En el año 1912 se marcó en la memoria colectiva de los falconianos, en especial los paraguaneros, un determinado número de personas murieron por sed y hambre. Ese año fue el peor año del siglo XX. En estos momentos siguen vigentes, por la gran crisis en la que se encuentra sumergido nuestro país.
Hoy en día los falconianos nos vemos amenazado por el Covid-19, los que nos lleva a una situación alarmante ya que se repite la historia, siendo nuevamente la falta del agua una de las causas. En el municipio Falcón la gran mayoría de las comunidades no cuenta con el suministro de agua desde hace más de 10 años y otros sectores siendo esta inexistente.
Al no contar con agua dulce los ciudadanos se han visto en la imperiosa necesidad de usar y consumir en sus hogares agua salobre, que no están aptas ni cuentan con los controles sanitarios necesarios tanto para el consumo humano como para su uso doméstico. Estas aguas han traído brotes de enfermedades de la piel y estomacales. Es por ello que la población está en un gran riesgo por la propagación del virus y mortandad, al no poder cumplir con las medidas preventivas como lavarse las manos, lavar la ropa y el aseo personal constante.
Una vez se conjugan la terrible alianza de la incapacidad de los gobiernos regionales y municipales para tratar de paliar oportunamente las amenazas y a las que le sumo el régimen nacional. Al no aplicar un plan de contingencia necesario para proteger y garantizar a la población el suministro del agua sea vía cisterna o tubería.
Por otra parte, esta catástrofe se ha podido evitar con la inversión del dinero que fue aprobado y entregado para el financiamiento del Acueducto Bolivariano, convirtiéndose este en un gran elefante rojo. Los responsables del desfalco cometido siguen libres sin que nadie les haga pagar por los delitos cometidos. Es el mismo régimen quien nos lleva a vivir en la angustia y desesperación, la zozobra y algunos casos hasta la muerte.
Los falconianos, como siempre nos hemos caracterizado, por superar las adversidades y con la fe puesta en Dios, saldremos victoriosos.
