Autor: Gabriel González

  • Hablemos de economía – Por Juan Freites

    Hablemos de economía – Por Juan Freites

    Como algunos países de la región han diseñado paquete de ayudas  y estímulo económico.

    En esta ocasión, hablaré de cuatro países latinoamericanos, Panamá, Chile, Costa Rica y Perú. He decido seleccionar estos países porque son los  que tienen   mayores libertades económicas de toda Latinoamérica, y se consideran parte del grupo de los países  emergentes que han adoptado medidas económicas que se han traducido en desarrollo para sus ciudadanos.

    Desde finales de febrero el mundo empezó a ver la peligrosidad del COVID19 para sus ciudadanos, en tal sentido, la gran mayoría de los países han tomado duras medidas de cuarentana y confinamiento para evitar que la mayoría de la población se infecte con el virus, esto ha traído grandes consecuencias en la economía global, que van desde el desplome de los principales mercados bursátiles, pasando por la paralización del comercio internacional, el desempleo no para de aumentar, y que estemos en frente de una de las mayores crisis económicas que el mundo tenga registro.

    Frente a estos escenarios, países del mundo han diseñado planes de medias económicas para amortiguar la crisis sanitaria, aminorar los daños colaterales en sus económicas, y prepararse para la incierta reactivación de la economía global.

    En Chile, con un PIB per cápita de más de 24 mil dólares anuales,  y una inflación que alcanzó el 3% durante el 2019, su gobierno ha diseñado un ambicioso plan que alcanza los 16.750 millones de dólares, se creó un fondo de 2 mil millones de dólares que va enfocado en servir a los ciudadanos más vulnerables de Chile, otorgándoles una primera ayuda de 60 dólares, y preparándose un segundo tramo que va desde alrededor de los 740 dólares a los que más necesitan de las capas vulnerables, hasta un monto de alrededor de 246 dólares a las familias menos necesitadas dentro de las capas más frágiles de la sociedad chilena, así como una flexibilización tributaria  donde quienes hayan pagado el impuesto sobre la renta hasta abril, será reintegrado a los contribuyentes. Además se destinarán 4.400 millones de dólares para apoyar a las pequeñas y medianas empresas del país, así como 100 millones más para ayudar al microcomercio de los municipios chilenos, dicho programa  será administrado directamente por el municipio.

    En Panamá, con un PIB per cápita, cercano a los 26 mil dólares anuales, y con una inflación negativa de 0.4% para 2019, en abril, el gobierno central inició un fondo con 50 millones de  dólares, apuntalando a transferirle de forma directa a  los ciudadanos de 80 dólares. El gobierno adquiero material médico por 40 millones de dólares, este fondo inicial de 50 millones ha recibido aportes solidarios del sector privado de la economía panameña. Por otro lado el gobierno panameño emitió deuda pública por alrededor de 2.500 millones de dólares para financiar la crisis sanitaria y económica generada por el coronavirus en dicho país.

    Costa Rica, con un PIB per cápita de más de 17 mil dólares anuales, y con una inflación de 2% para el 2019. Este país, ha logrado un plan de acción económica de 3% del PIB, que pasa los 1.700 millones de dólares, de los cuales 876 millones fueron financiados con préstamos de organismos multilaterales, alrededor de 895 millones de fondos públicos y más de 21 millones en contribuciones voluntarias de fondos financieros locales. Lo que se conoce de dicho plan es que tendrá una duración de 3 meses, atiende a nacionales y residentes extranjeros, tiene una cobertura de 600 mil hogares costarricenses, cerca de la mitad de los que hay en el país; estas transferencias directas a los ciudadanos rondan entre los 108 y 217 dólares mensuales.

    Por su lado, Perú,  con un PIB per cápita de algo más de 14.000 dólares anuales, y una inflación que cerró el 2019 en 2%, ha desplegado un ambicioso plan de soporte económico y social; este plan representa el 12% del PIB y tiene un monto de 26 mil millones de dólares. El plan busca atender acerca de 2,8 millones de hogares y a más de 800 mil trabajadores independientes, el soporte económico a sus ciudadanos va desde 110 dólares hasta 223 dólares, por familia, será implementado en dos fases. También comprende el uso de 7 mil millones de dólares para atender lo pertinente a la crisis sanitaria, su como un fondo de estímulo a las PYMES, por cerca de 5.300 millones de dólares,  8 mil millones de dólares colocados en créditos por su banco central al sistema financiero, para que las empresas con riesgos potenciales puedan acceder a créditos a tasas de interés bajas, la otra fase del paquete es post-cuarentena, en el cual el gobierno invertirá más de 7 mil millones de dólares en obras públicas y proyectos de inversión  que incentiven a la reactivación económica del país, este plan es financiado por fondos públicos del gobierno y por colocación de deuda pública por 3 mil millones de dólares.

     Es importante entender que estos paquetes de ayudas y estímulos económicos que se están implementando en estos países, han sido posibles porque han llevado una estricta disciplina fiscal en el manejo de sus ingresos, también tienen en común  bajos índices de inflación anuales, así como la confianza que le brindan los mercados internacionales que les permiten endeudarse a bajas tasas de interés; todo esto no es casualidad, es la consecuencia positiva del buen manejo de sus variables macroeconómicas, de ahorrar en épocas de bonanza y el diseño de modelos económicos con inclinaciones liberales que permiten la libre actividad económica de sus ciudadanos, donde el mercado crea la riqueza bajo la pertinencia de un sistema que permite a los ciudadanos ser cada vez más prósperos, gracias a su propio esfuerzo.  

    En estos 4 casos se evidencia la premisa de un Estado pequeño y fuerte, pequeño porque intervine en lo mínimo necesario en las actividades económicas de los ciudadanos, y fuerte porque en coyunturas de suma complejidad como estas, tiene la robustez financiera para poder estar al servicio de los ciudadanos cuando más lo ameritan.

    Hay ideas que funcionan, como las que se aplican en Chile, Perú, Panamá y Costa Rica, y otras que no como es el caso de Cuba, Venezuela y Argentina. El camino a la prosperidad es la libertad que proporcionan las ideas liberales, y  el camino a la ruina y la servidumbre, son las ideas que proporciona el socialismo.  

  • Pedro Galvis: La población no aguanta más la situación de miseria derivada de las actuaciones del régimen

    Pedro Galvis: La población no aguanta más la situación de miseria derivada de las actuaciones del régimen

    El coordinador municipal de Vente Venezuela en el municipio Urbaneja expone que el cierre de comercios en las ciudades está gestando una crisis aún mayor a la que hoy azota a Venezuela

    (Lechería. 24/04/2020) «La población no aguanta más la situación de miseria derivada de las actuaciones del régimen». Así lo afirmó Pedro Galvis, coordinador de Vente Venezuela en el municipio Urbaneja del estado Anzoátegui

    Para Galvis, esta situación contribuye a elevar la conflictividad social que hoy se ve extenderse por toda Venezuela. “En un país arruinado como Venezuela, quedarse en casa es un lujo para la mayoría de los ciudadanos, quienes no solo deben salir a buscar alimentos, también deben conseguir recursos económicos para costearlos”, dijo.

    Aseguró que el proyecto socialista chavista pulverizó el poder adquisitivo y calidad de vida de los venezolanos. «Anzoátegui no es la excepción, como podemos deducir, de los sucesos ocurridos en San José de Guanipa este viernes».

    El Coordinador de Vente en el municipio anzoatiguense explicó que el confinamiento y la medida de cierre de negocios trae consigo el riesgo de quiebra masiva de empresas, y pérdidas de puestos de trabajo que dificultarán a las personas en el futuro cubrir sus necesidades y los dejará en condiciones de mayor vulnerabilidad. 

    “La medida de cierre está destruyendo a muchos pequeños comerciantes, quienes hacen tremendos sacrificios para resistir la crisis económica del país. Impedir que los comercios realicen sus actividades económicas, traerá como consecuencia despidos masivos y quiebres de pequeños negocios, lo cual complicará aún más el panorama económico que hará más difícil la recuperación, después de que pase la pandemia”, aseveró.

    En este sentido, instó a los ciudadanos a «ejercer la libertad con responsabilidad y cuidarse para no exponerse innecesariamente. Se debe tomar en consideración que sin comida y sin trabajo, se está condenando a los ciudadanos a morir de hambre en sus casas, y en este caso el remedio es peor que la enfermedad”.   

    A su juicio, se debieron tomar las fórmulas implementadas por los países más exitosos en combatir la pandemia, que se han enfocado a la detección temprana de los portadores, el uso de las mascarillas, higienización, y suspensión de actos públicos donde se congreguen multitudes, para mantener a raya al virus chino, no el confinamiento prolongado y cierre de las actividades productivas y comerciales. 

    Represión

    Pedro Galvis, coordinador de Vente Venezuela en el municipio Urbaneja del estado Anzoátegui rechazó “la crueldad y la violencia ejercida por los cuerpos represores y colectivos del régimen, contra los ciudadanos en distintas poblaciones del país que han salido a las calles a protestar por hambre”.

    El dirigente argumentó que un régimen acorralado por las presiones externas, ha mantenido la mentira y represión selectiva como política, para conservar el poder, a pesar del sufrimiento de la gente ante la destrucción del país.

    «Por ello han optado por establecer un toque de queda disfrazado de distanciamiento social, que persigue elevar los niveles de control político y social, para disimular la falta de gasolina», finalizó. 

  • De las leyes organizadoras – Por Luis Barragán

    De las leyes organizadoras – Por Luis Barragán

    Incontables las materias pendientes para una Transición convincente, la sola propuesta de sendas leyes orgánicas debe apuntar a la real transformación histórica de un país que, apenas, es el inquilino precario de un siglo que se dijo promisorio. Sugiere iniciar y alcanzar la profundidad de un debate que habrá de materializarse definitivamente  al mediano plazo, ya que la inmediatez de los consabidos problemas que literalmente nos asedian,  tiende a aconsejar fórmulas realistas para una coyuntura tan específica, como – ciertamente – inevitable.

     Versamos, sobre el planteamiento de los instrumentos más adecuados para el ámbito militar y el de la educación, por ejemplo. De conformidad con el artículo 203 de la Constitución, intentando una respuesta de fondo, son necesarias las leyes organizadoras de los poderes públicos, capaces de desarrollar los derechos constitucionales hoy desconocidos y de enmarcar las otras iniciativas legales que sean afines. Sin embargo, tenemos reparos para la tan deseable perspectiva de trabajo.

     Por un parte, hemos propuesto ante la Comisión  Permanente de Defensa de la Asamblea Nacional, la reconsideración, estudio y aprobación de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional (LOFAN) sancionada íntegramente  por el parlamento en 2005,  con presencia de  la oposición; valga la doble acotación, hubo una modificación parlamentaria en 2015, como tuvo la amabilidad  de  corregirnos el diputado Eliézer Sirit, presidente de la citada Comisión, aunque la entendemos como una reforma muy puntual, circunscrita o localizada; por lo demás, la propuesta misma no significa desconocer el trabajo realizado por los comisionados, en los últimos años.  Convengamos, el solo planteamiento de una ley de carácter orgánico significa romper con las prácticas acuñadas por el régimen que, al contrariar  la más elemental noción, naturaleza y distinción orgánica de las normas, interesadamente replicó o reeditó la normativa constitucional, sin el deseable desarrollo, como ocurrió con la Ley Orgánica Sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.

     Obra la circunstancia de una  transición democrática que todavía espera de fundamentales definiciones que implicarán  la actualización y constitucionalización de la Fuerza Armada Nacional, difícil y hasta imposible de lograr al corto plazo. Por ello, la pertinencia de un instrumento legitimado por el parlamento, independientemente de la correlación de fuerzas que privó al momento de sancionarlo, en reemplazo de la última ley habilitada en 2014, cuya reforma muy parcial, un año después, no alteró su avieso espíritu, propósito y razón.

    Por otra parte, celebramos la iniciativa de la sociedad civil organizada, a través de Aula Abierta, al orbitar digitalmente un Proyecto de Ley Orgánica de Universidades que obliga al  redimensionamiento del sector de un extraordinario aliento,  aunque consabidas las limitaciones de tiempo para acometer una empresa tan ambiciosa de cara a las tensiones y perturbaciones disparadas por el régimen que esperan de una muy pronta, concreta y decidida respuesta. No hay dudas, el planteamiento tiene el mérito de zanjar o de intentar zanjar la deliberada confusión generada por la dictadura que, mediante  la tristemente célebre sentencia 0324,  la cual mantiene en pie, tardará en solventar la cuestión de fondo que suscitó el  recurso interpuesto más de una década atrás ante el espurio TSJ.

     Por todos los medios disponibles, auspiciamos la discusión de la legítima aspiración de la entidad no gubernamental, aunque el coronavirus no eliminará el drama que atraviesan nuestras casas de estudios, violentado el artículo 109 constitucional. Luego, hemos  insistido hasta la saciedad al respecto, la urgencia es la de una legislación ordinaria que facilite la defensa real de la autonomía universitaria, bien al simplificar los procesos para unos comicios masivos, simultáneos y aleccionadores de las principales universidades, bien para establecer las responsabilidades civiles, administrativas y penales por la flagrante violación de las normas, por cuya reivindicación debemos velar.

     Ambos casos, el militar y el educativo, nos permite manifestar una inquietud adicional sobre la presunta ventaja de heredar las actuales y arbitrarias normas para garantizar la transición.    Al inicio luce o lucirá comprensible frente a la rápida resistencia y arremetida de las fuerzas desalojadas del poder, pero – luego – la tentación será la de preservarlas so pretexto de cualesquiera situaciones, prolongándose,  y, acá, quizá sea pertinente citar el Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional (RIDAN) que, esencialmente, es el mismo de 2010:  por  lo menos, al año de inaugurado el actual mandato parlamentario,  debió constitucionalizarse y lo acaecido después, con una división artificial y artificiosa de la Asamblea Nacional, abona  sólo a una garrafal error político.

     Fuere para una ley orgánica y, con mayor razón para una ordinaria, a pesar de las adversidades, la corporación legislativa puede admitir cualesquiera propuestas y, en la medida de sus posibilidades, asumirlas, evacuarlas y sancionarlas.  Existe la mayoría calificada para ello,  sorteado, incluso, en el caso de la orgánica, el “desliz idiomático del constituyente”, según el juicio de José Peña Solís, al tratarse de una admisión que convierte la consulta con el TSJ en un rito   (“El procedimiento legislativo en Venezuela”, UCV, Caracas, 2009: 113 ss.).

     En definitiva, el esfuerzo fundamental es el de “recobrar las reglas del  Estado de Derecho en Venezuela, el sistema democrático y la garantía de los derechos ciudadanos”, de acuerdo a la definitiva conclusión a la que arriba un importante y pormenorizado estudio, cuyo título es demasiado elocuente: “El TSJ al servicio de la revolución”, Galipán, Caracas, 2014: 425). Varios son los autores que apuntan  a una herencia muy bien sedimentada de dos décadas y tanto, necesaria de superar con la habilidad política y la destreza jurídica que amerita tamaña tarea.

  • Bajo el lema “exprópiese”, se generó el hambre en cada hogar venezolano – Por Jenfrank Roche

    Bajo el lema “exprópiese”, se generó el hambre en cada hogar venezolano – Por Jenfrank Roche

    Desde la llegada del régimen chavista al poder, se nacionalizaron o se expropiaron diversas empresas privadas y millones de hectáreas, muchas de ellas dedicadas a la producción de alimentos. La guerra contra la propiedad privada fue tan grande que originó la quiebra del sistema alimenticio del país.

    Bajo el lema “exprópiese”, comenzó el robo monumental a pequeños y grandes empresarios, claramente con la intensión de construir un sistema comunista que estuviera liderizado por las mafias, generando hambre en cada hogar venezolano, corrupción para enriquecer a unos pocos y destrucción para un país.

    Según datos aportados por Conindustria, Venezuela tenía 12.700 industrias privadas cuando Chávez llego al poder, hoy hay menos de 4.000. El chavismo no solo expropió empresas, también expropió millones de hectáreas que hoy día están completamente abandonadas. Grandes e históricas haciendas quedaron totalmente destruidas, el trabajo de muchos años se esfumó con un decreto.

    No solo las expropiaciones tuvieron un efecto negativo para los dueños de estas empresas, también se vieron afectados los trabajadores que por muchos años dedicaron sus vidas al crecimiento de sus lugares de trabajo. Llanto, rabia e impotencia fue el sentimiento de cada persona que perdía su empleo; odio, resentimiento y venganza, fue el sentimiento del ejecutor de las expropiaciones.

    Con la llegada del coronavirus al país se ha acentuado la crisis alimentaria, lo poco que se produce en nuestros campos se pierde por falta de gasolina, las pocas empresas que sobreviven son asediadas por las mafias; no cabe duda que para Venezuela fue más letal el socialismo que el coronavirus.

    Para las mafias nunca será suficiente tanta destrucción, siempre buscaran subir el nivel de persecución y hostigamiento, generando así poder y riqueza para una cúpula socialista.

    El régimen Chavista-Madurista se ha encargado de generar hambre, miseria y muerte, solo así, tendría el poder sobre la sociedad venezolana. No obstante, los venezolanos seguimos en un país, -aunque destruido y apunto de una hambruna- luchando por recuperar nuestra libertad para poder construir ese país próspero y rico de verdad.

    Resistiremos.

  • La libertad económica, un antídoto contra el coronavirus – Por Jenfrank Roche

    La libertad económica, un antídoto contra el coronavirus – Por Jenfrank Roche

    Con la llegada de la Covid-19 los diversos sistemas de gobierno alrededor del mundo entraron en acción para evitar la propagación del virus mortal; con éxito o no, todos están llevando a cabo distintas medidas.

    Debemos tener en cuenta que cada sistema de gobierno le rinde cuentas a un concepto ideológico, que en muchos casos en lo teórico es totalmente opuesto a la realidad, esto nos permite ver los distintos niveles de acción en cada país, niveles que pueden estar susceptibles a la burocracia, la corrupción y en algunos casos, a las mafias que manejan algunos sistemas de salud alrededor del mundo.

    Es imperativo recordar dónde se originó la Covid-19, específicamente en la Republica China, claramente bajo un sistema comunista. Al día de hoy existen serias dudas del lugar donde se inició el brote del virus dentro del país; todo esto nos demuestra nuevamente que el comunismo solo produce muerte.

    Ahora, con la enfermedad esparcida por el mundo entero, existen naciones donde el coronavirus ha atacado, pero su nivel de destrucción en la vida humana no es tan severo, los casos más relevantes son el de Alemania y Corea del sur, estos países comparten un pilar fundamental y es la libertad que indudablemente ayudó al crecimiento económico de estas naciones, y posterior establecimiento de un efectivo sistema de salud en su gran mayoría privado.

    El éxito de Alemania, se debe al medio millón de pruebas que hacen en una sola semana para detectar al virus, todo esto gracias a una gran red de laboratorios que permiten la producción constante de estas pruebas. Además, Alemania cuenta con el mayor número de camas en centros hospitalarios de toda Europa, lo que le permite enfrentar una crisis sanitaria de estas características.

    En el caso de Corea del Sur, tenemos que este país ampliamente conocido por su libertad económica ha realizado pruebas masivas en todo su territorio. Este país cuenta con un sistema de salud óptimo y eficaz, reconocido por el mundo entero, donde el 97 % de la población paga el seguro nacional de salud, lo que sin duda ha significado una pronta respuesta contra el virus.

    Ambas naciones demuestran que la libertad es un pilar fundamental para enfrentar a grandes crisis sanitarias. En los países donde el virus está ocasionando un mayor desastre, podemos observar rastros o presencia directamente del socialismo, esto demuestra que una nación solo estará preparada ante cualquier crisis, si, solo si, deja atrás las medidas represivas de la izquierda y el socialismo; aperturándose así ampliamente a la libertad económica que es la generadora de calidad de vida.

    @JenfrankRoche

  • Justicia: Ni borrón, ni nuevas cuentas – Por Abraham Sequeda

    Justicia: Ni borrón, ni nuevas cuentas – Por Abraham Sequeda

    Más temprano que tarde, la impunidad de los delitos sobre el patrimonio público, siempre traerán consigo las calamidades propias de un Estado corrompido. El peculado, como se conoce en la legislación, es un delito, una forma de corrupción que comete un funcionario. Normalmente el peculado se refiere en forma genérica al robo de dinero de fondos públicos, sin embargo, la definición se extiende hasta hacer uso de ciertos objetos disponibles para el bien común de la ciudadanía. 

    El peculado se divide en cuatro tipos: por Apropiación, por Uso, por Error y por Aplicación Oficial Diferente. En Venezuela, en el Código Penal, además del peculado, para los funcionarios se establece la figura de “concusión”; es decir, delito por abuso de sus funciones. Así también, la “corrupción” como elemento aparte, en el cual se distingue el tráfico de influencia con retribución en dinero o en otra cosa y la ineficiencia de funciones propias del cargo.

    Básicamente en cualquier sondeo de opinión pública, el principal problema es la corrupción. Producto de la falta de sentido común, de diferenciar entre lo bueno y lo malo, más una dosis de impunidad, se genera este mal que deriva en el caos, alcanzando un nivel de equivalencia en escala, a la pobreza de una nación. La corrupción es un factor común de las instituciones públicas en Venezuela, históricamente hablando y exacerbada en los últimos años.

    De esta forma, se han constituido verdaderos bloques de crimen organizado, de funcionarios amparados por el poder y pasando por encima de la legislación vigente, que han destruido todo tipo de convivencia sana; una especie de rebatiña o como dicen algunos: sacar lo más que se pueda al estado. En Venezuela, el germen muy bien inoculado desde hace décadas, permite que este flagelo en el futuro, impida cualquier intento para reconstruir a  Venezuela.

    Desde hacer negocios con el gas doméstico, tráfico de gasolina, utilización y apropiación de bienes públicos para usufructo propio, entre otras acciones de los que se hacen llamar funcionarios; que van desde cargos nacionales, estadales y municipales, hace que sea imprescindible como acción de justicia, en orden de urgencia una Auditoría Administrativa Exhaustiva; una acción de justicia, una vez sean desplazados los socialistas de las instituciones gubernamentales.

    Esta auditoría debe arrojar conclusiones que vayan directamente a sancionar los responsables, los corruptos o los causantes, de tales  acciones y si es posible resarcir los daños ocasionados al patrimonio público.

    La acción política y ciudadana, como licuación esencial en la construcción de sociedades sanas y estables, debe partir de los pilares de la verdad, la ética y el sentido común. La auditoría en las instituciones y la reducción del tamaño del Estado, conducirán a aumentar sin duda alguna la eficiencia en la gestión pública.

    @abrahamsequeda

  • Democracia y liberalismo – Por José Daniel Montenegro

    Democracia y liberalismo – Por José Daniel Montenegro

    Una de las denuncias más reiteradas y frecuentes del discurso de la izquierda más reaccionaria, desafortunadamente compartida, en una medida nada despreciable, por la llamada izquierda moderada o progresista es que “Los países no son pobres, sino que han sido empobrecidos como consecuencia del saqueo sufrido por parte de los actualmente países ricos”.

    Esto supone, implícitamente, que en un primer momento muy lejano, probablemente desde el mismísimo Génesis bíblico, existía una riqueza global, invariable y repartida equitativamente entre todas las naciones; idea que dicho sea de paso, alberga en su núcleo, la muy disparatada y nociva tesis de que, como si de la Ley de Conservación de la Energía se tratase, “la riqueza no se crea ni se destruye, sólo cambia de manos”, además, que este “cambio de manos” solo es posible mediante el saqueo, el robo y el pillaje de unos sobre otros, los fuertes sobre los débiles. ¡Que poca fe en la humanidad!

    Si esto fuese cierto ,entre los países más ricos de la actualidad debería estar Egipto, sin duda también los correspondientes a la antigua Mesopotamia como Irak y Siria, también el actual Irán, antiguo Imperio Persa y más recientemente, por ejemplo España y Portugal, que hace unos pocos siglos dominaron y, económicamente hablando, saquearon muchos territorios mediante el poder de la espada, además de esto, Alemania, Japón e Italia deberían encontrarse hoy en la más completa ruina , como consecuencia de haber resultado vencidas durante la Segunda Guerra Mundial, hace apenas 75 años. En cada caso, ninguno de estos ejemplos son compatibles con la tesis de los antagonismos: saqueadores y saqueados, explotadores y explotados, vencedores y vencidos.

    A través de muchas discusiones, debates o intercambio de ideas con el eminente profesor y sociólogo venezolano José de Jesús “Chelin” Guevara, y el muy lúcido joven abogado José Daniel Torres, he tratado de comprender la relación existente entre la ausencia de libertad y verdadera democracia con pobreza y el subdesarrollo de algunas naciones y, en el caso que nos ocupa, Venezuela, algunas respuestas hemos ido a buscarlas en la mismísima estructura política, social y económica de la Venezuela colonial.

    Desde la época colonial, el intervencionismo mesiánico y todo poderoso de los antiguos monarcas ha sobrevivido en mayor o menor medida, casi inalterado en el enfoque presidencialista venezolano, esto es, la visión profunda del Estado omnipotente, cuyas consecuencias ha dejado a Venezuela postrada y malherida mediante el comportamiento destructivo y asfixiante, de un Estado que no asume a los habitantes como ciudadanos, sino como vasallos, como claramente escribió Carlos Rangel: “comparable a un gigante de cerebro minúsculo y sin control de sus actos, que sin embargo persiste en postularse como el único capaz de conducir hasta en sus más mínimos detalles, la vida de una sociedad a la cual se supone compuesta de eternos menores de edad, en eterna necesidad de tutela” ¡Pero que poca fe en el individuo y cuánta fe (inmerecida) en sí mismos!

    La doctrina del liberalismo clásico, es claramente antagónica a lo que en Venezuela se asume como democracia. El liberalismo se fundamenta en un conjunto de ideas cuya característica principal es la libertad del individuo. En su forma original es una corriente económica, filosófica y política, se fundamenta en cuatro principios básicos: los gobiernos limitados, tanto en funciones, poderes y recursos; los mercados libres y abiertos a la competencia; el absoluto respeto a la propiedad legítima, fundamento de la rigurosa independencia de las instituciones privadas respecto al Estado; y la igualdad de todos los individuos ante la ley. Los Gobiernos limitados constituyen la única garantía para gozar de la libertad, y también de otros valores como el orden, la seguridad, la justicia, la paz y la prosperidad.

    Pero hay otra situación funesta que junto al subdesarrollo político heredamos de España (muchas de las cuales actualmente la misma España ha dejado atrás): la adopción por la República del principio de que el Rey, en este caso, el Estado, debe ser casi por mandato divino, el propietario no solo de casi todas las extensiones de tierras, sino además, el propietario del espacio aéreo y el espectro radioeléctrico, y de todos los recursos que se encuentran en el subsuelo, incluidos aquellos que se encuentran debajo de las superficies territoriales que pertenecen a personas naturales, sin que, como sociedad civil, hayamos podido alguna vez articular alguna reacción efectiva ante semejante despilfarro de irracionalidad gubernamental.

    La historia democrática de Venezuela, es la historia de los aciertos parciales, incluso notables en el campo de la política, pero mezclados con totales desaciertos en el campo de la economía. Alguna vez tuvimos elecciones cívicas y transparentes, ejemplo mundial de democracia de una sociedad que caminaba con firmeza envidiable hacía la civilización, una de las virtudes innegables de la época del bipartidismo comprendido entre los años 1958 y 1998.

    Pero nuestra democracia se inclinó, casi exclusivamente, a un asunto netamente electoral y de opinión de las mayorías, por ello cuando algún presidente recibió críticas incómodas y difíciles de refutar desde algún sector de la sociedad civil (Herrera Campins, Lusinchi y Chávez más que ningún otro), ofrecían como respuesta “Si no te gusta mi forma de gobernar, arma tu propio partido y gana unas elecciones” ,dejando claro con ello, que en sus visiones de democracia, aunque muy dispares en otros aspectos, era perfectamente válido y razonable que con tan solo ganar unas elecciones, el funcionario electo debía gozar del “derecho” de hacer lo que se le viniera en gana, con la subyacente y muy grave afirmación de que, son los ciudadanos los que existen para justificar la comodidad y confort gubernamental y no al revés, los gobiernos justificando su razón de ser en el servicio ineludible a los ciudadanos.

    Aunque mucho se suela repetir, es completamente falso que en Venezuela haya fracasado alguna vez el liberalismo o la economía de mercado previo a la llegada de Chávez. La verdad que en nuestro país, el liberalismo nunca se ha implementado, lo que ha existido es un sistema que ha colocado todo tipo de obstáculos al comercio entre gentes honestas a su vez que ha estimulado el pillaje, la arbitrariedad, el tráfico de influencias y el soborno de funcionarios estatales, con lo cual, los gobernantes (nuestros “reyes tropicales”) se han reservado el control discrecional de toda la actividad económica privada, obstruyendo toda transacción voluntaria y conducida de buena fe entre particulares y, cuando hemos visto el auge incontrolable de la corrupción y el estancamiento de la economía, el reflejo espontaneo de nuestros gobernantes, herederos de la “Compañía Guipuzcoana” ha sido culpar a los empresarios en general, aumentando los controles, las fiscalizaciones, congelando precios y hasta acusando al ciudadano común de “bachaquero”, especulador o excesivamente consumista, víctimas de un supuesto pánico generado por los medios de comunicación sobre una escasez “inexistente”, aunque cualquiera pueda verificar fácilmente que efectivamente los anaqueles se encuentran vacios y la producción paralizada.

    Cada control, cada fiscalización, cada alcabala gubernamental es una negación de la democracia y una puerta abierta a la corrupción, donde funcionarios cada vez de menor rango, reciben poderes discrecionales para someter al ciudadano y presentar ante ellos una demanda de soborno si deseamos, llevar a feliz término los innumerables trámites burocráticos que las mismas administraciones gubernamentales imponen. El funcionario estatal, en posición de hacerlo, tendrá entonces interés positivo en la multiplicación de los requisitos, firmas, sellos, controles, alcabalas, autorizaciones. Se inicia aquí la compleja red de compra y venta de influencias y privilegios, cuyo máximo lucro podemos encontrar en las multimillonarias transacciones petroleras (por “derecho divino” ya lo hemos dicho en potestad del Estado), que han convertido a algunos políticos en acaudalados magnates sin siquiera haber trabajado nunca realmente.

    Algunos voceros, tratando de aportar una solución, claman a diario por “caras jóvenes” o “nuevos rostros” en la política, lo que no es en sí mismo, algo equivocado, pero debemos admitir, sin complejos y sin hacer gala de deshonestidad intelectual, que nuestro problema poco se relaciona con “las caras” (nuevas o viejas), sino más bien con el modelo, más aún, cuando no pocas “caras nuevas” han emergido en la política ya contaminados, por la peste intervencionista, estatista, es decir, socialista, y la presunción arrogante de que ahora son ellos los que deben ser los nuevos “tutores” de nosotros los ciudadanos, los eternos “menores de edad”.


    Suponen ellos además, que con buen gusto y hasta agradecimiento, debemos aceptar el “desinteresado sacrificio” de ofrecerse voluntariamente para dirigir nuestras vidas, mientras que, bajo este enfoque, serán ellos y no nosotros, los que mejorarán notablemente la calidad de vida. Un buen ejemplo de ello, es nuestro “Benedict Arnold” endógeno, aquel joven que surgió de los movimientos estudiantiles universitarios por allá en 2007, carismático, de hablar apresurado y sin duda, es lícito admitirlo, con talentos fuera del promedio, pero que luego de ser diputado suplemente de María Corina Machado ante la Asamblea Nacional, se pasó a las filas del chavismo. Él no rompió ni traicionó su esencia ideológica al hacerlo, sólo se fue hacía otro equipo, que pregona más o menos mismas ideas en las que se formó, pero en este caso, de forma abierta, coherente y radical.

    Venezuela realmente requiere son ideas novedosas, más democracia y no democracia a medias, libertades civiles e individuales con la responsabilidad que ello implica, igualdad de todos ante la ley. Los venezolanos no necesitamos cambiar a un tirano por unos “amos más amables”, necesitamos gobiernos que nos sirvan, que promuevan la libertad y garanticen bajo un marco de legalidad transparente y respeto entre todos, que cada individuo pueda dedicarse a la búsqueda de su propia felicidad. Necesitamos poner en marcha la creatividad y talentos que nos son inherentes y que, por primera vez, se apliquen los principios del liberalismo clásico, entre ellos, una economía libre y abierta fuera del alcance del control de los políticos de turno sin importar su color partidista.

    @dmontenegrov1

  • ¿Es posible en Venezuela culminar el año escolar en casa? – Por Anacelmira Urbina

    ¿Es posible en Venezuela culminar el año escolar en casa? – Por Anacelmira Urbina

    Este 7 de abril 2020, Aristóbulo Istúriz, informó a los venezolanos que se decreta la suspensión de clases presenciales por lo que resta del año escolar 2019-2020, esto como una medida preventiva ante  la pandemia COVID-19.   Luego de este anuncio la pregunta que como madre me hago es  ¿Cuáles serán las estrategias pedagógicas a implementar en nuestros hogares? cuando vemos que solo el 45% de los venezolanos poseen línea telefónica CANTV, y ojo, esto no significa contar con el servicio de Internet ABA, que se presta a través de esta empresa, sumado a que un alto porcentaje de los hogares venezolanos no cuenta con equipos electrónicos como computadora, tablet o teléfono inteligente para acceder a Internet.

    Está estrategia en la práctica no es posible de aplicar en Venezuela, cuando poseemos el Internet más lento de la región y no llega a todo el país, adicional al sufrimiento diario de pasar entre 10 y 15 horas al día sin el servicio eléctrico. No conforme con estás limitantes la mayoría de los padres no están en casa todo el día porque pasan interminables horas en colas y recorridos para llevar el alimento a sus hijos…. Imposible obtener aprendizaje si se tiene hambre.

    Pensando en la importancia de lograr un verdadero  aprendizaje como madre me pregunto ¿Tendré la preparación académica y psicológica para enseñar a mis hijos como lo hacen los docentes? Indiscutiblemente que los padres y representantes son fundamentales para apoyar el proceso de enseñanza aprendizaje, pero jamás podremos sustituir la invaluable labor de los docentes que día a día guían a nuestros hijos en este hermoso camino, a ellos con estas líneas agradecerles siempre su apoyo y  haber escogido está importante profesión.

    Como vemos el culminar del año escolar en casa en Venezuela es un reto enorme con muchas dificultades, no solo para los padres y representantes, sino para los estudiantes y docentes… para mis valientes, con sueldos de miseria y una calidad de vida tanto o más precaria que la de sus estudiantes.

    La medida de culminar en casa el año a distancia es la ideal cuando enfrentamos está pandemia mundial, porque la salud es la prioridad, pero lamentablemente en Venezuela donde el socialismo ha destruido todo por más de 20 años es prácticamente imposible ponerla en práctica de la manera correcta.

    El socialismo ha traído miseria y desolación a nuestro país y ha socavado nuestra calidad de vida al máximo, urge erradicarlo de raíz por el futuro de nuestros hijos, ellos merecen todo lo mejor para ser felices, merecen una educación de calidad y no la burla que los usurpadores pretenden enseñar a través de programas de televisión del estado.

    Por todas las razones expuestas considero, como madre, que en Venezuela no sé puede culminar el año escolar hasta que no sé tengan condiciones mínimas, quizás se debe realizar una reprogramación completa del año escolar modificando los meses donde se cubre el lapso académico.

  • María Corina sobre hechos de Falcón, en entrevista con Nehomar Hernández y Jovel Álvarez

    María Corina sobre hechos de Falcón, en entrevista con Nehomar Hernández y Jovel Álvarez

    Palabras textuales

    Evidentemente, es una situación muy grave que amerita una respuesta inmediata, firme y justa. Se procedió, tan pronto tuvimos conocimiento de estos hechos, a suspender preventivamente a este miembro de la organización de todas sus responsabilidades en el partido y de su militancia, con el propósito de lograr preservar la integridad y los valores de nuestro partido y darle la posibilidad a él de ejercer el derecho a la defensa y que efectivamente pueda, razonablemente, demostrar cuál es la verdad de los hechos.

    Nosotros tenemos en el partido mecanismos internos, a través de nuestro Código de Ética y del Comité de Garantías y Disciplina, que inmediatamente se aplicaron.

    Esto trae una profunda reflexión a toda la sociedad venezolana, porque en la medida en que un Estado criminal, narcotraficante y terrorista está penetrando con sus tentáculos toda la sociedad, hay que tomar mecanismos cada vez más estrictos para salvaguardar los valores que compartimos y, en el caso de Vente, incluso elevar los criterios y estándares de comportamiento y control que ejercemos dentro de la organización.

    Desconozco de qué se le acusa, pero la información que tenemos es la de los medios y la que se maneja en la Península de Paraguaná; pero tiene que haber un equilibrio entre preservar el partido y sus valores y preservar la justicia y la presunción de inocencia y el derecho a la defensa que debe tener cada ciudadano, tanto en los procedimientos internos, como en la justicia nacional e internacional.

    Esto es una amenaza que está ocurriendo en todas las organizaciones -políticas, sociales, académicas- de la sociedad venezolana, porque sabemos la cantidad de dinero y la forma cómo ha ido penetrando toda la sociedad. Esta es una alerta indiscutible a todos los ciudadanos -y sobre todo a aquellos que hacemos un ejercicio en la política y creemos en la justicia, la integridad y en que se erradique la impunidad- a que hay que actuar desde ahora y que hay que tomar acciones desde ya de manera implacable, mucho más cuando son casos cercanos a nuestra organización. Es un momento, insisto, para actuar con inmediatez, firmeza, justicia y transparencia.

  • Medidas del tirano (parte III) – Por Luis Beltrán Calderón

    Medidas del tirano (parte III) – Por Luis Beltrán Calderón

    En relación al Decreto de «Medidas Económicas Especiales» dictadas por el régimen de Nicolás Maduro, contiene medidas laborales, sociales y económicas que requieres ser analizadas y hacerles los correspondientes cuestionamientos desde el punto de vista legal y sus connotaciones de orden social y económico. En la Parte II de este artículo, desarrollé los tres primeros puntos, en este continuamos:

    Quinta: Plan priorizado de inversión agroalimentaria para garantizar que siete millones de familias organizadas, reciban productos de primera necesidad en su comunidad.

    Comentario: Con esta decisión operará también el apartheid ideológico, porque los productos que seguro serán las cajas Clap, las recibirán solo los afectos al régimen, y la misma previsión que será para siete millones de familia, quedan diecinueve millones de familias pelando, excluyendo a la diáspora.   

    Sexta: Condiciones especiales a los créditos otorgados, entre ellos la suspensión por un lapso de seis (6) meses de los pagos de capital e intereses de todos los créditos. Suspensión del pago de intereses moratorios en esta prórroga.

    Comentarios: No merece mayor comentarios, porque el órgano encargado será SUDEBAN, quien se encargará con todas las entidades bancarias y financiera del país, en unificar una restructuración de todos los créditos, y estos seis meses serán incorporados en el lapso de tiempo que les dieron para su pago.

    Séptima: El sector Telecomunicaciones está obligado a garantizar la prestación de los servicios, en medio de la contingencia. Prohibido en los próximos seis (6) meses, el corte de los servicios de Telecomunicaciones, extendida a todos los servicios públicos.

    Comentario: También considero que existe un contrato de servicio entre los particulares y la empresa de telecomunicaciones, con normas de adhesión, procede de igual forma una intromisión del Estado en esta relación de particulares. 

    El órgano encargado de la ejecución será CONATEL, quien en forma coercitiva obligará a las empresas a prestar y no cortar el servicio, sin que medie ningún pago en seis meses. Pero estas facturas de servicios de Telecomunicaciones causados, se irán acumulando aunado a las nuevas facturas, se harán impagables en detrimento de los usuarios. 

    Por otra parte, significa una debacle económica para estas empresas de Telecomunicación, que en sus mayorías son de capital extranjero, podrían aprovechar este abuso de poder del régimen para irse del país. 

    El rol del Estado es mediar con las empresas para que suscribieran acuerdos de pago con los usuarios, en forma parcial distribuidos los montos adeudado de los seis meses, en las nuevas facturas. ¿Qué pasara con los servicios de telefonía prepago, se prestará el servicio, sin meterle recarga? Ya veremos. 

    Durante estos seis meses no procederán las demandas por ante los Tribunales, por falta de pago como cáusales de desalojo para locales comerciales y viviendas, según las leyes que regulan estas materias. 

    Sin embargo, si procede las otras causales de desalojo tales, como deterioro del inmuebles, sub-arrendamiento, cambio de uso del inmueble, destinar el inmueble a uso deshonesto etc, ect. 

    Este decreto solo protege vivienda principal, y cuando se refiere a locales comerciales excluye oficinas, industrias, pensiones, habitaciones, inmuebles destinados a alojamiento turístico, fincas rurales y terrenos no edificados y residencias estudiantiles (sector de poco recursos y muy vulnerables), conforme al artículo 4 de le Ley de Regulación del Arrendamiento Inmobiliario para el Uso Comercial.