Autor: Claudia Macero

  • Al Lado del Imperio – Por Maria Teresa Belandria

    Al Lado del Imperio – Por Maria Teresa Belandria

    Transcurrió el año de preaviso que el artículo 78 de la Convención Americana de Derechos Humanos, mejor conocida como el Pacto de San José da para hacer efectiva la desvinculación de un estado de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El retiro de Venezuela configura, un golpe a las bases constituyentes de 1999 y a la Constitución Nacional, que consagra en los artículos 23, 31 y 339 el rango constitucional y la primacía en su aplicación de los Tratados, Convenciones y Acuerdos en materia de derechos humanos.

    El régimen desde 1998, ha desconocido de manera sistemática las sentencias de la Corte Interamericana y además lo ha hecho, contando con la anuencia y dirección de la indigna Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que afirmó en la sentencia N° 1.938/08 lo siguiente “se exhorta al Ejecutivo Nacional para que denunciará la Convención Americana sobre Derechos Humanos que sometió a la Republica a la Jurisdicción de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos ante la evidente usurpación de funciones en que incurrió la misma”. La decisión devela un arcaico concepto de soberanía estatal muy propio del siglo XIV, pero inaceptable en una materia tan sensible como los derechos humanos en el siglo XXI.

    El régimen de Hugo Chávez antes y de su ilegitimo sucesor ahora, han mantenido una doble moral que se manifiesta en, acatar aquellas decisiones dictadas para condenar al estado antes de 1998 (El Caracazo y El Amparo) y desacatar las sentencia en la que se les condena. Es decir, hagamos política con los Derechos Humanos siempre que nos sirvan para consolidar “el proyecto” –del que ya nadie habla- o la manirrota “revolución”. El sistema interamericano de Derechos Humanos conformado por la Comisión y la Corte ha sido reconocido internacionalmente como el único ante el cual los ciudadanos pueden acudir para demandar a los estados por justicia y reparación de daños. La imposibilidad de rendir cuentas y admitir la violación de derechos por parte de sus funcionarios, es la razón fundamental para abandonarlo.

    La decisión coloca al régimen que ilegítimamente nos gobierna, en la misma fila que se encuentra la nación que más detestan y, que le sirve de sustento al discurso para el público Albista, al lado de los Estados Unidos de Norteamérica, este país, tampoco acata la jurisdicción de la Corte, no admite que ningún tribunal extranjero le objete su actuación, le conmine por violaciones de derechos humanos y mucho menos le sancione. La desvinculación de Venezuela de la Corte nos acerca y nos iguala con Estados Unidos, al que se critica-y con razón- por la Cárcel de Guantánamo y la negación derechos de los internos o por las violaciones de la Cárcel de Abu-Ghraib durante la ocupación de Irak, vale decir, Venezuela se pone del lado del Imperio.

    Sin embargo, no hay lugar para la desesperanza, pues si bien lo que ocurra a partir del 10 de septiembre nos limita para que la Corte conozca de los casos, los que están en curso llegarán a sentencia y el estado será condenado. Además, la Comisión sigue teniendo plenas facultades para conocer de las violaciones de derechos humanos y continuará recibiéndolos, dictando medidas cautelares y acumulando expedientes en contra de todos aquellos que impunemente han utilizado su autoridad para menoscabar los derechos de los ciudadanos venezolanos. Finalmente, vuelvo sobre mis palabras, y en mi artículo de septiembre de 2012 titulado El Soberano soy yo, donde expresé “Olvidan los juristas del horror y la Cancillería de la infamia, que la protección de los derechos humanos goza de rango constitucional conforme al artículo 23, que la normativa de derechos humanos de Mercosur se asienta sobre la Convención Americana, que UNASUR adopta el mismo sistema y que la CELAC proclama la tutela y protección como uno de los pilares de su estructura. Es decir, patearon la mesa sin medir las consecuencias jurídicas y políticas de su decisión. Peor aún, olvidan que la violación de los derechos humanos, no prescribe y si lo dudan, volteen al cono sur, allá militares y políticos de la dictadura están en prisión 30 años después de las desapariciones y asesinatos. Miren hacia Perú, donde Fujimori que por cierto, también retiro a su país de la Convención, hoy purga condena”.

    Tarde o temprano se restituirá el estado de derecho, Venezuela dejará de ser un estado contumaz y para todos aquellos que hoy insuflados de poder y temporalmente inmunes, se sienten por encima de todo, la justicia, llegará.

    @matebe

  • Petición en contra del retiro de Venezuela de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

    Petición en contra del retiro de Venezuela de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

    COMUNICADO DE ALERTA SOBRE LA INMINENTE CONCRECIÓN DE LA DENUNCIA DE LA CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS POR PARTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

    Quienes suscriben este documento alertan a la comunidad internacional y a todos los venezolanos y venezolanas sobre la denuncia efectuada por la República Bolivariana de Venezuela a la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Dicha denuncia fue efectuada por el Estado venezolano según nota oficial diplomática dirigida al Secretario General de la Organización de Estado Americanos (OEA), en fecha 10 de septiembre de 2012 y de conformidad con lo previsto en la CADH, la misma entraría en vigor el próximo 10 de septiembre de 2013 al haber transcurrido el año de preaviso contemplado en su artículo 78.

    La denuncia de este tratado de proteccion de derechos humanos por parte del Estado venezolano constituye un acto sumamente grave, ya que,con su consumación se desconocen de hecho y de derecho los principios de progresividad, irreversibilidad e irrenunciabilidad de los derechos humanos de todos los individuos sometidos a la jurisdicción del Estado venezolano, al pretender que las disposiciones de la Convención que protegen los derechos humanos de quienes se encuentren en territorio venezolano no sean tutelados en el marco de actuación del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos.

    La denuncia de la CADH en la esfera del derecho internacional resulta un ominoso retroceso de Venezuela en la protección de los derechos humanos, actitud ésta que ha generado reacciones de preocupación y lamentación por parte de distintos actores de la comunidad internacional. Por esta razón, miembros de la sociedad civil venezolana presentaron una comunicación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el pasado mes de julio con la finalidad de alertar a los órganos interamericanos sobre la vulnerabilidad del sistema a causa de esta acción temeraria por parte del Estado venezolano.

    Por su parte, en la esfera del derecho interno, la denuncia de la CADH constituye un acto viciado de nulidad por ser inconstitucional, tal y como ha sido solicitado por defensores de derechos humanos, activistas, victimas, organizaciones, academicos y ciudadanos en general ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia desde hace más de un año y a la presente fecha esta máxima instancia judicial todavía no ha dado respuesta.

    Asimismo, la desvinculación de Venezuela de las disposiciones contenidas en la CADH debilita y en definitiva quebranta, en forma grosera, el derecho de petición de las personas ante órganos internacionales con el objeto de solicitar el amparo de sus derechos humanos, consagrado en los artículos 33 de la CADH y 31 de la Constitución de Venezuela. Una de las consecuencias perniciosas de la denuncia que entrará en vigor es que la Corte Interamericana de Derechos Humanos no podrá seguir conociendo de las violaciones a derechos humanos cometidas por el Estado venezolano posterior a su retiro de la CADH, logrando que dichas violaciones queden impunes y las víctimas sin reparación.

    En esta menguada hora para la protección de los derechos en Venezuela, nos sentimos con el deber de alertar a la comunidad internacional y la ciudadanía en general sobre la gravedad del acto acometido por el Estado, el cual será consumado el próximo 10 de septiembre de 2013. A partir de ese día se echarán por tierra todos los esfuerzos realizados y conquistas alcanzadas por Venezuela en los últimos cincuenta años para la protección de los derechos de las personas, por lo que solicitamos su apoyo y solidaridad frente a este grave retroceso en derechos humanos con la firma de el presente comunicado y su difusion por los medios disponible.

     CLICK AQUÍ PARA FIRMAR LA PETICIÓN

    STATEMENT ON THE IMMINENT EFFECT OF VENEZUELA’S DENUNCIATION OF THE AMERICAN CONVETION ON HUMAN RIGHTS

    The signatories to this petition intend to alert Venezuelan citizens and the international community at large about the seriousness of Venezuela’s withdrawal from the American Convention on Human Rights (“ACHR”). Said act of denunciation was presented by the Venezuelan State before the Secretariat of the Organization of American States (OAS) on September 10, 2012. In accordance with the ACHR this denunciation will entry into force next September 10, one year after the prior notice period, pursuant to article 78 of the Convention.

    The denunciation of this Human Rights treaty by the Venezuelan State represents a grave act that violates, de facto and de jure, the principles of progressivity, irreversibility and inalienability of human rights since the ACHR, designed to protect the individual, will not be applicable any longer to those persons under the jurisdiction of Venezuela, leaving victims defenseless in most cases.

    On the international law side, this withdrawal constitutes a step back concerning the obligation of Venezuela to respect and guarantee Human Rights in light of international standards as recognized by the ACHR. It is important to emphasize that this unfortunate action taken by the Venezuelan State has become a deep concern to many members of the international community who regretted the decision. Likewise, the Inter-American Commission of Human Rights received an early warning last month, presented by individuals from Venezuela’s civil society, on the potential collateral damage of this denunciation within the Inter-American System.

    In the field of domestic human rights law, the Venezuelan State has breached constitutional provisions. For that reason, human rights defenders, activists, victims, law professors and citizens in general filed a claim last September challenging the validity of the aforementioned denunciation before the Constitutional Chamber of the Supreme Tribunal of Justice. However, Venezuelan judiciary has not answer this petition yet.

    It must be noted that the Venezuelan State is infringing the right to petition before international jurisdictions established under articles 33 of the ACHR and 31 of Venezuela’s Constitution. Consequently, impunity is expected to grow making victims’ reparation unachievable as the Inter-American Court of Human Rights will not be able to deliver justice in cases that were unsolved locally.

    In thirty years major efforts were made to strengthen the protection of human rights in Venezuela. This denunciation of the ACHR hampers the fight for dignity and humanity against the undemocratic use of power by the State. Therefore, we urge the Venezuelan State to reconsider its decision to denounce the ACHR.

    Bearing in mind the purposes and core values of democracy, we would like to ask for your solidarity and support by signing and disseminating this petition.

    CLICK HERE TO SIGN PETITION 

  • La vulgarización de la política – Por Miguel Velarde

    La vulgarización de la política – Por Miguel Velarde

    Los últimos años nos han permitido ser testigos –por muy mala fortuna- de un nivel de degradación de la política pocas veces visto en el país. Una Asamblea Nacional convertida en un ring de boxeo, el canal del Estado como uno de propaganda partidista, cadenas nacionales vacías de comunicados importantes y llenas de odio y descalificación, y políticos más parecidos a matones de barrio que a estadistas de una nación.

    Venezuela no era así. Si bien es innegable que muchos problemas no comenzaron hace 14 años y que en esta última década lo único que han hecho ha sido profundizar y enraizar sus vicios, también es incuestionable que la política, con todos sus defectos, tenía una altura mayor a la que tiene hoy. Importantes académicos, empresarios, hombres de letras y de otras especialidades culminaban sus exitosas carreras en algún ministerio o función pública. La Asamblea Nacional era un lugar de debate de ideas en voz de ilustrados personajes y, muy pocas veces, podía uno escuchar de boca de uno de ellos alucinaciones esquizofrénicas como las que hoy allí se vierten sin la menor vergüenza ni pudor.

    Es difícil recordar que las autoridades con las más altas responsabilidades lanzaran acusaciones de cualquier tipo sin pasar antes por una minuciosa investigación que las sustente. En los últimos años aquí se ha culpado de las más grandes tragedias a la lluvia, a los rayos, a las iguanas e incluso a armas secretas enemigas que son capaces de inocular enfermedades tan terribles como el cáncer. El sentido de responsabilidad es algo que hoy no existe.

    Incluso los detalles aparentemente menos importantes son muestra de que la política en Venezuela vive tiempos difíciles. Los líderes, aquellos que nos representan y quienes deberían ser modelo a emular en todo sentido, se esfuerzan en vulgarizar su lenguaje, sus poses, sus gestos y hasta su forma de vestir. Tan demagogos y populistas pueden llegar a ser que creen que la mala facha es un activo político, una jugada hábilmente planteada por quienes desde hace unos años nos gobiernan e ingenuamente comprada por un sector de oposición que parece que no tiene interés en dejar de serla. Ahora casi todos creen que la mejor idea es disfrazarse de “pueblo” para ser su mejor líder. Eso, en palabras simples, es mentir: mentirles a ellos y, peor aún, mentirse a sí mismo.

    Me contaba un conocido empresario líder de la sociedad civil, que hace no mucho tiempo, en una asamblea popular en un pequeño pueblo en el interior del país, había vivido una de las lecciones más importantes de su vida. Algunos dirigentes políticos que lo acompañaban le  sugirieron dejar el traje y la corbata y ponerse un jeans y una franela para el evento por ser más “apropiado”. El aceptó y al final de su presentación, una mujer del lugar intervino y le dijo: “Mire doctor, a mi me gusta su discurso. Pero hay algo que le quiero decir: yo a usted lo veo siempre en televisión y le digo a mi hijo que quiero que un día llegue a ser como usted y que se vista como usted, así con esos trajes y corbatas elegantes. No entiendo por qué hoy que viene a nuestra comunidad es usted el que se vistió como mi hijo.”

    La prestancia de la política debe ser rescatada en todos sus aspectos, en su lenguaje y en su espíritu. Es la única manera de lograr que ella sea un mundo en el que los mejores ciudadanos aspiren participar y no la cloaca de la que la gente buena se quiera alejar. Si de algo padece hoy Venezuela es de decencia y la mejor manera de recuperarla es buscando en su propia esencia, esa que compartimos la inmensa mayoría de los que aquí vivimos. (Guayoyoenletras.com)

    Miguel Velarde

  • Permuta sin músculo . Por Ángel García Banchs

    Permuta sin músculo . Por Ángel García Banchs

    El 19 de septiembre de 2013 en el Foro de Perspectivas 2014 de Econométrica (www.econometrica.com.ve) lo explicaremos al detalle; pero, les adelanto por ahora que, de venir un nuevo mercado de permuta para la adquisición de divisas vía el uso de títulos, no sería libre, sino con racionamiento y, por tanto, no resolvería el problema primordial: no contendría la escasez de divisas y bienes, por lo que persistiría el mercado negro y la alta inflación.

    En verdad, el Gobierno ya no halla en qué palo ahorcarse. Son extremadamente fuertes los dolores de cabeza por el dólar, elemento del deseo de una economía como la venezolana, la de un país en transición política con alta inflación, desinversión e incertidumbre.

    Ahora corre el rumor de que vienen con una nueva permuta. El problema es que, a diferencia del pasado, esta vez viene sin músculo. Es decir, ahora viene sin dólares, además de con mayores desbalances, menor inversión, y una demanda represada mayor.

    No es lo mismo un mercado de permuta como el que duró hasta el mes de mayo de 2010, que contó con 40 mil millones de dólares en quema de reservas y nueva deuda en divisas, a uno que cuente con absolutamente nada. Para entonces, el Gobierno tenía los dólares, por lo que acomodó la demanda hasta que a mediados de 2010 se acabó todo y colapsó; mientras que ahora, los dólares brillan por su ausencia, por lo que todo será un bluff.

    Así, lo que quedan son dos opciones, si en verdad ha de reaparecer pronto dicho mercado. En primer lugar, está la opción poco probable de que sea el propio sector privado (el propio mercado) el que determine la tasa de cambio (el precio del dólar), en cuyo caso el mercado negro desaparecería inmediatamente, al pasar a ser legal, lo que significaría la independencia del sector privado de las divisas del Estado, al poder exportar, algo que los comunistas y mafiosos no permitirán. Y, en segundo lugar, está la opción que escogerán, que será el establecimiento de un mercado de permuta controlado, con limitaciones, carpeticas, planillas, y racionamiento, y un tipo de cambio bajo y artificial. En este caso, el mercado negro persistirá, y no se contendrá la escasez  y la inflación.

    El 19 de septiembre, lo anterior, al detalle, lo vamos a explicar. (El Universal)

    @garciabanchs

  • Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Tiempo de Palabra – Por Carlos Blanco

    Nicolás a la intermperie, y llueve

    Hace rato que el régimen perdió la mayoría electoral, pero lo notable ahora es la ruina política en la que se encuentra eso que, con indulgencia, llaman el gobierno de Maduro. Los estudios de opinión expresan su hundimiento catastrófico. No esa cosa mutante de la popularidad, carrusel de esperanzas de los políticos, sino de algo más profundo, denso y calamitoso: la defunción de un proyecto que no da de sí, que se estiró, se volvió a estirar, se corrompió y se hizo pedazos: ahora ni el alcohol lo desinfecta ni el formol lo conserva.

    Los estudios de opinión más recientes, los que trabajan con el Gobierno, los que trabajan con la oposición, los que trabajan un ratico aquí y otro allá, reflejan igual fenómeno: Nicolás Maduro no da la talla, el Gobierno estalla en mil pedazos, el apoyo se desvanece. Lo curioso es que si se apela a la matemática nicolástica, no es el descontento de la «mitad mayoritaria» en contra de la roja «mitad minoritaria», sino que superada en cierta medida la polarización superficial, se trata de todo país enfrentado a un régimen que no da pie con bola, que se equivoca todo el tiempo y se engolosina con el desastre. El país chavista ha llegado a una constatación simple que de tan obvia se había pasado por alto: Nicolás no es Chávez; no porque Chávez haya hecho obra útil, sino porque podía barnizar sus naufragios y hacerlos aparecer como turismo de aventura en el Mar de los Sargazos.

    El cataclismo de opinión pública del Gobierno es difícilmente reversible. Podría ocurrir, porque nada es imposible, pero sus probabilidades son pequeñas. Nicolás ni habla con sindéresis ni se calla con prudencia; ni hace algo que se pueda reconocer como positivo ni deja de insultar. Dejó de ser Maduro en el intento de ser Chávez y se paralizó a medio camino, como una mezcla de los barones del proceso, Diosdado Cabello, Rafael Ramírez y Pedro Carreño, con su pizca de Jorge Giordani. Nicolás quedó atrapado en las experimentadas garras de los mayoristas del chavismo. Ni avanza con la fantasía proletaria (y se lo reclaman), ni retrocede con el pragmatismo de los náufragos (no lo dejan), ni sabe dónde está el Norte, tampoco por dónde sale el sol. Perdió esa cosa bonita que tenía, la ignorancia en banderola, para sustituirla por la sabiduría borbónica, de los que ni aprenden ni olvidan.

    POCAS OPCIONES. Ante el desastre, las ocurrencias desesperadas abundan: reflotar la tesis del magnicidio; luego breves incursiones en las culpas de la IV República; hasta llegar al argumento según el cual los opositores tienen la capacidad de sabotear el sistema eléctrico. Los propagandistas del régimen no advierten que esas proposiciones implican, respectivamente, que el país está tan inseguro que Nicolás tiene miedo; que el último gobierno fue el de Chávez y que las culpas allí están sembrada (nadie se acuerda de la «IV República»); y, finalmente, que si la oposición tiene músculo para apagar la luz también lo tendría para apagar el gobierno. Todas estas son bobadas provenientes del desespero.

    Las opciones oficialistas ante esta situación son dramáticas. No es desconocer que eventualmente se pueda sacar de la manga una medida milagrosa, esta vez con el reparto de más panes (Nicolás: no sumes peces y panes en una sola palabra; no es sano para la salud) que podría ser facilitado por el incremento del ingreso petrolero generado por la crisis Siria. Sin embargo, si se proyecta la situación que hoy existe, hay que convenir en que ya los rojos no tienen mayoría política ni electoral; la posibilidad de que vuelvan a perder las elecciones se incrementa; y en la hipótesis de que la oposición gane las elecciones y no haya fraude es obvio que lo que sigue es la petición de renuncia de Maduro, tanto por parte de chavistas decepcionados como de los demócratas, o que se produzca un tsunami para la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente que llamaría a nuevas elecciones presidenciales.

    El Gobierno sabe que eso es lo que ocurriría. El propio chavismo, que ya atribuye la debacle actual a la gestión del madurismo-leninismo, clamaría por nuevas elecciones presidenciales para probar con el insumergible Diosdado Cabello o con algunos de los aspirantes alternos como José Gregorio Vielma Mora, Rafael Ramírez o con quien hace campaña a diario, el ministro Miguel Rodríguez Torres.

    Ante ese panorama considerado inaceptable por Nicolás y su entorno cercano, las otras dos opciones son las de un fraude más descomunal que los anteriores o la suspensión de las elecciones. Ambas situaciones conducirían a una crisis que, por ahora, no parece tener cauces institucionales viables.

    Es posible que estos tiempos sean demasiado largos para la situación que vive el país; el gobierno espera desde hace unos meses un «estallido social» y debe poseer mucha más información que la que se puede obtener a través de los asfixiados medios de comunicación. Pero en la calle se siente el latido de la furia; el ciudadano común está de a toque.

    LA OPOSICIÓN. Por ahora, la oposición mayoritaria está centrada en las elecciones. Allí se ha garantizado una apreciable unidad electoral de los partidos, con temas pendientes que podrían ser solventados con algún talento y menos autosuficiencia. Lo que no existe es una dirección política que se plantee el tema del poder, que nadie se lo va a quitar a Maduro pero parece que se le va a caer entre los dedos de tanto manoseo y desperdicio. El poder pareciera que a corto plazo va a estar en la calle, desparramado, sin que los que lo han tenido puedan conservarlo y sin que los opositores más conspicuos se propongan recogerlo.

    Nunca es de descartar que el gobierno pueda intentar rehacer el juego, mediante la represión o, al contrario, mediante una audaz política de alianzas. Sin embargo, la represión tiene sus límites y las alianzas, por su lado, requieren un cambio de políticas que, hasta la fecha, se le ha hecho imposible a Nicolás (él dice que quiere) por el chantaje que tiene a su izquierda. Entre el precio del petróleo y la exasperación social se mueve el corto plazo. Sin considerar que se oye el resuello del descontento cívico-militar por el entreguismo gubernamental a Guyana, tanto en el territorio en reclamación como en la fachada atlántica.

    La convocatoria a nuevas elecciones presidenciales para subsanar las consecuencias del fraude y para restablecer la democracia poco a poco se constituye de nuevo en objetivo de los factores democráticos. Es una vía pacífica y constitucional que se obtendría mediante la Constituyente o con la generosa colaboración de Nicolás, si coopera con su renuncia para avanzar en la transición. Lo que no parece posible es que el statu-quo se prolongue por seis años. Por cierto, nuevas elecciones también serían una vía para que los chavistas escojan su candidato presidencial con la libertad que el finado les negó. (El Universal)

    www. tiempodepalabra.com
    Twitter @carlosblancog

  • Vente Venezuela: “La intimidación del Gobierno no callará nuestra voces”

    Vente Venezuela: “La intimidación del Gobierno no callará nuestra voces”

    P1050438Franco Casella, coordinador político de “Vente Venezuela”, organización política que encabeza a nivel nacional la diputada María Corina Machado, sigue con detenimiento las amenazas que desde las altas esferas del Gobierno nacional se ciernen sobre la líder del movimiento ciudadano a quien, advierte, quieren aniquilar políticamente porque les ha dicho en su cara y con argumentos las verdades que Maduro no quiere escuchar.

    Asegura que en la calle las muestras de solidaridad con la parlamentaria de la MUD trascienden a lo político-partidista, pues “María Corina no ha hecho sino expresar lo que podría ocurrir si no se le pone freno a las improvisaciones, malos manejos de nuestros recursos y a los problemas de inseguridad, desabastecimiento de alimentos y caos en el sistema eléctrico, entre otros”, agregando que, como parte de una mayoría que se expresó voto a voto el pasado 14 de abril, “los venezolanos no podemos permitir a este régimen más libertades para que continúe violando nuestros derechos constitucionales”.

    Las declaraciones de Casella las ofreció en el marco de una visita dispensada este lunes a la Mesa de la Unidad Democrática del estado Lara, donde ratificaron el apoyo de “Vente Venezuela” al gobernador Henri Falcón y a los demás dirigentes de oposición perseguidos por el partido de gobierno, además de sostener encuentros con los integrantes de la coordinación regional de la agrupación ciudadana, en función de lo que será su estrategia de lucha en esta coyuntura política que vive la nación. “Ante las amenazas de Maduro y Diosdado ponemos como escudo nuestros principios inquebrantables de defensa de la democracia y sus instituciones. Estamos conscientes del poder que maneja el Gobierno para meternos miedo, pero más poderosa es nuestra convicción de lucha por una Venezuela distinta, de oportunidades y progreso”, puntualizó. (SuNoticiero)

    Omer Carrizo

  • Fascismo enmascarado – Por Mauricio Ortín

    Fascismo enmascarado – Por Mauricio Ortín

    El éxito y la versatilidad con que el fascismo se las arregla para permanecer vigente induce a considerarlo como un fenómeno político profundamente enraizado en la naturaleza humana. La historia política enseña que lo habitual en el mundo es el autoritarismo del Estado y no, más bien, la libertad de los individuos. El abuso del poder del Estado en beneficio de una clase, sector social, ideología o dogma es algo que ni siquiera los políticos ponen en discusión. Se justifica de suyo que la política consista, esencialmente, en la coerción y la coacción estatal a los privados con el objeto de imponerles los tributos para “beneficiar” a los que menos tienen. Alimentar a ese ogro insaciable y supuestamente filantrópico que es el Estado constituye el principal objetivo del sistema fascista. Para este propósito se patrocina e instituye, a través de la propaganda oficial, el culto de adoración al Estado y a su “héroe” conductor. Si bien, en dichas circunstancias, la oposición política suele reaccionar resistiéndose al “héroe”, por lo general, no objeta la divinización del Estado. Es que ellos son, también, el Estado y, aunque en migajas, no renuncian así nomás al privilegio de sentirse venerados. Sin embargo, el ejercicio de un cargo político no hace mejores a las personas ni, mucho menos, los hace dioses. Por lo contrario y como con gran puntería sostiene lord Acton: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

    Los testimonios registrados en este sentido, desde Tutankamón hastaHugo Chávez, confirman el aserto. De allí que el contro y la renovación periódica  de los políticos sea una condición indispensable para resguardarse de los fascistas. Ardua tarea, si la hay, dada la extraordinaria capacidad evidenciada por el fascismo para reinventarse. Prueba de ello, y con diversos grados de avance, es el exitoso experimento llevado adelante por el fascismo latinoamericano en la Argentina de los Kirchner, el Ecuador de Rafael Correa, la Bolivia de Evo Morales, la Nicaragua de Daniel Ortega y, fundamentalmente, la Venezuela del fallecido Chávez. Este último fue (y sigue siendo) el principal actor de la reinvención del fascismo mundial. Su modelo “fascista-chavista” no se distingue los fascismos anteriores por la demagogia clientelista, el culto al caudillo providencial, el ataque a la prensa libre o el sometimiento de todo poder al suyo. De hecho, no existe en el mundo actual un régimen más parecido al de Benito Mussolini que el que instauróHugo Chávez y heredó Nicolás Maduro.

    Lo verdaderamente novedoso y diferente del chavismo reside en el paradójico ardid que esgrime para justificarse y eternizarse en el poder: “la lucha a muerte contra el fascismo”.  ¡Un fascismo “antifascista”! será un absurdo, pero un absurdo que funciona políticamente. Suena muy loco pero es así. Venezuela es el “Mundo del revés” donde los antifascistas (fascistas) acusan de fascistas a los que quieren restablecer el Estado de Derecho que claman por los derechos más elementales. Así, Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Nacional, en forma grosera y totalitaria, priva de la palabra arrebatándole los micrófonos de las bancas a los diputados opositores. También, los ministros hacen lo suyo. Por ejemplo, la fascista ministra de prisiones, Iris Varela; quién comunicó al jefe de la oposición, Henrique Capriles,  que está «preparando una celda» para reeducarlo. “Vamos a ver si ahí te quitamos ese pensamiento fascista y logramos rescatarte como ser humano”. Este proceder “antifascista” del nuevo fascismo lleva como distintivo la falsificación y tergiversación del significado de las palabras. La confusión que genera el embrollo ocasionado en el lenguaje sumado al efecto narcótico que produce, la diatriba contra los EEUU, la indigencia intelectual del progresismo latinoamericano resulta más que suficiente para allanar el camino al “héroe” fascista. La ley kirchnerista de “democratización de la justicia” es, por lo expuesto, un acto de impecable pureza fascista. (Filosofía Clínica)

    Mauricio Ortín

  • María Corina Machado: «Venezuela no aguanta seis años en esta dirección»

    María Corina Machado: «Venezuela no aguanta seis años en esta dirección»

    «El 14 de abril los venezolanos aprendimos una dura lección: no basta ser mayoría y ganar unas elecciones para lograr un cambio en el poder cuando se enfrenta a una neodictadura», afirmó María Corina Machado en una conferencia de prensa tras reunirse con el expresidente costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987, Óscar Arias.

    San José.- «Venezuela no aguanta seis años en esta dirección. Hay un gran riesgo de anarquía, de caos, de destrucción económica y moral».

    Así lo manifestó María Corina Machado en una conferencia de prensa tras reunirse con el expresidente costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987, Óscar Arias.

    Calificó al Gobierno del presidente de la República, Nicolás Maduro, como una «neodictadura» y planteó la posibilidad de una constituyente o un referendo revocatorio para cambiar de mando, destacó la agencia  Efe.

    En Venezuela «no hay democracia» dijo, explicando que es difícil conseguir suministros como papel higiénico y medicinas, que se viven altos niveles de pobreza y que los índices de violencia se han incrementado en los últimos años hasta alcanzar el promedio de un asesinato cada 25 minutos con un 97 % de impunidad.

    Según Machado, esta situación hace que Venezuela sea un «país en ebullición» con un promedio de 35 protestas diarias que son «invisibilizadas» por el Gobierno mediante amenazas a los medios de comunicación que las divulguen.

    «Ellos tienen las armas, controlan el dinero y las instituciones, han doblegado los medios, pero no controlan la voluntad del pueblo de Venezuela», expresó.

    La diputada aseguró que la Constitución Política ofrece varias alternativas para que el Gobierno de Maduro concluya antes de que finalice su periodo de seis años, entre ellas un referéndum revocatorio y una asamblea nacional constituyente.

    «La Constitución nos ofrece mecanismos para el cambio del régimen, que son tan constitucionales y tan democráticos como la elección», dijo.

    Maduro fue electo presidente el pasado 14 de abril en unos polémicos comicios en los que la oposición denunció una serie de irregularidades.

    «El 14 de abril los venezolanos aprendimos una dura lección: no basta ser mayoría y ganar unas elecciones para lograr un cambio en el poder cuando se enfrenta a una neodictadura», afirmó Machado.

    «Se necesita algo más y es la movilización de los ciudadanos haciendo una enorme presión a las instituciones y por eso es que (el Gobierno) quiere criminalizar la protesta, le tiene terror», manifestó.

    Machado llegó hoy a Costa Rica, procedente de El Salvador, acompañada por la también diputada opositora Dinorah Figuera, en el marco de una gira en la que se reunieron con parlamentarios y figuras políticas para denunciar lo que consideran una crisis política y social en Venezuela.

    Figuera dijo que varios diputados han realizado unas 40 visitas a países europeos y latinoamericanos, con el objetivo de informar y combatir la «indiferencia» de estos países.

    Violentado derechos y libertades

    Por su parte, el expresidente costarricense Óscar Arias aseguró que Maduro, y antes de él Hugo Chávez, le han «hecho mucho daño a Venezuela» donde, dijo, «no hay libertad de expresión» y se han violentado derechos y libertades individuales.

    «Esto es muy triste porque a uno lo elige con gran esperanza el pueblo para que le hagamos bien a la sociedad, para que mejoremos sus condiciones de vida y generar una sociedad más prospera, y eso no es lo que sucede en Venezuela desde hace tiempo», aseveró Arias.

    Tras la reunión con Arias, ambas diputadas asistieron a una reunión social con la comunidad venezolana residente en Costa Rica y regresarán este jueves a Caracas. (El Universal)

  • ¿Les estorba María Corina? – Por Alexander Cambero

    ¿Les estorba María Corina? – Por Alexander Cambero

    El régimen no consigue cómo zafarse de María Corina Machado. Lo han intentado todo y la aguerrida líder venezolana resurge con gran fuerza para hacerlos quedar en ridículo. La mediocridad reinante no le perdona su posición a prueba de coacciones, saben que no se deja intimidar. Que es imposible proponerle alguna deshonestidad, en donde sus convicciones queden reducidas al triste papel de traición a los principios democráticos. Para esto cuentan con otras opciones, que andan ofreciéndose como mercancía barata. Ella solo inclina su rostro ante Dios, la revolución pensaba que su labor parlamentaria estaría marcada por actividades en algunos escenarios tradicionalmente de opositores light. No contaban con un amplio despliegue físico e intelectual, que hizo que densos sectores de la nación la sintieran codo a codo en sus luchas por un destino mejor, con mucha valentía ha mantenido un trabajo en defensa de los sectores productivos. Sin olvidar a las grandes mayorías aplastadas por una política económica que fabrica miseria por montones.

    Es tan profundo el miedo que le tiene el gobierno a María Corina Machado, que hemos escuchado al presidente ilegítimo Nicolás Maduro Moros culpándola por la explosión en la refinería de Amuay en el estado Falcón, hecho acaecido en agosto del año 2012, y en donde murieron más de cuarenta personas con noventa y seis heridos. Semejante afirmación es tan desfachatada que muestra que apenas estamos en el preludio de acontecimientos en donde el disparate toma el protagonismo. Responsabilizarla por aquella dolorosa situación, es algo que rompe con todos los cánones de la racionalidad  humana. Cuando escuchamos esto, no sabíamos si reírnos o lamentarnos por  lo bajo que hemos caído. Estamos gobernados por una extraña combinación de falsedad con desequilibrio emocional. Las peores locuras son posibles en el lóbrego mundo del socialismo reinante. Han dejado abierta la puerta del manicomio, los pacientes toman el control y protagonizan la agenda nacional desde su mundo chiflado. Horas después  la gobernadora de la entidad Stella Lugo, planteó llevar el caso a la Fiscalía. Allí montarán un show que desembocará en la Asamblea Nacional en donde le allanarán la inmunidad parlamentaria. Para eso cuentan con el inefable Ricardo Sánchez para asumir su papel de triste bufón de esta comedia. Como vemos, todo un ardid armado en Cuba, con la firme intención de destruir a esta venezolana que ha demostrado mayor coraje que muchísimos de sus compañeros convertidos en estatuas de sal, en seres acobardados que hoy tienen una inmensa deuda moral con un pueblo que los eligió y que hoy siente que perdió su voto.

    No sabemos los misterios que descifran los arcanos, tampoco conocemos qué nos deparará el destino. Sin embargo, estamos convencidos que María Corina Machado dará la pelea. Que no se quedará gimiendo como una imbécil, sino que confrontará con sólidos argumentos. El régimen entiende que es alguien con la capacidad de defenderse sin perder su dignidad. El gobierno cubano trata de liquidarla políticamente antes que se convierta en otro tsunami, tal como ocurrió con Henrique Capriles. Saben que fue un costoso error  tratar de minimizarlo, después se disparó en el alma popular convirtiéndose en un fenómeno de masas. Con ese elemento fresco como herramienta de trabajo, buscan cerrarle todos los caminos para que los ciudadanos no puedan percibir un liderazgo renovador que se contrapone al perezoso discurrir de la Asamblea Nacional.

    El gobierno revolucionario siente que existe alguien que no arruga sino que asume. Que su amor por Venezuela es más grande que su propia integridad. Esta valerosa mujer es un ejemplo de coraje y entrega por unos ideales que no pueden ser sometidos. Toda esa furiosa ofensiva en su contra es el miedo que le tienen a la verdad, las calles de la patria ya la conocen. El pueblo siente que su esfuerzo tiene como norte defender sus causas.

    Ya en el pasado el mismo presidente Hugo Chávez, sintió en su cara cómo María Corina Machado lo colocaba en su sitio. El gigante tembló al escuchar duras verdades que muchos no se atrevieron a decirle por temor o complicidad. Los venezolanos debemos sentirnos orgullosos de su valor. Lo fundamental es acompañar su lucha, el régimen perverso quiere cazar la mejor presa, sabe que sacándola del camino todo le será más fácil.

    alexandercambero@hotmail.com

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