Autor: Claudia Macero

  • Una tragedia sin respuestas – Por Miguel Velarde

    Una tragedia sin respuestas – Por Miguel Velarde

    Ayer se cumplió un año de ese trágico amanecer del 25 de agosto del 2012, cuando los habitantes de Paraguaná en el estado Falcón despertaron en el centro mismo del infierno.

    A la 1:10 de la madrugada, una falla en una de sus bombas generó una fuga de gas que causó la explosión y posterior incendio en la Refinería de Amuay. Este hecho fue una de las tragedias de mayor magnitud registrada en una refinería de petróleo a nivel mundial, en la que perdieron la vida 42 personas, 5 más siguen desaparecidas y más de 150 resultaron seriamente lesionadas, según datos oficiales. Además, también resultaron destruidas instalaciones industriales, locales comerciales, escuelas y viviendas localizadas en las proximidades del área del siniestro. Doce meses después de lo ocurrido, lo único que se ve al recorrer las zonas afectadas es desolación y dolor. Pero, además de eso, también se respira  profunda desesperanza. Nadie les dice nada.

    El impacto de la tragedia también tuvo un gran perjuicio económico para el país. Según un informe que presentó la Comisión de Diputados “La Verdad sobre Amuay” la semana pasada, el costo total estimado de los daños ocasionados ximidades del emana pasada, el costo total estimado de los daiendas localizadas en las proximidades del ocasionados por la explosión y el incendio podrían alcanzar hasta los 1.835 millones de dólares, es decir, más que el presupuesto total para educación de todo este año.

    Hoy nos preguntamos: ¿Quiénes fueron los responsables de esta tragedia? ¿Qué normativas no se cumplieron? ¿Cómo fue el manejo de la contingencia en cuanto a las acciones y medidas tomadas en la zona? ¿Qué pasó con la indemnización a los familiares de las víctimas? ¿Qué pasó con los damnificados? ¿Dónde están los desaparecidos? Son muchas las preguntas que aún no tienen respuesta y, lo peor de todo, es que no sabemos si algún día la tendrán.

    La tragedia de Amuay no puede ser olvidada, no solamente por las vidas que allí se perdieron y la destrucción que produjo, sino también porque las causas que la ocasionaron siguen allí latentes tanto en las demás refinerías del país como en otro tipo de instalaciones. Las causas deben ser conocidas y expuestas para que sean solucionadas y prevenidas en el futuro.

    De otra manera, tragedias como ésta podrían volver a ocurrir e incluso costar más vidas y mucho más sufrimiento. Si no se toman las medidas necesarias y no se hace una investigación seria, profunda y transparente, quizás lo peor sea lo que está por venir. (Guayoyoenletras.net)

    Miguel Velarde

  • Tiempo  de Palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Arroz con mango
    Las crisis son así. No les ocurren solo a los demás sino a todos, incluidas almas buenas, almas en pena, transeúntes, analistas políticos, agnósticos, buhoneros y enamorados. También a los políticos aunque tienen buenas respuestas como los economistas y como estos ven el futuro, a veces por el retrovisor. La confusión generalizada solo tiene dos maneras de afrontarse: con la lupa, para ver el microcamino, aunque conduzca a ninguna parte; o los principios, buena guía siempre, pero que en el corto plazo no evita barrancos. Es decir, siempre hay el riesgo de ir por una larga autopista que no tiene salidas laterales y que después de un largo recorrido se llega a un punto que dice «fin de la carretera». ¡Con ese calorón!

    ¡AY, LA CORRUPCIÓN! El régimen vocifera la lucha contra la corrupción. Contra la opinión generalizada, considero que algunos rojos se la proponen. Los cubanos han instruido a Maduro en el sentido de que la corrupción personal, el uso de los bienes públicos con fines no revolucionarios, tritura el proceso. Desde luego, los cubanos no incluyen en la corrupción la distracción de fondos públicos para «ayudas» a otros países y tampoco para el sostenimiento de grupos afines en cualquier rincón del planeta. Menos el que los venezolanos carguen a cuestas el financiamiento del desastre de la familia Castro. Nicolás puede llegar a creer sinceramente que la revolución será tragada por la corrupción, si no se la frena; no entiende que es la revolución la que genera la corrupción. Giordani de vez en cuando levanta la lápida del lugar donde se encueva y dice -como si hablara de algo en lo que no tiene nada que ver- que hay quienes se han embolsillado millones de dólares, pero parece no darse cuenta que es su revolución, la suya de él, la causante.

    Una vez que un bochinche como este decide que su preservación y desarrollo es el supremo valor, no hay leyes, reglamentos, normas, tradiciones, ni constituciones, que puedan admitirse como valladar a prácticas ilegales y tramposas.

    Toda honradez debe ser sacrificada en el tabernáculo bolivariano: «Dentro de la revolución, todo; fuera de la revolución, nada».

    A veces en la oposición se actúa como si los del gobierno no supiesen lo que pasa o como si señalándoles sus ilegalidades, fuesen a contenerse. Imposible. Una vez puesto en la pendiente el armatoste soviético, nada puede detenerlo hasta que se estrelle; ni siquiera los que lo conducen. Es un avión a 36 mil pies de altura que no puede estacionarse arriba, al lado de una nube, para revisarle el aceite.

    Este bochinche se inició con el Plan Bolívar 2000, que parece -comparado con el festín de millones de dólares de ahora- un juego de niños, con soldados, oficiales y civiles repartiendo plata. Allí dieron sus pasitos las primeras distracciones de fondos, esto para ti, esto para aquél, y el resto se lo queda la casa.

    Esa lógica inicial estableció la indistinción entre los recursos del Estado y los de sus administradores; en función del objetivo revolucionario, fue asumida por Chávez. Así se amplió la corrupción a cifras cósmicas. Se formaron mafias de amigos, familiares, relacionados, que hoy constituyen un inextricable entramado.

    Nicolás, déjame decírtelo así: aun suponiendo que lo quieras, no puedes combatir la corrupción sin que algunos de los que están en tu cercano entorno político sean afectados; esas mafias se apoderaron del Estado y de una parte sustancial de los negocios privados. No tienes que ir a Suiza a ver las cuentas cifradas, busca en sus guardarropas, mira los relojes en sus muñecas, observa los viajes de los hijos. Sin embargo, no puedes; la revolución se caería y tú con ella. Si no combates la gran corrupción ahora, como bien has dicho, la revolución se acaba y la sociedad te eyecta; pero si la combates, también se acaba, y más rápido porque serán los tuyos los que promoverán tu partida. Ese es tu dilema cívicomilitar.

    LA TRAMONTANA, ESE VIENTO HELADO… Es un viento agitado y sopla por los lados de la oposición. Sigue sin haber estrategia común y posiblemente el proceso conduzca a formas inéditas de dirección. La MUD ha sido una conquista del proceso democrático, buen instrumento para las elecciones -ahora con ciertos ruidos- y limitada en el combate contra el CNE. Sin embargo, no fue diseñada como centro estratégico de dirección política y de masas. ¿Podría serlo? Tal vez; pero no lo es.

    Las elecciones están próximas, pero hasta ahora la estrategia unitaria es sólo la electoral. Se comparte la mayoría de las candidaturas, con disonancias importantes. Pero no hay entendimientos todavía en relación con otros temas, como el abordaje de la lucha de calle, la necesidad de la constituyente para promover una nueva elección presidencial y la reordenación de los poderes públicos. Tampoco existen avenencias acerca de los instrumentos que hay que crear ante el control casi total del régimen sobre los medios de comunicación. Ni tampoco en la forma de abordar el asunto del fraude electoral; el del 14 de abril yace inmóvil en medio de la sordina que la propia MUD le ha puesto y el que puede venir ni se menciona.

    Lo peor es que varios de los dirigentes que públicamente le dan la bienvenida al debate (por cierto, el que le exigen a Maduro) se enfurecen por las opiniones discordantes; claro, en privado. Este narrador es uno más de los destinatarios de la tirria aludida; su pecado se incrementa cuando escribe desde el exterior. Pero suspira aliviado cuando pergeña ideas a media cuadra del Hospital Vargas, de San Simón a Gracias de Dios, o llegandito a Chuspa.

    En este rincón de la palabra se cree que las candidaturas unitarias son fundamentales y que los acuerdos se deben respetar. Han ocurrido casos como el de Antonio Ecarri. Aunque el candidato oficial sea Ismael García, la trayectoria de Ecarri merece respeto y sus puntos de vista deben ser analizados. Lanzarlo al degredo, acusándolo de chavista, no resuelve nada. Ha trabajado en el marco de las fuerzas democráticas en Caracas, por muchos años. Si su acción sirviera para debatir, no sería un pecado mayor, siempre y cuando al final hubiese una candidatura unitaria. No es un método ortodoxo para promover el debate pero debe aprovecharse y resolverse con los criterios de los directamente involucrados, incluido desde luego el del candidato ya seleccionado. No cree este narrador que llegarán dos candidaturas opositoras al 8D en el Municipio Libertador.

    No siendo el de Ecarri el único caso y aunque se mantengan los acuerdos electorales, no es exagerado reflexionar sobre estas disidencias y disonancias. Las sociedades no envían siempre sus mensajes por «los canales regulares»; las crisis son medios de expresión de los excluidos y marginados de las corrientes oficiales. Hay que aprovecharlas sin que a nadie le dé un vahído.

    Al final, hoy nada parece sólido o estable, salvo la vorágine.

    www.tiempodepalabra.com 

    twitter @carlosblancog

  • Afirman que ha crecido el índice de accidentes en Pdvsa

    Afirman que ha crecido el índice de accidentes en Pdvsa

    Expetroleros fijan en $1.835 millones las pérdidas por la explosión en Amuay

    OPOSICI”N VENEZOLANA PRESENTA INFORME SOBRE SITUACI”N ACTUAL DE REFINERÕA DE AMUAY

    Un año después de la explosión en la refinería Amuay, Petróleos de Venezuela no ha mejorado los protocolos y mecanismos de seguridad industrial en sus instalaciones, ni tampoco ha realizado las gestiones formales para el cobro de las pólizas de seguro de su operación. Esto fue afirmado por un grupo de exgerentes y trabajadores de la petrolera estatal y varios diputados de la Mesa de la Unidad Democrática, encabezados por Javier Larrañaga, ex subgerente del Centro de Refinación Paraguaná (CRP), y la diputada María Corina Machado.

    Larrañaga presentó una investigación técnica elaborada por más de 30 expertos petroleros de diversas áreas, así como abogados y ambientalistas, todos miembros del Centro para la Orientación de la Energía (Coener), y que pretende establecer las causas probables de la catastrófica explosión ocurrida en la madrugada del 25 de agosto de 2012 y que según sus cálculos dejó pérdidas por 1.835 millones de dólares.

    El informe sostiene que la explosión, ocurrida por un escape de las esferas de olefinas, tuvo como «causa más probable el colapso del sello mecánico de una o más de las bombas P-200 A/B/C, ubicadas al pie de las esferas TK-208 y 209, en el área de almacenamiento del Bloque B23 de la Refinería Amuay». Según Larrañaga, esa bomba P-200 A ya había sufrido un incendio el 30 de junio de 2012.

    La investigación independiente apunta que «hubo un inadecuado manejo de la contingencia», resumido en «deficiencias en las acciones y medidas tomadas en la zona, tanto por parte de Pdvsa como por los cuerpos de atención de emergencias durante la operación, la detección de la fuga de gas antes de la explosión, el control y extinción del incendio, y posterior atención de las personas afectadas».

    Asimismo, considera que «las fallas detectadas en el plan de evacuación probablemente hayan incidido en el incremento del número de víctimas».

    El seguro de la estatal 

    Casi 12 meses después de la explosión en Amuay, poco se ha informado sobre el cobro de las pólizas de seguros de Pdvsa en caso de siniestros y daños a sus instalaciones y terceros.

    En febrero pasado la directiva del CRP indicó que se habían recibido varias inspecciones por parte de las empresas aseguradoras, para avanzar en el proceso de cobro de la póliza.

    Sin embargo Larrañaga aseguró que según la información extraoficial que manejan «Pdvsa no ha entregado información a los seguros ni ha hecho un reclamo para que procedan a evaluar la compensación. Y eso deja mucho que pensar». «Los seguros de Pdvsa son una caja negra», dijo.

    Sobre los daños ambientales, el fuego en los tanques de Amuay arrojó a la atmósfera 500 mil toneladas de dióxido de carbono, «equivalente a tres semanas de contaminación en Caracas», dijo Larrañaga.

    Accidentes y sabotajes 

    Los miembros de Coener también se refirieron al nivel de accidentalidad que está presentando Pdvsa. El estudio señala que «los indicadores de accidentalidad durante los últimos años muestran una tendencia creciente, con cifras significativamente altas y muy superiores a los promedios internacionales».

    El informe refleja que el Índice de Frecuencia Neta (la cantidad de lesiones con pérdida de tiempo de labor, por cada millón de horas de trabajo) de Pdvsa para 2012 fue de 6,2 lesiones (versus 4,6 en 2007), mientras que empresas petroleras como Citgo, con 0,2 lesiones; Pemex, con 0,5 lesiones o Ecopetrol con 0,8 lesiones, tuvieron un mejor desempeño que Pdvsa.

    Sobre la calificación de sabotajes hecha por Pdvsa a sus últimos eventos de seguridad, Larrañaga se preguntó entonces «qué tipo de seguridad y control hay en Pdvsa» si cualquiera puede dañar los sistemas de seguridad en las refinerías. (El Universal)

  • La tragedia pudo evitarse

    La tragedia pudo evitarse

    SITUACIÓN EN LA REFINERÍA DE AMUAY TRAS EXPLOSIÓN

    Pdvsa es el único culpable de la explosión de Amuay. Informe del «thinkthank» Corner dice que la explosión la produjo un escape de gas incontrolado. Se confirmó la presencia de la fuga en el bloque 23 el 24 a las 12 de la noche, pero no se activaron alarmas

    JOSÉ SUÁREZ NÚÑEZ

    Al cumplirse el primer aniversario de la tragedia de Amuay, sin ningún informe oficial del acontecimiento, el departamento de Manufactura del «think-thank» Coener, hizo pública su investigación donde participaron más de 50 expertos de distintas profesiones y organizaciones Diego González, director de Coener, presentó a Francisco Javier Larrañaga, ex ­gerente del CRP, quien se encargó de hacer la reseña del informe.

    Aspiraban que fuera la industria petrolera la primera en recibir el informe, lo cual intentaron infructuosamente visitando las oficinas de Amuay, en Judibana, en compañía de diez diputados a la Asamblea Nacional, encabezados por María Corina Machado.

    Las dos primeras víctimas fueron trabajadores de Amuay. Enviaron alrededor de las 12 de la noche al especialista Reneduar Jiménez y su asistente José Bravo, éste sobrino del subgerente de la refinería Omar Bravo a revisar el sitio.

    La versión oficial dice que ambos confirmaron la fuga de gas y regresaron de inmediato para colocarse trajes apropiados, porque no pudieron manualmente cerrar la fuga y la explosión se produjo 70 minutos después cuando hacían su trabajo.

    Jiménez arribó sin vida a la Clínica Paraguaná con su cuerpo quemado, pese a llevar el traje protector, según lo recuerda el personal de admisión de la clínica.

    Mientras que Bravo, vestía igual y tenía grandes quemaduras en el rostro y fracturas extremas en las piernas. Alcanzó a decir algunas palabras sobre el preludio del accidente, que se ahogaron con los efectos de la anestesia. Después falleció y se llevó a la tumba lo que intentaba decir.

    Dos días antes los vecinos de las comunidades adyacentes, percibían ese olor a «huevo podrido» que identifica popularmente los escapes de gas.

    Eso podía explicar la irritación del fallecido presidente Chávez, cuando una reportera que lo entrevistaba en el sitio del accidente comentó, que los vecinos se quejaban un día antes, un olor de huevo podrido.

    NUBE MORTAL

    El informe de Corner dice que el 25 de agosto de 2012 a la 1:10 de la madrugada se produjo una explosión causada por la ignición de una nube de gas creada por un escape incontrolado de olefinas, cuya causa probable fue el colapso del sello mecánico, de una o más bombas ubicadas al pie de las esferas, en el área de almacenamiento del bloque B23 de la refinería, de la refinería Amuay.

    La nube de gas se esparció en una extensa área, originando el fenómeno físico «explosión de una nube de gas en un espacio no confinado». Se confirmó la presencia de una fuga de gas en el bloque 23 ese viernes 24 a las 12 de la noche, pero no se activaron alarmas, ni se tuvo conocimiento de acción alguna para desalojar las áreas adyacentes.

    Las únicas acciones que se tomaron, fueron tratar de bloquear válvulas y equipos en forma manual en el sitio de la fuga, resultando todas infructíferas, dada la magnitud del escape de gas y las altas concentraciones en el ambiente.

    Existían antecedentes de escapes de gas en los equipos que no fueron tomados en consideración, incluyendo unos a finales de junio, cercano al sitio de la explosión. Uno de los informes de la empresa aseguradora, documenta que habían ocurrido unos 100 incendios en el CRP en el año 2011, la mayoría de estos aún pendientes de investigación.

    En la explosión fallecieron 42 personas y se registraron 150 heridos, pero vecinos de la zona hablan de más de 100 muertos.

    Larrañaga dijo en su presentación, «que lo peor de la tragedia de Amuay, es que pudo evitarse, porque la causa fue una crónica negligencia gerencial» una práctica que se ha ido estableciendo.

    La falta de mantenimiento, no inversiones en la planta, y el personal técnico y supervisorio está politizado. Desde el 25 de agosto hasta ayer, se han producido 38 accidentes graves y otros que se han ocultado.

    Dijo que no se pueden hablar del desarrollo de las operaciones. Se unen en el día a día, miedo y chantaje. Para los vecinos es normal y frecuente mirar hacia el mechurrio.

    El informe advierte un inadecuado manejo de la contingencia en la detección de la fuga de gas antes de la explosión, durante el posterior control y extinción del incendio y la atención a las personas afectadas. Las fallas detectadas en el plan de evacuación, probablemente hayan incidido en el incremento del número de víctimas.

    Las pérdidas materiales del incendio fueron de 1.835 millones de dólares. Desde el punto de vista ambiental se usaron 1.500 tambores de espuma, que se concentraron en un solo tanque, el resto se malgasto. Se puso en evidencia, que para extinguir un incendio no están preparados, dijo Larrañaga. (Tal Cual)

  • Diputados de la Unidad: «Hace un año prometimos que no los abandonaríamos y aquí estamos»

    Diputados de la Unidad: «Hace un año prometimos que no los abandonaríamos y aquí estamos»

    Paraguaná.-  La Movida Parlamentaria se trasladó al estado Falcón para entregar en la propia sede del CRP de Amuay un informe detallado exigiendo que el país conozca la verdad sobre la tragedia que ocurrió hace casi un año. “Nosotros si hemos hecho nuestro trabajo. Por eso estamos acá. Para presentarle a todos los venezolanos y a  PDVSA el informe que ha sido elaborado con el trabajo arduo de los mejores técnicos en la materia, que describe lo que ocurrió  y lo más importante lo que hay que hacer para que la tragedia no se repita» declaró Machado durante un recorrido las zonas más afectadas.

    «Desde el 25 de Agosto del 2012, al día de hoy, han ocurrido 38 accidentes reportados en las refinerías venezolanas. Las madres no pueden dormir cuando sus hijos están de guardia como operadores y eso refleja todo el drama y la crueldad de un régimen que no da la cara y que viene destruyendo a la industria petrólera, de la misma manera que quiere destruir a Venezuela” dijeron los diputados integrantes de la “Movida Parlamentaria” en el Complejo Refinador Paraguaná  quienes convocaron a los ciudadanos a organizarse y exigir respuestas, sanciones y soluciones a la situación de grave riesgo en la que se encuentran, como potenciales víctimas de nuevas tragedias.

    Los diputados de la Unidad Democrática: Américo De Grazia, Bolívar; Angel Medina, Miranda; José Gregorio Graterol, Falcón; Eliézer Sirit, Falcón; Juan Pablo García, Monagas; José Manuel González, Guárico; Leomagno Flores,Táchira; Williams Dávila, Mérida; y María Corina Machado, Miranda consignaron una copia del informe elaborado por la Comisión «La Verdad Sobre Amuay» que surgió hace un año, cuando la AN se negó a constituir una comisión con representantes de todas las bancadas y visiones. Machado expresó que no hay explicación posible para que 12 meses después de ocurridos los hechos no haya respuesta oficial ni se hayan establecido responsables:»A un año de la tragedia más grande que ha habido en la historia petrolera en Venezuela y el accidente más grande en materia de refinación que ha habido en el mundo, se hace más evidente que nunca la actitud inepta, irresponsable pero sobre todo indolente de un régimen que le ha dado la espalda a todos los ciudadanos. Intentamos interactuar con los gerentes del CRP y recibimos lo que reciben los Venezolanos todos los días: una rotunda negativa a dar la cara y a decir la verdad. PDVSA se ha negado a entregar, como establecen sus propios procedimientos internos y las leyes de Venezuela, un informe que diga qué ocurrió y que se ha hecho desde entonces. Al igual que la Fiscalía General de la República, que es absolutamente cómplice con lo que estamos viviendo».

    Sobre la negativa de los Gerentes del CRP a recibir el informe, Machado dijo:  «Hay gente que tiene mucho miedo.  Y la pregunta que debe hacerse es miedo a qué y porqué. No se puede vivir con miedo, porque eso es humillante. Pero cuando entramos a las comunidades tendrían que ver como les brillan los ojos. Porque saben que no están solos. La gente de Paraguaná, Falcón y Venezuela cuentan con nosotros que estamos recorriendo todo el país en lo que hemos llamado “la Movida Parlamentaria”.  No nos callarán y como el régimen le ha cerrado los medios de comunicación a la gente; estamos llegando a donde están los autenticos problemas y nos encargaremos de que Venezuela y el mundo se enteren de lo que está ocurriendo».

    «Les tenemos noticias, así como nos presentamos hoy acá en el CRP, porque reconocemos que es nuestro derecho presentarnos con la verdad, iremos a todas las instancias, porque representamos a una mayoría que crece todos los días. Vamos a reconstruir a Venezuela, como vamos a reconstruir también a Amuay y al CRP. Por eso estamos hoy acá,  dándole un testimonio de solidaridad a la comunidad y trayendo también esperanza en que habrá justicia».

  • La vulgaridad contra la decencia – Por Miguel Velarde

    La vulgaridad contra la decencia – Por Miguel Velarde

    El bochornoso espectáculo del que fuimos testigos el pasado martes en la sesión de la Asamblea Nacional nos dejó con una incómoda sensación por varios días. A pesar de que estamos conscientes de que la realidad que hoy vivimos no es precisamente una etapa de la que Venezuela se sentirá orgullosa en el futuro, hay cosas que no dejan de sorprendernos.

    Cuando creíamos que la prestancia del Parlamento había alcanzado su punto más bajo en la historia republicana del país, nos dimos cuenta de que la caída puede ser aún más profunda. El momento en el que el diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela, Pedro Carreño, tomó el micrófono y expresó airadamente su homofobia disfrazada de retórica política, no solamente irrespetó a una comunidad que en todo el mundo está ganando derechos y reconocimiento, sino que también dividió aún más a un país polarizado. Fuimos muchos los que sentimos vergüenza con todos esos niños que, en horario para todo público, pudieron presenciar ese desafortunado espectáculo en vivo y directo por el canal de todos los venezolanos.

    Lo más triste de todo es que la AN es hoy el reflejo no solamente de la política en Venezuela, sino también de sus calles, de sus instituciones, de su justicia. La AN es el reflejo de la “Patria” que tenemos.  El problema de fondo no es quien es homosexual, sino quien hoy, ya bien entrado el siglo XXI, cree que serlo es algo malo. Y, lamentablemente, de esos tenemos aquí y allá. Pero, incluso peor que eso, es que se use uno de los pilares de una República, como lo es el Poder Legislativo, para intentar aniquilar civilmente a un adversario político.

    ¿Cuánto más daño se le puede hacer a un país que lo único que pide es un poco de respeto? ¿Cuánto más hondo deberemos caer para darnos cuenta de que, tarde o temprano, tendremos que cambiar el rumbo y comenzar desde más abajo?

    Esta es, definitivamente, la lucha de la vulgaridad contra la decencia. Hoy, después de años de lamento, ha llegado el momento de que cada uno de nosotros se mire al espejo y se pregunte: ¿de qué lado estoy? (Guayoyoenletras.com)

  • Constituyente: ¿para qué? – Eddie A. Ramírez S.

    Constituyente: ¿para qué? – Eddie A. Ramírez S.

    ¿Tenemos la mejor Constitución del mundo? Pareciera que muchos compatriotas compraron el eslogan oficialistas de que tenemos una Constitución ideal. Otros piensan que no es tan buena pero tampoco tan mala que impida impedir construir un mejor país. ¿Se requiere una Constituyente? A continuación resumimos el anteproyecto que somete a discusión el equipo que coordina Enrique Colmenares Finol.

    Sus autores parten de las premisas de que es necesario reconciliar y reconstruir el país y de que la actual Constitución es ambigua en algunos aspectos, no garantiza la descentralización ni los abusos del mandatario de turno. Ofrecen a la discusión once ejes constituyentes: democracia y libertad, justicia y seguridad, refundación de la Fuerza Armada, autonomía regional, municipios fuertes, integración regional, mi vivienda, mi derecho, empleo y propiedad, Pdvsa y los venezolanos, jugar limpio y no al abuso de poder y rebeldía educativa. Estos once ejes cuentan con 95 propuestas.

    Solo mencionaremos algunos puntos relevantes: 1- La base del desarrollo debe ser el municipio autónomo, al que hay que dotar de ingresos propios y aumentar considerablemente su número. Los concejales no pueden ser postulados por partidos políticos. 2- Parlamento regional con nuevas funciones y la mitad de miembros de la sociedad civil. 3- Descentralizar la justicia, servicios públicos de salud, educación, suministro de agua, asistencia y seguridad social, vivienda, agricultura, ambiente y recursos naturales, vialidad, turismo, cultura, deporte y promoción industrial. 4- Restablecer el Senado. 5- Período presidencial, de gobernadores y alcaldes  de cuatro años con una sola reelección y establecer la doble vuelta electoral.  6- Designación por elección popular de quienes ocupen la Fiscalía, Controlaría y Defensoría del Pueblo. 7- Despolitización de organismos y empresas públicas. 8- Acciones de Pdvsa para los venezolanos. 9- Autonomía de todas las universidades. 10- Fuerza Armada no deliberante.

    Como es originaria, tendrá la potestad de remover los poderes constituidos o bien someterlos al control de la asamblea constituyente. Sin duda la propuesta es polémica y amerita una amplia discusión. No  será fácil recoger firmas del 15% de los votantes y hay que diseñar bien las bases comiciales para evitar, como sucedió en 1999, que con el 60% de los votantes el oficialismo obtuvo 125 diputados de un total de 131. La idea es que nadie se sienta aplastado, sino que exista una representación proporcional al número de votos. Al respecto pensamos que tenemos mucho que ganar con una nueva constituyente. Lógicamente hay que determinar el mejor momento político para convocarla. Quizá también puede ser una bandera de la alternativa democrática para animar a votar el 9 de diciembre.

    Como en botica: El ruin Carreño es punto de referencia sobre lo bajo que puede caer  un ser humano, ¿hay un diputado chavista decente que rechace sus vulgaridades, así como las expresiones del teniente Diosdado? Invitamos a formadores de opinión a iniciar una campaña para adecentar el lenguaje no solo en la política sino en la vida cotidiana. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

    [email protected]

  • Esto se acabó – Ángel García Banchs

    Esto se acabó – Ángel García Banchs

    Esto se acabó. El país ya no aguanta más. Un nuevo gobierno, instituciones, Estado, y modelo económico, se requiere urgentemente. Cualquier otra cosa es un eufemismo.

    La República Bolivariana de Venezuela, un país exportador de petróleo, que en los últimos años vivió la mayor bonanza petrolera de su historia, sólo puede compararse en la actualidad con países como la República de Zimbabue, la República Democrática del Congo, la República de Angola, la República de Belarús, la República de Uzbekistán y la República de Tayikistán, que de repúblicas tienen muy poco, y de democracia menos.

    De 1999 a 2013, Venezuela habrá sido el cuarto país con mayor inflación promedio anual del planeta, 23%, después de Belarús, 42%, Angola, 55%, y Zimbabue, 8.536%. Igualmente, Venezuela habrá sido el quinto país con mayor devaluación promedio anual de su moneda nacional, 22% (estamos esperando una devaluación para finales de 2013), después de Belarús, 29%, Angola, 39%, el Congo, 50%, y, nuevamente, Zimbabue, 8.352%. Todo, simplemente, por sus desórdenes salariales, fiscales y monetarios, y el incremento de la liquidez en moneda nacional, que en el caso venezolano fue de los mayores del planeta en términos de su crecimiento promedio interanual, 38%, después del Congo, 40%, Belarús, 52%, Angola, 81%, y, por su hiperinflación, Zimbabue, 10.904%.

    El problema es sumamente grave: no estamos peor que esos países, porque tenemos petróleo. Pero, de no contar con el bastón petrolero ya los hubiésemos superado, en lo malo, lógicamente.

    Con un petróleo a más de 100$/barril, estos resultados dan vergüenza, y por mucho menos de esto cualquier banquero central y ministro decente del planeta debería haber renunciado.

    Más devaluaciones vienen en camino, porque este año aumentarán la liquidez en bolívares al segundo mayor ritmo del planeta, después de Zimbabue. Preparen sus portafolios, porque lo que viene es joropo.

    @garciabanchs

  • Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    No hay milagros a la vista
    La convocatoria a una asamblea constituyente puede ser un camino, aunque no es el único. Tiene, como todos, costos y beneficios. Vale la pena explorarlos. Pudiera ser un instrumento para acortar el régimen de Nicolás Maduro y crear condiciones para convocar elecciones libres y limpias pronto; también un instrumento para reestructurar los poderes públicos y volver a un equilibrio democrático. Por supuesto que el Gobierno puede usar ese instrumento también para avanzar en la consolidación del régimen autoritario, pero el logro de tal propósito depende en gran medida de la conducta de las fuerzas democráticas.

    La oposición concurrió a las elecciones del 14A bajo la amenaza del fraude oficial. El candidato de entonces, Henrique Capriles, y toda la oposición, concluyeron que se ganó y que el Gobierno cometió fraude. Esa oportunidad se perdió en forma lamentable, pero el peligro de que ese fuese el desenlace no impidió la participación. Igual ocurre con la constituyente: es posible que la aspiración opositora sea truncada y trucada por el Gobierno, pero dependerá de la estrategia que se asuma y del aprendizaje logrado, para obtener resultados diferentes.

    DE LIBRITO. Extraño asunto que a los proponentes de la constituyente se les vea como radicales, con una acusación implícita de golpismo o similar, cuando proponen una salida que sigue el mantra opositor: constitucional, democrática, pacífica y electoral. Lo cierto es que hay riesgos en promover una constituyente y no se pueden ignorar, como riesgos existen al ser convertidas las elecciones locales del 8D en un plebiscito; entonces el ventajismo y la trampa puedan configurar una derrota para las fuerzas democráticas. Hay riesgos, sin duda.

    La constituyente en principio es para redactar una constitución. La actual, votada por menos de 60% del padrón electoral, es muy mala salvo en dos aspectos que son los relativos a derechos humanos y a la descentralización, ambos, como se sabe, violados a más y mejor. En general, es presidencialista, militarista y en contra de su pregonada adhesión a la descentralización, con capítulos centralistas vinculados al presidencialismo que consagra. Sin embargo, lo fundamental de una constituyente es el proceso que a esta conduce y el que podría resultar.

    El propósito esencial desde el punto de vista de este narrador es buscar un acortamiento del período de Maduro por una vía pacífica, que permita convocar a elecciones en condiciones de mayor sanidad electoral, lo cual implicaría cambiar las condiciones electorales en el proceso constituyente. Se trataría de reestructurar los poderes públicos, no para que ahora estuviesen confiscados por la oposición sino para que expresen pluralidad y equilibrio. El contrargumento es que la constituyente es un topo a todo, el que gana, gana todo y se produciría la continuidad del férreo control gubernamental o se instalaría una hegemonía opositora. Es posible, pero me temo que hay otra manera de pensarlo.

    El Gobierno hoy es un mar de contradicciones que apenas afloran y serán mucho peores. En la oposición también hay contradicciones importantes que se ven de refilón en público pero que se conocen ampliamente. Estas contradicciones opositoras tienen una calidad diferente a las gubernamentales, derivan de la pluralidad -a pesar de los esfuerzos autoritarios de algunos-, de la competencia natural entre los partidos, de la diversidad ideológica (¡sí, la ideología existe!), de la menor o mayor disposición a convivir con el maduro-leninismo, entre otras razones. Las contradicciones gubernamentales derivan de la incapacidad de discutir abiertamente, por la represión de cualquier forma de disidencia, aunque en los últimos tiempos, después de la muerte de Chávez, la capacidad de silenciar ha disminuido sensiblemente. Esta situación del país pudiera prometer que no habrá dos bloques en una eventual asamblea constituyente sino varios que podrían acordar poderes públicos más plurales y converger alrededor del fin del período de quien se instaló en Miraflores con nueva elección presidencial.

    EL CAMINO. Si las elecciones del 8-D se emplean en esta dirección es posible que se pueda lograr el sentido plebiscitario que algunos dirigentes opositores han considerado conveniente asignarle. Si a estas elecciones se les incorpora la demanda por nuevas condiciones electorales, cambios en el CNE y en la estructura burocrática que es la que hace las «triquiñuelas», y si se hace en el marco de la lucha social -«la calle»-, es viable que se produzca un momento favorable a las fuerzas democráticas. No hay que olvidar que nada está decidido de antemano.

    El 7 de octubre las fuerzas democráticas obtuvieron una alta votación, la desmoralización que siguió condujo a una derrota muy severa en las elecciones de gobernadores; la nueva estrategia adoptada por el candidato y la oposición en general, de enfrentamiento al Gobierno, condujo de nuevo a una alta votación -victoria, se piensa por acá- el 14A; no se sabe qué puede resultar de las próximas aunque los estudios de opinión golpean al Gobierno pero no en la misma medida a Maduro. Todo depende de lo que se haga ahora. La constituyente puede ser una bandera expedita que conduzca a un reacomodo institucional en 2014. Consta a este narrador que importantes dirigentes políticos concuerdan con esta visión, pero sus partidos todavía no tienen posición unificada sobre el asunto.

    SIN METAS NO HAY PARAÍSO. El Gobierno se ha lanzado a una propaganda masiva con las banderas de la lucha contra la corrupción y contra la inseguridad. Lo primero que ha hecho con ambas es corromperlas para convertirlas en armas para destruir a la oposición. La estrategia es clara: levantar unos casos del oficialismo y luego avanzar en la destrucción masiva de los factores más robustos de la oposición, aunque hasta ahora el régimen parece insistir en dispararse en el pie. Solo se podrá acometer la lucha en contra de la corrupción y en la provisión de seguridad en el marco de un acuerdo nacional que hoy no se vislumbra. Sin embargo, en medio de un barajo como el que significaría una constituyente que convocara a nuevas elecciones presidenciales y reestructurara los poderes públicos, se plantearían convergencias inesperadas y diálogos que ahora son imposibles.

    No quiere este narrador esconder que hay mucho de buenos deseos en este camino y que Venezuela se aproxima a algo parecido a una catástrofe mayor, económica y social, que tal vez sea tarde para contener. Hay demasiado odio sembrado por el régimen que ha contaminado en buena medida a las fuerzas democráticas; hay muchas frustraciones por tanta promesa de victorias que resultaron fallidas; hay descreimiento generalizado y los puntos de encuentro son fugaces. De todos modos hace falta ilusión y por aquí ronda la mía.

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