(Madrid 13.03.26) Magallí Meda, Coordinadora de planificación y estrategia de Vente Venezuela, advirtió de que la salida de Nicolás Maduro del poder no puede convertirse en una vía para legitimar al mismo régimen bajo otro liderazgo.
“No podemos normalizar una estabilización del mismo sistema criminal; Delcy es exactamente lo mismo que Maduro”, afirmó en una entrevista con ABC.
Meda sostuvo que la presión interna e internacional es clave para impulsar una transición democrática real en Venezuela. A su juicio, cualquier intento de estabilización que mantenga intacto el sistema político del chavismo supondría perpetuar el mismo modelo de poder.
La dirigente opositora habla desde la experiencia personal de años de persecución política. Tras ser acusada por el chavismo de terrorismo y traición a la patria, pasó un largo periodo refugiada en la Embajada de Argentina en Caracas antes de lograr escapar al exilio. Durante ese tiempo, la sede diplomática estuvo sometida a un fuerte asedio por parte de fuerzas de seguridad del régimen venezolano.
El coste personal de su compromiso político ha sido elevado. “El coste personal ha sido muy alto y doloroso”, reconoce. “Pero nunca imaginé que sería a través de un daño tan grande a la familia”.
Meda define al chavismo como un “cártel” y un “sistema criminal” que ejerce “terrorismo de Estado desde el poder”. Aun así, asegura que la convicción de los venezolanos de ser libres. Muchos activistas —explica— retoman su compromiso político incluso después de salir de prisión o de sufrir persecución.
En ese contexto, el equipo de María Corina Machado continúa trabajando en una estrategia política y económica para la reconstrucción del país, con contactos internacionales y con el objetivo de preparar el terreno para una transición democrática.
Pese a los riesgos personales y políticos, Meda insiste en que el liderazgo se mantiene enfocado en la ruta para consolidar la transición. Y asegura que la presión ciudadana seguirá siendo decisiva para el cambio político en Venezuela.
