Autor: Claudia Macero

  • Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco

    ¿Dónde queda la calle?
    Hay una forma delicada de tomar las hojas entre el índice y el pulgar pero sin agarrar el rábano. Tal puede ser el debate en las filas democráticas que algunos asoman como una dicotomía entre concurrir a las elecciones o «coger la calle». En realidad la contradicción no existe y plantearla suele ser una forma de escamotear los puntos que están en discusión.

    LAS ELECCIONES. Salvo en 2005, cuando la totalidad de los partidos opositores, líderes, ONGs y ciudadanos libres participaron de la abstención en un ambiente pre insurreccional, no se ha vuelto a llamar a la abstención en forma organizada. Debe recordarse que en esa oportunidad la abstención fue del 83% del padrón. Fue una acción cívica que se veía -al menos en el imaginario social- como el anticipo de una nueva renuncia presidencial. Desde entonces ningún sector organizado ha convocado a la abstención y se ha impuesto la participación electoral en todos los eventos convocados. Algunos de éstos han concitado una amplia participación y otros una menor. Cierta tontería en boga pretende achacarle la responsabilidad exclusiva de la abstención que se ha producido espontáneamente, como en las elecciones de gobernadores de diciembre pasado, a los electores, sin tomar en cuenta la responsabilidad de la dirección opositora que en varias ocasiones no ha tenido la política destinada a inspirar y promover la votación. En esos momentos el desencanto o el desinterés han calado, a pesar del mecanismo perverso que consiste en desechar las responsabilidades de los dirigentes y endosarlas cómodamente a los ciudadanos de a pie.

    Aunque de sorpresas está lleno el planeta, en una situación como la de hoy, que no predice una insurrección o una indignación española o egipcia, concurrir a las elecciones es la opción conveniente y deseable, siempre y cuando se logre insuflar el entusiasmo que una elección local que, como la que viene, no parece suscitar. Es posible que sólo se pueda lograr galvanizar la voluntad democrática en la medida en que aquello que posibilitó el fraude de la elección presidencial del 14 de abril, sea enfrentado de modo adecuado; especialmente lo que se refiere a considerar al Consejo Nacional Electoral como herramienta fundamental del régimen para aplastar las fuerzas democráticas. Si no se asume la participación del próximo 8-D como el lugar de un desafío que supera la elección de concejales y alcaldes, no habrá forma de sobreponerse a la contradicción que supone haber denunciado que Nicolás Maduro es presidente por un fraude y al mismo tiempo concurrir a elecciones bajo las reglas y actores de ese fraude. Esa contradicción se puede manejar sólo en la medida en que sea claro que el Gobierno y el CNE son el mismo enemigo.

    ¿Y LA CALLE? Algunos actores fundamentales de este proceso plantean que al lado de las elecciones es indispensable «tomar la calle». Esto, de tan simple que es, se ha vuelto un galimatías. Especialmente cuando muchos lo plantean en conversaciones familiares, en las redes sociales o ante el público, y siempre sale un huelefrito a decirle, «bueno, si quieres calle, cógela tú, anda pa’ fuera, agarra el fusil y llega a Miraflores». Habitualmente esta respuesta proviene de algún prosélito de la oposición formal que entiende ese reclamo como un emplazamiento que busca ofender a Capriles. Cuando no es necesariamente así, a pesar de esa perniciosa idea de que si llamas a la gente a manifestar y el Gobierno reprime, entonces el responsable eres tú por ejercer tus derechos.

    La verdad es que esa fascinación genérica por «la calle» es el síntoma de algo muy esencial que está en el ánimo ciudadano. Esa «calle» significa al menos dos cosas: la idea de que sólo la rebelión ciudadana, que no tiene por qué ser violenta, abrirá el camino a la sustitución democrática del actual régimen. Responder con un «sal pa’ fuera tú, si estás tan impaciente», no resuelve esa demanda. También remite a un recuerdo, al de las inmensas manifestaciones de abril de 2002 que determinaron la desobediencia militar y la renuncia/eyección presidencial por unas horas.

    LA OTRA CALLE. La calle tiene sus ritmos. Se puede ser constante en convocar manifestaciones pero no siempre serán inmensas, totales, formidables. Durante mucho tiempo Antonio Ledezma y Oscar Pérez fueron consecuentes en congregar ciudadanos, aunque fueran unas pocas decenas, para mantener una pequeña lumbre de esperanza. Se sale a la calle en multitudes cuando los objetivos se ven colosales y verosímiles; si se logran, la victoria crea otros escenarios; si no se logran, la gente vuelve a la casa, a desayunar, trabajar, vegetar en el tráfico y rondar en los mercados. Así es la vida. No se asalta el cielo todos los días.

    Al lado de estas formas evidentes de estar en la calle, hay otras que pueden constituir aquello por lo que clama un sector importante de las fuerzas democráticas y que no tienen nada que ver con ir todos los días, de 9 am a 5 pm a descubrirse el pecho para enfrentar las balas asesinas de Llaguno, poco antes de llegar al Palacio donde vegeta Nicolás.

    Se trata de algo menos heroico en apariencia pero a veces mucho más exigente: la organización civil para defender reivindicaciones y derechos políticos. Así como se organiza a los ciudadanos por centros electorales, por mesas, con responsabilidades específicas, así se puede coordinar la ciudadanía en centros de trabajo y de estudio, en oficinas y barrios. Sólo una sociedad activa desde abajo, consciente de sus derechos y deberes, puede en un momento determinado lanzarse a expresar su indignación y su voluntad de cambio. Alguien dirá que eso ya se hace, que ésa es la labor de los partidos y grupos políticos; la verdad es que no ocurre de esta manera. Buena parte de los dirigentes han abandonado las masas y se han ido a los estudios -cada vez más escasos- de la televisión. Para organizar desde abajo, para organizar la calle, hay que tener objetivos muy claros, incluso si el objetivo inmediato es electoral.

    Lo que parece inexorable es que sin «calle», grandes o pequeñas manifestaciones, apoyo a las demandas de los trabajadores y ciudadanos en general, organización desde abajo, no se conseguirá que la mayoría electoral existente desde hace varias elecciones -aunque los próceres se empeñen en negarlo- se convierta en la mayoría política. Nadie le pide al Gobierno que deje ganar a la oposición, lo que las fuerzas democráticas tienen que lograr a juro es que la posibilidad -léase bien, la posibilidad- del reemplazo electoral del régimen actual, exista.

    Lo único que crea condiciones para una salida de fuerza en una sociedad es que la perspectiva del relevo democrático y pacífico se anule. No se trata de que el Gobierno deje ganar a los demócratas sino que sea verosímil la factibilidad institucional de que triunfen.

    Twitter @carlosblancog

    www.tiempodepalabra.com

  • Encuentro con jóvenes de FUNPAZ

    Encuentro con jóvenes de FUNPAZ

    LARA200713

    María Corina Machado en Barquisimeto ratifico el compromiso de los parlamentarios de la Unidad Democrática de continuar la lucha por los derechos ciudadanos, la libertad y la democracia en Venezuela.

    “He querido venir a escucharlos, señalar rutas para promover su lucha y su coraje para que mas venezolanos y el mundo entero conozcan las atrocidades a las que han sido sometidos. Todo aquel que esta siendo maltratado en Venezuela sepa que no esta solo nuestro compromiso como parlamentarios es representar a cada ciudadano,escucharlo.”La diputada Machado les brindo apoyo a los miembros de Funpaz, fundación que agrupa a víctimas,hombres y mujeres del estado Lara, agredidos por la Guardia Nacional Bolivariana tras las elecciones presidenciales del pasado 14 de Abril;este movimiento actúa bajo la premisa de la solidaridad,la justicia y la paz.

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    Uno a uno los integrantes de Funpaz narraron su vivencia.Le explican a Machado que por alzar su voz ante los resultados electorales del 14A la respuesta oficial se manifestó con detenciones,golpes, perdigones, maltratos físicos y psicológicos.

    Sandra Rojas: Nos torturaron y nos trataron como delincuentes. Pero si me llaman, seré la primera en volver a salir a defender mis derechos. Por mi país, por mi hija, por su futuro. Mi mamá está loca porque nos vayamos de Venezuela. Yo no me voy de acá hasta que no vea a Venezuela libre.

    Yo vivo detrás del destacamento 47 y veo de frente a las militares que me maltrataron. A una de las sargentos que me torturó me la conseguí de frente saliendo de una tintorería. Ella pensó que la iba a agredir; yo sólo le dije: “la paz sea contigo”, pero con la cara muy en alto porque sé que yo no hice nada malo y no tengo nada de qué avergonzarme. Esos militares, mujeres y hombres, abusaron de nosotros y somos nosotros los que hemos resultado sancionados por una justicia que opera desde la injusticia”.

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    Jackson Escalona: Nos quisieron hacer sentir como que no pertenecemos a este país, como que no teníamos un espacio en Venezuela por nuestra forma de pensar, porque no creíamos en los resultados del CNE. Han hecho todo física y psicológicamente, para aterrorizarnos, pero no lo han logrado. Sabemos quiénes somos, nuestros derechos.

    Norbelis Suárez: Me agarraron y yo ni siquiera estaba protestando, venía de salir del trabajo. Tenía el candado del local donde trabajo en la mano. Una militar me golpeaba la mano para que soltara el candado, yo nunca lo hice porque era mi prueba de que estaba diciendo la verdad. Me arrastraron hasta una tanqueta golpeándome y terminé con las uñas de los pies destrozadas. Me golpearon. No les importaba que yo fuera un ser humano.

    Tengo 6 delitos imputados por salir en el momento en que las personas protestaban. Seguían las órdenes de Hernández Paravavid y  Octavio Chacón. Esos militares fueron condecorados, sabiendo que ellos habían comandado esos atropellos no tuvieron el valor de hacerlo en el Consejo legislativo del estado Lara y entonces sesionaron y lo hicieron en el Comando Regional 4. Ese episodio hizo que yo al uniforme le tenga rabia. A pesar de todo, me consta que no son todos. Pero quienes tienen altos cargos merecen mi rabia.

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    IMG-20130720-WA0003Gonzalo Pino: A mi esta carajita que no tiene carne ni para empanadas (Norbelis Suárez) comenzó a llamarme por teléfono con mucha insistencia, para darme noticias de parte de mi familia que estaba desaparecida. Ella hizo el esfuerzo de contactarme. Yo por eso, le estaré eternamente agradecido. Por su solidaridad. Eso fue lo primero que afloró entre nosotros frente a la violencia y la tortura, una solidaridad, un sabernos parte de un todo.

    Que se preparen porque estos muchachos son valientes. Este gobierno con esta actitud no va a durar, vamos a seguir saliendo, no vamos a dejar esta lucha.

    Yorgelis Piña: Yo soy hemofílica. Yo sólo estaba acompañando a mi prima. A mí la sargento y los militares me golpearon con todo lo que pudieron. Me daban codazos en el vientre y en los senos. Al tercer día, cuando nos bañaron, nos hicieron desnudar, bajaron la temperatura del aire acondicionado industrial que allí había, y nos dejaron ahí. Eran 5 militares femeninas, nosotros 2. Golpeadas, heridas. Nos llevaron el lunes y hasta el miércoles no apareció ningún fiscal público.

    Carlos Paredes: El delito era haber apoyado a Capriles, a la oposición. A mí también me agarraron saliendo de mi oficina, pero tenía una gorra de Capriles en la mano, la de la bandera de Venezuela y entonces ya era golpearme sin que importara nada más. Intimidar, intimidar, intimidar. Golpear, golpear, golpear. Esto no era replegar una marcha, era agarrar a cualquiera. En la tanqueta que nosotros estábamos, había por lo menos 6 personas que no estaban ni siquiera manifestando. Uno no fue criado de esa manera. No podía creer lo que estaba viviendo, lo que estaba viendo. Que ellos (esos que nos torturaban, que querían hacernos daño porque si, por pensar distinto) también fueran venezolanos. Ellos que deberían protegernos.

    IMG-20130720-WA0007Ivon Echenagucia: Conmigo se ensañaron porque no quise arrodillarme, porque no quise firmar una carta que decía que yo reconocía a Maduro como presidente y porque soy lesbiana. Me golpearon todo el tiempo, una mujer militar me dijo que me llevaría al baño y allí me aplicó corriente. Me escupieron y me torturaron. Yo sentí tristeza de que ellos fueran venezolanos y se dejaran hacer eso. Que se dejaran someter al punto de tener que torturar a otros seres humanos para complacer un rango más alto, para seguir órdenes.

    A la sargento que me golpeó, que se encargó de golpearme más, de esposarme en la postura más incómoda, me amenazó con matarme y me bautizó “la machita” por ser lesbiana. Le pregunté: “¿qué es lo que quieres tu que yo aprenda?, ¿Cuál es mi crimen? Yo no tengo la culpa de que tu, a diferencia de mí, no hayas podido salir del closet. A la sargento Aguilar.

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    Mary Carmen Rivas: Yo soy nieta de alguien que estuvo preso en la dictadura de Pérez Jiménez. No es azar, ellos como víctimas, otros es mi caso como psicólogo. Este dolor nos ha ido juntando. Este es un momento estelar de nuestra historia, aunque muy doloroso. Yo vi con estos ojos el ataque al edificio los Apamates. Entre tanto herido, tanto detenido, yo me propuse ayudar, porque no podía permanecer indiferente. Y somos muchos los que nos hemos puesto en contacto, nos hemos organizado. Porque cada quien desde lo que sabe, desde lo que hace, puede ayudar.

    Nuestras primeras intervenciones como psicólogos fueron grupales, hay organizaciones que nos han facilitado los espacios. Todas las víctimas han presentado síntomas de estrés post traumático. Muchos de los miembros han sido amenazados para que callen su experiencia, su verdad.

    Para Machado esta es una página dramática para cada venezolano que tiene conciencia ciudadana y democrática “es la experiencia que nos cambia la vida. Ustedes  son la prueba de lo que es capaz de hacer un venezolano que tiene convicciones profundas supera la mayor humillación y se sobrepone. Son testimonios de nobleza, dignidad y ejemplo de unión” .

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    Los hombres y mujeres de Funpaz esperan que se haga justicia. Sobre ellos  hoy pesa un proceso penal bajo la imputación de delitos que van desde el ultraje a funcionario público hasta asociación para delinquir, que defensores de derechos humanos han calificado como criminalización de la protesta. Se encuentran sometidos a medidas cautelares de presentación periódica ante un tribunal.Como en los días posteriores al 14A los miembros de Funpaz y sus familias esperan que “se escuche la voz del ciudadano. Es nuestro derecho. Aún esperamos los resultados del Tribunal Supremo de Justicia sobre las impugnaciones que se han hecho a este proceso” .

    Reportaje Jóvenes reprimidos por GN Barquisimeto

    Testimonios jóvenes agredidos por la GN Barquisimeto Abril 2013

  • “No cederemos ante la criminalización de la protesta e impediremos la invisibilización de las víctimas”

    “No cederemos ante la criminalización de la protesta e impediremos la invisibilización de las víctimas”

    Machado ratifica que por la libertad y la democracia  “no nos doblegaran , continuaremos alzando la voz y seguiremos unidos por nuestra lucha ”.

    María Corina Machado en Barquisimeto ratifico el compromiso de los parlamentarios de la Unidad Democrática de continuar la lucha por los derechos ciudadanos, la libertad y la democracia en Venezuela.

    La diputada Machado les brindo apoyo a los miembros de Funpaz, fundación que agrupa a víctimas,hombres y mujeres del estado Lara, agredidos por la Guardia Nacional Bolivariana tras las elecciones presidenciales del pasado 14 de Abril;este movimiento actúa bajo la premisa de la solidaridad,la justicia y la paz.

    «He querido venir a escucharlos, señalar rutas para promover su lucha y su coraje para que mas venezolanos y el mundo entero conozcan las atrocidades a las que han sido sometidos. Todo aquel que esta siendo maltratado en Venezuela sepa que no esta solo nuestro compromiso como parlamentarios es representar a cada ciudadano,escucharlo.”

    Uno a uno los integrantes de Funpaz narraron su vivencia.Le explican a Machado que por alzar su voz ante los resultados electorales del 14A la respuesta oficial se manifestó con detenciones,golpes, perdigones, maltratos físicos y psicológicos.

    Ellos unidos por la defensa de sus derechos expresan  que hoy «mas que nunca nos mantenemos en pie de lucha por la democracia y la libertad de Venezuela,conocemos nuestros derechos» manifiesta Jackson Escalona. Escalona enfatiza que sus agresores «quisieron hacernos sentir como que no pertenecemos a este país,que no teníamos un espacio en Venezuela por nuestra forma de pensar, porque no creímos en los resultados de el CNE»

    Una de las mujeres atacadas Norbelis Suarez describe como sin estar protestando  los oficiales la agarraron»yo venía  del trabajo; en mi mano tenía el candado del local donde trabajo; una militar me golpeaba la mano para que soltara el candado y nunca lo hice, porque esa era mi prueba de que estaba diciendo la verdad. Me arrastraron hasta una tanqueta golpeándome,  terminé con las uñas de los pies destrozadas. No les importaba que yo soy un ser humano».

    La represión se aproximaba hacia  Yorgelis Piña quien afirma que advirtió a los militares que es hemofilica.  » A mi la sargento y los militares me golpearon con todo lo que pudieron. No les importo. Me daban codazos en el vientre y en lo senos».

    Para Machado esta es una página dramática para cada venezolano que tiene conciencia ciudadana y democrática “es la experiencia que nos cambia la vida. Ustedes  son la prueba de lo que es capaz de hacer un venezolano que tiene convicciones profundas supera la mayor humillación y se sobrepone. Son testimonios de nobleza, dignidad y ejemplo de unión” .

    Los hombres y mujeres de Funpaz esperan que se haga justicia . Sobre ellos  hoy pesa un proceso penal bajo la imputación de delitos que van desde el ultraje a funcionario público hasta asociación para delinquir, que defensores de derechos humanos han calificado como criminalización de la protesta. Se encuentran sometidos a medidas cautelares de presentación periódica ante un tribunal.Como en los días posteriores al 14A los miembros de Funpaz y sus familias esperan que “se escuche la voz del ciudadano. Es nuestro derecho. Aún esperamos los resultados del Tribunal Supremo de Justicia sobre las impugnaciones que se han hecho a este proceso” .

     

  • SICAD, comunistas y mafiosos – por Ángel García Banchs

    SICAD, comunistas y mafiosos – por Ángel García Banchs

    El Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD) ha evidenciado las marcadas contradicciones internas entre pragmáticos, comunistas y mafiosos en el poder, diferencias fundamentales que, me atrevo a afirmar, tendrán un rol determinante en la pronta implosión del chavismo.

    Los pragmáticos, quienes recientemente han cobrado fuerza en su asesoría a Maduro, entienden perfectamente la dimensión de la crisis económica que hoy flagela al país; saben que deben flexibilizar, e inclusive que deben substituir el modelo económico, permitiendo una mayor participación del sector privado, particularmente en la inversión y la generación de divisas (i.e. la exportación no petrolera). Pero, comunistas y mafiosos, aunque por razones distintas, desean lo contrario: un sector privado que no invierta y, menos aún, exporte, para que así dependa de las divisas del Estado.

    Los comunistas lo desean, porque un sector privado inversor y exportador implicaría un sector privado independiente; es decir, ciudadanos libres, emancipados del gobierno y, por tanto, al margen de su control político. Mientras que las mafias cambiarias lo desean, porque un sector privado inversor y exportador, simplemente, acabaría con su negocio. De allí que, los comunistas y los mafiosos, aunque por motivaciones distintas, repito, hayan pactado desde hace tanto tiempo la imposición del control de cambios (la ilegalización del mercado paralelo o mercado competitivo); así como, igualmente, la fijación de una tasa de cambio oficial artificialmente sobrevaluada que impida exportar y estimule la demanda de divisas.

    A la tasa del mercado paralelo serían muchos los productores nacionales de manufacturas y servicios que podrían exportar (independizarse de las divisas del Estado y, por tanto, del gobierno), razón ésta por lo que, tiempo atrás, para evitarlo, comunistas y mafiosos, ilegalizaron el mercado. Y, lógicamente, a los 6,3Bs/$, la tasa oficial impuesta por ellos, es imposible exportar (independizarse) y el mejor negocio importar (depender de ellos).

    Pero, pronto se acabará su cuarto de hora, pues ahora la regla de oro del petropopulismo, que implicaba incrementos del precio del petróleo (i.e. aumentos de la oferta de divisas) superiores a los de nuestra inflación (i.e. mayores a los de nuestra demanda de divisas), dejó de cumplirse, por lo que cambios, contrarios a los intereses comunistas y mafiosos, tendrán necesariamente que ocurrir más temprano que tarde.

    Hasta ahora, sin embargo, el SICAD, aunque sirvió a unos pocos ciudadanos decentes, sigue en los grandes números favoreciendo a las mafias cambiarias y a los comunistas. En verdad, hasta ahora no es un mecanismo de subasta, sino una lotería o juego de azar, pues que quien ofreció más bolívares por dólar no recibió más divisas; por el contrario, fue excluido de las adjudicaciones. En ese sentido, el tipo de cambio lo fijó, y muy mal, el Estado, no el mercado, por lo que la asignación de las escasas divisas fue arbitraria, discrecional e ineficiente, lo que significa que no contribuirá a controlar la escasez (lo que desean los comunistas) y menos aún a contener el alza del tipo de cambio del mercado negro (lo que desean las mafias).

    Si hubiese sido una subasta, al tratarse de un bien divisible, todos habrían sido incluidos. Pero, al no serlo, muchos quedaron por fuera, lo que frustró sus expectativas, obligándoles ahora a recurrir al mercado negro.

    Existen, pues, contradicciones fundamentales en el gobierno. Existe un grupo del chavismo que quiere que la economía prospere. Pero, existen otros dos que se oponen. Ambos quieren que el sector privado genere divisas, por lo que fijan el cambio oficial artificialmente bajo, e ilegalizan la tasa de cambio más alta (la que permitiría exportar). Los comunistas, porque no quieren que el sector privado se independice de las divisas del Estado y del partido (i.e. porque no quieren que el sector privado coja vuelo propio); y las mafias, aún más simple, porque si el mercado negro fuese legal perderían su negocio. Así, probablemente, lo económico y lo político ya están en coincidencia inminente: la transición política y económica ya está en camino. El resto, simplemente, está por verse, y, a juzgar por lo que ya hemos dicho, muy pronto. (Runrun.es)

    Ángel García Banchs

    @garciabanchs

  • María Corina Machado: «Rescatar a Mercosur requiere confianza, capacidad y legitimidad, tres cosas que no tiene el nuevo presidente pro témpore» .

    María Corina Machado: «Rescatar a Mercosur requiere confianza, capacidad y legitimidad, tres cosas que no tiene el nuevo presidente pro témpore» .

    La diputada rechazó el acuerdo en respaldo a Nicolás Maduro por asumir la presidencia pro témpore de Mercosur. Aseguró que se están violando acuerdos y derechos internacionales.
     
    Prensa MCM.
    Durante la sesión ordinaria de este martes en la Asamblea Nacional la diputada del estado Miranda, María Corina Machado, criticó el proyecto de acuerdo que saludaba el nombramiento de Nicolás Maduro como presidente pro témpore de Mercosur.
    «Este acuerdo no es en respaldo a la República de Venezuela y mucho menos en respaldo al pueblo de Venezuela, lo que evidentemente este acuerdo busca es darle respaldo y legitimidad al señor Maduro que buena falta le hace» señaló la dirigente parlamentaria desde el hemiciclo.
    Machado aseveró que en Mercosur hoy no se cumplen los tratados, ni se respetan los acuerdos internacionales.
    «Rescatar a Mercosur requiere una enorme fortaleza política, requiere de sensatez y claridad en materia económica, pero requiere sobre todo de autoridad moral y principios. Rescatar a Mercosur requiere confianza, capacidad y legitimidad precisamente tres cosas que no tiene el nuevo presidente pro témpore» exclamó la congresista.
    María Corina recordó que este régimen habla de integración cuando decidieron retirar a Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones, agregó que tampoco pueden hablar de ética pues se trata de uno de los gobiernos más corruptos de la historia.
    «Hablan de ética cuando Venezuela esta ingresando al Mercosur violando los términos del derecho internacional público y el derecho de los tratados, al omitir deliberadamente el artículo veinte del tratado de Asunción» destacó Machado.
    La diputada resaltó que Venezuela no debería formar parte de Mercosur debido a que actualmente no existe orden constitucional, estado de derecho, ni derechos humanos en el país.

  • Gas: ¿vapores de la fantasía? – Eddie A. Ramírez S.

    Gas: ¿vapores de la fantasía? – Eddie A. Ramírez S.

    «A la vuelta de dos o tres años tendremos la fiesta del gas», declaró Chávez hace catorce años. Hoy, todos los proyectos tienen un gran atraso e importamos gas de Colombia. Sin embargo, el régimen considera un logro participar en el Foro de Países Exportadores de Gas.

    La Ley de Hidrocarburos Gaseosos permite que  privados participen en este negocio, pero las trabas gubernamentales han limitado los avances.    Comercialmente la demanda se centra en dos tipos de gas. El que viene en bombonas para uso doméstico se denomina Gas Licuado del Petróleo o GLP y es una mezcla de los gases propano y  butano, obtenidos de la refinación del petróleo. El otro es gas metano, denominado gas natural, que se obtiene de yacimientos en los que se encuentra libre o bien asociado al petróleo; se distribuye por tuberías o puede ser exportado en barcos previa transformación en líquido. En Venezuela un 85% del gas que se extrae se encuentra asociado al petróleo. Los grandes yacimientos de gas libre se encuentran costa afuera.

    Con respecto al gas de bombona son muchas las quejas de los usuarios sobre las dificultades para conseguirlo. Ello se debe a los frecuentes accidentes en las refinerías, a la escasez de los envases por no prever que la demanda ha aumentado y que es necesario sustituir las bombonas viejas. Además, después que estatizaron las empresas envasadoras y distribuidoras, sustituyéndolas por Pdvsa  Gas Comunal, se han presentado todo tipo de problemas.

    En cuanto a los proyectos de gas metano, el Plan de Negocios establecía que para el 2008 se debían de estar produciendo 10.300 millones de pies cúbicos por día (mmpcd), pero a la fecha apenas se producen 7.327. Recordemos algunas promesas: Luis Vielma, entonces director de Pdvsa, declaró en el 2005 que «a principios del 2008 el gas del Mariscal Sucre llegará al mercado interno». Rafael Ramírez en el 2006: «a partir de mayo del 2007 Colombia nos suministrará 150 mmpcd durante cuatro años, pero a partir del 2011 Venezuela le venderá a Colombia entre 150 y 200 mmpcd durante 16 años». La realidad es que hoy en día Colombia nos vende 187 mmpcd.  En el 2012, Eulogio Del Pino declaró: «Cardón IV debe estar produciendo 300 mmpcd en el primer semestre del 2013». Todavía ni una molécula.

    Con respecto a la locura de Chávez  de construir un gasoducto hasta la Argentina, y vender el gas a menor precio que el que nos pagaría cualquier país desarrollado, el Director citado declaró en el 2006 que ese gasoducto es «conveniente geopolíticamente y es económicamente viable». En relación al gas para vehículos (metano), el Plan de Pdvsa contemplaba que para el 2009 deberían estar acondicionados 500.000 vehículos, pero Pdvsa reconoce que hasta el 2012 solo llegó a  194.363.  Hoy, el precio del gas se derrumbó y la demora en los proyectos de exportación hace muy difícil que podamos concretarlos. Contamos con grandes reservas (33.864 millones de barriles de petróleo equivalente) pero, recordando a Andrés Eloy, podemos afirmar que en manos de los rojos el gas solo ha sido «vapores de la fantasía».

    Como en botica: Rechazamos el acoso de la Fiscalía a Nelson Bocaranda para limitar la libertad de expresión. ¡No más prisioneros, ni exiliados políticos!

    [email protected]

  • Tres meses después – Por Miguel Velarde

    Tres meses después – Por Miguel Velarde

    Han pasado tres meses desde la polémica elección del 14 de abril, en la que el candidato del gobierno, Nicolás Maduro, se proclamó vencedor de la contienda y el de la oposición, Henrique Capriles, no reconoció la victoria, denunciando un posible fraude electoral. Dos posiciones enfrentadas que pusieron a Venezuela en el ojo del huracán y en el foco del mundo.

    La expectativa que se generó fue enorme, no solamente por cuál iba a ser el desenlace político en el país, sino también porque debido a la gravedad de las denuncias sobre violaciones a principios básicos de una democracia, las consecuencias para la región del resultado de este proceso también iban a ser significativas. Podíamos prever un escenario complejo: dos candidatos que decían haber ganado una misma elección y que iban a actuar de esa manera. O, por lo menos, eso creíamos.

    Desde el día posterior a la elección, Maduro empezó a recorrer el país y el mundo como presidente, tanto como parte de su “Gobierno de calle” como para buscar la legitimidad internacional. Mientras tanto, los primeros días después del 14-A, Capriles pareció tomar una posición firme, dispuesto a luchar por lo que creemos consideraba la verdad. Sin embargo, ante la sorpresa de millones de sus seguidores e incluso de parte la comunidad internacional, casi inmediatamente enfrió su posición.

    No vale la pena entrar en discusiones sobre estrategias o visiones. El caso es más simple de lo que parece. Si lo que la dirigencia opositora denunció en su momento es verdad, no fue a Capriles al que le robaron una elección, fue a millones de venezolanos a los que les robaron su voto: lo más sagrado que un ciudadano puede tener en democracia.

    La indecisión de un líder puede ser tanto o más costosa que una mala decisión. Cada día que pasa el Gobierno se estabiliza un poco más y la oposición pierde fuerza. Seguramente, cuando el tiempo nos dé la perspectiva necesaria para analizar estos difíciles momentos que aún vivimos, nos costará entender por qué quienes coyunturalmente llevaban la voz de mando de una oposición que había logrado crecer de una manera inimaginable, no solamente no estuvieron dispuestos a movilizar a sus millones de seguidores, sino que incluso pareciera que decidieron desmovilizarlos.

    Lo que le espera a Venezuela ahora es, como desde hace varios años, incierto. Lo que sí es nuevo es que, dado el desarrollo de los acontecimientos estos últimos tres meses, esa incertidumbre ahora también se empieza a sentir en filas opositoras. Las protestas sociales se incrementan día a día y nada indica que eso vaya a cambiar. La situación económica es crítica debido a la inflación y escasez que reina en el país. Todo eso hace que la realidad política se enturbie y se vuelva más compleja.

    Mientras tanto, la dirigencia opositora que asegura que le acaban de robar una elección presidencial, se prepara para la de alcaldes el próximo 8 de diciembre. En las mismas condiciones y con el mismo árbitro electoral. (Guayoyoenletras.com)

    Miguel Velarde

    @MiguelVelarde

     

  • Esos dólares son míos – Por Ángel García Banchs

    Esos dólares son míos – Por Ángel García Banchs

    Muy, muy pronto, cuando tengamos una Venezuela libre, una República, podremos decir: esos dólares son míos; mientras tanto, no será el mercado el que adjudique las divisas, y serán unos cuantos los que tengan acceso a las mismas, unos pocos privilegiados del politburó y su grupo político, quienes a costa de unos muchos, 29 millones de personas, terminan haciéndose ricos.Humillados, indignados, y con carpeta en mano, han salido miles de venezolanos a participar en la segunda subasta del Sicad o, como yo lo he llamado anteriormente, Sistema Complementario de Administración de Devaluaciones, una suerte de parapeto, diseñado a conciencia, para devaluar escondido múltiples veces por sector y subasta; un engendro nacido para generar una expectativa, una ilusión, y una gran cortina de humo, que desvíe en todo caso la atención de la política.

    En un país libre, con Estado de Derecho y, en particular, derechos de propiedad efectivos, uno compra y vende mercancías y divisas, según sus preferencias. Ese no es nuestro caso. El negocio de los grandes corruptos ha sido ilegalizar cualquier tasa de cambio de un mercado libre o paralelo, mientras se fija la tasa de cambio oficial deliberadamente baja, o sobrevaluada. Es sumamente sencillo: al fijarla expresamente lo suficientemente baja, el único que puede exportar es el Estado petrolero, por lo que el sector privado, inmediatamente, queda dependiente de sus divisas y, por tanto, del gobierno. Luego, vienen los controles, te arrodillan y te entregas.

    Si la tasa de cambio no fuese premeditadamente sobrevaluada, sin duda, se los aseguro, nuestros industriales exportarían, nuestras empresas se emanciparían y desarrollarían. Pero, el Estado controla a Pdvsa y la tasa de cambio, razón ésta de nuestra dependencia. Dicho de otro modo, el Estado no quiere que el sector privado exporte y se independice. Por ello sobrevalúa el bolívar, para poder luego meter los controles de precio y cambio, hacerte depender y arrodillarte.

    Con el control de cambios, el Estado se da el lujo de financiarse a tasas reales negativas; es decir, te obliga a ahorrar en los bolívares que sin pudor alguno imprime y deprecia. Y, claro que, en el proceso, unos pocos, que manejan Cadivi y las mafias cambiarias, impunemente se hacen ricos al acceder a 6,30Bs/$ al costo de la gran mayoría de la gente, que se empobrece al adquirir bienes, servicios y divisas de ese valor a más de 5 veces.

    Pero, pronto se acaba esta Venezuela corrupta; pronto florecerá la Venezuela justa.

    @garciabanchs

     

  • Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de palabra – Por Carlos Blanco

    ¡Por qué no te callas!
    Los personajes en el poder quieren que te calles. Existe la forma directa de silenciarte cuando cierran un canal de televisión, una emisora de radio, o inducen la venta de una estación o diario a algún amigo del régimen, no siempre testaferro pero con pasión por serlo. En otras ocasiones es en forma indirecta con un tribunal, la fiscalía, la policía o los gestos torpes de la revelación política del año, el ambicioso ministro Miguel Rodríguez Torres quien pretende dictar pautas de conducta a los opositores. Sin embargo, a veces no es tan fácil entender el mecanismo. Hasta gente tan majadera puede, por equivocación, incurrir en sutilezas.

    Los camaradas trepados allá arriba quieren eliminar cuestiones de debate. Uno de los que más les atormenta y saca de su zona de confort es la discusión sobre el golpe de Estado. Obsérvese el deslizamiento conceptual: hablar de guarimbas, golpes, insurgencias, insurrecciones, «primavera venezolana», renuncia, y otras menciones al desplazamiento del régimen es formar parte de una conspiración que procura aquello de lo cual usted habla. Se intenta crear una situación de opinión según la cual si se alude a ciertos temas es porque se forma parte de un pavoroso complot.

    A Rómulo Betancourt, Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera se les solicitó insistentemente su renuncia a la presidencia. Esta solicitud es parte del derecho democrático que cualquier ciudadano tiene ante una autoridad. Recuerdo cuando estudiaba en la UCV que varias veces el doctor Marcelo González Molina le solicitó la renuncia al rector Jesús María Bianco en un encuentro formal en el que el primero le entregaba una carta al segundo quien la recibía con respeto. Ahora estos próceres sin épica de hoy se lanzan despavoridos hacia el zaguán de Miraflores cada vez que alguien, en su derecho, plantea que Nicolás debe renunciar a un cargo que ejerce sin legitimidad.

    EL GOLPE. Imagínese que unos militares conspiradores un día alzan varias unidades, intentan matar a quien ejerce la Presidencia, rodean la vivienda en la que sus familiares habitan y matan a sus custodios e intentan asesinar a los que allí viven, se toman estaciones de televisión y liquidan a los guardias que las custodian, y ametrallan a soldados bisoños que salvaguardan instalaciones que se quieren tomar. Suena horrible, ¿no? Varios de los que están en el poder lo hicieron tanto el 4 de febrero de 1992 como el 27 de noviembre de ese año.

    Ese tipo de acción no parece probable, ni siquiera posible el día de hoy. Tampoco conveniente o deseable. No porque los oficiales tengan lealtad a quien no la merece ni ética ni legalmente sino porque normalmente el reemplazo de regímenes autocráticos para lograr el establecimiento de la democracia tiene un irrenunciable ingrediente civil. No es un preciosismo, sino que la forma en la cual se arriba a la democracia es parte de su esencia. Un ejemplo venezolano es clarificador: el 23 de enero estuvo precedido y acompañado de alzamientos militares, pero no fue sino hasta que hubo un vasto acuerdo político y social, que incluía a muchos de quienes habían simpatizado con la dictadura, que se produjo el momentum para el cambio; éste además tuvo la característica de que no fue un baño de sangre. Los militares fueron decisivos la noche del 22 de enero cuando le hicieron saber a «mi general» Pérez Jiménez que ahuecara el ala y el general Luis Felipe Llovera Páez -siempre es bueno recordar la anécdota- apresuró la decisión con aquello de «es mejor irse, Pérez, porque pescuezo no retoña».

    Existe otro elemento que consiste en el ambiente internacional. La comprensión que los bien pensantes prodigaron a un intento de golpe como el de Chávez en 1992 no es la misma que darían a un madrugonazo contra los herederos de hoy. No hay que olvidar que ante la combinación de petróleo con tardoizquierdismo -aunque sea soviético- se producen amansamientos inesperados y singulares estados de hipnosis.

    LOS MILITARES. El hecho de que un golpe como el que intentó Chávez sea indeseable no quiere decir que los militares no tengan vara alta en la forma en cómo se restablecerá la democracia en Venezuela. No dudo que haya conspiraciones, no porque esté informado sino por informado sobre el código genético de la historia venezolana. A lo largo de la democracia siempre las hubo, la casi totalidad nonatas, pero las hubo y con Chávez también. Pero, como se ha dicho, un golpe a lo Chávez no parece ser un curso exitoso.

    Es imposible pensar que con los militares hasta en la sopa, con cargos en todas partes, con una agresiva intervención política y convertidos en «hijos de Chávez», propagandistas a placer, con juramentos hacia el personaje cuya eternidad ha sido decretada, no vayan a participar en los desenlaces, así como participan en la merienda petrolera.

    Hoy se dan dos formas de intervención militar. Una ilegal, anticonstitucional y profundamente antidemocrática que es la que coloca la Fuerza Armada al servicio de una parcialidad política como el PSUV subordinada a Cuba, que hace de la Milicia Nacional un brazo armado del chavismo, que intenta convertir la institución en una institución «chavista», que se permite insultar a los dirigentes democráticos como han hecho repetidas veces, que se convierten en ejército de ocupación en los estados y municipios que tienen gobernadores o alcaldes de oposición. Ésa es una forma de intervención.

    Otra es la que representa la institucionalidad militar, a la que no se le pide que dé un golpe sino que respete la Constitución y las leyes, así como que se apegue firmemente a la ética profesional. Esto significa no acatar órdenes anticonstitucionales o ilegales. Los acontecimientos de 2002 están sumergidos en una bruma de propaganda, pero un aspecto de esos acontecimientos fue que los mandos militares de Chávez, designados por él, escogidos con su dedito mágico, resolvieron no dispararle a la marcha que avanzaba hacia Miraflores. Fueron sus generales y sus almirantes los que tomaron esa decisión porque seguramente sus convicciones se las impusieron y el Tratado de Roma fue aliciente adicional. No es de dudar la existencia de una conspiración para ese momento pero no fue ésta la que determinó los acontecimientos sino la desobediencia a las órdenes de disparar contra los ciudadanos.

    LA CARGA DEL PROCESO. La repetición de las elecciones presidenciales, la renuncia de Maduro, la progresiva estabilización del actual régimen, o una inestabilidad prolongada con mayores o menores turbulencias, son posibilidades que están en el carrusel de esta historia sin fin. Todo dependerá de hacia dónde y cómo se vuelque la protesta civil. No serán los militares los que determinen el rumbo que tomará la crisis, pero los militares estarán hoy, como estuvieron ayer, en su resolución. Nicolás, ¡por qué no renuncias!

    www.tiempodepalabra.com 

    Twitter @carlosblancog

  • Javu caminó de Táchira a Caracas para exigirle al TSJ que se repitan las elecciones presidenciales

    Javu caminó de Táchira a Caracas para exigirle al TSJ que se repitan las elecciones presidenciales

    El movimiento estudiantil Javu, realizó una “caminata por Venezuela” desde Táchira y que llegó hasta el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en Caracas, para pedir que se repitan las elecciones del pasado 14-A. Así lo manifestaron a través de su cuenta en Twitter.

    Los jóvenes estudiantes expresaron que caminaron desde el estado Táchira, aproximadamente, mil kilómetros hasta Caracas y aseguran que su obejtivo es exigirle al TSJ una respuestaante las pasadas elecciones presidenciales.