de Machado e, inclusive, de pelear por su candidatura. ¿Cómo es que la MUD desconoce esto? ¿Es que Vente Venezuela, además de ser desconocido por la dictadura, también es desconocido por la propia oposición? ¿Permitiría algún partido grande y hegemónico de la MUD que sea esa instancia la que decida una candidatura por inhabilitación en lugar de su partido?
    3. ¿Cómo es que van a decir que con la nueva Asamblea Nacional van a habilitar a todos los que han sido víctimas de esta arbitrariedad? ¿Cómo es que se pospone la lucha para un futuro incierto, cuando el país está exigiendo la lucha en estos momentos, frente al abuso de los que se usurpan el poder y se creen dueños del país y cuando ya Venezuela no aguanta más? ¿Cuándo la MUD entenderá que esto es una lucha existencial, tal como lo dice Machado, y que como tal, significa luchar frente a un modelo dictatorial?

    Todas estas inquietudes e interrogantes evidencian que la MUD está secuestrada por dos o tres partidos políticos que, en medio de su miopía política y de su ambición por defender las parcelas de poder que el régimen les dé como si fueran migajas, están dando la espalda a un país que está clamando un cambio real, no un cambio en nombre de cosas que sólo significan un cambio de color pero no de tragedia. No han entendido que a lo único que contribuyen es a fomentar una oposición cohabitante, legitimadora y, peor aún, que suscribe un pacto de gobernabilidad de facto, creando así una oposición que no quiere recuperar el poder para transformar al país, sino ser oposición para siempre porque se beneficia de ello.

    La MUD en los últimos meses ha tenido oportunidades históricas para reivindicarse con la mayoría del país. No obstante, ha preferido darle la espalda al país, dejarse secuestrar y dar una mala señal. Inhabilitaciones, negación de observación internacional, decisiones judiciales contra partidos, y así un sinfín de cosas que deberían replantear el juego opositor de cara a unas elecciones que prometen ser las más fraudulentas de nuestra historia, son negadas bajo el argumento de que “la votación masiva es suficiente”. ¿Y los centros de votación en, por ejemplo, edificios de la Gran Misión Vivienda? ¿Cómo vigilaremos el voto allí? Así como esas, hay miles de preguntas que merecen ser respondidas más allá de un argumento simplón como el del voto masivo.

    Lo más preocupante es que la ausencia de solidaridad en una instancia que debería articular las visiones distintas de quienes hacen vida en la Unidad, en función de un objetivo común, más no de imponer visiones de unos pocos que se creen sus dueños, es la más clara evidencia de que se están comportando como el régimen. Unidad no es una unanimidad, democracia es disenso y diferencia. Si queremos cambiar al país, actuemos en consecuencia y actuemos, en palabras de María Corina Machado, como la mayoría que somos.

    Si seguimos pensando en apoyar las arbitrariedades, si seguimos dando tímidas declaraciones a los medios sin verdaderamente darle  coherencia a nuestra lucha, si continuamos permitiendo que el régimen avance en aniquilar todo, mientras las visiones opositoras se matan entre sí para bajarle la cabeza a liderazgos potenciales, no estaremos haciendo nada distinto a lo que la dictadura se propone. Con el tema de María Corina, y el resto de las inhabilitaciones, la MUD tiene la oportunidad de ponerse a la altura del país y no de grupejos que pretenden truncar el avance de liderazgos nacionales. De lo contrario, sólo estarían evidenciando una cosa, de lado y lado: esa es la inhabilitación que todos quieren.

    Twitter: @Urruchurtu

  • Maiquetía, Ir para no volver? – Por Daniel Merchán

    Maiquetía, Ir para no volver? – Por Daniel Merchán

    Maiquetía, como es conocido nuestro aeropuerto internacional Simón Bolívar en Venezuela, se ha convertido en la puerta sin retorno de muchos venezolanos, ya millones de hecho, que han decidido cruzar la línea de la zona de embarque, para empacar su futuro en unas pocas maletas y aventurarse en un avión que encuentre un destino mejor, cosa nada sencilla, ya de por si ubicar un mejor paradero que Venezuela, es una tarea corajuda y valiente, y no lo digo por estricto nacionalismo, sino porque gente como la nuestra ninguna, su hospitalidad, su sentido del humor, su cariz de alegría es totalmente único, si a eso le agregas sus bellezas naturales, playas, sabanas, montañas, selvas, y ciudades de sensaciones exclusivas, claramente no es fácil decirle adiós a todo eso.

    Pero aun así el país se nos cambió, los males los conocemos todos, economía golpeada, escasez en aumento, inseguridad indetenible, reducción de empleos, calidad de vida cuesta arriba, y cada plan familiar que no consigue materializar sus sueños en un clima de emprendimiento hostil. Venezuela fue en el siglo 20 una nación abierta a las oportunidades, de hecho señalan las cifras que entre 1948 y 1961, ingresaron a Venezuela 850.00 inmigrantes, principalmente italianos, cuando el país apenas contaba con entre 6 y 8 millones de habitantes. 300 mil españoles viven actualmente en Venezuela, la mitad de ellos canarios y gallegos. La comunidad lusitana asciende a 550 mil (hay 35 clubes portugueses en Venezuela), la musulmana a 500 mil (principalmente libanesa, siria y palestina), y la china a 100 mil. Venezuela cuenta con la segunda comunidad española, italiana y portuguesa de América Latina, sólo superada por Argentina en el caso de las dos primeras y por Brasil en el caso de la lusitana; ambos países con mucha más población que el nuestro. Este hecho es poco conocido, inclusive, por los europeos.

    Pero de ser un país receptor, hoy el panorama es absolutamente contrario, los pocos datos que se conocen ubican a mas de un millón seiscientos mil venezolanos viviendo en el exterior, diásporas crecientes en algunos nichos como Panamá, EEUU, Canadá, Colombia y España, además de otras alternativas, talento en exportación, destacando que 30% de las personas que se les ocurre la idea de emigrar están entre los 18 y los 35 años, la masa joven del país, pero como dato contrastante solo 3% de la totalidad de los nuevos emigrantes venezolanos reconoce haberse asesorado, jurídica, financiera o socialmente sobre el lugar que han elegido como destino, es decir, nuestros connacionales parten a una aventura a ciegas, lo cual conlleva a muchos sueños frustrados, así como también existen los golpes de suerte.

    La decisión de emigrar no es para nada criticable, pues cada caso es distinto y particular, a veces lo hacen individualmente, junto a amigos, o grupos familiares enteros, cada quien con sus razones de peso para tomar la determinación de comenzar un nuevo esquema de vida totalmente alejado de lo que hasta el momento conocían, y ese detalle es muy importante recalcarlo, ya que si alguien decide irse, lo mejor es haciéndolo con un plan de acción, es decir, no se trata de huir por huir de una realidad que ya no se soporta, se trata de planificar y conocer el entorno hacia el que te diriges, a quien conoces en ese lugar, cuáles han sido las experiencias previas de otros, en que puedes desempeñarte academica y profesionalmente, y muy importante si estás preparado anímicamente para despegarte de tu condición de dueño de casa, para ser extranjero.

    La decisión de irse o quedarse en definitiva no es sencilla, el cambio de realidad viene con nuevas oportunidades y problemas, es cuestión de cada quien sopesar si se encuentra preparado para esa adaptación, sin embargo, el principal inconveniente va mucho más allá, tiene que ver con la motorización de un país que sucumbe ante la fuga de cerebros, la falta de gente capacitada y primordialmente con la ausencia de los ciudadanos comprometidos para la generación de cambios en su nación, pues no hay que olvidar que es responsabilidad de todos rescatar y reconstruir la tierra que heredamos de nuestros padres fundadores, para entregarla en mejor condición a las futuras generaciones. El recurso humano de un país, es fundamental para su desarrollo, y en Venezuela no hay ni una alarma por parte del Estado con lo que está pasando, hay cátedras que se están quedando sin profesores en las universidades. Lo más importante de las instituciones es su capital humano y el capital intelectual es importantísimo para que pueda salir adelante una sociedad, cosa que debemos recordar todos los venezolanos, los que se van y quienes se quedan, pues finalmente esta gran madre que es Venezuela, les espera, y no olvidara a ninguno de sus hijos, pues necesitara de todos ellos para retornar a la prosperidad, crecimiento y hospitalidad de la que tanto hacemos gala en cada alma orgullosamente venezolana.

    Twitter: @Daniel_Merchan 

  • “La culpa no es del loco…” -Por Pedro Urruchurtu

    “La culpa no es del loco…” -Por Pedro Urruchurtu

    Nadie se atrevería a dudar hoy que el actual modelo destrucción progresiva y sistemática de la República, de desmantelamiento del Estado y de control y sumisión de la sociedad, se trate de algo intencional. Está concebido para destruir todo a su paso, física y moralmente, y de esa manera perpetuar en el poder a quienes hoy se creen dueños de Venezuela. Pero no es menos cierto que ellos llegaron a ese poder gracias a quienes los llevaron a ese espacio. A ellos esta reflexión…

    Lamentablemente nos hemos vuelto una sociedad de cómplices. Por acción o por omisión hemos aceptado cosas que han contribuido a la destrucción del país; hemos guardado silencio ante las peores atrocidades y, peor aún, hemos recurrido a actitudes y comportamientos que sólo avalan y legitiman el estado actual de cosas. ¿El mejor ejemplo? El “No, vale… ¡Yo no creo!”.

    Y es que no se puede acabar con un país de la noche a la mañana, así como si nada. Al menos no con la resistencia y la defensa de quienes deben hacer lo posible por protegerlo. No voy a negar tampoco que muchos sectores han resistido y enfrentado esa destrucción, pero no es menos cierto que muchos otros han preferido la indiferencia y el olvido.

    Hemos aceptado que nos impongan controles porque creemos que son chéveres, porque podemos viajar con dólares baratos, porque debe haber un precio justo, porque, además, debemos comprar solo dos unidades de cada producto a la semana para que todos podamos tenerlo, cuando en realidad nadie termina teniendo. Con cada una de esas acciones, cada vez que decimos “es que esos empresarios se pasan” o “es que venden al dólar que no es; no venden a precio justo”, estamos contribuyendo a la destrucción del país, directa o indirectamente. Y es que no es culpa del empresario que debe recurrir a moneda negra para comprar mercancía, sino del gobierno y su modelo diseñado para acabar con la producción y la economía del país, con el sector privado como enemigo.

    Peor aún, incluso dentro de gran parte del liderazgo opositor se siguen defendiendo esas políticas de destrucción, que sólo cambiarían de color pero no de resultado. Siguen combatiendo al populismo con populismo, siguen imitando al fracaso vendiéndolo como éxito, porque es la única forma de hacerse vendibles al resto. Eso también es complicidad, pues en lugar de atacar el problema de raíz, que viene de mafias, de populismo, de abuso de poder, de personalismo, de rentismo, etc., prefieren defender y redirigir las causas y responsabilidades. Al final de cuentas, todos quieren vivir de esa fiesta, aunque no dure mucho y lo que venga sea resaca.

    En medio de tanta actitud complaciente, con la que hemos aceptado que avancen y hasta nos digan qué comer, hemos olvidado que así como llegaron al poder gracias a nosotros, también pueden (y deben) irse por nosotros. La gente ha preferido sucumbir ante la viveza, ante el rebusque y ante la supervivencia, antes que defender lo que verdaderamente podemos ser. Y sí, eventualmente no tenemos otra opción, pero hemos olvidado también esa sangre libertadora que corre por nuestras venas, ese espíritu guerrero hoy domado por la anestesia del populismo y del engaño.

    Lamentablemente toda esa anestesia nos ha hecho olvidar que somos nosotros, y únicamente nosotros, quienes tenemos la opción de sacar a quienes nos han traído hasta acá. Formas hay muchas; desde luego la electoral es primordial, pero con las garantías y las condiciones necesarias para legitimar nuestro deseo de cambio y no el deseo de permanecer en el poder de quienes hoy usurpan el poder. También está la calle, la presión de la protesta, la articulación ciudadana, y un sinfín de recursos con los que la gente puede hacer que las cosas cambien con tan sólo recordar que son capaces de ello.

    Como sociedad tenemos gran parte de responsabilidad en esta crisis. No sólo porque hemos permitido que alcance niveles inimaginables, sino porque también hemos preferido el silencio ante el abuso y el resentimiento. Evidentemente también somos víctimas de la crisis, la padecemos y la sentimos a diario, pero no hacemos nada para que eso cambie, aún cuando sabemos que tenemos las maneras de hacerlo. La apatía y la frialdad son el motor y el combustible perfecto para que avancen quienes hoy nos destruyen. Es su victoria, traducida en control y sumisión, frente a la rebeldía que hoy está apaciguada.

    Como lo decía Edmund Burke, “lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”, y en efecto eso es lo que ha ocurrido. La indiferencia ha hecho que el mal avance indiscriminadamente, haciéndonos cómplices. Pero, además, quienes deberían guiar ese cambio, nos condenan a más de lo mismo, haciendo entonces que cada una de estas acciones encuentren una razón de ser: la gente se pregunta si tiene sentido hacer algo.

    Hemos dejado de lado por completo nuestro rol como ciudadanos de deberes y derechos. Hemos permitido que nos arrope la desidia. Hemos olvidado que así como los trajimos al poder, podemos sacarlos, porque nadie es dueño de nuestros destinos, de nuestros rumbos. Y es que, como también lo dijo Ayn Rand, “si esto es lo que nos ha derrotado, la culpa es nuestra”.

    Con todo esto no quiero decir que el régimen no sea responsable de nuestra tragedia; por el contrario, sostengo que es su forma de avanzar y gobernar. El asunto es que se lo hemos permitido, casi sin chistar, porque hemos caído en las trampas del poder, en los incentivos perversos y negativos y en la negación de la superación y las buenas formas de obtener logros; nos hemos acostumbrado al facilismo, al hecho de que ser malos es mejor que ser buenos y que hasta se premian los incorrectos procederes. Es la hora de sopesar todo eso y vernos en el espejo como sociedad que somos, y de nuestra responsabilidad con Venezuela y con el futuro de ésta nación. Hay una corresponsabilidad que demos entender, de cara al momento histórico, que nos está demandando actuar.

    Sólo entendiendo nuestro rol de cara a la tragedia y entendiendo todo lo que está en nuestras manos, podremos salir adelante como país. Mientras sigamos apáticos, indiferentes y cediendo ante todo lo que está mal, creyendo que está bien, ellos habrán ganado. Si ellos han avanzado, es porque nosotros hemos retrocedido, y eso definitivamente debe cambiar. Al final de cuentas, “la culpa no es del loco, sino de quien le da el garrote”.

    Twitter: @Urruchurtu

  • Liberarnos de las ataduras – Por Karen Rojas

    Liberarnos de las ataduras – Por Karen Rojas

    Los venezolanos delante de la historia y del porvenir tenemos un deber ciudadano, y es el que nos llevará irrefutablemente a la liberación de nuestra sociedad.

     En el presente estamos viviendo en un régimen que se basa en el cercenamiento de los derechos individuales de todos los venezolanos. El colectivismo en el cual se centra la acción gubernamental convierte al ciudadano en parte de una masa amorfa que es condenada a vivir bajo la inclemencia de las acciones totalizadoras de un modelo hegemónico.

    Bajo el esquema del Socialismo del Siglo XXI, usted y yo, dejamos de ser ciudadanos en el uso pleno de nuestros deberes y pasamos a formar parte de una entidad sin rostro, sin corazón y sin inclinaciones individuales.

    La intención del caos económico generado por el mismísimo sistema es que cada uno de nosotros perdamos rápidamente nuestra capacidad de raciocinio, que nos despojemos de nuestros anhelos, sueños y expectativas y nos sumemos en un frenesí colectivo de miseria y hambre.

    Cuando los regímenes socialistas emprenden el accionar de la crisis, promoviendo el desempleo, la escasez, el desabastecimiento, es para que cada  uno de nosotros retrocedamos en la evolución social y nos centremos en la búsqueda de nuestras necesidades básicas abandonando el deseo de superación y mejoría permanente.

    Cuando el hombre es dominado por los instintos básico de la alimentación y el abrigo, porque el sistema económico no le garantiza estas urgencias primarias, éste se transforma en un ser que retornará a un estado de insatisfacción y de búsqueda que lo alejará sostenidamente del deseo de progreso.

    El socialismo, y lo estamos viviendo en Venezuela, centra su poder en el hambre de la población, es la construcción de hombres y mujeres en estado miserable.

    Para los socialistas la superación del ser está distanciado de las pretensiones políticas de su ideario, por el contrario un ciudadano consciente de sus capacidades con una elevada condición de vida  no permitirá que sus derechos sean pisoteados.

    Por esta razón, es el momento que los ciudadanos de esta república den un paso determinado hacia la conquista de una liberación de las ataduras de un socialismo deshumanizante y castrante.

    Las expropiaciones, las invasiones son herramientas para la pérdida de la identidad del ser. Cuando no poseemos nada, cuando no tenemos sueños y metas que alcanzar el ser humano regresa a un estado de involución que despierta en él simplemente la violencia y el desenfreno social.

    El Socialismo del Siglo XXI lo único que ha construido a lo largo de los últimos años es una masa de pobres, que hacen filas en los expendio de alimentos, repuestos y medicinas, su resultado es una masa enflaquecida y suplicante, la cual más temprano que tarde se revelará constitucionalmente a la gravísima situación de este momento y dará un giro recuperando su condición de seres con derechos inalienables entre ellos la libertad.

    Twitter: @KarenRojasm

  • Venezolanidad, Desafío y Rompecabezas – Por Daniel Merchán

    Venezolanidad, Desafío y Rompecabezas – Por Daniel Merchán

    Venezuela ciertamente es el país de lo irreal, lo poco lógico e inverosímil, no puede haber otra explicación frente a nuestra realidad, a nuestra dinámica y focos de atención, una nación que se divide en una zanjada polarización, con una crisis sin precedentes, pero al mismo tiempo cargando con un estigma global de ser uno de los países más felices del mundo, que cosa tan extraña, y es que el venezolano se divide en un debate sin fin, tratando de sacar lo mejor de cada situación.

    Sin embargo, la opinión publica en el país, parece estar completamente distorsionada, al ritmo noticioso de lo importante, lo increíble, lo mundano y lo inestable, y así nos la pasamos, opinando, de lo espeluznante del cartel de los soles a la estupefacción por la muerte de cotufa, o de las zonas de paz al mejor estilo de la guerra en Irak, a las críticas justas o injustas de Vanessa Senior a una cajera en Farmatodo,  entre las inhabilitaciones y los juegos panamericanos, entre la vibra unida por la vinotinto y el desparpajo y pugna por las elecciones parlamentarias, desde conseguirles una fecha hasta consensuar candidaturas.

    En definitiva, no parece creíble, pero eso somos, un mar de confusiones en el que los venezolanos intentamos navegar, pues para cualquier otro ciudadano del mundo lo que vivimos y como vivimos, resulta una caja de sorpresas que no alcanza a entender, tal vez, ahora que nos hemos convertido en una sociedad migrante, mucha gente desde afuera de nuestras fronteras nos empiece a ver con otros ojos, poco a poco familiares, amigos y conocidos han estado invadiendo con mayor presencia el imaginario publico panameño, argentino, colombiano, español, estadounidense, y pare usted de contar, por lo que tenemos por medio de sus experiencias y anécdotas, múltiples embajadores con vivencias probadas sobre lo que es entender esta Venezuela.

    Hace poco realizando algunas diligencias personales en una de las torres empresariales más importantes del país, no pude evitar notar un ejemplo más de nuestra realidad distorsionada, al otro lado de la cera, la alcaldía derribaba quien sabe porque razón o por orden de quien, un árbol de mamón, fruta bastante popular y presente en la geografía venezolana, y a la par del trabajo de los obreros en su afán por acabar con la existencia de aquel gigante de la naturaleza, se lanzaban entre la enramada sin parar cientos de personas, emulando a los mejores recolectores de granja que puedan conocerse, organizando por bolsas la fruta recién extraída  de la planta, proceso que duro horas, probablemente con el fin de vender o llevar a cada hogar una porción del generoso arbusto, muchos dirán que es otros signo de viveza del venezolano, o incluso una muestra inequívoca de lo organizado y emprendedores que podemos ser para aprovechar oportunidades, otros señalaran la dura crisis que atraviesa nuestra economía, y en medio de eso; esta la gente, sobrellevando el día a día, mirando con desdén creciente a una buena parte de la clase política, divorciada de esa realidad y metida en la suya, con sus propios problemas y contradicciones, saltándole por encima a una olla de presión, a los mal llamados bachaqueros, a la escasez reinante, al precipicio de la inflación, a la inseguridad avasallante con nuevas jerarquías de autoridad encabezada por delincuentes, a la deformada e invisible institucionalidad, a los presos políticos, a los derechos humanos, a la calidad de vida.

    No nos extrañe entonces lo difícil que es comprendernos, estamos mal pero vamos bien, recordando alguna vieja frase que intentaba en otrora explicar el asunto, basta con revisar la tasa del monitor global de emprendimiento, que coloca a Venezuela como uno de los países con mayor iniciativa, se crean alrededor de dos millones de negocios nuevos por año, pero apenas un mínimo porcentaje supera los cuatro años de existencia, en un país que claramente demuestra su dependencia de la renta petrolera, ahora desplomada, donde el banco central no publica cifras oficiales de sus indicadores económicos, y observa como languidecen sus reservas internacionales.

    La tierra de Bolívar y de Bello, militarista y con algunos intentos de civilidad al mismo tiempo,  hoy más que nunca necesita romper con la ignorancia, ir por el rescate de los méritos y el esfuerzo propio, caminar hacia el modernismo, la actualización, la confianza de sus ciudadanos y del resto del mundo, pues el mayor de nuestros problemas no es un tsunami que amenace nuestras costas, sino un cataclismo de indiferencia casi hipnótico frente al desvanecimiento de todos nuestros valores, tal vez recordando aquello que decía Renny Ottolina «El país es medible. La patria es del tamaño del corazón de quien la quiere», Solo que entre los venezolanos hay corazones de cartón o de spot electoral, y hay otros corazones que laten y sienten día tras día, la pasión, la alegría, el sufrimiento y la pertenencia de vivir en Venezuela.

    Twitter: @Daniel_Merchan 

  • Inhabilitación = Temor – Por Karen Rojas

    Inhabilitación = Temor – Por Karen Rojas

    Las decisiones de la Contraloría General de la República de inhabilitar a María Corina Machado, Pablo Pérez, Enzo Scarano y otros, es una medida que demuestra la intolerancia de un régimen que desprecia el derecho de otros a ser representantes de los ciudadanos.

    El egoísmo autoritario del madurismo es un síntoma de la real enfermedad que está carcomiendo el cuerpo de un sistema basado en la hostigamiento y la agresión, el miedo.

    Las inhabilitaciones que se han aplicado en los últimos días claramente una estrategia gubernamental producida por el miedo existente en las altas cúpulas del Estado.

    Nicolás Maduro conoce el liderazgo de María Corina en toda la geografía nacional, sabe muy bien la fuerza de Pablo Pérez en el Zulia, de Enzo Scarano en Carabobo y de César Pérez Vivas en el Táchira, por esta razón actúa desmedidamente violentando los derechos políticos de estos dirigentes y los derechos constitucionales de los ciudadanos de elegir a quienes deseen como sus representantes.

    Las encuestas dicen que el madurismo perderá la mayoría en la Asamblea Nacional, los números indican que los ciudadanos responsabilizan al Presidente, su partido y su Gobierno de la catástrofe económica y social que se vive cada día en nuestra nación.

    Y en la calle, el día a día en los mercados, en las unidades de transporte público, en los bancos se demuestra ese malestar que señalan los estudios de opinión.

    En la calle se escucha un eco que evidencia la rabia colectiva de los venezolanos por la crisis económica que se padece en el país.

    Todo esto es sabido en Miraflores, por esa razón aplican el procedimiento de huir hacia adelante, debido a que la realidad en la sociedad es plenamente negativa para ellos.

    Las inhabilitaciones, los rumores de que no aceptarían un resultado adverso, la frase de Nicolás Maduro de que “si la derecha gana la Asamblea Nacional, yo seré el primero que tomaré las calles”, son estrategias que buscan desmovilizar y desmotivar a la mayoría de los venezolanos que están decididos a castigar a través del voto a los culpables de la crisis.

    Todo esto son las características de ese temor que crece en el alma de los gobernantes actuales, que se saben derrotados desde ya.

    Invito a los venezolanos a no caer en el juego de la intimidación de un régimen que se encuentra moribundo y lanza sus últimas “patadas de ahogado”.

    Las inhabilitaciones en vez de desmotivarnos o asustarnos debe darnos el valor y la fuerza de salir a las calles a votar este seis de diciembre y así derrotar voto a voto a un modelo político y económico que ha condenado a los venezolanos a vivir en la más profunda de la miserias.

    ¡Ellos tienen miedo por eso actúan desesperadamente!

    Twitter:  @KarensRojasm

     

  • Venezuela inhabilitada – Por Pedro Urruchurtu

    Venezuela inhabilitada – Por Pedro Urruchurtu

    Víspera electoral. Se escucha por doquier que debemos prepararnos para una “fiesta democrática”. A la par, en las últimas dos semanas, el régimen ha comenzado su juego (nada democrático, por cierto): inhabilitar a candidatos y líderes opositores. Esto obliga a una profunda reflexión y revisión de lo que, como oposición, estamos haciendo y debemos hacer.

    A diferencia de medidas como éstas en el pasado, la Contraloría General de la República ha asumido la bandera de las “inhabilitaciones express”, basadas en sanciones de un año, tiempo suficiente para que figuras emblemáticas o no de la oposición, vean truncada sus aspiraciones a optar, en este caso, por un curul en la próxima Asamblea Nacional. Pero es peor aún: no sólo truncan las aspiraciones y el derecho que puede tener cualquiera a postularse a un cargo de elección popular, sino que también truncan el derecho que tienen los ciudadanos de elegir al representante o gobernante que deseen. Así, además, vinculan una sanción administrativa (en caso de que sus motivos fueran ciertos) con un derecho político, lo cual no tiene nada que ver y no debería impedir postulación alguna. Eso, queridos amigos, NO es democracia.

    Así es como vemos los casos de Daniel Ceballos, quien ha sido más que relegitimado por la soberanía popular; Enzo Scarano, con amplio respaldo de los ciudadanos de San Diego; María Corina Machado, golpeada, expulsada a la fuerza, imputada, sin importarles que fue la diputada más votada de todo el país en el año 2010. Ese es el asunto… ¿Podemos hablar de fiesta electoral cuando esa soberanía popular vale nada para quienes nos gobiernan, salvo para legitimarse ante el mundo? ¿Cómo es que nos dicen que la solución es encontrarla reemplazo a los inhabilitados para seguir en la pelea y no pelear por el derecho que estos tienen? ¿Cómo le pedimos al país que luche cuando no luchamos ni defendemos a quienes el régimen ataca y preferimos ocuparnos de quién ocupará ese lugar, tal cual parcela de poder? ¿Qué clase de responsabilidad le vendemos a Venezuela?

    El problema es mucho más profundo de lo que creemos. Por un lado, el régimen cree que el liderazgo, además de heredarse, se inhabilita. El liderazgo es un tema de reconocimiento, no de imposiciones. Por lo tanto, el liderazgo lo respalda la gente o no, no se inhabilita, no se sanciona, salvo por lo que la propia gente que lo reconoce decida. Pero, ciertamente, eso poco les importa cuando su afán es mantener el poder por el poder en sí mismo.

    Ahí es donde me quiero detener: Venezuela está inhabilitada. Está inhabilitada desde el mismo día en que quienes hoy usurpan el poder han pretendido doblegar y controlar, al costo que sea, a la sociedad venezolana, llevándose a su paso la República, las instituciones y lo que algún día nos hizo país. Analicemos esto por un momento.

    Desde que llegaron al poder tuvieron el propósito de saquear nuestras arcas y valerse de los ingresos por concepto de renta petrolera más grandes de toda nuestra historia. Junto a ello, acabaron con todo el aparato productivo y nos volvieron una sociedad absolutamente dependiente y sumisa; nos inhabilitaron como agentes generadores de riqueza por sí mismos, nos inhabilitaron frente a nuestro progreso y nos condenaron a la miseria.

    Peor aún, han inhabilitado nuestras vidas, condenándonos a la inseguridad y a la muerte como políticas de Estado, haciendo de la bala un gobierno y llenando de dolor y tristeza la existencia de miles de familia víctimas de una criminalidad que nada le envidia a un país en guerra; verdadera guerra que es la que nos está consumiendo aunque hablan de zonas de paz. Han inhabilitado nuestra tranquilidad, han habilitado el miedo y el terror y nos han anulado como si fuéramos insignificantes, como si nuestras vidas no importaran.

    Estamos inhabilitados en el mismo momento en que el populismo es la bandera de muchos, de lado y lado, para hablarnos de cambio cuando en realidad nos están condenando a la miseria del pasado y del presente. Somos inhabilitados cada vez que nos dicen que vayamos a votar sin que nada más importe, haciendo del voto, más que un acto de rebeldía, una mordaza y un acto que sólo legitima nuestra tragedia. Nos inhabilitan cuando cada vez que alzamos nuestra voz para denunciar lo que ocurre y oponernos, somos tildados de apátridas, de conspiradores y hasta de golpistas.

    Somos inhabilitados cada vez que nos condenan a tomar un avión, dejando atrás toda nuestra historia, nuestras familias y nuestros recuerdos, porque no hay otra opción sino emigrar en búsqueda del futuro que nos arrebataron. Nos inhabilitan cada vez que en el mundo nos ven con pena por lo que hoy somos, cuando nos comparan con lo que algún día fuimos y con lo que dejamos de ser.

    Nuestro país está inhabilitado desde hace mucho. Nos han hecho una suerte de esclavos que entre el miedo y la supervivencia, no tienen más opción sino luchar o dejarlo todo como está, en un acto de rendición que encuentra su mayor expresión en un Estado que tiene todos los poderes a su favor y una Ley Habilitante todopoderosa, y que los usa para inhabilitarnos como personas, para acabar con nosotros como seres pensantes y capaces, para volvernos sumisos y dependientes. Así como lo leía en varios comentarios hace unos días: Habilitar e inhabilitar son las dos dinámicas que evidencian lo que hoy somos como sociedad y como país: El poder que domina para mantenerse, y los dominados que, como pueden, intentan sobrevivir. Un Estado habilitado para inhabilitar todo lo que le dé la gana, no puede ser llamado democrático. Hasta en eso nos han inhabilitado: en llamar las cosas por su nombre.

    Hoy son los liderazgos los que se ven afectados como reflejo de una sociedad inhabilitada desde hace mucho; de un país inhabilitado por un grupito caprichoso que se cree dueño de esta nación. No es casual que ataquen a referentes de luchas democráticas, de coherencia, de convicción en la libertad. Hoy han inhabilitado a quienes nos han dicho que es la hora de habilitar a Venezuela de cara al futuro, como un país libre, solidario, justo y libre.

    Esto nos invita a reflexionar… ¿Seguiremos aceptando la inhabilitación que nos impone ese grupito o seremos nosotros, como ciudadanos habilitados y con derechos, los que inhabilitaremos al poder abusivo que hoy nos condena a la sumisión? Debemos hacerles entender el poder que tenemos como sociedad, el poder que tenemos para ser nosotros los que inhabilitemos sus atropellos y le demos a nuestro país la habilitación que tanto espera: la del futuro. Demostremos, de una vez y por todas, lo que somos como país; de lo contrario, sólo seguiremos siendo una Venezuela inhabilitada…

    Twitter:@Urruchurtu