La propuesta
en sus dos acepciones, tanto en la proposición de una idea o proyecto, como la
consulta para buscar soluciones a un problema, convergen ambas en el caso que
nos compete, en un proceso para someter a prueba un plan para la reconstrucción
de un país. En lo político me refiero a la decisión del ciudadano o elector,
sobre la propuesta de un proyecto de reconstrucción, el problema es Venezuela y
el plan está por estructurarse. Dando por hecho de antemano, el fin de la etapa
terrible de la usurpación y sus consecuencias prácticas, se estaría llegando a
unas elecciones libres, transparentes y competitivas.
Luego
de una etapa de retroceso económico, desmantelamiento de las instituciones,
aniquilación de la industria petrolera nacional, corrupción generalizada,
legalización en la práctica de monopolios y carteles, instauración de un
sistema político totalitario y corrupto, y un funcionariado sin criterio y
arrodillado a las migajas de su líder-jerarca,
más difícil de entender es, una población con la perspectiva
generalizada, pertinaz, en la cual las cosas o situaciones que son negativas o
perjudiciales, están mal hechas o que funcionan mal, no son observadas por ella
y peor aún, su cotidianidad y prevalencia las hacen ser consideradas como
normales. Sin embargo, existe la esperanza, de que se aproximen situaciones de
bienestar y renacimiento promovidas por algunos grupos de ciudadanos y
organizaciones, los cuales están claros en el camino a seguir en la acción
política y las soluciones, los emprendedores honestos y otra pequeña parte que
se está preparando o en busca del conocimiento.
Tenemos
que diseñar el plan para reconstruir a Venezuela, el cual debe contemplar los
recursos económicos que quedarán (dinero en tesorería, estructuras físicas,
activos), los recursos del subsuelo y la población sobreviviente sana. Esto
sería lo positivo. Pero, en cuanto a lo negativo ¿que quedará?, podemos
mencionar: la población sobreviviente enferma, sistema educativo retrogradado y
deshonrado, la contaminación y destrucción ambiental, las mafias activas y
latentes, las enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes, las deudas
tanto la soberana de Venezuela como de PDVSA; es decir, enfrentar el embargo
económico y comercial. La población venezolana en general, con miras a ser
ciudadanos venezolanos, lamentablemente está severamente afectada.
Estadísticamente Venezuela perdió toda una generación joven; de potenciales
científicos, investigadores, emprendedores, políticos también. El panorama no
es alentador, pero si somos realistas y estamos claros de donde partimos,
podremos hacerlo; es decir, revertir el daño y avanzar en el desarrollo. Sobre
las fuerzas externas, es claro que están presentes la ideologización; es decir,
el diseño de una sociedad sólo para satisfacer los intereses de un grupo, un
jefe o ideólogo; la certeza de la población adoctrinada de que no existe más
nada. La sumisión al miedo, la ignorancia supina, el cargo para poder tener
algún ingreso o migaja, entre otros mecanismos de chantaje.
Las
fuerzas internas como la ignorancia y la necesidad, se hacen visibles al menos,
a través de tres situaciones: La Alimentación, El Embarazo Precoz o en
Adolescentes y la Educación Formal e Informal. En cuanto a la
alimentación, la población venezolana en
general sufre de un severo proceso de inseguridad alimentaria, por la falta de
comida sana, nutritiva y suficiente, que se traduce en desnutrición, en sus
diferentes modalidades: sub alimentación, emanación, malnutrición, retraso del
crecimiento y en muchos casos marasmo y kwashiorkor. El embarazo precoz o
embarazo en adolescentes, devastador proceso de degeneración de una sociedad,
cuya estadística en Venezuela despunta con un 80,9 en el grupo de mujeres de 15
a 19 años /1.000 nacimientos, sólo por debajo de Nicaragua que presentaba un
92,8 / 1.000; ambos datos hasta 2015, lo que proporciona la peor estadística
para los países de América. Un tercer elemento se refiere Educación Formal e
Informal; la educación formal impartida en los centros educativos a través de sus
programas y la educación informal impartida desde la familia, sobre la ética
del sujeto. Desde los preescolares hasta las universidades, se puede comprobar,
las deficiencias, más bien el deterioro, que se ha venido agravando, resultando
que esas instituciones en su nivel respectivo no puedan lograr sus objetivos.
Dicho de otra forma: no hay un ambiente sano para las actividades académicas ni
la intención real de solucionarlo. En estas mismas instituciones brotan sin
limitaciones las consecuencias de la ética despreciada por la conciencia del
sujeto; una de ellas la indisciplina que termina por destruir el ambiente para
el aprendizaje y el acto académico.
En
cuanto a las propuestas, con mucho cuidado y modestia, es conveniente comenzar
por el aspecto académico, la educación; más específicamente el crear
conocimientos, manejar el conocimiento, en pocas palabras: pensar. No existen
soluciones estructurales inmediatas. Quien desee comenzar a formar ciudadanos:
bienvenido. Pero al grano; ¿cómo se evidencia el deterioro en las instituciones
educativas?: 1) Falta de docentes en materias específicas, a tal nivel, que los
cargos abandonados por la diáspora, no pueden reemplazarse ni por el número de
postulaciones existentes. 2) Proceso decadente en la selección de docentes, 3)
La existencia de docentes no preparados, 4) Situación precaria de servicios de
agua, electricidad, entre otros, 5) Situación crítica en la dotación de insumos
para la limpieza de las instalaciones, 6) Ausencia de documentos que rigen el
comportamiento dentro de las instituciones educativas, 7) Políticas o más bien
regímenes educativos perversos, 8) Los docentes como profesionales peor pagados
y 9) Programas Instruccionales deliberadamente despojados de contenidos
importantes y necesarios.
Luego;
¿cuáles son las consecuencias del deterioro?: 1) Los estudiantes cumplen con no más del 50 %, del contenido
programático de las asignaturas que si tienen docente. Además los estudiantes
sólo cumplen con no más del 30% o 40% del programa académico total y como
corolario, el rendimiento académico no sobrepasa el nivel medio de cualquier
escala de estimación. Sólo estos elementos deberían colocar en alerta roja al
sistema educativo. 2) Los contenidos no son transmitidos con el criterio
requerido y además son mal impartidos, 3) Áreas del quehacer de las
instituciones educativas tales como comedores, laboratorios docentes,
bibliotecas, fallan en su desempeño por falta de servicios como agua,
electricidad y gas, 4) La existencia de un espíritu organizacional en el cual
los estudiantes tienen la certeza de que pueden someter mediante su
indisciplina, todo el ámbito académico, sin temor a sufrir alguna sanción, 5)
Desarticulación entre instituciones competentes, entre ellas las policías, lo
que conlleva al hurto y destrucción inmisericorde de las instalaciones, 6)
Incompatibilidades entre leyes, reglamentos y resoluciones que rigen la materia
educativa.
Finalmente;
¿qué debe considerar una propuesta a corto plazo?: 1) Reingeniería en el
Ministerio de Educación y en las zonas educativas, 2) Revisar toda la
legislación en la materia, comenzando por derogar la Ley de educación vigente,
3) Revisar y actualizar los programas a todo nivel, 4) Redactar y aplicar
documentos en cuanto convivencia y disciplina escolar, 5) Incorporar programas
de capacitación y actualización docente, 6) Elaborar criterios de desempeño y
meritocracia para los pagos y ascensos, 7) Elaborar criterios para cumplimiento
de metas de calidad del estudiante, 8) Política de incentivos a estudiantes con
buen rendimiento, tanto económico como de acompañamiento o tutela académica, 9)
Establecer políticas de incentivos a docentes y personal administrativo
destacados.
En
cuanto a las universidades, entendiendo que no son instituciones ideales,
impedir que el régimen desde afuera y desde adentro terminé por llevarlas a
niveles de bachillerato o peor. Se debe incluso hacer frente a pervertidos que
desean un cargo a toda costa y el régimen se los facilita con amañadas
elecciones universitarias, violando la propia constitución.
Quedaron
por fuera aún para tratar en próximas oportunidades, asuntos más estructurales
de la ética, los valores, los principios y las normas. Entender los procesos
por medio del cual sujetos sin necesidades económicas, con educación formal, sufren
de una enloquecedora fiebre de hacerse de fortuna, no con esfuerzo físico, no
con el estudio y el esfuerzo académico, no entendiendo y manejando la ciencia;
sino con la condenable falta de la influencia de la formación natural, ética
del ser humano. Por otro lado un espíritu juvenil desviado a lo fácil, lo
burdo, lo chabacano, lo grotesco y lo procaz. Así como la observación de actos
de vida y hechos concretos y cotidianos de planificación, conciencia y trabajo,
truncados. Ver al futuro, pisar firme hoy y con base a eso sin prejuicios y de
una vez ser claros consigo mismo, para aceptar o negar que la vida como la que
vivimos en Venezuela, es viable o no lo es, y actuar inteligentemente, pensando
cómo cambiarlo o modificarlo, es lo que nos diferencia de otras sociedades,
avanzadas. Siempre para hacer algo se necesita de una estrategia, ser
improvisado no siempre es seguro.
@aricard53712558